domingo, 19 de febrero de 2017

La encomiable valentía de Don Juan José y más

A muchos les va a resultar difícil de encajar el presente artículo. Muy especialmente a los progres a los que les fastidia que hablemos bien de nuestro Arzobispo don Juan José. ¡Qué mezquinos son! Pero también les puede resultar, al menos fatigoso, a todos aquellos de nuestros amables lectores que suelen ir a degüello (cultura contemporánea de la inmediatez) y experimentan desaliento cuando nos ven yendo a lo hondo, a la raíz de las cosas, huyendo de lo superficial y epidérmico.
La conferencia de Philippe Ariño en el Café Youcat organizado en la parroquia de Santa Ana por la delegación de Juventud de Barcelona, con Mn. Bruno Bérchez al frente, tiene más miga de lo que parece.

viernes, 17 de febrero de 2017

La Glosa Dominical de Gérminans

¡AMADLOS! ¡COMO SI FUERA FÁCIL!
Palabras desnudas, descarnadas, esenciales. Raquíticas en su delgadez, y sin embargo ensordecedoras en su eco: incluso embarazosas por la casi imposibilidad de amoldarse a ellas. Despojadas de todo, sin un hilo de filosofía encima. Así es como a Él, forjador de grandes personalidades, le gustan: “Amad. Punto y final.” No es el imperativo lo que aturde: hay imperativos en la Escritura que dan la vida y encienden la mecha, que infunden una fascinación irracional y atraen por la majestad de sus ideales. No molesta aquel imperativo para la nota. Es el objeto que señala con aquel verbo con el signo admirativo: a quien te abofetea, a tu acérrimo enemigo, a aquel al que ni siquiera darías un gesto de saludo: ¡Amad! Como si esto fuese fácil, como si fuera la cosa más natural abrazar a quien te hiere, perdonar a quien te mata -física o espiritualmente-, acariciar historias molestas y pútridas de rencor. Como si fuese simple ser como Dios: perfectos. O como las palomas del Evangelio: simples y puras.

Y sin embargo ésta es la vía estrecha que lleva al cielo para aquellos que a diferencia de mí son capaces. Un difícil agujero, casi intransitable, tan estrecho como para tener que escurrirse restringiendo la barriga y todo el resto (como hacen los hámsters) para intentar pasar y colarse: pensamientos e ideas, suposiciones y certezas, convicciones y cosas indudables. Yo, mi mundo, mi historia, mis pequeñas pasiones: mi férrea certeza de ser siempre y sólo yo el hombre justo, con las personas justas. Por otro lado, para aproximarse a la santidad es necesario mirar a la Divinidad.

jueves, 16 de febrero de 2017

Quousque tandem...

Es humano, es humanísimo que tengamos una cara para los de casa y otra para los de fuera. ¿La buena cara para los de casa, y la mala cara para los de fuera? Exactamente al revés: los de fuera disfrutan de la simpatía de la que escaseamos en casa. A los de fuera no les echamos broncas ni les exigimos nada; a los de casa, sí. Los de fuera no nos deben nada; los de casa nos lo deben todo.
El Papa, tan humano, no iba a dejar de serlo en esto. Se distingue justamente por ser como uno cualquiera de nosotros. Así ocurre que mientras tiene encandilados a los de la calle, a los de casa que le caen mal (los que se atreven a criticarle) los tiene bastante descontentos. Componiendo su peor semblante, los acusa de hipócritas, chismosos, murmuradores, y unas cuantas cosas más; mientras que para los de la calle apenas hay más reproches que los de oficio, que no le salen del alma. En cambio, los reproches para sus hermanos en la fe y en la Iglesia suelen ser muy ácidos; y los enfrentamientos con ellos, de una virulencia extrema. Y obviamente han estallado.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Cómo hacer un "batlle"

Capitalismo clientelar eclesial: negocios dependientes de favores públicos, riesgos financieros y silencios eclesiales. 
Si este año el neologismo que ha recibido más apoyos de los que entrarán el Diccionari de l’Institut d’Estudis Catalans (el DIEC) ha sido vegà (vegano), proponemos para el año que viene batlle. 

Un batlle no es producto de la proverbial confitería catalana, aunque a veces lo parezca. Un batlle, concretamente, es una operación financiera eclesial que solo es posible (para su puesta en marcha o para su sostenibilidad  económica) gracias a un favor político; y que actualiza al día de hoy una renta futura sobre un bien inmobiliario eclesial cuyo uso queda indisponible para la Iglesia como mínimo durante una generación.

martes, 14 de febrero de 2017

Retrasar el nombramiento de auxiliares, es en este momento la decisión más sensata

Rostros serios de Omella y Taltavull, en momentos importantes para el futuro de ambos
El 3 de octubre de 2008 fallecía Don Joan Carrera, siendo obispo auxiliar de Barcelona (y titular de Algeciras), pero muy poco tiempo se quedaría nuestra diócesis sin auxiliar, concretamente el 28 de enero de 2009, era nombrado Don Sebastià Taltavull para substituirlo. El obispo Carrera, con gran disgusto por su parte, no pudo jubilarse de su desagradable tarea de auxiliar a n.s.b.a... cardenal Martínez Sistach, que lo ninguneaba de todas las maneras posibles, y murió con las botas puestas, dando una tanda de ejercicios a los seminaristas.

El fallecimiento de Carrera hizo poner las pilas a todo el mundo, Barcelona no podía quedarse sin auxiliar, así que Roma y Don Lluís tuvieron que ponerse de acuerdo, y dejar atrás varios años de discusiones y diálogos para besugos, en los que Roma no aceptaba los candidatos de Sistach, y Sistach los que le proponía Roma (y el castigado siempre era Carrera). La solución fue Don Sebastià Taltavull, que Sistach aceptó sin demasiada ilusión pero sin disgusto, y Roma aceptó con el aval de S.E.R. el cardenal Antonio María Rouco (vaya gol que le coló el menorquín al gallego) e indirectamente de Don Ricardo Carles (a través de su pésimo discípulo Don Juan Piris).

lunes, 13 de febrero de 2017

Ser gay y no ejercer, no es guay

Cartel anunciador de la charla de Philippe Ariño, organizado por la Delegación de Juventud de Barcelona
La conferencia de Philippe Ariño, homosexual convertido al celibato, organizada por la Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud, no ha dejado indiferente a nadie. El lobby gay subiéndose por las paredes hasta el punto de que el Sr. Arzobispo de Barcelona hubo de presentar un escrito oficial a la Comisión de Igualdad del parlamento de Cataluña para salir al paso del expediente que ha incoado a la diócesis por la supuesta homofobia de la conferencia.  La ley en defensa del LTGB que rige en Cataluña puede hacer que te caiga la del pulpo por hacer sólo un chiste sobre el tema. Por ello, D. Juan José aseguraba que el conferenciante quiere sencillamente dar su testimonio de vida mostrando cómo y por qué vive la castidad en unión a Jesucristo, que los católicos proclamamos Hijo de Dios. E incidía el prelado en el meollo de la cuestión: respetamos a todas las personas, aunque eso no quiere decir que debamos estar de acuerdo con todas las propuestas que se hacen desde las diferentes opciones sociales o éticas, lo cual no impide estar abiertos al diálogo y a la comprensión. 

La lástima es que hoy en día el diálogo y la comprensión se entiendan como aceptación y espaldarazo. Pero supongo que eso ya no es problema nuestro… Aún así las palabras del arzobispo son muchísimo más contundentes que los balbuceos del delegado episcopal de juventud, el P. Bruno Berchez ante los periodistas que le preguntaban por sus intenciones: Ariño viene a explicar su historia, no dice qué se ha de hacer o no, y dice cosas interesantes porque no es un discurso típico. Y remacha el clavo: Que le hayamos invitado no quiere decir que estemos de acuerdo con lo que dice. Allá se podrá replicar y decir que no estás de acuerdo porque se trata de un espacio de debate. El asunto es poder hablar, no convencer, ni estar de acuerdo. O sea, que el que venía a dar testimonio de la fe era el invitado, no el mossèn Bruno para el cual no se trataba de decir lo que estaba bien o mal, ni siquiera estar de acuerdo con un hombre que proclama a los cuatro vientos que prefiere el celibato a la vida gay. 

domingo, 12 de febrero de 2017

Nos quieren excomulgar

En la página web de la parroquia de San Ignacio de Loyola, su párroco Mn. Xavier Moretó, ha publicado un artículo titulado Germinans: excomunió a la vista?” . En él revela la primicia de que se ha iniciado un proceso de excomunión contra nosotros. Primera noticia. Al leerlo pensamos que no era más que otro exabrupto de este peculiar sacerdote que en la página web de su parroquia nos dedica una sección, en la que arremete mensualmente   no sólo contra nosotros, sino también contra quien osa leernos. Pero luego, atando cabos, resulta que Xavier Moretó ha sido miembro durante bastantes años del Tribunal Eclesiástico y aunque no figure actualmente en la Guía del Arzobispado como miembro de la curia judicial, sigue presentándose en su web  como Notario de la Delegación de Matrimonios. 

Entonces, el tema es más grave, porque la noticia le llega a Moretó por su cercanía al Tribunal Eclesiástico. Palabras mayores. Está claro que desconocemos si se ha iniciado un proceso o únicamente se está valorando su posibilidad, pero parece evidente que en la curia judicial barcelonesa han decidido ir contra nosotros. ¿Por qué ahora? ¿Tiene algo que ver ello con la paralización del nombramiento de obispos auxiliares? ¿Con la posibilidad de que se haya frustrado la designación como obispo del vicario judicial?