viernes, 27 de mayo de 2016

La Glosa Dominical de Gérminans

Reflexión a modo de notas hacia dónde nos orienta la liturgia dominical
FANTÁSTICO, INCREIBLE: ¡UN CUERPAZO DE ESCÁNDALO!
En el colegio aprendíamos de memoria los sonetos de Lope de Vega y las poesías de fray Luis de León, el “A Buen Juez Mejor Testigo” de Zorrilla y las “Rimas” de Becquer. Es decir, se repetían continuamente antiguas palabras, sueños desvanecidos, conceptos usados. Los profesores de Sagrada Escritura en el Seminario nos invitaban a una actualización de la memoria a través de la Palabra de Dios, a huir de una repetición del pasado. ¿Con qué fin? Que la memoria bíblica se convirtiese en memorial, es decir que el pasado no fuese un recitado sin sentido sino que fuese como si lo viviéramos por vez primera. En una palabra, tú eres protagonista en directo de un Cristo que busca refugio en tu pecho, que se insinúa en tus pensamientos, que te despierta de tus somnolencias. ¡La Eucaristía! La emoción de un Dios que se te acerca a ti tal como eres: pecador y esclavo, pasota, cobarde y podrido. Sucio, espléndido e irreverente. Asombrado, escandalizado o indolente. No importa: Cristo entra. A veces siento el temblor de mis manos en el acto de la consagración: el gesto máximo del sacerdote. Sientes sobre los hombros encorvados el peso de lo divino, la ternura de tu debilidad de hombre, el poder de un misterio difícil de alcanzar. Que te secuestra liberándote. En tus manos sucias, el Corpus Christi. A veces me pierdo en los ojos de quien se acerca a comulgar: el asombro y la rutina, la emoción y la espera. El aburrimiento, la melancolía y la desgana. “Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá para siempre”.

jueves, 26 de mayo de 2016

Los ataques a la libertad religiosa se duplicaron en España en 2015

Pintada ofensiva en los muros de la parroquia de l'Esperit Sant de Barcelona
El laicismo agresivo que impulsan los partidos políticos de la izquierda radical ha sido unas de las principales amenazas a la libertad religiosa durante 2015. Según un informe presentado este martes por el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) y adelantado por ABC, el año pasado se registraron 187 agresiones contra este derecho fundamental, frente a las 91 del año anterior.

La mayoría (99) fueron casos de marginación de la religión de la vida pública. De ese centenar, alrededor de 69 estuvieron impulsados por partidos políticos, como Podemos y sus distintas confluencias –Ahora Madrid, Compromís, Ganemos– y coaliciones de gobierno de extrema izquierda en la que forma parte el PSOE.

miércoles, 25 de mayo de 2016

La vida secreta de las mariposas

Todas aquellas personas que han frecuentado el Seminario de Barcelona saben del Museo Geológico, una impresionante colección paleontológica, principalmente de invertebrados, que reúne más de 68.000 fósiles y 13.000 libros especializados. 

Menos saben de la afición a la Entomología de algunos destacados personajes que ocupan cargos relevantes en el obispado: Hablamos de los vertebrados Matabosch, Arenas, Turull, Batlle... 

Esta reputada escuela barcelonesa hace años se ha especializado en los lepidópteros y más concretamente en el subgénero de los holometábolos heteróceros. Dentro de este campo de investigación, Barcelona ha destacado y destaca en el estudio a nivel mundial de la Tinea Pellionella, una especie nocturna que anida en tejidos y ropajes como la corbata e incluso en el papel moneda.

martes, 24 de mayo de 2016

¡Por fin! Los obispos catalanes cierran el Centre d'Estudis Pastorals (CEP)

Mn. Josep María Domingo, actual Director del Centre d'Estudis Pastorals (CEP)
En aquellos tumultuosos años de revueltas clericales, la Capuchinada (1966), la manifestación de sacerdotes por la Vía Layetana (1966) y la campaña "Volem bisbes catalans" (1967-68) se creó el Centre d'Estudis Pastorals (1968) que procedía de la embrionaria "Vicaria de pastoral de vida i ministeri dels preveres” (1967) y que tenía como responsable al Rvdo. Joan Batlles Alerm, que acabaría siendo el primer director del CEP.

La teórica misión del Centro era promover el estudio, la investigación y la formación en el ámbito de la pastoral preparando sacerdotes diocesanos, religiosos y laicos en la linea del Concilio Vaticano II. Pero esa bonita finalidad no era más que una falacia, ya que el Centro se convirtió en un puesto de adoctrinamiento en el nacional-progresismo, en un cúmulo de despropósitos e ideas pastorales de bombero que nada tenían que ver con el Concilio, pasándose catorce pueblos del espíritu conciliar. El resultado es más que evidente, una desorientación total del Pueblo de Dios que peregrina en Cataluña y un hundimiento clamoroso de nuestra Iglesia territorial. Muchos buenos sacerdotes, así como ingenuos seglares participaban de los cursos y clases que allí se impartían pensándose que eso era lo que debía hacerse para ser fieles al Concilio, pero la realidad es que eran las neuras de cuatro iluminados, que querían una Iglesia que desde luego no es la católica.

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Habrá cambios?

 
Monseñor Martínez Sistach tomó posesión de la diócesis barcelonesa en julio de 2004. Inmediatamente nombró a Mn. Robert Baró como secretario personal suyo y, pasado el verano, designó a tres nuevos vicarios episcopales, Turull, Bacardit y Segis García Ramiro, y a un Secretario-General y Canciller en la persona de Sergi Gordo. A finales de año, nombraba varios delegados episcopales: Termes (catecismo), Matabosch (Economía), Corts (Educación), Toni Román (Juventud), Claret (Pastoral Familiar), Jubany (Pastoral Social). Venían a sustituir a nombres importantes de la época Carles: Cristau, Martínez Porcell, Joan Benito, González Agàpito, Mercè Lajara. En cinco meses había modificado substancialmente el organigrama diocesano. 

Este 26 de mayo se van a cumplir cinco meses desde la llegada de monseñor Omella a Barcelona y la única designación que ha efectuado ha sido la de Mn. Marc Labori como secretario particular. El mundillo eclesiástico barcelonés espera que lleguen nuevos nombramientos, que pueden hacerse coincidir con la designa de párrocos para el nuevo curso. Sin embargo, existe cierto temor a que estos cambios puedan ser mínimos e irrelevantes.

domingo, 22 de mayo de 2016

Los ángeles custodios de los sacerdotes

Hace unos años quiso Dios que me tropezase con un sacerdote cuya personalidad me impactó. Acostumbrado como estaba a sacerdotes “normales”, que respondían al estándar sacerdotal (afables, comunicativos, prudentes, buena gente, cumplidores de sus obligaciones), me impresionaron de él dos características con gran fuerza: resplandecía su fe. No digo que los demás no la tuvieran, sino que en éste era algo que destacaba, que le imprimía carácter. Y la otra característica que me impresionó fue que hacía de cura a todas horas y con todos. Él no se planteaba si la persona con la que trataba era creyente o no. La despedida “Dios te bendiga, hijo” la empleaba con todos. Y eso, ¡qué cosas!, me conmovía y sigue conmoviéndome. Él “comunicaba” su fe a todas horas y con todos. Aunque no hubiese ido caracterizado como cura, se le hubiese identificado (y se le identifica) por su forma de ser, de estar y de hacer. No puede disimular que es cura: ni lo pretende, claro está.
Decía que me impactó poderosamente este cura y sentí su gran fragilidad. Al no ser ésa la forma común de ser cura, vi claramente que entre los demás curas tenía que sentirse muy solo y mirado con prevención. Como el patito feo. Y me pareció que yendo de cura a todas horas, dado el instinto anticlerical que devora a nuestra sociedad, podía llevarse más de un susto.

viernes, 20 de mayo de 2016

La Glosa Dominical de Gérminans

Reflexión a modo de notas hacia dónde nos orienta la liturgia dominical
EL PÁRROCO CANSÓ Y ABURRIÓ HASTA A MI ABUELA
Cuando yo era niño, el párroco contaba siempre la misma historia. Relataba que mientras caminaba por la playa, reflexionando sobre el misterio de la Santísima Trinidad, San Agustín, el gran sabio obispo africano, se encontró con un niño que recogía el agua del mar con una concha y la depositaba en un agujero excavado en la arena. “¿Qué estás haciendo? -le preguntó el docto obispo. “Quiero vaciar el mar llenando este agujero” -le respondió el niño. “¿Cómo puedes meter todo este mar tan grande en este pequeño agujero? -observó San Agustín. El niño replicó: “¿Y tú cómo puedes creer que tu pequeña cabeza logre contener la infinita sabiduría de Dios?” Recuerdo que mi abuela, que seguramente había oído aquel relato unas ochenta veces, volviendo de misa primera, un domingo dijo en casa: ¡No sé cómo aún no se ha cansado de jugar con la tierra aquel bendito niño! Creo que ha llegado la hora de que aprenda a labrar la tierra más que a hacer agujeros (no decía arena, era concreta, decía tierra). Mi abuela era demasiado buena mujer para llegar a admitir que el párroco, con la complicidad de San Agustín, había acabado por agotarla con aquella historieta del niño que excavaba. Se olvidaba de los otros ejemplos que el sacerdote usaba para hablar de la Trinidad: el trébol, el triángulo, la aritmética, la geometría: era claro que la dejaban indiferente. Estaba más tranquila y segura cuando cogiendo hilo y aguja para zurcir calcetines exclamaba: “Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto” en un latín más o menos macarrónico.