miércoles, 20 de noviembre de 2019

Sacerdotes que echan a los fieles, directa o indirectamente, de las parroquias

Mn. Joan Pujol i Prat, el párroco que echa de por vida a los feligreses no independentistas
Esta semana ha aparecido en diversos medios de comunicación la siguiente noticia: "Un cura de Gerona expulsa de por vida a los feligreses no independentistas", se trata del sacerdote Joan Pujol i Prat, párroco de Sant Feliu de Guixols, no es que se le haya ido la cabeza en un momento de ofuscación, se trata de un viejo conocido de estos menesteres al que Germinans ya le dedicó un artículo, ahora hace dos años, con un subtítulo muy parecido: "Los feligreses que se quejaron de su homilía fueron conminados a no volver a la parroquia". Parece que como su amable invitación a no volver a la parroquia no ha sido atendida, ahora sube el tono y les dice claramente que no vuelvan nunca más, se ha pasado de la petición al ordeno y mando.

Ya no es un problema de ser un sacerdote independentista militante, que utiliza el púlpito de su  iglesia para hacer semana si, semana también, mítines políticos que nada tienen que ver ni con el Evangelio, ni con Jesucristo, sino que además de ser un político frustrado que desentona vestido sacerdotalmente, aunque sea sin casulla, de pastor no tiene nada, porque sólo quiere unas ovejas, las que llevan la estelada y el lacito amarillo, las otras no las quiere ver ni en pintura.

martes, 19 de noviembre de 2019

Emiratos Árabes ¿Un país tolerante?


"El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, ​​y el Sr. Mohammad AlShamsi, cónsul de los Emiratos Árabes Unidos en Barcelona, ​​han conmemorado hoy el Año de la Tolerancia con un acto celebrado en la Catedral de Barcelona". Así nos describe la misma web del arzobispado barcelonés la noticia de este 18 de noviembre, en un acto en el que se leyó un texto del místico sufí Ibn Arabi, y ninguno correspondiente a  nuestra religión cristiana, también se plantó un árbol, concretamente un ghaf, propio de la península arábiga, en el claustro de la Catedral.

Don Juan José con su habitual buenismo y simpatía dijo que «la tolerancia es el primer escalón de la fraternidad: ser capaces de comprender la diversidad y aceptarse mutuamente para amarse». Sorprende que nuestro arzobispo hable tanto de tolerancia al lado de un representante de uno de tantos Estados islámicos, donde hay tan poca tolerancia, no sólo en cuanto se refiere a los Derechos Humanos, sino también, y eso debería preocuparle a un alto dignatario de la Iglesia, por lo que hace referencia a la intolerancia con nuestra religión.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cuando Quim era Joaquín


A partir del año 1977 se permitió que los nombres propios pudieran inscribirse en el Registro Civil en catalán, gallego o vasco y pudiesen traducirse aquellos que habían sido inscritos en castellano. A pesar de ello, Joaquín Torra no era Joaquim, al menos en los Jesuitas de Sarriá, donde acabó el bachillerato y el COU. Así se puede observar en la foto de la orla de fin del curso 1979-1980. Transcurridos tres años de la posibilidad legal de tener su nombre en catalán, el futuro Quim seguía siendo Joaquín. Incluso para los Jesuitas de Sarrià, donde hacía años que eran habituales los Jordis, Peres, Joans y Francescs. 

Cuando hizo las milicias universitarias, acabando de sargento de infantería en Mallorca, siguió utilizando el Joaquín y aunque no demostró un gran ardor guerrero -más bien fruto de su torpeza física que no de un posicionamiento anti-militar-, estuvo mandando un triste pelotón del Regimiento de Infantería Palma 47. Allí era el sargento Joaquín.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Más derechos, menos libertad (I)

Tiempo de oxímoros, unión antinatural de significados opuestos, tiempo de esquizofrenia. Ostentamos los derechos como bandera, pero sin los deberes correlativos, por supuesto. Y el resultado nada sorprendente es que cada día perdemos libertad. No hablo de la libertad en sentido filosófico o metafísico, ni me interesa la distinción entre la libertad de los antiguos y la de los modernos de Benjamin Constant. Lo que nos interesa a la gente común en el difícil ejercicio de vivir, son las libertades concretas, cotidianas, las que hacen posible nuestra vida desde que sale el sol hasta que se pone.

Estamos rodeados, bombardeados de derechos. Podemos casarnos con personas del mismo sexo e incluso adoptar niños o encargárselos a vientres de alquiler; pronto será legal la poligamia, rebautizada como poliamor. Porque las palabras importan, ¡y cómo importan!, en los tiempos de lo políticamente correcto. La clave no está en cambiar las cosas que deben cambiarse, sino en cambiarles los nombres. Así de fácil. Las mujeres pueden abortar casi sin límites a expensas de todos, ya que el ser que crece en ellas ha sido desclasificado y reducido a incómodo grumo de células de exclusiva pertenencia de la no-madre, con exclusión del otro 50% del patrimonio genético. La ingeniería capital no es la genética, sino la léxica. Se trata de llamar a las cosas por el nombre políticamente correcto. Podemos drogarnos libremente, ya que el uso de ciertas sustancias no está castigado por la ley; podemos, ya desde la adolescencia, emborracharnos y bailar sin parar en las lonjas de concertación del sexo, gracias a destructivos cócteles de fármacos y alcohol: con el ambiente de fondo de ritmos torturantes y luces psicodélicas.

viernes, 15 de noviembre de 2019

La Glosa Dominical de Gérminans

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ENTRE EL FINAL Y EL FIN: DOS MIRADAS DIVERSAS

Un matiz gramatical para paladares refinados. Leyendo el final, la aventura cristiana aparece como la mayor quimera de la historia. Tantus labor non sit cassus: tanto trabajo para nada. Sin embargo si la escrutamos con un fin, la sorpresa tiene el sabor de las conquistas que escriben la historia. Mi historia avanza hacia una meta, hacia un fin. Entre el final y el fin discurre el gran río de la humanidad: hay quien lee el evangelio con los ojos tristes y funestos de quien no tiene esperanza; y hay otros que con el mismo evangelio se adentran con mirada confiada, aquella confianza que no es optimismo a bajo precio sino conciencia de Aquel que posee el regalo de la confianza. Aquí abajo está surgiendo un alba, están presentes las primeras luces de una Pascua que se están encendiendo, se advierte el eco de los ensayos musicales de un Dios que está organizando la fiesta de inauguración en lo Eterno. En medio un río -quizás el último, o bien el penúltimo, lo más probable es que sea uno de tantos que aún hay que cruzar-: en esta parte, mi historia; en la otra orilla, la historia de Dios. En medio, la eterna diatriba entre la esperanza y el desánimo, entre la inquietud de la búsqueda y la euforia de la sorpresa, entre la tristeza del Viernes Santo y el gozo de la Pascua, entre la sospecha y la desconfianza de que exista un Dios celoso que me ha abandonado en el mundo (vieja trampa de la serpiente) y apasionada confianza en un Dios que pide poder escribir una historia en mi compañía.

jueves, 14 de noviembre de 2019

La Cruz a punto de ser devorada por la crucecita

“El peor defecto de un apóstol es el miedo. El miedo incita a dudar del Maestro y estrangula el corazón y la garganta” (Cardenal Stephan Wyszynski. Diario de la cárcel).
 
Ante el peligro cierto en que está la imponente Cruz del Valle de los Caídos a causa del proceso de revancha iniciado por Pedro Sánchez y secundado borreguilmente por los que presumen de ser partidos del apaciguamiento y el orden, he ido hilando la siguiente reflexión: 

Franco fue un personaje sobrevenido (es decir un actor secundario) en la guerra civil desencadenada por la revolución comunista. Por eso pecaron de ingenuos los que creyeron que los revanchistas iban a por el cadáver de Franco. Eso no fue más que un espejismo y un pretexto. Fue el tiro de salida para retomar la revolución truncada por la guerra. Cuando se inició la revolución comunista, el enemigo no era Franco (que andaba perdido por ahí), sino LA CRUZ; que es obviamente la segunda parte (¡ya anunciada!) de la operación de desagravio a los vencidos por Franco y por la Cruz. Y por si eso no significara nada, la cruz que se han propuesto dinamitar es la más grande del mundo.  

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El "católico" Lluis Reverter

Durante muchos años mano derecha de Narcís Serra, es miembro del Consejo Económico de la Archidiócesis de Barcelona
Hacía mucho tiempo que no sabía nada de él. fue en la sombra la mano derecha de uno de los hombres más importantes de nuestro país: Narcís Serra, alcalde de Barcelona, ministro de defensa después del golpe del 23-F y vicepresidente del gobierno de España con Felipe González. El otro día lo encontré entrevistado en la Hoja  Dominical, como uno de los impulsores de la campaña para que la parroquia de Sant Vicenç de Sarrià tenga ya un nuevo órgano. Lo encontré envejecido, lógicamente, los años no pasan en balde y la época en la que estaba en la primera línea política era la década de los ochenta y primeros años de los noventa.

Había oído hacía tiempo que estaba en el Consejo Económico de la Archidiócesis de Barcelona, pero dudaba si era la misma persona o alguien con el mismo nombre, pero después de ver esta noticia ya no tengo ninguna duda, efectivamente es él. A pesar de que siempre me ha costado de entender que miembros del PSOE tengan cargos o responsabilidades dentro de la Iglesia, tengo que reconocer que es una persona que siempre me ha caído bien y que hizo una buena tarea catequizando a Narcís Serra, que andaba perdido en las Misas y actos religiosos militares o entierros de asesinados por ETA, consiguiendo que el ministro y después vicepresidente aprendiera al menos cuando tenía que levantarse o sentarse en los actos litúrgicos.