Mn. Joan Soler Soler, sacerdote recientemente fallecido
El pasado viernes fallecía a los 91 años, Mn Joan Soler Soler, era sacerdote jubilado de la diócesis de Sant Feliu, aunque antes de la división formó parte de la Archidiócesis de Barcelona, donde fue párroco de la iglesia de Santa María del Taulat, en el barrio de Poble Nou de la ciudad condal, donde fue protagonista de un sonoro acontecimiento en los últimos momentos del franquismo, cuando fue encarcelado en la Prisión Modelo por haber ocultado en su parroquia a un grupo de terroristas de ETA.
No eran ningunos angelitos los etarras a los que cobijó Mn. Soler, entre ellos estaba Iñaki Pérez Beotegi, alias Wilson, que formó parte del comando terrorista que asesinó al presidente del gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco en 1973, en la llamada "Operación Ogro", posteriormente también estuvo implicado en el asesinato de un guardia municipal en Galdácano y de un inspector de policía.
El entonces abad de Montserrat Cassià Maria Just y el mismo Mn. Soler justificaron haber ocultado terroristas en sus recintos eclesiales bajo razones "humanitarias", decían que si eran detenidos serían condenados a muerte y por eso ellos contribuyeron a que pudieran escaparse a Francia y librarse de la pena capital.
En el caso del ahora fallecido Mn. Soler, la cosa no cuadra, después de salir de la parroquia de la que era máximo responsable, no se marcharon a Francia, sino que se quedaron en Barcelona, donde planificaron el asalto a una entidad bancaria, posteriormente fueron detenidos en la misma capital catalana en el marco de la "Operación Lobo", que consiguió detener a una parte importante de la cúpula de la organización terrorista tanto en Madrid como en Barcelona, con la colaboración de un infiltrado en ETA llamado Mikel Lejarza, apodado El lobo.
Poco tiempo pasó en prisión Mn. Soler, entre otras cosas por la buena relación entre el cardenal Narcís Jubany, que era el arzobispo de Barcelona y el entonces gobernador civil Rodolfo Martín Villa que ya había empezado su viraje para resituarse en el postfranquismo.
Por su parte Mn Joan Soler, que tuvo su último destino en activo como párroco de Molins de Rei, estuvo implicado en el nacional-progresismo eclesial, siendo uno de los firmantes del manifiesto en favor del referéndum ilegal del 2017, mantuvo una fuerte amistad con dos de sus discípulos sacerdotes, vocaciones surgidas de la parroquia de Santa Maria del Taulat, de la que fue párroco, uno de ellos es el arzobispo Joan Enric Vives, hasta hace poco obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, el otro Francesc Romeu, el periodista oficial en temas religiosos de los medios nacionalistas catalanes, también firmante del manifiesto antes citado.
Se va otro de ese inmenso colectivo de sacerdotes y religiosos/as marcados por el progresismo eclesial y el nacionalismo político, este tan implicado que incluso llegó a esta en la cárcel por la causa, no la de Jesucristo lógicamente.
Francesco Della Rovere
