Dos síntomas de la crisis de la llamada Iglesia Catalana

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A) Planellas tiene a su diócesis tiesa. - Hasta ahora sabíamos que Planellas tenía a sus diocesanos en pie de guerra a causa de su política arbitraria y errática, cuyo ejemplo más palmario lo constituyen los cuatro vicarios generales, cuatro ecónomos, tres secretarios, tres cancilleres y tres rectores de seminario que ha tenido en sus siete años de mandato, así como en la incorporación al arzobispado de sacerdotes procedentes del Seminari del Poble de Déu, cuando él mismo se había encargado de instruir su suspensión sacerdotal. Además de esos dos casos, un sinfín de polémicas ha contribuido a soliviantar tanto a su clero como al laicado, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por el extremo centro. 

A todo ello se suma ahora el caos económico, financiero y contable en que se encuentra la archidiócesis, hasta el punto de que los sacerdotes al servicio del arzobispado están sufriendo retrasos en el cobro de sus nóminas.

Este domingo, los curas de Tarragona recibieron un correo del Departamento de Economía del Arzobispado en el que se les comunicaba que la archidiócesis atraviesa puntuales dificultades de liquidez que impiden atender determinados pagos mensuales hasta recibir la transferencia periódica de la Conferencia Episcopal Española. En román paladino: que viven al día y están a dos velas. 

Por ello, el Arzobispado pide disculpas por los posibles retrasos en el abono de las nóminas en el plazo habitual, aunque asegura que hará todo lo posible por reducir al mínimo la demora. Pueden imaginarse el ambiente que está generando esta incertidumbre entre el clero diocesano. No puede extrañar, por tanto, que a la celebración de la onomástica del arzobispo Planellas solo asistiesen los obligados y que sus caras fuesen más bien largas.
 
Celebración de la onomástica del obispo Planellas con la curia diocesana. 

No poder pagar las nóminas puntualmente, ni siquiera recurriendo a una póliza de crédito bancaria, en un arzobispado cuyo último presupuesto preveía unos ingresos superiores a seis millones de euros da una idea de la gravedad de la situación económica de la diócesis. 

Ahora bien, basta examinar las partidas presupuestarias para comprobar que el capítulo que más se ha disparado es el de “sueldos y salarios de seglares”. Para el ejercicio de 2024 se habían presupuestado 672.263,60 €, mientras que el gasto real ascendió a 999.285,89 €. En el presupuesto de 2025 esa partida se elevó a la cifra de 1.390.000 €. Es decir, en apenas dos años el gasto del personal seglar asalariado se ha duplicado.

Entre esa personal figura el dircom Òscar Bardají, que está desarrollando una campaña de imagen del obispo Planellas en diversos medios afines, con el objetivo de promocionarlo como nuevo arzobispo de Barcelona. Huelgan comentarios ante la noticia que hoy les ofrecemos.

B) La celebración de Mn. Francesc Romeu. - Una imagen vale más que mil palabras. Ese sacerdote que celebra sin casulla y ¡sin alba!, con una simple estola sobre una camisa veraniega de cuadros, es Mn. Francesc Romeu Torrents, párroco-moderador de las parroquias de Pueblo Nuevo.
 

La fotografía corresponde a la misa de las siete de la tarde del pasado jueves. Sin embargo, aquel día no celebró en su parroquia, sino en la de Santa Madrona del barrio de Pueblo Seco, donde debió acudir a cubrir alguna necesidad puntual. Lo mismo da un barrio que otro. Ambos concentran a algunos de los curas más progres de Barcelona. 
 
El resultado está a la vista: dos feligresas en una misa de diario. El sacerdote, además, no celebra en el altar, sino en una mesa plegable, no sabemos si de playa o de jugar a las cartas.

En el barrio de Pueblo Seco existen cuatro parroquias, que constituyen Unidad Pastoral (Santa Madrona, Lourdes, San Salvador de Horta y San Pedro Claver). Nunca celebran el mismo día misa en laborable, por lo cual se pueden imaginar que esas dos feligresas de un jueves a las siete de la tarde eran, previsiblemente, las únicas que acuden a esa celebración semanal en Santa Madrona.

Ignoro si los otros sacerdotes (el moderador Carulla, Badía o el escolapio Peguera) prescinden de los ornamentos sacerdotales, como hace Romeu, pero lo que es evidente es que la asistencia al culto es tan paupérrima como ridícula.

No obstante, este Romeu, tan peculiar como desastrado, es periodista además de clérigo y como tal frecuenta todos los medios del nacional-progresismo, como si fuese el único experto eclesial en Cataluña. Un experto al que, sin embargo, apenas sigue nadie en el mundo católico.

Después se sorprenden cuando los católicos salen a la calle en Cataluña y comprueban, escandalizados, que “se han españolizado”. Se escandalizan, pero no se preguntan cómo es que los hijos y nietos de aquellos cristianos progresistas perdieron la fe, ni si ello guarda relación con el hecho de que los padres no supieran transmitirla a sus descendientes. Tampoco se plantean si celebraciones marcadas por un evidente menosprecio de lo sagrado, como la que presidía Romeu, han contribuido también a esa deserción.

Mientras tanto, casi el mismo día en que Romeu celebraba misa para dos señoras, más de un millar de jóvenes se reunían en la explanada de la Basílica del Tibidabo 
para participar en una multitudinaria adoración al Santísimo.
 
Oriol Trillas 

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23 comentarios

  1. "Este domingo, los curas de Tarragona recibieron un correo del Departamento de Economía del Arzobispado en el que se les comunicaba que la archidiócesis atraviesa puntuales dificultades de liquidez que impiden atender determinados pagos mensuales hasta recibir la transferencia periódica de la Conferencia Episcopal Española."

    Una vez más, la "perversa" España acude a rescatar a Cataluña de su bancarrota. Está vez por lo eclesiástico, como diría el P. Aberasturi. Otras cuantas veces ha sido por lo civil.

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    1. HermeneGildo. Rescatar nada de nada. A cada uno lo suyo. Lo que va de más debe de volver.

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  2. Pues sí que corren las noticias.
    Este señor de la foto, el primero, el que se muerde los labios, tiene de gestor lo que yo tengo de palmero flamenco, o sea, nada de nada. Tiene a su alrededor, eso sí, una serie de "palmeros" que le rien las gracias y le cantan el "que seas muy feliz...".
    Tarragona no se merece lo que está pasando y alguien debería tomar cartas en el asunto. El seminario se está quedando vacio, el de Tarragona digo. Otro seminarista más ha caido y van... Y veremos cuantos van a empezar en setiembre. El clero diocesano está que arde porque al frente de la archidiócesis situaron a un inexperto que venia de la facultad de Teologia de dar clases (donde se le dormian los alumnos por lo monotono del discurso) a gestionar una archidiócesis histórica con un tremendo potencial patrimonial que, dicho sea de paso, el anterior arzobispo se encargó de desballestar y continuó el actual.
    Pero Oriol Trillas se deja en el tintero los voluntarios que se han "largado", sí, "largado" textualmente, por el terrible mangoneo que existe en la "casa gran". Voluntarios válidos, con expedientes laborales impecables y de experiencia más que sobrada en sus labores. Esos no cobraban, pero ha puesto en su lugar a seglares que cobran, y cobran bien.
    ¿Saben ustedes cuantos sacerdotes estan estudiando para que en el clero haya "especialistas": historia, economía, periodismo, informática, etc.? ¿Acaso no se puede programar, preparar, entrenar... que sacerdotes jóvenes con estudios anteriores, que los hay, puedan "trabajar" en campos específicos que ahora están ocupados por seglares?
    Preguntémonos: ¿por qué motivo la Secretaría General y Cancellería, así como la secretaría particular ha de estar ocupada por dos mujeres (nada tengo contra ellas, al contrario) que cobran un sueldo importante? ¿Por qué motivo se contrató a un laico para coordinar el Área de la Acción Pastoral y Formación?
    Antiguamente estos cargos estaban ocupados por sacerdotes que cobraban su nómina como tal y además ejercían estas labores que nada le costaba a las arcas diocesanas.
    Pero vean ustedes los orígenes de estos cargos y se daran cuenta que detrás de ellos existen importantes motivos para que esten ahí. Pónganles el calificativo que quieran que seguro que acertarán.
    La situación económica precaria se puede arreglar vendiendo patrimonio que es lo que se está haciendo, pero la venta acelera más la pobreza de la diócesis.
    ¿Puede ser que alguien se haya dado cuenta de ello? No lo sé, será interesante averiguarlo pero este LIO necesita una intervención por una instancia superior que pueda poner en el carril un tren que va de todas todas al descarrilo, un descarrilo que dejará muy maltrecho el camino. A lo mejor Msr. Pioppo ya tiene la solución en la cartera.

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  3. Las malas decisiones económicas del estos últimos tres años, lastran el futuro de cualquier empresa y evidentemente de este Obispado.
    La entrada de la Sra. Alabau, “prima” del Sr. Arzobispo junto a un equipo de continuos incompetentes, ha comprometido seriamente a esta diócesis. Evidentemente la responsabilidad es del Arzobispo Planellas y su órgano de gobierno. Nefastos todos, alejados de lo que se espera de los responsables de una iglesia como la de Tarragona.
    No hay más, Tarragona va a sufrir mucho si no buscan cambios.

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    1. Bueno, bueno... la "prima" tuvo sus "incompetentes" que se encontraron de frente a unos "muy competentes" que dijero: ahí te quedas MariPili, ya ens veurem a la platja!
      Si la gestión hubiese sido buena aún estaría, pero como no lo fue, salió por piernas o la "botaron" como dicen en Colombia. Ahora todo son lamentos y lloros. A las verdes y a las maduras. Que se aplique el cuento y sea "humilde" como pide a sus diocesanos, se arrepienta y pida perdón a todos los que ha ofendido con su "nefasta tasca gestora". De la pastoral ya hablaremos en otro momento.

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  4. DOS FELIGRESAS Y UNA MESA PLEGABLE

    Notas sobre el agotamiento de un modelo pastoral

    La fotografía no necesita glosa. Una misa vespertina en Santa Madrona, barrio de Pueblo Seco, Barcelona. Jueves. Siete de la tarde. El sacerdote no celebra en el altar de la parroquia sino sobre una mesa plegable —de las que sirven lo mismo para la playa que para el parchís— y en el banco, dos feligresas. Solo dos.

    El dato tiene su contexto. Las cuatro parroquias del barrio —Santa Madrona, Lourdes, San Salvador de Horta y San Pedro Claver— forman una Unidad Pastoral. Nunca celebran misa en laborable el mismo día.

    Por tanto, esas dos señoras no eran solo las únicas asistentes a esa celebración concreta: eran, previsiblemente, las únicas que acudirían a cualquier misa de entre semana en toda la Unidad Pastoral aquella tarde.

    El Gran Modelo de agrupación de parroquias, que nos lo vendieron como en Gran Éxito, en su conjunto, sólo congrega a dos personas al entorno de la mesa del Trisca, Aurelio, tío Caldú y el Cojo, prestada para la ocasión (luego retirada para retornar al casino).

    El celebrante en cuestión —el sacerdote Romeu— es, además de clérigo, periodista, y frecuenta con notable asiduidad todos los medios del nacional-progresismo catalán como si fuera el único experto eclesiástico disponible en Cataluña.

    El problema es que a ese experto casi nadie le sigue en el mundo católico. No se trata de un juicio personal: los números hablan. Dos feligresas en una misa de barrio populoso son los números que hablan. U un cura multidisplinar al que nadie sigue.

    .....

    El homo religiosus no negocia, se impone siempre

    Para entender lo que está fallando no basta con citar estadísticas de asistencia. Conviene ir más al fondo, y para ello la antropología de la religión ofrece una clave que los pastores de vanguardia han ignorado sistemáticamente a su costa, que por cierto, mossèn Josep Maria Via i Taltavull, catedrático y profesor de Antropología Filosófica y Fenomenología de la Religión en la facultad de teología de Barcelona, que compartió estudios con Paul Ricœur, Maurice Merleau-Ponty i Walter Biemel (París, Lovaina, Colonia, Salamanca), en sus clases nos decía que Mircea Eliade, el gran historiador de las religiones, estableció con rigor que el homo religiosus no es una categoría histórica pasajera sino una constante de la especie "homo sapiens", que se impone hasta en el ateo más recalcitrante:

    - Marx y Engels, con su religión con el opio del pueblo, establecieron una religión comunista donde había una fe y esperanza en un Estado protector e igualitario de política comunista y economía socialista sobre una sociedad sin clases dirigidas hacia un Edén de la Abundancia y Progreso sin término, un fin de la historia de Fukuyama anticipado en 1848 en el Manifiesto Comunista.

    En 1989 (Muro de Berlín) y 1991 (Caída de la URSS) se vió que fue un engaño genocida que oprimió a mil millones y genocidió a cien millones. Quien vivió entre 1970 y 1980 lo sabe, era la Fé del zeitgeist.

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  5. Homo religiosus ... b30 de junio de 2026 a las 3:31

    En todas las culturas conocidas, sin excepción geográfica ni cronológica, aparecen los mismos elementos estructurales: una realidad trascendente con la que el hombre desea comunicarse, un espacio sagrado claramente diferenciado del espacio cotidiano, un tiempo ritual distinto del tiempo profano, un mediador o ministro, gestos y palabras rituales codificados, elementos materiales —agua, fuego, aceite, incienso, pan, vino—, vestiduras que señalan la diferencia entre quien oficia y quien asiste, y una estética que manifiesta que aquí ocurre algo que no ocurre en ninguna otra parte.

    Esta estructura no es un añadido cultural prescindible. Es la gramática profunda con la que el homo sapiens se relaciona con lo divino en cualquier latitud y en cualquier época.

    Algo que increíblemente, el nacional-progresismo catalán, el sinodalismo alemán de corte luterano radical y el anglicanismo de Canterbury han olvidado, pero como advirtió Jung, el homo religiosus, si es reprimido, ahora con el laicismo opresivo y antes con el comunismo represivo de la URSS, toma su debida venganza en formas diversas... y como dijo Chesterton, bastante ridículas... como decir que lo azul es verde, o un hombre es mujer por simplemente decirlo, aunque el hospital le anote "varón" para no dar tratamientos equivocados sobre órganos delicados...

    Lo que subrayan Eliade y quienes han continuado su trabajo —Rudolf Otto con el análisis de lo numinoso, van der Leeuw con la fenomenología de la religión, más recientemente Walter Burkert con sus estudios sobre el ritual— es que esta estructura no puede ser impunemente desmantelada sin consecuencias.

    El ser humano no abandona su hambre de trascendencia porque le retiren los signos que la expresan, y dicen lo mismo que Chesterton: la desplaza o la proyecta sobre objetos y sujetos sustitutivos, de las formas más pintorescas y grotescas, y sigue incluso en el ateo, que sustituye la fe, la esperanza y la caridad y los dioses en ídolos como:

    - la libertad, igualdad y fraternidad, los derechos, la democracia, la solidaridad, la inclusividad, el Estado, el comunismo, el socialismo, el anarquismo, el antifascismo, el antisistema, el pueblo, la nación, la patria, la integración, las minorías oprimidas, el globalismo mundialista, la humanidad, los ancestros, la ecología, la Pachamama o Gaia, la Naturaleza, las comunas hippies, el cooperativismo, el animalismo, la raza, la lengua, el dinero, la fama, la racionalidad, la tecnociencia, la Nueva Era, el sincronismo universal... siempre buscando un nuevo concepto que el uso desgasta y la realidad defrauda...

    a los cuales les da una religiosización nueva, una vez eliminada la religiosidad pretendidamente "antigua y anticuada" pretérita.

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  6. Homo religiosus ... c30 de junio de 2026 a las 3:36

    Esta religiosización nueva que da de manera imperativa el homo religiosus, una vez eliminada la que era religiosidad "antigua y anticuada" obsoleta, vuelve a sufrir de los mismos fenómenos destacados por los estudiosos:

    1. Participation mystique (Lévy-Bruhl, retomado después por Jung en otro registro): describe el modo de relación del sujeto con el objeto — una identificación o vinculación que no distingue claramente entre el yo y lo otro, previa a la separación racional sujeto-objeto.

    2. Maná (sentido antropológico-religioso establecido por Codrington en su trabajo etnográfico sobre Melanesia, y teorizado después por Mauss): describe la cualidad atribuida al objeto — una potencia o eficacia impersonal que se le adjudica a personas, lugares u objetos.

    3. Numinoso (Rudolf Otto): la experiencia de lo sagrado como mysterium tremendum et fascinans, categoría más fenomenológica que antropológica.

    4. Hierofanía (Eliade): la manifestación concreta de lo sagrado en un objeto o lugar que, por eso mismo, queda diferenciado del espacio profano.

    es decir, el hombre moderno altotecnológico conserva por siempre lo religioso propio del homo religiosus eterno, pero no lo dirige hacia lo antiguo (Dios, Cielo, ángeles, demonios, santos, gracia, providencia, milagros, exorcismos, sanaciones) sino hacia su paisaje nuevo, las ideas, conceptos y objetos, sujetos y lugares, con potencia numinosa y carácter hierofánico, pues realmente se presentan como manifestaciones de lo sagrado en el hombre de hoy de la industrialización y altotecnificación de la IA presente: pretende, como los alquimistas, llegar a la juventud eterna, la vida eterna y la salud perpetua, el amor total, trasmutar el plomo en oro... un regreso al Edén o una Parusía anticipada, sin Dios pero antes con matraces y retortas alquímicas, hoy con el transhumanismo y luego, lo que venga.

    Y lo que hemos visto en las últimas décadas en el catolicismo progresista europeo y catalán es exactamente eso: el fiel que necesitaba encontrar lo sagrado y no lo encontró porque vio feísmo y brutalismo, bestialismo y barbarie, perversión decadentista, y por ello, simplemente se nos fue. No siempre se fue a otra religión. Con frecuencia se fue simplemente y encontró algo en la Nueva Era u otro sustituto religioso (el procés, la nació, el país, dinero).

    Lo específicamente católico de un Dios Trinitario, Eucarístico, Dios y Hombre Verdadero, sujeto a la Iglesia que obedece al Papa-administrador sólo si éste a su vez obedece a la Cabeza y Pontífice Supremo, Cristo, no destruye esta estructura antropológica: la asume, la purifica y la lleva a su cumplimiento en la liturgia de la Iglesia.

    La misa no es un acto comunitario de reflexión: es la actualización sacramental del Sacrificio de Cristo, la presencia real del Señor bajo las especies del pan y el vino consagrados, el cielo abierto sobre la tierra.

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  7. Homo religiosus ... d30 de junio de 2026 a las 3:41

    Eso es lo que la liturgia debe expresar, y precisamente para expresarlo la Iglesia ha construido a lo largo de los siglos un lenguaje ritual denso, estable, bello y diferenciado.

    Cuando se sustituye ese lenguaje por un Novus Ordo pretendidamente dirigido a un "hombre moderno" (el de 1960), haciendo una misa con una mesa plegable, y como yo lo vi en 1977, con un pan de viena y vino el Baturrico, y un ambiente de reunión vecinal pachanguero, d'anar per casa, xono, cumbayá y perroflauta, no se está haciendo la liturgia más accesible: se está amputando la capacidad expresiva que permite al homo religiosus reconocer que está ante lo sagrado.

    Esto vale para el Vetus Ordo, y para el Novus Ordo bien celebrado, o los ritos orientales de las Divinas Liturgias, afortunadamente más orgánicas y tradicionales: la diferencia no está entre ritos, sino entre celebración digna y la negligencia litúrgica, típicamente occidental (una enfermedad espiritual grave), o lo que el clásico católico decía: tener unción.

    .....


    El fracaso del modelo de las Unidades Pastorales

    La reorganización del territorio eclesiástico en Unidades Pastorales con rotación de sacerdotes respondía, en teoría, a la disminución del clero. En la práctica ha producido un efecto que debería haber sido previsible: ha destruido la paternidad sacerdotal.

    El sacerdote que da misa un jueves en Santa Madrona, el viernes en Lourdes y el sábado en San Salvador de Horta no es el padre espiritual de nadie. Es un celebrante itinerante que cubre turnos. Los fieles tampoco se vinculan a nadie: el sacerdote es una cara diferente cada semana, un desconocido que sube al altar —o a la mesa plegable— y vuelve a irse. No hay confesionario estable, no hay dirección espiritual, no hay conocimiento mutuo, no hay comunidad. Hay una administración de sacramentos mínima sobre un territorio vacío.

    El resultado está a la vista (y previsto hace años: fracasó en Turín y en París y por donde se instaló de hace años) en toda la geografía eclesial de las grandes ciudades españolas. La práctica religiosa no ha hecho sino descender desde que se implantó este modelo.

    Los templos se vacían, las comunidades envejecen sin relevo, los jóvenes no aparecen.

    Y los mismos que diseñaron el sistema se sorprenden cuando comprueban que los católicos catalanes «se han españolizado» —es decir, que ya no comulgan con la agenda del nacional-progresismo eclesial—, sin preguntarse si esa brecha tiene algo que ver con décadas de catequesis deficiente, liturgia descuidada y pastores sin parroquia real.

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  8. Homo religiosus ... e30 de junio de 2026 a las 3:47

    Un patrimonio que se malgasta

    Hay un elemento material que conviene no ignorar. Las parroquias de Pueblo Seco son templos que en conjunto, en la Barcelona Parque Temático de Collboni y la burguesía del PSC y sus alrededores elitistas (una Barcelona que si sigue así, en menos de 5 años habrá cambiado radicalmente a peor: sin vecinos), valen docenas de millones de euros (un suculento negocio).

    Santa Madrona, Lourdes, San Pedro Claver: edificios construidos con el esfuerzo económico de generaciones de fieles, mantenidos con fondos públicos y eclesiales, abiertos y con suministros encendidos (sólo la luz para dos feligresas les debe de costar quizás 50 euros), para dar cobijo a dos personas un jueves por la tarde.

    No se trata de hacer un razonamiento economicista sobre la Iglesia: la salus animarum no se mide en euros. Pero sí es lícito preguntarse si mantener abierto un templo de esa envergadura para una asistencia testimonial forma parte de una estrategia pastoral coherente o es simplemente la inercia de un sistema nacional-progresista que no se ha atrevido a reconocer, después de 60 años, que ha fracasado tan estrepitosamente que es pura muerte que putrefacciona todo lo que toca.

    Y eso es culpa y responsabilidad por parte de este inhumano gobierno arzobispal que no palpa, huele, siente, mira y saborea ninguna realidad pastoral.

    Un templo vacío no solo es un edificio infrautilizado: es una señal que los propios fieles leen con claridad. La pregunta que se hacen —aunque no la formulen en esos términos— es la misma que formulaba Eliade: si aquí no pasa nada sagrado, entonces:

    ¿para qué voy?
    ¿para qué ser cura durante 50 años?, dice un joven
    ¿para qué participar?, dicen una familia
    ¿para qué donar?, dice un feligrés

    .....


    Algunas propuestas concretas

    La situación exige algo más que lamentos. Hay líneas de actuación que merecen consideración seria. Y ya desde los 1980 las medité, pero esta inclemente y ciega generación nacional-progresista nunca jamás ni siquiera valoró de manera objetiva y metódica: eran unos sectarios fanáticos.

    En primer lugar, habría que examinar sin tabúes la situación de los sacerdotes que, por razones de edad avanzada o por haber llegado al límite de su capacidad de renovación pastoral (el nacional-progresismo ya no se cura, lo siento), ejercen un ministerio que en la práctica ya no tiene frutos, bueno, sí, da frutos excelentes para el Conde Drácula.

    Eso no supone ningún juicio sobre su entrega personal ni sobre su honradez. Supone, simplemente, aplicar el criterio evangélico: el árbol se conoce por sus frutos, y al ser curas envejecidos y formados por décadas en el nacional-progresismo, esto ya es una enfermedad espiritual, moral y cognitiva incurable y de pronóstico fatal e irreversible: todo lo que tocan lo matan.

    Un retiro digno, en casas sacerdotales bien atendidas, donde puedan vivir acompañados y rezar, y pelearse y discutir entre ellos, es una solución humana y justa que en algunas diócesis ya funciona.

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  9. Homo religiosus ... f30 de junio de 2026 a las 3:57

    En segundo lugar, allí donde existe verdadera necesidad pastoral, debería facilitarse la incorporación de sacerdotes procedentes de otras diócesis o países.

    Esa incorporación exige, sin embargo, un período suficiente de formación e integración: conocimiento de la lengua, de la historia, de la cultura del lugar, preferentemente en convivencia comunitaria con el obispo y otros sacerdotes. El sacerdote trasplantado sin raíces es tan ineficaz como el sacerdote itinerante.

    Lo mejor: que vivan en el palacio episcopal con el arzobispo, o cerca, en un lugar medieval o antiguo, religioso (el monasterio de Pedralbes, cuyas monjas progre-modernistas se han extinguido, sería un lugar ideal), donde vivan agrupados y arropados en comunidad con un arzobispo tal como ha de ser según la tradición: padre espiritual de todos, seguidor de la única y verdadera Fé católica ortodoxa, clásica y tradicional.

    En tercer lugar, dentro del Novus Ordo —que es el rito ordinario de la Iglesia y que el propio Concilio no diseñó para ser celebrado de cualquier manera—, habría que exigir con firmeza la fidelidad a los libros litúrgicos, la dignidad de los ornamentos, la distinción del espacio sagrado y la estabilidad de las formas. No se trata de uniformidad estética arbitraria: se trata de devolver al homo religiosus los signos que necesita para reconocer que está ante el misterio.

    Soy incansable, pero el Novus Ordo es el peor rito de la historia de la Iglesia, con graves errores que dejan insatisfecho al homo religiosus (de ahí su fracaso y la necesidad de la "reforma de la reforma" que pidió Benedicto XVI) y es muy fácilmente violable y vulnerable (admite opcionalidades a porrillo), el cura lo modifica a su antojo, y es un error gravísimo de cara al homo religiosus:

    - el Vetus Ordo celebraba directo y cara a cara a Dios Hijo (Tabernáculo y Crucifijo, velas) y por ello, cura y pueblo estaban dirigidos hacia Él ad orientem, con un orden, boato, decoración, unción, carisma, buen gusto estético, belleza, lengua latina, formalidad y ritualidad, que nunca jamás ha alcanzado ni alcanzará el Novus Ordo, por muy válido y lícito que sea.

    ......


    La ley suprema

    El canon 1752 del Código de Derecho Canónico lo dice sin rodeos: la ley suprema de la Iglesia es la salus animarum, la salvación de las almas.

    Todo lo demás —las estructuras, los modelos pastorales, los experimentos litúrgicos, las agrupaciones de parroquias— es instrumental. Si los instrumentos no sirven para lo que fueron diseñados, se cambian.

    Dos feligresas en una misa de jueves, en un barrio de decenas de miles de personas, en torno a una mesa plegable, no son una anécdota. Son el resultado visible, medible y fotografiable, objetivable, operativo y eficiente, matemático y científicamente demostrado, de décadas de opciones equivocadas desde su mismo origen, pero que miles de obispos y curas ciegos ni vieron ni quisieron ver: el nacional-progresismo ha muerto, y aún cadáver, es infeccioso y mata todo lo que cae a su alcance.

    El primer paso para corregirlas es dejar de llamarlas aciertos y denominarlos fracasos totales y definitivos que conducen a la extinción física: que el nacional-progresismo ha creado un vacío sacral real (dos feligresas, mesa plegable), con el desprestigio progresista y modernista de lo anti-sagrado y anti-ritual, que estos clérigos contaminan allá por donde van.

    Los nacional-progresistas modernistas del Espíritu del Concilio y del Novus Ordo recibieron cuatro millones de fieles del nacionalcatolismo franquista, y los han aniquilado en 50 años.

    Sentencia divina: se les acabó el tiempo de la paciencia de Dios (50 años), la ira de Dios está en marcha, y va a hacer algo nuevo para salvar almas, y arrasará con todo lo viejo: vino nuevo en odres nuevos, los viejos, a quemar.

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  10. Nada nuevo bajo el sol, los de GG siempre con lo mismo, ya se parecen cada vez más al cantamañanas Silverio con su Diluvio de siempre. Saludos al Planellas, que por cierto ya le hablé yo directamente del problema que aparece siempre no predicable del Diluvio en las cartas dominicales de los obispos.

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    1. Ui Garrell defendiendo al obispo de Tarragona se lo comeran vivo

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    2. Completamente de acuerdo con el cantamañanas Silveri Garrell.

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  11. Se agradecería monográfico sobre el magno récord de visitas de Germinans.

    Muchas gracias.

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  12. Sr. Silverio, dice usted que habló directamente con PLANELLAS sobre el Diluvio.....

    Se puede saber la respuesta del Arzobispo?

    Muchas gracias.

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  13. Grande Silverio, grande
    el mundo cambia, el diluvio permanece

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  14. Cuando en la Curia diocesana se colocan amigos, conocidos, primos, cuñados, parientes,… ocurren estas cosas.
    Barcelona no está muy lejos, de esa política en recursos humanos.
    En la curia hay que poner sacerdotes y laicos competentes y profesionales, sino no funciona nada.
    Si además destrozan la división territorial y con arciprestes con multitud de cargos, imposible de realizarlos con dedicación y competencia, estamos arreglados.
    Los buenos sacerdotes se sienten desamparados y solos. Mejor dicho solo cuentan con el Señor.
    Esa es la triste realidad.
    Al menos en Barcelona Mons. Sergi Gordo después del COVID con el anterior administrador diocesano tomó medidas preventivas para que se puediera pagar a los sacerdotes diocesanos sin tener que hacer préstamos bancarios.
    Cosa que hay que agradecerle.

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  15. El declive del catolicismo no es un fenómeno que se dé solo en Cataluña. Se produce en países occidentales tradicionalmente católicos como España, Francia, Irlanda y diversos países latinoamericanos.
    Los factores que inciden en ello son el desencanto de la sociedad, como dijo alguien que no recuerdo. Los escándalos por abusos sexuales, disminución de vocaciones religiosas. Y algo importante que es la base: la transmisión familiar de la fe se ha debilitado, muy ausente, ya que muchos padres bautizados católicamente no transmiten ni la fe ni la práctica a sus hijos, por lo que se ha roto la cadena de continuidad que antes era automática y natural.
    Esa cadena de transmisión se mantiene en el islam, de ahí su mantenimiento. Aunque en Occidente muchos jóvenes no frecuentan las mezquitas, y conlos años va a disminuir el número de fieles musulmanes.
    Aunque lejano, el ocaso de las religiones está servido.

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  16. dos feligresas y el cura celebrando en una mesa plegable de playa en la misa vespertina de las 7.

    Situacion actual de la archidiócesis de Barcelona. Pasada la Visita Papal, Barcelona torna a su decadencia.

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  17. Primero, los datos económicos citados —dificultades de liquidez, dependencia de transferencias de la Conferencia Episcopal, incremento sustancial de la partida de sueldos a seglares entre 2024 y 2025— son cifras presupuestarias que, si proceden efectivamente de la documentación interna del Arzobispado, constituyen un indicio objetivo de tensión estructural.

    LO IMPORTANTE: la venta de patrimonio como mecanismo de cobertura de déficit corriente es, en efecto, una práctica que cualquier manual elemental de gestión institucional calificaría de insostenible a medio plazo, pues descapitaliza el activo sin resolver el desequilibrio de flujo que la origina.

    Esto no es una opinión partidista, sino una constatación de lógica financiera básica, aplicable con independencia de la valoración teológica o eclesiológica que se tenga del caso.

    Segundo, la sustitución de voluntariado cualificado por personal seglar remunerado es un fenómeno descriptible y, hasta cierto punto, explicable sin necesidad de presuponer mala fe: la profesionalización de áreas técnicas (comunicación, derecho canónico, gestión patrimonial) responde a menudo a exigencias reales de competencia que el voluntariado, por capacitado que sea, no siempre satisface en términos de continuidad, responsabilidad jurídica o dedicación horaria.

    Ahora bien, cuando dicha sustitución coincide temporalmente con la salida de voluntarios experimentados que alegan malestar por el modo de gestión, y cuando el gasto en personal seglar crece de forma desproporcionada respecto al presupuesto global, resulta legítimo —no concluyente, pero sí legítimo— preguntarse si el criterio de selección ha sido estrictamente meritocrático o si ha intervenido algún factor de afinidad personal extraprofesional. La pregunta es razonable; la respuesta, en ausencia de auditoría pública detallada de los procesos de contratación, no puede darse por probada, pero la sinodalidad exige la transparencia, o sea, la auditoría pública: la Iglesia de Tarragona no es de Planellas, ni de los curas, ni de los laicos, es del Pueblo de Dios-Cuerpo Místico, y en última instancia, de su Cabeza y Pontífice Supremo, Jesucristo, que en el Juicio Final exigirá rendición de cuentas a todos los pueblos, naciones e Iglesias Particulares.

    La tercera perspectiva, las alusiones a vínculos familiares o de amistad como causa explicativa de los nombramientos, pertenece al terreno del rumor cualificado. Conviene tratarlo con la cautela que exige tanto la prudencia moral como el elemental respeto a la fama de las personas, principio que el derecho canónico protege expresamente (c. 220 CIC). Que el patrón de colocación de allegados sea, como se observa, "tristemente común" en muchas instituciones, es un caso comparativo en este caso concreto necesita prueba documental, pero sí que hay derecho, desde lo periodístico y del Pueblo de Dios, es formular la sospecha como pregunta abierta dirigida a quien tiene autoridad para resolverla, como el mismo interesado, el ordinario, el nuncio, o en última instancia la Santa Sede, e incluso se pueden hacer denuncias anónimas con un mínimo de verificación (cosa que la ley permite para evitar corrupción):

    - "Oigan, qué pasa aquí que todo va mal, y se oye esto y eso, den explicaciones, muestren las plantillas, nombres y currículums".

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  18. Cuarto, sobre la figura del arzobispo, el juicio sobre su perfil más académico que gestor es una apreciación de hecho razonablemente sostenible, siete años de alta rotación en cargos de confianza es un indicador objetivo de inestabilidad de gobierno. El comentario de su estilo docente es del género literario del sarcasmo personal. Añade al argumento que tiene un estilo monótono docente, pero para la caridad debida incluso en la crítica eclesial legítima, debería de añadirse algo más relevante: que es absolutamente sorprendente que Planellas diera el salto que dio, de párroco y profesor con algún cargo en Gerona (diócesis hundida) a nada menos que Arzobispo Metropolitano (con 6 diócesis sufragáneas) y Primado de las Españas (quien dice ser independentista), sin ser obispo auxiliar, obispo titular fogeándose en algún sitio y luego arzobispo metropolitano

    Además, su elección se hizo sin sinodalidad, es decir, vino impuesto por Roma sin consulta previa de ningún tipo: un gerundés va a Tarragona, y con los graves incidentes con la esposa de Boadella sobre la bandera estelada y española durante el procés, que ya indica un carácter inidóneo para ser obispo, según la ley y la tradición (trato paternal, preocupación por las almas).

    Las propuestas de solución pueden ser la transparencia presupuestaria con auditoría externa, formación específica de clero joven para cargos técnicos, consejos económico y presbiteral con voz real, rotación de cargos de confianza, visita apostólica si la situación lo justifica, son medidas estructuralmente sólidas y coherentes con la tradición de gobierno eclesiástico bien entendida, que siempre ha distinguido entre la potestad de régimen del obispo y la necesidad de consejo competente.

    La sinodalidad bien entendida no es asamblearismo, sino consulta seria seguida de decisión responsable y explicada; este punto merece subrayarse frente a lecturas que identifican sinodalidad con disolución de la autoridad pastoral del obispo, dado que ni Francisco ni León XIV no han dado absolutamente ninguna definición jurídica (derechos, libertades, deberes, responsabilidades, funcionamiento, organización, competencias, presupuestos) sobre qué es la sinodalidad en la Iglesia: papado, Curia cardenalicia, diócesis, parroquias...

    Conviene indicar la grave crisis vocacional, el envejecimiento del clero y la creciente complejidad administrativa no son peculiaridades de Tarragona, sino un fenómeno extendido a buena parte de la Iglesia Tarraconense, España y Europa occidental, y un mal: modernismo progresista.

    Que otras archidiócesis, como Barcelona en el ejemplo aportado, hayan logrado evitar el endeudamiento mediante previsión post-pandémica demuestra que la causa última de la dificultad no es fatal ni inevitable, sino dependiente en buena medida de la calidad concreta del gobierno económico ejercido. Esto refuerza, por contraste, la pertinencia de exigir rendición de cuentas en Tarragona sin que ello implique negar la dificultad estructural común a todo el episcopado.

    En conclusión: los hechos económicos apuntados son indicio serio de mala praxis de gestión que justifica escrutinio;

    las quejas sobre sustitución de voluntariado por personal remunerado son plausibles y merecen respuesta institucional clara;

    las imputaciones de nepotismo, aun verosímiles por patrón general, permanecen en el terreno de la sospecha no probada y deben formularse como tales;

    y el remedio adecuado no es la denuncia pública indefinida sino el cauce canónico ordinario que debe de activar Roma, en este caso León XIV en virtud de los poderes del canon 331 CIC, y que casi nunca lo hace: visita pastoral, intervención del ordinario superior o de la Nunciatura, complementado por la transparencia que toda institución que administra bienes eclesiásticos debe al pueblo de Dios en virtud de elemental justicia distributiva. Y si hay que cesarlo, que así lo sea, o poner un auxiliar con competencias pontificiamente establecidas: "Tú arzobispo, no harás esto, lo hará éste".

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  19. '...Planellas con la curia diocesana'

    Veritat?

    Mínim 29 persones (+ en Planellas)

    Quasi la meitat dones

    Dos o tres mossèns màxim.

    Veritat?

    F.E.M.

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