Estos días se está celebrando el centenario del nacimiento del P. Cassià Maria Just y son muchos los actos de homenaje al que fuera abad de Montserrat, durante 26 años, grandes personajes de la política catalana, entre ellos el que fuera vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluis Carod Rovira, el que se burló de la corona de espinas de Nuestro Señor, han glosado sobre la vida del religioso benedictino, un punto en común en todos es destacar su papel en la defensa de la identitad catalana, de cuestiones religiosas no hablan, lógico, hay poco que destacar en positivo.
Yo no veo nada que celebrar en una persona que ha sido lamentable para nuestra Iglesia que peregrina en Cataluña, un hombre politizado que olvidó sus obligaciones para convertirse en un pseudo político, utilizando unas estructuras eclesiales de forma partidista, las de la abadía que no eran suyas sino de todos los católicos catalanes, tambièn de los no nacionalistas.
He recopilado seis puntos por los que me parece un abad indigno, que no se merece para nada esos homenajes y tributos que se le están dando ahora:
1.-Un abad enfrentado a Franco
Pasará a la historia el abad Aureli Maria Escarré, antecesor de Cassià, como el que se enfrentó a Franco con aquellas declaraciones polémicas en el diario francés Le Monde. Pero no siempre fue así, Escarré y Franco fueron buenos amigos, y el Generalísimo visitaba Montserrat en aquellos tiempos con la sonrisa complaciente del abad benedictino. A Franco le dolió aquello, pero lo catalogaba como un error muy grave, pero puntual de Escarré. Nada tiene que ver con Cassià, ya que Franco era consciente del odio que este le profesaba y de sus debaneos continuos con el independentismo catalán y vasco así como con los movimientos que buscaban la destrucción del régimen.
Recordemos que el Papa Francisco, tan izquierdoso él, nunca se enfrentó a Videla, al contrario, iba a celebrarle la Misa a su propia casa.
Carod Rovira hablando en el homenaje a Cassià M. Just
2.-Un abad que acogió terroristas de ETA
El abad Cassià acogía en el Monasterio a todo tipo de colectivos y personas que estuviran contra el Régimen o que fueran declaradamente nacionalistas, lo que hacía que el Monasterio, que tenía que ser de todos, se quedó restringido solo para algunos, los que comulgaban con la ideología del abad.
Pero lo peor de todo fue la acogida que dio a terroristas, de ETA, sin importar si tenían delitos de sangre o si iban armados, incluso desde Montserrat se tejió una estructura para ayudar a escaparse a Francia a algunos de estos asesinos, con la colaboracíón de algun sacerdote catalán como el ya fallecido Mn. Joan Soler.
Como abad emérito apoyó la acción del entonces vicepresidente Carod Rovira, que intentó llegar a un acuerdo con ETA en Francia, para que atentaran todo lo que quisieran pero fuera de Cataluña. Esa accción provocó que el entonces President de la Generalitat, Pasqual Maragall, lo expulsara del gobierno.
3.-Un abad que albergó el nacimiento de Convergencia
Todo lo que era nacionalista o independentista era acogido en Montserrat, en unos tiempos en que como es sabido, según qué actos no se podían hacer, pero la Iglesia tenía el privilegio de que la policía no podía entrar en sus recintos, además el hecho de estar apartado y en una montaña, favorecía este tipo de actos, en que los que participaban se sentían totalmente seguros bajo la protección del abad.
Uno de esos actos fue la fundación de Convergència Democràtica de Catalunya, el 17 de noviembre de 1974 en Montserrat, al frente de él Jordi Pujol, el que después sería durante 23 años presidente de la Generalitat, y que el tiempo demostró que no era tan honorable como parecía. En el monasterio, Pujol y los suyos pudieron fundar el partido sin ninguna restricción ni ocultamiento, como si estuvieran en plena democracia.
También se produjo en Montserrat el conocido encierro de intelectuales para protestar por el juicio de Burgos, los encerrados no tuvieron consecuencias por haberse hecho el acto en un "espacio sagrado".
4.-Un abad que permitió que el lobby gay se adueñara del monasterio
Durante los años como abad de Cassià, se fue formando un "lobby gay" que tenía un inmenso poder en el monasterio. nada hizo para evitarlo, y todo indica que a él ya le estaba bien. Una verdadera vergüenza y una terrible humillación para los monjes que no formaban parte de ese colectivo.
Jubilado Cassià, su sucesor Sebastià Bardolet intentó poner orden en ese desaguisado, pero era tan fuerte el poder del lobby que no se vio con ánimo de enfrentarse a él y no le quedó otro remedio que presentar su dimisión. Así estaban las cosas en Montserrat gracias a Cassià.
5.-Un abad que permitió la pederastia
Teniendo en cuenta el poder del lobby gay, y la tolerancia hacia las prácticas homosexuales, no es de extrañan que afloraran casos de pederastia, En los que Cassià no hizo nada para evitarlos. El caso más significativo es el del Hermano Andreu, del que el mismo monasterio ha calificado como un "depredador sexual", pero lo hizo cuando ya había fallecido, no antes, cuando corría por todas partes las debilidades de este hermano al que se le encomendó el cuidado de los chicos del agrupament escolta de Montserrat. El monasterio se excusó de que el abusador ya estaba muerto y el que lo protegió también.
Ahora lo homenajean, pero cuando explotó el caso de Miguel Hurtado y otros denunciantes, reconocieron el encubrimiento de Cassià, no les importó, le cargaron el muerto al muerto, y así se salieron de rositas. a pesar de que han habido casos posteriores de pederastia después de Cassià.
6.-Un abad, que ya emérito, se cargó toda la doctrina moral de la Iglesia
Cuando Cassià se convirtió en emérito no dudó en 1989 en hacer declaraciones incendiarias contra la doctrina moral de la Iglesia, expresando su posición favorable al uso de anticonceptivos, así como pidiendo que la Iglesia revisase su postura sobre la homosexualidad y la eutanasia.
Ya hemos visto los buenos resultados que proporcionó a Montserrat esa actitud de tolerancia en temas como la homosexualidad
Francesco della Rovere


