MISAS NEGRAS, MISAS GRISES

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Santa Madrona. En Poble Sec
 
Tengo debilidad por las hipérboles, lo admito. Esta vez fue mi amigo Mn. Joan quien me dijo que, efectivamente, se trataba de una hipérbole cuando le dije, a modo de provocación, que las neoliturgias de la Iglesia posconciliar son misas negras: un prudente “no exageres”, en respuesta a mi lacónico “misas negras las hacen ellos todos los domingos”. De hecho, las que se celebran los domingos en las nuevas iglesias, “nuevas iglesias” aunque tengan siglos de antigüedad por cómo las han dejado (pienso en las del Poble Sec, Santa Madrona y Virgen de Lourdes, del ex párroco Cabot), más que negras, son misas grises.

Pero debo decir, exageradamente, que son incluso más peligrosas porque solo difieren en la gradación del color y inducen a la condescendencia perezosa hacia la ilusión del mal menor, panacea de todos esos católicos que se han rendido al mundo y no se atreven a admitirlo: cuanto más disminuye el punto de negro, más se absorbe una misa de buen grado por esos buenos católicos que han reducido el cerebro a papilla y han entregado el alma al montón. De hecho, hay incluso quienes, cuando el blanco se presenta en un porcentaje considerable, se lanzan de lleno y, además, patrocinan el evento porque el gris de esas nuevas misas sería un gris conservador, cosa completamente diferente, dicen, al gris oscuro, casi negro, de una nueva misa como la celebrada por el cardenal Woelki en una barcaza de inmigrantes clandestinos el día de Corpus de 2016 en la plaza de la catedral de Colonia.
 
Cardenal Woelki (Corpus 2016)
 
Existen diferentes opiniones sobre la transición del gris progresista al gris católico-conservador, o incluso al gris católico-tradicional, que abarca desde el gris neocatecumenal (¡que hay que tener cánones!)hasta el gris del Opus Dei, pasando por el gris de  Comunión y la Liberación. Pero siempre permanece gris, es decir, tan blanco como se quiera mezclado con negro.
 
Ahora bien, quiero considerar, al menos como lección, el dicho de Mn. Joan: «no exageres», y coincido en que las misas grises se presentan de forma diferente a las misas negras celebradas por los satanistas, quienes siguen rituales fijos y precisos y persiguen claramente objetivos inversos para lograr la profanación del Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Incluso coincido con la observación de que, en principio, los fieles de las misas grises ni siquiera consideran esta posibilidad.
 
Pero piensan tan poco en ello que no se dan cuenta de que están en la iglesia como en el circo, que van a comulgar con menos veneración que cuando hacen fila durante horas para el último iPad en el centro comercial, que agarran la hostia consagrada con manos a veces menos sucias que sus almas porque les han enseñado que el pecado, a diferencia de los microbios, no existe y es inútil confesarlo, que ni siquiera piensan en arrodillarse ante Nuestro Señor porque ya lo hacen toda la semana frente a Nuestra Señora Televisión, que no necesitan mejorar un poco porque ya se ven perfectos en Facebook e Instagram. Por otro lado, si quien decía ser el siervo de los siervos de Dios, el Papa Francisco, no se arrodillaba ante Nuestro Señor, ¿por qué deberían hacerlo simples siervos? Estrictamente hablando, esto también es profanación.
 
En este punto, todavía con exageración, me pregunto si lo más dañino para el pueblo, ese del canto “Somos un pueblo que camina “  de Emilio Vicente Mateu o del “Poble de Déu en marxa” de Xavi Morlans”,  es el acto consciente cometido en la oscuridad de una misa negra o el acto más o menos inconsciente cometido a plena luz del día durante una misa gris. Porque debemos reconocer que hay una gradación incluso en la inconsciencia, que fácilmente se desvanece en la plena conciencia de lo que uno hace, convencido de que es bueno. Es cierto que la enseñanza bergogliana, en la Segunda Carta a San Eugenio Scalfari, el Apóstol, ha dejado claro que cada uno debe ser libre de hacer lo que cree, y Nuestro Señor debe contentarse con lo que ofrece el consenso. Pero también debemos ser capaces de detenernos a un paso del abismo.
 
En este punto, sin embargo, aparece el buen conservador que, como vendedor concienzudo de la galardonada empresa Roma & Cia ofrece el gris claro, muy claro, casi blanco, de las misas a las que asiste, tan hermosas y solemnes, donde incluso se canta la "Salve Regina" en latín y, si se quiere comulgar de rodillas, nadie dice nada. Pero este es precisamente el punto delicado: una misa gris o casi blanca donde nadie dice nada si se quiere comulgar de rodillas es también una misa gris o casi blanca donde nadie dice nada si se quiere comulgar de pie. De hecho, para usar la muy dudosa, a mi entender, nomenclatura inventada por Benedicto XVI en "Summorum Pontificum", incluso en las misas grises o casi blancas, comulgar de pie es la práctica "ordinaria", mientras que comulgar de rodillas es la práctica "extraordinaria".
 

El problema no reside en la forma más o menos conservadora en que se celebra el rito, sino en el rito mismo. Más aún, reside en el rito y, si se quiere, en la mentalidad con la que se celebra. Y si un buen rito puede ser pervertido por una mala mentalidad, un mal rito no puede ser salvado por una buena mentalidad. Esto explica por qué las nuevas misas siempre serán nuevas misas, mientras que las antiguas misas del «Summorum Pontificum» pueden verse devastadas por la idea de que, salvo en la forma, lo nuevo y lo antiguo, lo «ordinario» y lo «extraordinario», son iguales, tal como lo concibe la mentalidad ratzingeriana. No es una opinión tan exagerada. En cualquier caso, uno se encuentra ante las consecuencias de un claro trastorno bipolar o un rechazo flagrante del principio de no contradicción aplicado a las cosas de Dios.
 
La liturgia no es una invención humana, sino el derecho del Señor a ser adorado como Él mismo lo ha establecido: y no es el optimismo de la voluntad lo que confiere origen divino a lo inventado por el hombre a su imagen y semejanza. A lo sumo, de esta manera, se escenifica una pantomima que no cura la herida y lleva al enfermo a creerse sano. Por eso, siempre exagerando, cuanto más tienden a la claridad, más peligrosas se vuelven las misas grises, pues se vuelven insidiosas, portadoras aparentemente sanas de profanación y, además, justifican, en principio y de hecho, misas grises oscuras. De este modo, se desencadena la maldita carrera hacia la oscuridad, a la que tiende todo lo que no proviene de Dios. Moraleja: con la hipérbole, quizás uno exagera, pero  no se equivoca.
 
Francesc M. Espinar Comas
Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet 

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17 comentarios

  1. Muy atrevido este articulo. A ver si le van a misericordiar.
    La nueva Misa se ha protestantizado de una manera evidente. Pero es politicamente incorrecto decirlo. Ya no importa la renovación del sacrificio de la cruz sino la Asamblea del pueblo de Dios.
    Por los frutos los conocemos. La Nueva se invento para atraer mas a los fieles y ha conseguido el efecto contrario: millones han dejado de ir a la Iglesia. Pero aqui nadie rectifica.

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    1. Eso he pensado yo, lo de misericordiar pero ahora ya no está Bergoglio el Furioso y los métodos son más sutiles. ¿Es que acaso no ha sido así en la filosofía postconciliar? Los tamaños, los de alma pequeña han ido ocupando y usurpando los espacios de poder, fuera una parroquia, una casa rectoral para vender, una canónica, un obispado y,¿por qué no la misma Cátedra de Pedro? Son tamaños, su alma es negra pero se disfrazan de Luz y por eso les sale ese gris, en sus múltiples tonalidades, que irradia

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    2. Entonces callamos? Hablarán las piedras!! A una cierta edad ya no hay filtros.

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  2. 1. Simbología cromática de la liturgia

    P. Espinar hace una escala de degradación espiritual basada en colores. La misa negra, si entiendo bien, es símbolo de la profanación consciente (satanismo), mientras que la misa blanca simboliza la pureza del rito tradicional

    El concepto central veo que es la misa gris (Novus Ordo), una mezcla de lo sagrado y lo mundano que, al presentarse como un "mal menor", resulta más insidiosa que la propia misa negra al adormecer la conciencia del fiel: sería un "no eres ni frío (negro) ni caliente (blanco), eres tibio (gris) y por eso te rechazo"

    ...

    2. Antagonismo entre Vetus y Novus Ordo

    Existe una ruptura irreconciliable entre la liturgia tradicional (centrada en el sacrificio y la divinidad) y la posconciliar (centrada en la asamblea y la horizontalidad): me parece verdad. Sostiene que la "misa gris" fomenta una profanación inconsciente: la pérdida de la noción de pecado, la irreverencia en la comunión (de pie y en la mano) y la transformación del templo en un espacio secular similar a un "circo" o un centro comercial. Pienso que es peor, por eso Benedicto XVI pedía la "reforma de la reforma": "¡Cambiémolos ya según la Tradición!

    ...

    3. Crítica a la hermenéutica de Benedicto XVI

    Se cuestiona el documento Summorum Pontificum de Joseph Ratzinger, lo califica de "trastorno bipolar" o contradicción lógica el intento de presentar el rito antiguo y el nuevo como dos formas (extraordinaria y ordinaria) de una misma realidad. Según su pensamiento, un rito defectuoso en su origen no puede ser "salvado" por una celebración solemne o una mentalidad conservadora

    Pienso que no se podía pedir más a Juan Pablo II y Benedicto XVI, eran hijos de su época, como nosotros. La misa Novus Ordo empezó en 1969, y con reformas en 1975. Juan Pablo II empezó en 1978. Históricamente, y en su contexto, era un convencido del Novus Ordo, pero fue liberalizando el Vetus Ordo hasta Benedicto XVI, pero Francisco y León XIV retrocedieron con Traditionis custodes, quizás por miedo al poder atractivo del tradicionalismo en la juventud

    1969 – Missale Romanum (Pablo VI)

    Promulga el Novus Ordo Missae, sustituye en la práctica al misal Vetus Ordo de 1962, pero atención, que procedía de una reforma litúrgica discutida y cuestionada "premodernista" de Pío XII en 1955, sobre todo en la Semana Santa. No declara explícitamente abrogado el rito anterior, pero lo deja sin uso ordinario. Se introducen nuevas plegarias eucarísticas (1970 y 1975)

    1984 – Indulto Quattuor Abhinc Annos (Juan Pablo II)

    Primer permiso oficial para usar el misal de 1962, requiere autorización caso por caso del obispo

    1988 – Motu proprio Ecclesia Dei (Juan Pablo II)

    Tras las consagraciones ilícitas de Lefebvre, pide a los obispos ser “generosos” con quienes solicitan la misa antigua, se crean institutos tradicionales en plena comunión (FSSP, etc.)

    2001–2002 – Nueva edición del Misal de Pablo VI

    Tercera edición típica del Misal Romano, con ajustes en rúbricas, calendario y textos

    2007 – Summorum Pontificum (Benedicto XVI)

    Declara que el Misal de 1962 nunca fue abrogado, cualquier sacerdote puede celebrarlo sin permiso del obispo en misas privadas, distingue entre Forma Ordinaria (1970) y Forma Extraordinaria (1962), y los fieles pueden pedirlo y el párroco debe atenderlos si es posible (cosa que exacerbó al apostático sinodalismo alemán y al progresismo: ¡unos energúmenos les obligan a hacer misas tridentinas!)

    2021 – Traditionis Custodes (Francisco, León XIV mantiene)

    El Misal de Pablo VI es la única expresión del lex orandi del Rito Romano, Revoca la libertad de Summorum Pontificum, el obispo controla todas las celebraciones Vetus Ordo; para nuevas autorizaciones, el obispo debe consultar a Roma; se prohíbe celebrar el Vetus Ordo en iglesias parroquiales salvo permiso especial. El progresismo y el apostático sinodalismo alemán respiran tranquilos: pueden seguir cometiendo todo tipo de abusos y no deberán de hacer misas tridentinas ni soportarlas

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  3. 2026 - Cisma lefebriano

    Una especie de regreso al pasado de 1988 por las mismas causas pero agravadas por todas las normas de Francisco (Amoris laetitia, Fiducia supplicans, Traditionis custodes): la tradición litúrgica anterior al Concilio Vaticano II es inmutable en sustancia, la Misa reformada tras el Concilio compromete la claridad doctrinal eucarística, existe estado de necesidad para preservar el sacerdocio tradicional, Roma tolera errores modernistas y ambigüedades doctrinales, la formación y esencial sacerdotal clásica está en riesgo de desaparición, la autoridad suprema no puede exigir lo que perjudica la fe recibida, la continuidad con el magisterio preconciliar obliga en conciencia

    ...

    4. Desacralización con Francisco

    Critica la gestión de Jorge Mario Bergoglio por profundizar en la secularización. Se denuncian dos vertientes:

    a) Gestualidad: la no genuflexión del Papa es un ejemplo de irreverencia que el pueblo imita (sí, hemos visto un hecho incomprensible en la historia eclesial: el Papa no se arrodilla ante Jesús-Eucaristía)

    b) Politización: el uso de escenarios sociales (como barcazas de inmigrantes) crea la liturgia en "vulgar misa gris oscura": el activismo político y socio-económico desplaza al misterio religioso

    ...

    5. Los misales y el tradicionalismo

    Hay que tener en cuenta que el tradicionalismo se divide en diversas familias,

    1570 – Misal de San Pío V Base del rito romano tras el Concilio de Trento.

    1604 - Misal de Clemente VIII, ajuste a la Biblia Vulgata

    1634 - Misal de Urbano VIII, pasó del latín medieval al latín moderno

    1884 - Misal de León XIII (último Misal Tradicional)

    1920 – Misal de Benedicto XV Edición típica tras la reforma del Breviario de San Pío X (1911). Es la edición estable previa a las reformas del siglo XX. Fin de los milenarios de 1.700 años, el Salterio Cursus Romanum y el Oficio Divino, ambos de San Gregorio Magno del s. VI

    1954 – Misal previo a la reforma de Semana Santa Última edición antes de los cambios de Pío XII. Mantiene la Semana Santa tradicional y las rúbricas anteriores

    1955 – Reforma de Semana Santa de Pío XII Introduce un Ordo Hebdomadae Sanctae nuevo (1955–1956). Afecta profundamente al Triduo Pascual y a las rúbricas

    1962 – Misal de Juan XXIII Incorpora todas las reformas de Pío XII. Añade el nombre de San José al Canon y aplica las rúbricas de 1960. Es la última edición del rito tradicional antes del Vaticano II

    ---

    5.1. FSSP, ICRSS y comunidades Ecclesia Dei

    Edición usada: Misal de 1962. Última edición típica preconciliar, única reconocida oficialmente por la Santa Sede. Permitida por Summorum Pontificum y regulada por Traditionis Custodes

    Motivos: considerada una evolución legítima y orgánica del rito romano

    Grupos identitarios: Tradicionalismo en plena comunión con Roma. Aceptan las reformas de Pío XII y Juan XXIII

    -

    5.2. SSPX (Fraternidad Sacerdotal San Pío X)

    Edición usada: principalmente Misal de 1962, algunos sacerdotes usan el Misal de 1955. Otros celebran con el Misal de 1962 pero restaurando la Semana Santa pre‑1955 (rechazan la Semana Santa de 1955 de Pío XII).

    Motivos: consideran 1962 como el último misal plenamente tradicional. Ven la reforma de Semana Santa de 1955 como experimental o no tradicional. Detectan en las reformas de Pío XII el inicio de una tendencia modernista. La fraternidad permite cierta libertad interna.

    Grupos de identidad: Tradicionalismo crítico con Roma, pero no sedevacantista. Buscan preservar la liturgia preconciliar sin romper con 1962

    -

    5.3. Grupos “pre‑1955” (restauracionistas)

    Edición usada: Misal de 1954 (sin la Semana Santa de Pío XII de 1955). Algunos Misal de 1920

    Motivos: Rechazan la reforma de Semana Santa de 1955 contra tradición milenaria del Triduo. Misal de 1954 como el último misal orgánico sin intervenciones modernista. Reconstrucción de la liturgia previa a cualquier reforma "modernista" de 1955-1962-1969

    Comunidad: Tradicionalismo purista y restauracionista. Suelen estar fuera de estructuras oficiales, algunos no son sedevacantistas

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  4. La Gran Crisis (iii)5 de marzo de 2026 a las 4:38

    5.4. Sedevacantistas y anticonclavistas

    Edición usada: Misal de 1954, Misal de 1920 (fin de los milenarios Salterio Cursus Romanum y el Oficio Divino, ambos de San Gregorio Magno del s. VI), el Misal Romano de 1884 (de León XIII, el "último misal tradicional), el misal de 1634 de Urbano VIII (pasó de latín medieval a moderno), el misal de 1604 de Clemente VIII (ajuste a la Biblia Vulgata) o el único sin retoques, el Misal Original Vetus Ordo de San Pío V de 1570

    Motivos: rechazan todas las reformas posteriores a Pío XII de 1955 y 1962, algunos incluso a Pío X y su misal de 1920. Ven el Misal de 1884 como el último misal indiscutiblemente católico. Otros retroceden a 1634, 1604 y 1570.

    Consideran ilegítimos a los papas desde Juan XXIII porque rechazan todo el Concilio Vaticano II por modernista.

    ...


    6. El Misal de 1884 frente a la "Ingeniería Litúrgica" de Pío X 1911-1920

    Para los sectores más radicales del tradicionalismo (anticonciliaristas y los sedevacantistas rigoristas), el verdadero punto de ruptura con la Tradición no se sitúa en 1969 con Pablo VI, sino en el ciclo de reformas iniciado por San Pío X entre 1911 y 1920. Su análisis se estructura bajo los siguientes puntos:

    -

    6.1. La frontera entre la Tradición Orgánica y la Ingeniería Litúrgica

    Los grupos rigoristas establecen una distinción fundamental en la historia de la oración católica:

    a) Antes de 1911/1920 (Tradición Orgánica): La Iglesia latina romana rezaba según un rito que hundía sus raíces en las Catacumbas y que fue codificado por San Gregorio Magno en el siglo VI. Este orden fue el que nutrió a la cristiandad en tiempos de Carlomagno y permaneció esencialmente intacto durante más de 1.300 años. Se considera un crecimiento "orgánico", como el de un ser vivo.

    b) Después de 1911/1920 (Ingeniería Litúrgica con Pío X): Se inicia una etapa donde la liturgia deja de ser un legado recibido para convertirse en un objeto de "cirugía" técnica de "técnicos" abstraccionistas y racionalistas, carentes de toda tradición. La oración se altera por decisión de una comisión técnica buscando criterios de funcionalidad y "comodidad" para el clero, no de fidelidad a la tradición inveterada.


    6.2. La fractura del Salterio y el Oficio Divino

    Hito clave de esta ruptura es la Constitución Apostólica Divino Afflatu (1 de noviembre de 1911): reorganizó el rezo de los 150 salmos con un criterio moderno de comodidad:

    a) Abolición del Cursus Romanum: Se desmanteló la distribución tradicional de salmos establecida por San Gregorio Magno hace 1.700 años para complacer la comodidad del clero, que era la columna vertebral del Oficio Divino.

    b) Rechazo al cambio estructural: Para estos grupos, que el rezo de los salmos se completara obligatoriamente en una semana bajo un esquema nuevo es inaceptable, pues rompe la continuidad con la oración de los Padres de la Iglesia y los santos medievales y miles de millones de católicos.

    -

    6.3. El Misal de 1920 como cierre de la Era Gregoriana

    Aunque la reforma del Breviario (rezo) fue en 1911, el Misal de 1920 es el documento que cierra el ciclo normativo de Pío X. Al incorporar estas modificaciones y el nuevo calendario, este Misal representa, a ojos de los rigoristas:

    a) El fin definitivo de la Era Gregoriana.

    b) El inicio de la era de las reformas papales modernas, racionalistas y no orgánicas tradicionales, que sentó las bases para las reformas de Pío XII en 1955 y, finalmente, el Novus Ordo de 1969 hasta los abusos de hoy.

    -

    6.4. La opción por el Misal de 1884 (León XIII)

    Por todo lo anterior, los grupos más tradicionales rechazan tanto el Misal de 1962 (Juan XXIII) como el de 1920. Su estándar de pureza es el Misal de 1884 de León XIII, por ser:

    a) El último que contiene el espíritu de San Gregorio Magno sin alteraciones.

    b) La última edición "pura" previa a la aplicación de la "cirugía" litúrgica moderna racionalista antitradicional de 1920 sobre el cuerpo de la Tradición.

    Colectivos de identidad: Tradicionalismo rupturista. Su elección litúrgica expresa su postura doctrinal

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  5. 7. La entrada de mujeres y laicos en el espacio sagrado del Altar: el depeçage litúrgico del sacerdote y del presbiterio

    Sin darnos cuenta, una de las revoluciones más "luteranas" y "protestantizadoras" del Novus Ordo del mísero misero gris Bugnini, y que ha ido contra toda la Tradición Litúrgica Latino Romana de 1.700 años, ha sido no sólo el mismo Novus Ordo de 1969 y posteriores reformas con sus notas de innovación, opcionalidad y abreviación ritual litúrgica, sino la entrada de laicos y mujeres dentro del espacio sagrado del Altar, eliminando la reserva exclusiva litúrgica eucarística del clérigo masculino celibatario. Se borra el servicio del altar reservado a varones (acólitos o monaguillos), los ministerios instituidos (lector, acólito) conferidos a varones, y la exclusiva delimitación simbólica del presbiterio para varones clérigos o instituido

    El presbiterio y el sacerdocio han sufrido un despiece o depeçage de todas las funciones litúrgicas eucarísticas posibles: en lo máximo, se ha conseguido desplazar a varones y mujeres laicos el mayor número de funciones en la misa, un hecho sin precedentes en 2.000 años de historia, y el resultado ha sido una gran crisis

    Esto se agravó aún más con la eliminación de la segunda reserva, la del gobierno de la Iglesia exclusiva para varones clérigos, con Praedicate evangelium (se nombra a una laica Sor Brambilla como prefecta de religiosos). Todas las dos grandes reservas a clérigos masculinos celibatarios han sido desintegradas (liturgia y eclesiológica). Los apóstatas alemanes quieren además que laicos y laicas den la homilía, y el sínodo quiere desintegrar toda la naturaleza del sacerdocio (todo bajo León XIV)

    -

    1. Lectores y Acólitos "de hecho" (Informales)

    a) IGMR (1969/1970): Instrucción General del Misal Romano permitió que laicos (inicialmente varones) ejercieran de lectores y ayudantes por "encargo temporal".

    b) Circular de la CCD (1970): autorizó a las mujeres a realizar las lecturas de la Epístola y el Antiguo Testamento desde fuera del presbiterio, o bien dentro de él si la arquitectura lo exigía, eliminando la exclusión física absoluta del espacio sagrado

    -

    2. Ministerios Laicales Formales y Ministerio Extraordinario: abolición de las Órdenes Menores

    a) Motu Proprio Ministeria Quaedam (1972): Pablo VI abolió las "órdenes menores" (clericales) y creó los Ministerios Laicales de Lector y Acólito. Aunque inicialmente reservados a varones, separó definitivamente estas funciones del sacramento del Orden

    b) Instrucción Immensae Caritatis (1973): Autorizó formalmente a los laicos (hombres y mujeres) como Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión para distribuir la Eucaristía en casos de necesidad

    c) Pablo VI eliminó unos 1.700 años de ordenación de los clérigos en 9 grados y exclusivamente masculinos: rito de iniciación de la tonsura, órdenes menores (hostiario y exorcistas; lector y acólito rebajados a "ministerio) y la orden mayor del subdiaconado. Sólo quedaron diáconos, presbíteros y obispos

    -

    3. Monaguillas y el Ministerio de Acólito y Lector para mujeres

    a) Circular de la CDWDS (1994): Tras una respuesta de la Comisión de Interpretación de Textos Legislativos (1992), Roma confirmó que el Código de Derecho Canónico de 1983 permitía a las niñas y mujeres servir al altar (monaguillas), aunque quedaba a discreción del obispo

    b) Motu Proprio Spiritus Domini (2021): El Papa Francisco modificó el can. 230 § 1 para que los ministerios formales e instituidos de Lector y Acólito sean accesibles a mujeres, eliminando la última barrera legal de género en el altar

    -

    4. Celebraciones en Ausencia de Presbítero

    Directorio ADAP (1988): La Congregación para el Culto Divino reguló las "Celebraciones dominicales en ausencia de presbítero". Permite que un laico o laica actúe como "guía" o "moderador", dirigiendo la oración, proclamando la Palabra y distribuyendo la comunión, aunque sin usar la sede presidencial ni realizar la consagración. Esto ha sido una fuerte fuente de abusos: mujeres "consagrando" en el altar

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  6. 5. Monitores, Guías e Intenciones (Comentadores)

    5.1. En la normativa del Novus Ordo, se distinguen diversos sujetos laicos (hombres y mujeres) que intervienen en el espacio celebrativo:

    a) Acólito instituido: Varón o mujer que ha recibido el ministerio estable mediante el rito litúrgico (Spiritus Domini, 2021). Es el servidor superior del altar.

    b) Acólito de facto (Monaguillo o monaguilla): Fieles laicos (niños, jóvenes o adultos) que auxilian al sacerdote sin haber sido instituidos formalmente.

    c) Lector instituido: Varón o mujer con el ministerio formal de proclamar la Palabra, excepto el Evangelio (Spiritus Domini, 2021).

    d) Lector ad hoc: Cualquier fiel laico (hombre o mujer) designado para leer las lecturas bíblicas en una celebración concreta.

    e) Comentador (Monitor o monitora): Fiel laico que ofrece explicaciones y moniciones para facilitar la comprensión del rito (IGMR 105b).

    f) Salmista: Cantor (fiel laico o laica) encargado de proclamar el salmo responsorial.

    -

    5.2. Intervenciones autorizadas según las fases de la misa

    La Instrucción General del Misal Romano (IGMR) y el Orden de las Lecturas de la Misa (OLM) regulan las intervenciones de estos sujetos en las siguientes fases:

    -

    I. Ritos iniciales

    a) Monición de entrada: El comentador o el monaguillo (varones o mujeres) puede dirigir unas breves palabras antes de la llegada del sacerdote para introducir la celebración del día.

    b) Monición al acto penitencial: Aunque es función del sacerdote, un ministro laico puede proponer las intenciones de las invocaciones (tropos) del Kyrie.

    -

    II. Liturgia de la Palabra

    a) Moniciones a las lecturas: El comentador explica brevemente el contexto de los textos bíblicos. Debe hacerlo desde un lugar apto, pero preferiblemente fuera del ambón.

    b) Lecturas y Salmo: Los lectores y el salmista (laicos y laicas) ocupan el ambón para la primera lectura, el salmo y la segunda lectura.

    c) Oración universal (Preces): Un laico o monaguillo o el comentador (varones o mujeres) lee las intenciones de la oración de los fieles.

    -

    III. Liturgia eucarística

    a) Monición a las ofrendas: El comentador o monitor varón o mujer explica el sentido del pan y el vino, o de las colectas para los pobres, mientras se realiza la procesión de dones.

    b) Distribución de la comunión: Los ministros extraordinarios de la sagrada comunión (laicos o laicas designados) acceden al presbiterio para auxiliar al sacerdote en el reparto de la Eucaristía.

    -

    IV. Rito de conclusión

    a) Avisos parroquiales: Un laico o laica puede exponer brevemente anuncios o informaciones pastorales antes de la bendición final.

    ...


    Con el Concilio Vaticano II y su Rito Novus Ordo, hemos "gozado del privilegio" de ver cómo se borraba de un plumazo la Tradición de 1.700 años (liturgica y eclesiológica), y en la doctrina (Amoris laetitia y Fiducia supplicans) desde hace 2.000 años, desde el mismo Jesús vivo.

    Realmente en increíble la cantidad de reformas que se han realizado de tipo revolucionario, y es muy sintomático y significativo el intento de la Iglesia francisquista y leonina de impedir la extensión del Vetus Ordo con Traditionis custodes (frenar el pase masivo de la juventud), en contraste con la tolerancia, disimulo y omisión del deber de corregir frente a los masivos abusos eucarísticos del Novus Ordo por los progres, y la total revolución protestante del apostático camino sinodal.

    Si ven errores o mejoras pueden corregirse e implementarse: el trabajo ha sido arduo, y todo lo que contribuya a su discusión es bienvenido.

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    1. Muchas gracias por su valentía mosen Espinar. Usted conoce bien el caldo grueso que se cuece en la diócesis de Barcelona, poblada de curas entregados al mundo. Pero hay Santos sacerdotes, fieles a Cristo, podrán estar arrinconado, despreciados pero acaso Nuestro Señor no predicó eso? Dios le bendiga a usted y a los Santos sacerdotes que no entran en el mendigueo

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  7. Coincido plenamente con el peligro de las misas "gris claro", que parecen diseñadas para depredar a las ovejas poco informadas y devolverlas al redil de los grises. La única pega que le pongo al artículo es que jamás se me ocurriría describir a los kikos como "tradicionales"... Son abiertamente heterodoxos y sus liturgias son, digamos, "creativas".

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  8. No sé si entiendo lo que escribe mosén Espinar. Parece estar diciendo:
    - ir a misa tradi y ser tradi: bien, es blanco;
    - ser católico progre: malo, es negro;
    - todos los demás católicos del mundo, es decir, la inmensa mayoría de los practicantes, incluyendo los de movimientos más bien conservadores en valores y doctrina, como Comunión y Liberación, los neocatecumenales, etc... son grises, en el sentido de que no están bien pero al menos no son lo peor.
    ¿Eso es lo que dice mosén Espinar? ¿Que sólo están bien los dos mil, quizá tres mil tradis que hay en España, el resto son pufffff?

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    1. 9.24 ¿Ha contado los Tradis que hay en España? ¿Cree usted que con lo de Arrio..a Atanasio le rodeaban 2000 fieles o serían sólo un puñado los que le seguian en aquellas excomunión draconianas??

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  9. Todos los hijos del Concilio yacen difuntos excepto Sistach, relacionado con Bonet, pues falleció el cura, teólogo e historiador Perarnau:

    Josep Perarnau i Espelt
    (Horta d'Avinyó, 8 de julio de 1928 - Barcelona, +1 de marzo de 2026) fue destacado sacerdote católico, teólogo, historiador y bajomedievalista catalán de Valencia, Mallorca y el Principado

    Ordenado en 1952 en Barcelona, estudió teología en Salamanca, Roma y Múnich.

    Colaboró en la preparación del Concilio Vaticano II (Esquema XIII, base de Gaudium et spes) junto al obispo Josep Pont i Gol.

    Fue uno de los fundadores y profesor emérito de la Facultad de Teología de Cataluña, miembro numerario del Institut d'Estudis Catalans (desde 1990) y fundador-director de la revista Arxiu de Textos Catalans Antics.

    Especialista en Ramon Llull (defensor de su ortodoxia contra el inquisidor Nicolau Eimerich), editó y estudió obras de Arnau de Vilanova, Francesch Eiximenis, el valenciano san Vicente Ferrer y el mallorquín Bartomeu Maria Xiberta.

    Fue el primer traductor oficial al catalán de los textos del Vaticano II y recibió reconocimientos como el doctorado honoris causa por la Universidad de Barcelona (2009), el Premi Nacional de Cultura (1996) y la Medalla Narcís Monturiol.

    Falleció a los 97 años, dejando un legado académico riguroso en teología histórica y estudios bajomedievales catalanes, valencianos y mallorquines.

    ...

    Los Hijos del Concilio ya fallecidos menos Sistach:

    1. Gregorio Modrego Casaus
    Obispo de Barcelona y padre conciliar en todas las sesiones del Concilio

    2. Narcís Jubany i Arnau
    Obispo auxiliar de Barcelona y padre conciliar; luego cardenal

    3. Manuel Moll i Salord
    Obispo de Tortosa y participante desde la primera sesión

    4. José Pont i Gol
    Obispo de Segorbe‑Castellón, catalán, padre conciliar y destacado en delegación española

    5. Joan Martí Alanis
    Obispo auxiliar de Urgell, padre conciliar en últimas etapas

    6. Josep Maria Perarnau Espelta
    Sacerdote y teólogo, actuó como perito acompañando al obispo Pont i Gol. Recientemente fallecido.

    7. Joan Alemany i Bosch
    Sacerdote y canonista, fundador de la Unión Sacerdotal de Barcelona, muy activo en Roma como asesor no oficial

    8. Manuel Bonet i Muixí
    Sacerdote y canonista, formador del clero y colaborador en tareas jurídicas en el entorno conciliar, cocreó la U

    9. Josep Maria Rovira Belloso
    Sacerdote y teólogo joven, en ambientes conciliares y colaborador en discusiones teológicas

    10. Miquel Estradé
    Sacerdote y teólogo, en trabajos doctrinales y de renovación teológica catalana

    11. Pere Tena Garriga
    Sacerdote y liturgista, colaborador en la reforma litúrgica que desembocó en Sacrosanctum Concilium

    12. Lluís Martínez Sistach
    Sacerdote joven y estudiante de Derecho Canónico en Roma, asistió como oyente a sesiones conciliares y se integró en el ambiente teológico y jurídico. Único catalán de esta lista que sigue vivo.

    13. Josep Maria Guix Ferreres
    Sacerdote catalán residente en Roma durante el Concilio, oyente en diversas sesiones; luego obispo de Vic

    14. Joan Carrera i Planas
    Sacerdote barcelonés presente en Roma en el Concilio, participó en actividades pastorales y teológicas paralelas; luego obispo auxiliar de Barcelona

    RELIGIOSOS presentes como asesores, expertos o colaboradores:

    15. Ramon Malla Call
    Sacerdote catalán en Roma durante el Concilio y participó en actividades paralelas; luego obispo de Lérida

    16. Francesc Malgosa, S.J.
    Colaboró en trabajos teológicos y de redacción en comisiones conciliares

    17. Miquel Batllori, S.J.
    Historiador y jesuita, presente en Roma durante el Concilio y consultado en temas históricos y culturales

    18. Dom Gabriel Brasó, O.S.B.
    Monje benedictino de Montserrat, colaboró en cuestiones litúrgicas y monásticas

    19. P. Anselm Albareda, O.S.B.
    Monje benedictino de Montserrat, prefecto de la Biblioteca Vaticana, influyente en ambientes conciliares

    20. P. Hilari Raguer, O.S.B.
    Monje de Montserrat, historiador y jurista, presente en Roma en los años conciliares y vinculado a debates teológicos

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  10. Sobre el artículo que anunciáis arriba a la derecha de los "curas guapos" aquí el enlace https://www.religionenlibertad.com/blogs/la-columna-del-coronelpakez/260303/curas-guapos_116867.html
    Pienso que es extremadamente exagerado y poco cristiano. Los que cuelgan los hábitos generalmente es por el polémico celibato que tampoco es cristiano ya que Cristo no lo mandó para nada según las escrituras.

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  11. 'Existen diferentes opiniones sobre la transición del gris progresista al gris católico-conservador, o incluso al gris católico-tradicional, que abarca desde el gris neocatecumenal (¡que hay que tener cánones!)hasta el gris del Opus Dei, pasando por el gris de Comunión y la Liberación. Pero siempre permanece gris, es decir, tan blanco como se quiera mezclado con negro.'

    Prefereixo enormement per damunt de tots els grups dalt [només 2 entre 6 amb el qualificatiu 'catòlic'... en part] els dos grups:

    catòlics

    i

    no-catòlics.

    Això no és tan complex, oi?

    Encara que sí que ja es diu en la Bíblia:

    "Doncs bé, si algú us anuncia un evangeli diferent del que us vam anunciar, ni que fóssim nosaltres mateixos o un àngel baixat del cel, que sigui maleït. Ho havíem dit abans, i ara ho repeteixo: si algú us anuncia un evangeli diferent del que vau acollir, que sigui maleït. Què us sembla: ¿em vull guanyar el favor dels homes, o el favor de Déu? ¿Direu que busco de plaure als homes? Si encara busqués de plaure als homes, ja no seria servent de Crist."

    F.E.M.

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  12. Correcto, toda eso de los grises suena a cuento-modernismo para marear la perdiz. Al final, dos ejércitos están perfectamente alineados y listos para el combate, el del caballo blanco y el del caballo negro. No hay grises alli mas que los espectadores dubitativo que no saben a donde correr..si al blanco o al negro y queda poco para elegir

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  13. Señor Silveri,el Evangelio no es sólo lo que Cristo dijo si no lo que hizo y fue y Cristo modelo de sacerdote fue célibe y virgen.

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