2000 jóvenes se solidarizan con la iglesia perseguida del Camerún en la Sagrada Familia

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Este pasado domingo, unos dos mil jóvenes -según fuentes del Arzobispado de Barcelona- se encontraron en la basílica de la Sagrada Familia para el encuentro denominado "Sent la Creu" (Siente la cruz), en que anualmente se hace una Vigilia de Oración y se celebra la Eucaristía en favor de alguna Iglesia territorial que pasa por persecución o por situaciones de sufrimiento. Asistió el cardenal Juan José Omella y sus dos obispos auxiliares Javier Vilanova y David Abadías.
 
En esta ocasión se invitó al obispo camerunés Barthélemy Yaouda Hourgo, ya que fue su país africano, el territorio escogido este año para esta celebración de solidaridad y concienciación hacia hermanos nuestros, que normalmente lejos de nosotros sufren por el hecho de ser cristianos, ante una indiferencia generalizada de nuestro mundo occidental e incluso de parte de nuestra Iglesia. Llama la atención que tenga que ser Donald Trump, prácticamente el único que se pronuncie sobre esta cuestión ante el silencio de tantos políticos que presumen de cristianos y de la propia jerarquía eclesiástica.
 
Estas celebraciones son esperanzadoras, porque a pesar de la descristianización de nuestra diócesis, y del mal papel que históricamente ha realizado el clero nacionalprogresista, y de obispos que no han estado a la altura, la juventud católica y el clero más joven están aprovechando esta ola de providencial interés de los sectores más juveniles, hartos de mensajes oficialistas con los que no comulgan, acercándose a lo religioso.
 
 
Todo sería positivo y favorable si no es porque he observado una actitud excesivamente buenista y políticamente correcta hacia los causantes de esta terrible persecución contra nuestros hermanos los católicos cameruneses, me refiero lógicamente al islamismo radical, que tan cruelmente está tratando a los cristianos, por el simple hecho de serlo.
 
Parece que está prohibido decirlo en voz alta por parte de nuestros obispos y de los responsables de juventud del arzobispado, no sea que se vayan a enfadar nuestros "hermanos musulmanes", o que algún izquierdoso de los de la Alianza de las civilizaciones, que inauguró Zapatero, se pueda molestar y querellarse o mandar a juicio a algún eclesiástico como ya ha sucedido por ejemplo con nuestro colaborador, el P. Custodio Ballester.
 
La persecución de cristianos en Camerún es un problema grave y creciente, especialmente concentrado en la región del Extremo Norte, donde grupos extremistas islámicos como Boko Haram y la facción Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP) han intensificado sus ataques entre 2024 y 2025. En la región del Extremo Norte, los cristianos son blanco de secuestros, asesinatos, quemas de iglesias y robo de propiedad por parte de Boko Haram y grupos aliados. En 2024, se reportaron más de 700 personas asesinadas en ataques relacionados con Boko Haram. Se han registrado casos en los que niños cristianos han sido secuestrados por Boko Haram entre 2022 y 2024. Las mujeres y niñas cristianas corren alto riesgo de secuestro, matrimonio forzado y esclavitud sexual.
 
 
Esto hay que decirlo con toda su crudeza, y decir quienes son los culpables, porque es algo no interpretable, es una realidad. Pero aquí nos quedamos con expresiones genéricas como "cristianos perseguidos", sin especificar que es lo que están haciendo con ellos y quienes son los responsables. 
 
Una lástima, porque el acto en sí, es muy positivo y reflejo de una Iglesia que no está muerta y tiene futuro, con muchos jóvenes que no se avergüenzan de ser cristianos y de ir a contracorriente de una sociedad que ignora y humilla a los católicos.
 
Francisco Fabra 

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1 comentario

  1. Llena de sudamericanos y filipinos que aprovechan para sacarlos de excursión y que vean la SAFA y llenar.

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