Justicia montserratina con el Opus Dei

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El pasado sábado se inauguró y bendijo una escultura de San Josemaría Escrivá de Balaguer y del beato Álvaro del Portillo en el recinto de Montserrat. Previamente se celebró una misa, presidida por el abad Manel Gasch, que realizó una prédica muy cariñosa y sensible hacia el fundador de la Obra y su primer sucesor, destacando la amistad del santo con la comunidad benedictina que se pasó a zona nacional en el año 1936, especialmente con el abad Escarré. Finalizada la celebración, una comitiva de monjes, encabezada por dom Manel Gasch, se desplazó hasta el camino de San Miguel donde descubrieron el altorrelieve, obra de la escultora Rebeca Muñoz. Esta escultora ha creado otras imágenes del fundador del Opus, situadas hoy en día en Madrid, Cartagena, Ávila y Sant Julià de Loira, en Andorra. A los pies de la obra figura, en catalán, una de las frases más emblemáticas de San Josemaría: “A Jesús sempre s’hi va i s’hi torna per María ”.


La colocación de la escultura y el realce prestado por la abadía hacen justicia a la relación histórica que hubo entre los dos primeros líderes del Opus Dei y Montserrat. San Josemaría, después de estar encerrado en varias casas particulares desde el inicio de la Guerra Civil, logró pasar los Pirineos y alcanzar Andorra en diciembre de 1937. Nada más llegar celebró misa en la capilla del colegio de Meritxell de Escaldes-Engordany, donde se había establecido una comunidad de monjes de Montserrat, que también habían huido de la persecución religiosa. Después pasó a Navarra, donde había otro grupo de monjes en el balneario de Belascoaín, con el abad Marcet a la cabeza. El 27 de abril de 1941 Escarré inició su mandato abacial y quiso conocer personalmente a Escrivá de Balaguer. Previamente, su secretario general Álvaro del Portillo se personó en el cenobio y habló con el abad. En abril de 1942 se vieron por primera vez Escarré y Escrivá. Desde aquel día tuvo lugar una cercana relación entre ambos, de la que se contabilizan más de 50 entrevistas, fuese en el monasterio (a donde acudió Escrivá por primera vez el 30 de septiembre de 1943), Madrid o Roma, a partir de 1946. Incluso antes de embarcar a la Ciudad Eterna desde el puerto de Barcelona, se pasó el fundador por la montaña santa para despedirse del abad y recibir su bendición


Anteriormente, a partir de 1943, cuando se iniciaron los trámites ante la Santa Sede para el reconocimiento pontificio de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, el abad Escarré intercedió, a través de dos benedictinos de la curia romana, a favor de la aprobación vaticana. Eran el abad Gregorio Suñol, presidente del Pontificio Instituto de Música Sacra y el padre Anselmo Albareda, prefecto de la Biblioteca Vaticana, que luego sería creado cardenal. Asimismo, Escarré, en una audiencia privada con Pio XII, en marzo de 1946, se atrevió a explicar al Papa su excelente opinión sobre los sacerdotes de la Obra, a lo que el Pontífice respondió: “Mi rallegro molto”. Desde aquel entonces, el abad Escarré siempre que pasaba por Roma acudía a la casa que entonces tenía el Opus en Piazza Navona.

      

 

Esta es una historia de los años 40 y 50. Incluso en 1954, el mismo día de la festividad de la Virgen de Montserrat, San Josemaría se curó de un grave schock diabético, enfermedad que le habían diagnosticado diez años antes y que desapareció por completo, atribuyendo siempre su curación a la intercesión de la Moreneta. Luego llegaron los años 60: miembros del Opus ocuparon cargos relevantes en los gobiernos de Franco y un Escarré enfermo fue destinado al monasterio de Viboldone, después de las declaraciones de Le Monde. Aquellos amigos no volvieron a verse. El nuevo abad Cassià Mª Just ignoró dicha relación y no quiso mezclarse con quienes eran considerados como punta de lanza del régimen de Franco en aquella época. Montserrat tendía a ser un faro progre y no era bien vistas las relaciones con el Opus.


Ahora se ha hecho justicia y el fundador del Opus Dei y su sucesor poseen un recuerdo digno en la montaña santa. El abad Gasch no ha escatimado recursos ni elogios para ese reconocimiento. Ciertamente, a pesar de los recelos que se tenían respecto a sus antecedentes familiares y a sus tomas de posición política, el nuevo abad se está comportando con una equidistancia y una neutralidad absolutamente exquisitas. Aunque siempre existen algunos maliciosos que consideran que todo ello no tiene otra explicación que la proximidad de la celebración del milenario del monasterio en 2025. Ya veremos qué sucede después.

 

Oriol Trillas 

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28 comentarios

  1. 1. San Josemaría tuvo una estrecha relación con el abad Escarré, especialmente durante la Guerra Civil Española.

    Es cierto. Pero el Opus dei tuvo un encontronazo inicial con los jesuitas y algunas religiosas de Barcelona, donde un testigo de la época comentó que un famoso jesuita predicador condenaba sin paliativos al Opus dei, y las referidas monjas quemaron diversas obras del Opus dei en la Rambla (no en las Ramblas), todo allá por los 1950.



    2. El abad Escarré intercedió ante la Santa Sede para el reconocimiento pontificio del Opus Dei.

    Qué raro es leer esto, pero es la verdad.



    3. San Josemaría se curó de una grave enfermedad en 1954, que atribuyó a la intercesión de la Virgen de Montserrat.

    Muy interesante, no lo sabía. En Montserrat, hasta los 1970, los enfermos iban en camillas con mantas y sillas de ruedas hasta la plaza interior que da a la entrada del Monasterio, e iba un monje sacerdote -agárrense- con la custodia pasando por los enfermos rogando por la sanación de los mismos.

    Recuerdo que San Josémaría pasó por Barcelona rumbo al exilio, y vestido de civil, para evitar que lo mataran, se paseó por la Plaza de Cataluña, mientras iba hacia la estación de tren.



    4. La relación entre el Opus Dei y Montserrat se distanció en la década de 1960 debido a las posiciones políticas de algunos miembros del Opus Dei.

    Bueno, los absolutos caminos dispares del Opus y de estos monjes locos de los 1960, que se pasaron al nacional-progresismo radical-revolucionario (marxismo, ETA e independentismo) en masa y casi al instante por esa época, por eso de la lucha antifranquista, cuando la II República les mató casi a todos los monjes y les robó y expolió todo el patrimonio, mientras el Opus hizo lo más trascendental: ayudar al régimen de Franco a sacarse de encima a los falangistas autárquicos que llevaban a España hacia la ruina, y proceder a realizar el mejor y mayor plan económico que nunca jamás se había y se ha realizado hasta la fecha: la creación de la poderosa clase media masiva española a través del Plan de Estabilización de 1959 llevada a cabo por los opusinos por Alberto Ullastres, Mariano Navarro Rubio y el catalán Laureano López Rodó, verdaderos tecnócratas brillantes y absolutamente bien preparados.



    Por su parte, de manera visible, Montserrat entró en su túnel oscuro y tenebroso con las locas declaraciones publicadas el 14 de noviembre de 1963 en el periódico Le Monde (algunos testigos hablan de que Escarré farfullaba bobadas y su declaración fue totalmente rehecha por los periodistas y algún montserratino), que lo proyectaron hacia rumbos diametralmente opuestos: comunismo socialista, independentismo, apoyo a la oposición franquista política y violenta. Se pasaron a unas ideologías tiránicas, opresoras, genocida (comunismo), explotadoras y empobrecedoras, enemigas de la democracia y los derechos humanos.



    No hay que olvidar nunca que Montserrat fue el vivero y el mando operativo y estratégico de la actual destrucción del catolicismo catalán, dado que se lanzó de cabeza a la piscina de serpientes y pirañas del marxismo, de la exaltación de la violencia de los grupos armados contra el franquismo y del independentismo, así como del modernismo y progresismo eclesial luterano: el nacional-progresismo. Batallitas de abuelitos, pero en su tiempo, este zeitgeist ahogaba realmente a todos los curas católicos ortodoxos, y cuando digo ahogaba ha de ser entendido en sentido literal, sólo hay que ver al cardenal Carles y sus vicisitudes.

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  2. Veamos al menos el proceso de secularismo en Montserrat, ahora un yermo despoblado de monjes, un desierto de vocaciones y oasis de escándalos:



    1º.- Antecedentes de la secularización en Cataluña en 1968:

    En el libro de Jordi Vila-Abadal i Vilaplana, "El meu Montserrat interior. De l'espiritualitat religiosa a l'espiritualitat laica", afirma que él, junto con Ramon Moragas, se secularizaron en 1968, yendo del estado religioso al estado laical. Se efectuó un acto inédito en la Iglesia catalana, que impresionó a muchos, debido al ambiente de crisis de fe del posconcilio, abriendo así las puertas a todo el posterior proceso de secularización masivo de consagrados, tanto en Montserrat como entre el resto de religiosos y sacerdotes catalanes.



    2º.- La quema iconoclasta en el Monasterio de Cuixà:

    Vila-Abadal relata que el grupo de religiosos desplazados al Monasterio de Cuixà llevó a cabo la quema iconoclasta de todo el mobiliario y las obras de arte consideradas "carcas y tridentinas". Este acto simbolizó una ruptura radical con la tradición religiosa anterior y marcó el hito e inicio de una nueva era en la vida monástica (página 51)



    3º.- Plan de secularización del Monasterio de Santa María de Montserrat:

    El mismo autor expone el plan detallado de secularización para el Monasterio de Santa María de Montserrat. Este plan incluía dos aspectos principales (páginas 58-59):



    a) Eliminación de la esencia católico-benedictina:

    Eliminar la estructura y la espiritualidad católico-benedictina tradicional del monasterio, abriendo paso a una nueva forma de vida laica y secular.



    b) Conversión del Monasterio en un centro de cultura y ecumenismo:

    - Transformar el Monasterio en un centro de cultura mundial, que incluiría actividades como conciertos, un museo, una escolanía y una biblioteca.

    - Conversión en un santuario ecuménico-interreligioso, siendo sede y centro de culto de todas las religiones del mundo, reflejando una apertura hacia la diversidad religiosa y cultural, marcando así un cambio significativo en el propósito y la identidad del Monasterio de Montserrat.



    5. La escultura es un acto de justicia que reconoce la histórica relación entre el Opus Dei y Montserrat.

    Pues sí, no hay que decir más, lo raro es que lo hayan hecho el 2024, pero más vale tarde que nunca, y ya sólo por eso, hay que darse con un canto de piedra en la boca...



    6. El abad Gasch ha elogiado la labor de San Josemaría y del beato Álvaro del Portillo.

    Eso es porque ya han pasado nada menos que 64 años desde la separación del Opus (Plan de Estabilización de 1959) y de Montserrat (declaraciones del Abad Escarré de 1963), lo que implica la muerte o vejez extrema de todos los protagonistas generacionales de esta generación perversa que ha hundido el catolicismo, pues Montserrat siempre ha sido más importante que el arzobispado de Barcelona.



    7. Algunos consideran que este reconocimiento se debe a la proximidad del milenario del monasterio de Montserrat en 2025.

    Lo que hace un milenario y la necesidad de tener "amigos" y visitas al Monasterio para dejar dinerito ning-nong...

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  3. 8. Queda por ver cómo se desarrollará la relación entre el Opus Dei y Montserrat en el futuro.

    Mientras siga Francisco, el futuro para ambos irá de mal en peor hasta llegar a pésimo, como a todos. Pregunten a los teólogos de la Universidad de Navarra y de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, regentadas por el Opus, más todo canonista de cualquier orden o movimiento (kikos, benedictinos, jesuitas, franciscanos...) sobre si Francisco es un heresiarca por Amoris laetitia y Fiducia supplicans, y les dirán que sí, pero con la boca chica, y cuando les preguntas por qué no mueven la sin hueso de la boca grande (declaración pública, aún bajo pseudónimo), te dicen lo mismo: "Por miedo a las represalias". Y lo mismo los cardenales y obispos: "Para no manchar mi expediente"...


    Cuando salga Francisco, que será pronto, el próximo papa, si se comporta como tal, deberá de intervenir el gobierno de más de 50 órdenes y congregaciones religiosas, entre ellas todas las "7 grandes" (jesuitas, benedictinos, franciscanos...) porque están en proceso de destrucción y extinción. Además, deberá de intervenir también el gobierno de conferencias episcopales enteras (Alemania, Austria, Suiza, Bélgica, Holanda) por causa de su apostasía y extinción en fieles, vocaciones y recursos. Y la intervención se hará sin perdón ni piedad alguna, pues desaparecen en menos de 15 años unas órdenes y diócesis que han sido milenarias. Que se prepare la Tarraconense y Montserrat...

    Pues eso, vale...

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  4. Muy buen artículo sobre la relación entre Montserrat y San Josemaría. Muchas gracias por publicarlo.

    También, mi enhorabuena al comentarista de guardia.

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    1. Escarre fue un traidor a la causa Nacional y al Caudillo que lo protegió.

      Nada más ➕

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  5. Sólo les falta un paso al Opus y a los Montserratinos, asumir el Creacionismo Americano y el espíritu de Kenturcky, empiezan a ser aburridos los dos, y por esto las vocacioines no crecen.
    http://silverigarrell4.blogspot.com/2024/02/larca-de-noe-de-kenturcky.html

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    1. Oigusted, mientras me den paella y pollo frito del coronel Sanders del Kentucky Fried Chicken con vino, lo aceto tóo. ;)

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    2. Don Silveri aún esta en el SXIX. Creacionismo, de la raza superior como anuncian en Kenturcky. Bravo bravo, ironicamente. Le recomiendo el documento de san Juan Pablo II a la academia de las ciencias 1992 creo.

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  6. ¿Que tiene que ver las vocaciones con su obsesión sobre el diluvio? Deberia visitar algun psicologo.

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  7. La expedición de san Josemaría Escrivá, en otoño de 1937
    Breve resumen de la cronología histórica que corresponde a la travesía que hizo san Josemaría Escrivá de Balaguer el año 1937...
    https://www.pallerols-andorra.org/interior.asp?ART_ID=105&ART_IDPATH=95&idioma=es&menu1=HISTORIA

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  8. Viendo la deriva nacionalista y separatista de la Obra es normal que Montserrat, a parte de los hechos históricos, les haga "justicia"...

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  9. Quin diagnòstic més clar que fa del problema de la manca de vocacions a Montserrat! Es pot aplicar el mateix a la diòcesi de Cracòvia?

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  10. Publicado en El Heraldo de Aragón, el pasado mes de noviembre, el relato sobre el aragonés que salvó la vida a San Josemaría en Barcelona:


    Francisco Gayé, el aragonés que le salvó la vida a Escrivá de Balaguer

    Cajero de banco, logró para el fundador del Opus Dei los billetes que necesitaba para huir de la guerra civil. Murió durante un partido en la Romareda
    Mariano García
    ACTUALIZADA 5/11/2023 A LAS 05:00

    El Real Zaragoza-Atlético de Madrid fue uno de los mejores partidos que se vio en la Romareda en la temporada 1978-79, que estuvo llena de monumentos al fútbol: Boskov hizo que el equipo jugara con dos medios y cuatro delanteros. Amorrortu metió el primero casi después del pitido inicial, 1-0. Empató Rubén Cano en el 9. Pichi Alonso se volvió a adelantar para los blanquillos en el 14, pero antes de llegar al descanso Leal y Julio Alberto le dieron la vuelta al marcador, 2-3 para los madrileños. Lasa y Arrúa, que entonces era ya el único rescoldo de los zaraguayos, cerraron el marcador en la segunda parte, 4-3. Victoria zaragocista en una tarde luminosa, 24 de septiembre de 1978. Pero no todo fue felicidad en las gradas. En el carrusel de emociones un espectador sufrió un infarto y, aunque fue trasladado a la cercana Casa Grande, hoy hospital Miguel Servet, nada se pudo hacer por salvarle. Aquel hombre casi anónimo se llamaba Francisco Gayé Monzón, había nacido en 1915 en Villanueva de Gállego (Zaragoza) y llevó la vida apacible que cabe esperar de alguien que toda su vida ha trabajado en un banco. Alguien que de joven toma el ascensor social del rigor para ir subiendo desde cajero a director de sucursal.

    Gayé quiso llevarse a la tumba un secreto. Durante la Guerra Civil, cuando trabajaba en una sucursal del Banco Hispano Americano de Barcelona, le proporcionó a Josemaría Escrivá de Balaguer el tipo de dinero que este necesitaba para cruzar la frontera por Andorra y llegar a la España ‘nacional’. La historia de la Iglesia en el siglo XX, y por tanto también la de España, seguramente tendría alguna página distinta si Escrivá hubiera sido identificado y detenido. Entonces el Opus Dei era poco más que un grupo de amigos: lo integraban tan solo 21 hombres y 5 mujeres.

    Dejando a un lado la ucronía, nos podemos situar en Barcelona el 22 de octubre de 1937. Quince meses de guerra civil. Dos zaragozanos que llevan mucho tiempo sin verse se encuentran casualmente en las Ramblas. Esa mañana, entonces sin saberlo, se estrechan las manos dos universos. Uno de los jóvenes es Francisco Gayé.
    (fin parte 1)

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  11. "Su padre, que se llamaba como él, era un terrateniente de Peñaflor y había fallecido en 1927 –señala Carlos Urzainqui, historiador de Villanueva de Gállego que ha estudiado la figura de su paisano–. Su madre, Pilar Monzón, maestra, se había jubilado en 1935 y se había ido a vivir con su hijo a Badalona. Francisco Gayé, hijo, que entonces tenía 22 años, era cajero en la sucursal del Banco Hispano Americano de la calle de Fontanella de Barcelona".

    El joven con quien se encontró en las Ramblas era también oriundo de Villanueva de Gállego: Tomás Alvira Alvira, hijo del fundador de las escuelas de Montemolín. La Guerra Civil le había sorprendido en Madrid, adonde se había desplazado para hacer las oposiciones a agregado de instituto. "Los dos jóvenes charlaron animadamente y, en un momento dado, Francisco, Paco, como todo el mundo lo ha conocido, le hizo a Tomás una confesión personal –relata Carlos Urzainqui–. Estaba preocupado porque su madre, muy religiosa, llevaba un tiempo apenada y entristecida porque no oía misa, confesaba y comulgaba desde hacía casi año y medio. Y entonces Tomás le contestó: “Eso tiene solución”».

    Tomás Alvira parecía solo pero no lo estaba. En realidad era un hombre en fuga. Había llegado a la estación de Francia de Barcelona el 10 de octubre de 1937. Le acompañaban Juan Jiménez Vargas, médico que había eludido milagrosamente el paredón en Madrid y posteriormente había desertado de un batallón anarquista; Manuel Sainz de los Terreros, un ingeniero que había evitado a los milicianos no sin antes hacerse con documentos en blanco para falsificar salvoconductos; José María Albareda, químico que había perdido a su padre y a uno de sus hermanos en los primeros días de la guerra en su Caspe natal, a manos de la columna Durruti; y Josemaría Escrivá de Balaguer.

    El sacerdote barbastrense tenía entonces 35 años y había estado en Madrid, alojado en domicilios particulares y en un establecimiento psiquiátrico, hasta que en marzo de 1937 logró refugiarse en la Legación de Honduras. Allí obtuvo un certificado del cónsul que le identificaba como intendente general de la legación, y con eso y un salvoconducto falsificado a nombre de José Escriba Albás, abogado de la CNT, escapó de la capital. Cuando Escrivá salía a la calle lo hacía con una enorme bandera de Honduras en la americana, indicando así que era miembro o trabajador de su cuerpo diplomático.
    (Fin parte 2)

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  12. Los cinco hombres tenían sobrados motivos para abandonar la España republicana. Salieron de la capital rumbo a Valencia, viajando separados para no levantar sospechas. Y en la capital del Turia tomaron otro tren que, tras un agotador viaje de 13 horas, les llevó a Barcelona.

    Una ciudad llena de peligros

    Ninguno disponía de contactos salvo Albareda, que era el único que viajaba con documentación auténtica. En la ciudad condal estaba su madre, Pilar Herrera, refugiada junto a sus nietos y con nombre falso en un chalé de la avenida de la República Argentina. Una hija de la dueña de la vivienda había puesto en la puerta de la calle un cartel de la FAI para disimular. Un hermano de Albareda, Manuel, estaba en San Juan de Luz ayudando a los que lograban pasar la frontera, reintegrándolos a la España franquista a través de Hendaya. Y la madre tenía contactos con una red que se dedicaba a pasar los Pirineos. Con ella había puesto ya a salvo a uno de sus hijos y su nuera, y por eso escribió a José María Albareda a Madrid para que usara la misma vía de escape. Otro sacerdote aragonés, Pascual Galindo, años después archivero de la Seo zaragozana, también la había empleado.

    Los cinco fugitivos tenían el plan claro: en Barcelona solo iban a estar de paso, en cuanto la madre de Albareda les facilitara los contactos necesarios emprenderían el viaje a Francia con rapidez. "Las cosas se complicaron y tuvieron que quedarse más tiempo del previsto", señala Urzainqui.

    Cuarenta y un días. El contacto era alguien llamado ‘Mateo’, por el que tenían que preguntar en el restaurante Buenavista, en la Ronda de San Antonio. Un sobrino suyo dirigía la red de evasión desde la localidad de Peramola, a 60 kilómetros de Andorra. Hoy se estima que desde julio de 1936 a noviembre de 1937 esa red organizó 48 expediciones y ‘pasó’ a 3.200 personas.

    El modus operandi era siempre el mismo: había que tomar un autobús hasta llegar a Oliana, atravesar el río Segre hacia Peramola y allí a los fugitivos se les escondía en masías y casas de campo hasta que llegaran los guías que les pasaban al otro lado, casi todos contrabandistas.
    (Fin parte 3)

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  13. Los días que siguieron a ese 10 de octubre de 1937 los fugitivos vivieron sobre el alambre. Alojados por parejas en distintas pensiones para no despertar recelos, con documentación falsa que tenían que ‘renovar’ (los salvoconductos tenían una validez de 15 días), sufriendo como el resto de los barceloneses los bombardeos de la aviación italiana y viendo cómo cada día que pasaba menguaban los ahorros que eran necesarios para pagar la expedición. Además, tenían que dar largos paseos, aunque resultara peligroso, porque sabían que cruzar la frontera clandestinamente requería de una buena forma física.

    En una ocasión un contacto no acudió a la cita; en otra los carabineros frustraron una expedición y se había reforzado la vigilancia en la frontera. El tiempo iba pasando y, aunque todos mantenían medidas de seguridad, Josemaría Escrivá de Balaguer ejercía su ministerio sacerdotal en algunos domicilios como el de los Albareda y el de la madre de Francisco Gayé.

    "El encuentro en las Ramblas fue providencial para el grupo, que no podría haber huido a Francia si no llega a ser por Francisco Gayé –asegura Carlos Urzainqui–. Tomás Alvira le prometió que iría con un sacerdote a su casa y que celebraría misa y confesaría y daría la comunión a su madre. Y así lo hizo. Quedaron en un punto concreto de la playa de Badalona, donde vivían. Desde allí, comprobando que no les habían seguido, se desplazaron a su casa. Pilar Monzón, la madre de Gayé, quedó muy confortada. Días después, cuando ya estaba todo organizado para escapar de la España republicana, los cinco descubrieron que tenían un problema irresoluble. La red les pedía 2.000 pesetas por cada uno de los que ayudaran a pasar los Pirineos. Lograron reunir el dinero, incluso solicitando préstamos. Pero el problema es que esas 2.000 pesetas debían ser de las ‘buenas’". Y es que tras estallar la guerra el Gobierno republicano había impreso mucho dinero y las autoridades franquistas habían anunciado por Radio Nacional que no reconocían los billetes a partir de un determinado número de serie. La red de evasión solo aceptaba dinero que fuera válido en ambas Españas.

    "Necesitaban billetes impresos antes de 1936, algo que era casi imposible de conseguir porque todo el mundo los buscaba o se los guardaba, y los que se conservaban en los bancos estaban vigilados –añade Urzainqui–. Alvira le pidió el favor a Gayé, que se jugó la vida. Tuvo que entrar en la caja fuerte del banco varios días para ir cambiando billetes ‘malos’ por billetes ‘buenos’ sin que se notara. En cualquier recuento podría destaparse la operación».
    (Fin parte 4)

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  14. Fue la forma que tuvo el joven de agradecer el gesto que Escrivá de Balaguer había tenido con su madre. Lo más curioso de todo es cómo se comportó después. "Era un hombre sencillo, campechano, al que todo el mundo llamaba Paco o Francisco pero al que nadie trataba con el don –concluye Urzainqui–. Acabada la guerra, podría haber aprovechado su gestión en beneficio propio, pero no lo hizo. Escrivá y Gayé nunca volvieron a verse en persona, al menos de manera pública, y este ni siquiera se lo contó a nadie. Ni a sus sobrinos, ni a su hermana... Si alguna vez se mencionaba al Opus Dei o a Escrivá en su presencia no hacía ningún tipo de comentario. Yo tuve varias conversaciones con su viuda, Carmen Cativiela, y, si ella sabía algo, también se lo calló para siempre".
    Un itinerario que hoy es ruta de senderismo

    ¿Corría verdaderamente peligro la vida de Escrivá de Balaguer en la Barcelona de 1937? Sin duda. El grupo viajaba con documentación falsa y en él había un desertor, un cura, un hijo y hermano de represaliados... Aunque las condiciones en la ciudad condal habían mejorado, en octubre de ese año aún había 200 sacerdotes en distintas cárceles. La cuarta parte del clero catalán había sido asesinado (1.541 sacerdotes, principalmente en los dos primeros meses de guerra), una quinta parte había huido y el resto estaba escondido. Se permitían las misas en condiciones estrictas, aunque nadie acudía a ellas por miedo. Solo se celebraban en la clandestinidad.

    Al grupo de Escrivá, que entonces ya había empezado la redacción de su obra emblemática, ‘Camino’, se le unieron otros tres hombres de su círculo, los estudiantes de arquitectura Pedro Casciaro, Francisco Botella y Miguel Fisac, que estaban en Valencia. Tras bajarse del autobús, los ocho estuvieron varios días escondidos en una cabaña de carbonero hasta que el 27 de noviembre fueron a buscarlos. Caminaban de noche, en condiciones durísimas, y se ocultaban durante el día. En la ruta se les unieron otros prófugos más. Así, hasta que en la madrugada del 2 de diciembre llegaron extenuados a San Julián de Loira, en Andorra. Allí se hicieron la foto que acompaña estas líneas. Hoy, su itinerario de 90 kilómetros es una ruta de senderismo señalizada y bautizada como el ‘Paso del Pirineo de San Josemaría’.
    (Fin parte 5)

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  15. "Ese viaje está considerado como uno de los hitos fundacionales del Opus Dei, y muchos de sus fieles lo realizan", señala Carlos Urzainqui. Este historiador mantiene un blog, El Retablillo, en el que publica sus investigaciones, muchas de ellas relacionadas con Villanueva de Gállego. En una entrada se ocupó de la madre de Francisco Gayé, maestra con calle en la localidad, y Josep Masaveu, que estaba preparando el libro ‘Escrivá de Balaguer en Cataluña, 1913-1974’, se puso en contacto con él en busca de información, porque Tomás Alvira, en sus manuscritos relatando la huida a Andorra, contaba la intervención del joven cajero. Ahí se destapó el papel que desempeñó en la huida.

    Hubo más aragoneses que prestaron apoyo a Escrivá en su fuga, como José Pou de Foxá, catedrático de Derecho Romano, o Pascual Galbe, magistrado del Tribunal contra el Espionaje y la Alta Traición, que había sido su compañero en la Facultad de Derecho de Zaragoza. Pero todo hubiera sido en balde sin la contribución de Gayé. "Lo que más me llamó la atención de esta historia –asegura Urzainqui– es cómo un hombre aparentemente normal, un antihéroe casi, puede jugarse la vida por otros bajo determinadas circunstancias".

    https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2023/11/02/francisco-gaye-aragones-salvo-vida-escriva-balaguer-1688497.html
    (Fin parte 6 de 6 o Final)

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  16. Me fío totalmente de la Moreneta, pero no puedo decir lo mismo de los integrantes de dicho monasterio.

    Son más falsos que Judas el iscariote.

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  17. Esta semana sale Gerona. Atentos.

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  18. Precisamente hace pocos meses se ha retirado de Montserrat una escultura dedicada a los requetés del Tercio que combatió en la Guerra Civil. Voluntarios que colaboraron entregando muchos de ellos su vida en la victoria del bando alzado. Nadie o casi nadie ha levantado la voz por su memoria. Yo lo hago hoy.

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  19. Abad actual "equidistante", dice al final del artículo. Será por la foto del pasado verano con el expresidente fugado, con el actual y con alguna persona más, en Suiza.
    Si esa no es una foto "partidista", venga Dios y lo vea.

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  20. Respuestas
    1. Rectifico: no fue en Suiza sino en el sur de Francia. También está en la foto el expresidente Torra.

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  21. Muy significativo que justo ese mismo día otro grupo de católicos catalanes, por tercer año consecutivo, reclamaban justicia histórica en la explanada de la Cripta Mausoleo del Tercio de Requetés para quienes tuvieron un concurso mucho más esencial en la salvación, material, del Santuario y la Abadía.

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