La Glosa Dominical de Germinans

0
 https://2.bp.blogspot.com/-kJO0HSXPbpI/XN8TiQWOgWI/AAAAAAAAS30/orXzr7-Jkw8HEx-P0_VmiasZQQ2U8Qt0QCLcBGAs/s1600/glosa.jpg
¡SE MARCHARON!  Y AHORA AGÁRRALOS SI PUEDES…

Aún recuerdo un anuncio televisivo en la RAI de finales de los años 80, cuando estaba estudiando en Roma: un fontanero entra en una habitación y ve un agujero del que sale agua. Coloca un grifo para taponarlo. Entre tanto se abre otro. Y coloca otro grifo. Pero una grieta se abre en el suelo. Tapada. Después otro en la pared, en el techo, en la esquina. Y ves a ese fontanero empapado de agua que corre, tapa agujeros pero no da abasto.
 
¿Y que tendrá que ver esto? Míralos. Parten de Antioquía: los toman por locos. Pasan por Antalia, Perge, Antioquía de Pisidia, Frigia, Iconio: latigazos, palizas, piel ensangrentada. No se rinden: sandalias en los pies y a la conquista de Listra, caminando por tierras de Derbe. Sobrepasan los confines de Galacia, entran en Triade, reúnen multitud en Samotracia, hablan de Cristo en Neápolis. Insultos y escupitajos, algún tímido aplauso; pero éxito cero. No se rinden: llegan a Filipos y Anfípolis, desembarcan en Tesalónica, Corinto y Atenas. Prometido: otra vez les escucharán, hoy no. Céncreas, Samos, Mileto, Patos, Clivia y Rodas. Son la ruina de los sumos sacerdotes, la pesadilla de las plazas, la angustia de los gobernadores. Allí donde van, crean confusión hablando del Hombre de Nazaret. Y tú te preguntas: ¿qué ha sucedido? Simple: se han tropezado con el Hombre. Aún más sencillo. Pedro ha pensado que si él tiene un euro y otro tiene otro euro y se lo intercambian, siguen teniendo un euro. Pero si él tiene una idea y el otro tiene otra idea y se la intercambian, al final se van con dos ideas cada uno.
 
https://1.bp.blogspot.com/-G1JCdfIWy2Q/Vxik129TF0I/AAAAAAAAKHw/cE6CU5WwBdUYqJnOdj6CzPKtEuGVABH_gCLcB/s1600/Sanguinetti.jpg
 
Un Hombre que los ha amado, buscado, encontrado, seducido y enviado al mundo. Y yo les agradezco la generosidad. Si yo soy cristiano hoy, en cierto modo es gracias a ellos, que a pesar de las amenazas han escogido no obedecer, sino que dejando de lado los miedos han contado una historia prohibida. Se han dejado la piel por Cristo. Y han señalado el inicio de una historia que alguien quería que fuese olvidada. No han pedido el aplauso, la lagrimita emocionada, unos sentimientos edulcorados. Hubiera sido poco: pidieron la conversión. Todos pretenden tu asentimiento. Y después la publicidad, las modas, los gurús que pasan, los vendedores de las últimas novedades. Si quieres tener éxito, has de decir “sí”. Si quieres hacer carrera, si quieres hacerte paso, si deseas una posición privilegiada, si quieres aquella chica, aquel futuro prometedor, debes decir que “sí”. Por suerte, los primeros cristianos eran como trovadores en las esquinas de las plazas, impertérritos; sin calcular el número de espectadores, reprenden su poesía y su canto, siempre nuevo, siempre antiguo. No esperan unas monedas, sólo que transmitas la historia a otros, que la guardes en el fondo del corazón. Y si los desalojan, reclutan a un grupo de niños y retoman la historia, entonan de nuevo el canto. Se sientan en medio de la gente, sienten el sabor y el perfume del pueblo, se emborrachan con una canción. Y esto es espléndido porque es el significado de la vida. Es así: el Señor es capaz de darte la felicidad hasta el punto que sientes la necesidad de trasmitirla a otros. De contarla a todos los que se te acercan por el camino de la vida. Pueden prohibirte el relato que habla del Amor. Pero no podrán destruir la poesía que nace de un Amor.  
 
https://lh5.googleusercontent.com/ei5FcdpTDv89Tvqh99RklCh5Qqgu7ONQMo_iq1hCBW0Rf-j_4elNbjRgqwPNe1VfTJRjGTEg_Wb2G9yvaoarHCUde5_CVibK9vR8yhtNf5ES08R3dhAG9ukgzf3gyAg1XoAoNaXpWyERj3-Qww
¿Acaso no lo veis? Intentamos todo para ser felices. Lo intentamos también nosotros. En realidad es con Jesús con el que soñamos al soñar la felicidad. Nos avergonzamos de decirlo, pero en realidad aquel Hombre nos encanta. Nos embruja la profundidad de aquella mirada, la ternura de sus manos, la belleza de su boca, la hondura de aquella mente. Nos enloquece su ser niño, ese esconderse bajo los ropajes de aquel Caminante curioso hacia Emaús, aquella capacidad de amar sin aprisionar, aquella sonrisa que custodia semillas de esperanza. Nos desconcierta que aquel Hombre sin un móvil, sin ver la última película de moda, sin haber salido nunca en la televisión, enganche a millones de personas. Un Hombre que murió exactamente por aquello por lo que vivió: para enseñarnos a mirar y ver a lo grande.

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES
LA PARRÒQUIA DE SANTA MARIA REINA DE BARCELONA NO HA POGUT TANCAR EL MENJADOR SOCIAL “EL PA DE SANT OLEGUER
Teresa Forcades: La monja "magufa"
Quines coses més raretes diuen alguns capellans «catalans»
Via crucis 2022: en las manos del Padre (Por Carlos Pérez Laporta)
Pintadas proabortistas en una iglesia de Sarrià
Oriol Junqueras preside el tribunal de una tesis doctoral escrita por Raül Romeva en la cárcel
Muere el obispo de Gerona, Francesc Pardo
Vea la emocionante ofrenda de los guardiamarinas del Elcano al Cristo de Lepanto
«40 Días por la Vida» llena en Barcelona
Ordenación de Pedro Pérez en Finlandia
La Fiscalía investiga si Teresa Forcades recetó sustancias ilegales
EWTN España se presentará el sábado en Barcelona
Inmigrantes marroquíes intentan boicotear una procesión de Semana Santa en el Vendrell
Torras y Bages, a favor de crear la Fiesta de la Hispanidad: «Me asocio a ella con el doble carácter de español y obispo»
L'exbisbe Xavier Novell i Sílvia Caballol ja són pares
Ochenta y cinco años después, reinterpretan hasta las tumbas de los cementerios
Jaume Vives: «Esta campaña ayuda a perder el miedo a defender cosas buenas, bellas y verdaderas»
Voz crítica sobre Ucrania