lunes, 13 de enero de 2020

Recién ordenado y germinante

Padre Pablo Pich-Aguilera Blasco
La parroquia de Santa Eulalia de Vilapicina siempre ha tenido mucha concurrencia. Ya sea por una alta densidad de población o por tener una demarcación parroquial muy extensa, dicha comunidad ha gozado de una alta participación, ya sea en el culto, en la pastoral o en la actividad social. Cierto es que otras iglesias de esta ciudad poseyeron, en su día, registros similares, pero, por una u otra causa, han venido sufriendo descensos alarmantes. En Santa Eulalia, al revés. Creo que, incluso, han incrementado en los últimos tiempos su feligresía, probablemente por la deriva de la parroquia vecina de San Pio X, tras la jubilación de Mn. Lladós Pastallé y la designación de Mn. Joan Miranda. 

Actualmente, el párroco de Santa Eulalia es el Dr. Ignasi Fuster Camp, vice-decano de la facultad de Filosofía, el cual viene asistido por dos vicarios de campanillas, uno más veterano, Mn. Carlos Barba Olmos y otro recién incorporado, el padre Pablo Pich-Aguilera Blasco, el cual fue ordenado el pasado 29 de septiembre de 2019 en la Basílica de la Sagrada Familia. Me habían hablado muy bien de él y quise atestiguarlo con mis propios ojos, por lo cual me fui hasta la plaza de Virrey Amat a misa vespertina del pasado sábado. Me sorprendió que un cuarto de hora antes el templo estuviese prácticamente lleno. Comprendí que los fieles querían estar sentados y no permanecer de pie. Hacía mucho tiempo que no lo veía en una iglesia de Barcelona. Comprobé, también satisfecho, que antes de la misa los dos vicarios confesaban y no les faltaban penitentes. Además, los dos lo realizaban perfectamente ensotanados, no con esa manía actual de ir con alba, en la mejor de las ocasiones, cuando no vestidos de paisano y una estola por encima. Eso en aquellas iglesias que confiesan. Que no son mayoría.

No me defraudó el padre Pich Aguilera. Aunque tiene semblante de curilla en agraz y rostro aniñado -aunque más bien tirando a niño pillo- me encantaron sus recursos homiléticos y su profundidad teológica. ¡Con tan solo 28 años! Transmite buena formación y ¡simpatía! Algo tan necesario en estos tiempos, en los que no hay nada más contraindicado que un cura aburrido.
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El padre Pablo, el día de su ordenación, junto a su familia
El joven sacerdote proviene de una familia numerosa de 8 hermanos y de haber estudiado toda su vida en el colegio Viaró. Curiosamente, uno de sus compañeros de ordenación, Mn. Carlos Bosch Falgueras, también estudió en el mismo colegio. Mn. Bosch es ahora vicario de las parroquias de Sant Miquel dels Sants y San Carlos Borromeo, junto a otro párroco prometedor, Mn. Bruno Bérchez, delegado episcopal de Juventud.

La familia Pich-Aguilera proviene de una histórica dinastía del textil catalán (los Pich-Aguilera Girona), la cual se ha ramificado copiosamente: los Pich-Aguilera Baurier, los Pich-Aguilera Blasco o los Pich-Aguilera Roca, que cuentan con otro sacerdote en esta diócesis, Mn. Xavier, párroco actualmente de Premià de Mar y con su hermana Rosa, madre de 18 hijos, que tuvieron la desgracia del fallecimiento del padre, Jose María Postigo, de cuya muerte se cumplirán 3 años el próximo marzo. Una dinastía que ha aportado glorias a la ingeniería industrial, a la abogacía, a la arquitectura, a la docencia. El padre Pablo Pich-Aguilera empezó a estudiar ADE e iba también encaminado a un futuro empresarial o financiero, hasta que sintió la llamada de Dios. Puede que ahora a las glorias familiares se una la del sacerdocio.
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La familia Postigo-Pich, con sus 18 hijos
Además, el joven cura reúne otra circunstancia personal relevante: es perico. Y perico ejerciente. El ser blanquiazul es un estado que curte para toda la vida. Me acuerdo cuando mi hijo - no tendría más de 8 años- empezó a jugar al fútbol y le dijeron: “Has de aprender a perder, no siempre se gana”. A lo que él contestó: “Qué me vais a contar si soy del Español”. Los periquitos estamos acostumbrados a perder, a salvarnos la última jornada, a ser humillados por el poderosísimo vecino azulgrana; pero, cuando alguna vez descendemos de categoría, somos los mismos irreductibles de siempre. El padre Pablo hace gala de ello y estoy seguro de que su buen carácter y sencillez beben algo de esas fuentes españolistas. Recuerden que tuvimos otro célebre cura perico: el padre Dámaso Ruiz Tintoré, trágicamente fallecido en accidente de tráfico.

Curas jóvenes, modernos, bien formados, que van a tener el futuro de esta diócesis en sus manos. Trabajo no les va a faltar. Cómo no se supriman parroquias, tendrán que atender cinco o seis comunidades a la vez, como ya pasa en los pueblos. Pero da gloria ver a alguno como el padre Pablo. Con su entusiasmo, su dedicación y su buen humor. Son los sacerdotes de nuestro futuro. Porque sacerdotes progres hace más de 20 años que no se ordena ninguno. Ni están ni se les espera. El futuro está en manos de curas germinantes.

Oriolt

15 comentarios:

  1. Da gozo leer noticias como esta. Demos gracias a Dios por ello y pidamos por que curas como este tan jóvenes no pierdan entusiasmo y frescura, a ver si se va revirtiendo la tendencia descristianizante que dura ya al menos medio siglo.

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  2. ¿Qué quiere decir "curas modernos"? ¿Que visten "clergyman" en vez de sotana? ¿Que celebran el Novus Ordo pero no la Misa tradicional? ¿Que van a lugares de ocio y alternan con laicos incluidas mujeres?

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    1. No sólo a curas que ni parecen curas ni da la impresión que quieran parecerlo. Como si les avergonzara. De hecho, ni siquiera visten "clerigman" ni saben celebrar con propiedad el Novus Ordo. Esos son los modernos, llamarles curas es por caridad cristiana y porque han sido ordenados como tales. A veces uno se pregunta por qué.

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  3. Me sabe mal, por que no le hacéis ningún favor, no creo que necesita esta publicidad que más bien puede volverse en su contra.

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    1. Totalmente de acuerdo, recemos para que no le han la vida imposible y acabe colgando la sotana.

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  4. Por motivos profesionales conocí hace muchos años a D. Rafael Pich-Aguilera Girona.
    Hombre extremadamente serio tanto en el porte como en el trato, todo el mundo se cuadraba en el banco ante su presencia.
    Eramos conscientes de su condición de hombre fuerte del Opus Dei allá por los años 70 que fue cuando lo conocí y además uno de sus principales mecenas.

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  5. Para ser más justos, cuando hablan de la parroquia de Santa Eulàlia de Vilapicina, deberían recordar que el antiguo párroco fue Mn. Felip Juli, actual Rector del Seminario... Supongo que algo tuvo que ver en la vida parroquial que describen... "Al César lo que es del César"...

    Por cierto, nadie ha comentado nada que esa parroquia tenga 1 párroco, dos vicarios, 1 adscrito, 1 diácono y 1 seminarista... todo este equipo de gente para una sola parroquia. Y hay parroquias que cuentan con lo mínimo... Belén, Miraculosa, els Àngels, la Bonannova, Sant Gregori Taumaturg...

    Y si, como dice el anónimo de las 0:06h, no le hace ningún bien que le den buena publicidad. Una cosa es callar y la otra adular...

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  6. Soy admiradora de Rosa Pich,que la sigo por instagram. El padre Pablo Pich, sera sobrino suyo, supongo

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  7. Molt bona notícia! però enguany l'Espanyol a segona!

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  8. Precisando: P. (Padre) es un termino que utiliza para un sacerdote que pertenece a una congregación religiosa). Por ejemplo: Salesianos, Jesuitas, Franciscanos,...
    A un sacerdote diocesano se le llama Mn. (Mossèn).
    Y por favor dejen de utilizar la palabra cura (que suelen utilizarla los que quieren menos valorar el sacramento del orden) cuando hablen de un presbitero o párroco.

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  9. Bien por el Mosén.
    Mejor si se instruye con la Misa tradicional,es lo que hace falta para desmundanizar la Iglesia.

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  10. Como es natural, del sacerdote depende que haya o no feligresía.

    De su ejemplo personal, de su santidad, de su ciencia (o mejor, de su capacidad para comunicarla)

    Es decir, de su liderazgo.

    Enhorabuena a los feligreses de Santa Eulalia por tener responsables así en tan difíciles momentos para todos.

    El párroco se merece una mención especial, porque ahí están los resultados, que hablan por sí solos.

    Gracias tambiéna Germinabit, porque comunica y nos recuerda a todos que hay futuro y esperanza; esto es, que el que quiere, puede.

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  11. Gafarró Primilianus15 de enero de 2020, 13:21

    Me alegro por Mn Pablo Pich-Aguilera, lo conocí como seminarista y luego como diácono en nuestra parroquia de Sant Cristòfol de Premià de Mar y ya me pareció que apuntaba maneras. Aunque debemos recordar que su buen hacer no sólo es por su propio mérito, algo tendrán que ver sus formadores, como por ejemplo el bueno de Mossèn Bernat Gimeno, antiguo Rector de aquella parroquia y ahora Director Espiritual del Seminario Conciliar, que le tuteló en la parte final de sus estudios.

    Por desgracia, no podemos decir lo mismo de su tío, Mn Xavi Pich, ahora Rector de Sant Cristòfol y Santa María de Premià de Mar. No viste casulla ni el día de Navidad, y el alzacuellos ni está ni se le espera. En cuanto a la celebración de la Eucaristía, la homília (si es que le podemos llamar así a un parlamento de apenas un minuto), jamás se refiere al Evangelio diario. Tan sólo dice unas pocas frases referidas a aspectos genéricos del comportamiento cristiano: que debemos ayudar a los más necesitados, acordarnos de nuestros semejantes, relacionarnos con gente de otras culturas, etc. pero ello sin referirse a las lecturas del día, y más o menos siempre las mismas frases. La Adoración al Santísimo la ha quitado casi por completo (ni una hora al mes podemos disfrutarla), además de otras actividades piadosas que se hacían antes de su llegada. A pesar de su aspecto de gordito campechano, comanda las parroquias con aires autoritarios, a lo que los fieles sólo pueden responder sin objeción alguna. Tiene un talante de cura social, y es muy loable, pues con su dinero ha pagado obras del centro de Distribución de Alimentos, atiende obras de caridad muy importantes, etc. pero falta el soporte espiritual que apoye todo el despliegue material que él aporta. Como ha dicho el Papa Francisco en varias ocasiones, la Iglesia no es una ONG. Por ejemplo, en la audiencia del 5 de febrero de 2015 afirmaba:

    “Esta es la misión de la Iglesia: curar las heridas del corazón, abrir puertas, liberar, decir que Dios es bueno, que Dios perdona todo, que Dios es padre, que Dios es tierno, que Dios nos espera siempre…”.

    “Desviar de lo esencial de este anuncio abre al riesgo “ (muchas veces advertido por el Papa Francisco) “de tergiversar la misión de la Iglesia, por el que el compromiso por aliviar las diversas formas de miseria se vacía de lo único que cuenta: llevar a Cristo a los pobres, a los ciegos, a los prisioneros (...)”

    Las actividades de piedad no pueden opacar las obras sociales de una parroquia, así como las actividades caritativas no pueden hacer lo propio con aquellas. Mn Xavi Pich no lo ha entendido todavía.

    Es cierto que Premià de Mar no ha sido granero de vocaciones sacerdotales en muchos años. Pero con los modos que gasta el actual Rector, no creo que en muchos años más lo sea, para desgracia nuestra.

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    1. Esta bien defender la liturgia católica, ya que es Adoración para Dios. En ese aspecto estiy de acuerdo con ud, ya que lo he vivido en persona con Javier.

      Pero este artículo es de Pablo, no de Javier. Si tiene algún problema dígaselo en persona, en vez de escribir comentarios negativos sobre él.

      El derecho canónico dice que los seglares tiene el deber de rectificar al ministro si comete errores.

      En Jesús y María, un servidor.

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  12. Gafarró Primilianus19 de enero de 2020, 22:37

    En efecto, tiene razón, tenemos el deber de rectificar al ministro si comete errores. De hecho, varias personas hemos intentado hacerlo, con cariño y respeto, pero él no escucha. Sigue su peculiar manera de hacer y no admite discusión.

    No es un comentario negativo, simplemente conozco a Mn Pablo y a Mn Xavier Pich, y aún siendo de la misma familia, son como de la noche al día, y por desgracia lo que sucede en las parroquias de Premià de Mar no arroja un saldo favorable para la evangelización de este rincón del Maresme.

    Un servidor primiliano

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