viernes, 6 de septiembre de 2019

La Glosa Dominical de Gérminans

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EN TIEMPOS DE CRISIS, CRISTO ABRE UNA CONSTRUCTORA
La afición edificativa es una pasión de la familia: ya el Padre –y estábamos únicamente en los inicios- mostró el conocer bien las reglar que dominan el abecedario de las construcciones. Él mismo, retratista incomparable, construyo lo inimaginable, la primera Creación de la Historia. Lo que el hombre hizo después de aquella semana no fue otra cosa que el tentativo de imitar el poder creador de su Dios: casas y caminos, tiendas y recorridos, trayectorias y esperanzas. Torres, tantas torres alzadas hacia el cielo: el deseo de competir y guerrear con Dios nunca se ha adormecido durante el curso de los siglos. Una empresa que hizo historia fue aquella ambientada en la llanura de Sennaar, en la porción de tierra próxima a Babel: los descendientes la conocieron como el lugar donde aconteció la más grande fallida empresarial de la historia de la humanidad. De aquel proyecto ambicioso y falaz, quedan restos en el polvo de aquella llanura: punto y aparte. 

Después de la obra de Babel, otras obras fueron iniciadas por la sociedad humana: algunas conocieron un buen final, otras fracasaron, otras hicieron historia por haber sido trazos de un sueño megalómano y mal calculado. De un sueño pensado e imaginado sin levantar por un instante la vista hacia el cielo: un colosal error de perspectiva.

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https://lh3.googleusercontent.com/w_GjKQozBAGXXp-DSIWo2QsiDlAy22gdH62sJntSm7PRQJI9JvE-A4may_qVLqFbDsZeG4evKvEAZUgCH-fRuFwcOsiIJQaBAIVozMQ2YI_j6jUox1forJOzoG7tYfL3ft4MZKnb8OfHebp2xANo basta pues construir, es necesario un proyecto. Como no basta hablar: es necesario un pensamiento que transmitir. Como por otra parte no basta sólo hacer el bien, es necesario encontrar una manera de hacerlo bien hecho. La historia Le da la razón: muchos pueblos sucumbieron por haber hecho mal las cuentas al principio. Por el contrario, pequeñas construcciones aguantaron el paso del tiempo porque en su pequeñez encajaron la belleza de un proyecto bien hecho. Jesús mostró tener pleno conocimiento de edificaciones o interiores: la intriga de esta su pasión está en que nunca se convirtió en obligación pues fue únicamente una sugerencia. Para que nadie se mofase por la espalda.  

Mn. Francesc M. Espinar Comas

Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet

1 comentario:

  1. Hermosa reflexión sobre la Creación, en todas sus formas, y el Creador. Sobre el trabajo bien hecho. Sobre la teología del trabajo. Es Dios el primero que se remanga y se pone manos a la obra. Una obra bien hecha. Cuando esa obra, no obstante, se rebele contra su Maestro Cantero, vendra El a establecer una nueva Creación, la Salvación. Buen inicio de curso homilético, mosén. Gracias.

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