viernes, 27 de julio de 2018

La Glosa Dominical de Gérminans

¡QUE NO SE PIERDA NADA!

Ante este extraordinario relato de la multiplicación de los panes y los peces, corremos el riesgo de olvidar que esta narración se abre y se cierra con Jesús que busca escapar de la multitud que pretende proclamarlo rey.
El Señor obra un prodigio nunca visto y no está allí para recibir lisonjas y parabienes por su grandeza. Se aleja incluso de cuantos afirman que Él es verdaderamente el Profeta. Antes del milagro en cuestión, pero después de haber realizado muchos sobre los enfermos, subiendo por la montaña intentar ir con sus discípulos, casi como enseñándoles el sentido del desapego y la discreción que deber animarles, y ciertamente no el de la vanagloria.
 C:\Users\conste\Desktop\pani.jpgSiempre a los discípulos imparte una segunda lección. Felipe piensa enseguida que para alimentar a toda aquella gente haga falta sobretodo dinero. “Doscientos denarios de pan no bastarían para cada uno de ellos pudiera tener un trocito”. Humanamente hablando es verdad, pero antes que nada Jesús realiza un gesto para recordar que está también Dios: “dio gracias” es decir que de alguna manera rezó. Muestra la presencia de Dios en la historia humana, la historia cotidiana, de la que tantas veces nosotros tendemos a expulsarlo. Pero el Señor está presente y no es insensible al grito de cuantos tienen necesidad, hasta el Magnificat nos lo recuerda, especialmente si piden en nombre de su Hijo.
C:\Users\conste\Desktop\Mosaique_Tabgha.jpgEl milagro descoloca a todos, resulta más que evidente, pero una vez es una llamada de atención y una enseñanza para sus discípulos. Es a ellos que se dirige diciendo: “Recoged las sobras para que nada se pierda” Tenemos que considerar que después de esta exhortación, quizás allí mismo los distribuyeron entre los pobres o se los llevaron consigo, pero sin duda alguna no los arrojaron a los desperdicios como sucede en nuestras sociedades opulentas. Las cestas eran doce, como el número de apóstoles. Quizás tomaron una cesta cada uno como para significar y demostrarles que a quien sigue a Cristo nunca le faltará lo necesario, aunque como pasa con Felipe, falte el dinero para comprarlo.
C:\Users\conste\Desktop\d19bd18482cf412e495eb40115f5b379.jpgDoce cestas. Tantas como los apóstoles que representan a la Iglesia en su unidad, demostrando lo importante que es para Cristo esta unidad de los doce. Para recordarlo está San Pablo, en la epístola de hoy, que nos anima a conservar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz. Y nos aconseja también las modalidades: “con toda humildad y mansedumbre, con longanimidad, soportándoos caritativamente los unos a los otros”. Este es el único camino, el que seguirá Cristo subiendo al Calvario, no imponiendo sino testimoniando.
Un solo cuerpo y un solo espíritu. Este es el objetivo sobre el que el Apóstol de los gentiles elaborará su teología del Cuerpo Místico. Por otra parte ¿puede ser de manera diversa dado que una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados por nuestra vocación? San Pablo está escandalizado por la sola idea de la división y con claridad y firmeza añade: “Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo, un solo Dios y Padre de todos”. De aquí parte nuestra igualdad y fraternidad, y sobre este Padre común debiera fundarse nuestra caridad. 

Mn. Francesc M. Espinar Comas 
Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet

4 comentarios:

  1. Nuestra Iglesia demuestra, desde Roma hasta Madrid y Barcelona, una completa ineptitud, necedad e inutilidad, incompetencia e incapacidad, para usar de todos los instrumentos de gracia y exorcismo (misas, oraciones, exorcismos), y en ignorar incomprensiblemente, que el principal problema del Primer Mundo europeo es, como dijo San Juan Pablo II y Benedicto XVI, el crecimiento del ateísmo radical en los Parlamentos y Gobiernos de Europa, haciendo avanzar las legislaciones de la cultura de la muerte, del relativismo moral, del laicismo beligerante de exclusión, del feminismo radical, de la ideología de género, del ataque sistemático a los cuatro principios innegociables para los católicos en la esfera pública: vida, familia, educación de los hijos y bien común (unidad de España).

    ResponderEliminar
  2. A continuación, les copio un texto que tengo publicado(en inglés), que creo sirve de complemento a la excelente homilía de Mn Espinar.

    The Feeding of the 5,000 is also known as the "miracle of the five loaves and two fish", because the Gospel of John reports that five barley loaves and two small fish supplied by a boy were used by Jesus to feed a multitude. According to Matthew's gospel, when Jesus heard that John the Baptist had been killed, he withdrew by boat privately to a solitary place. Luke specifies that the place was near Bethsaida. The crowds followed Jesus on foot from the towns. When Jesus landed and saw a large crowd, he had compassion on them and healed their sick. As evening approached, the disciples came to him and said, "This is a remote place, and it's already getting late. Send the crowds away, so they can go to the villages and buy themselves some food."

    Jesus said they did not need to go away, and therefore the disciples were to give them something to eat. They said they only had five loaves of bread and two fish, which Jesus asked be brought to him. Jesus directed the people to sit down in groups on the grass. In Mark's Gospel the crowds sat in groups of 50 and 100,[1] and in Luke's Gospel, Jesus' instructions were to seat the crowd in groups of 50,[2] implying that there were 100 such groups.

    Taking the five loaves and the two fish and looking up to heaven, he gave thanks and broke the loaves. Then he gave them to the disciples, and the disciples gave them to the people. They all ate and were satisfied, and the disciples picked up twelve baskets full of broken pieces that were left over. The number of those who ate was about five thousand men, beside women and children. In John's Gospel, the multitude has been attracted around Jesus because of the healing works he has performed, and the feeding of the multitude is taken as a further sign (Greek: σημεῖον) that Jesus is the Messiah, the prophet who (according to the promise in Deuteronomy 18:15) is to come into the world" (John 6:14).

    ResponderEliminar
  3. "...y sobraron doce cestas recogidas después de haber comido todos. ¡Que no se pierda nada!" Fueran tantos como eran, o más, hubo pan para todos y sobró.
    El Evangelio está lleno de preciosas imágenes y prodigios. Jesús tuvo y tiene Pan para todos y siempre sobra. Sin embargo, muchas veces no sabemos entenderlo, creo que por falta de auténtica hambre de tal Pan, que es Pan de Vida.
    La verdad es que a nuestro entorno hay tal cantidad de ruido y distracciones que dificultan, e incluso imposibilitan, el poder sentir necesidad de tal Pan, pues no dejan oportunidad para el Amor, sin el cual nuestras vidas se vuelven estériles. Dios es Amor.
    Gracias, Mosén Francesc, por ayudarnos a reflexionar.

    ResponderEliminar
  4. EN DEFENSA DE GERMINANS GERMINABIT, animando siempre a ser elegantes y desprendidos del fuego d ela trifurca, el corazón en el cielo, los pies en la tierra.

    Los profetas, más que hombres del templo y servidores de palacio, son los portavoces de Dios para ayudar a la humanidad futura a nacer constantemente. Con frecuencia los santos acaban siendo víctimas de ciertos hombres de Iglesia cuando profetizan acerca de los evidentes males de los que se manchan los eclesiásticos: Savonarola, Rosmini, don Zeno, el padre Pío, por no mencionar más que a unos cuantos.

    Si Dios infunde en alguien, como podría decirse de Germinans Germinabit, el carisma de denunciar la relajación, las comodidades, los engaños, los trapicheos, los ocios, los privilegios de los miembros de ciertas castas clericales, el denunciante deberá estar dispuesto a esperar de éstos, revestidos de místico celo para presentarse como defensores de la santidad de la Iglesia, una reacción no menos virulenta.

    Siempre ocurre lo mismo: el hombre acaba por considerar su propia consagración como una especie de inversión y empieza a negociar con Dios, especulando en su propio beneficio.

    En cambio, los originales, los espontáneos, los inconformistas, los que se niegan a doblegarse, los que caminan en línea recta y los indomables, capaces de desenmascarar los compromisos sibilinos y los condicionamientos opresores, los oportunismos corruptos y los servilismos empalagosos, son progresivamente aislados y marginados, más tarde mirados con desconfianza, excluidos y ridiculizados, y finalmente obligados a sufrir increíbles frustraciones por culpa de habladurías y graves insinuaciones urdidas a su espalda.

    Muchos severos jueces, rasgándose las vestiduras, señalarán con el dedo acusador, indignados, sorprendidos, ofendidos, hostiles a quienes han elegido esta modalidad de información y reflexión, que ellos considerarán desacralizadora. A su juicio, los que fruncen la nariz hubieran tenido que ser más moderados, según el principio de «ir tirando».

    El tirano se buscó un apuntador mudo en la creencia de que así podría complacer a la multitud enfurecida. Por servil conformismo y sumisión, estos severos jueces bienpensantes se apresurarán a condenar un blog semejante: rasgándose las vestiduras, pondrán en la picota a los valientes y los tacharán de inútiles, ineptos, rebeldes, insubordinados, insatisfechos, rencorosos, exagerados, despreciables y todo lo que quieran. Los bienpensantes consideran que dar publicidad a las malas prácticas de los eclesiásticos de la diócesis de Barcelona, aparte del escándalo y el descrédito que ello supone para la Curia, provocaría graves consecuencias también en otros ambientes.

    Mejor callarlo todo. Lo mismo que con el secreto de Fátima: es mejor no darlo a conocer. En cambio «La insistencia y la virulencia de los profetas y también de los apóstoles de Cristo han escandalizado a menudo el conformismo de sus contemporáneos. Para imponer ciertas intuiciones a veces es necesario escandalizar a alguien» (René Laurantin), y «El verdadero amigo no es el que te enjuga las lágrimas sino el que impide que las derrames» (Teixeira).

    Los espíritus débiles y estériles siempre acusan y condenan a los hombres valerosos que desbordan de celo y entusiasmo. El hecho de ir a contracorriente, mérito del hombre de carácter fuerte, se considera en los ambientes de la Curia una falta grave, la insubordinación, y, por consiguiente, es un escándalo que hay que tapar. Los indiscretos tarde o temprano lo pagan personalmente, sin excluir el infamante precio de los comentarios sobre su conducta, que se considera cuestionable y ofuscada.

    «¡No te fijes en quién lo ha dicho y presta atención a lo que se ha dicho! Pues, si después resultara que responde a realidades incontestables, significaría que se busca el triunfo de la verdad y no su ocultación.»

    ResponderEliminar