domingo, 1 de julio de 2018

Eutanasia, la primera piedra del nuevo gobierno y primera pedrada del Parlamento de Cataluña

Marta Ribas de “En comú/Podem” defiende en el Congreso la ley de eutanasia
Cualquiera medianamente supersticioso, se atrevería a pronosticarle al gobierno de Sánchez que con mal fario está iniciando la construcción del edificio de gobernación de España. Ha elegido como primera piedra de este edificio, la ley que permite matar al viejo y al enfermo. Una ley al fin y al cabo, que regula el derecho de matar. Aportación del parlamento de Cataluña al parlamento de la nación. Por lo visto es lo que más nos urge: una ley para la muerte. Un vestido a la medida de la desfondada Cataluña y de la decrépita España: la nación más decrépita de Europa.
A este paso, nuestros originalísimos representantes y gobernantes, cualquier día nos dan el desayuno con una ley que regule el robo y con otras más que vayan regulando la violación, el incesto, la pederastia, la corrupción de menores… La ley de la eutanasia con la que pretenden modernizarnos, es una ley que para más pistas sobre los negros augurios que acompañan al nuevo presidente del gobierno español, ha sido impulsada por quienes no sueñan precisamente con el bien de España, y por tanto de su presidente. A partir de esta ley que regula el derecho de matar a los que no merecen vivir (según criterios que alguien determina y valora), nuestras vidas quedan a merced de la persona o institución que tome esa decisión. Lo sustancial de esta ley es que se proclama (y se regula, ¡faltaría más!) el derecho a matar.
Como hemos visto hasta la saciedad en la ley del aborto y en el recorrido que lleva ya en algunos países la de la eutanasia, se cumple siempre inexorablemente la ley del plano inclinado. Es que si se hace una ley del aborto, es para abortar. Y si se hace una de la eutanasia es para eutanasiar. La sola existencia de la ley constituye por sí misma un elemento de promoción del recurso a la eliminación del que no reúne las condiciones necesarias para vivir dignamente. El hecho de que la ley sea restrictiva, tanto como se quiera, no contribuirá en absoluto a reducir abortos ni eutanasias, sino a incrementarlos. Siempre, siempre, siempre: que para eso es la ley.
Una ley de eutanasia, que puede ser tan restrictiva y perfecta como se quiera, lo que hace realmente es promover la práctica de rematar al enfermo o al anciano que cumple determinadas condiciones para poder ser liquidado. No nos engañemos pues: se trata de una ley para matar: una ley que obedece a la voluntad de dotar a la sociedad del derecho a matar a los adultos en cuya vida se den las circunstancias que define la ley y cuya valoración y decisión se pone básicamente en manos de los médicos.   
Lo que no podemos poner en duda es ese halo de bondad en que se envuelven siempre esas leyes de muerte. Se trata siempre de mirar por el bien de aquel a quien se quita la vida. Dejando ese bien a criterio de la madre, de los hijos, de los cuidadores y de los médicos. Lo importante es que quede garantizado que se le mata por su bien y por ahorrarle a la familia gastos y sinsabores; y al Estado, pensiones y más gastos. Si la economía es la medida y el patrón de valor de las personas y las cosas, está claro que la muerte es más barata que la vida. Si es por economía, sale más barato el aborto que el parto y la vida subsiguiente, y más barata la eutanasia que los cuidados paliativos. La muerte tiene un precio: más asequible que la vida.
¿Y qué hace la Iglesia ante este desplome de la dignidad humana? Bien poca cosa. El Papa decía hace poco, refiriéndose al avance de las leyes pro eutanasia, que la defensa de la vida “debe ser clara, firme y apasionada”. Le faltaba decir “machacona”, porque se está liquidando el gravísimo compromiso de la Iglesia con tibias notas y comunicados de aburrida hechura académica. Sin pasión, sin condena, sin poner el grito en el cielo.
La Conferencia Episcopal Española (y no en tromba, sino a través de la Subcomisión de Familia y Vida) ha despachado el tema con una “Nota breve” (nada que ver con la actitud “firme y apasionada” que pide el Papa). De ella se hace eco el obispo Vives en su  hoja dominical. Es el eco de una voz a la que no le faltan sabiduría y santidad; pero que anda sobrada de moderación y prudencia. El tema de la eutanasia, como en su día (que no tiene fin) el del aborto y el infanticidio prenatal, no son como para andarse con paños calientes.
Si la voz de la CEE ya fue escandalosamente discreta (nada apasionada, evidentemente), su eco en uno de los miembros más significados de la Tarraconense (el órgano en que se aglutinan los obispos de Cataluña), sonó a eso, a eco obligado. Y sonó también a que no estaba previsto hacer resonar ese eco en acciones que recordasen su trascendencia. En la breve nota de la citada Subcomisión de la CEE, tampoco se adivinaba ningún plan de acción para remachar el clavo.
Conviene recordar la novedad de esta táctica tan sumamente discreta. En efecto, la CEE mantuvo durante años un potente plan de acción en defensa de la Vida y de la Familia. Un plan del que también se hizo eco la Tarraconense. En Cataluña la movilización de la Iglesia en defensa de la Vida y de la Familia nunca alcanzó las dimensiones que se dieron sobre todo en Madrid, si exceptuamos la constancia de la manifestación mensual de oración Pro Vida marchando desde el hospital de San Pablo a la Sagrada Familia, a la que puso fin Omella.
Lo más llamativo es que la Iglesia ha hecho tremendos equilibrios por no ventilar en exceso el drama del aborto (“no podemos estar hablando de él todos los días) porque se mueve con unos complejos terribles (es que se pilló ahí los dedos) cuando se trata de la manifestación más estremecedora de violencia sexual, encubierta con una hipocresía de enorme envergadura, puesto que en ella se trata de mantener rigurosamente exculpado al hombre. Sí, la Iglesia pasa sobre este delito (en el que ni argumentos caben, cuando su modalidad es la de un evidente infanticidio prenatal) como quien pisa ascuas. Ni se ha dignado dar la batalla en favor de la estabilidad de la familia, porque ahí vuelve a haber conflicto sexual: y la Iglesia últimamente lleva fatal todo lo que huela a sexo.
28 de junio: Gil Tamayo advierte que la eutanasia no es un derecha
Pero no es ése el caso de la eutanasia: en esta tan bien adornada figura legal, lo que se pretende es tener licencia para matar sin que el sexo juegue ningún papel. Se entiende la inclinación a la indulgencia tanto del poder político como de la Iglesia, cuando el sexo está de una u otra forma en el fondo del asunto. Inclinación a la indulgencia y miedo a ir contra corriente o a que te saquen los colores. Pero repito, no es el caso de la eutanasia, no es ése el caso. Y sin embargo la Iglesia se despacha con declaraciones formales con las que ninguno de los promotores se sienta ofendido. Porque por lo visto, ellos tienen derecho de defender sus posiciones morales y hay que respetarles (hay que callar ante ellos). La Iglesia en cambio actúa como si no gozase de ese derecho.
Y todo esto que es aplicable a la Iglesia en toda su geografía (es decir en su catolicidad), adquiere unos tintes muy intensos aquí en Cataluña. Porque el derecho a matar al inútil, al muy enfermo y al moribundo es una tremenda aberración que afectará severamente a la calidad humana de toda la humanidad: también la de Cataluña, cuyos mandamases se han erigido en adalides promotores de esta aberración para toda España (conocidas sus aviesas inclinaciones, hasta podría ser que lo hubiesen hecho con la peor intención).
Porque lo llamativo es que siendo la Iglesia en Cataluña tan histéricamente (y a veces, histriónicamente) activa en cuestiones políticas; habiendo exhibido enorme capacidad de movilización y convocatoria para sus misas amarillas y para sus grandes reuniones de oración para causas políticas que en el plano de la moral representan una brizna de paja frente al peso abrumador de la eutanasia; teniendo la enorme capacidad de “hacer algo”, no haya puesto el grito en el cielo viendo cómo el poder político de Cataluña se ponía a la cabeza de la eutanasia, promoviéndola para toda España. Que al menos se hubiese ofrecido el cardenal Omella como portavoz de la máxima jerarquía de la Iglesia para mediar ante las autoridades políticas para que no incurrieran en semejante obscenidad. 

Virtelius Temerarius   

23 comentarios:

  1. La gente esperaba mucho más, Virtellius, de Francisco en su alocución a los médicos, de la que está entresacada la cita que usted resalta. Se le había llamado la cuestión por activa y por pasiva a raíz de la falta de ayuda pontificia a las personas defensoras de la vida en el reciente referéndum de Irlanda. Y en la aprobación del aborto en Argentina. La defensa de la vida, tal parece, diríase que para Francisco es un trago amargo, que, como la medicina, tiene que pasar aludiendo de inmediato a los que están ya nacidos y viven en pobreza.
    La eutanasia activa estaba en el programa de los partidos secesionistas y de Ciudadanos. Y se encargaron de llevarlo al Parlamento nacional, al Congreso de los Diputados. No olvidemos esos detalles cuando contemplemos las contemporizaciones y familiaridades, amén de respaldo ideológico, de determinados mitrados con los separatistas. ¿Quién es mi familia? Se preguntó el Señor, ¿quién es mi pueblo? Venía a decir. Y respondió: El que cumple la voluntad de mi Padre.
    En bioética, las cuestiones relativas a la vida se abordan desde cuatro principios: autonomía, beneficiencia, no maleficiencia y justicia. La eutanasia, por tanto, ha de explicarse de acuerdo con esas normas morales básicas, que dimanan de la dignidad de la persona. Es el qué debo hacer kantiano para definir al hombre. O la doctrina de la persona inviolable de la ley natural que ha hecho suya la Iglesia.
    A veces se apela a la dignidad de la persona para defender la eutansia con argumentos tan bastos como el que no se puede torturar a nadie para mantenerlo en vida, el dolor resulta insufrible y demás argucias. Como si los defensores de la vida mantuvieran semejantes truculencias.
    El tema de la vida ha adquirido recientemente un desarrollo espectacular en las cuestiones relacionadas con la manipulación de la línea germinal, es decir, manipulación de embriones, fetos, gametos. En Roma no se han pronunciado, ni se espera. El drama para muchos científicos cristianos no es menor. Y para el futuro de la humanidad. De hecho hace ya años que en laboratorios chinos se están manipulando embriones, Oficialmente desde abril de 2015.
    Si la doctrina siempre fue necesaria, hoy se hace apremiante. ¿Y los obispos? Tocando la cítara.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo con el sr. Valderas Gallardo, HOY y SIEMPRE.

      Eliminar
    2. Los laboratorios chinos manipulan embriones1 de julio de 2018, 19:11

      "¿Y los obispos? Tocando la cítara."

      La cítara la tocan en Roma, Madrid y Barcelona.

      El cardenal Burke dice las actividades principales de un pontífice y son la defensa de la fe íntegra y la moral católica, que debe de reinar en toda las actividades de la persona y las instituciones.

      El caso lamentable de Irlanda con el aborto (y Argentina), donde las masas católicas, sin guía adecuada, votaron para aprobar el crimen del aborto.

      Entre las causas de esta eclesiocatástrofe, son las posiciones del Primado de Irlanda, Eamon Martin de Armagh, dijo que la Irlanda debería de garantizar un aborto seguro, legal e infrecuente (“which is rare, which is safe, and which is legal”).

      En lugar de condenar abierta y decididamente este crimen abominable de las madres contra los hijos que tienen en su vientre, y en lugar de aconsejar votar en contra del aborto, se limitó a repetir los argumentos de los abortista (seguro, legal, infrecuente, a sabiendas de que la aprobación del aborto empieza con restricciones de tiempo y causas, pero luego se convierte en un aborto irrestricto, sin condiciones de ningún tipo, libremente a petición de la madre criminal.

      Ante ello, Dios castigó a Irlanda: se revocó plebiscitariamente la ilegalización del aborto, despenalizado en medio del entusiasmo del pueblo, la juventud y de las ideologías inicuas del feminismo, el liberalismo y el socialismo.

      Así, Burke dice en el semanario polaco Siedi, que en Irlanda, durante la campaña previa al referéndum para proteger las vidas de los no nacidos, y también durante el referéndum anterior sobre el matrimonio homosexual, los católicos y las personas que combaten en estas batallas no recibieron apoyo de Roma, y los mismos obispos mismos también defendieron débilmente los principios morales. En el período previo al referéndum sobre el aborto en Irlanda, muchas noticias mencionaron la casi ausencia de sacerdotes y obispos católicos en el feroz debate sobre el aborto.

      Ante esta grave omisión de Roma contra este avance de la cultura de la muerte, del relativismo moral y de la ideología de género, que ya llega a la Constitución, quizás pueda comprenderse, además de seguir la estela de Amoris laetitia (todo pecado grave intrinsece malum que tiene una justificación atenuante permite el acceso a los sacramentos y la santificación), también puede entenderse como una manera política de demostrar a China que el Vaticano controla el activismo eclesial de los fieles y obispos incluso sobre temas católicamente esenciales.

      En efecto, hay indicios para pensar que el Vaticano, a través del diplomático Mons. Parolin, desea llegar a un acuerdo de unión con la Iglesia Patriótica sometida al ateo comunista Partido Comunista de China. El silencio de la Iglesia en Irlanda, Argentina y España (aborto y eutanasia), que son pecados graves intrinsece malum (Veritatis splendor, Evangelium vitae), demostraría a China que el Vaticano controla plenamente a toda la jerarquía y a todos los fieles católicos, abortando toda reacción, siquiera eclesial de tipo general: misas, exorcismos, ayunos, oraciones...

      En el caso de España y la eutanasia, el Vaticano parece que también debe de demostrar que controla efectivamente a todos los obispos españoles y catalanes, ordenando el más estricto silencio e inactividad eclesial espiritual, de enseñanza, de predicación, de catequesis. Hay que someterse al Nuevo Orden Mundial: aborto, eutanasia, manipulación de embriones, homosexualismo...

      Eliminar
    3. Sr. Anónimo de las 19:11, ¿usted es el de los exorcismos y la gran apostasía? Gracias por la información.

      Eliminar
    4. Anónimo 19/11, "las ideologías inicuas del feminismo, el liberalismo y el socialismo"

      ¿El liberalismo también es inicuo?

      ¿Políticamente, qué puedo ser que no sea inicuo?

      Eliminar
    5. Si todo esto (debilidad ante aborto, eutanasia, sacramentos a divorciados vueltos a casar sin nulidad, etc.) es para escenificar una postura ante la China autora durante lustros del genocidio de niñas antes de nacer, uno preferiría que el Vaticano desapareciese y que los cristianos nos hiciésemos a la idea de una vuelta a las catacumbas.

      Eliminar
    6. 20:37

      Hay un sitio, entre otros, que está bien para saber algo de exorcismos, dado que nuestros obispos nada hacen, ni piensan ni dicen nada:

      - Para el rito de 1614 (exorcismo mayor):
      vivificantem.blogspot.com/p/rito-1614.html

      - Para el rito de 1998 (exorcismo mayor), que contiene un exorcismo social que pueden hacer los obispos, junto con el exorcismo de León XIII (hay dos opciones para los obispos):

      vivificantem.blogspot.com/p/rito-1998_5.html
      vivificantem.blogspot.com/p/1.html (León XIII)

      - Oraciones de liberación (exorcismos menores):

      vivificantem.blogspot.com/p/14-oraciones-de-liberacion.html

      Eliminar
    7. 23:24

      "¿El liberalismo también es inicuo?"

      Sí, sí que lo es, junto con el socialismo, comunismo y anarquismo.

      No sólo porque lo dijo Félix Sardà, sino también es de doctrina católica.

      El liberalismo puro propone la libertad irrestricta, como el socialismo-comunismo la igualdad, pero sin mencionar que ambas son relativas, "en relación a", y que existe una responsabilidad, imputabilidad y culpa en la libertad, y que la igualdad pura detesta a la diferencia, la individualidad, la persona.

      Eso, por cierto, ya lo sabía Ortega y Gasset:

      "Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral" (La rebelión de las masas, mayo 1937, prólogo edición francesa)

      "Su intención con este neologismo es criticar a las personas que, autodeterminándose dentro de la derecha o la izquierda políticamente hablando, son incapaces de pensar de una forma extensa, más allá de su ideología, de forma análoga a la persona que padece de la parálisis motora en la mitad de su cuerpo (hemiplejía). Y ya no sólo como una limitación del pensamiento, sino, tal y como era Ortega y Gasset, visto desde una perspectiva de la filosofía. El ser humano, viene a decir, no debe centrar la visión de su vida o de sus actos desde la óptica de la política, sino desde la óptica de la filosofía, que es la verdaderamente innata en la humanidad." (Wikipedia).

      En realidad, todos los partidos o son liberal-sociales o social-liberales, es decir, aceptan el Estado social y democrático de derecho, constitucional de división de poderes.

      La verdadera división de hoy en día es ser globalista-mundialista o localista-soberanista: ser absorbido por el Nuevo Orden Mundial globalista-mundialista, que quiere la cultura de la muerte, el relativismo moral, la ideología de género, y una iglesia universal sincretista al servicio del poder económico y político mundial.

      Eliminar
    8. Al anónimo de las 23:24

      A mí también se me hace difícil entender que se pueda ser no-socialista y no-liberal. Pero lea a Juan Manuel de Prada que sostiene esta tesis. Léalo y aunque no le convenza (porque para eso hay que entenderle previamente), le impresionará. Doctrina Social de la Iglesia. Parece que sí, que ése es el camino del cristiano; y que en ese camino se puede transitar sin ser ni lo uno ni lo otro. Lo penoso es que infinidad de hombres de Iglesia, curas, frailes, monjas y obispos, desconozcan totalmente la doctrina de la Iglesia, mientras que conocen (por el forro, no vayan a pensar) y abrazan el socialismo, el comunismo, la ideología de género (sí, sí, hombres de Iglesia) porque son doctrinas de progreso. ¡Qué guay!, ¿no?

      De todos modos, un liberal tan de pro como Friedrich Hayek, en su "Camino de servidumbre" (es uno de mis libros de cabecera se lo recomiendo encarecidamente) coloca al capitalismo y al comunismo en el mismo camino de servidumbre, en el camino hacia el totalitarismo, por el que tan animosos avanzamos. No sabría decir si más por la derecha o por la izquierda. Léalo, que le hará gran provecho. Y échele un vistazo a Juan Manuel de Prada (tan poco amado por los liberales y hasta por los católicos: por los que creen como usted que es imposible ser católico sin ser liberal).

      Eliminar
    9. Parolin el dolentorrin2 de julio de 2018, 19:58

      Interesante esta noticia sobre Parolin y la amenaza lanzada contra los obispos polacos de que estaban rompiendo la unidad con el Papa, vulgarmente cisma, si no pasaban por el tubo de Amoris laetitia.

      Esto demuestra el avance de la ruptura, pues se inicia una ofensiva al entorno de Jesús-Eucaristía: comunión para los adúlteros y para los luteranos casados con católicos.

      "El Vaticano presionó para que el episcopado polaco cambiase sus directrices sobre Amoris Laetitia.

      El pasado otoño, la prensa polaca publicó el borrador de las directrices de la Conferencia Episcopal Polaca (KEP) para aplicar la exhortación Amoris Laetitia, tan restrictivas como era esperable para muchos. Pero su redacción final es significativamente distinta, mucho más del agrado del Vaticano. ¿Qué ha pasado?"

      https://infovaticana.com/2018/07/01/el-vaticano-presiono-para-que-el-episcopado-polaco-cambiase-sus-directrices-sobre-amoris-laetitia/

      ......

      Aquí está otra noticia sobre la falsa comunión a los luteranos [y otros protestantes] casados con católicos.

      Un luterano [y cualquier protestante] no cree en muchísimas verdades de fe, moral y costumbres, culto y eclesiología, pero he aquí que, por arte del poder omnímodo de los obispos obstinados en el pecado, cual "seréis como dioses", se permite dar la comunión en casos concretos.

      El Arzobispo de Paderborn, Mons. Hans-Josef Becker, con falsos y errados argumentos, dice que ahora no sólo los luteranos, sino también los cónyuges de otras comunidades protestantes pueden comulgar.

      "... los matrimonios de cristianos de distintas denominaciones como matrimonios “que unen denominaciones”, el Arzobispo indicó que a través del bautismo, su fe Cristiana y el “Sacramento del Matrimonio”, esos esposos “están unidos”.

      En esos matrimonios, el cónyuge protestante podría recibir la Eucaristía si tiene un profundo deseo de hacerlo ya que “es un tema de llegar a una decisión responsable de consciencia”."

      Es decir, creer en Jesús salva, típica tesis protestante, y si hay dos sacramentos, el bautismo y estar casado en matrimonio católico, más la conciencia, entonces se opera el milagro de "sanar", de rebote, todas las herejías y cismas protestantes.

      https://infovaticana.com/2018/07/02/un-arzobispo-aleman-dara-la-comunion-en-casos-individuales-a-los-protestantes-casados-con-catolicos/

      Eliminar
  2. Diciendo que el proyecto de ley dice lo que no dice es la mejor estrategia para desacreditarse como persona y como colectivo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Cómorl? Léase el proyecto de ley de eutanasia...

      Eliminar
  3. Por supuesto creo que es un error garrafal empezar el mandato de los socialistas presentando esta ley,error grave error..
    Pero lo mismo sucedió cuando los socialistas presentaron en el congreso la ley del divorcio que después TODOS los partidos han utilizado.La ley del aborto que después TODOS han utilizado. La ley del matrimonio homosexual que después TODOS han utilizado. Esto por citar las más representativas. ¿¿ Que pasa que somos hipócritas ??...Pues tendremos que aceptar que SÍ.
    Nadie es partidario de la eutanasia pero, se ha establecido una ley de CUIDADOS PALIATIVOS para evitar el sufrimiento inútil de las personas?...Nadie quiere matar a los ancianos, pero los ancianos se mueren en los hospitales y más que nunca.. ¡¡Qué pasa !!...¿¿ Hipocresía otra vez ??..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo con el anónimo 8:16. (No solamente con el sr Valderas se puede estar de acuerdo).

      El PP deja que los de la izquierda, y la derecha atea (Ciudadanos), le aprueben las leyes "anticristianas", y luego ni mú. Hipócritas 100%!!!

      Eliminar
    2. Es lo que dijeron hace tiempo:

      "Con el PSOE progresa la muerte (aborto, eutanasia), el relativismo (educación para la ciudadanía), el sectarismo (memoria histórica) y el género, mientras que el PP lo conserva".

      Se llama cinismo y bipartidismo de alternancia.

      Eliminar
  4. Y la C.E.E.,no la comunidad económica europea sino la OTRA,¿Que opina de eso!?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sabremos cuando evacue un papelito que nadie va a leer...

      Eliminar
  5. ¿Quieren decir ustedes que oponerse a una ley de eutanasia es de hipócritas?

    ¿Quieren decir ustedes que mientras no exista una ley de cuidados paliativos hay que aceptar la eutanasia?

    ¿Y cómo se ha muerto la gente hasta ahora? Que yo sepa, a nadie se le ocurría matar o rematar a los que sufrían.

    ¿De verdad creen ustedes que o cuidados paliativos o eutanasia?

    Me explico: ¿Creen ustedes que si no tenemos "medios" para tratar a los enfermos es mejor matarlos? Vamos, como hacían los nazis con los soldados heridos cuando vinieron maldadas. Por eso al final de la guerra, ya no tenían soldados heridos: porque los remataban. ¡Lógico!, ¿no? ¡Qué iban a hacer si no podían (¡ni querían!) cuidarlos!

    Los hipócritas dirán que en cualquier caso tenían que hacer "todo lo que pudieran", aunque fuera muy poco. Que matarlos por sentirse impotentes ante el dolor, no es la solución. Por más que ésta sea la que hoy se lleva con tanto garbo.

    ResponderEliminar
  6. los cristianos tenemos un problema...¡¡¡ toda la jerarquía de obispos y demás. procuremos ahondar en las escrituras es la llave para salvarnos; que el E.Santo está falto en muchos clérigos esta más que demostrado.....¡ pobre iglesia ¡

    ResponderEliminar
  7. Al de las 13.23

    Mire,Ud. claramente está buscando cinco pies al gato Sñr..

    Nadie ha dicho eso que se inventa Ud. y que es cosa suya... es cosa de su mente. Nadie ha dicho lo que ud. intenta trabucar.
    No trabuque sñr... Lo que se ha dicho es la verdad que ud intenta ensuciar. Lo que se ha dicho es sencillamente la realidad y nada más.Lo demás lo dice Ud.. Nada se ha dicho aquí sobre nazis, ni se ha justificado ningún tipo de nacismo. NO se pase sñr. ni diga lo que aquí no se ha dicho, no se pase Sñr... Tot te limit..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El comentarista de las 13:23 usa de una lógica un poco rara. Estamos en una situación política de normalidad, no hay guerras, ni epidemias, ni hambrunas ni cataclismos: aún en estas situaciones, hay el deber de atender a los heridos.

      Plantea la situación como si se nos cayera un alud de nieve y tuviésemos el dilema de "sólo si corres, huyes y abandonas al herido te salvas, pero si te llevas el herido entonces mueres"...

      Eliminar
  8. Uy, comentarista de las 21:33, la lógica es la interconexión de argumentos. Cuando usted conecta eutanasia, cuidados paliativos e hipócritas, se expone a que se le entienda. Es que las cosas tienen que ver unas con otras: como las cerezas.

    ResponderEliminar
  9. Siempre leyes de muerte, nunca de vida, todos pedimos un buen morir, pero no un asesinato compasivo. Nadie quiere el encarnecimiento, pero se puede paliar el sufrimiento sin necesidad de asesinar a nadie.

    ResponderEliminar