domingo, 10 de diciembre de 2017

Carta del cardenal Cañizares con motivo del aniversario de la Constitución Española

El cardenal Cañizares en la celebracion de la Inmaculada Concepción, patrona de España
Se van a cumplir los primeros cuarenta años de la Constitución Española. Surgió de un afán de concordia y reconciliación entre todos los españoles y de anhelo de libertad por parte de todos. En su base estuvo el ánimo de llegar a un texto que fuese de todos, no de unos frente a otros o sobre otros. Así, hoy, aunque perfectible como toda obra humana, “la vemos como fruto maduro de una voluntad sincera de entendimiento y como instrumento y primicia de un futuro de convivencia armónica entre todos” (Conferencia Episcopal Española, 1999). Como tal se ha mostrado a lo largo de estos casi ocho lustros y esperamos que esta Constitución siga siendo por mucho más tiempo el gran apoyo para esa unidad y concordia que ella misma alienta y confirma, porque los principios, derechos y libertades y cuadro de valores, que la sustentan van más allá de un consenso que puede producirse en un momento u otro de la historia. En estos días se oyen peticiones de reforma y seguramente algunos puntos deberían o, mejor, podrían ser perfilados un poco más, aunque hay que decir que los principios en que se asienta son básicos y difícilmente reformables.

Entiendo que entre estos principios hay que destacar “la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles” (Art 2), y el reconocimiento, como “fundamento del orden político y de la paz social”, de “la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás” (Art 10).

El cardenal Cañizares en la parroquia de la Concepción de Barcelona
Tanto un principio- la unidad de España -, como otro -la dignidad de la persona humana y sus derechos inalienables-, son por sí mismos anteriores a la misma Constitución y, además, forman parte integrante del patrimonio moral que nos configura como personas y como pueblo. El consenso con que se elaboró no creó ni esos derechos, porque son fundamentales, ni constituyó un pacto en virtud del cual se fragua la unidad de la Nación que es España. Ambos aspectos pertenecen al orden moral previo sobre el que se asienta el orden político, un orden moral que se sustenta sobre la verdad. Quebrar esto significaría violar el orden moral.

No fue la Comisión redactora del proyecto de texto Constitucional sometido posteriormente a la aprobación popular y legislativa, sancionado por S.M. el Rey, ni el consenso de las mayorías que le dieron su “sí” con su voto los que crearon esas normas de conducta básicas de nuestra Constitución, porque, en definitiva, no es el consenso ni las mayorías lo que determinan las normas morales básicas en las que se fundamenta el orden político, asentado en el bien común y a su servicio, espacio abierto para la libertad y libertades de los ciudadanos. El bien común pasa por el respeto pleno del orden moral y del político derivado. El vínculo entre la verdad, el bien y la libertad es clave en el orden moral y, consiguientemente, también en la fundamentación “del orden político y de la paz social” que tenemos en nuestra Constitución.

Seguramente los problemas con los que actualmente nos encontramos en la aplicación de la Constitución, bien sea los que se refieren a la dignidad inviolable de todo ser humano y a sus derechos en el orden, por ejemplo, de la vulneración del derecho a la vida con el aborto y la eutanasia, con la fecundación artificial o experimentación de embriones que algunos propugnan, o los referidos al matrimonio reconocido por la Constitución únicamente entre el hombre y la mujer (Art 32), o en los recortes a la libertad de enseñanza, o al no desarrollo de todo lo implicado y exigido en el derecho a la libertad religiosa-, bien sea los que se refieren a nacionalismos excluyentes y a la puesta en riesgo de la unidad e integridad de España, son expresión del gravísimo problema que afecta hoy al comportamiento moral la separación entre verdad y libertad. La crisis que padecemos en España en los problemas mencionados tiene mucho que ver con la crisis de la verdad y con la corrupción de la idea y experiencia de libertad.
Dedicatoria de Francesc Ribera (CUP) al cardenal Cañizares
El exaltar la libertad, individual o de grupo, -léase en la aplicación en el derecho a la vida o a otros asuntos que tienen que ver con los derechos personales o sociales, o en el concepto de autodeterminación que algunos propugnan-, hasta considerarla como un absoluto, como una fuerza autónoma de autoafirmación, no raramente o ciertamente insolidaria, inclinada a juzgar las cosas según los propios intereses y como voluntad de poder que se impone sobre los demás, es uno de los problemas principales con los que a casi cuarenta años de la Constitución nos enfrentamos. No podemos olvidar nuevas ideologías, como la de género, que es preciso superar con fidelidad a nuestra Constitución.

Con los límites que pueda tener nuestra Constitución, incluso en el desarrollo del articulado donde se explicitan los principios o fundamentos de toda ella, y más todavía en ciertos desarrollos legislativos o en estados de opinión que se han creado, nuestra Constitución en sus mismas bases respeta y se asienta en ese vínculo de verdad-derechos-libertades. Por eso creo totalmente acertadas y hago enteramente mías aquellas palabras de una Instrucción Pastoral de la Conferencia Episcopal memorable sobre el terrorismo: “Pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible. Es necesario respetar y tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria”. Sólo así seguiremos respetando nuestra Constitución, todavía muy joven, que exige de todos la concordia, la unidad, la paz social. De otra suerte la conduciremos -si no se está haciendo ya- por los caminos de la desintegración de la sociedad pluricentenaria -diría que milenaria- que es ´Hispania`, España.


+ Cardenal Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

36 comentarios:

  1. España es una cosa sagrada.

    Atacar la unidad de España es atacar a Dios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las fronteras son creación humana no Divina. Demos Gloria a Dios reconociendo como única Patria el Reino del Cielo que ya está entre nosotros aunque no seamos capaces de verlo. Que el Señor nos ilumine.

      Eliminar
  2. Siempre se repite que no es bueno que Obispos y sacerdotes de Catalunya hablen, ni se metan en cuestiones politicas. Y sobretodo que no publiquen documentos.

    Pero claro si hablan de politica que tiene que ver con el nacionalismo español estan perdonados.

    Que incongruencias no.
    Pues mire Mons. Cañizares y Mons. Rouco Varela yo soy y me siento muy católico, y muy catalán.
    Después de unos años que veo que unos politicos (mala gente) que roban a España y a los españoles, que han hecho de España su finca particular y que veo que no todos los españoles tenemos el mismo trato fiscal, ni judicial, yo me hecho defensor que Catalunya tiene derecho a tener un Estado propio.
    Y no por ello dejo de ser tan católico como Mons. Cañizares.
    Todos los que se llenan la boca de España después pagan los impuestos en paraisos fiscales.
    Gerona dónde la renta es más alta, y donde hay el mayor número de titulados universitarios es donde hay más voto independentista por algo debe ser.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La empanada mental de los indepens catalanes no tiene parangón ni explicación lógica, salvo el hecho diferencial del cretinismo (lo mío es siempre lo mejor) y el supremacismo frente al resto de los españoles.
      A ver si devuelven alguna vez los miles de euros de prestamo a la Generalidad y les piden explicaciones a sus gurús sobre la gestión de los mismos.
      Respecto de la iglesia catalana, por sus obras se les conoce en particular a los 450 del procés, que siguen utilizando los bienes de la iglesia de TODOS para fomentar el independentismo.

      Eliminar
    2. A lo mejor los de ciudadadnos con su jefa al frente os dan alguno de los muchos millones que la comunidad europea les ha dado para financiar su campaña!

      Eliminar
  3. Coincide la publicación en Germinans del texto del cardenal Cañizares con las declaraciones de Rouco en el periódico El Mundo del día de hoy. Iba yo esta mañana --no a buscar el pan como Umbral, sino el periódico-- cuando el quiosquero me salió al paso: han llegado todos, menos El Mundo. De vuelta a casa le dije a mi mujer: Atención a la portada de El Mundo, lo han boicoteado. Ocurre siempre en el pueble de la costa donde he pasado estos días. Cuando hay alguna información contraria al secesionismo lo boicotean. En efecto, miré el móvil y me encontré con las declaraciones del Cardenal Rouco.

    No se compadece el catolicismo con el independentismo. Las razones son las que los lectores de Germinans han leído innúmeras veces. El bien común, la historia, la inmoralidad de una secesión unilateral.

    Va más. Como se ha repetido aquí: los actos de los clérigos que prestan las Iglesias van contra el derecho canónico. Como fueron también los centros religiosos concertados que prestaron sus aulas para el referendum.
    Frente a la equidistancia falsa e inmoral --se puede ser secesionista como se puede ser unionista-- las palabras de Rouco corroborando lo que los lectores de Germinans conocen ya desde hace tiempo.

    Frente a la equidistancia de los obispos de acá que no condenan Esquerra, ni otros partidos secesionistas, no sólo por la secesión sino por incluir en sus programas además leyes y medidas antiiusnaturalistas, leía yo estos días un libro sobre bioética en el que escribían entre otros el cardenal Ratzinger, donde se afirma que el defensor de la ley natural tiene que oponerse con todas sus fuerzas a leyes objetivamente perversas (progresistas, igualitarias, paritarias, etcétera, las llaman). Según parece, los obispos, abades y determinados curas del Principado no tienen claro en qué consiste la ley natural, dónde está el bien y el mal. No lo tendrán claro, pero van en tropel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no entiendo como muchos franquistas pueden ser católicos, ni que lo puedan ser los fascistas, ni los corruptos... Y sin embargo hay muchos fachas, corruptos, franquistas que se dicen católicos... Hay que ver...

      Eliminar
    2. Han debido censurarlo en ese kiosko porque las declaraciones de Rouco vienen en portada a gran titular.

      Sabido es que el cardenal Rouco Varela no da puntada sin hilo. Ha querido escoger él, sin que le pregunten, un ejemplo de uso completamente ilegítimo de la Iglesia. El caso de las urnas en una iglesia de Tarragona, que su obispo Jaume Pujol vino a ratificar con un abrazo al sacerdote que lo hizo. Así lo califica Rouco: “un uso profano de un lugar sagrado”, se salta “el ordenamiento jurídico de la Iglesia” y su “actuación choca con las obligaciones de la Iglesia de respetar el orden jurídico legítimo”

      Seguido Rouco hace un ejercicio de escapismo simulando no ver lo que han hecho los obispos.

      Parece que fue el cardenal Rouco quien frustró los saduceos intentos de utilizar a la Iglesia como falsamente intermediaria -rendida a los supremacistas- con su artículo de 13 de octubre en el ABC. Entre otras cosas, los vino a calificar certéramente como "buenismo", que es bien sabido es malismo hipócrita. Así decía: "es necesario siempre superar una concepción buenista y utilitarista del sentido y del valor de la palabra pública."

      Eliminar
    3. Totalmente de acuerdo con el Sr. VALDERAS Gallardo!

      Eliminar
  4. Separatístas españoles... Qué rabia que dan. Mira que romper la sacrosanta unidad del Imperio Romano...

    ResponderEliminar
  5. Si el bien común pasa por la unidad, los católicos deberíamos reclamar la unión de todos los países en un único estado mundial. Pero no recuerdo haber leído a Rouco, ni a Cañizares, ni al sr. Valderas, algo así.

    ResponderEliminar
  6. España, con los borbones, no ha sido Madre, ha sido madrastra. Ocurrió con las colonias de ultramar y sigue con las "colonias" peninsulares.

    ResponderEliminar
  7. Segons la línia argumental del cardenal Rouco Varela les repúbliques llatinoamericanes no són ni cristianes ni catòliques perquè van trencar la unitat amb Espanya o Portugal de forma unilateral. Ara bé la periodista Emilia Landaluce s'ha cobert de glòria quan va i li pregunta: "El independentismo como el relativismo es egoísta" (de fet no porta interrogant i potser és una afirmació directa). La periodista potser s'ha oblidat de dir que l'independentisme va vestit de vermell i porta cua com el dimoni dels pastorets. Sublim !! i tot seguit fa un canvi de joc (o potser en el subconscient no) i li parla del cas de "La Manada" del San Fermin del 2016 (crec que dos d'ells eren guàrdia civils i un militar, per tant, tots tranquils, no hi havia cap independentista a "La Manada").

    Us enllaço la sublim entrevista:

    http://www.elmundo.es/espana/2017/12/10/5a2c373c468aeb3a338b45f1.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En los argumentos y razonamientos de los independentistas y secesionistas de religión católica, no se menciona la transcendental carta de San Juan Pablo II sobre la unidad nacional italiana, de 6 de enero de 1994, cuando acaecía el separatismo padano de "Roma ladrona":

      JUAN PABLO II A LOS OBISPOS ITALIANOS
      SOBRE LAS RESPONSABILIDADES DE LOS CATOLICOS
      ANTE LOS DESAFIOS DEL MOMENTO HISTORICO ACTUAL

      w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/letters/1999/documents/hf_jp-ii_let_06011994_respons-catholic-people.html

      Da estos argumentos, que son fácilmente leíbles:

      1. Nos hemos de ir al momento fundacional de la Unión Europea, con sus principios cristianos y su herencia espiritual y política: Alcide De Gásperi en Italia, Konrad Adenauer en Alemania y Robert Schuman en Francia

      2. El separatismo tiene una visión materialista y secularista: el telón de fondo es la negación del cristianismo.

      3. Hay que defender para toda Europa el patrimonio religioso y cultural injertado en Roma por los apóstoles Pedro y Pablo.

      4. Italia tiene una unidad de valores, principios, espiritualidad e historia.

      Por favor, léanla, y verán que da argumentos sólidos. Gracias, San Juan Pablo II...

      ...

      La inexistencia de mención y referencia a esa Carta, a pesar de que está disponible para el dominio público, y además, ha sido reiteradamente recordada, como mínimo en Germinans, sólo indica y demuestra la existencia de un espectro intelectual de selección unilateral de argumentos propicios. Lo que no conviene, simplemente se olvida.

      ...

      San Juan Pablo II, sin dudarlo, defendería la unidad nacional de España. Toda nuestra historia catalana demuestra, sin fisuras, que España tuvo un papel teológico completamente transcendente.

      España, nacida de Roma (Hispania) y posteriormente gobernadas por los reyes visigodos federados de Roma. Fue defensa de la Roma católica en múltiples campos de batalla contra todo tipo de herejías preprotestante (cátaros) como protestante, tanto alemana, holandesa, sueca. Expulsó a los islamistas de Europa durante 800 años de guerra ininterrumpida. Paró en la batalla de Lepanto el imperialismo otomano. Dio a la Cristiandad toda la evangelización y la castellanización de América.

      También es significativo la negativa del independentismo catalán a negar las tres características básicas y espirituales de la catalanidad: hispanidad, monarquía y catolicismo. De ahí el simbolismo de la señera: Señal Real de Aragón. Real, Aragón...

      Nunca en Cataluña quisimos al Islam ni a Napoleón; toda nuestra tradición política es monárquica; la absoluta totalidad de las constituciones españolas reconocen la unidad nacional, incluida la Constitución de la II República y, evidentemente, la Constitución de 1978.

      Tanta omisión y silencio ante hechos patentes, notorios y conocibles fácilmente, derrumba todo argumentario secesionista por destrucción de pruebas ciertas y reales.

      Por eso sólo les queda el razonamiento del derecho de autodeterminación, camuflado bajo en nombre de "derecho a decidir", que sólo se aplica a territorios colonizados y oprimidos.

      Eliminar
    2. Sería bueno que se enterara usted y considerara que entre España y América hay un océano de distancia, mientras entre Cataluña y Aragón hay cero centímetros. Que hace cinco siglos Colón descubrió la ignota América, mientras que toda España llevaba descubierta tiempo inmemorial. Entre otras cosas. También, que la esclavitud está abolida desde hace tiempo. Y que los poderes que suceden a los poderosos negreros que obraban en Cuba no tienen derecho a organizar la esclavitud adaptada a estos tiempos en toda España. Si puede dígaselo a su líder prusesista Artur Más, descendiente de negreros, aunque ahora es un títere de otros.



      Eliminar
    3. 22:15

      Cierto, por eso nuestros nacionalistas secesionistas deben de mentir y callar todo elemento histórico que perturbe su exposición de argumentos míticos: una Cataluña eternamente y constantemente respetuosa con la democracia y los derechos humanos, una Cataluña perpetuamente agredida y víctima por los españoles, enemigos dobles de clase y de nación.


      1. Omite todo el papel político del carlismo desde 1833 hasta los 1940, tanto en su lucha contra masonería liberal del siglo XIX, como el anarquismo y marxismo en 1936-1939. Razón: eso hace carca.


      2. Omite toda la participación catalana de los siglos XVIII y XIX en la esclavitud, como los antepasados de Mas y sus barcos negreros. Razón: eso rompe la imagen de demócratas humanistas.

      Resulta gracioso: lanzamos vivas al Rey y a España si "els negosis" van viento en popa y "fem pela", cobrando del "cuponsito" de los Bonos, Letras y Obligaciones del Reino... si no, "mori el Rei, mori Espanya". Ja.


      3. Calla ante el genocidio y crímenes contra la Humanidad cometidos por la ERC de Companys y su Generalidad en 1936-1939: contra el POUM, CNT, católicos, carlistas, la Lliga, alfonsinos, cedistas... Razón: evidente, daría una explicación de lo de Mola, Sanjurjo, Franco...


      4. Calla y calla porque durante unos 40 años, entre 1884 hasta 1939, el anarquismo atentó en Cataluña contra los derechos humanos mediante el Terror, tanto con atentados terroristas como desde la represión del poder político. Razón: masones liberales, anarquistas y marxistas rompen la imagen de una Cataluña dialogadora y pactista. Si us plau, llegiu "Noticia de Cataluña", de Jaume Vicens Vives...


      5. Borran todas las constituciones españolas que, desde 1812 hasta 1978, han reconocido la unidad nacional, incluida la de la II República. Eso rompe el "relat".


      6. Silencia la participación de catalanes en el Ejército Español durante los siglos XVIII y XIX: voluntarios catalanes en la Guerra de Independencia de los EEUU, en Cuba, con Prim... no existen. Razón: "no són bons catalans".

      Eliminar
    4. Al Sr. Jordi Morrós i Ribera.
      Fa temps que no llegeixo escrits seus en aquest blog.
      Un detall "ad hominem" que he trobat a faltar. Parla del color vermell. No ha recordat que el primer que el Cardenal Cañizares va fer, en ser nomenat Cardenal, va ser fer-se una fotografia amb una cua llargíssima, al cap d'amunt d'una escala. És una qüestió de manifestació de principis i de prioritats.

      Eliminar
    5. Memoria Histórica unilateral y selectiva11 de diciembre de 2017, 11:57

      Sobre las "tres características básicas y espirituales de la catalanidad: hispanidad, monarquía y catolicismo. De ahí el simbolismo de la señera: Señal Real de Aragón. Real, Aragón..."...

      Antiguamente, la CiU de Pujol se apoyó en los derechos históricos procedentes de todo el acervo jurídico e histórico desde la Marca Hispánica de los Francos Carolingios (excluyendo, claro, el hispánico Reino Visigótico de tres siglos antes, pues hacía europeo y no bárbaro godo) hasta las Constituciones que finalizaron en 1714.

      El independentismo catalán, tanto el comunista, socialista y conservador, hoy día, ha hecho damnatio memoriae de 1.200 años de historia, desde los visigodos hasta 1714, más una propina de otros 300 años, desde 1714 hasta el 2017, seleccionando sólo dos hechos históricos concretos sacados fuera de contexto: 1714 y 1936-1939, Felipe V y Franco. De estos dos se vive, del Espanya ens mata, y la propinilla del agravio fiscal del Espanya ens roba, junto con todos los frailitos, curitas, obispillos y señores abadiales de abolengo que hacen el agit-prop en sus respectivas sagreras.

      Eso es guerra psicológica, vencer con las armas inmateriales de la mentira, para conseguir votos sólo para gobernar, mandar y enriquecerse.

      Eliminar
    6. Sr.Morros,un Católico de verdad es el que no anhela nada de este MUNDO sino en el OTRO!

      Eliminar
    7. 9:52

      Léase al Sr. Jordi Morrós, al fin y al cabo es un simple trasvase de información, un divertimento...

      Eliminar
    8. Al anónimo de las 13:51.
      No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos (el otro MUNDO) dino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (ESTE MUNDO).
      La fe sin obras es una fe muerta.

      Eliminar
    9. Jordi Sabater y Belloc11 de diciembre de 2017, 21:15

      Sr. Jordi Morros, cuando se quiere deducir algo, como hace ud, no valen trampas. La iglesia y su doctrina solo admite la separación de un estado cuando es una colonia de dicho estado. Y ud debe saber (así lo presupongo) que Cataluña ha pertenecido ya desde la conquista de Roma a la provincia llamada Hispania; que nunca ha sido un reino independiente (como le quieren hacer ver a los pobres alumnos los maestros independentistas; que siempre ha pertenecido a la corona de Aragón; que en 1714 no existió tal guerra entre España y Cataluña, sino que fue una guerra entre partidarios de una u otra corona; que en 1936 no existió una guerra entre España y Caqtaluña...y le podría seguir enumerando mentiras y mentiras que os inventáis los independentistas. Solo le recordaré alguna de las barbaridades y aberraciones que va divulgando el sr. Cucurull por la Cataluña profunda: Que Leonardo da Vinci, Santa Teresa de Á>vila, Miguel de Cervantes...eran catalanes.
      Dais pena y demostráis que sois unos analfabetos integrales.
      no ADMITÍS QUE A cATALUÑA LE HA LLEGADO LA DECADENCIA.
      Y AÚN OS CREÉIS SUPREMACISTAS. pOBRECITOS, CATALUÑA ESTÁ EN PLENA DECADENCIA.
      Y que conste que soy catalán con los 8 apellidos.
      Como dijo ayer Boadella:me siento avergonzado de pensar que en mi tierra haya tanto garrulo y cateto.

      Eliminar
    10. Sr. Jordi, tomárselo como un juego, pero serio, es lo mejor. Si algo he observado en el independentismo catalán, entre los míos, y el flamenco, y el chovinismo francés y británico, es que son lo más parecido a Sagunto y Numancia: que dale dale al pedale... no oyen ni ven nada... divertido, pero peligroso.

      Eliminar
    11. Al Sr. Sabater.

      No se es catalán por los 6 apellidos. Esto sería racismo.

      Como supongo que sus afirmaciones están llenas de buena fe, le aconsejo que lea detenidamente un buen manual de Historia de Europa y, por supuesto, de España también.

      Eliminar
    12. LOs Borbones trajeron la PROSPERIDAD a este PAIS,Hombre,ya está bien de ser tan DESAGRADECIDOS!

      Eliminar
  8. Nunca es tarde si la dicha es buena. Ya podía haber dicho esto el Cardenal Cañizares hace unas semanas, en vez de firmar la nota de la Comisión Permanente, dirigida por el Cardenal Blázquez, en que se sometían a la infame nota de los obispos de las diócesis catalanes, que siguieron el camino trazado días antes por Jaume Pujol.

    ¿Va a rectificar también el cardenal Blázquez?

    ResponderEliminar

  9. "El Papa naturalmente se manifestó crítico. Se expresó claramente en el sentido de que la pretendida ruptura de la unidad de España no era aceptable." Cardenal Rouco Varela.

    Con mucho, lo más importante de lo que dice hoy Rouco Varela en su entrevista en El Mundo.

    Me parece que el Papa no ha dicho eso en público. Inconcebible que el cardenal Rouco Varela se lo invente. Estará autorizado para atribuírselo.

    Esto sí que puede ser el fin de toda la infame tabarra supremacista, porque su gran apoyo siempre han sido poderes del Vaticano, concurrentes franceses aparte, desde hace muchas décadas.


    ResponderEliminar
  10. Supongo que el moderador vigila las IP de los comentaristas y no permite el mismo comentario, o parecido, varias veces del mismo emisor, ¿o no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, es contradictorio que usted pretenda censurar la reiteración.

      De verdad, me parece fuera de lugar su comentario. Cuando usted repite casi a diario sus teorías de la conspiración mundial. ¿O sea, usted puede repetirse tranquilamente, y los otros no?

      Eliminar
    2. ¿Pillado?

      De conspiración nada, todo está datado.
      Puede empezar con la misma web del Padre Sanahuja, Noticias globales, que desde que murió parece que nadie le ha reemplazado. Hay que hacer notar que la alta jerarquía suele prohibir la difusión de este tipo de información.

      http://www.noticiasglobales.org/comunicaciones.asp

      Eliminar
  11. Me dolería en el alma la escisión de Cataluña pero me duele igual o más el "pasotismo" del gobierno de España en su característico ¡¡mañana Dios dirá!!.... Parece que la Cataluña separatista ha perdido la honradez que la caracterizaba, pero no menos le ha ocurrido al gobierno actual en su escandalosa corrupción y sus mentiras habituales. Una cosa lleva a la otra. Esaperemos que la Iglesia se baje del burro y se ponga de parte de nadie que no sea Dios. Y cuando hable desde el púlpito sea prudente y apolítica. Los predicadores imprudentes quizás estarían mejor "retiraditos". ¡ que, ya está bien!!!!...

    ResponderEliminar
  12. Yo, personalmente, voté NO a la Constitución y no me arrepiento de ello en absoluto.
    Por mi juventud de entonces y los momentos convulsos de la política de la época, no tenía un criterio totalmente formado sobre la decisión a tomar en el referéndum sobre la "carta magna".
    Solucioné el dilema dejándome aconsejar por el que me pareció el político más honesto y sincero de aquel entonces, Blas Piñar.
    El notario madrileño, a la sazón procurador o diputado en Cortes, vaticinó que esa Constitución que se pretendía votar traería para España todo tipo de males: aborto, separatismos, delincuencia...Y ciertamente no se equivocó.
    En su calidad de diputado, Piñar intervino, en representación del grupo mixto, en la comisión constitucional del congreso defendiendo con la vehemencia que le caracterizaba los principios que fueron inherentes a su vida: Dios y España. Ahí están las hemerotecas y los testimonios filmados para demostrarlo.
    La aportación de Blas Piñar a la comisión, fue reconocida públicamente por su presidente ante la maliciosa pregunta de un periodista, contestando que "era un lujo tener en la comisión a un hombre de la categoría intelectual de Blas Piñar".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo con 8/28,Don Blas Piñar un político y Católico Coherente, no como otros que todos conocemos.

      Eliminar
  13. Parece ilógico que en España no haya un partido declarado de extrema derecha, donde abierta y legalmente, pudiera defender sus ideales con los votos obtenidos. Por este motivo, posiblemente, obtenga la mayoría característica el PP.,que se vende como un partido de centro-derecha,engañando, si es así, a cantidad de gente de buena voluntad que no vislumbra la realidad del fascismo escondido que está votando.

    ResponderEliminar
  14. CUP, odio, comunismo y Fátima11 de diciembre de 2017, 12:05

    Lo de Francesc Riera, además de ser jn presunto delito de odio, como mínimo, le agradezco que nos aporte la prueba de la dictadura comunista a donde nos enviaría. Gracias, muy amable. Por favor, más calentones...

    El comunismo no ha muerto, el aviso de Fátima de que el comunismo es el castigo de Dios a las naciones desobedientes y pecadoras sigue en pie.

    Vaya catadura la de ERC y Pdecat... tot pel poder...

    ResponderEliminar
  15. Sería bueno comparar esta carta con la que escribió en su tiempo D. Marcelo González.

    ResponderEliminar