JESUITAS EN EXTINCIÓN: ABANDONAN BELLVITGE

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Allá por los años 60 y en adelante (la Constitución aún se estaba cocinando), se produjo el bum del desarrollo industrial de España, uno de cuyos principales ejes fue Barcelona, que experimentó un crecimiento realmente monstruoso. Parte de esa monstruosidad se desarrolló en los barrios (suburbios) que se construyeron al norte y al sur de la ciudad. En el sur, en la tremenda excrecencia de Hospitalet (donde, engordando su humilde nombre, se ubicó uno de los grandes hospitales de Barcelona), creció de la auténtica nada urbanística el suburbio del gran suburbio, denominado Bellvitge.   
 
En 1968 se instaló en el nuevo barrio, con todo por hacer, una comunidad de jesuitas (la misma Compañía que contaba con las asentadísimas comunidades de la calle Caspe y de Sarriá, regentando sendos colegios en los que se formaban las clases altas de Barcelona. Con esos antecedentes, lo de Bellvitge se veía como una audaz aventura populista, que sonaba a Teología de la Liberación más que a la consuetudinaria actividad jesuítica de dirección y formación de élites. El caso es que crearon ahí el colegio Juan XXIII, su magna obra social, que abandonan definitivamente como colegio jesuita. 

Algo parecido fue lo de la escuela profesional del Clot, barrio obrero de Barcelona, que tienen previsto abandonar también el próximo año, mientras se mantienen (y no por mucho tiempo) los bastiones de Caspe y Sarriá, perdida ya su condición de colegios católicos, pero conservando el imponente patrimonio. Es que la comunidad jesuita de Bellvitge no da para más; y al dejar el barrio, abandonan también la parroquia de la Mare de Déu de Bellvitge. Es que, en 60 años de vida que tiene el barrio, los jesuitas que llegaron de jóvenes, han tenido tiempo de envejecer… ¡y sin relevo, sin relevo!  
 
P. Pau Vidal SJ, delegado de los jesuitas en Cataluña
 
Nos guste o no nos guste, al final somos biología, y nuestra vida (bíos) está sometida, obviamente, a las leyes de la biología: entre las cuales, la reproducción (resultado de la fertilidad o la fecundidad) es absolutamente insoslayable. De ahí que la esterilidad sea el peor azote para la vida. Incluida la vida religiosa, claro está. Si la vida no es fértil (ferre es llevar: si no lleva vida, se extingue). Y eso vale también, evidentemente, para la vida religiosa: si no es capaz de reproducirse como vida religiosa, si no es capaz de atraer a continuadores de esa misión, tiene los días contados. Sin descendencia, desaparece la herencia. Si no eres capaz de descender hasta tus descendientes para entregarles tu herencia porque no tienes nada que transmitirles (porque dilapidaste tu fe), tu especie se extingue.

Ése es el triste espectáculo que nos ofrece hoy la vida religiosa, tan fértil durante tantos siglos. Los monasterios de todo género (empezando por los contemplativos) han dejado su impronta en nuestra arquitectura. Es sorprendente la densidad de iglesias y conventos que han llegado a juntarse en nuestros pueblos y ciudades. Se han vaciado los pueblos de España, volcándose en las grandes ciudades. Pero sus iglesias y conventos, allí se quedaron.

Y efectivamente, éste de la fecundidad (su contrario, la esterilidad) es un criterio que me suena a infalible, respecto a la vitalidad de las instituciones religiosas. Una señal clara del acierto o desacierto global de su gestión, y de sus perspectivas de futuro, es que esas instituciones cuenten o no, con relevos suficientes para continuar su obra. Si no los hay, es razonable preguntarse por la fertilidad o la esterilidad de esa obra. (Recuerdo, a este propósito, la reflexión de Rousseau en su Contrato Social (libro III, cap. IX): ¿Cuál es el fin de toda asociación política? La conservación y prosperidad de sus miembros. Su número y su población. No vayáis, pues, a otra parte a buscar este signo tan discutido. En igualdad de condiciones, el gobierno bajo el cual, sin medios extraños, sin naturalizaciones, sin colonias, los ciudadanos pueblan y se multiplican más, es infaliblemente el mejor. Aquel bajo el cual un pueblo disminuye y decae, es el peor. ¡Calculadores, ha llegado vuestro turno: contad, medid, comparad! Efectivamente, los números cantan. Y lo que vale para la política, vale también para la religión. La FSSPX ordena cada año más sacerdotes que toda la Iglesia alemana, ¡tan rica! Algo pasa.
 
 
Locales de los jesuitas en el barrio de Bellvitge
 
Estamos contemplando la muerte total de instituciones religiosas que han sostenido a la Iglesia, a la sociedad y a la nación (utilizo expresamente el término “nación” porque se refiere a algo tan biológico como el “nacer”). En efecto, estamos asistiendo al chorreo de cierres de casas religiosas (comunidades) de los jesuitas. Aquí cerca de nosotros, la última defunción jesuítica (¡ay, las palabras!: defunctus es el que ya no funciona, el que ha dejado de fúngere, es decir el que ha dejado de cumplir su función); la última, digo, es la de Bellvitge. Y, efectivamente, primero está el dejar de cumplir tu función: tras lo cual es ya inevitable la muerte definitiva. Y eso no ha ocurrido sólo en el Juan XXIII de Bellvitge, sino en la práctica totalidad de los colegios religiosos. 

Se puede decir que los jesuitas fueron quizás el motor más potente que contribuyó a levantar el barrio, construido desde cero para acoger a los que vinieron a la conurbación de Barcelona atraídos por el enorme auge industrial de la segunda mitad del pasado siglo. En efecto, su institución más potente en el barrio, la que más contribuyó a darle consistencia, fue el Colegio Juan XXIII que, desde la educación preescolar hasta la secundaria en las dos ramas de bachillerato y profesional, acoge a más de 1.600 alumnos. Los jesuitas están en Bellvitge desde 1968, la época de máximo apogeo de la Compañía de Jesús, con 36.000 miembros. Y ahora, 50 años más tarde, estamos en menos de la mitad, y bajando: envejeciendo y muriendo. Por imperativo biológico.

A la vista está la esterilidad de la Iglesia imbricada con el mundo, en cualquiera de las áreas en que se ha producido esta imbricación: justicia social, implicación política, asistencia de cualquier género, enseñanza, cultura… porque todas esas áreas han pasado progresivamente al ámbito laico, siendo ocupadas finalmente por la política. 

Lo “social” (¡tan propio de la Iglesia!) ha acabado convirtiéndose en “socialista”, en toda la amplitud del término, es decir incluyendo lo cumunista: con lo que ha sido muy difícil mantener separados en la Iglesia lo social y lo socialista. En la Teología de la Liberación se dieron los más graves tropiezos. Y claro, los jesuitas, entregados de lleno desde su fundación a la acción social, han sufrido el desgaste de algo tan arriesgado (con el difícil deslindamiento de ámbitos). Claro que se han quemado… a lo bonzo. 

Han conseguido construir sociedad y dignificarla: sin los jesuitas, Bellvitge no sería lo que es. Y su acción ha sido altamente meritoria: desde la perspectiva social, claro que sí, y desde la política. Pero no desde la perspectiva católica. Al poner estas comunidades jesuitas el acento en la obra social, incluso en la enseñanza, en vez de ponerla en la cristianización de la sociedad que les encomendaron, consiguieron “civilizarla” hasta niveles encomiables, como es el caso de Bellvitge; pero a costa de “acompañar” su descristianización, igual que hoy la Iglesia (con especial incidencia de los jesuitas, con el P. Martin a la cabeza), “acompaña” otras realidades que van en dirección contraria a la fe católica.

Hoy se van de Bellvitge y del Clot: resultado inevitable de la esterilidad religiosa. Y en un mañana nada lejano, se irán del mismísimo corazón de Barcelona (Caspe y Sarriá), quedándoles tan sólo el colosal patrimonio inmobiliario. La biología es inexorable. 

Virtelius Temerarius

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23 comentarios

  1. ¿No llevarían los jesuitas el germen de su destrucción desde su mismo nacimiento? Casi nada lo de constituirse en la guardia pretoriana del papa (cuarto voto). Hasta que se hicieron con el mando supremo. Lo normal, lo típico. La guardia pretoriana se hace con el poder supremo del imperio. Y ahora, a ver cómo se salva la Iglesia del tremendo roto que le hizo el papa jesuita.

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  2. Pues ahora que tienen ese enorme patrimonio vacío, podrían llenarlo de inquilinos pobres.

    Veremos si se atreven a dar el paso y no ser tan hipocritas.

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  3. Describe la mar de bien la muerte ya irreversible de los jesuitas que conocimos en los años 60, o sea de toda la completa orden en Cataluña.

    Las causas son tan simples y sencillas como las que describe el artículo: nacional progresismo y modernismo: protestantización, Nueva Era, sincretismo y eclecticismo religioso y filosófico, abandono de la Fé, del carisma, de la oración, de los sacramentos y de las vocaciones de la Iglesia Doméstica y marxismo e izquierdismo.

    Dios no les ha dado fecundidad alguna, eso sí. ha tenido 60 años de paciencia de Dios para ver si se convertían, para que los jesuitas no reprocharan a Dios que los había abandonado antes de tiempo sing ningún tipo de ayuda en forma de gracia.

    Es absolutamente lógico y racional que Dios permita la extinción definitiva de este tipo de jesuita Nacional progresista: serán destruidos, serán irrelevantes y no se los recordarán ni reconocerán.

    Sólo queda la esperanza de que venga y regrese el antiguo tipo de jesuita que nunca debió de abandonarse por parte de la orden y desde el mismo Arrupe.

    Francisco fue el canto de cisne de los jesuitas: tener un papa de su propia orden, pero esto ya es el fin total y absoluto, en plena decadencia hace la extinción terminal tuvieron un papa, pero ahora ya es el desplome definitivo.

    Sólo hay que celebrar con vítores de gracias y aleluya por la desaparición de este tipo concreto de jesuitas, ! Por fin desaparecen¡, lamentar que hayan sido unos ciegos y sordos ante su propio y evidente fracaso, han demostrada ser la perfecta definición de estupidez, es decir, mantener una acción teológica sin tener en cuenta las gravísimas consecuencias absolutamente negativas que de manera material, objetiva, evidente y operatoria se estaban dando de forma matemática.

    Sólo queda la esperanza del regreso del nuevo y viejo jesuitismo, aquel que tenía su propio carisma, fidelidad doctrinal, oración, formación, vida sacramental y dependencia con la Iglesia doméstica.

    Este nuevo jesuita lo vamos a tardar en ver muchos años, hasta el 2040, puesto que para formar un buen jesuita se necesitan 15 años.

    Y lo mismo pasará en la iglesia francisquista de León XIV: vamos a ver una masiva extinción de órdenes masculinas y femeninas durante su pontificado.

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    1. 18.36 Fino comentario el suyo. Lo que ocurre a los jesuitas es paralelo a lo que ocurre en Occidente, claro que comenzó con el debilitamiento y la aniquilación espiritual para llegar al confusionisno doctrinal en el que nos hallamos metidos y ese confusionismo el mundo lo refleja a la perfección. Aquí en Cataluña, que vamos a decir, los catalanes del bloque dios-nacion y/o no-dios-progreso andan muy desbordados, silenciosos, contenplan la invasión del sur y del norte y no entienden nada, siguen sin ver que sus politicos y mosenes nacionalprogre les han tomado el pelo y, ellos, que se creían que no tenían ni un pelo de tontos!

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  4. Francisco puso e impuso lo del "hospital de campaña', predicó el buenrollismo mientras aplastaba a los contrarios (léase legado de Benedicto XVI). Su largo legado nos tiene aqui en vilo a ver si se aclara toda las corruptelas que hay

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  5. El presente documento recopila, de manera objetiva e imparcial, los hechos concretos —lugares, prácticas, declaraciones públicas y programas documentados— señalados de forma reiterada en el blog Germinans Germinabit y confirmados por fuentes externas independientes (entre ellas InfoVaticana y páginas institucionales de la propia Compañía de Jesús en Cataluña).

    No se pretende formular una acusación personal ni teoría de la conspiración contra ningún religioso, sino ofrecer un análisis teológico ordenado, cuyo único fin es el bien de las almas y la claridad doctrinal, conforme al principio clásico de que la caridad exige, ante todo, decir la verdad (veritatem facientes in caritate, Ef 4,15), en una época inédita e inaudita, donde el primer enemigo de la Iglesia Católica fue la parte fusca de la misma Iglesia Católica bajo el magnificado Concilio Vaticano II.

    El análisis se estructura en cinco niveles jerárquicos: fe (dogma y cristología), moral (ascética y discernimiento de espíritus), liturgia (vida de oración), eclesiología (comunión y obediencia) y, por su relevancia específica en este caso, el carisma propio de la Compañía de Jesús (doctrina, vida oracional, sacramental y religiosa ignaciana).

    En cada nivel se aplica el criterio siguiente: primero se describe el hecho constatado con su fuente; después se explica, con razón teológica, en qué medida ese hecho entra en tensión con la doctrina católica común; finalmente se explica en qué medida entra en tensión con la identidad propia del jesuitismo clásico, tal como lo definieron San Ignacio de Loyola y sus primeros compañeros.

    El marco magisterial de referencia son dos documentos de autoridad eclesial reconocida:

    Jesucristo, portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la "Nueva Era" (Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, 2003), que analiza el fenómeno de la Nueva Era, sitúa expresamente el zen y el yoga entre las corrientes que confluyen en él, y advierte contra la disolución de la identidad cristiana en una espiritualidad cósmica indiferenciada.

    Orationis formas, Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre algunos aspectos de la meditación cristiana (Congregación para la Doctrina de la Fe, 15 de octubre de 1989, firmada por el card. Joseph Ratzinger), que examina con precisión técnica los llamados "métodos orientales" —zen, meditación trascendental, yoga—, reconociendo su posible valor instrumental pero advirtiendo contra el sincretismo y contra la confusión entre sensación corporal y experiencia mística.

    A estos dos documentos se añade, como telón de fondo doctrinal permanente, la enseñanza constante del Magisterio sobre la unicidad salvífica de Cristo (Dominus Iesus, 2000) y sobre los peligros del relativismo religioso e ideológico en cualquiera de sus formas, sea de procedencia oriental, sea de procedencia protestante liberal o de cualquier otra corriente que diluya la distinción entre Creador y criatura o la mediación única de Cristo.

    Eso no agota el tema para nada, y se expone para su crítica y conocimiento.

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  6. Hecho constatado. El P. Xavier Melloni SJ, actual referente del Centro Internacional de Espiritualidad de la Cova de Sant Ignasi de Manresa, ha expuesto públicamente —en entrevistas y en la propia web institucional de los jesuitas catalanes— que su propuesta espiritual parte de la visión panikkeriana de la "religación cosmoteándrica": todas las religiones vinculan lo humano con lo divino y con la tierra, y el modo concreto de vincularse con el Absoluto es, según sus propias palabras, relativo, histórico y situado, no absoluto. El proyecto de vida contemplativa iniciado en la masía de Bacardit de Llumàs, cerca de Manresa, se define en la propia página institucional jesuita como expresión de esa misma intuición cosmoteándrica de Raimon Panikkar.

    Relación con la doctrina católica. La fe católica confiesa que la relación entre Dios y el hombre no es "relativa e histórica" en su fundamento, sino que se ha revelado de modo definitivo y normativo en Jesucristo, único Mediador (1 Tim 2,5) y única vía de salvación (Jn 14,6; Hch 4,12). Jesucristo, portador del agua de la vida advierte precisamente contra las cosmovisiones que presentan lo divino, lo cósmico y lo humano como una única realidad continua, porque diluyen la distinción entre Creador y criatura y relativizan la necesidad de la Encarnación redentora. Presentar el vínculo con el Absoluto como históricamente relativo en cada tradición religiosa entra en tensión directa con la afirmación de que en Cristo la revelación es plena y definitiva (Dei Verbum, 4).

    Relación con el jesuitismo clásico. San Ignacio de Loyola estructura los Ejercicios Espirituales en torno a la petición explícita de "conocimiento interno del Señor... para que más le ame y le siga" (EE 104), es decir, en torno a una relación personal y exclusiva con Jesucristo, no en torno a un absoluto indiferenciado. La Compañía de Jesús nació con una finalidad misionera y apologética de defensa de la fe católica frente al relativismo confesional de su tiempo. Una propuesta que sitúa el cristianismo como una vía relativa entre otras equidistantes se aparta, en este punto concreto, de la finalidad fundacional de la orden, aunque cuente —como en este caso— con aprobación jerárquica interna del Provincial y del General.

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  7. Nivel moral (ascética y discernimiento de espíritus)

    Hecho constatado. Diversos comentarios documentados en Germinans Germinabit, contrastados con la propia web de actividades de la Cova de Sant Ignasi (covamanresa.cat), señalan la inclusión sistemática del eneagrama —impartido por el P. Josep Lluís Iriberri SJ y equipo, a través de la Escuela Ignasiana del Eneagrama— dentro de la programación de Ejercicios Espirituales, así como la presencia de técnicas de focusing y mindfulness en ese mismo contexto. El eneagrama se presenta en materiales de esos cursos como "puerta al camino misterioso hacia el propio interior".

    Relación con la doctrina moral católica. La ascética cristiana clásica se orienta al examen de conciencia respecto del pecado, a la lucha contra las pasiones desordenadas y a la conversión hacia la caridad, en un marco siempre teológico: relación de gracia con Dios. El eneagrama, de origen esotérico documentado (círculos de Gurdjieff-Ouspensky y, en su forma actual de tipología de personalidad, Ichazo-Naranjo), es una tipología psicológica autosuficiente que no presupone la categoría de pecado ni de gracia santificante. El documento Jesucristo, portador del agua de la vida señala expresamente el riesgo de que técnicas de autoconocimiento de este tipo sustituyan la conversión moral por un proceso de "crecimiento personal" autorreferencial, ajeno a la noción cristiana de redención.

    Relación con el jesuitismo clásico. El discernimiento de espíritus ignaciano (EE 313-336) es un método riguroso, fundado en la distinción entre consolación y desolación espirituales, cuyo sujeto es siempre la relación entre el alma y Dios, mediada por la gracia. No es un sistema de autoconocimiento neutro. La introducción de una tipología de origen no cristiano en el lugar que tradicionalmente ocupaba este discernimiento representa, en sentido estricto, una sustitución metodológica del núcleo más original y distintivo de la espiritualidad ignaciana, precisamente allí donde la Compañía tiene mayor autoridad histórica y mayor responsabilidad de fidelidad.

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  8. Nivel litúrgico y de vida de oración

    Hecho constatado. El programa de actividades de la Cova de Sant Ignasi, citado y enlazado en comentarios de Germinans Germinabit, incluye sesiones de yoga, respiracionismo, visualización, danza contemplativa y meditación zen dentro de sus itinerarios espirituales, algunos impartidos por el propio P. Melloni junto con colaboradoras laicas. La propia web institucional jesuita confirma que el "Camino de Contemplación" que alimenta el proyecto de Bacardit de Llumàs se apoya, desde hace unos quince años, en la práctica meditativa de Franz Jalics, con clara impronta de técnicas de silenciamiento corporal y mental.

    Relación con la doctrina católica. Orationis formas define con precisión el problema: la oración cristiana es siempre relación entre dos libertades personales —la de Dios y la del hombre— orientada al amor y al servicio, mientras que los métodos orientales (zen, meditación trascendental, yoga, según la propia nota terminológica del documento) buscan, en sus formas más radicales, un vaciamiento del sujeto hacia un absoluto sin atributos. El documento no condena el uso disciplinado de técnicas corporales como ayuda psicofísica, pero advierte expresamente contra la confusión entre sensación corporal y experiencia espiritual, y exige "cuidadoso discernimiento de contenidos y de métodos" para evitar el sincretismo. Un uso institucionalizado, continuado durante años y sin ese discernimiento explícito y público, entra precisamente en la zona de riesgo que la Congregación para la Doctrina de la Fe quiso prevenir.

    Relación con el jesuitismo clásico. La oración ignaciana es afectiva, imaginativa y cristocéntrica: composición de lugar, aplicación de sentidos, coloquio final con Cristo, la Virgen o el Padre (EE 53-54, 199). Se apoya siempre en un contenido revelado —la vida de Cristo narrada en los Evangelios—, nunca en la ausencia de contenido. Una meditación orientada al vacío mental sin objeto revelado es metodológicamente ajena, y en algunos puntos opuesta, a la estructura de los Ejercicios tal como los concibió su fundador, lo que constituye una discontinuidad relevante con el carisma propio, más allá de su eventual valor psicofísico auxiliar.

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  9. Nivel eclesiológico

    Hecho constatado. El proyecto de Bacardit de Llumàs se presenta, según la propia información difundida por Jesuites Catalunya, como fruto de "un proceso de discernimiento con el Provincial de la Compañía de Jesús en España y con el consentimiento del P. General", es decir, cuenta con cobertura jerárquica interna plena dentro de la orden. Del mismo modo, la Escuela Ignasiana del Eneagrama y el Centro Internacional de Espiritualidad de la Cova operan como estructuras reconocidas, no como iniciativas marginales o clandestinas.

    Relación con la doctrina católica. La eclesiología católica distingue entre la autoridad de un Provincial o de un Superior General de orden religiosa —competente para el gobierno interno de su instituto— y la autoridad del Magisterio universal, ejercido por el Romano Pontífice y los dicasterios competentes, entre ellos los que produjeron los dos documentos citados. La aprobación interna de una orden religiosa no dispensa a sus miembros de la sujeción a la doctrina común de la Iglesia; el principio clásico de "sentir con la Iglesia" (EE 352-370) exige explícitamente la conformidad con el Magisterio universal, no solo con el gobierno particular del propio instituto.

    Relación con el jesuitismo clásico. El cuarto voto ignaciano de obediencia especial al Romano Pontífice ("circa missiones") constituye un rasgo definitorio de la Compañía frente a otras órdenes religiosas, precisamente para garantizar la fidelidad doctrinal más allá de cualquier autonomía provincial. Cuando una praxis cuestionable por los documentos citados cuenta, sin embargo, con aprobación de gobierno interno, se genera una tensión estructural entre el gobierno ordinario de la orden y el Magisterio universal al que ese mismo cuarto voto está ordenado a servir. Es este el nivel más delicado de argumentar canónicamente, porque no afecta a personas concretas sino a un posible desajuste de procedimiento entre instancias de autoridad legítimas dentro de la misma Iglesia.

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  10. Nivel del carisma jesuítico específico: doctrina, vida oracional, sacramental y religiosa

    Hecho constatado. Los cuatro niveles anteriores convergen en un mismo espacio institucional: el Centro Internacional de Espiritualidad de la Cova de Sant Ignasi, lugar fundacional de la Compañía —donde San Ignacio compuso el núcleo de los Ejercicios Espirituales en 1522—, que combina hoy formación en eneagrama, sesiones de meditación oriental, un proyecto de vida contemplativa cosmoteándrica y docencia teológica de sus responsables en instituciones académicas eclesiásticas (Facultat de Teologia de Catalunya, Institut de Teologia Fonamental de Sant Cugat).

    Peligro para el carisma propio. El riesgo teológico específico no es la existencia aislada de una técnica u otra, sino la concentración, en el lugar de mayor densidad simbólica del carisma ignaciano, de un conjunto de elementos que —tomados juntos— desplazan progresivamente los cuatro ejes que definen la identidad jesuítica clásica: cristocentrismo radical en la oración, ascética de examen y lucha contra el pecado, obediencia eclesial explícita al Magisterio universal, y celo apostólico por la salvación de las almas concretas (frente a una espiritualidad de "búsqueda personal" genérica). Cuando estos cuatro ejes se ven simultáneamente afectados en el mismo centro formativo, el riesgo no es solo doctrinal en abstracto, sino de deriva identitaria progresiva de la propia institución que los sostiene, con efecto formativo sobre generaciones sucesivas de ejercitantes, sacerdotes y laicos que allí se forman.

    Sobre otras influencias señaladas. La literatura tradicionalista suele situar este tipo de síntesis dentro de una categoría más amplia de relativismo doctrinal, que en ocasiones vincula genéricamente a corrientes protestantes liberales (por su énfasis en la libertad de conciencia individual frente a la autoridad doctrinal objetiva) o a otras ideologías modernas de raíz inmanentista. En el material concreto examinado no se ha encontrado, sin embargo, evidencia documental específica de una influencia luterana directa en los contenidos de Manresa, pero se trata más bien de una convergencia estructural —el primado de la experiencia subjetiva sobre el contenido revelado objetivo— que autores clásicos señalan como denominador común de diversas corrientes modernas, sin que ello permita afirmar una filiación histórica concreta en este caso.

    No obstante, Amoris laetitia (dar la comunión y absolución a adúlteros impenitentes bajo acompañamiento, discernimento e integración secreto) y la bendición universal e inclusiva de Fiducia supplicas para adúlteros, concubinos y del mismo sexo o poliafecto impenitentes, de forma sugerida, secreta y si comprobar validez (edad, consentimiento, parentesco, religión, estado civil y religioso...) es un invento jesuita sincretizado del luteranismo de como mínimo, visto desde hace unos más de 40 años.

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  11. Los hechos documentados en esta compilación se concentran, en su práctica totalidad, en torno a cuatro estructuras concretas, cada una de las cuales afecta a un nivel teológico distinto y con distinto grado de solidez probatoria.

    En primer lugar, la Cova de Sant Ignasi de Manresa constituye el foco principal y mejor documentado. Allí se han constatado, mediante programación institucional propia y declaraciones públicas de sus responsables, la impartición de yoga, zen, Qi Gong, visualización, respiracionismo y danza contemplativa, bajo la dirección del P. Xavier Melloni SJ y colaboradores laicos. Estos hechos afectan directamente a dos niveles: el litúrgico-oracional, en la medida en que introducen de forma continuada métodos orientales dentro de itinerarios formalmente cristianos, sin que conste el discernimiento explícito que exige Orationis formas; y el moral-ascético, en cuanto que estas técnicas pueden desplazar el examen de conciencia y la mortificación voluntaria propios de la ascética clásica por prácticas de regulación corporal y atencional ajenas a la categoría de pecado y gracia.

    En segundo lugar, la Escuela Ignasiana del Eneagrama, vinculada al P. Josep Lluís Iriberri SJ y a su equipo, afecta específicamente al nivel moral y de discernimiento de espíritus, al introducir una tipología de personalidad de origen esotérico documentado en el lugar que tradicionalmente ocupaba el discernimiento ignaciano fundado en la distinción entre consolación y desolación.

    En tercer lugar, el proyecto de la masía de Bacardit de Llumàs, promovido por el mismo P. Melloni bajo la denominación de "poblado contemplativo cosmoteándrico", es el caso de mayor gravedad doctrinal, porque afecta simultáneamente al nivel más alto de la jerarquía teológica —la fe y la cristología, al situar la relación con el Absoluto como históricamente relativa en cada tradición religiosa, en tensión con la mediación única de Cristo— y al nivel eclesiológico, puesto que cuenta, según fuente institucional propia, con la aprobación expresa del Provincial y del Padre General, lo que traslada la cuestión de una desviación individual a una tensión estructural entre el gobierno interno de la orden y el Magisterio universal.

    En cuarto lugar, las menciones referidas a la Casa de Espiritualidad de Sarrià permanecen en un nivel indiciario: proceden de comentarios de 2016 sin verificación institucional directa ni identificación precisa de responsables, por lo que solo pueden consignarse como indicio pendiente de confirmación, y no como hecho establecido, afectando de forma provisional al nivel litúrgico.

    De este conjunto se sigue que las críticas mejor fundamentadas son las relativas al nivel de la fe, por el marco cosmoteándrico panikkeriano expuesto públicamente por su propio promotor, y al nivel litúrgico-oracional, por la programación continuada y documentada de técnicas orientales dentro de la Cova. El nivel moral cuenta con base documental sólida en cuanto al hecho mismo, si bien su valoración exige distinguir, como enseña Orationis formas, entre el uso instrumental disciplinado de una técnica y la sustitución del contenido cristiano por ella. El nivel eclesiológico, por su parte, es el más delicado de los cuatro, porque no describe una desviación oculta o individual, sino una tensión estructural entre el gobierno interno de la Compañía y el Magisterio universal, tensión que las propias instancias jesuitas no ocultan, sino que documentan y presentan como fruto de discernimiento institucional legítimo.

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  12. El objetivo último de esta compilación, conforme al criterio con que se ha pedido, no es la condena de personas ni la atribución de intenciones, sino la claridad doctrinal ordenada al bien de las almas: establecer con precisión qué elementos concretos entran en contraste con los dos textos magisteriales de referencia —Jesucristo, portador del agua de la vida y Orationis formas— y por qué razón teológica lo hacen en cada nivel, dejando expresamente a la autoridad competente de la Iglesia el juicio final sobre personas, intenciones y eventuales medidas de gobierno.

    Lo cierto es que los Jesuitas han alcanzado la cima máxima de su poder con Bergoglio como papa Francisco, pero van a iniciar su rápida caída y disolución porque son la primera y máxima orden que ha traicionado su Fé, carisma, vida oracional y sacramental y la unión íntima que tenía con la Iglesia Doméstica (vocaciones, financiación). Si Dios no lo remedia, veremos pronto, con el agustino León XIV, su extinción funcional (casi todos los miembros enfermos y senescientes) paso previo a la extinción terminal (casi todos discapacitados ni para gobernar la orden), y lo mismo para los agustinos de León XIV, y con ellos, cientos de órdenes progresistas femeninas y masculinas (todas sin excepción).

    Su caso es digno de estudio sobre cómo una otrora gran orden, la primera sin duda de la catolicidad, será la primera que se estampará con todos sus dientes en el durísimo suelo de la extinción por su "adulterio y fornicación" (en palabras bíblicas) con los ídolos del mundo: política, ideologías, sociologías, filosofías, estructura de mano en el mundo, otras religiones, deseo de mando, experimentaciones imposibles, desecho total de la vida meditacional, oracional y sacramentaria de todo jesuita. De todas maneras, que desaparezcan los actuales que tenemos, es de por sí una excelente y magnífica noticia, tanto los de Cataluña como los de España: para tener esto, más vale no tener nada, tal como los conozco. Adiós, apagad la luz el último, cerrad la puerta por fuera, y entregad la llave y largaos.

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  13. Enseñanza de los jesuitas ... 13 de agosto de 2026 a las 4:04

    Trump no fue un “alumno jesuita completo”. Estudió dos años (1964-1966) en Fordham University (universidad jesuita en el Bronx, Nueva York), donde cursó economía y materias de artes liberales típicas (filosofía, lógica, etc.).

    Luego se trasladó a la Wharton School de la University of Pennsylvania (no jesuita). No terminó el ciclo jesuita.

    La educación jesuita (basada en el Ratio Studiorum y la pedagogía ignaciana) ha formado a miles de personas influyentes en Europa y EE.UU. durante siglos.

    No produce un “tipo” único: ha salido gente muy conservadora como liberales, ateos, revolucionarios, científicos y artistas.

    El método: rigor intelectual, retórica, pensamiento crítico, disciplina personal, formación moral y “magis” (buscar la excelencia).

    La influencia es sólida base clásica, capacidad de argumentación, ambición y un sentido de servicio o liderazgo.

    Europa

    René Descartes (1596-1650): Estudió en el Collège Royal Henry-Le-Grand de La Flèche (jesuita). Rreconoce que le dio una base excelente en matemáticas, filosofía y método. Su Discurso del método nace de esa formación rigurosa, aunque se distanció de la escolástica.

    Voltaire (François-Marie Arouet, 1694-1778): Collège Louis-le-Grand (París, jesuita). Aprendió latín, retórica, teatro y clásicos. Siempre agradeció a sus profesores jesuitas la calidad de la enseñanza, aunque después se convirtió en uno de los críticos más feroces de la Iglesia. La retórica y el estilo que lo hicieron famoso se forjaron allí.

    Pedro Calderón de la Barca (1600-1681): Colegio jesuita de Madrid. Uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español; su formación clásica y teológica se nota en obras como La vida es sueño.

    Otros notables: Jacques-Bénigne Bossuet (teólogo y predicador), Georges-Louis Leclerc (Buffon, naturalista), varios matemáticos y astrónomos jesuitas o formados por ellos (Clavius, Boscovich), y figuras políticas como Charles de Gaulle (en parte de su educación temprana).

    Figuras destacadas de EE.UU.

    Bill Clinton: Georgetown University (jesuita). Estudió allí antes de Oxford y Yale. Georgetown es famosa por formar diplomáticos y políticos; Clinton ha hablado positivamente de la formación intelectual y el ambiente.

    John Kerry (ex secretario de Estado), Tim Kaine, John Boehner (ex presidente de la Cámara), Pat Buchanan, William F. Buckley Jr. (aunque estudió en un colegio jesuita en Inglaterra), Zbigniew Brzezinski (asesor de Seguridad Nacional), Tom Clancy (escritor), Alan Alda, Alfred Hitchcock (en su formación temprana), Denzel Washington (en algunos listados de colegios jesuitas), y un porcentaje significativo de miembros del Congreso estadounidense (alrededor del 10 % en varias legislaturas recientes son alumni de universidades jesuitas como Georgetown, Boston College, Fordham, etc.).

    Otros: Fidel y Raúl Castro (Colegio de Belén, La Habana, jesuita; luego se volvieron comunistas), Jerry Brown (gobernador de California), etc.

    ¿Qué influencia real tuvo en estos “grandes hombres”?
    No hay un “programa secreto” que los convierta en agentes de un poder oculto. Lo que sí se observa de forma documentada:

    Formación intelectual sólida: Dominio de la retórica, la lógica, los clásicos y el pensamiento estructurado. Eso ayuda a destacar en política, literatura, ciencia o negocios.

    Disciplina y ambición (magis): El sistema empuja a la excelencia y a no conformarse con lo mediocre.

    Sentido de responsabilidad social o liderazgo: En la versión moderna (“hombres para los demás”), muchos alumni destacan en servicio público o activismo. En épocas anteriores era más enfocado a la élite y a la Contrarreforma.

    Variedad de resultados: De la misma educación salieron Voltaire (anticlerical) y Bossuet (defensor de la monarquía divina), Descartes (padre del racionalismo moderno) y teólogos escolásticos, Clinton (demócrata) y Buckley (conservador), Castro (comunista) y políticos católicos tradicionales. El método da herramientas; no dicta ideología.

    En resumen: la educación jesuita ha sido (y sigue siendo) una de las más exigentes y formadoras de Occidente

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  14. Enseñanza de los jesuitas ... 23 de agosto de 2026 a las 4:13

    El Ratio Studiorum (Plan de Estudios) de 1599 fue el sistema oficial que estandarizó la educación de la Compañía de Jesús en todo el mundo.

    No es un método secreto de “control mental”, como muchos piensan, sino un código práctico de organización escolar que se convirtió en uno de los modelos educativos más exitosos de la Edad Moderna. Influenció colegios, universidades y hasta sistemas estatales (incluido el prusiano en parte).

    Características principales:

    Estructura clara y uniformidad: Clases graduadas:

    gramática: saber leer y escribir
    humanidades: leer contenido
    retórica: explicarse a los otros
    filosofía: Aristóteles
    teología: el objeto propio

    El profesor explica el texto (praelectio), los alumnos repiten, memorizan, discuten, componen y compiten en disputas. Repeticiones diarias, semanales y mensuales para fijar el conocimiento.

    Formación integral: Clásicos latinos y griegos, filosofía (Aristóteles), teología (Tomás de Aquino), matemáticas, ciencias, historia, geografía y lengua vernácula.

    Objetivo: formar la mente y el carácter, no solo transmitir datos.

    Disciplina moderada y personal: Contacto cercano profesor-alumno, emulación (competencia sana), premios y corrección, pero sin los castigos brutales de otras escuelas de la época.

    Formación moral y religiosa integrada.

    Pedagogía ignaciana moderna: “Encontrar a Dios en todas las cosas”, cura personalis (cuidado de la persona completa: cuerpo, mente, espíritu), “hombres para los demás”, reflexión (examen de conciencia), magis (buscar lo más), discernimiento. Hoy se aplica en colegios y universidades jesuitas de todo el mundo.

    Es un método riguroso, efectivo y adaptativo que ha formado a muchísimas élites (políticos, científicos, artistas, intelectuales). Eso es público y documentado. Las teorías conspirativas lo reinterpretan como “adiestramiento para la obediencia ciega y el control social”. En la práctica, produjo tanto conservadores como progresistas, y ha sido criticado tanto por rígidos como por liberales según la época.

    El sistema está para discutir los conceptos de otros, pero al tener mucho conocimiento e inteligencia (un jesuita tarde 14 años en hacerse), cuando con Arrupe y lo suyos deciden adoptar el progresismo modernista y el adaptarse al mundo de la cultura elitista europea y norteamericana, lo hacen de una manera militar y muy germánica: lo pensado y decidido racionalmente, se aplica y no se revisa, aunque la realidad lo contradiga.

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    1. Comentarista súper erudito.. bien por traernos a esos estudiantes de universidades jesuitas que tanto mal han hecho al mundo..Castro o el Bill Clinton, supongo que la mujer tambien estaría en alguna Uni de ese estilo. Creo qur hasta nuestro Felipe VI estudio en Georgetown...se ve que adquirieron un buen intelecto pero..no para servir al Bien

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  15. A mi modo de ver la vida religiosa de cenobio hoy en día no tiene razón de ser, por esto desaparecen las comunidades. Algún profeta moderno ha dicho que el cristiano del tercer milenio "será místico o no será" y esto se refiere al cristiano orante no a los cristianos de misa dominical ordinarios que cuando salen de los templos se olvidan de recitar oraciones. La vida religiosa nació para solventar el problema de la falta de orantes para dedicar una parte de los cristianos a ser especialistas en recitar los oficios divinos y rezar para los de misa que rezan poco o casi nada. En este tercer milenio todos los hogares tienen libros de religión y especialmente La Bíblia que antes esta cultura religiosa era limitada únicamente a los clérigos. Pues ya está bastante claro el asunto como también las órdenes religiosas de los hospitales y ancianos en que hoy han quedado suplidas por el Estado y los ayuntamientos. Faltan el Diluvio y la Pentápolis para rematar el asunto en que los cenobios guardan silencio cómplice y el castigo los liquida.

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    1. Mire Garrell, correcto en lo de la Pentápolis y el Diluvio de fuego purificador. La cosa no tiene arreglo fácil,l tipo "consenso" estilo socialista tramposo pero..no desfila a todos los frailes, quedan cenobio, muy pocos quizá, entregados a la oración y a la contemplación, alejado de prelados farsantes y de diócesis peseteras.

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    2. Sr. Garrell, no creo que los Jesuitas estén para nada sobre pentapolis y demás.

      Maxime, cuando hay un s.j.muy importante que parece enamoradisimo de los gays y demás.

      Y otro mas importante siempre dijo que el no era nadie para juzgarlos.

      O sea, LA NADA SIN GASEOSA.

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  16. Y además de este hecho tan lamentable pero ya consumado, cabe preguntarse, qué será o qué estará siendo de estas parroquias de la zona de Bellvitge como Mare de Deu de Bellvitge, Sant Joan Evangelista, Sta. María del Gornal?
    Y del resto de parroquias de Hospitalet, una ciudad de trescientos mil habitantes censados, más una población flotante de emigrantes muy considerable?
    Habría materia para dar y vender.

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  17. Se las regalarán a los musulmanes y santas pasquas.

    Ya saben....
    Todos son hijos de Abraham,jeje.

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  18. Una semana sin el coñazo del pollyfil ese, y hoy a lo mismo.

    Alguien me puede asesorar para sacar semejante desatino?

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  19. Los jesuitas se tienen que refundar, como tantas otras ordenes. Ya nadie se acuerda del P. Ignacio González-Faus. Malogró su inteligencia y su vida por no rezar.

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