Del 17 al 23 de agosto se ha celebrado la 58ª edición de la Universitat Catalana d'Estiu (Universidad catalana de verano), en la localidad francesa de Prada de Conflent, bajo el lema "Países catalanes más que nunca: desarrollo o progreso", sorprende que esta sea una de las pocas iniciativas que todavía defienden la idea de los Países Catalanes (Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y la llamada Cataluña francesa) probablemente porque al hacerse en tierras galas, se querrá impulsar esa idea entre los habitantes de ese territorio. Y digo que es extraño porque es de todos conocidos que en Baleares y Valencia gobierna el Partido Popular con el apoyo de VOX y en la Catalunya Nord, obtiene una mayoría muy clara la formación de Marine Le Pen.
El independentismo catalán ya hace tiempo que se apeó mayoritariamente de esa idea, y quieren solo la secesión de Cataluña, incluso en esta iniciativa los principales oradores pertenecen a formaciones de las que apoyaron en 2017 el golpe de Estado para separar solo Cataluña del resto de España. Así por ejemplo este año participaron dos líderes de Esquerra Republicana, el actual mandatario Oriol Junqueras y el expresident de la Generalitat Pere Aragonés.
Este chiringuito actualmente hipersubvencionado se inició cuando todavía vivía Franco, y era la manera que algunos pudiera defender sus ideales secesionistas sin ningún peligro, simplemente viajando a pocos kilómetros de la frontera francesa, entonces tenía su gracia, pero consolidada la democracia, poco a poco dejó de tener interés y necesitó de muchas ayudas oficiales o paraoficiales de los gobiernos nacionalistas para mantenerse.
El año pasado participó el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas y como algunos dicen que es un gafe y que todo lo que toca lo destruye, a punto ha estado de cumplirse el presagio con la UCE, ya que este año y hasta el último momento no se sabía si se podría celebrar esta edición, las cuentas no salen, y con un gobierno no nacionalista en la Plaza Sant Jaume de Barcelona todo es más complicado. Finalmente, se ha podido llevar a cabo no sin dificultades.
Y esta ha sido una de las tónicas habituales de todas las ediciones de la UCE, y es la presencia de obispos y eclesiásticos que simpatizan con el nacionalismo, como ya se ha comentado, el año pasado estuvo Planellas y este año el actual obispo de Lleida Daniel Palau, un digno heredero de su maestro, el que fuera obispo de Urgell Joan Enric Vives. Palau habló de Antoni Gaudí, y mientras los demás ponentes destacaron el supuesto nacionalismo del llamado "arquitecto de Dios", el actual prelado ilerdense se centró en hablar del "franciscanismo" del creador de la Sagrada Familia.
Hay que reconocer que Palau no entró en política, cosa que es de agradecer, aunque todo el mundo sabe de qué pie cojea en este tema, y está claro que la UCE no invita a nadie que no sea de su cuerda, pero en la celebración de la Eucaristía que él presidió en la iglesia de Sant Pere de Prada, permitió que se rezara por Pompeu Fabra, el creador de la normativa moderna de la lengua catalana, por los Países Catalanes, y por la lengua catalana.
Palau es otro gol más que le han colado a Omella, y un peón fiel al arzobispo Planellas, del que fue uno de sus más directos colaboradores cuando el metropolitano era Decano de la Facultad de Teología de Cataluña, comparten muchos de sus ideales, también los políticos nacionalistas, y tienen en común que la gente no habla nada bien de ellos, en Lleida aún es pronto porque hace poco que acaba de aterrizar, pero entre sus alumnos, algunos ya sacerdotes o religiosos, no he encontrado uno solo que me hable bien de él.
Francesco Della Rovere

