La Iglesia no es un laboratorio de sociología ni un parlamento donde la Verdad se negocia para encajar en la agenda de los grupos de presión. Sin embargo, el informe final del Grupo de Estudio 9 del Sínodo de la Sinodalidad, publicado este mayo de 2026, representa uno de los ataques más frontales y desvergonzados contra el Magisterio de la Iglesia que hayamos visto en décadas. Lo que se nos presenta como un "cambio de paradigma" es, en términos doctrinales, una ruptura; y lo que se vende como "pastoralidad", es en realidad una rendición incondicional ante el mundo.
I. El
"cambio de paradigma": La máscara de la heterodoxia
El
informe pretende sustituir la palabra "controvertido" por
"emergente" para forzar un cambio de paradigma. Pero en la Iglesia,
los paradigmas no cambian por decreto administrativo si estos afectan a la
Verdad revelada. Al proponer que el pecado "no consiste en la relación de
pareja del mismo sexo", el informe no solo contradice el Catecismo y la
Sagrada Escritura, sino que dinamita la ley natural.
Como bien
ha señalado el Cardenal Gerhard Müller, se está construyendo una
"casa propia de un cristianismo cómodo y conformista" que deja de
lado las verdades eternas. Los autores del informe —nombres conocidos por sus
posturas heterodoxas en bioética y moral— han utilizado el Sínodo como un
caballo de Troya para introducir una visión materialista de la humanidad, vacía
de Dios y de exigencia martirial.
II. La
calumnia contra Courage: Difamación desde el Vaticano
Es
indignante y profundamente poco ético que un documento oficial del Vaticano se
convierta en el brazo ejecutor de la difamación contra Courage International.
Este apostolado, que durante 45 años ha acompañado a hombres y mujeres en la
difícil y hermosa senda de la castidad, ha sido calumniado de manera
imprudente.
El
informe se basa en testimonios sesgados de activistas que rechazan la enseñanza
de la Iglesia para acusar a Courage de practicar "terapias
reparativas", una afirmación falsa que los responsables del Sínodo podrían
haber verificado con una simple llamada. Pero no lo hicieron, porque la verdad
no era el objetivo. El objetivo era demoler el único modelo que funciona: el de
la conversión y el recurso a la Gracia. Es una traición sin precedentes que la
jerarquía desacredite a sus propios fieles por el "pecado" de querer
ser santos.
III. El
escándalo de los testimonios: Manipulación en el Espíritu
El uso de
testimonios de personas que mantienen relaciones homosexuales monógamas para
afirmar que dichas relaciones "no son pecaminosas" es una
manipulación del concepto de "conversación en el Espíritu". El
Espíritu Santo no puede contradecirse a Sí mismo; no puede haber inspirado a la
Iglesia durante dos mil años para que ahora, a través de una encuesta
selectiva, diga lo contrario.
Presentar
la homosexualidad no como una cruz o un trastorno de la inclinación, sino como
un "don de Dios" que permite un "matrimonio feliz", es una
farsa inmoral. Es una mentira piadosa que condena a las almas a la
autocomplacencia en lugar de llamarlas a la plenitud de la vida en Cristo. Como
dice el P. Gerald Murray, estamos ante un brazo de relaciones públicas
de un lobby que busca derrocar la moral católica.
IV. La
soledad de los fieles ante la traición jerárquica
Me duele
la Iglesia cuando veo que un informe vaticano traiciona la caridad y la verdad
de forma tan deliberada. ¿Dónde queda el respeto a los carismas cuando se
difama a Courage? ¿Dónde queda la fidelidad al Evangelio cuando se premia la
heterodoxia de figuras que han coqueteado incluso con el suicidio asistido o la
anticoncepción?
Este
documento no es un fruto del Espíritu, es el resultado de una ingeniería social
infiltrada en las estructuras eclesiales. Es un "relativismo
herético" que pretende sustituir el dogma por la experiencia subjetiva. Si
la "conversión relacional" significa que el pecado deja de existir si
nos sentimos cómodos en él, entonces la Cruz de Cristo ha perdido su sentido.
V.
Conclusión: Una llamada a la resistencia doctrinal
Ante esta
farsa, no cabe el silencio. Los laicos, los sacerdotes como el P. Gannon
o el P. Schnippel, y los obispos fieles deben exigir la retractación
inmediata de este informe. Dios es Juez, y como advirtió Müller, no podemos
permitir que las personas en situaciones difíciles se conviertan en
"juguetes de una ideología impía".
La
verdadera sinodalidad es caminar juntos hacia la Verdad, no correr juntos hacia
el precipicio del mundo. Mi apoyo absoluto a Courage y a todos los que,
sufriendo la incomprensión de sus propios pastores, permanecen fieles. La
Iglesia es de Cristo, no de los grupos de estudio que pretenden reinventarla.
Permanecemos en la brecha, con el Rosario en una mano y el Catecismo en la
otra, porque la Verdad, aunque sea perseguida desde dentro, siempre
prevalecerá. ¡No en nuestro nombre, no contra la Verdad!
Pablo Hertfelder
García-Conde
Periodista



Perfectamente de acuerdo con el articulista Garcia Conde, pero si no ruedan cabezas eclesiásticas es que el Papa aprueba todo este desaguisado.
ResponderEliminar100% Sr Garrell en lo.de "rodar cabezas" de prelados aunque sea vía "misericordia francisquista" y 100% en lo de que esto es un desaguisado, el Sínodo sólo produce "magisterio" spam como las entradas para la visita de León XIV
EliminarSr. Garrell, eso de rodar cabezas es imposible.
EliminarTienen el cuello y la cabeza muy dura.
La cuchilla se rompería en mil trozos.
¿Rodar cabezas?... pero ¿la tienen sobre sus hombros?
EliminarMT
Un excelente artículo. Mi opinión leyendo a Seifert y otros sobre Veritatis, Amoris, Fiducia, Génova y demás.
ResponderEliminarLa bomba Seifert: cadena causal desde Amoris Laetitia hasta la mutación canónica
Marco analítico integrado
I. El blindaje de Juan Pablo II: Veritatis Splendor §§79-83 (1993)
La crítica de Josef Seifert no puede comprenderse sin cartografiar con exactitud lo que Veritatis Splendor había blindado veinte años antes de Amoris Laetitia. Los cinco parágrafos pertinentes son la piedra angular:
§79 establece la primacía del objeto moral como determinante de la especie moral del acto. El objeto no es la intención del agente ni el resultado empírico, sino el acto en cuanto orientado hacia su fin próximo, independiente de motivaciones ulteriores. El objeto malo hace malo el acto con independencia de circunstancias e intenciones.
§80 define los acta intrinsece mala: actos cuyo objeto es incompatible con el bien de la persona y nunca pueden ordenarse a Dios. La lista incluye explícitamente el adulterio. La formulación es técnica y deliberada: intrinsece significa que la malicia es constitutiva del acto mismo, no un predicado externo añadido por ley positiva o convención cultural.
§81 cierra la vía circunstancialista o moral de situación con precisión quirúrgica: «Las circunstancias o las intenciones nunca podrán transformar un acto intrínsecamente deshonesto por su objeto en un acto subjetivamente honesto.» El bien de la intención (finis operantis) no transmuta la especie moral del objeto (finis operis). La distinción escolástica queda fijada como norma magisterial.
§82 descalifica expresamente las éticas teleológicas y consecuencialistas: proporcionalismo, consecuencialismo y la teoria della fondamentale opzione quedan señaladas como marcos incompatibles con la doctrina moral católica. No se trata de preferencia metodológica, sino de exclusión formal.
§83 es el parágrafo decisivo para la cadena que seguirá con AL. La conciencia recognoscit* la norma moral, no la creat*. «La conciencia no es fuente autónoma de determinación del bien y del mal.» La distinción es ontológica: la conciencia recta es la que se conforma al orden moral objetivo. La conciencia errónea invencible puede eximir de culpa subjetiva —doctrina tomista estándar—, pero no constituye una norma alternativa objetivamente válida. La exención de culpa y la validez normativa son categorías irreductibles.
...
II. La inversión del vector: Amoris Laetitia §§301-303 y nota 351 (2016)
La moral francisquista en Amoris laetitia introduce, en apariencia gradualmente, una lógica que invierte-subvierte el vector establecido por VS §83 de la lógica tomista y divino-natural de la ontología moral católica:
§301 afirma que las circunstancias pueden «atenuar e incluso eliminar la culpabilidad» respecto a un acto intrínsecamente malo. Tomado aisladamente, esto es doctrina estándar: la imputabilidad subjetiva puede reducirse por ignorancia, hábito, miedo u otras condiciones psicológicas. Ningún manual moral lo niega.
§302 añade que la «norma general» no equivale a «regla absoluta» en cada caso concreto. La formulación es ambigua y por ello gravemente errónea: puede leerse como reconocimiento de la prudencia aplicativa —también doctrina estándar— o como apertura a la excepción situacional al acto intrínsecamente malo. La ambigüedad es estructural, no accidental, querida, intencional, hecha por teólogos que quieren llegar a una finalidad: luteranizar (ello implica que vulneran el principio de rotunda claridad doctrinal de Jesús: que vuestro no sea no y vuestro sí sea sí; lo de más viene del diablo).
§303 es el punto de ruptura identificado por Seifert. La expresión «lo que por ahora es la respuesta generosa posible» convierte la limitación subjetiva en criterio normativo positivo.
ResponderEliminarNo se dice: «la conciencia errónea puede eximir de culpa» (tomismo).
Se dice: esa respuesta limitada es la voluntad de Dios para ese sujeto en esa situación.
VS §83 niega explícitamente que la conciencia pueda generar ese tipo de norma situacional.
La diferencia no es de matiz pastoral: es de estructura metaética. La conciencia deja de ser recognoscitiva para ser generativa. Dicho claro, se pasa de moral objetiva (intrinsece malum y el intrinsece malum más grave, los peccata clamantia o pecados que claman justicia vindicativa a Dios como la sodomía, aborto, eutanasia, opresión al débil) a moral subjetiva luterana (dame una excusa y haces el bien y te salvas: bonum imperfectum et incompletum).
§305 y nota 351 son la consecuencia sacramental directa. La nota -deliberadamente e intencionalmente ubicada fuera del cuerpo del texto- abre el acceso a los sacramentos en «algunos casos» sin exigir continencia perfecta ni penitencia ni conversión ni nada.
Es la aplicación práctica del marco teórico de §§301-303: si la conciencia puede generar norma subjetiva válida, y esa norma no requiere conversión del objeto moral, el acceso sacramental puede mantenerse. La arquitectura es coherente internamente; el problema es que es coherente con VS §§79-83 solo si se suprime la distinción entre exención de culpa y validez normativa.
El punto exacto de ruptura según Seifert (Amoris Laetitia: Joy, Sadness and Hopes, 2017): AL §303 opera una inversión ontológica respecto a VS §83. Lo que en VS era exención de culpa subjetiva —sin efecto sobre la objetividad del acto— pasa en AL a ser fuente de norma situacional positiva: todo vale. La «respuesta generosa posible» no describe un estado de culpa reducida: prescribe lo que Dios quiere de este sujeto aquí y ahora: nada menos que Dios dice que te excusa de cumplir los Mandamientos.
Es, en terminología de la tradición, un paso del orden de la excusatio* al orden de la prescriptio*.
...
III. La cadena causal: laboratorio, normalización y metástasis
La cadena no es especulativa. Sus eslabones son documentalmente verificables y cronológicamente ordenados.
Eslabón 1 — Fundamento teórico: AL §§301-303 (2016) provee el marco: circunstancias: atenuación de imputabilidad: norma subjetiva situacional. Roma emite; no sanciona interpretaciones maximalistas; el silencio tolerante y disimulante es doloso, permisivo e intencional, querido.
Eslabón 2 — Laboratorio litúrgico: Liebe gewinnt (2021), documento de la Vía Sinodal alemana, implementa el marco AL en formato ritual: bendiciones públicas y litúrgicamente estructuradas de parejas irregulares de todo tipo y del mismo sexo. Hace exactamente lo que AL §303 permite en el plano moral y lo que ningún documento vigente autorizaba en el plano litúrgico. Roma no corrige. El silencio romano funciona como ratificación implícita anticipada, querida y consentida.
Eslabón 3 — Normalización universal: Fiducia Supplicans §§4 y 31-36 (2023) universaliza el procedimiento alemán y lo universaliza a toda la Iglesia Católica: la vía sinodal entra en la Iglesia Universal.
El artificio técnico es la distinción entre bendición litúrgica, que implica aprobación del estado de vida, y bendición pastoral espontánea, que no la implicaría.
FS §4 presenta esta distinción como suficiente para sortear la doctrina sin derogarla formalmente. El dispositivo es idéntico al de AL: la norma objetiva permanece intacta en el nivel declarativo; la aplicación pastoral la varía en el nivel operativo.
Liebe gewinnt (2021) y todo el rosario de bendiciones públicas litúrgicas alemanas durante 2021-22 hacia todo tipo de parejas íntimas irregulares impenitentes (en pecado intrinsece malum y peccata clamantia) había hecho exactamente lo que FS (2023) dice no autorizar: la secuencia temporal revela que FS no precede al laboratorio alemán como causa, sino que lo sigue como legitimación a posteriori. El Sínodo mundial 2023 consolida la lógica en su documento de síntesis: «acompañamiento» sin exigencia de conversión del objeto moral.
ResponderEliminarPresa de pánico, viendo que Alemania se le escapa de las manos y su nulo carisma ante ellos, Francisco aprueba Fiducia supplicans en 2023 viendo el desbordamiento de su autoridad por la vía sinodal alemana, y hace la misma heterodoxia alemana: toda pareja íntima en convivencia more uxorio en pecado intrinsece malum e incluso en pecado que clama justicia al Cielo (sodomía), y SIN preguntar ninguna condición de validez de fondo y forma (identidad, domicilio, filiación, sexo, edad, capacidad, parentesco, adopción, vínculo matrimonial o religioso, crimen, rapto) pero en secreto y con una fórmula espontánea (sinodalistas: litúrgia abierta, pública y libre).
Eslabón 4 — Metástasis canónica: Diócesis de Génova (post-AL). Aquí la lógica abandona el terreno litúrgico-sacramental y penetra en el derecho canónico puro mediante la argumentación lógica: si Amoris laestitia permite lo más que es el sacramento del matrimonio (adúltero impenitente e inconverso accede a comunión y absolución) al cónyuge sin rite dispositus alguno, entonces permite lo menos en el sacramento del bautismo para los padrinos en convivencia more uxorio intrinsece malum sin rite dispositus.
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IV. El caso Génova: mutación canónica en cadena
El caso genovés tiene una coherencia interna que lo hace canónicamente más revelador que los debates abstractos sobre AL. No es una aplicación aberrante: es la aplicación correcta de la lógica AL a un campo diferente.
La norma canónica perturbada: c. 874 §1, 3.° CIC exige que el padrino «lleve una vida de fe que concuerde con la función que va a asumir» y «no esté afectado por una pena canónica legítimamente impuesta o declarada.» El matrimonio civil de un bautizado sin matrimonio canónico válido coloca al sujeto en situación objetivamente irregular respecto a los cc. 1108 ss. La rectitudo vitae exigida por el canon incluye coherencia objetiva de estado.
El argumento genovés, reconstituido: Si AL §§301-303 establece que las circunstancias pueden atenuar o anular la imputabilidad del acto intrínsecamente malo hasta el punto de permitir el acceso a los sacramentos (nota 351), entonces el mismo marco atenuante se aplica a cualquier condición canónica que presuponga la rectitudo vitae. El padrino irregular no sería excluible si la comunidad eclesial reconoce que su situación no le es plenamente imputable. La conciencia «generosa posible» de AL §303 funciona aquí como criterio habilitante para el c. 874.
La estructura del argumento es formalmente idéntica a la de FS §4: no se deroga la norma formal, el c. 874 permanece intacto en su redacción, pero se introduce un filtro hermenéutico que varía su aplicación caso a caso según el marco AL.
El patrón es el mismo: nivel de la norma intacto; nivel de la aplicación pastoral transformado.
Consecuencia sistemática: Una vez que AL introduce la norma subjetiva situacional como instancia legítima en el orden moral y sacramental, su extensión a cualquier requerimiento canónico de idoneidad de vida es lógicamente incontenible.
El padrinazgo es el caso más visible porque la norma canónica es explícita y la irregularidad del candidato es objetivamente verificable.
Pero la misma presión estructural se ejerce sobre:
- el c. 671 (actividades ajenas al estado clerical)
- el c. 1041 (irregularidades para el orden sagrado)
- el c. 915 (ministros de la comunión)
- y cualquier otro canon que vincule una habilitación a la coherencia objetiva de vida
Amoris y Fiducia fueron dos bombas atómicas crecientes lanzadadas por Francisco en 2016 con Amoris laetitia se expande en potencia destructiva el 2023 con Fiducia supplicans, bautismo, ministros de la comunión, lectores, acólitos, cargos y oficios, padrinos de confirmación y todo lo que quieran estos clérigos...
ResponderEliminarLa metástasis no es metáfora: es la descripción exacta de un proceso de diseminación de un principio disolvente desde su foco original (moral-sacramental) hacia tejidos canónicos adyacentes.
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V. Cadena causal
La cadena causal arranca en 1993 con Veritatis Splendor §§79-83 como blindaje previo: objeto moral primario, conciencia recognoscitiva, no creadora. En 2016, Amoris Laetitia §§301-303 y nota 351 proveen el fundamento teórico que lo perfora: atenuación circunstancial, norma subjetiva situacional, acceso sacramental.
En 2021, Liebe gewinnt y la Vía Sinodal alemana funcionan como laboratorio litúrgico: bendiciones ritualizadas como implementación concreta del marco AL.
En 2023, Fiducia Supplicans §§4 y 31-36 normaliza universalmente el procedimiento mediante la distinción litúrgico/pastoral como dispositivo de sorteo doctrinal; ese mismo año, el documento de síntesis del Sínodo mundial consolida la lógica: acompañamiento sin conversión del objeto moral erigido en metodología eclesial.
El eslabón final, cronológicamente posterior a 2016 pero lógicamente necesario, es la diócesis de Génova: metástasis canónica del principio AL, extendido al padrinazgo bautismal por analogía formal con la nota 351.
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VI. Recopilatorio conclusivo: ruptura estructural-esencial, no pastoral
La adición de VS §§79-83 al análisis cierra el marco con precisión. Muestra que la ruptura introducida por AL §303 no es accidental ni puede reducirse a énfasis pastoral diferenciado: es estructural y metaética. La distinción entre exención de culpa subjetiva y constitución de norma situacional objetiva -que VS §83 establece con nitidez escolástica- queda borrada en AL §303 sin que ningún documento magisterial posterior la haya restaurado.
El caso Génova demuestra que la lógica de AL no produce solo consecuencias litúrgicas y sacramentales —bendiciones, acceso a comunión—, sino mutación canónica en cadena de todo requerimiento que presuponga coherencia objetiva de vida. El principio disuelve desde dentro cualquier norma que vincule una habilitación eclesial a la rectitudo vitae, porque ese vínculo presupone exactamente la primacía del objeto moral que AL §§301-303 ha relativizado.
Roma como instancia legitimadora a posteriori: el silencio ante Liebe gewinnt, ante Génova, y la emisión de FS como normalización retrospectiva, configuran un patrón consistente.
No es ausencia de gobierno: es una modalidad de gobierno que opera por ratificación implícita y negativa de corrección: la Iglesia postconciliar francisquista y postfrancisquista leonino ha mutado a "una cosa" que ya no es católica, es un "algo" que más bien es una Federación Cristiana, donde la soteriología (gracia, redención, justificación, méritos, sacramentos, Cristo Salvador) y la escatología ( muerte, juicio, cielo, infierno, purgatorio, resurrección, parusía) son más bien luteranas o de una comunidad protestante con federaciones de creencias.
Cristo-Uno ya se nos aparece bajo diferentes ropajes, ya no es uno sólo: habla diferente. La salvación, para un mismo acto moral, ya depende del código postal del obispo y del párroco confesor: nada es único, la tradición se ha roto, y hoy tenemos pluralidades de iglesias con un papa ya más símbolico-honorífico que poco gobierna y juzga: francisquista-leonina, lefebrista, vía sinodal alemana, vía sinizacional china, tradicionalista, africanos, orientales, sedevacantistas, y sin contar con protestantes (miles), ortodoxos (divididos entre Constantinopla y Moscú), anglicanos (divididos en Canterbury radicales y Abuja-Nigeria moderados), orientales precalcedonianas miafisitas (Cristo una naturaleza divino-humana)... cada una con su guerra. El futuro dice: "¡más lío!"
Excelente artículo el suyo, largo y denso. Resumen bien claro..en lo que ha mutado la Iglesia Católica bajo estos dos Antipapas: es en una Antiiglesia que no confir.a a los fieles en la Fe de Jesucristo y se ha echado con "jubilo" en las manos de la Bestia ..sea el Obama o el Trump que todo es el mismo circo del Epsteinjahu. Y luego vendrán algunos hermanos con la llorera que si son papas..bueno vale;-)
Eliminar19/05, con una buena aleación de tungsteno y magnetita, no se rompería.
Eliminar¿Alguien imagina a Jesús convocando un Sínodo entre los Apóstoles o regateando en el Sanedrín para consensuar una salida a "Su" situación? Lo del Sínodo de la Sinodalidad no es más que otra emanación del "espíritu de CVII" para engañar más aún. Los pilotos de esa nave que va directa a Caribdis son los mismos progres que antaño, más viejos y más desequilibrados
ResponderEliminarSeguimos en el túnel de la situación más trágica de la historia de la Iglesia: la pérdida del rumbo doctrinal. San Pablo en los Hechos y San Juan en el Evangelio de hoy nos remitían a la santificación. Hablarán cosas perversas para arrastra a los discípulos tras de sí, avisaba Pablo. Santifícalos en la verdad, recoge de Jesús el discípulo amado. La verdad que santifica no es la que viene de Roma, para nuestra desgracia.
ResponderEliminarDe Roma llega la heterodoxia de Tucho o el interés de León XIV en revitalizar la Amoris Laetitia. Es un tándem letal. Manteniéndonos en la verdad nos santificaremos.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.
EliminarPor desgracia solo nos queda la FSSPX.
Todo lo demás es para volverse loco,la verdad.
Sr. Garrell, agradecería su opinión sobre los premios BRAVO , concedidos por la C.E.E, pagando nosotros con las limosnas, claro,al ateo de Cercas, a la Rosalía de los c...es y a otra persona que no recuerdo el nombre, cristiano no es por supuesto, y les han dado el plantón, encima.
ResponderEliminarNo llego a la altura del Sr Garrell pero remito mi opinión sobre los BRAVO y mi precio a los jerarcas implicados en esas concesiones al mundo....🎃🎃🎃
ResponderEliminarSe quieren hacer los modernos y lo único que consiguen es ser el hazmereir del mundo mundial.
ResponderEliminarA los bravos me refiero.
Mas les valdría rezar el Breviario y dejar de hacer el ridículo, Hombre!
Se agradecería monográfico sobre como se gastan el dinero de los feligreses en tonterías varias, como son los premios BRAVO.
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