jueves, 3 de junio de 2021

Rendirse al poder del mundo (III)

Bertrand de Got, se convirtió en el Papa Clemente V

La Iglesia debe supeditarse al Estado en la persona del príncipe, porque sólo dentro del Estado puede desempeñar su misión (sentencia utilitarista de Marsilio de Padua en Defensor pacis)

 

El rey de Francia le ganó el pulso al papado y acabó sometiéndolo materialmente. Pero no en la persona de Bonifacio VIII, ni en la de su sucesor Benedicto XI, que excomulgó inmediatamente a los agresores del anciano papa Bonifacio para morir a los ocho meses de pontificado. Dos papas, en fin, con los que acabó el rey gracias a su mayor poder militar. Los liquidó en efecto tras humillarlos hasta donde fue capaz. Pero no consiguió doblegarlos ni someterlos…

 

Las presiones del monarca francés consiguieron finalmente que el cónclave eligiese a un papa gascón, Clemente V, Bertrand de Got, que ya no volvió a Roma y acabó quedándose en Aviñón. La flaqueza de su carácter y la creciente presión del rey de Francia lo convirtieron en un muñeco roto...  El primer nombramiento de cardenales lo hace ver con toda claridad: nueve franceses, entre ellos cuatro sobrinos suyos y un inglés. Se pasaba semanas sin dar audiencias, y sólo podían hablarle los cardenales nepotes. Su gran parentela explotó a su bondadoso tío de manera desvergonzada.

Felipe el Hermoso, Rey de Francia

Para complacer a Felipe el Hermoso acabó iniciando un proceso contra el difunto Bonifacio VIII por herejía y también contra la Orden del Temple, cuyos miembros fueron miserablemente calumniados y torturados brutalmente hasta que confesaron horribles crímenes. El proceso contra Bonifacio fue finalmente sobreseído; pero los templarios fueron exterminados en Francia por el rey, que contó con la complicidad silenciosa del acongojado Clemente V. La corona confiscó los innumerables bienes de los templarios, pues al final se trataba de eso: del vil metal. El pusilánime papa dejó el gobierno de la Iglesia en indigna dependencia de Francia, con un colegio cardenalicio compuesto principalmente de franceses, y una curia exhausta y saqueada por el nepotismo pontificio. ¡Herencia envenenada para el sucesor!

 

Para Felipe el Hermoso era evidente que la clave estaba en imponerle a la Iglesia el papa que le convenía al rey de Francia. Y eso lo consiguió su sucesor, Felipe V, en el cónclave reunido primero en Carpentras, cerca de Aviñón, y luego en Lyon, desde el 1 de mayo de 1314 al 7 de agosto de 1316. Resultó ser uno de los más largos de la historia. Dio tiempo a que muriera Felipe el Hermoso, le sucediera Luis X y también falleciera éste, dejando el trono a Felipe V. Fue el primer cónclave de la cautividad del papado. Y el papa elegido, Juan XXII, un anciano de 72 años, fue aceptado por los cardenales rivales como una solución transitoria de compromiso. Pero el hombre alcanzó los 90 años, con lo que su pontificado fue de los más dilatados: así que tuvo muy poco de provisional.

 

Característica singular de este larguísimo cónclave, es que desde la convocatoria hasta su conclusión fue manejado por los reyes de Francia (¡tres reyes para un papa!) y sólo de refilón por el rey de Nápoles. El largo pontificado de Juan XXII fue un ejercicio de politiqueo a lo grande, de sumisión a los intereses de Francia contra el resto de la cristiandad y de fortalecimiento del poder recaudatorio de la corte pontificia de Aviñón. Es ahí donde estructuró la Santa Sede su sistema recaudatorio, a imagen y semejanza del mundo (en este caso, francés). Por su parte, Juan XXII dedicó gran parte de su pontificado a expedir censuras y entredichos contra todos aquellos -clérigos y laicos- que le llevaban la contraria en su política de sometimiento a Francia.

 

Es especialmente significativa (¡caprichos de la historia!) la contraimagen de Nicolás V, el antipapa que se sacó de la manga Luis de Baviera, elegido como emperador del Sacro Romano Imperio y encabronado por la actitud anti germana del papa aviñonés que no le reconocía como soberano, entregado como estaba a los intereses de una potencia enemiga: Francia. ¿Por qué no iba a tener “su” papa el emperador Luis de Baviera, si el rey de Francia tenía el suyo? Coronado en la misma Roma por dos arzobispos amigos en ausencia de los papas, no le salió bien la operación al emperador, con lo que dejó abandonado a “su” papa Nicolás V, que tuvo que rendirse, humillarse y pedir perdón al papa de Aviñón, que lo mantuvo en su palacio como rehén. Y caprichos de la historia de nuevo, Nicolás V murió en 1333, un año antes que el anciano papa de Aviñón. Fue el último papa nombrado por voluntad expresa de un rey (en este caso, emperador), tras una elección sui géneris

 

Es inevitable que muchos (y no sólo los sedevacantistas declarados) vean en la situación actual del papado, un reflejo de esa situación; puesto que la interpretan como operación del mundo de eliminación del papa legítimo forzándole a dimitir, e imposición del papa que mejor responde a sus intereses políticos, debido a su gran manejabilidad. Al tiempo que el papa destronado queda recluido casi como rehén en el Vaticano. La lectura que hacen nos da como resultado una sombra inquietante de ese horrible cisma. Los que así interpretan lo que está ocurriendo hoy, proclaman en efecto que la Iglesia galopa enloquecida y desbocada hacia un nuevo cisma, todavía sin definir, del que la rebelión del “camino sinodal” de los obispos alemanes no es más que la punta del iceberg; pero que por lo que respecta al sometimiento (esta vez, doctrinal) de la Iglesia al poder del mundo, es un fiel reflejo de ese cisma: infinitamente más corrosivo para la Iglesia, puesto que tocar la doctrina es tocar la médula del cristianismo.

 

Benedicto XII

El cónclave de 1334 (a la muerte de Juan XXII, tras 18 años de pontificado) se celebró en Aviñón: duró una semana. Los cardenales electores eran 24, de los que 15 eran franceses. Resultó elegido por tanto un francés, con el nombre de Benedicto XII, cuyo pontificado duró 8 años (hasta 1342). Dominado por el rey de Francia, se vio obligado a chocar con Luis IV de Baviera, a quien se negó a coronar emperador del Sacro Imperio, la potencia rival. Por ello, los príncipes electores proclamaron que no era necesario ese reconocimiento del papa para coronarse emperador... Una rebelión de la mayor parte de la cristiandad contra la autoridad religiosa (tremendamente impregnada de mundanidad) del sumo pontífice. La justificación la encontraron en Marsilio de Padua que, en su Defensor pacis, declara: La Iglesia debe supeditarse al Estado en la persona del príncipe, (en eso andamos literalmente) porque sólo dentro del estado (¡la crucecita de Hacienda, claro!) puede desempeñar su misión. Obviamente el rey de Francia, Felipe VI, hizo fracasar todos los intentos del emperador alemán por reconciliarse con el endeble y timorato pontífice.

 

De talante bondadoso e indulgente, Benedicto XII concedió dispensa super defectu natalium a 550 bastardos (más de dos terceras partes, hijos de sacerdotes) para que recibiesen las sagradas órdenes. Nunca se persiguió a los clérigos, sobre todo los de alto rango, por tener hijos (oficialmente, sobrinos: los grandes beneficiarios del nepotismo eclesiástico). Luego, comprobados los abusos, el papa apretó las tuercas a los paniaguados que, a la sombra de los beneficios eclesiásticos, vivían tan ricamente; y emprendió una vasta reforma de las costumbres clericales. Igual que su predecesor, Benedicto XII consideró la posibilidad de volver a Roma, que seguía en la anarquía; pero no era nada fácil, porque Italia estaba convulsa; y pacificarla con la presencia física del pontífice exigía un precio que éste no estaba dispuesto a pagar… Aviñón se había vuelto muy cómodo y acogedor: y allí murió en paz nuestro duodécimo Benedicto. Nada que ver con el final infinitamente más azaroso del papa que elegiría el mismo nombre con el ordinal decimotercero. 

 

Clemente VI

El siguiente cónclave en 1342 duró 2 días. Resultó elegido Clemente VI, que había sido canciller del reino de Francia. De hecho, era el candidato del rey, aunque los emisarios de éste llegaron al cónclave cuando la elección ya estaba hecha... De un total de 17 cardenales que habían participado en el cónclave, 13 eran franceses; así que la elección discurrió según lo deseado y previsto. De nuevo, los sedevacantistas hacen una lectura análoga de la política de nombramientos cardenalicios del papa actual: los “intereses” en juego son esta vez doctrinales, de adaptación a las exigencias del mundialista poder político. El pontificado de Clemente VI duró 10 años: de 1342 a 1352. La corte de Aviñón llegó a ser bajo su pontificado la corte más esplendorosa de Europa. El papa actuó como un gran magnate y magnifico mecenas. La corte pontificia llegó a ser la más opulenta de Europa, envidia de tantos reyes y príncipes que no podían soñar con llegar a tanto. 

 

Compró la ciudad de Aviñón a Juana I de Nápoles, agregándola a los Estados Pontificios. Su intención era afianzar para siempre el papado en esta ciudad, por lo que descartó totalmente la posibilidad de volver a Roma y terminó el palacio papal cuya construcción había iniciado Benedicto XII. Durante su pontificado se centralizaron todos los poderes y jurisdicciones en manos del Sumo Pontífice y se distribuyó su gobierno y administración en diversos departamentos curiales. Todo a imagen y semejanza del poder del mundo.

 

Quedó en manos de la Santa Sede la concesión de todos los beneficios eclesiásticos, tanto los mayores (obispados y abadías) como los menores (parroquias y canonjías), sometidos todos ellos a pingües tasas que se pagaban en el momento de su concesión. Estos beneficios también se concedían aún antes de la muerte del que los poseía a título de expectativa y, con la excusa de la pobreza de algunos obispados, la encomienda les concedía la administración provisoria de otra para que pudiesen vivir de sus rentas. Así se conseguía la interesada fidelidad de los estómagos agradecidos. 

 

A esto se añadió un complejo sistema fiscal por el cual se pagaba por cualquier acto administrativo. Así se generó una cantidad ingente de recursos pecuniarios con los que se financiaban los grandes gastos externos -la fastuosidad de la corte- y la inmensa burocracia de los curiales. Nueva lectura de los sedevacantistas (los que tiran del cisma en la dirección opuesta), que ponderan la fastuosidad administrativa vaticana, en quiebra técnica, que para mantenerse ha tenido que echarse en brazos del Nuevo Orden Mundial y liderar el capitalismo inclusivo (de hecho, capitalismo comunista) que éste preconiza, y seguir los dictados de los grandes próceres de ese nuevo poder mundial.

 

En aquel entonces los papas ganaron pasta a manos llenas esquilmando las iglesias locales. Lo que sí perdieron los pontífices fue el amor de sus súbditos (más que fieles) y la reverencia y el afecto de los pueblos cristianos: que vieron en todo ello avaricia, corrupción y simonía (compra-venta de cargos eclesiásticos). Todo ello creó tal atmósfera de descontento en la cristiandad, que surgieron diversos movimientos pro reformatio Ecclesiae, que se convirtieron con frecuencia en heréticos y que provocaron una inmensa crisis de confianza en la misma Iglesia. ¡La historia se repite!, dicen hoy los fieles escandalizados, que asisten atónitos e impotentes no sólo a sonados escándalos financieros, sino también al disparatado festival de “reformas”, sobre todo doctrinales y morales, en que se ha embarcado la Iglesia, no únicamente desde diversos localismos, sino incluso desde la misma Santa Sede. 

 

El daño más trascendental de aquel fiscalismo extremo consistió, primeramente, en que los clérigos veían su ministerio bajo el aspecto beneficial: es decir, desde el punto de vista material y económico; y luego, en el hecho histórico de provocar -con motivo o sin él- un difuso descontento en todas las naciones y un malestar psicológico que preparó el terreno para una revolución en la Iglesia: la Reforma protestante.

 

Concilio Vaticano II

Ciertamente, el paso del tiempo ha cambiado las circunstancias concretas, pero no el fondo del corazón del hombre, que sigue siendo el mismo… ¿Son mejores nuestros tiempos que aquéllos? El Vaticano II acabó con aquellas oposiciones -exámenes de teología y de pastoral- para acceder al curato de almas, con las que se quería evitar la arbitrariedad en los nombramientos de párrocos y lograr una objetividad que nunca tuvo el dedazo de los obispos. Al menos, así accedían al rectorado parroquial los teológicamente más capaces. Sin embargo, los prelados, para nombrar a sus favoritos, evitaban durante años convocar las oposiciones… Así se abstenían de nombrar párrocos y hacían ecónomos -párroco sin oposición- de las mejores parroquias a sus preferidos. Así pues, los beneficios no han dejado de existir en ningún momento. Antes con el pago de la correspondiente tasa, y ahora con el clientelismo sostenido en la complacencia y obsequiosidad hacia el que puede concederlos.

 

Y es que, a día de hoy, todo ha quedado en manos de un obispo que hace y deshace sin posible apelación, ya que el Derecho Canónico ha quedado reducido a papel mojado a base de dispensas y facultades especiales… El Derecho no es ya defensa del débil contra el desafuero del poderoso, sino instrumento de dominio al servicio del que detenta el poder en cada momento. A pesar de que el Santo Padre tiene la potestad plena, inmediata y universal sobre la Iglesia, muchos eclesiólogos de renombre afirman que, desde el Vaticano II, la Iglesia católica se ha convertido de facto en episcopaliana, con unos tintes cada vez más marcados de absolutismo, es decir de arbitrariedad del poder.

 

Pero no desesperemos… Todo ello no es óbice para que la Iglesia Santa y Católica -la única verdadera- sobreviva a todos sus enemigos exteriores e interiores y, por la fuerza del Espíritu Santo -no por la santidad de sus clérigos y jerarcas-, perviva a lo largo de la historia como signo eficaz de la presencia redentora de Aquel que, en la Cruz, derramó su sangre por ella. Así purificó a su inmaculada Esposa de la hediondez de los pecados de sus hijos -pasados, presentes y futuros- hasta el fin de los tiempos. Las prevaricaciones de tantos vicarios de Cristo en el pasado, felizmente superadas, nos ponen a salvo del pesimismo que invade a tantos, ante las transgresiones y desvaríos del presente. 

 

Custodio Ballester Bielsa, Pbro.

www.sacerdotesporlavida.info

16 comentarios:

  1. Una casa construida sobre la arena4 de junio de 2021, 2:49

    "Es inevitable que muchos (y no sólo los sedevacantistas declarados) vean en la situación actual del papado, un reflejo de esa situación; puesto que la interpretan como operación del mundo de eliminación del papa legítimo forzándole a dimitir, e imposición del papa que mejor responde a sus intereses políticos, debido a su gran manejabilidad. Al tiempo que el papa destronado queda recluido casi como rehén en el Vaticano. La lectura que hacen nos da como resultado una sombra inquietante de ese horrible cisma. Los que así interpretan lo que está ocurriendo hoy, proclaman en efecto que la Iglesia galopa enloquecida y desbocada hacia un nuevo cisma, todavía sin definir, del que la rebelión del “camino sinodal” de los obispos alemanes no es más que la punta del iceberg; pero que por lo que respecta al sometimiento (esta vez, doctrinal) de la Iglesia al poder del mundo, es un fiel reflejo de ese cisma: infinitamente más corrosivo para la Iglesia, puesto que tocar la doctrina es tocar la médula del cristianismo."

    Me gusta que por fin se reconozca el actual desgavell de la corte papal existente hoy en día. Es un hecho objetivo que hemos pasado de dos torres de la teología (Juan Pablo y Benedicto), a lo más anodino e insignificante de toda la historia de la Iglesia, y hablando misericordiosamente.

    "Nueva lectura de los sedevacantistas (los que tiran del cisma en la dirección opuesta), que ponderan la fastuosidad administrativa vaticana, en quiebra técnica, que para mantenerse ha tenido que echarse en brazos del Nuevo Orden Mundial y liderar el capitalismo inclusivo (de hecho, capitalismo comunista) que éste preconiza, y seguir los dictados de los grandes próceres de ese nuevo poder mundial."

    A resaltar que, a los efectos prácticos, el núcleo del sistema bancario vaticano funciona como un paraíso bancario off-shore.

    "¡La historia se repite!, dicen hoy los fieles escandalizados, que asisten atónitos e impotentes no sólo a sonados escándalos financieros, sino también al disparatado festival de “reformas”, sobre todo doctrinales y morales, en que se ha embarcado la Iglesia, no únicamente desde diversos localismos, sino incluso desde la misma Santa Sede."

    Unos detalles de este festival: la actual reforma penal sanciona duramente la ordenación de diaconisas, sacerdotisas y obispesas, pero de otro lado, el Vaticano aprobó el lavado de pies de mujeres del Jueves Santo, quebrando así casi 2.000 años de tradición porque sí, y luego vino la institucionalización de los servicios laicos del lectorado y el acolitado para mujeres, sólo para satisfacer al camino sinodal alemán: nada menos que mujeres vestidas con alba y acompañando al séquito de diáconos, presbíteros y obispos que celebran el Santo Sacrificio: todo un disparate supino de dimensiones pancósmicas.

    Luego vinieron otros lodos: la comunión y absolución de los adúlteros de Amoris laetitia y del Rescripto de 5 de junio del 2017; el "quién soy yo para juzgar"; la entronización en Roma y la declaración de testigo del Evangelio a favor de Lutero; la celebración del rito de la Pachamama en Roma y la sutil entrada de espiritualidad chamánica por Querida Amazonía (capítulo II, "Un sueño cultural", El poliedro amazónico); el no al proselitismo y la ecumanía con los musulmanes; la firma de un pacto con los más ricos del mundo; la no sanción del camino sinodal alemán (bendición de uniones isosexuales, intercomunión, sacerdocio casado y femenino), apoyar la prohibición de misas durante la pandemia y cerrar los templos durante la Semana Santa del 2020; el lavado de pies de las mujeres, las acólitas y lectoras, la no sanción a Biden el abortista, los pactos secretos con China... todo un empacho de órdenes y contraórdenes, de tolerancias y disimulos, de misericordeos indiscriminados, de silencios y enseñanzas torcidas (la multiplicación de los panes no era un milagro, sino un aporte colectivo y solidario de su propia comida a un fondo gastronómico común)...

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  2. "Y es que, a día de hoy, todo ha quedado en manos de un obispo que hace y deshace sin posible apelación, ya que el Derecho Canónico ha quedado reducido a papel mojado a base de dispensas y facultades especiales… El Derecho no es ya defensa del débil contra el desafuero del poderoso, sino instrumento de dominio al servicio del que detenta el poder en cada momento. A pesar de que el Santo Padre tiene la potestad plena, inmediata y universal sobre la Iglesia, muchos eclesiólogos de renombre afirman que, desde el Vaticano II, la Iglesia católica se ha convertido de facto en episcopaliana, con unos tintes cada vez más marcados de absolutismo, es decir de arbitrariedad del poder."

    Esto es cierto. El Código de Derecho Canónico no resiste ya ninguna prueba del algodón de la justicia, pues a la falta de una constitución o Lex Ecclesiae Fundamentalis que reconozca los derechos y libertades de los fieles protegidos por las garantías jurídicas efectivas, se suma un Código de 1983 totalmente obsoleto y anticuado, que como afirma el P. Custodio, está plagado de fugas de objetividad y neutralidad para caer en la más pura arbitrariedad episcopal más flagrante de la historia eclesial, mediante conceptos jurídicos indeterminados, especialidades y excepcionalidades a la norma general, la cual ha quedado totalmente desactivada, convirtiéndose los obispos conciliares en los más feudales de la historia eclesial: durante su ejercicio tienen la jurisdicción más absoluta, y una vez cesados, no responden ante nada y nadie de sus errores, es decir, la irresponsabilidad más absoluta, sin juicio de residencia alguno (rendición de cuentas, responsabilización, imputabilidad y culpabilidad por acciones y omisiones). Y lo mismo para el Papa. Todos se han convertido en la absolutidad de lo absolutamente absoluto, se han creído dioses protagonistas de la revelación de la Tercera Alianza.

    Este Código, además, no ha servido siquiera para evitar el actual hundimiento en la Iglesia Latina, de la recta doctrina fideística, moral, litúrgica y eclesiológica (véase Cataluña, y véase Alemania).
    Y si no estoy equivocado, todavía subsiste el anacrónico procedimiento administrativo sancionador, epítome de la cultura de la inequidad, injusticia y arbitrariedad, ante la completa falta de garantías penales más elementales que establecen los derechos humanos vigentes.

    Además, se instaura una agrupación de parroquias que no sólo no está bien regulada en el Código, sino que revienta la tradicional función de las parroquias (cánones 515-552).

    Por otra parte, las funciones de los párrocos y sus obligaciones espirituales y su propio ser inherente e intrínseco (cánones 521, 528 a 530) ha quedado arrinconado de facto por el politiqueo izquierdista y nacionalista, la desidia espiritual católica y la introducción de espiritualidades no católicas (Nueva Era) y la autosecularización de los mismos párrocos y obispos: conceptos como infierno, purgatorio, demonio, posesión, indulgencias, pecado original, personal y social, carismas, milagros, mandamientos, pureza, continencia, castidad, virginidad, moral, lucha contra la cultura de la muerte, respeto a la misa... ha desaparecido, flops, del lenguaje alto y bajoeclesial...

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  3. salvador (nombre de pila)4 de junio de 2021, 10:04

    Mn. Custodio, GRACIAS, por el magnifico relato de una parte de la la historia Papal,y en especial desde Aviñón, peronaturalmente me quedo con su final del relato, que yo humildemente reflexiono como Catequesis por sus "conclusiones".
    Solo el ESPIRITU SANTO MARCARA LA HISTORIA. aunque lamentablemente muchos nos quedarenos, DIOS NO QUIERA, por el camino, (como vulgatmente se dice) yo me pregunto, porque la humanidad somos tan tercos en que se repita la historia.

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  4. Han puesto el retrato de otro Felipe el Hermoso (el marido de Juana I de Castilla). Tenía que haber sido el del rey francés Felipe IV el Hermoso.

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  5. Mossèn Custodio és rector, o col·labora, a alguna parròquia?

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  6. Lamento decir que el Felipe el Hermoso de los templarios no es el Felipe el Hermoso del Toisón de Oro, que además es de otro pais.

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  7. Estoy interesado en saber con que Papa y porque empezó el sedevacantismo.

    Muchas gracias.

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  8. El Felipe el hermoso gabacho fue un criminal.

    El del Toison de Oro era un pedazo de pan.

    No confundan, por favor.

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  9. Maravilloso articulo del Mosen y clarividente comparación con los tétricos tiempos actuales.

    Máxime cuando tenemos dos PAPAS reinantes.

    Quien no lo quiera ver, que vaya al OCULISTA o al Psiquiatra.

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  10. Sería muy intersante que Mn. Custodio hiciera una buena biografia del Papa Sivestre II de nombre Gerbert d'Orlhac . El papa del milenio que se formó en Vic y en Ripoll. Gran matemátivo que introduzco el numero cero en las matematicas. Espero esta biografia Mn. Custodio

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    1. La tumba de SS Silvestre II SUDA y CRUJE cuando muere un Papa.

      Inquietante, la verdad.

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  11. El Derecho Canónico postconciliar y sobre todo el francisquista es cada vez más líquido , más "turbio", más ambiguo y más desequilibrado a favor de los obispos y , sobre todo, del pontífice reinante. Este "derecho" ha ido dejando progresivamente a los curas en el indefensión total. ¿Cómo se ha permitido, cómo se ha llegado hasta aquí? Parece mentira que todas esas generaciones de sacerdotes postconciliares se hayan dejado timar. Con el "derecho" actual y algún falso testimonio y la "ayuda" de la prensa, se pueden cargar desde arriba a cualquiera que moleste. Así se cargaron recientemente al arzobispo y cardenal de Lyon Barbarin, de recta doctrina y relativamente joven y papable ... Así han hundido al padre Barco y a tantos otros. El caso Barco ilustra muy bien a quiénes favorece ese derecho TORCIDO actual de la Iglesia. Si todos los curas de a pie cobraran clara conciencia de su gravísima situación de indefensión frente al poder eclesiástico, se plantearían por lo menos una huelga general indefinida frente a estos perlados tan "embudistas", para acabar con este "derecho" sólo favorable a los grandes, que ha derivado en un "régimen", en un funcionamiento de la Iglesia, de facto, de estilo feudal.

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  12. Anónimo 15:20,Mn.Custodio fue "forzado" a vivir en dique seco más de un año por CULPA de la ATEA alcaldesa de Hospitalet (Nuria Marín) y -en este caso-del calzonazos del cardenal Omella,que ejecutó el plan.Si no ha cambiado el tema (con su eminencia reverendisima,todo es posible) fué enviado como "ayudante" del párroco de la iglesia de S.Sebastian,del barrio obrero de Pomar,en Badalona.
    Espero le haya servido de ayuda.Saludos.

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    1. A)En referencia a Nuria Marín:
      «Los ateos -en puridad- no existen. O son tontos o mienten; pero no, no son tontos.

      Son esclavos de la Mentira, de la Soberbia y del Odio. Porque, ciertamente, conocen que Dios existe y, con todo, lo niegan, repudian, tratan de escarnecerlo en vez de alabarle y glorificarle, y le odian en lugar de estar reconocidos a los infinitos cuidados que Él tiene con ellos por más que ellos no los merezcan.

      Porque al hombre no le es posible negar a Dios. Sólo con que se estudie a sí mismo -la armónica formación de la naturaleza en la que, sin choques ni disonancias, la parte animal y la espiritual se entremezclan formando un todo maravilloso- sólo con que considere esto, no puede el hombre negar la existencia de Dios diciendo: "No creo en Dios porque no lo veo"».
      Jesús a María Valtorta.

      B)Desde hace tiempo el R.P. Custodio, suele confesar y celebrar la Eucaristía los domingos a las 20h en Sta. Teresita del Niño Jesús.
      AMIEES

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  13. La Sra. Alcaldesa está imputada por un chanchullo crematistico de los suyos.

    De Dios nadie se burla y de Mosen Ballester.... Tampoco!

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  14. Cuatro sacerdotes "germinantes" de distintos puntos de España han organizado una tertulia por internet que aborda cuestiones eclesiales con bastante valentía: La Sacristia de la Vendée, Youtube.
    Desde aquí les propongo que dediquen una sesión para entrevistar al padre Ballester y otra para entrevistar al padre Barco. A ver si tienen c...

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