jueves, 15 de octubre de 2020

Juanjo Omella, el mandamás

 

 

Toda mi vida aquí en Calanda, Juanjo, desde niño, escuchando el catecismo cristiano… Y los diez mandamientos. ¡Y el amor al prójimo! Como decía Jesucristo: “No todo el que dice ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el reino, sino el que hace la voluntad de mi Padre”. Y resulta que llega un «mandamás» de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana como tú, nos quitas la misa con la excusa del coronavirus y regalas -que no vendes ni alquilas- regalas, digo, el Valle de los Caídos a D. Pedrito Sánchez. Ese al que tanto le gusta la última encíclica del Papa (bueno, el título; porque ni él ni tu admirado Pablo Iglesias leen encíclicas papales. Menuda pareja: como la que hacéis tú y tu gran amigo). Todo por defender la crucecita -la del IRPF- tan amada, el amor de tu vida y el de tantos a los que representas. 


¡Es que os parecéis tanto tú, Juanjo, y Sánchez! Él, a costa del coronavirus, está arruinando la economía (las malas lenguas dicen que, por complacer a los separatistas, ahora va derechico a por Madrid). Y el panorama está pero que muy negro. Nadie ve claro el camino de remonte de esa cuesta abajo. Tu amigo Sánchez se ha cargado amplios sectores económicos; y tú, gran mandamás de la Iglesia con plaza en Barcelona-Cataluña, en Roma (¡menudos sueldazos paga ahí la Iglesia a los cardenales!) y en el resto de España, le has metido un tremendo hachazo a la asistencia a los templos por parte de los fieles. Como si las tablas de la Ley -con el precepto de guardar las fiestas- y el culto de Dios te las hubiese confiado el Altísimo directamente a ti, Juanjo, vas y por tu careto de la triste figura, vas y declaras que, habiendo pandemia, los fieles quedan liberados del precepto dominical, y con que vean la misa por la tele, ya les vale. Y para asegurarte de que van a seguir tu sapientísimo dictamen, ¡cierras las iglesias al culto público! Prohíbes… sí, sí, prohíbes tú, Juan José Omella, cardenal de la santa Iglesia, prohíbes celebrar las misas con asistencia de fieles, después actúas de tal modo que es cuasi imposible comulgar en la boca para hacerte luego el longuis, como si nada hubiese pasado.

Y la remontada, Juanjo, la tienes mucho más difícil que tu colega Sánchez. Seguro que él recuperará la economía que ha hundido con la misma alevosía con que tú hundiste el culto, mucho antes de que tú recuperes el nivel de asistencia de fieles a la iglesia que había antes del coronavirus. Pero tú, tranquilo, Juanjo, ese no es tu problema, tú estás muy por encima de esas menudencias; eso es problema de cada cura. Ya se espabilarán.   

 

Mira, Juanjo, que te has dedicado, a lo largo de tu dilatada carrera, a hacer la vida imposible, calumniando y difamando a todos aquellos que se han atrevido a llevarte la contraria. ¡Un cura de pueblo como tú! Astuto como él solo, eso sí. Sensible al halago donde los haya… Has vendido -a estos sí- a los frailes del Valle y has puesto en manos de los enemigos de Cristo y de su Iglesia la monumental Cruz de Cuelgamuros… (¡Qué más da!, la que os importa a ti y a la mayoría de los que tan dignamente representas, es la otra, la crucecita del 0,7%). ¡Juanjo!, asistirás sin pestañear a su demolición en aras de limar asperezas y tender puentes con aquellos que sabes, no que te odian -eso significaría que les plantas cara-, sino que te desprecian como a un pollo capón. ¡Juanjo! ¡Qué bajo has caído! Pero tú seguirás con tu sonrisa bobalicona hablándoles de colaboración, de buena voluntad, de tenderles una mano o las dos. Tú seguirás con tu disco tan, tan, tan rayado, sin que se te descuelgue la sonrisa falsa de tus flácidos pómulos. 

Has hecho, Juanjo, una retahíla de nombramientos parroquiales de curas encantadores, que nunca te darán ningún problema de esos que tú tanto temes, pero que satisfacen a aquellos que desean agarrarse a un clavo ardiendo para mantener la fe en la inteligente bondad de los jerarcas. Hasta el nuevo obispo auxiliar…, tan piadoso él, pero político, al fin y al cabo, como ahora se estila. El tiempo dirá si político con bajeza o sin ella.

Ay, Juan José, en la fábula del burro flautista queda claro que resoplar en el orificio del instrumento y hacer sonar alguna afinadica nota, no hace ni músico ni compositor al pobre animal cuyo idioma es el rebuzno. Tus estrepitosas meteduras de pata (de las que, por cierto, no has mostrado arrepentimiento ni has pedido perdón: igualito que tu jefe) han minado la confianza que algunos tuvimos en ti. De esta no te rehaces, Juanjo.

Ya sabes que a los de Calanda no nos la das con queso. Te conocemos y mucho… Para ti los curas no existen. Sólo cuando surge alguna clerical contingencia que pueda afectarte personalmente, recuerdas que los sacerdotes todavía viven muy a pesar tuyo. ¡Son tan molestos y tan pesados!, ¿verdad, Juanjo? Hace ya bastante tiempo que has olvidado que fuiste cura, por mucho que lo repitas con impostada humildad. ¡Que te parieron siendo obispo, hombre! Por eso vives en tu estratosfera semidivina, de aquí para allá, en AVE o en avión, a Roma o a Madrid. Entre lisonjas y atenciones, alabado por tu afán negociador y temido por tu influencia… 


Juanjo, sé que llamas mucho al papa y que te complace comprobar -sobre todo si tienes público delante- que te coge el teléfono a la primera o que te responde en minutos… Cuando tu perturbadora persona aparece por los pasillos de Añastro (Conferencia Episcopal), los rostros de tus colegas palidecen, se interrumpen las conversaciones y los amigables corrillos se disuelven inmediatamente. Juanjo… ¡Has triunfado! Eso sí, con bastante menos gloria que Nicanor Ribalta, el torero, tu paisano de Cretas, pero triunfo a pesar de todo. Disfrútalo mientras la Providencia te lo permita porque, seguramente, no tienes ya otra cosa.

Así que ya puedes llevar a tu altar la ofrenda de tus buenos nombramientos… Amigo Juanjo, si no eres capaz de enmendar tus transgresiones, esas que han llevado al desguace a esos sacerdotes y obispos que jalonan tu sombrío itinerario episcopal; si no eres capaz de defender la libertad de la Iglesia de Cristo frente a los poderes de este mundo, no podré creer en nada de lo que hagas, y mucho menos en lo que digas, aunque para las almas cándidas aparentemente aciertes, aunque huelas a incienso y altar. Acuérdate de aquello que nos enseñaban los buenos párrocos en ese catecismo que pareces haber olvidado entre tus espléndidos oropeles arzobispales: «Si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda». Y esos hermanos a nadie le faltan. Tampoco a ti, Juanjo, y lo sabes. No lo dejes todo para el final. Tal vez entonces ya no te dé tiempo…

Y es que por mucho cardenal, arzobispo y presidente de Conferencia Episcopal que seas, por mucho relumbrón púrpura que exhibas en la plaza de San Pedro con tu episcopal Trío Calaveras , “la ciencia más acabada es que el hombre en gracia acabe, pues al fin de la jornada aquel que se salva sabe y el que no, no sabe nada…” Con la limitadísima teología que invariablemente te encanta mostrar, ¿será mucho suponer que estés de acuerdo, amigo Juanjo?

El Cojo de Calanda

26 comentarios:

  1. "Cuando tu perturbadora persona aparece por los pasillos de Añastro (Conferencia Episcopal), los rostros de tus colegas palidecen, se interrumpen las conversaciones y los amigables corrillos se disuelven inmediatamente. Juanjo… ¡Has triunfado!"

    Je je... un acertado dibujo y esbozo de un prete piccolo piccolo che ha volato lontano, molto lontano, verso il glorioso e decadente Olimpo Vaticano...

    ...

    Me parece que interesarán estas dos películas muy antiguas sobre la masonería, explicadas brevemente aquí:

    www.youtube.com/watch?v=uGUlLYSTJ70&t=306s

    1. FORCES OCCULTES. Se hizo en Francia en 1943, durante la ocupación nazi. Estos ocuparon todos los archivos masónicos y de ellos, dieron material al director y coguionista Jean Mamy con el otro coguionista Marquès-Rivière, ex-masón, ambos ejecutados después de la liberación. Es una película de menos de una hora, hecha con este estilo trágico y solemne francés, donde cada segundo parece esconder el apocalipsis, où la vie, l'espace et le temps ondulent de façon catastrophique.

    Da todo un ritual completo hasta el menor detalle como nunca se ha hecho, y realista además:

    Subtítulos en español: vimeo.com/51070547


    2. UN BORGHESE PICCOLO PICCOLO. Entretenida, interesante y antropológico-sociológica película italiana de 1977 de Mario Monicelli y con Alberto Sordi, donde un insignificante burgués entra en la logia masónica provinciana. Con los italianos uno no sabe si te toman el pelo, te enseñan, te entretienen o qué, pero para los que somos epígonos de aquellos tiempos del 1970, una Italia fiel reflejo de sí misma. Las escenas masónicas están dispersas:

    L'importanza di essere massone: www.youtube.com/watch?v=kP6Vqns06TA

    La libertà: www.youtube.com/watch?v=0XLnWPyXYNo

    Fratello apprendista muratore: www.youtube.com/watch?v=8OaYocRSRH0

    Deposito cimitero: www.youtube.com/watch?v=i-HKNC-ICCY [alucinante escena que no es de la masonería]

    ...

    Una reciente película italiana, Il villaggio di cartone (2011), que le encantará a Francisco. Un cura viejo ve como cierran su iglesia por falta de fieles, pero unos inmigrantes negros la ocupan y hacen sus barracas de cartones, con la oposición inicial pero luego bajo protección final del cura.

    La escena final, con el cura arrodillado ante el horroroso y terrible altar modernista vaticanosegundo, es una muestra de la total y completa vaciedad hueca y huera espiritual, teológica, fideística y artística de los presbíteros y templos de esta ingrácil, tosca, ridícula, decadente y terminal francisquista Iglesia del Vaticano II.

    Al final, la iglesia sólo sirve para refugio de emigrantes, su única utilidad práctica, y encima, al margen de la ley... Espantoso...

    Trailer: www.youtube.com/watch?v=gzHnh5Jzlvk

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    1. No se ciegue con la masonería que, aún siendo militante anticatolica y haber causado las persecuciones, martirio y desamortizaciones, el problema no está ahí.

      Y la prueba es lo que ha pasado de unos años para acá:

      En cuanto una organización cualquiera se hace poderosa o influyente, como por ejemplo Amnistía Internacional...

      ¿qué pasa?

      Pues que los de siempre se apoderan de ella (por ejemplo atrayendo financiación y donaciones, lo que da poder e influencia al que logra conseguir el dinero, siempre necesario) y empiezan a imponer a los demás sus fines privados, que normalmente será contra los cristianos.

      Así, si Amnistía Internacional la fundó un cristiano inglés cuando, en Portugal, vio como la Policía reprimida manifestaciones de alegría por la muerte del dictador, dedicándose a proteger los derechos humanos en el mundo, hoy
      los nuevos amos ¿qué hacen?

      Promover el aborto y perseguir a los que estén en contra del aborto.

      ¿Qué tiene que ver el aborto con los derechos humanos?

      No sólo nada, sino que los derechos humanos es un catálogo de
      de "derechos" secularizados de la dogmática cristiana, que dejan de basar su existencia en la obediencia a Dios para ser reconocidos como "naturales" al hombre y por tanto exigibles e inalienables.

      Pero en cuanto esa meritoria organización se hizo famosa, y por tanto influyente, se apoderaron de la dirección para otros fines distintos.

      Lo mismo ha pasado con Greenpeace, la misma ONU, la Organización para la defensa de la naturaleza...

      Y muy seguramente eso mismo debió de pasar en su momento con la masonería.

      Ha sido un error quitar a la Religión Católica de ser la religión de Estado de España (está sí que es la típica medida masónica: lo ha hecho en todos los países donde se ha hecho con el poder a través de golpes de Estado: pasó en los Estados alemanes cuando echaron al Kaiser, pasó en Portugal cuando asesinaron al Rey y pasó en España cuando echaron a Alfonso XIII....etc

      Tampoco es una casualidad que la Constitución de Bolivia de Evo Morales quitaran a la Religión Católica de religión de Estado.

      No para que seamos más libres, sino para que les sea más fácil dominarnos y robarnos.

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  2. salvador (nombre de pila)16 de octubre de 2020, 8:27

    AL COJO DE CALANDA, Maravilloso articulo, Que el Buen DIOS le Proteja.
    Gracias.

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  3. Si es cojo, probablemente será ciego y más le valdría quedarse mudo. Ya hay bastante odio en el mundo, Sr. Salvador.
    Deseo que Dios le proteja a Ud también, no su DIOS.

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    1. Así que los cojos son probablemente ciegos?
      Vaya tontería para atacar al cojo de Calanda!!!
      Al menos, sea usted original y diga algo con argumento. De otro modo su manera de refutar es estéril

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    2. salvador (nombre de pila)16 de octubre de 2020, 15:37

      Anónimo de las 9:18, solo tengo por DIOS, LA SANTISIMA TRINIDAD.
      Que verguenza la ultima moneda del Estado del Vaticano.

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    3. Al Cojo de Calanda, el real, se benefició del milagro del crecimiento de la pierna amputada... y de milagros de curación de ciegos, a paletadas...

      Muchos necesitamos el milagro de la sabiduría...

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    4. Totalmente de acuerdo con el anónimo 9/18.

      Un poco de simple sentido común vendría bien a algunos autores y comentaristas de esta página.

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    5. Totalmente de acuerdo con el Sr. Salvador.
      La PACHAMAM@, no cuenta para nada en mis rezos, FALTARÍA MÁS!!!!!

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    6. ¿Qué le hace pensar -o desear para redondear su crítica- que si es ciego ha de ser también cojo y mudo?

      ¡Usted es un sádico peligroso!

      No desee mal a la gente; especialmente a la que nada le ha hecho a usted.

      Porque Dios le puede castigar a usted con lo mismo que usted desea a los demás.

      Eso sí, con caridad.

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    7. Sr. Anónimo 21:49. Cuando hablo de Dios, hablo de misericordia, de perdón, de amor, de compasión. No de venganza,de orgullo, de dominio, de poder.

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  4. No se de donde saca usted eso de que "el coronavirus está arruinando la economía"

    será más bien que la pésima gestión sanitaria y económica con ocasión de la epidemia china han arruinado la economía (además de causar miles de muertos inocentes)

    Y es que cualquier organización necesita gestores competentes.

    Nunca narcisistas compulsivos y demagogos resentidos.

    La buena noticia es que la doctrina tradicional de la Iglesia
    aporta soluciones (es un problema de comportamiento y, por tanto de actitud; no tiene nada que ver con la ciencia y sí con la responsabilidad y madurez personales)

    La mala noticia es que no se haga caso, estando como está al alcance de la mano.

    La pésima noticia es que los que por su profesión, cargo o autoridad deberían de seguir las doctrinas de la Santa Iglesia Romana, en beneficio de todos, no lo hacen.

    Parece ser que los ilustrados secretos de siempre nos han querido meter en el siglo de las luces y hemos salido tiznados y expoliados.

    Los experimentos, con gaseosa; y el gobierno, a los responsables.

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  5. Al comentarista de las 9:18 le sienta muy mal la crítica. Sepa, caballero, que la crítica es buena per se; nos obliga a reflexionar; nos presenta un punto de vista diferente del nuestro y del de nuestros corifeos. Es muy saludable la crítica, aunque sea amarga, aunque se le haga a un santo varón como el cardenal Omella. La crítica le ayudará a ser más santo todavía. Es lo que necesitamos: obispos y cardenales santos.

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    1. Qué bien se ven los toros desde el burladero. Había un dicho o algo por el estilo que hablaba de la viga en el propio ojo... eso sí, le llamo a usted cobarde e hipócrita, pero es por su bien, que también tiene que ser santo. Lo de que la crítica es buena per se es un descojono de afirmación.

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    2. No dudo de que el Cardenal Omella sea un santo varón... y me satisface. Pero si quiere ser más santo todavía, que empiece por permitir que se reciba la Eucaristía en la boca; QUE ES UN DERECHO QUE TIENE TODO FIEL Y QUE NO HA SIDO SUPRIMIDO. Se está infringiendo la Legislación eclesiástica actualmente vigente.

      La fe nos dice que en la Comunión recibimos al mismo Jesús de hace 2000 años. ¿Acaso propagaba enfermedades?

      Si la hemorroísa del Evangelio hubiese tenido la fe de cierta jerarquía actual, a día de hoy aún seguiría enferma.

      AMIEES

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    3. 17:13:

      La crítica es sólo buena cuando se la hacemos a los demás.

      Cuando son los demás quienes nos la hacen a nosotros es peor que el acibar.

      Parece que a usted se le ha metido entre ceja y ceja comernos la moral. Sólo si nos dejamos.

      Si insiste en tomarse por un modelo a imitar, recuerde lo que aprendió usted de sus padres; y sus hijos de usted:

      Que los hechos gritan más fuerte que las palabras.

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  6. Las X son lo que hacen bajar los pantalones a ciertos clérigos.
    Hayyyy, el dinerito!!!

    Por cierto,el Iscariote opinaba lo mismo!

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  7. 9:18 Pues al parecer no es ciego ni mudo.¿Será que así lo quiere Dios?.Lo mismo si él calla,¿hablarán las piedras?.

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  8. Germinans y sus contradicciones16 de octubre de 2020, 19:34

    Cuando la prima de Turull o el ermitaño éste de ayer escriben una carta criticando a Omella, se rasgan vds. las vestiduras. ¡Habráse visto osadía semejante! ¡Los supremacistas lacis atacan al cardenal!

    Y al día siguiente, me publican esta diatriba contra el mismo cardenal, que, tela marinera... esto es pura bilis.

    De verdad que no les entiendo.

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  9. El Cojo de Calanda es sin duda un resentido social al que le gustaría ser "Juanjo". Por si fuera poco, hace afirmaciones tan tendenciosas sobre el gobierno, Pedro Sánchez, la economía, la pandemia, etc...que dan vergüenza ajena. No se que le ha hecho a usted "juanjo", pero si la envidia fuera tiña, seguro que estaba usted entre los tiñosos.

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    1. Resentido social, y conspiranoico con un pelín de manía persecutoria, añado yo.

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  10. Totalmente de acuerdo con el Sr. Mosén de Calanda.
    De la A a la Z, y me quedo corto!

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  11. El cojo de Calanda no fue un milagro. Un pícaro que iba con la pierna encogida, casi muerta, que para dormir se la desataba y se la volvía a poner al levantarse para vivir como mendigo en la puerta del Pilar. Fu vida final fue inmoral. Claro, sabía perfectamente que no se había curado, sólo había forzado su pierna sana a estar encogida, inmóvil. Esto corre en Internet y si es verdad no pasa nada, de milagros hay muchos más y auténticos de verdad.

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  12. Le está desviando “intencionadamente” muchas tropelías. Durante el confinamiento, por poner un ejemplo, la Diócesis de Alcalá de Henares estuvo abierta, guardando las normas sanitarias. Digo Diócesis, digo Catedral Magistral y todas las Parroquias de su jurisdicción. Por tanto, su escrito no pasó más allá de aconsejar. Cada Diócesis pudo obrar según el parecer del Ordinario del lugar.

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    1. Aunque es cierto que en su escrito se excedió en sus indicaciones a las del gobierno.

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