jueves, 7 de febrero de 2019

Otro presbiterado es posible

Me llama poderosamente la atención la carga semántica del término “presbítero”, que se la aporta precisamente su forma léxica: es el comparativo (en función de superlativo si no hay con quién comparar) del adjetivo griego presbys, que significa anciano (de ahí la “presbicia”: pérdida de agudeza visual por la edad). Así que “presbíteros” sería el muy anciano o el más anciano.

Si nos pasamos de Grecia a Roma, nos encontramos con el mismo fenómeno, aunque sin la marca griega de intensidad. El lábaro romano, el estandarte de guerra, formado por el acrónimo SPQR (Senatus Populus-Que Romanus: el Senado y el Pueblo romano), pone por delante al Senado, la máxima institución política, formada por los “senes” (ancianos). En sus manos estaba el gobierno de la ciudad primero, y luego cuando creció, del imperio de Roma.

Lo que está claro es que cuando la Iglesia pensó (en griego) en diseñar su gobierno, vio claro que lo ideal era ponerlo en manos de los más ancianos (los presbíteros), “guiados” o controlados por una instancia superior: los epískopoi (literalmente, los “inspectores”). Es evidente que tanto Roma con el senado, como la Iglesia cuando hablaba en griego (sólo nos ha quedado el kyrie eleison y poco más) con los presbíteros, tenían la máxima confianza en los ancianos. Pero al ser la condición de anciano tan respetada y por tanto privilegiada, fue inevitable que se convirtiese en un oficio. Todos querían ser ancianos, igual que hoy todos quieren ser jóvenes: así apareció el oficio de “senador” (una especie de “ancianista”) por la parte de Roma, y el de “presbítero” por parte de la Iglesia. Eso significaba que se podía tener el título de anciano sin serlo. Para ello bastaba cursar la respectiva carrera política para el senado, o la carrera eclesiástica para el presbiterado. En ambos casos, ancianos de carrera. Cursándola con éxito, se podía ser orgánicamente anciano a edades muy tempranas.

Aparte de que cada edad tiene sus virtudes y sus vicios (que no es éste el motivo del presente comentario), en este momento de la historia de la humanidad somos víctimas de una severa devaluación de la ancianidad. Como máxima muestra de esta devaluación está la institución de la jubilación. Parte obviamente de la desconfianza en el anciano. En la Iglesia, todos están sometidos a la ley de la jubilación, menos el papa.

Obviamente no me estoy refiriendo al régimen laboral por cuenta ajena, que ha acabado imponiéndose como patrón universal, sino a las profesiones liberales y a las actividades vocacionales, como es el caso del sacerdocio y demás dedicaciones eclesiásticas en régimen de consagrados. Sólo tiene sentido la jubilación, si el ministerio sacerdotal se asimila al trabajo. Aunque la verdad es que un altísimo porcentaje de nuestro clero está por encima de la edad de jubilación. Y algunos están en edad realmente provecta. No se pueden permitir el lujo de jubilarse. La previsión de la Iglesia es que mueran con las botas puestas.

Pero no es al “presbiterado” eclesiástico, es decir a la alta ancianidad de los clérigos, a lo que pretendo referirme, sino a la enorme multitud de laicos “presbíteros”, de ancianos no tan provectos, que forman parte de la Iglesia; y que por obsesiones clericalistas, están sin aprovechar, cuando podrían aportar muchísimo valor a la Iglesia. Precisamente por la tempranísima jubilación laboral (a veces, prejubilación), se trata de “ancianos” con una enorme capacidad y disponibilidad para el trabajo pastoral y litúrgico. Si la Iglesia fuese capaz de “administrar” o gestionar adecuadamente este contingente de laicos preparados y dispuestos, no tendría motivos para quejarse de falta de “vocaciones”.
Si apareciese en la Iglesia un fundador cuyo campo de trabajo fuesen los jubilados, podríamos asistir a un extraordinario resurgimiento de la Iglesia. Claro que tenemos el diaconado permanente, pero tampoco estoy pensando en eso. “El Hijo del Hombre no vino para ser servido (diakonezénai), sino para servir (diakonésai) Mt. 20.28. Tampoco el sacerdote vino a aser servido. Pero en todo caso, ¿dónde está el impulso para reclutar y preparar y luego sostener a estos diáconos permanentes? Es una institución que languidece igual que los seminarios. Faltan en primer lugar formadores en vez de carreristas. Eso por una parte; y por otra, creo que es indispensable revisar el concepto y la función del diaconado, que como la misma palabra indica es un cuerpo auxiliar de los clérigos, para servirles (que eso significa diakonein). Por supuesto que en la liturgia ha de ser así; pero no acaba ahí la acción de la Iglesia.

Hay muchos frentes que atender; y en ellos, la iniciativa ha de ser de los laicos (p. ej. en toda la línea de incidencia en la política, en la impregnación de valores cristianos de la cultura y la comunicación, en la dinamización de grupos y actividades…) Hay en nuestra diócesis, decenas y decenas de jubilados dispuestos a asumir proyectos y responsabilidades de este orden. Pero lamentablemente, el simple hecho de jerarquizarlo absolutamente todo, subordinándolo a la iniciativa y autoridad del presbítero de turno (generalmente muy cansado ya, muy de vuelta de todo y agobiado por sus obligaciones ordinarias; tampoco es muy distinta la actitud de su obispo), constituye un freno, un neutralizador de cualquier iniciativa laica. No están dispuestos a soltar el control. Ésta es posiblemente una de las manifestaciones más crudas del clericalismo que denuncia el papa Francisco. Una denuncia que se queda en simples palabras; porque justamente hoy, la exclusiva clerical de la acción en la Iglesia es quizá el mayor obstáculo que se opone a su revitalización.

Como dicen los que han contribuido a arruinar congregaciones religiosas antaño tan potentes como los jesuitas, es el momento de los laicos. Pero ese momento no avanza a base de cargarse a los religiosos, sino mediante la promoción de los laicos. Y no como meros ayudantes o suplentes de los religiosos y de los clérigos, sino como auténticos motores de nuevas iniciativas, muy pocas de las cuales son de iglesia o de sacristía. La Iglesia necesita impregnar la sociedad. Pero no han de ser los curas los que abandonen su ministerio para poner en marcha esa Iglesia en salida. Si faltan curas para atender el ministerio sacerdotal, ¿cómo vamos a sacarlos a la calle y dispersarlos por ahí? ¿Acaso no hay laicos ya en la calle, más capaces que ellos para asumir los retos de esa Iglesia en salida? ¿Es que en la Iglesia lo han de hacer todo los curas?

En este momento existe aún una abundante cantera de jubilados que se formaron en colegios religiosos de verdad: que tienen una buena formación religiosa inicial. Son un plantel espléndido, capaces de revitalizar a la Iglesia: desde donde están, no desde las sacristías ni desde las curias, que son tierra cada vez más quemada. 

 
Pero si dejamos pasar el tiempo, se agotará esta cantera, porque hace ya algunos decenios que los colegios religiosos abdicaron de dar formación religiosa y formación humana bajo los principios cristianos. Y si dejamos que se desperdicie esta generación todavía bien formada, luego va a ser tremendamente difícil encontrar personas bien preparadas y en consecuencia bien dispuestas. Hoy por hoy, con estos efectivos, otro presbiterado es posible. 

Cesáreo Marítimo

18 comentarios:

  1. Como siempre, caro Cesáreo, documentada, profunda y actualísima la exposición. Años atrás recibí en el despacho a un miembro activo del Opus Dei que, alcanzada la jubilación se dedicaba por fín con pasión evangélica a ayudar a los demás en lo que más sabía, en la contabilidad de empresas. Una contabilidad que ya no era pro pane lucrando, sino para sacar el máximo rendimiento a las obras de cáritas (alquiler de pisos, ayudas en los recibos, etcétera). Por supuesto, sin cobrar y con dedicación plena.
    En el largo camino de la vida uno ha conocido laicos con una profundidad doctrinal que ya la quisieran en la facultad de teología. Pienso, por ejemplo, en los que nos ilustraban en las reuniones de Fe y Cultura de monseñor Carles. Oír una conferencia de uno de ellos sobre las virtudes teologales y compararla con los textos de la hoja dominical resulta ofensivo. Quien dice sobre las virtudes teologales puede decirlo de ética o del tratado de la Creación. Eso en lo doctrinal.

    Gentes hemos conocido con don de gentes, capaces de dirigir grupos parroquiales (jóvenes, niños, tercera edad). Por no hablar de las mujeres. La vida me ha ofrecido el placer de entablar amistad con profesoras de teología en círculos restringidos, sin aspavientos, con un dominio perfecto de los textos conciliares y pontificios.
    Son setentones. No tienen las manos consagradas por el obispo. Pero han sabido explotar el sacramento del bautismo y de la confirmación, con el del matrimonio si están casados, con una hondura espiritual que irradia e irradía más si encendiéramos las luces largas en la búsqueda de Cristo y en la difusión de su mensaje.
    Gracias, don Cesáreo. Ojalá su texto circule donde debe circular. Por ejemplo, en las reuniones de los obispos. Ese sí que es un escrito a estudiar.

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.

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    2. 21:10, eso siempre, siempre, siempre y por los siglos de los siglos amén.

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  2. Genus est mortis male vivere (i/ii)8 de febrero de 2019, 2:12

    "Vivir una vida mala es una especie de muerte" (Ovidio)


    Se me ocurre una serie de reflexiones:

    1. Diácono es servidor. Está, por tanto, en primer lugar, la simple función del diácono-servidor, que puede ser hecha por laicos y mujeres, y de otro lado, en segundo lugar, está el grado de diácono-sacramental o diácono-ordenado, dentro del sacramento del orden, reservado sólo a varones.

    2. Sería bueno recuperar los antiguos subdiáconos, eliminados por Pablo VI por causa del Concilio Vaticano II en Ministeria Quaedam. Lo mismo para el "acolitado" y los "ministerios" (aunque lector y acólito sólo son para varones). Sería bueno recuperar los antiguos Ostiariado, Lectorado, Exorcistado y Acolitado, sobre todo el Exorcistado.

    3. El Exorcistado debería de ser dado a todos los presbíteros, según pidió el P. Amorth, a fin de que se libere el máximo de fieles de la acción del demonio (todo cura debería de hacer exorcismos públicos eclesiales). Exorcistados privados, es decir, para hacer exorcismos no oficiales, como las oraciones de liberación, deberían de ser Ministerios Laicales, y podrían ser también las mujeres.

    4. El problema de las retribuciones. Para evitar caer en el abuso y la explotación de los laicos por parte de los diáconos y presbíteros (los laicos-esclavos), se ha de establecer un Estatuto de los Subdiáconos, Acólitos y Ministros, con el fin de establecer sus derechos, libertades, deberes, obligaciones y responsabilidades. También deberían de recibir dinero de bolsillo, unas dietas mínimas para compensar el trabajo. Ojito: no a los laicos trabajadores gratis y servidores que trabajan en cosas impropias sin rechistar.

    5. "Pero si dejamos pasar el tiempo, se agotará esta cantera, porque hace ya algunos decenios que los colegios religiosos abdicaron de dar formación religiosa y formación humana bajo los principios cristianos."

    En este punto, es necesario-vital volver a los orígenes de los colegios católicos, que ofrecían a sus alumnos un ejemplo arquetípico de profesor, religioso y presbítero. Hoy, el espíritu del Concilio ha aniquilado a los colegios católicos, junto con las parroquias y familias. De hecho, la Iglesia está en un círculo vicioso: las familias, las parroquias y los colegios no crean vocaciones, no hay religiosos y presbíteros porque no hay vocaciones. Por muchos jubilados que existan, si no hay jóvenes, la Iglesia está condenada a la pena de muerte.

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  3. Genus est mortis male vivere (ii/ii)8 de febrero de 2019, 2:29

    6. La Iglesia inspirada en el "Espíritu del Concilio", después de casi 55 años (1965, fin del Concilio), ya está agotada y muerta, y sólo da muertos que entierran muertos. O se repiensa el Concilio de otra manera, o se hace otro Concilio, pero lo de hoy, es pura putrefacción que putrefacciona.


    7. "[el] presbítero... generalmente muy cansado ya, muy de vuelta de todo y agobiado por sus obligaciones ordinarias; tampoco es muy distinta la actitud de su obispo."

    Ésta es otra situación que imposibilita totalmente toda renovación. Si el presbítero y su obispo tienen cansancio vital, es que hay una situación de muerte en la diócesis. Y se vuelve a la pescadilla que se muerde la cola: los muertos (curas y obispos) engendran muertos (vocaciones 0), y donde se reúnen los buitres (problemas y problemas) allá están los cadáveres (sin vocaciones, abandono de curas, apostasía de laicos).


    8. "Y no como meros ayudantes o suplentes de los religiosos y de los clérigos, sino como auténticos motores de nuevas iniciativas, muy pocas de las cuales son de iglesia o de sacristía."

    Antiguamente se efectuaban visitas "domiciliarias" con el Santísimo, a los enfermos y necesitados, a las ancianas y viudas del territorio parroquial. Sería necesario recuperar estas sencillas acciones que, ancestralmente, se encaminaban a dar esperanza espiritual a los más pobres de entre los pobres.

    Los laicos también pueden desarrollar las oraciones (Santo Rosario, Cofradías, asociaciones pías, devociones populares), que desde el Concilio, se "compró" la teología modernista de decir que todo ello (pobres, enfermos, necesitados, viudas, ancianos, oraciones, devociones) eran restos horrorosos, atávicos y arcaizantes de la Iglesia constantiniana. Así les va a los de la Iglesia conciliar...

    Las pequeñas y simples acciones espirituales y caritativas son más necesarias hoy en día, son la capilaridad del evangelio, más que firmar documentos para presos y exiliados, hacer enormes obras de justicia social, o meterse en aberrantes cavilaciones de teología progresista y modernista.


    9. Quizás debería de meditarse sobre el hecho de si no estamos sufriendo, a nivel de la Iglesia, una analogía de Apocalipsis, en forma de Gran Apostasía. Sin lugar a dudas, nuestra situación de crisis responde a 55 años de malas prácticas, abusos y delitos, y no sólo sufrimos las malas consecuencias de las pésimas acciones, sino también un castigo divino, que tiene un sentido rehabilitador.


    Mors Christi mors mortis mihi
    La muerte de Cristo es para mí la muerte de la muerte

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    1. "Vivir una vida mala..." hay que dormir por la noche jefe, de lo contario la cabeza no rige y éste es tu caso!

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  4. 8 de febrero.

    Hoy tiene que presentar su renuncia el obispo del Opus Jaume Pujol, presidente de la fantasmal tarraconense, proclamador del “camino de la afirmación nacional”.

    Era fácil el pronóstico cumplido de que antes de esta fecha tenían que montar algo gordo. Así la maniobra golpista del super dictador “coordinador relator”. Y los súbitos, coordinados y dosificados casos de abusos. El del fallecido Llagostera parece ficticio, con oscuras intenciones de peleas internas, con denunciante músico multi subvencionado hace décadas por la Generalidad.

    Todos los obispos cumple inexorablemente 75 años, presentan la obligada renuncia, y esperan. Sin más. Pero el obispo socio del Opus no, es un caso especial. Ayer sorprende con una nota anunciándolo, y unas engañosas informaciones sobre cómo se produce la sustitución. Es la percha para que todos los medios del régimen en lugar destacado digan lo mismo. Unidad de poder y diversidad de apariencias, y ya se ve qué poder. Todos con la misma interpretación:

    “Final polémico El obispo de Tarragona pone su cargo a disposición del Papa en pleno escándalo de abusos a menores”

    https://www.lavanguardia.com/vida/20190207/46281178427/obispo-tarragona-cargo-disposicion-papa.html

    El País: “El arzobispo de Tarragona renuncia en pleno escándalo de abusos a menores alega que cesa del cargo por motivos de edad”

    El Mundo: “El arzobispo de Tarragona se jubila en medio del escándalo de pederastia”

    ABC: “El arzobispo de Tarragona anuncia que deja el cargo en pleno escándalo por abusos a menores”

    Todos a una: “en pleno escándalo”. Preparado hace cuatro días.

    ¿A qué viene esta coordinada operación? Y tan artificiosa con casos aparecidos súbitamente hace cuatro días. El País, contra su interés, se teme una rápida aceptación de la renuncia. Ahí puede estar la clave. Si el Papa acepta rápidamente la renuncia al proclamador del “camino de la afirmación nacional” es inevitable interpretarlo como un rechazo del Vaticano a este uso indebido de la Iglesia, lo que sería letal para el maldito prusés de la discordia. Poniendo el foco sobre los súbitos abusos se intentaría desviar la atención.

    La operación puede tener otros retorcidos y alternativos intereses.

    Queda esperar que haga el Papa. Dios le asista.

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    1. Y que tendrá que ver su comentario con el magnífico artículo de hoy... El caso es poner nuestra pafarrada

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    2. Quién está detrás de toda esta campaña en estos momentos?
      Por qué se han tardado tanto años en den unciar?
      Cuánto han cobrado los que ahora denuncían?
      Quién les está pagando?
      Todo esto es muy oscuro...

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    3. Per un dia que hi ha un bon article ... Havia de sortir un a barrejar-hi la política.

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  5. Magnífico artículo Cesáreo, es lo mismo de los Hechos que hablan de "presbíteros", es el retorno a los orígenes, es la ordenación de hombres mayores casados de buena reputación, ¡¡vaya!!

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  6. Coincidencia total con el comentario de las 2´29. Mas acertado casi que imposible. Gracias.

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  7. Aqui y ahora se necesita urgentemente un Concilio NO ECUMENICO que nos retrotaiga al Espíritu de Trento. No hay más!!

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  8. Absolutamente de acuerdo con el relato del insomne Sr. Anónimo de las 4:37.

    El Domingo todos a Madrid, para que se entere de una vez por todas el Pdr Snchz ese que España es UNA y no 51!!!!!

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  9. 8 de febrero, el golpe de estado proclamado, el mismo día de la obligada renuncia del obispo del Opus Jaume Pujol.

    Hoy 8 de febrero el gobierno, ilegítimo y traidor, se da un autogolpe de estado contra sí mismo, como modo de dar el golpe contra España, proclamando que la soberanía nacional residirá en una “mesa de partidos catalanes”. Lo hace en Consejo de Ministros con un papelucho de tres páginas:

    “Esta es la propuesta del Gobierno a la Generalitat”

    https://elpais.com/politica/2019/02/08/actualidad/1549642727_977816.html

    El gobierno golpista pretende que el golpe sea consumado por un “coordinador” que fijará el orden del día del golpe.

    Es una proclama golpista al estilo de los pronunciamientos militares del siglo XIX, sólo que ahora con el delirio de que es el propio gobierno quien se declara ilegítimo y pretende establecer que la autoridad es “la mesa de partidos catalanes”. Todo esto lo revisten como una “ruptura del diálogo” con los impunes golpistas de la Generalidad catalana. Lo llaman ruptura de diálogo, pero mantienen la oferta y proclamación golpista. Aquí si son coherentes. Como proclaman el poder superior de “la mesa de partidos catalanes” se someten a lo que estos establezcan. El verdadero golpe lo tiene que dar “la mesa de partidos catalanes” con lo que ella determine.

    Toda esta bochornosa y delirante farsa tiene una lógica explicación. Ni el gobierno, ni el futuro coordinador, ni la mesa de partidos catalanes son nada ni nadie. Son meros títeres del poder que realmente les manda escenificar el golpe. Un poder oscuro fácilmente identificable: el sanedrín del Opus catalán, que desde hace mucho tiempo es el verdadero poder que tiraniza a todos en España. Que lleva actuando el mismo tiempo bajo el paraguas del Vaticano, que esperemos el Papa Francisco se lo acabe quitando. Ante la forzosa renuncia en el 8 de febrero del obispo del Opus Jaume Pujol, presidente inelecto de la fantasmal tarraconense, han acelerado los tiempos golpistas en forma de farsa.
    Tras la proclama golpista queda la consumación del golpe, consistente en los cambios en el ordenamiento jurídico para que “legalmente” se aseguren del supremacismo del sanedrín opusino catalán a través de sus títeres. Veremos si les dejamos y si lo consiguen, dependiendo en gran medida del Papa.

    Es un proceso golpista en el que llevan muchos años de violencia. Es exactamente lo mismo que le mandaron decir a Zapatero como condición para situarle como títere presidente del gobierno a través del 11-M:

    “14 nov. 2003. Zapatero, prometió ayer solemnemente apoyar la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán”

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  10. 2)

    Al mismo tiempo, mandan al turista universal a costa del contribuyente, el burgués comunista Rafael Ribó, en funciones de Sindic de Greuges, que saltándose arbitrariamente y golpistamente sus competencias investigue a la Iglesia en Cataluña por los casos de abusos. Lo que es un modo de reconocer que él es encubridor de los casos de abusos en las instituciones públicas catalanas, que sí es su competencia investigar si se han encubierto y no lo hace, como ayer mismo confesaron en un caso. La artificiosa investigación de este turista mundial a costa del contribuyente va especialmente dirigida y amañada “contra”, en realidad a favor, del obispo del Opus Jaume Pujol, justo el día que se ha visto forzado a presentar su renuncia. Con esta amañada “persecución” a Pujol, que posiblemente acompañarán de nuevos shows, pretenden dificultar que el Papa acepte su renuncia, ya que la presentarían como una desprotección a un obispo injustamente atacado. Y si la acepta pretenderán que no se interprete como una desautorización expresa a la instrumentalización de la Iglesia que ha hecho para el maldito prusés golpista de la discordia, desviando la atención hacía los abusos.

    “El Síndic abre una investigación monográfica sobre abusos en el ámbito de la Iglesia católica 08/02/2019”

    “han realizado algunas manifestaciones que minimizan la gravedad de los hechos”. Una afirmación que apunta sin decirlo al arzobispo de Tarragona Jaume Pujol quien afirmó que algunas acciones podían ser fruto de “un mal momento”

    https://www.lavanguardia.com/sucesos/20190208/46293132415/sindic-de-greuges-investigacion-abusos-sexuales-iglesia.html

    Qué pícaros son con sus trucos.

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  11. Como era previsible, siguen montando el show para Pujol:

    “Un centenar de personas protesta ante el Arzobispado de Tarragona contra los abusos a menores 9 FEB. 2019 18:24

    convocada por las redes sociales bajo el lema: "La canalla no es toca" (las criaturas no se tocan), Los asistentes han pegado en la fachada del palacio episcopal de Tarragona algunos carteles en los que se podía leer: "basta de impunidad". Cinta Oliván, una de las promotoras de la protesta. su "estupor" por las declaraciones que hizo el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujo han repartido folletos con instrucciones para darse de baja de la Iglesia.”


    https://www.elmundo.es/cataluna/2019/02/09/5c5f0a2921efa026518b46b2.html

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  12. Esta muy bien lo expuesto por cesario. Pero la realidad es que casi toda esa cantera de jubilados, en su momento (cuando tenían 18-25-30 años fue pasada y picada en el "espiritu del concilio" liberscionismo, ranherismo, teilhardismo, etc... Y nazionalismo. Y son hoy los jubilados que ocupan los primeros bancos de las parroquias en las misas-folkloricas, manteniendo prácticamente vacío el templo. Puede duvisarse Alguna familia joven con niños pequeños en el fondo del templo, arrodillándose ante Cristo crucificado en la santa Eucaristía. Algún otra familia con niños pequeños arrodillados ante el sagrario, en el lugar mas apartado del templo, allí casi solitario, allí esos jóvenes padres enseñando a decir a sus hijitos: "sagrado corazón de Jesús en vos confió". Mientras, en los primeros bancos del templo los jubilados con sus zitos amarillos cantan canciones mundanas animados s por un par de adultos guitarreros que no hanvsuperado el estadio adolescente.

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