miércoles, 21 de marzo de 2018

Suprimir Misas... Cerrar la parroquia


Mn. Joan Miranda ha sido desde siempre una vaca sagrada, la niñita de los ojos del Arzobispado de Barcelona. Ahora es párroco de San Pio X, en el barrio que se construyó como obra social del Congreso Eucarístico Internacional de 1952, obra del extraordinario Arzobispo Dr. Modrego. 

Progre hasta la médula, pero de carácter estricto y petulante, mosén Miranda es un sacerdote que ha ido de fracaso en fracaso en la pastoral, y de triunfo en triunfo en los nombramientos parroquiales. Desde aquellos lejanos años en que fue coadjutor en la misma parroquia que ahora dirige, pasando luego por los sonados fiascos en las parroquias de Mollet, Caldas de Montbui y Premiá de Mar, el padre Juan, desde cada parroquia de la que ha salido, ha ido siempre a recalar a otra mejor, tanto mejor como han podido: una comunidad numerosa, asentada y fija y también, cómo no, con una apreciable holgura económica en las cuentas parroquiales. Una parroquia en la que hubiese mucho por arruinar. 

Y así, nuestro mosén Miranda ha ido de fracaso en fracaso pastoral y de triunfo en triunfo personal gracias a la política de un obispado dedicado desde tiempos inmemoriales a premiar a los amiguetes torpes. El staff eclesiástico siempre les ha procurado a estos singulares personajes parroquias prósperas que devastar. Es la política clerical del postconcilio. 

Mn. Joan Miranda Pérez
Pero que nadie caiga en la ingenuidad de pensar que el responsable último y absoluto de sus desaguisados es Miranda. No por favor. Existe en la Archidiócesis de Barcelona un lobby de gobierno eclesial atávico y antediluviano, que se ha ido reproduciendo de generación en generación y que coloca a sus seleccionados peones en determinadas parroquias de línea netamente católica, con el objetivo de desactivar con su presencia lo poco o lo mucho de recta doctrina y de praxis evangelizadora que pueda quedar. Así la ONG estará servida, con sus sobadas matracas aparentemente evangélicas de acción social y servicio caritativo a los pobres, pero sin adoctrinamientos avasalladores, ¡comme il faut!  El pobre Miranda es uno de esos curas destinados a ser meras correas de trasmisión de un objetivo más profundo: Reducir la Iglesia Católica a la irrelevancia.

Con un carisma del todo singular, este sacerdote se ha distinguido por su capacidad de establecer su propia e inapelable normativa por encima de cualquier otra. Por muy eclesiástica y ortodoxa que sea, la que elimina; y una vez tomada esa personalísima decisión, exige a los fieles su más riguroso cumplimiento. Las comunidades por las que ha pasado, todavía recuerdan su indisimulada irritación cuando alguien le llevaba la contraria. Hiciese lo que hiciese, tenía toda la razón. En fin, que cuando era premiado por el obispado con un traslado casi todos los fieles respiraban aliviados…

Con estos mimbres pues se le ha ido tejiendo su carrera parroquial. Y para salvarle la cara, el Arzobispado le ha ido deshaciendo discretamente todos los entuertos que fue dejando en las parroquias por donde pasó. Es que nació como estrella rutilante con un brillo inmejorable. Sin embargo, parece que Miranda, de nuevo, ha empezado a pinchar… una parroquia más desmantelada. ¡Y de qué manera!

En la hoja informativa del 11 de marzo se despacha de esta guisa: "Es una pregunta que a menudo me hago" (respecto a la eliminación de una misa) "El motivo es la poca asistencia de personas. En el momento de empezar la misa no se llega al 50% de las personas que hay en el momento de acabar." Sobre todo, se lamenta el pobre de la misa vespertina del domingo. Tras una breve estadística comparte la crisis de ansiedad que sufrió cuando "al comenzar la misa éramos 11 personas y al acabar 20; tuve que leer las tres lecturas y el salmo porque nadie se levantó; no prediqué de nervioso que estaba…".  El colapso psíquico fue considerable. Por la tremenda acumulación de trabajo, habrá que suponer.

Y sigue con el dato más desgarrador: "En la capilla del Santísimo caben 70 personas. En el templo 900; calculo que habitualmente, sumando todas las misas de fin de semana, vienen de 500 a 600 personas (depende de los días); es decir, que en una sola misa cabrían todos. Comprendo que para facilitar la asistencia se celebren más. ¿Pero hacen falta tantas?" ¡Caramba! Ha llegado al núcleo de la cuestión: no es que le falten fieles… ¡Le sobran misas! 

Interior de la parroquia de San Pío X
Y eso le ocurre en un barrio con más de 15.000 habitantes que responden a una singular estructura social, totalmente favorable a la Iglesia, puesto que siendo el barrio una obra social de la Iglesia, acabaron concediendo las viviendas del Congreso a aquellos que tenían algún enchufe en el obispado de aquel entonces: cargos y carguitos de Acción Católica, de la Obra de Ejercicios, hermanos y sobrinos de curas y frailes. Por eso se juntaron en el Congreso una legión de benditos y santurrones, pero también de devotamente religiosos que se hicieron con uno de esos pisitos molones que acabaron siendo de propiedad tras 15 años pagando ¡200 pesetas al mes! Ese es pues, en origen, el tejido social de la parroquia de San Pío X del barrio del Congreso Eucarístico. 

Hasta hace bien poco, todavía con mosén Francesc Lladós al frente de la parroquia, se vivía de aquellas rentas: cinco misas los domingos y las de 11.30 y 13 horas con una asistencia más que aceptable. La economía boyante, no por la generosidad de los fieles, sino por el segundo premio de la lotería de Navidad que tocó al número que venía jugando la parroquia desde hacía casi cuarenta años y que por fin tocó. Más de cien millones de pesetas, con los cuales se constituyó una fundación que enjuga el permanente déficit de las cuentas parroquiales. 

En descargo de mosén Miranda recordemos que la parroquia de San Pio X tiene una atormentada historia, en la que destacan algunos golpes tremendamente duros. El más nefasto, el protagonizado por el diácono entonces y ahora sacerdote a pesar de los pesares, Albert Salvans. Su ordenación sacerdotal en el extranjero (con el silencio obsequioso del obispado de Barcelona) a pesar de su borrascoso currículum, colmó el vaso de los escándalos. Fue miembro eximio de la Casa de Santiago, Seminario de vocaciones tardías fundado por Alfredo Rubio de Castarlenas, cuya prioridad era mostrar el amor de Dios con el propio cuerpo. Es decir, fornicando indiscriminadamente todos con todos y con todas, sin distinción de sexo, edad o estado civil. Albert Salvans, seminarista de este seminario ultra-progresista que inició su ministerio diaconal en la parroquia de San Pío X del Congreso, se puso morado dándole gusto al cuerpo. 

Albert Salvans, "exiliado" en Kenia
El párroco de entonces, Carlos Soler Perdigó, siguiendo los saludables hábitos de la diócesis, fue luego promocionado a la dignidad de obispo auxiliar de Barcelona y titular de Gerona. La explicación de ese fenómeno es bien sencilla: a pesar de que siendo él el párroco era responsable de todo lo que ocurriese en la parroquia (y sobre todo de la conducta del personal eclesiástico que en ella cooperaba bajo su autoridad y responsabilidad in vigilando), declaró a quien quiso escucharle, que él no se enteró de nada, entre otras cosas porque nunca dormía en la rectoría sino en el pisito de sus padres.

Pero los escándalos de ese tal Salvans no se produjeron todos de noche. La prueba está en que tan descarados fueron, que el obispado tuvo que emplearse a fondo, muy a fondo y con ayuda del poder civil, para que no saltase el escándalo a la opinión pública. Y funcionaron los diques de contención. Por eso pudo volar tranquilamente Salvans y ser ordenado en Inglaterra, y pudo ser nombrado obispo su párroco sin que se produjese el menor escándalo público. Y eso que hasta un suicidio hubo de una joven como consecuencia del destrozo personal que le habían causado la conducta del diácono y la irresponsabilidad del párroco. 

Aquello fue una bomba de neutrones que arrasó buena parte de un sólido tejido católico, que se recuperó a duras penas con mosén Lladós y que evidentemente ha languidecido durante la genial actividad pastoral de mosén Miranda.

Y es que el carácter borrascoso de Joan Miranda no da para afrontar frustraciones, a tenor de lo que afirma al final de su carta pastoral: "He tomado dos decisiones: Consultarlo con el Consejo Parroquial y, si suprimimos la misa vespertina, avisarlo con un par de semanas de antelación". Más no puede hacer el pobre. Lo que necesita nuestro personaje es otra parroquia. Pero no en decadencia como la que abandonaría con la venia del obispado, porque eso le deprimiría… Lo que necesita para subirle el ánimo es una parroquia boyante en la que pueda sentirse a gusto. El Sr. Arzobispo no le negará esta gracia: él es tan comprensivo con estas vacas sagradas como lo fueron sus antecesores. No sufra mosén, que ya le buscarán una parroquia con la que pueda curar su depresión.

Arreglado pues. Otra parroquia en vías de extinción y su afamado párroco enterrándola. ¿No viene gente? Misa suprimida. Es un baño de realidad. Pero resulta que cuantas menos misas se dicen… menos gente viene. ¡Y él lo sabe! Pero en el universo de mosén Miranda no cabe ningún examen de conciencia ni remordimiento alguno. Las cosas son así y punto. Sus amigos del arzobispado, inundados de realidad, acabarán dándole otra parroquia para que el chasco no se haga insostenible y para poner remedio a su galopante depresión. Es un sagrado deber que tienen con una de sus vacas sagradas. La dificultad reside en que ya casi no quedan parroquias guays al gusto de esos viejos roqueros, que ahora se han convertido en lastimeros cantantes de country que esperan que algún vaquero venga en el último momento a salvarles.

El Cojo de Calanda

19 comentarios:

  1. Un ejemplo más de la obra de destrucción de la Iglesia, desde dentro.

    Uno de los más descarados y sangrantes usos de la Iglesia al servicio del maldito prusés de la discordia, y sobre todo significativo de las fuerzas oscuras que lo mueven, fue la designación por Jaume Pujol de Pilar Rahola como representante de la Iglesia en el Domund. Era la condición de histriónica dama del prusés la que quisieron colar, además de feroz abortista, adornándola debidamente para la ocasión.
    Hoy los mismos siguen con lo mismo:

    “Pilar Rahola critica a Occidente por callar ante el exterminio de cristianos en el mundo actual

    En su nuevo libro ‘SOS Cristianos’, denuncia el “ominoso ostracismo informativo” sobre una persecución organizada
    21/03/2018 Religion Confidencial”

    https://www.religionconfidencial.com/iglesia-estado/Pilar-Rahola-Occidente-exterminio-cristianos_0_3114888511.html

    O triunfo del maldito prusés de la discordia “ o el enquistamiento del conflicto, el barrizal interminable y la inestabilidad política.”

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  2. Suprimir Misas lo ven mejor que cambiar la manera de proceder en los ámbitos parroquiales. Estos dinosaurios progres son los peores, aún anclados en el 68.
    Próxima Misa también en los capuchinos de Sarria por “los presos políticos”.
    Y me alegro que el cojo de Calanda, aparte de ser curada su pierna, la Virgen del Pilar le devuelva la vida después de más de 300 años y encima escriba una entrada en esta página!

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    1. ¡Qué suerte tiene Calanda! No ha tenido más que un cojo en su dilatada historia. Y eso fue hace 300 años.

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  3. Realmente para deprimirse de verdad. Como dice San Juan de Avila que le contesto un sacerdote al que advertia del estado del rebaño: "¿Duermen todos? Pues durmamos nosotros tambien"

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  4. La Rahola va para ABADESA honoraria de Cataluña, sino al tiempo!!!

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  5. Abadesa MITRADA,como tiene que ser, HOMBRE!

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  6. De Calanda fue párroco el cardenal Omella. De Calanda era Luis Buñuel. De Calanda son los melocotones que maduren por la Virgen del Pilar y los tambores de Semana Santa. De Calanda fue el célebre cojo cuya existencia se pone hoy en entredicho. Sobre todo ello, hay un dato que el alias seguro conoce: Calanda tuvo sus mártires contemporáneos. La columna anarquista que salió en el verano del 36 de Barcelona mató a muchos sacerdotes y religiosos del Bajo Aragón. Al cura de Calanda y a un número elevado de dominicos que tenían allí un convento. Hoy están en los altares. Me he acordado de ellos cuando he leído la triste noticia que recoge Germinans. Dios estaba dispuesto a salvar la ciudad, recuérdese, aunque sólo hubiera un justo. Aunque sólo hubiera un fiel, la misa no debería faltar. Resulta triste recordarlo.

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    1. Más que eso: aunque solo estuvira el oficiante, debe celebrarse la misa. No olvidemos que se trata de una Comunión con Dios. El tal JMP (me niego a poner su nombre completo), además de todo lo que se ha dicho, debe de ser un completo incrédulo. No merece las órdenes que lleva.

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  7. Un terrible plan de eliminación de misas22 de marzo de 2018, 12:58

    "En la capilla del Santísimo caben 70 personas. En el templo 900; calculo que habitualmente, sumando todas las misas de fin de semana, vienen de 500 a 600 personas (depende de los días); es decir, que en una sola misa cabrían todos. Comprendo que para facilitar la asistencia se celebren más. ¿Pero hacen falta tantas?"

    Una feliz coincidencia, o sincronicidad como diría Jung, es la noticia de hoy con la otra noticia que, presumiblemente, nos ha contado un rector.

    El Arzobispado tiene ya sobre la mesa la "gran supresión" en toda Barcelona ciudad, debido a la falta de sacerdotes, de multitud de horarios de misa, tanto de laborales como de festivos, para concentrarlas en unas parroquias y misas referenciales.

    Es decir, en lugar de preguntarse por dos cuestiones:

    a) por qué hay falta de vocaciones sacerdotales, que está causada por la teología y espiritualidad modernista del nacional-progresismo eclesial barcelonés y catalán,

    b) que hay que declarar Barcelona como "Ciudad Abierta a los Nuevos Movimientos y Órdenes", fuente de nuevas vocaciones y carismas del Espíritu Santo,


    este terrible gobierno arzobispal de Barcelona ha decidido que sólo con los curas barceloneses "nostrats" se puede solucionar la que será la destrucción de la Iglesia de Barcelona: reducir misas a lo mínimo y concentrarlas en lejanas parroquias referenciales, imposibles por la distancia y el tiempo empleados para poder ir para enfermos, ancianos, trabajadores, amas de casa atareadas...

    Todo indica que como dice el articulista "El Cojo de Calanda", el anciano y desapariciente a extinguir clericato nacional-progresista, ha decidido morir matando a la diócesis impidiendo el acceso a la renovación de nuevas fuentes carismáticas, en forma de nuevos movimientos y órdenes y congregaciones nuevas o renovadas, y como pueden quedarse con "parroquias ricas" y serán consagrados que "no parlen catalá ni són del nostre tarannà", han decidido tomar la peor de las iniciativas: cerrar el acceso a lo nuevo por razón económica y lingüístico-nacionalista, y quedarse con los restos codiciosos, las parroquias ricas, más codiciadas: son muertos que entierran a muertos.

    Niéguense en rotundo todos los fieles de las parroquias que sufrirán la supresión o reducción de misas, y el traslado a otra parroquia lejana con centro referencial de misas y confesiones, pues hay una solución a la que el gobierno arzobispal nacional-progresista no quiere recurrir por puro egoismo.

    La práctica indica dos cosas:

    1. Las parroquias con misas suprimidas y reducidas pierden al 100% fieles y causan la DEVASTACIÓN católica del territorio parroquial. Comprobado científicamente. A las parroquias que vais a ser agrupadas a una referencial: vais a morir, sí o sí, no aceptéis nunca, bajo ningún concepto, la agrupación, pedid alternativas...

    2. Hay otras alternativas de éxito, que este inhumano gobierno arzobispal SÍ CONOCE PERO NO QUIERE RADICALMENTE EN ABSOLUTO POR RAZONES DE EGOÍSMO ECONÓMICO: dar acceso a los nuevos o renovados movimientos, órdenes y congregaciones que sí son ortodoxos, fieles a la sana y recta doctrina moral, de fe y de costumbres católicas.

    No se crean que "los nuevos curas no saben catalán ni son de nuestro talante": nosotros los católicos sólo necesitamos que nos salven y alimenten nuestras almas, lo hagan en castellano o sean de fuera, pues con el tiempo ya aprenderán.

    A grandes males, grandes remedios... encara que no siguin "dels nostres"...

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    1. Recuerdo este recuento de Roberto el de las cabras:

      - Si tengo 5 parroquias en que los días de cada dia van sólo unos 20 fieles, y si los concentro en una sola misa de una parroquia referencial, entonces tengo el lleno asegurado con 100 fieles, con lo que incluso se genera por ella misma una parroquia misionera más atractiva que es más eficiente, la gente de diversos barrios se conocen y [......] (añadir más fantasías).

      Lo cierto es que la referencial apenas contará con 30, y como nadie del obispado ni le importa ni le interesa, lo cierto es que las 4 parroquias agrupadas saldrán perjudicadas: la gente sólo irá los domingos, y cada vez menos, al perder el hábito diario.

      Hay otra excusa más tenebrosa:

      - Pusimos en el pasado a curas de fuera pero fue un fracaso porque empezaron a tomar.

      No explican la razón completa: fueron literalmente arrojados a malas parroquias que los de aquí no querían, completamente abandonados del todo por el Arzobispado. El resultado era predecible desde antes de implantar el plan: el cura quedaría hecho trizas psíquicas y espirituales, sólo era cuestión de tiempo. Historia de un fracaso anunciado y deseado.

      La solución pasa por que vengan curas apoyados por grupos, pero eso significa que hagan misas en castellano, tengan éxito asegurado por ser buenos y santos sacerdotes, se vayan extendiendo y quedando con las parroquias, y dejen en evidencia al gobierno del obispado de Barcelona, y con el tiempo, sean sustituidos por estos de fuera... por ser mejores, mucho mejores.

      Yo gritaría: volem mises en castellà a la nostra parròquia... y no ir a otra parroquia para oírlas mal hechas en catalán por un cura que ni cree en su propia religión a la que se casó cuando fue joven...

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  8. A dónde llegaremos, Dios mío. Que vergüenza de "servidores" de las ovejas. Son lobos disfrazados. ¿Se puede aguantar tanto?. ¿Cuánto mal están haciendo estos adoradores procesistas. ¿Cómo pueden anteponer sus pensamientos y deseos políticos, a guiar el rebaño que le ha sido encomendado por el camino de la solidaridad, respeto Amor?. Papa Francisco, ¿está ud. bien informado o le ocultan la realidad todos estos falsos sacerdotes y obispos?. Todos estamos necesitados de Miseriordia, pero éstos que están destruyendo nuestra Iglesia católica, la necesitarán más aún.
    Dios mío, ¿qué podemos hacer?.¿ Hasta cuándo callaremos públicamente y nos manifestaremos en contra de los que nos quieren hacer errar en el camino?. Sr. Cardenal Ud es el máximo responsable de esta situación. No lo permita y sea valiente. Acabe de una vez con estas herejías en la Iglesia. Fuera de ella pueden ser respetables siempre que no atenten contra el bien general ni coaccionen a los que no pensamos así.
    Santo cura de Arts, ruega por la la Iglesia católica que tanto serviste con tu ejemplo y servicio a los feligreses que se acercaban a tu confesionario.

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  9. ¡Que pena me da.... pobrecito, tuvo que leer él solo las tres lecturas y el salmo...! Esto da para un montón de comentarios. Para no hacerme pesado diré solo dos:
    1º ¿así es como lleva la parroquia? porqué no tiene instruidos y catequizados a sus feligreses, para que cooperen en los asuntos de su competencia? como leer las lecturas, etc ?.
    2ºSi quedó extenuado, el pobre, por leer tanto... me gustaría verlo "trabajando" de verdad. En una obra de paleta; o si quereis de sanitario en un servicio de URGENCIAS. Entonces no solo NO predicaría de lo nervioso que estaba. Yo creo que directamente se cortaría las venas.
    NO se debería ser TAN FUNCIONARIO eclesiástico. Hay que trabajar más y mejor en la viña del Señor. Si no es así que pruebea trabajar de verdad.... en fin, para que seguir.

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  10. "El motivo es la poca asistencia de personas. En el momento de empezar la misa no se llega al 50% de las personas que hay en el momento de acabar."...
    Esto no es infrecuente en las misas de domingo por la tarde, pero aún así son misas que hay que cuidar especialmente. En mi parroquia es precisamente la misa en la que hay más jóvenes, y jóvenes que además se confiesan periódicamente. De todas maneras, San Pío X tiene hoy por hoy una relativa buena salud, no creo que ni mossén Miranda pueda hundirla.

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  11. Es más fácil suprimir Misas y cerrar Parroquias que revisar y cambiar actitudes. Pocos sacerdotes y consagrados quieren ir por la vía de la revisión y del cambio. Les va muy bien la inercia y la mediocridad. Un ejemplo: los hijos e hijas de San Benito en Cataluña. Qué hay, qué les queda de la conversatio morum?

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  12. "...Albert Salvans, seminarista de este seminario ultra-progresista que inició su ministerio diaconal en la parroquia de San Pío X del Congreso, se puso morado dándole gusto al cuerpo.

    Albert Salvans, "exiliado" en Kenia
    El párroco de entonces, Carlos Soler Perdigó, siguiendo los saludables hábitos de la diócesis, fue luego promocionado a la dignidad de obispo auxiliar de Barcelona y titular de Gerona. La explicación de ese fenómeno es bien sencilla: a pesar de que siendo él el párroco era responsable de todo lo que ocurriese en la parroquia (y sobre todo de la conducta del personal eclesiástico que en ella cooperaba bajo su autoridad y responsabilidad in vigilando), declaró a quien quiso escucharle, que él no se enteró de nada, entre otras cosas porque nunca dormía en la rectoría sino en el pisito de sus padres."

    Aunque ignoro completamente el caso, y no conozco las declaraciones de todos los afectados, por proximidad con otro caso que se dio en una parroquia de Barcelona bajo el pontificado de Sistach, y viendo la realidad de Gerona, sí me es habitual reconocer esta típica actitud del consagrado barcelonés bajo el postconcilio de hermenéutica rupturista, con todas sus herejías y escándalos morales:

    - "Nunca preguntes, hijo mío, nunca preguntes, si quieres vivir bien..."

    - "Corre, corre, corred un tupido manto..."


    Hay una más que evidente omisión del deber debido de ejercer sus responsabilidades in vigilando, que es preguntando.

    El supuesto suicidio podría haberse evitado, incluso desde sus mismos inicios, por mi experiencia, si estos consagrados hubieran adoptado una actitud inquiriente e inquisitiva (= tratar de llegar al conocimiento de una cosa, especialmente a través de preguntas), todo lo contrario de la compostura "dispositiva", que consiste en esperar panxacontent a recibir denuncias sólo oficiales y formales, bajo nombre y domicilio (con el carnet en la boca), que jamás nadie hará ante esta espantosa justicia diocesana de Barcelona, evitando visitas apostólicas y preguntas a los afectados (uy, uy, uy... visitar, ver, oír y preguntar, uy).

    Nunca jamás se pondrán a investigar proactivamente cuál es la realidad de las cosas que se desarrollan bajo su jurisdicción, que es la conducta "inquisitiva" (investigar activamente la verdadera realidad en lo máximo posible).

    De hecho, viendo el desastre espiritual, teológico y vocacional de Gerona bajo el obispo Pardo (una diócesis a extinguir visto el promedio de edad de sus curas, superior a los 70 años), en el que no hay parroquia de la misma capital de Gerona donde no encuentre graves delitos, vulneraciones, abusos y errores litúrgicos, fideísticos y morales de todo tipo, demuestra que se sigue con la misma sana divisa de los Tres Monos y el Buda Tranquilo:

    - "No preguntes, no preguntes... quédate en casa... en el Palacio Episcopal... ojos que no ven, oído que no oye, corazón que no siente, boca que no se equivoca, mano que no mete la pata..."

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  13. Me recuerda el caso, hace unos años, de la parroquia en una población, capital de comarca, del obispado de Lleida. Se celebraban dos misas dominicales, a las 9 y a las 12.
    El párroco pidió a los feligreses de la misa de 9 que votaran, no sí o no, como dice el evangelio, sino con cartulinas de colores, la suspensión de dicha misa; advirtiéndoles, previamente, que él era partidario de su eliminación, ya que no tenía vicario y debía atender otras poblaciones. Muchos feligreses, aún contraviniendo sus propios intereses, votaron a favor de la decisión del sacerdote para no contrariarle y así se eliminó dicha misa.
    Cuando, al poco tiempo, tuvo vicario no la repuso; y posteriormente, al ser trasladado a Lleida, pidió encarecidamente al nuevo párroco que no la repusiera.

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  14. Lo dicho, son FUNCIONARIOS, en el peor de los sentidos. Cuanto menos trabajen , mejor¡¡¡. Les importa un carajo la vida espiritual de sus feligreses. Si no tivieran aseguradisimo el sustento y dependieran de lo que trabajasen, otro gallo cantaría.

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  15. Perquè no publiqueu el meu escrit d'ahir? Perquè no us agrada?
    Pluralitat és donar veu a tothom!!!

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  16. Soluciones. Missas de un cuarto de hora como las que hace mossèn Pardo, y que se llenan. Más vale esto que nada, y el que se quiera quedar a dar accion de gracias, que pueda. También que en las misas se pongan enfermos en la primera fila, y bendecirlos para que Jesús les cure.

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