lunes, 29 de enero de 2018

La miopía de Omella

Nuestro cardenal padece una miopía muy acentuada, hasta el extremo de no ver absolutamente nada cuando se saca sus gafas de cristal doble. Tan corto de vista es nuestro obispo que es habitual que, al quitarse las gafas cuando se pone o saca la casulla, deje de reconocer a la persona que tiene delante. Más de una vez se le ha oído decir: “Dejarme poner las gafas, que no os veo”. Miopes hay muchos y hoy en día no es más que una ligera inconveniencia. Sin embargo, sucede en ocasiones que se utiliza el defecto visual para no ver determinadas cosas o situaciones y se ampara uno en la miopía para invocar su ignorancia respecto a determinado hecho. Simplemente porque alega que no lo ha visto.

Viene a cuento la alusión a la deficiente capacidad visual de nuestro obispo por unas manifestaciones que escucharon el otro día unos emisarios germinantes que mandamos a Cretas, su localidad natal, donde se le tributó un homenaje, con plaza y placa dedicada incluida, aprovechando el motivo de la reapertura al público de la iglesia parroquial de la Asunción, que ha estado casi tres años cerrada, por riesgo de derrumbe. Ante todo, debe resaltarse que la jornada resultó un auténtico éxito, a pesar del frio reinante, demostrándose que el cardenal es profeta en su tierra, donde pudo gozar, junto con el arzobispo de Zaragoza, de una asistencia masiva tanto a la misa como a la comida que tuvo lugar en el polideportivo municipal, que presidió el propio Omella ensotanado de purpura cardenalicia.

Pero mientras el cardenal se sometía a un auténtico baño de multitudes, nuestros enviados especiales escucharon que unos asistentes al acto le inquirían:

- Ya valen tantas banderas independentistas y sermones separatistas en las Iglesias.
A lo que Omella les contestó:
- Pues ya me dirán ustedes dónde -dándose la vuelta y no mirándolos más.
Hombre, hombre, querido y respetado señor cardenal. Sabemos que, desde que tiene sus dos auxiliares, ya no pasea tanto por Barcelona, ni en metro ni en su Nissan Qashqai, pero que no haya atisbado a ver las pancartas independentistas y los lazos amarillos de, entre otras, las parroquias de Sant Andreu o de Sant Medir o incluso el cartel de “Democracia” que cuelga en la entrada a la cripta de la Sagrada Familia, no le permite tachar de fantasiosos a esos alarmados feligreses. Hoy en día se accede fácilmente a la información y todo el mundo ha podido observar las fotos con las torres de los campanarios de las iglesias con banderas esteladas. Ciertamente, en su diócesis son escasas. ¡Tiene la suerte de regir una diócesis tabarnesa! Pero si va al bajo Montseny, a la Plana de Vic, al Bages o al Berguedà, no digamos si acude a las comarcas gerundenses, a pesar de su aguda miopía, podrá ver nítidamente las banderas independentistas en las torres de los templos de casi cada pueblo, por grande o pequeño que sea.

Resultado de imagen de esteladas en iglesiasSe lo digo, señor cardenal, con todo el respeto y consideración. Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver. No le he llamado ciego, sino simplemente miope. Que, en su caso, es público y notorio. Porque llegar a afirmar “ya me dirán dónde están las banderas en las iglesias”, cuando han circulado fotos de docenas de ellas y a buen seguro usted habrá podido ver personalmente más de una, pese a su visión borrosa, no es más que una evidente negación de la realidad. Existe una parte de la Iglesia en Cataluña que ha tomado partido descarado a favor del secesionismo. Ha dejado las torres de sus campanarios, ha cedido sus locales parroquiales, incluso han contado votos en el templo y se han utilizado los bancos de iglesias como barricadas. Esa parte de la Iglesia se ha decantado por una porción del pueblo que representó en la última contienda electoral un 47% de la población y ha despreciado al 53% restante. Es lógico que ese 53% se muestre molesto. Especialmente si se trata de la Iglesia, en mayúsculas, en la que, obviamente, deberíamos caber todos y especialmente, cuando se le pretende negar el problema, máxime cuando el problema es tan evidente, que, al negarlo, parece que lo que se pretenda es que no se hable de él. Ni en Barcelona ni en Cretas. 

Oriolt

25 comentarios:

  1. Si lo que cuentan sucedió, patético Omella, patético y colaborador necesario de los asaltos a los campanarios que se produzcan en su diócesis.

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    1. nosotros fuimos los que le dijimos,que nos parecía desafortunado tener banderas en las iglesias católicas, nos contesto escueto me lo demuestran, volvió el rostro y ni un buenos días

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    2. ni un buenos días...30 de enero de 2018, 20:16

      Señor, te doy gracias porque escondiste estas cosas a los grandes y las revelaste a los sencillos...

      Una muestra que ser Cardenal (elector de y elegible como Papa), Arzobispo de Barcelona, tener dos obispos sufragáneos (San Feliu y Tarrasa), tener dos obispos auxiliares (Vadell y Gordo), ser miembro del Tribunal Supremo de la Santa Sede, y ser miembro de la Congregación de los Obispos que los nombra, es perfectamente compatible con el no-quiero enterarme de nada para mantener el statu-quo sistachiano... ojos arzobispales y cardenalicios que no ven, razón y corazón jerárquico que no siente ni entiende...

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    3. Qué mal educado nuestro Cardenal. Siento verguenza ajena. Su jueguito de ceguera involuntaria no se lo pienso consentir. Y qué decir del gran lazo amarillo en el milenario monasterio de San Daniel? Tampoco lo ha visto? Es bien desafortunado tener banderas e insignias independentistas en iglesias y monasterios católicos

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  2. Recordar al Obispo Omella, que su infame nota y el testimonio de gran parte de la clerecía, relativizan toda verdad, mostrándose sin embargo activos, en un mal uso de la libertad. Afirman la soberanía de “la voluntat” en este caso “d'un poble”, contra todo criterio objetivo.

    Toda esta evidencia está dentro de la secuencia lógica, de que tampoco han reparado sobre la divinidad de la vida humana y su carácter sagrado, ni sobre la verdad del amor humano y la salvaguarda de lo específicamente humano a través del amor conyugal matrimonial y la familia, marginando así las enseñanzas de Veritatis splendor y de Humanae Vitae.

    En fin, que lo que realmente han afirmado con contundencia y particularmente han testimoniado ante los medios de comunicación, es su “libertad sin verdad”, su democracia voluntarista. Y esta ceguera lo único que está potenciando es la destrucción de nuestra sociedad y nuestra civilización cristiana.

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  3. No ha sido muy afortunado el momento escogido por Omella para negar la evidencia, tras el resbalón del Papa Francisco a propósito del obispo Barros, que le obligó a pedir disculpas, pese al capotazo del cardenal norteamericano. Negar lo evidente y deformar la realidad van de la mano en el argumentario secesionista. Primero, niegan lo evidente: no hay banderas, ni lazos, ni conferencias, ni sermones, ni votaciones, ni bancos, ni reuniones clandestinas en dependencias eclesiásticas para preparar el golpe, ni protección sotanil en sagrado… Primero, negarlo. Cuando se demuestra hasta la exageración las mentiras, con nombres, apellidos, lugares, horas, textos, etcétera, se deforma la realidad. El lenguaje se presta a ello, y en esa pornografía son maestros. Ahí tienen ustedes al “antropólogo social” Martíinez Sistach. Lean su razonamiento: Cataluña es una nación y, para la doctrina social de la Iglesia, toda nación tiene determinados derechos de autodeterminación. Con un par. Es una nación porque lo dice Martínez, apellido gentilicio distintivo de la región volcánica de Olot, como es sabido. Y no se les cae la cara de vergüenza. Vamos, que cuando vino Charles Lyell a estudiar los volcanos apagados, la lava roqueña de mi infancia, lo primero que vio, antes que la “cinglera” (el tajo) fue el apellido Martínez esculpido en basalto.
    Omella pierde a menudo las gafas, por lo visto. Oriolt ha detallado mil ejemplos. Sin ánimo de exhaustividad, lea señor obispo la promoción esta misma semana en su Cataluña Cristiana de dos monjas curiosas, una enamorada de Mas, la otra acérrima promotora (que no defensora) del aborto y del derecho a matar (le llama derecho a decidir). Uno, Omella, pensaba que la monja argentino-separatista estaría enamorada, como Teresa de Lisieux, de la Segunda Persona, y la monja con pantalones y toca estaría enamorada del Espiritu que insufla la vida espiritual, la Tercera Persona, como Sor Isabel de la Trinidad. Pero ya ve. Como recriminaba san Pablo: cuyus deus venter est. El venter de las pasiones más bajas.

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    1. Potser, als penya-segats de Castellfollit, Charles Lyell hi veié esculpits en basalt els cognoms Valderas i Gallardo ?

      Tanmateix el cognom Sistach sembla més d’arrel catalana biològicament i filosòfica.

      I si em permet la correcció, cinglera en la vostra llengua de domini principal es tradueix pròpiament com a “riscal” no pas com a “tajo”.

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    2. Ultramuntá de L´Empurda30 de enero de 2018, 19:46

      Para que SISTACH sea un apellido catalán le sobra la C-H,le quedaría mejor la K de kilo como los separatistas de EUZKADI!

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    3. Gracias por la atención prestada. Con permiso de Oriolt, y sin que sirva de precedente. La mención a Lyell no era mero cultismo, ni afán de mostrar nada. Los Principles of Geology sirvieron a Darwin en su Beagle para profundizar en sus conocimientos geológicos y su aplicación a la teoría de la evolución. Lyell fue el valedor, amén de maestro, de Darwin. Era partidario de la evolución lenta de la Tierra, sin drásticas transformaciones. Vino a Olot y quedó prendado de la belleza de Castellfollit cuyo tajo a ambos del farallón, cuya cinglera está hendida por los ríos Toronell y Fluvià. Millones de años de historia tranquila salpicados por temblores esporádicos ("terratrèmols)y ahora por desprendimientos causados por la flora que crece en sus ranuras. Tierra de bandoleros que en el XVIII dejaron sin un doblón nada menos que a Antoine de Jussieu (de la familia de los Jussieu, fundadores del Jardin des Plantes de París). Los vaivenes políticos convirtieron esas tierras en puntos de convergencia de ciudadanos de distintas zonas de España a lo largo de los siglos, pese a su aparente aislamiento. La guerra del francés y las guerras carlistas facilitaron la mezcolanza del XIX, una mezcolanza que ha ido in crescendo hasta superar de lejos los apellidos foráneos a los endémicos. Una situación que óptima para la evolución, para el progreso. De ahí mi referencia a Lyell.

      Para concretarlo en una familia. A usted le sonará el apellido Puigdemont. Más todavía si le añadimos Casamajor, Una familia que viene de Amer y de Anglés, pueblos que están juntos, La Cellera mediante. A mí me suena más, con muchísimo cariño, un tal Josep Puigdemont (a.c.s, al cel sia). En Josep era el cusi germà (primo hermano) pobre de los Puigdemont. Tan pobre, que en su adolescdencia y juventud sirvió como mozo de payés, a cambio de la comida y una muda al año. Ni paga, ni nada. Lo dicho. Josep era un beneït, un trozo de pan. Nos quisimos como hermanos, cuando se vino al pueblo a trabajar en la fábrica, a cobrar su primer sueldo. Casó con una chica de la Sierra Sur, junto a la Sierra de la Pandera, en la Bética. Tuvieron descendencia. Lógicamente los Puigdemont+apellidos de la madre. Esa es Cataluña. Incluida la Cataluña profunda. La de los bandoleros y carlistas. ¿Nación? Por favor, si los genes es un poutpurri de mil naciones. Para cualquiera que conozca el abecé de la genética, que parece celado a los secesionistas. Por cierto, mis apellidos son de suma nobleza, la de mis progenitores, pero no de la nobleza heráldica, es decir, no llevan ninguna conectiva (y menos latina).

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    4. Vaya, es que no puede o no sabe expresarse en castellano, lengua en que nos expresamos todos?

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    5. Magnifico texto el de JMVG!

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  4. Lo peor de no ver es NO QUERER VER, este cardelico no quiere ver a mas de 400 curas muchos BAJO SE RESPONSABILIDAD afirma que la Santísima Trinidad es la cubana, la nacio y el pruces y Ud. si verlo, hay muchas de SUS PARROQUIAS o sea bajo su responsabilidad (se juega su alma en ello) en la petición de los fieles piden por los golpistas (los otros presuntos delincuentes no son Hijos de Dios, supongo) que hay cubanas (bajo las cuales se asesinaros a mas de 5.000 cristianos, se quemaron iglesias, retablos, imágenes, violaciones....) DENTRO de SUS IGLESIAS o en los campanarios, lea las hojitas parroquiales, muchas de color amarillo, como la del arciprestazgo de la Sagrada Familia o el panfleto en quiebra Catalunya "Cristiana" que Usted con nuestro dinero aguanta, etc. etc.
    Lo dicho, cuando sea el momento del IRPF y vayamos a poner la X a la Iglesia Católica nos pasara como Vd. NO LO VEMOS.
    Por supuesto vemos a los SACERDOTES de JESUCRISTO enviados por Ud al exilio como D. Custodio que merecen todos los dineros tiempo y actos que les podamos dar. Siga con NO QUERER VER.

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  5. Totalmente de acuerdo con el Señor Valderas Gallardo.

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  6. Todos los conflictos politicos tarde o temprano terminan en una negociación politica.
    Donde ambas partes tienen que ceder, sino no se solucionan.
    Al contrario se enquistan con el tiempo.
    No hay otra solución.
    La Ley sola no basta. Hay que hacer politica en mayusculas.
    El problema esta en la falta de estadistas, y cargar el muerto a los fiscales y los jueces.

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  7. Una evidente negación de la realidad30 de enero de 2018, 15:04

    1. Éste es un artículo transcendental, presuponiendo la veracidad y, de otra parte, la manifestación de intenciones de Omella.

    Lo esencial:

    - Pues ya me dirán ustedes dónde -dándose la vuelta y no mirándolos más.


    2. Mons. Omella, usted tiene a Germinans Germinabit como fuente informativa religioso-católica de referencia principal tanto para el Arzobispado de Barcelona como para la Conferencia Episcopal Tarraconense. Lo acredita tanto el número de visitas, las referencias en medios de comunicación español de las noticias publicadas en Germinans, como la querella que planteó y perdió su Arzobispado.

    Por tanto, tiene la presunción de que conoce por notoriedad todas las noticias publicadas por Germinans, y si no las conoce, entonces comete la grave omisión del deber de informarse para poder cumplir con diligencia su obligación de vigilancia y protección de la cura espiritual de sus fieles. Peca por disimulo y tolerancia: disimulo, cuando conoce una noticia de forma privada y no hace nada. Tolerancia, cuando conoce de un hecho de forma oficial (denuncia formal) o de forma notoria (Germinans), y omite su deber de emitir su decisión disciplinar o doctrinal. Por acción... y por omisión.


    3. Se confirma lo que nos comunicaron desde Logroño: Omella es un corporativista.


    4. Omella es imagen y semblanza tanto de Francisco como de Sistach: quien le nombró, nombra a los que son parecidos en su manera de ser. Quien aconsejó, recomienda según los intereses del lobi nacional-progresista que representa.


    5. Ser corporativista significa tomar la opción de mandar y recibir información sólo, única y exclusivamente desde la cadena jerárquica de mando oficial, dando a cada persona su valor según su lugar jerárquico. El Papa manda en todo, el Cardenal algo menos, y así en la cadena de mando: Arzobispo, Obispo, Abad, presbítero, diácono, laico, religioso... como dijo Sistach, de Arzobispo a Arzobispo va cero... como se ve en el caso Montserrat-Valvanera (un religioso residente no vale nada ante un prior foráneo)... o en el caso Maristas: el laico "de a pie", aún siendo profesor de prestigio, no vale para nada a la hora de denunciar, y además, es represaliado con el despido (como en el caso Seifert, despedido por el Arzobispo de Granada por discrepar contra los errores evidentes de Amoris laetitia). Ante un corporativista sólo te queda la posición de obedecer sin rechistar, sino despedido... o tener pruebas que causen escándalo público...


    6. No habrá reforma y renovación mientras estén Francisco y Omella-Sistach. Francisco está en una política de revolución cultural y cambio de paradigma. Omella-Sistach protegen la continuidad y estabilidad del statu quo. Por lo tanto, sólo queda la defensa de la doctrina católica frente a uno de los peores períodos de la Iglesia en el Vaticano y la diócesis.

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    1. Omella hará en este abril 72 años, y dentro de tres años, cese por edad, excepto prórroga de otros dos años.

      De momento, ya han pasado más de dos años de mandato.

      Realmente, o ya/ya/ya inicia la renovación, o a esperar hasta el 2021.

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  8. TOTALMENTE de acuerdo con el sr Valderas Gallardo. Como siempre, DA EN EL CLAVO.

    Y aviso a los listillos / despistados / mal intencionados: Voy a halagar al sr Valderas siempre que me dé la gana. Agradecer Y ALABAR los escritos de este sr. es perfectamente licito, creo yo, porque no se sobra ni una coma de lo que dice. No le consentiré a ningún ENTERADILLO que me acuse de cachondeo ¿está CLARO? Faltaría más.

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    1. Anónimo 16:38,está usted para el arrastre y perdóneme si le he molestado!!!

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  9. Si no somos capaces de dejar de decir "gracietes" y debatir seriamente no iremos a ninguna parte.
    Quizás haya llegado el momento de demandar una mediación internacional independiente.

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    1. Quina mediació? Estem parlant de la Església. No crec que hi hagi cap instància que pugui mediar entre la Jerarquia i els fidels.

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    2. ¿Mediación internacional independiente?

      Como no sea una mediación interplanetaria independiente...

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  10. Germinans o la contradicción30 de enero de 2018, 19:39

    ¿Cuántos campanarios estelados hay o ha habido en la diócesis de Omella? ¿Los han contado? ¿Qué porcentaje representan sobre el total? Mínimo, insignificante.

    Pero aquí lo que interesa es criticar, echar leña al fuego.

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  11. Si el REY no declara el Estado de EXCEPCION esto no se ARREGLARÁ !

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  12. ne se preocupen tanto de el tal Omella, que ya tiene a sus auxiliares a punto para el relevo.

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