viernes, 22 de abril de 2016

La Glosa Dominical de Gérminans

Reflexión a modo de notas hacia dónde nos orienta la liturgia dominical
¡SE MARCHARON!  Y AHORA AGÁRRALOS SI PUEDES…
Aún recuerdo un anuncio televisivo en la RAI de finales de los años 80, cuando estaba estudiando en Roma: un fontanero entra en una habitación y ve un agujero del que sale agua. Coloca un grifo para taponarlo. Entre tanto se abre otro. Y coloca otro grifo. Pero una grieta se abre en el suelo. Tapada. Después otro en la pared, en el techo, en la esquina. Y ves a ese fontanero empapado de agua que corre, tapa agujeros pero no da abasto.
¿Y que tendrá que ver esto? Míralos. Parten de Antioquía: los toman por locos. Pasan por Antalia, Perge, Antioquía de Pisidia, Frigia, Iconio: latigazos, palizas, piel ensangrentada. No se rinden: sandalias en los pies y a la conquista de Listra, caminando por tierras de Derbe. Sobrepasan los confines de Galacia, entran en Triade, reúnen multitud en Samotracia, hablan de Cristo en Neápolis. Insultos y escupitajos, algún tímido aplauso; pero éxito cero. No se rinden: llegan a Filipos y Anfípolis, desembarcan en Tesalónica, Corinto y Atenas. Prometido: otra vez les escucharán, hoy no. Céncreas, Samos, Mileto, Patos, Clivia y Rodas. Son la ruina de los sumos sacerdotes, la pesadilla de las plazas, la angustia de los gobernadores. Allí donde van, crean confusión hablando del Hombre de Nazaret. Y tú te preguntas: ¿qué ha sucedido? Simple: se han tropezado con el Hombre. Aún más sencillo. Pedro ha pensado que si él tiene un euro y otro tiene otro euro y se lo intercambian, siguen teniendo un euro. Pero si él tiene una idea y el otro tiene otra idea y se la intercambian, al final se van con dos ideas cada uno.
Un Hombre que los ha amado, buscado, encontrado, seducido y enviado al mundo. Y yo les agradezco la generosidad. Si yo soy cristiano hoy, en cierto modo es gracias a ellos, que a pesar de las amenazas han escogido no obedecer, sino que dejando de lado los miedos han contado una historia prohibida. Se han dejado la piel por Cristo. Y han señalado el inicio de una historia que alguien quería que fuese olvidada. No han pedido el aplauso, la lagrimita emocionada, unos sentimientos edulcorados. Hubiera sido poco: pidieron la conversión. Todos pretenden tu asentimiento. Y después la publicidad, las modas, los gurús que pasan, los vendedores de las últimas novedades. Si quieres tener éxito, has de decir “sí”. Si quieres hacer carrera, si quieres hacerte paso, si deseas una posición privilegiada, si quieres aquella chica, aquel futuro prometedor, debes decir que “sí”. Por suerte, los primeros cristianos eran como trovadores en las esquinas de las plazas, impertérritos; sin calcular el número de espectadores, reprenden su poesía y su canto, siempre nuevo, siempre antiguo. No esperan unas monedas, sólo que transmitas la historia a otros, que la guardes en el fondo del corazón. Y si los desalojan, reclutan a un grupo de niños y retoman la historia, entonan de nuevo el canto. Se sientan en medio de la gente, sienten el sabor y el perfume del pueblo, se emborrachan con una canción. Y esto es espléndido porque es el significado de la vida. Es así: el Señor es capaz de darte la felicidad hasta el punto que sientes la necesidad de trasmitirla a otros. De contarla a todos los que se te acercan por el camino de la vida. Pueden prohibirte el relato que habla del Amor. Pero no podrán destruir la poesía que nace de un Amor.  
¿Acaso no lo veis? Intentamos todo para ser felices. Lo intentamos también nosotros. En realidad es con Jesús con el que soñamos al soñar la felicidad. Nos avergonzamos de decirlo, pero en realidad aquel Hombre nos encanta. Nos embruja la profundidad de aquella mirada, la ternura de sus manos, la belleza de su boca, la hondura de aquella mente. Nos enloquece su ser niño, ese esconderse bajo los ropajes de aquel Caminante curioso hacia Emaús, aquella capacidad de amar sin aprisionar, aquella sonrisa que custodia semillas de esperanza. Nos desconcierta que aquel Hombre sin un móvil, sin ver la última película de moda, sin haber salido nunca en la televisión, enganche a millones de personas. Un Hombre que murió exactamente por aquello por lo que vivió: para enseñarnos a mirar y ver a lo grande.
Fr. Tomás M. Sanguinetti 

10 comentarios:

  1. Gracias Fray Tomás por esa hermosa Glosa del V Domingo de Pascua.

    Jesús nos pide que nos amemos con Él nos ama. Casi nada, tan difícil que nunca llegaremos a amar como Él nos ama. Nos ama tanto que como herencia nos ha dejado su propio CUERPO Y SANGRE, y esto no un día ni cien años, sino hasta el fin del mundo. Para hacerlo posible nos dejó a sus Apóstoles-Obispos, para que mediante la imposición de las manos llenasen del Espíritu Santo, las almas de los elegidos para dedicarse al culto.

    Es el encargo que en los días anteriores a su Ascensión hace a sus discípulos. El Amor es la esencia de Dios y el Amor es la base profunda del cristianismo.

    La ausencia de amor ha traído violencias, guerras, inseguridad… Y el mundo continúa por esa senda de desamor que tanto daño nos está haciendo.

    Escuchemos, hoy más que nunca, a Jesús de Nazaret que nos pide que instalemos nuestra existencia en el Amor.

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    1. Sí, el Amor. Pero el Amor es la Verdad, si no hay verdad no hay amor. Y para caminar en la Verdad hacia la Verdad, cada paso que demos ha de ser completamente sincero. Cualquier cosa que nos interese más que la Verdad, cualquier cosa, ya sea nuestra posición, nuestra salud, nuestros criterios, cualquier cosa que no sea Él, nos aleja de Él. Donde esté nuestro corazón estará nuestro tesoro. Oremos para que el Señor nos haga dignos de seguirle y proclamarle. Pidamos al Espíritu Santo nos de la confianza y el coraje de ser hoy discípulos de Cristo.

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  2. Laurentius Dertosensis23 de abril de 2016, 14:16

    Muchas gracias Fray Tomas Sanguinetti por esta Homilia tan Bonita,como siempre usted tan cercano con el MENSAJE DE CRISTO.

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  3. Si, les pasó lo mismo que a muchos, a través de los siglos. Porque cuando miras a Jesucristo, no te pasa como con las demás personas. Cuando le miras, le encuentras mirándote a ti y te das cuenta de que la mirada que El deposita sobre ti es totalmente nueva.
    Él es la "Verdad y el Camino" de la propia realización de la persona, El esclarece tu acción, Te atrapa, El lo decide. Te das cuenta que El es tu Salvador y ahora te lleva a la comunión con Dios.

    Jesucristo se nos entregó en la cruz y está presente y actúa en nosotros. Es la presencia del amado en el amante. Es la gracia que nos hace actuar ahora de una forma completamente nueva, acción que no sería posible de realizar de otra forma. Es una acción que trasciende a todo lo que tú puedas hacer, es “la coacción”: acción conjunta de la gracia en nosotros. Así es el amor de Dios y el amor entre hermanos. Así caminamos hacía la Parusía.

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  4. Fray Tomás, leo sus palabras: No se rinden: sandalias en los pies y a la conquista de Listra, caminando por tierras de Derbe. Sobrepasan los confines de Galacia, entran en Triade, reúnen multitud en Samotracia, hablan de Cristo en Neápolis. Insultos y escupitajos, algún tímido aplauso; pero éxito cero. No se rinden: llegan a Filipos y Anfípolis, desembarcan en Tesalónica, Corinto y Atenas. Prometido: otra vez les escucharán, hoy no. Céncreas, Samos, Mileto, Patos, Clivia y Rodas. Son la ruina de los sumos sacerdotes, la pesadilla de las plazas, la angustia de los gobernadores.

    Leo sus palabras y las comparo con las vomitadas por Sistach delante de políticos y separatistas que se acogen en sagrado para profanarlo. Palabras que, bajo el terciopelo de la doblez, rezuman odio y mentira. No importa la lucha del bien contra el mal, la fábula de san Jorge contra el dragón. Lo importante de ese sujeto con ropaje pontifical es alabar las esencias de la nación catalana. Como suena. Alguien, al oírlas se ha acordado de quien le transmitió el ADN mitocondrial. Acogotado, autoengañado a sabiendas, porque ya somos todos mayorcitos, Omella se ha sumado a la ristra de reivindicadores con guiños secesionistas. Cotejen esas palabras llenas de mentira y odio soterrado con las del blogista sobre la labor apostólica. No diré con la expresión cervantina el talante que reflejan lo que realmente son. Malnacidos.

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    1. No entiendo que, siendo usted aparentemente tan leído, despache siempre el tema catalán de manera tan simplista. Ese "malnacidos" del final ¿era necesario?

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  5. Sr.JMVG,admiro profundamente su reflexion,muy contundente,como la verdad EXIGE!

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    1. Amic Catòlic, esteu alerta amb els qui parlen amb contundència: a vegades n'hi ha que pensen que allò que diuen, com més contundent més veritat és. De fet, aquesta és una costum molt nostra que ens ha dut i ens durà molts de maldecaps.

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  6. Sr.Anonimo de las 22:49,gracias por su recomendacion,pero seguro que usted como buen catolico que creo que es entendera que las cosas de Iglesia en Catalunya man de MAL EN PEOR y a veces la gente se pone muy nerviosa y dice cosas en caliente que a la hora de la verdad no siente,en Cataluña como en cualquier parte del mundo no tendria que entrar la politica en ningun credo porque se ha demostrado en la historia que siempre acaba mal,muy mal.

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  7. Aunque ciertamente con la RESURRECCIÓN DE CRISTO, BASTA PARA NUESTRA FE,

    De vez en cuanto, Dios nos regala una prueba fehaciente de que en el Sagrario, no hay una cosa cualquiera sino. el mismo JESUCRISTO, DIOS Y HOMBRE VERDADERO, tal como ha querido mostrarse últimamente en Polonia.

    El Obispo de Legnica (Polonia), Mons. Zbigniew Kiernikowski, aprobó el 17 de abril la veneración de una hostia sangrante que “tiene las características distintivas de un milagro eucarístico”.

    En la Navidad de 2013, una hostia consagrada cayó al piso en la parroquia polaca de Saint Jack, recordó el Obispo en un comunicado, y tras ser recogida fue colocada en un recipiente con agua, como es normal en estos casos para que se disuelva, para echar esta agua en alguna planta, para que sea absorbida
    por la tierra

    Poco después, aparecieron manchas rojas sobre la Eucaristía. El sacerdote esperó un par de días y la mancha roja iba creciendo, se lo comunicó a su Obispo y le dijo que le trajera en un corporal.

    Mons. Stefan Cichy, entonces Obispo de Legnica, creó una comisión para supervisar la hostia. En febrero de 2014, un pequeño fragmento fue colocado sobre un corporal y pasó por pruebas de varios laboratorios.

    El comunicado médico final del Departamento de Medicina Forense encontró que “en la imagen histopatológica, se encontró que los fragmentos contienen partes fragmentadas del músculo estriado transversal. Es más similar al músculo del corazón”.

    Las pruebas también determinaron que el tejido era de origen humano, y hallaron que presentaba señales de sufrimiento.

    Mons. Kiernikowski indicó que en enero de este año presentó el asunto a la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano.

    En abril, de acuerdo a las recomendaciones de la Santa Sede, el Prelado pidió al párroco de la parroquia de Saint Jack, Andrzej Ziombrze, “preparar un lugar adecuado para las Reliquias, de tal forma que los fieles puedan venerarlas”.

    A este AMOR INFINITO DE DIOS, nuestra naturaleza humana, no puede corresponderle con el mismo AMOR, pero al menos con la mejor disposición de nuestro corazón, procurando recibirlo siempre en Gracia de Dios.

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