Prunus Persica
La Bellota en silencio: sobre cobardías, omisiones y una verdad que arde y quema
En La Bellota, donde las conversaciones se cuecen a fuego lento y los silencios pesan más que las…
Parroquias sin curas y curas sin parroquia
La tarde caía sobre La Bellota con ese color de cobre viejo que anuncia tormenta. Aurelio limpiaba …
LAS EXCOMUNIONES DEL TUCHO BÉSAME MUCHO
La campana de la iglesia volvió a sonar a las ocho en punto, como cada día. Las mujeres entraban en…
La justicia sin juicio
La tarde estaba espesa en La Bellota, como si el aire supiera que íbamos a hablar de justicia, qu…
Aplausos, averías y otras inteligencias
La Bellota estaba esa tarde más llena de humo que de certezas. El tío Caldú, con la boina ladeada c…
La plaga y la llaga
La Bellota estaba esa tarde con el aire espeso, como cuando en agosto baja el cierzo y se queda t…
EL PAPA QUE NO LLEGÓ A CALANDA
La tarde estaba tranquila en Calanda, demasiado tranquila para ser día de visita papal.
Alza la mirada… ¡pero no tanto!
La Bellota llevaba días vibrando como un bombo de Semana Santa. No era para menos: Calanda entera…
Roma calla, Moncloa manda: el Papa como accesorio de campaña
En el bar La Bellota , el epicentro de la comarca, la tarde caía sobre la villa de Calanda con e…
LEÓN XIV: SERMÓN SIN PÚLPITO EN UN CONGRESO SIN VERGÜENZA
La tarde caía sobre Calanda con ese color de melocotón pasado que anuncia tormenta… o tertulia. E…
LA COFRADÍA DE LA CRUCECITA ENCASILLADA
Mediados de abril y el sol ya pega con fuerza sobre el adoquinado de Calanda. Y este pobre cojico…
Los de La Bellota y el vídeo que dejó a los obispos en evidencia
La Bellota, a media tarde, tiene ese olor a Barón Dandy y a café recalentado que sólo conocen los …
LEÓN XIV, TRUMP Y LA CORTA MEMORIA DE UNA IGLESICA COBARDE
Este pobre tullido entró un soleado mediodía de abril en La Bellota con el paso torcido de sie…
EL LEÓN MUDO Y LA CRUZ. Crónica Pontificia desde La Bellota de Calanda
Era poco más de las once de la mañana cuando este cojico de Calanda se arrimó a la barra del Ba…
LA VERDAD SIN ANESTESIA
En La Bellota de Calanda, la partida de guiñote estaba que ardía. Tío Caldú, con el caliqueño…
Tertulia en La Bellota: arbitrajes, curias y otros milagros modernos
A media tarde, cuando el sol cae de lado sobre la plaza y el aire huele a jamón recién cortad…
TESTIGOS DE LA FE Y DEL DESCONCIERTO
Plaza España de Calanda En la plaza mayor de Calanda, donde el viento arrastra más chismes qu…
LAS DOS CRUCES
El bar La Bellota estaba a reventar. Con estos fríos y estas lluvias los calandinos no pisan el c…
LAS CONSPIRANOIAS DEL TÍO CALDÚ
El mundo anda tan revuelto, con espías dobles, con fuego amigo que ni sabes de dónde te viene, co…
LA CADUCIDAD DE OMELLA
Juanjo, aquí en Calanda, nos tienes preocupados. No nos gustaría que te relegasen a la condición …
ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES