Muchas especulaciones se han hecho sobre el futuro de Mn. Marc Labori, todavía secretario del cardenal Omella. Alguien que ha estado fielmente al lado del arzobispo durante tantos años, sacrificando los primeros años de su sacerdocio en algo tan poco ministerial, hasta el punto que muchos obispos tienen secretarios laicos, merecía tener un buen premio por su abnegada labor. Se dijeron multitud de opciones, desde un cargo en Roma, para ir escalando en la curia vaticana, pasando por ser párroco de alguna de las más importantes basílicas de Barcelona, sin olvidarnos de la posibilidad de marcharse con Omella a Zaragoza a acompañar al cardenal en los últimos años de su vida.
Fuera lo que fuera, la decisión se tenía que tomar ahora, antes de empezar este nuevo curso, porque aunque Omella parece eterno como arzobispo de Barcelona, parece poco probable que el cardenal turolense puede decidir nada de cara al curso 2027-28, así que ahora es el momento y la decisión se ha tomado no sin sorpresa para muchos que se esperaban un cargo un poco más elevado para el fiel secretario. El nombramiento definitivo es el de Director Espiritual del primer curso, también llamado introductorio o propedéutico, del Seminario Interdiocesano de Cataluña.
No olvidemos que Omella en una decisión con cero sinodalidad, sin consultar a ningún Consejo Diocesano ni al clero local decidió dejar absorber el Seminario barcelonés, el más numeroso de Cataluña, por el Seminario Interdiocesano, que agrupa a las diócesis más rurales de Cataluña, ya que Terrassa no aceptó la presión del cardenal de que se incorporara a un único Seminario. En ese nuevo Seminario conjunto, tozuderia de Omella, va a tener su futuro, al menos inmediato Marc Labori, en la dirección espiritual de los seminaristas que acaban de ingresar en ese Seminario. Es decir que todos los seminaristas catalanes, exceptuando los egarenses, pasarán por sus manos durante un curso. Mientras no se vaya Omella, compatibilizará esa responsabilidad con la de secretario del aún arzobispo.
No hay nada ni nadie eterno, y Labori ya ha puesto un pie fuera del palacio episcopal, es evidente que el nuevo arzobispo, cuando llegue, buscará un nuevo secretario, clérigo o laico, y ahora todavía puede elegir donde quiere ir, o al menos eso parece, no creo que haya aceptado este cargo solo por obediencia, sino que realmente le hace ilusión la nueva misión que ahora empieza para él.
Sistach premió a sus dos secretarios, Mn. Robert Baró y Mn. Alfred Sabaté haciéndolos canónigos, curiosamente ninguno de los dos ha tenido un cargo parroquial significativo, solo la canonjía y alguna responsabilidad curial, parece que Labori va por el mismo camino, prácticamente no ha ejercido en ninguna parroquia y seguirá sin tener ninguna responsabilidad importante en ninguna iglesia.
Veremos si hay algún movimiento más de última hora en que algunos peones de Omella intentan colocarse bien antes que se marche su mentor. Los vicarios episcopales ahora con el nombre de arciprestes y el vicario judicial que a la vez es
Deán de la catedral van a continuar durante un tiempo aunque llegue un nuevo arzobispo, los delegados y cargos curiales más de lo mismo. Aunque tarde o temprano también les llegará la hora, o no, porque algunos camaleónicos se adaptan a lo que venga, sea del color que sea.
Pietro Romano


Para un sacerdote que se sienta sacerdote y no sea carterista, ser director espiritual de un seminario debe de ser una experiencia gozosa.
ResponderEliminarMete el pie en una labor que le permitirá compaginar con parroquia a su debido tiempo. No va a tener solo este nombramiento. Mientras tanto está a medias entre seminario y secretario del Cardenal.
ResponderEliminarLe preparan una buena parroquia, sin duda. Upper diagonal.
Marc Labori un al capone de la mafia. Trabajando desde la sombra con presuntas metodologías mafiosas y colocando en sus sillas a sus amigos entre ellas Marta Frank presunta mafiosa abogada que manipula la información a su gusto, con apoderamientos del Opus que bien conocidos manipulan toda la información y son los asesores que ha puesto el Sr. Marc Labori al Cardenal que tan engañado está. Esperemos que reviente la bomba y dese Roma hagan una auditoría a todo el departamento de Economía entre ellos al presunto mafioso del Pere Domínguez que presuntamente amenaza a sacerdote y beta a empresas para que no trabajen. Investiguen qué está pasando en económica del Bisbat de Barcelona porque el hombre oscuro Mn. Ramón Batlle mueve los hilos por detrás y nadie le hace a la fundación que el es patrono una auditoría aún sabiendo que hay algo oscuro. Investiguen investiguen porque sino lo hacen se denunciará a la conferencia Episcopal de que la mala praxis de Mn. Batlle con metodologías presuntamente mafiosas. Ánimo y os animo a que todos vayan a Roma para que investiguen el Departamento de Económia del Bisbat de Barcelona, todo tapado y ocultado por el Sr. Cardenal Joan Jose Omella y con la protección de su secretario Marc Labori, donde cocina todo en la Parroquia de Santa Inés.
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