La impostura de Francesc Romeu

0

Pep Martí es un avezado periodista que, con el tiempo, se ha convertido en un extraordinario entrevistador. No es un género fácil el de la entrevista. Unas veces se limita a un panegírico del entrevistado y otras a formularle aquellas preguntas que el interlocutor quiere contestar. En una buena entrevista, el entrevistador ha de conducir al entrevistado por donde él quiere y no a la inversa. Este es el caso de Pep Martí. 

Este verano está publicando en Nació Digital una serie denominada Catalunya last call que es una verdadera maravilla. Hace unas semanas entrevistó a un joven historiador, Frederic J. Porta, que defiende que la independencia de Cataluña se ha de lograr a tiros, logrando un aluvión de visitas, enlaces y retuits. Esta semana conversó con el sacerdote Francesc Romeu y el diálogo no pudo ser más jugoso, a la vez que revelador de la impostura del personaje.

Se nos presenta el mosén como moderador de las siete parroquias del barrio de Pueblo Nuevo y párroco de cuatro de ellas. Dice que en su comunidad todavía se celebran dos misas los domingos, mientras que en otras muchas solo hay una. Se calla, por eso, que esas dos misas solo las celebra en una de ellas, en Santa María del Taulat, mientras que tiene totalmente abandonadas San Pancracio y el Sagrado Corazón. En San Francisco de Paula, una vez logró que le sacaran de encima al bueno de Mn. Alex Galán, se volvió a una única misa dominical. Una manera de cargarse una parroquia con futuro. 

Esta es otra de las consecuencias de tener a Romeu como dueño y señor del barrio: el antiguo Manchester catalán, hoy convertido en un híbrido entre reclamo turístico y zona de oficinas de grandes empresas. Ha conseguido, como sucedió con el padre Galán, sacarse de encima todos los curas que no son de su cuerda, cuando no agotarlos hasta conseguir que pidan el traslado, como también ocurrió con Mn. Alberto Para.

Ahora, una vez conquistado San Francisco de Paula, su objetivo es apropiarse de San Félix Africano Sin embargo, Mosén Joaquim Iglesias se ha recuperado muy satisfactoriamente de su enfermedad y no va a ser fácil que acceda a irse de una comunidad en la que lleva ya dieciséis años.
 
Balcón de la rectoría de Santa Maria de Taulat, con la estelada de Francesc Romeu

Pero si hay un aspecto en el que las contradicciones de Romeu resultan especialmente llamativas es en su trato despectivo a la inmigración latinoamericana. Lo que más le preocupa de la diócesis barcelonesa son las parroquias que “solo” acogen a personas hispanoamericanas (él dice latinas). Según dice en la entrevista, son demasiado piadosas y han recuperado una práctica que parece que a él le repele: la adoración eucarística. 

Además, se niegan a hablar en catalán y han conseguido que en muchas parroquias solo se celebre en castellano Incluso los anuncios, afirma, solo se pueden leer en la lengua de Cervantes.

Aquí la impostura no puede ser más grave. El propio Romeu se llena siempre la boca con su acogida a los inmigrantes, a los que incluso cedió hace años, después de un desalojo, el templo -luego derruido- de Sant Bernat Calbó. Pero, por lo visto, en esa migración no se incluye a los hispanoamericanos. Son inmigrantes, sí, pero hablan español. Y, para mayor desgracia, suelen ser católicos. Y además, piadosos.

Para ellos queda el desprecio. Un desprecio al que difícilmente nadie tildará de xenofobia, aunque ese mismo calificativo, cuando no el de odio, se utilice contra quien formula la más mínima crítica al mundo musulmán.

Francesc Romeu en 2013 en el encierro de inmigrantes en Sant Bernat Calbó

Este el muy progresista Romeu, verdadero reyezuelo del barrio de Pueblo Nuevo. Este es el tantas veces denominado “sacerdote y periodista”, aunque últimamente periodista en horas bajas. Lo pude ver sentado cerca de mí en el acto de Montjuïc con el Papa. Ya no salía en ninguna televisión ni radio comentando acontecimientos eclesiales, como vino sucediendo durante años.

Claro que a lo mejor es porque el sacerdote y periodista ya chochea, según se puede comprobar en la propia entrevista, cuando preguntado sobre el futuro del independentismo contesta que no está en su mejor momento, pero seguro que volverá en un pueblo “que se dio la mano de Salses a Guardamar”. Se refiere a la llamada Via Catalana de 2013, si bien la misma se desarrolló entre Le Perthús y Vinaroz. De Vinaroz a Guardamar hay 370 kilómetros en los que nadie se dio la mano.

Un periodista-sacerdote fuera de la realidad. Minimiza el auge de las adoraciones eucarísticas como cosa de hispanos, cuestiona que esos mismos hispanos no quieran celebrar en catalán y llega a escandalizarse porque en su barrio hay una nave industrial en la que se reúnen comunidades pentecostales y acude “una gentada”. 

¿Cómo no van a ir si en los templos católicos del barrio se niegan a celebrar en su lengua? Los inmigrantes suelen tener nostalgia de su país y por ello es fácil que se reúnan con sus paisanos. En este caso, la línea entre catolicismo y protestantismo puede ser muy ligera. Pero en aquellas comunidades donde el catolicismo es consecuente y se acoge a los inmigrantes sin querer cambiarles la lengua, los católicos no cambian de fila. Que se pasee un día el sacerdote-periodista por el barrio de La Florida en L’Hospitalet.

En el fondo de todo radica la decadencia del nacional-progresismo. Como suele suceder con los suyos, Romeu no ha conseguido una sola vocación, sus seguidores se van diluyendo y entre ellos no existe ningún sacerdote joven. No hay ningún cura de Romeu. No ha creado ninguna escuela. Ese es su verdadero drama. Pero nunca se interrogan sobre el mismo. Siempre encuentran una explicación fuera. Esta vez, la culpa es de los latinos. 
 
Oriol Trillas 

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES
Barcelona ya tiene todos los voluntarios para recibir a León XIV, faltan Madrid y Canarias
El Himno Nacional suena tres veces en Mataró al paso de las procesiones
La Conferencia Episcopal reacciona tarde al caso Noelia con un breve mensaje en redes
Los curas guapos. Un llamamiento a los sacerdotes que se están planteando tirar la toalla, contra la palabra que empeñaron.
¿Roselló refuerza su perfil en el horizonte sucesorio de Omella en Barcelona?
Diumenge de Resurrecció: un metge català explica lo que va passar
Estado de necesidad en la Iglesia rural
La muerte de un obispo
La colosal proporción de la cruz que corona la torre más alta de la Sagrada Familia comparada con un humano
El Papa ha puesto en marcha el proceso para nombrar los nuevos cargos de la Iglesia en España