Vicente Araque Elvira es un sacerdote de la archidiócesis de Barcelona que actualmente es párroco de la iglesia de Sant Pacià en el barrio de Sant Andreu de la ciudad condal. Se da la circunstancia de que el mosaico del suelo de ese templo fue diseñado por Antoni Gaudí, el insigne arquitecto de la Sagrada Familia, basílica que forma parte del viaje del Papa León XIV a España, con motivo de haberse terminado la construcción de su torre principal, dedicada a Jesucristo.
Pero Mn. Araque tiene un pasado que contrasta con su actual condición de ministro de la Iglesia, nada menos que miembro de la organización terrorista FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), del que también formó parte el padre de Pablo Iglesias, uno de los fundadores de PODEMOS. No se vayan a pensar que el FRAP era una organización política, era un grupo terrorista, que protagonizó asesinatos como el de los policías armados Lucio Rodríguez Martín (julio de 1975) y Antonio Pose Rodríguez (Agosto de 1975). El ahora sacerdote también había militado en el PCE M-L (Partido Comunista de España Marxista Leninista).
Fue detenido en septiembre de 1975, al mes siguiente de los asesinatos antes citados), el motivo de su detención no solo fue pertenecer a organizaciones ilegales sino haber participado activamente en actividad terrorista por ser uno de los responsables de logística del FRAP. Su labor consistía en dirigir células y recabar información sobre los objetivos de la banda: jueces, policías, guardias civiles y militares. Fue condenado y encarcelado.
En la historia de la Iglesia hay muchas conversiones espectaculares, empezando por la de San Pablo, que pasó de perseguidor de cristianos a apóstol de Cristo. Incluso hay otros casos de terroristas como el de Mikel Arzumendi, que fue terrorista de ETA y agnóstico, a convertirse al catolicismo y alejarse del nacionalismo vasco, participando de entidades como "¡Basta ya!" o "Foro de Ermua" motivo por él el que fue amenazado, y tuvo que abandonar temporalmente el País Vasco.
No parece que sea el caso del sacerdote Vicente Araque, que ha manifestado sus simpatías por la Teología de la Liberación, de la que los Papas San Juan Pablo II y Benedicto XVI cuando era cardenal Ratzinger, habían mostrado sus peligros por estar manipulada por el izquierdismo político.
Araque también participó activamente como sacerdote a favor de la independencia de Cataluña, de manera especial en los tiempos del fatídico Procés, y firmó el manifiesto de sacerdotes catalanes a favor del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, unos hechos que provocaron división y enfrentamiento entre catalanes, una posición poco coherente con el cristianismo.
En estos últimos tiempos el P. Araque ha participado activamente a favor de la causa palestina y el encarnizamiento contra el pueblo judío, convirtiéndose en uno de los líderes a nivel español de la "Red estatal de sacerdotes contra el genocidio".
El P. Araque tiene el derecho de tener sus ideas políticas, apoyar públicamente siendo sacerdote según que causas ya es más discutible, pero utilizar la parroquia como lugar de actos políticos partidista no es aceptable, Y lo peor de todo, utilizar el altar de la iglesia donde se hace presente Jesucristo en la Eucaristía para colocar banderas partidistas como la palestina no tiene ninguna justificación.
El cardenal Omella no le va a llamar la atención, pero se imaginan lo que pasaría si algún sacerdote hiciera lo mismo defendiendo otras causas políticas completamente opuestas a las de Mn. Araque. Yo tengo muy claro, que entonces sí que le estirarían de las orejas.
Francesco Della Rovere


En el caso de hacer lo contrario, estaría a su lado el obispo auxiliar Javier para llamarles al orden. Que se lo pregunten a Mn. Pablo o Federico… O ya que estamos a Mn. Custodio.
ResponderEliminarLa doble vara de medir.
Este texto es lo más parecido a un informe de la Brigada Politico~Social.
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