La tarde caía sobre Calanda con ese color de melocotón pasado que anuncia tormenta… o tertulia. En La Bellota, como siempre, había tertulia. El Trisca parecía ordenar con desgana la mesa de dominó, Aurelio hojeaba un Heraldo del 92 que guardaba para comparar desgracias, el tío Caldú rumiaba un carajillo como si fuera un dogma y yo, el Cojo, entré renqueando con el periódico bajo el brazo.
—¿Qué traes ahí, Cojo? —gruñó el Trisca—. ¿Otra multa del Ayuntamiento o la esquela de algún obispo?
—Peor —dije dejándoles el titular—: “León XIV hablará en el Congreso de los Diputados”.
Los tres se quedaron mudos, como si hubieran visto a San Roque pedir un gintonic.
—¿Hablar? ¿En el Congreso? —Aurelio abrió los ojos como si le hubieran dicho que el Zaragoza vuelve a Primera—. ¿Pero qué va a decir allí?
—Lo que le dejen —respondí—. Que para eso lo han negociado antes. No se sube uno a ese púlpito sin pasar por la aduana del Gobierno. Si les comunican los nombramientos episcopales antes de hacerlos públicos -por si no les gustan tirarlos atrás-, ¿cómo no consensuarán el discurso del papa?
El tío Caldú soltó un bufido.
—Pues si va a hablar como jefe de Estado, ya sabemos lo que toca: derechos humanos, dignidad, paz, educación, acogida y diálogo … Vamos, lo que no molesta a nadie. Ni a los de arriba ni a los de más arriba. Y todos están dispuestos a aceptar con agrado.
—Y de aborto, ¿qué? —preguntó el Trisca, que siempre mete el dedo en la llaga.
—De aborto, nada —dije—. Y de eutanasia menos. ¿No os acordáis de lo que contó Westringe? Que hace treinta años los obispos “arreglaron” el tema en una tarde, como quien firma un recibo de butano. Y desde entonces, silencio administrativo, que aquí no ha pasado nada.
Aurelio asintió con gravedad.
—Si entonces tragaron, ahora ni te cuento. Con tal de no incomodar al Gobierno, son capaces de aplaudir hasta a Buenaventura Durruti después de matar al cardenal Soldevila.
El bar olía a vino rancio y a resignación. El tío Caldú, que había sido monaguillo en tiempos de Pío XII —o eso decía él—, se inclinó hacia nosotros.
—Yo no me fío de un Papa que va al Congreso a hablar sin decir nada. Si fuera a cantar las cuarenta, otro gallo. Pero esto… esto huele a incienso caducado.
—A ver, Caldú —saltó el Trisca—, que tampoco va a ir a montar un motín.
—No, motín no —respondió el viejo—. Pero un Papa que entra en el Congreso debería recordarles que la vida es sagrada desde el principio hasta el fin, que la familia importa porque los hijos son responsabilidad de los padres y que la fe no es un adorno, sino que conlleva un proyecto moral enfrentado con el mundo. ¡Y no lo hará! No lo hará porque ni él ni los obispos quieren líos. Porque no quieren titulares escandalosos. Porque no quieren que les miren mal los que mandan.
Aurelio dio un sonoro sorbo a su cerveza.
—Es que están desconectados del pueblo de Dios desde hace años. No saben lo que piensa la gente de ellos, ni les importa. Van a lo suyo: a quedar bien con el poderoso, no molestarle y así no perder ni las subvenciones ni la crucecita del IRPF.
—Y que no les graben —añadí yo—. ¿No visteis el vídeo del otro día? Una mujer les pide explicaciones y el curita bellotero, que parece que le han pisado el juanete, le dice que no grabe. Y el de Vic, callado como un zorro viejo. Y Rico Pavés diciendo que criticarles es caer en la trampa de los enemigos de la Iglesia. ¡Pero si los enemigos los tienen dentro!
El Trisca golpeó la mesa.
—Eso es lo que más me cabrea: que luego dicen que la culpa es nuestra. Que si somos tibios, que si no defendemos la fe, que si no vamos a misa. ¡Pero si ellos son los primeros en esconderse cuando toca dar la cara! Y cuando hurgas un poco más a fondo, descubres que ¿los enemigos son ellos!
El tío Caldú, que siempre habla como si estuviera dictando una encíclica, levantó un dedo.
—Mirad, muchachos: un Papa que habla en el Congreso debería incomodar. Debería decirles que no pueden jugar con la vida, ni con la verdad, ni con la justicia. Pero no lo hará. Porque ya está todo pactado. Repetirán lo de hace treinta años, cuando los obispos se plegaron y desde entonces no han levantado cabeza y han perdido el respeto del pueblo.
—Les han pillado con el carrito de los helados, Caldú —dije—. Y ahora no saben cómo salir del paso. Si hablan, mal. Si callan, peor. Pero han elegido lo de siempre: callar.
Aurelio cerró el periódico.
—Pues yo os digo una cosa: si León XIV sube al estrado y dice algo que moleste al Gobierno, invito yo a una ronda. Pero si va a soltar un discurso bla-bla-blá de esos que sirven para todo y para nada, entonces que no me esperen.
El Trisca rió.
—Aurelio, no invites todavía. Que lo más fuerte que va a decir es “paz y bien”, como San Francisco. Aunque con la diferencia de que éste, inmediatamente después, llamó a conversión al mismísimo sultán de Egipto.
Los tertulianos empezaron a despedirse taciturnos. La tarde se volvió noche, y en La Bellota seguimos rumiando la noticia como quien mastica un hueso duro. El tío Caldú resumió lo que todos pensábamos:
—Un Papa que no incomoda al poder, no sirve al Evangelio. Sirve al poder.
Aurelio añadió:
—Y unos obispos que hace treinta años entregaron la batalla del aborto sin pelearla, ahora no van a pedir cuentas a nadie ni consentirán que se las pida el papa. Están todos conchabados.
El Trisca remató:
—Pues que hablen en el Congreso si quieren. Pero que no esperen que el pueblo de Dios les aplauda por decir lo que ya sabemos y callar lo que importa.
Yo, pobre Cojo, me levanté despacio, apoyándome en mi muleta.
—Muchachos, que Dios reparta suerte. Porque valentía, ya vemos que no.
Y salí a la calle, donde el aire fresco todavía olía a tormenta y a verdad.
El Cojo de Calanda



Benedicto XVI pronunció un excelente discurso en el parlamento federal alemán. Habrá que ver qué dice León XIV. Criticarlo antes de que haya abierto la boca, por muy seguros que creamos estar de lo que va a decir, es una necedad y una falta de respeto.
ResponderEliminarPues ya está dicho todo, señor Cojo, el papa en el Congreso va a decir palabras amables a favor del gobierno de turno, faltaría más, y así vamos para llenar los seminarios. Yo me pregunto si el mismo Jesucristo que era un superdotado se presentara para examinarse de Teología, me pregunto si le darían el aprobado las autoridades eclesiásticas.
ResponderEliminarSr Garrell se enreda usted en un ejercicio de retórica. Usted ya sabe la respuesta, Jesús hoy sería condenado igual que hace El Gran Inquisidor en los hermanos Karamazov, que le dice que no cree en Dios y que su mensaje es "idílico" que no promete la felicidad, que eso de la libertad humana es muy complejo . Jesús molesta ayer y hoy a los poderes del mundo y los obispos infiltrados son parte de ese poder
EliminarParece que la cosa está mal pero mal ya que Sánchez estará en la Sagrada Familia, supongo que junto al fúnebre Illa. Probablemente sea la primera vez que entre en una iglesia..y será para "blanquear" su demacrada imagen..pero..puede que vaya a confesar
EliminarRespuestas en católico que debemos tener preparadas para la venida del Papa: https://silverigar.blogspot.com/2010/08/respuestas-en-catolico.html
EliminarLo que le ha pasado a Zapatero va a ser explosivo a Sánchez y el PSOE y para toda la izquierda, y a todos los otros partiditos que apoyan a este ya cadáver andante de Sánchez. La explosión de corrupción va a ser incontrolable ya hoy como el Krakatoa, que no dejó nada a su alrededor.
ResponderEliminarComo dice bien tío Caldú, el infausto día 8 de junio, estos infames Congreso de los Diputados y Senado, reunidos en sesión conjunta como Cortes Generales, deberían de recibir el discurso que Aurelio y el Trisca hacen referencia de un Papa que es bizcochable ante las barrabasadas que ha hecho el presidente, su gobierno y los parlamentarios.
Pues bien, podría no dar este discurso nunca jamás, excepto que los reúna en la playa de Benidorm como invitados.
En efecto, pues si antes del día 8 de junio, o bien se da la disolución anticipada de las elecciones, o bien se presenta una moción de censura condicionado a una convocatoria inmediata de elecciones, la publicación en el BOE del decreto de convocatoria debe de hacerse como máximo el día martes 2 de junio de 2026 para efectuarlas el domingo 26 de julio.
Y cuando se disuelven las Cortes Generales (Congreso de los Diputados y Senado) para realizar elecciones, quedan disueltas de forma automática e inmediata ese mismo día, el 2 de junio: el discursito del día 8 de junio, ooooh, no se hará.
Todos los parlamentarios que no formen parte de las Diputaciones Permanentes dejan de ser diputados y senadores el mismo 2 de junio.
Todos los diputados y senadores pasan a ser ciudadanos de a pie o, técnicamente, "exparlamentarios". Pierden el fuero, sus retribuciones fijas (sustituidas por una indemnización de transición) y todas sus prerrogativas. Qué pena.
Además, las Cortes Generales desaparecen como tales, el hemiciclo legalmente estará vacío de poder legislativo ordinario: los antiguos "ex" serán señores que pasan por la calle oyendo al Papa.
Los únicos diputados y senadores que conservarían la plena condición de representantes parlamentarios serían los miembros de la Diputación Permanente, el órgano de guardia que vela por los poderes de la Cámara cuando esta está disuelta, formada por un grupo reducido de parlamentarios (69 en el Congreso y 37 en el Senado).
Ante el Discurso del Papa ante la Nada y Nadie, con el 80% de las butacas vacías o rellenas de "ex", sería un ridículo espantoso. Sólo se encontraría a unos 69 diputados y 37 senadores con condición plena, pero sólo formando la Diputación Permanente, no las Cortes.
De hecho, si el discurso pontificio del 8 de junio se celebrase con las Cortes disueltas, sólo hablaría con la Diputación Permanente que es un "comité de guardia", nunca jamás son las Cortes Generales como titulares del poder legislativo: una cosa son las Cortes Generales y otra diferente la Diputación Permanente.
...
Esto sería lo mejor. El PSOE y la izquierda formó parte del gobierno de la II República en estado de guerra durante 1936-1939, y fue responsable de los crímenes contra la paz y de guerra, de lesa humanidad y de genocidio: mínimo 50.000 muertos (pero La cobardía de ERC: los 10 primeros meses de la Guerra Civil de César Alcalá la eleva a 26.606 sólo en Cataluña):
13 obispos, 4.184 curas, 2.365 religiosos, 283 religiosas, 251 seminaristas, 3.000 laicos; miles de alfonsinos, carlistas, falangistas, conservadores (CEDA), socioeconómicos (enemigos de la Revolución), miles de izquierdistas (Andreu Nin, POUM), violando los propios derechos humanos de la misma Constitución Republicana de 1931.
Nunca pidieron perdón ni reparación, ni lo reconocieron en las leyes de memoria histórica.
Estamos sin duda, en la peor época posible de obispos de la CEE, Papa y cardenales (la crisis de la Iglesia), diputados y senadores de gobierno y oposición, presidente y ministros, e incluso la misma mediocre ciudadanía en general. Vivir para ver. En fin.
Pedro "Saunas" no va a dimitir. Está arropado por poderes que desconocemos, probablemente chinos. Va a plantar cara, el tío va de mesiánico, de predicador de su "verdad hueca", de aquello luciferino de la "libertad os hará verdaderos". Y no piense que esos "progres" vividores van a pedir perdón por nada, para ellos el Cristianismo sobra y Jesús es su mayor obstáculo. León XIV tiene la oportunidad de afirmar a Cristo o quedar como un hombre del sistema
EliminarLe entiendo, pero percibo que ya está, todo está acabado, es el final, tiene claro que su círculo de hierro está cayendo como un castillo de naipes, vive en una plataforma rodeada de fuego por todos lados (FGE, hermano, esposa, Zapatero, Cerdán, Koldo, Ábalos, Aldama, Maduro, Teherán...), corta amarras para no quemarse él en el puente de mando, pero ahora ya no tiene agenda política, ni presupuestos, ni programa, ni esperanza, ni aliados ni nada, y parece que por su carácter enfermizo, el poder no lo abandona, lo pierde y con fuerza (moción de censura con propuesta de elecciones inmediatas: que decida el pueblo)
EliminarA qué car*llo se va al Congreso? A subirse a una tribuna de masones controlados por la mafia de los ZPs...Quiera Dios darle valentía a León XIV para que atrone esa tribuna y les diga verdades aunque sean con tormenta.
ResponderEliminarLeón XIV no va a hablar como Benedicto en Ratisbona. Allí si que defendió a las claras el mensaje de Jesús, Fe y Razón de la mano. Como le aplaudieron a rabiar los profesores allí reunidos pero...los oscuros poderes del mundo, nuevo Sanedrín, a partir de entonces se conjuraron para eliminarle. Veremos a León rugir?
ResponderEliminarA Durruti lo mataron los comunistas....Toda esa gente creo un caos enorme en la retaguardia, matanzas que claman por ser explicada y ahora nos viene León XIV y va al Congreso, secuestrado por los mismos lodiadores que estaban en la II Republica. Mi pregunta es si les va a enseñar la Cruz pectoral que lleva, les va a enseñar a Cristo y mentarles que en su cara posterior lleva una reliquia del obispo Polanco al que fusilaron en su huida cobarde en Pont de Molins...veremos...
ResponderEliminarEn la superficie, en lo que se ve, el viaje del Papa a España tiene mucho de recochineo. De burla a los católicos. No son palabras duras, sino reflejo de lo que se lee y escucha. Por la radio se oía eta misma mañana un mensaje de Omella, a través de un portavoz de la visita: A la misa de la Sagrada Familia acudirán Pedro Sánchez y Salvador Illa. Han leído bien, los dos principales promotores del aborto cuando el niño ya podría vivir extra uterum estarán en primera fila durante el acto central del cristiano: el sacrificio de la Cruz y el misterio de la Resurrección. Santo Padre, ¿de quién se ríe? No le han dicho que Sánchez e Illa quieren blindar en la Constitución la ley del aborto, ese derecho a matar que dicen que es progresista? No es que muchos fieles se queden en la puerta, es que en la presidencia se van a sentar dos sujetos que se ufanan del sacrificio cruento de miles de niños en nuestro país. ¿Por qué se burla, santo Padre, de los fieles de esa manera tan indigna? Lo digo con el corazón en la mano y con la fuerza de la razón.
ResponderEliminarComo comentan en la timba esa del Cojo, también promueven el asesinato del débil, la eutanasia. Si gentes sin fe, pero guiados por una razón ética, se mostraron contrarios al asesinato de una joven recientemente, a la que no se esforzaron por prestarle cuidados paliativos, ¿a qué viene que usted ponga en los primeros sitios a Sánchez e Illa?
En la estela de la Pascua que acabamos de celebrar, el ejemplo de Pablo, sus palabras, sus acciones recogidas estos días en los Hechos, es el único consuelo y fortaleza diaria. ¿Por qué castiga así a los fieles?
No se olvide Sr Valdrán, de Felipe VI que blanquea a todos esos sujetos y a su cosorte la Leti haciendo tambien el paripé. León XIV se dará cuenta, sabrá entre qué gentes está?
EliminarTal como está el patio en Europa Occidental, un Papa no tiene que intervenir bajo ningún concepto en ninguna cámara de diputados.
ResponderEliminarPara que, para hablar de inmigrantes?.
De aborto y demás leyes de muerte, no dirá ni pío.
Menos predicar y se los lleve a su casa, manteniéndolos él de su bolsillo.
De paso, que se lleve a Sánchez, Bolaños, a Zapatero y demás ralea Satánica.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Garrell y el comentarista de arriba.
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