El nuncio Piero Pioppo ha comunicado al arzobispo de Tarragona que visitará la archidiócesis el próximo mes de septiembre. El representante en España del Santo Padre, fiel al estilo que caracteriza también a quien representa, se toma los cosas con calma y parsimonia, pero el anuncio de la visita ha sido recibido con una mezcla de expectación y esperanza en amplios sectores de la archidiócesis. Precisamente por ello, su presencia en la capital tarraconense difícilmente será interpretada como un mero gesto protocolario.
En estos últimos años, muchas quejas han llegado tanto a Nunciatura como a Roma respecto al arbitrario proceder del obispo Planellas. En este contexto, no son pocos los que especulan con la posibilidad de que Pioppo tenga instrucciones de “hacerle un Ureña”: presentarle el documento con la renuncia para que lo firme y encargarse de tramitarlo a Roma.
Lo cierto es que las aguas no están nada calmadas en la Imperial Tarraco. Pese a los denodados esfuerzos del periodista Óscar Bardají, delegado de Comunicación y portavoz, que lo pasea por platós y rotativas, no disminuye el número de agraviados con el obispo. Esa efusión mediática no es más que una huida hacia adelante con la que Planellas intenta escapar del ambiente enconado que sufre en Tarragona. No obstante, está consiguiendo un efecto contraproducente, pues no disminuye la brecha entre el pastor y un rebaño cada vez más desconcertado.
Oscar Bardají
No deja de ser significativo que Bardají sea ya el tercer portavoz del arzobispo en seis años. El primero, Simó Gras (2020-2022), abandonó el ministerio para dedicarse a la política. Después nombró al diácono permanente Miquel Marimón y en 2024 designó a Óscar Bardají como un fichaje de campanillas. Un externo a la diócesis que estuvo dos décadas como director de comunicación de la Abadía de Montserrat, protegido del abad Soler, el cual abandonó extrañamente a la comunidad benedictina cuando se iniciaban los fastos del Milenario. Su propósito ha sido blanquear la figura de un obispo huraño y desprestigiado. Sin embargo, a juzgar por los resultados, cabe preguntarse si su llegada no se ha producido demasiado tarde o si, sencillamente, la tarea era más compleja de lo previsto.
Bastaba ver, en este sentido, la reciente aparición de Planellas en TV3, en un reportaje titulado Fe a la Xarxa del programa 30 minuts. Contraponer el rostro cetrino y la voz engolada del obispo con la juventud y frescura de los comunicadores digitales producía un verdadero pasmo. La exhibición desmesurada de Planellas no está consiguiendo los objetivos deseados por Bardají. Ni en su diócesis ni tampoco entre sus propios compañeros en el episcopado, que empiezan a estar hartos de esa verborrea sobrevenida.
Por si todo ello no fuere suficiente, ahora le ha estallado el caso de Norbert Miracle, que ha producido una verdadera conmoción en Tarragona. No se trata de una figura menor: canónigo de la catedral, ex rector del seminario de Tarragona y del Interdiocesano de Cataluña y ex portavoz de la Tarraconense. La filtración a un diario local de una investigación abierta por una denuncia de un concejal de Reus, que se presentó por VOX y ahora figura como no adscrito, por supuestos abusos sexuales ocurridos cuando era menor de edad (hace de ello más de 25 años), ha suscitado una fuerte indignación. No tanto por unos hechos que, a día de hoy, se encuentran en fase indiciaria y sin condena alguna, como por la forma en que el caso ha trascendido en la opinión pública.
La secuencia de acontecimientos plantea, en cualquier caso, interrogantes difíciles de eludir. En el decreto de nombramientos publicado a finales del pasado mes de julio, se cesaba a Mn. Norbert Miracle como párroco de El Vendrell y se le designaba párroco in solidum de nueve parroquias, entre ellas la de Pont d’Armentera. Poco después, el nombramiento desaparecía y se le apartaba de toda actividad pastoral. Si existían indicios previos, aunque fueran preliminares, resulta legítimo preguntarse por qué se procedió a la inicial designación.
Lo cierto es que la campaña de los feligreses de El Vendrell contra el traslado de Miracle no gustó nada a Planellas y este, acorralado en su impopularidad, la emprendió contra el sacerdote, llegando esta Semana Santa al extremo de intentar expulsarlo de la misa crismal.
Todo ello adquiere un matiz adicional si se recuerda que el propio Planellas accedió al cargo tras investigar al Seminari del Poble de Déu, que acabó prohibido y sus curas suspendidos. Sin embargo, después se produjo la paradoja de que dos de ellos - los hermanos Boqueras Baylina- han sido acogidos en la diócesis tras la anulación de sus sanciones por parte de Roma. En contraste, en el caso de Miracle, no existe, por el momento, ni siquiera una condena en primera instancia.
Con este panorama, la próxima visita del nuncio adquiere un significado que trasciende lo meramente institucional ante una situación que hace tiempo dejó de ser sostenible.
Oriol Trillas



Los nuncios no hacen visitas apostólicas. Cuando Roma quiere investigar la situación de una diócesis nombra un visitador, no envía al nuncio.
ResponderEliminarVaya, vaya con el tal Bardají. Pues ha habido muchos intentos de nombrarle en estos comentarios pero nunca se ha permitido por la "dirección y moderación" de GG. El blanqueador de la ropa que necesitan las amas de casa.
ResponderEliminarVay, vaya, con el Planellas este. Desde luego cara de poco amigos tiene, o me lo parece a mi, a juzgar por el post de días pasados.
Se ve demasiado claro que en Tarragona juegan bastos. Y que este "obispillo" como lo ha calificado algun comentador, debería haberse quedado como profesor en la Facultat de Teologia de Barcelona, aunque por lo que me contaron unos compañeros, sus clases no eran aptas para las moscas pues hasta ellas se dormian. Y es que me parece que lo dice bien claro 1a Timoteo 3. De todas las cualidades creo que no tiene ninguna a parte de lo de marido de una sola mujer, ya me gustaria a mi que lo fuera, a lo mejor la mujer le pondria los "puntos sobre las íes". ¿acojedor? por lo que se lee nada de nada y otras tantas perlas que han aparecido en este medio.
Bueno, pues eso. que a lo mejor trae la papeleta para traerlo a Barcelona, que buena falta nos hace un cambio aunque creo que no.
Tras el simpático y sociable Pujol les llegó el ureño (no confundir con Ureña) y rencoroso Joan.
Y lo del Seminario del Pueblo de Dios...¡Virgen santa! Un despropósito. Ahora lleva al "factotum" de ese SPD con él de secretario y en la Secretaría General a Dña. Begoña. Será para que le perdonen el daño que hizo. Pues como dice bien Oriol, no hay sentencia por ningún lado.
¡Tengan feliz Pascua!
Asistí muchas veces a la Misa dominical en San Antonio de Padua de la rambla nova, y oficiaba muy dignamente,la verdad.
ResponderEliminarLa presunción de inocencia tiene que prevalecer.