La problemática sucesión de la diócesis de Tortosa

28

El reciente nombramiento de D. Enrique Benavent como arzobispo de Valencia tras la jubilación canónica del cardenal Antonio Cañizares, deja a la diócesis de Tortosa en la oscura sombra de la incertidumbre. El territorio es extenso y abarca parte de dos provincias (Tarragona y Castellón). Las parroquias son numerosas y el número de los sacerdotes en activo más que escaso: poco más de cuarenta. Y el de seminaristas, prácticamente inexistente. Un panorama ciertamente problemático. 
 
D. Enrique Benavent ha sido un obispo falto de liderazgo, sin demasiado carisma, deseoso de irse con la música a otra parte. Políticamente correcto en sus manifestaciones públicas, sin llegar a caer en el servilismo. De trato afable y cercano con los sacerdotes que le han necesitado. Doctor en Teología Dogmática y presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal, sus prédicas, en extremo sencillas, no han dejado entrever ni por asomo su implícito potencial. Muchos le han achacado haberse dejado influir en demasía por el Rvdo. José Luis Arín, Vicario general y Moderador de la Curia, y por mosén Víctor Manuel Cardona, el ecónomo diocesano. En fin, las eminencias grises que le han comido la tostada del gobierno diocesano al bueno de D. Enrique, como tantas veces pasa.
 
Ahora que ya se abre el melón sucesorio en la quinta provincia del Principado, los nombres (no muchos, la verdad) de los posibles candidatos empiezan a circular.


Rvdo. José Luis Arín
Natural de Benicarló (Castellón), es el perpetuo episcopable, y posiblemente nuevo administrador diocesano, con la sede vacante cuando tome posesión en Valencia el arzobispo Benavent. José Luis Arín se ha caracterizado por ser el factótum de D. Javier Salinas, licenciado con deshonor en Mallorca y, cómo no, de D. Enrique Benavent. Biblista de postín, D. José Luis ha editado algún opúsculo con buenos sermones. 
 
Mosén Arín es el que hace y deshace, husmea, controla y firma. Más temido que respetado, lleva años en el disparadero de una mitra que no ha llegado, a pesar de su evidente preparación bíblica y pastoral. Párroco de Nuestra Señora de los Dolores de Tortosa, tiene un perfil sacerdotal nada desdeñable. A pesar de su elevado nivel académico, “huele a oveja”.
 
 
Rvdo. Carlos García Talarn
Nacido en San Carlos de la Rápita (Tarragona), fue rector del Seminario Conciliar de Tortosa. Ahora cura párroco de Benicarló y canónigo de la Seo de Tortosa, ha recibido de D. Enrique todo lo que éste podía darle: una de las mejores iglesias de la diócesis y el honor de la canonjía. Estresado durante años a causa de su soledad al frente de una gran parroquia, el obispo Benavent encontró solución al problema enviándole coadjutores malgaches que, humildemente agradecidos al Cura párroco, le alivian un tanto de su ardua labor. 
 
Frío, distante, casi hierático, D. Carlos sería seguramente el cura más feliz de la cristiandad, si lo nombraran obispo de donde fuese. D. Enrique seguramente habrá sugerido al Nuncio su nombre; pero, conociendo a D. Bernardito, cualquiera sabe.


Mons. Jordi Bertomeu
Natural de Tortosa. Prelado de honor de Su Santidad en virtud de su tarea de perseguir implacablemente a los curas pedófilos por medio mundo. Minutante y oficial de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, doctor en Derecho Canónico, Vicario judicial de la diócesis de Tortosa, está magníficamente situado para la sucesión de D. Enrique. 
 
El inconveniente es que tal vez suscitara demasiados ataques de celos entre los posibles aspirantes, seguramente más bregados y envejecidos a fuerza de frustraciones. Tal vez la Santa Sede espere un poco y lo reserve para un obispado más lucido, pues el de Tortosa está hecho unos zorros.

 
Mons. Javier Vilanova
Natural de La Fatarella (Tarragona). Antiguo rector del Seminario Diocesano de Tortosa, delegado diocesano de Catequesis y de Pastoral Vocacional y miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores, Mons. Javier Vilanova también fue rector de las parroquias de Alfara de Carles y del Sagrado Corazón de Jesús de la Raval de Cristo (Roquetas) y rector de Pinell de Bray hasta que lo nombraron Rector del Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña. Vía dedazo del cardenal Omella, se convirtió en obispo auxiliar de Barcelona. Con un currículo académico más que limitado (realizó “estudios de Teología”, según Wikipedia), puede ser la mágica solución para una plaza difícil cubrir a no ser por alguien que vea en el obispado del Ebro un trampolín para promocionarse.
 
Y no se trata de eso ciertamente, sino de entregar la existencia, de sacrificarse por la misión encomendada hasta la muerte. Por ello, los cuatro candidatos de los que presentamos la ficha son oriundos de la diócesis tortosina. Sólo alguien arraigado en esas entrañables tierras puede estar dispuesto a sacrificar su presente y, sin mirar al futuro, pastorear un obispado con escasísimo clero, buscar tenazmente vocaciones (ahora casi inexistentes) para evangelizar así una población dispersa y eminentemente rural. 
 
Los cariacontecidos rostros de los curiales que acompañaron a D. Enrique Benavent en la rueda de prensa que anunció su promoción a Valencia, son todo un símbolo de la delicadísima situación en la que queda una de las pocas diócesis que superan los estrechos límites de la política y que abraza, en el seno de la Santa Madre Iglesia Católica, a Cataluña y a Valencia. Ojalá el papa Francisco acierte esta vez en la cobertura de una vacante tan significativa. Ojalá se dé prisa, y no prolongue la sede vacante como tantas veces y acabe, al final, dejando su decisión al nuevo Papa.
 
Juan Bautista Marzal

Entradas que pueden interesarte

28 comentarios

  1. Y Josep Lluis Serrano Pentinat? Aunque está en la Diplomacia Vaticana no sería mal obispo de su diócesis natal.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En un futuro, no lejano, la parte valenciana de Tortosa se unirá a Segorbe-Castellón y la catalana se unirá a Tarragona.

      Eliminar
  2. "D. Enrique Benavent ha sido un obispo falto de liderazgo, sin demasiado carisma, (...) Políticamente correcto en sus manifestaciones públicas, sin llegar a caer en el servilismo."

    Así son hoy día casi todos los obispos de España.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 10: "en un futuro no lejano"... desaparecerá la diócesis de Tortosa!

      Eliminar
  3. Muy buena intervención del cardenal Omella en el video de LV https://www.youtube.com/watch?v=LCvKJtrZKR8 . Aunque por mi parte cuando hablaba del aborto le faltaba levantar un poco la voz y parecía que tuviera miedo de herir sensibilidades. Su máxima siempre era predicación hacia el "consenso" en la sociedad en temas controvertidos antes que confrontación, pero es que esta "confrontación" existe desde siempre entre Iglesia y Sociedad y la palabra "confrontación" más bien la omitió dando preferencia a la palabra "consenso". En el "consenso" a simple vista parece que la gente queda más contenta viendo a la Iglesia más "permisiva". La doy un 10 en su intervención, pero yo le sugeriría que fuera un poco más serio en estas intervenciones, el "campechanismo" de cura de pueblo que declaraba a la larga le pierde categoria y autoridad al mismo Clero. Si tomamos el ejemplo del mismo Jesucristo, en los evangelios no se dice en ningún sitio que Jesús prodigara sonrisas a nadie, una cosa son sonrisas y otra mirar con amor y comprensión. Por cierto, que el cardenal se llama de apellidos Omella i Omella, curioso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy perplejo de que el vídeo ya no se pueda ver con la única explicación de qué de trata de un youtube "privado".

      Eliminar
    2. Cierto, yo lo he probado y el video ahora ya no se puede ver, pone "privado". Solo aguantó dos días en línea, también he notado que algo técnicamente les fallaba. Acabo de poner un mail al arzobispado de Barna pidiendo que pongan el video. Aquí el correo del arzobispado secgral@arqbcn.cat

      Eliminar
  4. "Y no se trata de eso ciertamente, sino de entregar la existencia, de sacrificarse por la misión encomendada hasta la muerte. Por ello, los cuatro candidatos de los que presentamos la ficha son oriundos de la diócesis tortosina. Sólo alguien arraigado en esas entrañables tierras puede estar dispuesto a sacrificar su presente y, sin mirar al futuro, pastorear un obispado con escasísimo clero, buscar tenazmente vocaciones (ahora casi inexistentes) para evangelizar así una población dispersa y eminentemente rural."

    La elección de los obispos en la tardoantigüedad tenía muchas variantes según fuera el Imperio de Occidente o el de Oriente; y dentro de ellos, también había ciertas especificidades debidos a las consuetudinem veterem de cada lugar.

    En el caso de Cartago, las cartas de San Cipriano muestran que la elección episcopal se regía por los principios de consensus populi dei y el clerus populusque ecclesiam. Participaba una Asamblea de Presbíteros, seis (la mitad de los XII Apóstoles) y la Asamblea de los diáconos, siete (como los primeros VII Diáconos; les gustaba la numerología). Además, participaba el pueblo de Dios a través de laicos de reconocido prestigio y el mismo laicado daba su aprobación tacitus consensus populis. Y si hubieran habido religiosos, también estos habrían participado, pues son Pueblo de Dios. También participaban los obispos más próximos, que decidían por mayoría, pues el electo era luego consagrado por imposición de manos de todos ellos (el Papa de Roma sólo recibía la notificación; el Mediterráneo quedaba cerrado 6-7 meses al año por las tempestades -octubre a marzo-, por eso se nombraba lo más pragmáticamente posible).

    Por lo tanto, los obispos eran nombrados de entre los presbíteros de la diócesis, los cuales quedaban en ejercicio vitalicio y permanente hasta su defunción o incapacidad, y no como hizo el Concilio Vaticano II hasta los 75 (que luego se lo salta Roma y dura hasta más allá, los 80 incluso).

    Luego, el sistema de elección episcopal fue centralizado en Roma y Bizancio, convirtiéndose el obispo en un obispo-prefecto del César Imperator de Roma (Papa con los emperadores, reyes y feudales) o Bizancio (el Patriarca con el Emperador), es decir, electo, cesable, trasladable y removible a voluntad del poder político.

    Con el Concilio Vaticano II, el mal se ha agravado más aún. Los obispos son verdaderos obispos monarcas -por voluntad de Cristo-, pues el gobierno diocesano no pertenece a una Asamblea o Colegio de laicos o consagrados, como pretende el herético Camino Sinodal alemán. Pero la exclusiva elección de obispos por el Papa, y luego la posterior aparición de las Conferencias Episcopales, que se han convertido en limitadoras de poderes de los obispos, hace que estos converjan hacia una decisión comunitaria entre ovejuna y borreguilla, carente de inteligencia colectiva, absolutamente separada de la realidad de las cosas en todos los aspectos.

    Por ello, adoptan un consenso de mediocridades grises y bovinas, en lugar de fomentar actitudes individualistas más valientes: la masa aniquila al individuo. Y más aún con los poderes aumentados por Bergoglio a los Arzobispos por los juicios de abusos contra los obispos, junto con las inexistentes garantías procesales del derecho canónico: el que destaca por la defensa martirial de la Fé, pone en evidencia a los demás, y estos lo castigan de inmediato.

    Además, el Papa Caesar Imperator pone y depone obispos, más aún con Bergoglio, verdadero Emperador misericordeator. Lo cual genera a un tipo de obispo que realiza su cursus honorum: si calla, si tolera y disimula a las mafias diocesanas mediante statu quo consensuado, si obedece a Roma incluso en el mal, si cumple sin chistar las decisiones aún malas de sus superiores, si no se mete en política aunque los derechos de los fieles y la verdad católica estén afectadas (aborto, eutanasia...), entonces puede promocionar como prefecto hacia "provincias imperiales" más suculentas: el precio es el silencio y muerte de la inteligencia, quienes pierden son los fieles.

    ResponderEliminar
  5. Consecuencia de ello es que muchos obispos se encuentran como provisionales e interinos en sus diócesis, no muestran ningún interés de salvar a las almas, sólo pactan con los grupos de interés y poder intradiocesano, dejándolos hacer a su aire, y sólo tienen el sueño pastueño en ir de diócesis en archidiócesis hasta llegar a los 75, y esperar que el Caesar le prorrogue una miseria de años más.

    Ésta es la razón por la cual la totalidad del obispado español es absolutamente mediocre, insípido, insulso, insustancial, vulgar, aborregado, dócil, gregario, servil y carente de valentía, coraje y virilidad. Así se entiende que los 58 obispos españoles (incluido Omella) aprobaran el apostático documento sinodal español del 11 de junio del 2022 en Madrid lleno de proposiciones erróneas, temerarias y heréticas, y que 17 obispos aprobaran sus respectivos apostáticos documentos sinodales diocesanos (entre ellos, Omella el 29 de mayo), causado por la obediencia ciega a Roma que les dijo que dejaran pasar todo, sólo como estrategia a largo plazo para inyectar el cisma del Camino Sinodal alemán a la Iglesia Universal vía Sínodo de la sinodalidad: no somos tontos.

    Los obispos hoy sólo son un rebaño de pastores pusilánimes y cobardes hasta de su propia sotana y sombra, definidos por los filósofos griegos como ὀλιγοψυχία (oligopsychia) e μικροψυχία (mikropsychia) y los romanos por pusillanimitas. Consolidan su falta de coraje y poca determinación, incompatible con su condición de obispos y cardenales, que les exige a los obispos la defensa martirial de la verdadera Fé católica, y eso en el peor momento de la historia eclesial en que nos ha metido Bergoglio.

    Están en un estado de ánimo, sinónimo de "desánimo" y, por lo tanto, tienen un rasgo de personalidad con connotación negativa, en contraste con los rasgos de carácter deseables de "coraje", "valentía", "virilidad" y "parresía" (valor de hablar en la verdad ante todos).

    El desánimo se registra como una característica de personas individuales, pero también de sociedades enteras, y actualmente, en el seno de la Iglesia Católica, en especial la española, y sobre todo en la catalana: así lo demuestran los casos de Novell, la fuga de obispos catalanes cames ajudeu-me a Sevilla o Valencia, o la huída horrorizada de todos del ya casi extinguido y cenagoso obispado de Gerona y demás diócesis en problemas de disciplina y crisis económica, fideística y espiritual.

    Por eso hay que rezar para sobrellevar la peor crisis eclesial de la historia española y catalana, pues estamos inmersos en un clima de apostasía contra la Fé, la moral, la liturgia y la eclesiología misma.

    ResponderEliminar
  6. Con los bueyes que le dieron para labrar....

    ResponderEliminar
  7. El único candidato que en este artículo es bastante posible, es el nombre del Obispo Javier Vilanova. De los demás no se rozado ni el poste...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vilanova irá a Vic y el de Vic a Toprtosa.

      Eliminar
  8. Benavent es muy ortodoxo en lo doctrinal, pero escogió un perfil bajo en sus predicaciones , por culpa de los mandatarios del ayuntamiento de Tortosa.

    Si la sede Episcopal estuviese por ejemplo en Benicarló o Vinaroz, otro gallo hubiese cantado.

    A tenido que jalarse much@s SAP@S EN LA MISA MAYOR DE LA SANTA CINTA, con los jerifal@s del consistorio en primera fila,jeje!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha tenido - con H !!! Verbo Haber... No será la mare de Déu de la Cinta???

      Eliminar
  9. Con el abominable crimen y el nefando sexual, FALLAN ESTREPITOSAMENTE!!!

    Tienen miedo a perder clientela para seguir viviendo de la mamandurria.

    Esa gente NO CREE EN DIOS Y .

    ResponderEliminar
  10. No será fácil hallar un buen candidato. La plaza no es de lucimiento. Si Girona, que en teoría tiene más posibilidades, está como está...

    ResponderEliminar
  11. Hay un Mosén de Benicarló que sería un magnífico Obispo de Tortosa.

    Prefiero no nombrarlo, porque nos quedaríamos sin un Párroco como Dios manda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Será, si es que viene, valenciano...

      Eliminar
    2. 10/05, ésto ni usted ni yo lo veremos.

      Por algo tenemos a N.Señora de la CINTA para qué eso no ocurra.

      POR DIOS!

      Eliminar
  12. En el elenco de candidatos para Tortosa que expone Marzal falta el que yo creo que está mejor posicionado, el Obispo auxiliar de Valencia, D. Arturo Ros.

    ResponderEliminar
  13. ¿No dispone la Conferencia Episcopal o el arzobispado de Barcelona de una copia del vídeo con la intervención de Monseñor Omella en el Foro de La Vanguardia?
    En caso negativo, ¿cómo es posible que sea así?
    ¿Es que lo que dice el "jefe" de la Iglesia en España en un encuentro con tres periodistas de cierto renombre carece de interés general?
    ¿A quién aprovecha que el vídeo no esté disponible?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo, 14:53
      Le aseguro que no se ha perdido nada. Típica actitud de monseñor en su imitación al submarino diésel: navegando bajo superficie, asomando el periscopio y esporádicamente emergiendo para cargar baterías y renovar aire.
      MT

      Eliminar
    2. Cierto solo se pudo ver el video un dia o dos, ahora es privado. Ye he mandado un mail al correo del Arzobispado de Barna.

      Eliminar
    3. Últimas noticias y bastante fiables: Romà Casanova va a Girona...

      Eliminar
  14. Sincerament esta informacion que tiene esta muy antiquada se nota que de Tortosa no tiene ni idea desfe hace años lo siento. Arin pintar pintava ahora mismo poca cosa. Lo dicho ni idea tienen.

    ResponderEliminar
  15. "Pintaba" si se escribe en castellano va con B. Si se escribe en catalán va con V.
    Como que usted escribe en castellano debería haberla escrito con B.
    "antiquada" no es correcto. Debería haber escrito anticuada. Con C.
    Será desde no "desfe", ¿verdad?
    Veo que tiene usted poca "información" ortográfica...

    ResponderEliminar

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES

ESCRITOS INTERESANTES ANTERIORES
Juan Pablo II, en Cataluña: "La Misa en el Camp Nou lleno fue seguramente un momento álgido del viaje"
¿Están los curas españoles como los franceses?
El copríncep d’Andorra, Joan-Enric Vives, rectifica per LA VALIRA i felicita ara la Diada Nacional d’Espanya
Sacerdote critica la nueva capilla del Santísimo en una importante basílica en Barcelona
Omella podría no haber renovado como miembro de la Congregación de Obispos
El curioso humor de «Catalunya Cristiana»
Simó Gras tanca l’etapa de Montblanc i com a portaveu de l’Arquebisbat
Por fin vemos a las monjas de Sant Benet de Montserrat
El esperpento del obispo emérito de Solsona
Jaume Vives: “La persecución religiosa que hubo en el 36 en España fue la más cruel de la historia"
Torras i Bages va recolzar la creació de la festa de la Hispanitat «per a glòria de la Mare Pàtria Espanya»
Rumores de la diócesis de Urgel
Ya tenemos obispo lazi
Diada de Cataluña: Iglesia y Generalitat, aliadas por el dinero y el monolingüismo
Señalan a 39 obispos españoles de encubrir pederastas; solo 14 están vivos
Por qué la Iglesia no hace tanto como debería (Por Josep Miró i Ardèvol)
El separatismo convierte el funeral de Núria Feliu en el fondo ultra de un estadio de fútbol
La caiguda del bisbe Novell