domingo, 28 de junio de 2020

Católicos en la Universidad

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Como era de prever, el próximo año la mayoría de clases universitarias se realizarán on line. Lo que era evidente para un observador cuidadoso, a saber: que la llamada pandemia se utilizaría como pretexto para la difusión y en la medida de lo posible, imposición cada vez más generalizada de las tecnologías digitales. Un designio que avanza sin tropiezos. 


Como consiliario de muchos jóvenes scouts universitarios, me preocupa la imparable transformación de la enseñanza, en la que el elemento de presencia física, en un periodo tan importante en la relación entre estudiantes y profesores, desaparece definitivamente. Y eso a medida que desaparecen las discusiones colectivas en seminarios y las clases magistrales que hasta hace poco fueron la parte más viva y animada de la enseñanza. Lectores se llamaban los profesores; y obviamente el interés por la lección dependía mucho de quién fuese el lector. 

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La liquidación del transmisor, cada uno con su personalidad (¡como si no hubiese más que el mensaje!), forma parte de la barbarie tecnológica que estamos experimentando. Se procura la cancelación en la vida de cualquier experiencia basada en “sensaciones”, en una pérdida del sentido de lo concreto; lo cual finalmente conlleva una pérdida de la mirada universalista, concentrada como está en una fría pantalla espectral.


Este movimiento se parece una barbaridad a las expectativas tan exageradas que pusieron en los medios audiovisuales, las reformas universalizadoras de la enseñanza. Partían de la base de que el valor de los medios audiovisuales era tan alto, que se convertían en herramienta indispensable del profesor y que según cómo, hasta podían suplirle con ventaja. Tan exageradas fueron esas expectativas, que fue obligatoria el “aula audiovisual” en todos los institutos. Ni que decir tiene, que eso fue pura fantasmagoría pasajera. Fue la elevación de los audiovisuales a su máxima perfección en las cadenas de televisión (millones encadenados a ellas) lo que elevó a su máxima perfección el mito de los audiovisuales: iniciados en la enseñanza, para extenderlos a toda la vida como modo de vida, ¡tan parecido a lo que sucede hoy con las redes!


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Estudiantado en Plaza Mayor de Salamanca

Mucho más decisivo en lo que está sucediendo, es algo de lo que no se habla de manera valiente promoviendo la respectiva reflexión: se trata del fin del estudiante como una forma de vida. El estudiante del “Gaudeamus ígitur”. Las universidades nacieron en Europa a partir de asociaciones de estudiantes, llamadas universitates. De ese origen estudiantil traen su nombre. Estos estudiantes no eran manadas de borregos regidas por un cuerpo de profesores organizados más o menos corporativamente. Nada de eso, el motor de la universidad eran los estudiantes que, ellos sí, formaban corporaciones muy potentes. La del estudiante fue, en primer lugar, una forma de vida, en la que el estudio y la escucha de las lecciones y cursos fue sin duda decisivo, pero no menos importante fue la reunión y el intercambio constante con los otros académicos, que a menudo venían de los lugares más remotos y reunidos según el lugar de origen en naciones. Esta forma de vida ha evolucionado de varias maneras a lo largo de los siglos, pero ha sido una constante, desde los vagantes clericales de la Edad Media hasta los movimientos estudiantiles del siglo XX.


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Capilla  San Pablo CEU

Y es necesario tener en cuenta esa dimensión en la valoración del mundo universitario. Cualquiera que haya enseñado o aprendido en un aula universitaria, sabe bien cómo se traban las amistades individuales y cómo se construyen a partir de ahí pequeños grupos de estudio e investigación de acuerdo con los diferentes intereses culturales y políticos; grupos que continúan reuniéndose incluso después del final de la lección magistral, del seminario o de la simple clase ordinaria e incluso mucho más allá.


Todo esto, que había perdurado durante casi diez siglos, ahora parece terminar para siempre. Los estudiantes ya no vivirán en la ciudad donde se encuentra la universidad sino en “las redes” y en las plataformas, donde cada cual escuchará las lecciones encerrado en su habitación, a veces separado por cientos de kilómetros de sus antiguos compañeros de clase. Las ciudades pequeñas, que alguna vez fueron ubicaciones universitarias prestigiosas, verán desaparecer de sus calles aquellas comunidades estudiantiles que a menudo conformaban la parte más animada de la vida social.


C:\Users\usuario\Desktop\enportada03.jpgAnte la muerte de esa antiquísima forma de ser universitario, podríamos decir en cierto sentido que la universidad se lo tiene bien merecido. Lo que parece cierto y probado es que nuestras universidades habían llegado a un punto de corrupción e ignorancia tal, que no valga la pena lamentar la desaparición de esos cuerpos de docentes que no trabajan para los estudiantes, sino para los que les enchufan y les pagan: que no son ni mucho menos los estudiantes, cuya forma de vida estaba ya penosamente empobrecida. Sin embargo, dos puntos deben permanecer firmes:


1. Los profesores que antes han aceptado someterse a la dictadura política que los ha colocado ahí (estoy pensando en la Complutense como paradigma) aceptan también, como lo están haciendo en masa, someterse a la nueva dictadura on line y realizar sus cursos solo on line, cerrando así una larguísima época universitaria y estudiantil. Estos docilísimos profesores son el equivalente perfecto de los profesores universitarios italianos y alemanes que en los años 20 del siglo pasado juraron lealtad al régimen fascista y nacionalsocialista respectivamente. Como sucedió entonces, es probable que sólo quince de cada mil se nieguen; pero ciertamente sus nombres serán recordados entre los valientes y junto a todos los intelectuales que en tiempo de crisis no dieron su brazo a torcer ante los regímenes totalitarios. Recordemos al joven profesor  Karol  Wojtyla, que entre 1954 y 1958, fue profesor de Ética en la Universidad de Lublin, ejemplo de coherencia y firmeza en pleno totalitarismo soviético y modelo para tantos estudiantes honestos que en él vieron un haz de luz en aquellos tiempos aciagos de pensamiento único.


2. Los estudiantes que realmente aman estudiar, tendrán que salirse de la red en que los quieren encerrar, y negarse a matricularse en universidades así transformadas. Ellos tendrán que ser los protagonistas y fundadores de nuevas universidades, ayudados por profesores valientes que encaucen su vitalidad. Serán nuevos centros de formación integral y universal que frente a la barbarie tecnológica, hagan descubrir que las palabras y ejemplos del pasado universitario pueden permanecer vivos; y nazca a partir de ahí, si es que nace, algo así como una nueva cultura.


Mn. Francesc M. Espinar Comas

Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet

20 comentarios:

  1. Generalmente aprecio los escritos de Mn. Espinar.

    Pero hoy, como docente universitario, encuentro totalmente desenfocado este su artículo. Contiene tantos dislates (perdonen esta palabra) que no creo que valga la pena entretenerse en refutarlo. Parece que Mn. Espinar hace tiempo que no está en nuestras universidades. Tal vez por eso ha construido su escrito basándose en cuatro o cinco tópicos, entre los que destaca uno muy manido: es aquel que puede resumirse en "Antes todo era mejor".

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    1. 1. Para las universidades de ciencias duras y puras, el comentario de Mosén Espinar no tiene razón.

      2. Para las universidades de ciencias blandas, HUMANIDADES, realmente es cierto: cualquier universidad de cualquier siglo y de cualquier lugar fue buena. Lo de hoy en día están ocupados por las izquierdas, y por lo tanto, la calidad es ínfima.

      3. Las universidades ya han dejado de ser lo que eran, la verdadera universidad, para las de ciencias duras, son las empresas privadas con laboratorios de IDID (innovación, desarrollo, investigación y diseño).

      4. Para las Humanidades, ya no hay ningún tipo de salvación. Endogámicas en España, y en los EEUU y resto de Europa por afinidad ideológica. La universidad humanística está muerta, al menos por ahora.

      5. La universidad hoy es como un bachillerato supremo, pero bachillerato, debido a su ideologización, su masificación y escaso nivel intelectual del alumno entrante y del profesor permanente.

      Si es de ciencias duras, su salvación está en los laboratorios IDID, donde el rigor afecta a las acciones de la propia empresa que tienen el administrador y consejo, y estos exigen rentabilidad real y efectiva.

      Si es de ciencias blandas, carece de salvación, porque no hay empresas privadas que los quieran, y sólo dependen de la administración, universitaria y política, que suele estar en manos de progresistas. Y esto afecta a las propias universidades privadas, enfocadas al rendimiento.

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    2. Tildar las Humanides de ciencias blandas es sinonimo de menosprecio por la cultura y enaltercer los estudios que buscan el pragmatismo economicista. Los tildar estudidios humanisticos de blandos es un reduccionismo total

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    3. Y si revindicaramos "La Ratio studiorum" ? Quizás es hoy en día un sistema plenamente válido. El articulo lo menosprecia

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    4. Las ciencias duras producen gobernantes tipo Trump.

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    5. Que yo sepa, Trump no tiene ninguna carrera.

      Él era un bala perdida para su padre, que fue el que realmente puso los cimientos de su imperio inmobiliario.

      Para disciplinarle le metió en el ejército.

      Luego se especializó en el negocio familiar y, en concreto, en la negociación, de la que se considera un técnico; por lo menos como para escribir libros.

      A mi me da que su aventura presidencial, como ese par de quiebras que ha tenido, son una especie de intento de demostrar a su padre que vale para algo, aunque lleve ya muchos años muerto. Nada extraordinario. Pasa mucho.

      Lo que me llama la atención es su comentario sobre Trump, del que dudo que sepa nada de él, salvo lo que publican los medios de comunicación. No por sus éxitos o fracasos, sino porque representa los intereses de cristianos y nacionalistas de su país.

      Las Ciencias "duras" (???), como detrás no hay más que número y medida, caben en cualquier ideología.

      Por eso son tan peligrosas cuando los que dirigen un país son totalitarios: saben mucho y pueden hacer mucho daño.

      Lo que equilibraria la balanza es, naturalmente, el catolicismo.

      Por eso mismo la masonería tiene como fin la persecución sin cuartel hasta la destrucción total de la Iglesia Católica.

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    6. Anónimo de las 22:50

      El problema con las humanidades es que, a diferencia de las ciencias puras y de las técnicas, no hay nada que diga si has aprendido lo que tienes que aprender o desarrollar lo que tienes que desarrollar, salvo adivinar lo que el profesor ramplón va a poner en el examen y copiar los apuntes.

      (con las ciencias puras, si yo sumo 3 y 2 y el resultado es 6, es obvio que me he equivocado, porque la calculadora me dice que es otra cosa; por tanto no puedo aprobar)

      Ya se haber dado cuenta del cacao mental que tienen los fundadores de Podemos -teología comunista mal digerida, pero sabiendo triquiñuelas de sociología para crear un movimiento social de masas, ganar las elecciones y meternos a todos en un paraíso socialista -

      El objetivo de la Universidad, sobretodo de la que pagamos los contribuyentes, es crear buenos técnicos y gestores responsables que sepan pensar.

      El problema es que el material del que parten es muy bajo.

      Eso de "crematistico" está muy bien para los hijos de los ricos; para los demás la Universidad es una inversión para tener un futuro mejor.

      Es más: DEBE ser una inversión.

      Cuando se estudió la Revolución Francesa, cómo la gente pareció volverse loca y asesinar a sangre fría a tanta gente y arruinar un próspero país durante 20 años, una de las conclusiones a que se llegó era que estaba dirigida por resentidos. Gente que había estudiado y con ello desarrollado su inteligencia, pero que no tenían el trabajo que en su opinión merecieran ("abogados sin clientes", por ejemplo)

      Muy seguramente aquí está la clave de por qué el PSOE insiste en bajar el nivel, regalar títulos y mantener a los chicos hasta la edad de votar sin que aprendan a ganarse la vida y por tanto no puedan consumir. Muy al contrario de lo que hacen los países que funcionan.

      Ya se habrá dado cuenta que la masonería no critica esas políticas educativas atrasadoras; y no es ninguna casualidad.

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    7. Anónimo de las 22:25

      La Ratio Studiorum, que no era otra cosa que el plan de estudios de la Universidad de París, que conoció de estudiante San Ignacio después de haber pasado por Alcalá y Salamanca, con tal vez modificaciones prácticas, desaparece hasta en los colegios jesuitas por la presión de la masonería (que también se cargó la enseñanza en latín) y la necesidad de acomodarse al mundo moderno, donde hay oportunidades reales si te especializas en algo técnico.

      Hubo críticas papales porque, como decían los antiguos, lo que vale es "non multa, sed multum" (y está respaldado por la psicología)

      En Estados Unidos se está promoviendo en medios católicos la enseñanza (simplificada) del trivium.

      Lo que pasa es que alli, el home schooling, el sistema de colleges, el poder elegir asignaturas y que allí la política económica funciona y hay mucho trabajo y aquí no y haya mucho paro hace que allí sea posible.

      De todos modos en todo el Occidente hay un riesgo de "intelectualismo" , que se traduce en vivir en las nubes, perder el sentido práctico y el sentido común y perder arrestos para poder triunfar en la vida o simplemente para hacer cosas en vez de hablar de segundas sobre ellas. Sin contar con crear soberbios (los que tienen un título) y crear fracasados (los que no lo tienen)

      Vamos por muy mal camino, según vemos por los pésimos resultados.

      Cualquier cosa que promueva estudios humanisticos, pero orientados a la acción, valen la pena. Sean la ratio o no.

      (al margen de esto recuerde que nada es objetivo: con ser la ratio muy buena desde el punto de vista sociológico -las humanidades cristianas son la base de nuestra civilización y de nuestra sociedad- nos orientan al pasado, no al futuro.
      Como en todo tiene que haber un equilibrio)

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  2. ¿Ay mosén! quien mucho abarca poco aprieta. Usted escribe demasiado y demasiado largo, pretende entender de todo y... a veces conviene frenar!

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    1. El caballero escribe desde su doble experiencia, la personal de estudiante y la profesional de consiliario.

      El tema es muy amplio y complejo.

      Salvo ver lo que funciona en otros países e intentar adaptarlo aquí con inteligencia, poco se puede hacer. No todas las modas funcionan; ni siquiera las pedagogicas.

      No veo el fundamento de su crítica.

      Yo creo que la clave de todo, como sucede en el deporte, está en el carácter: todo lo que lo desarrolle es bueno y todo lo que no lo desarrolle es malo.

      Como este es un Blog católico, doy por sentado que hablamos desde una perspectiva católica.

      Dicho esto, no todo el mundo debe estudiar; y las personas prácticas deben estudiar lo necesario y dedicarse a desarrollar su vocación de otra manera más útil y rentable (trabajando)

      Nadie dice que un empresario o un buen técnico -aunque trabaje de broker en la Bolsa- tienen que vivir peor que un licenciado universitario. Muy al contrario: en el mundo real se paga por resultados, como es natural.

      Sólo la política y la pseudopolitica (ONGs) pueden permitirse el lujo de vivir como rentistas con nuestros impuestos. Los demás, no.

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  3. Las universidades como antes para que???. Si fuera como en tiempos medievales donde la principal Ciencia Universitaria era la Teologia, ¡bravo!.

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    1. La TEOLOGÍA es el principio FUNDAMENTAL DE TODO.
      Por cierto,ahora con el tema de la maldita peste, estaría bien un buen estudio Teologico sobre las diversas PURIFICACIONES que EL DE ARRIBA envia de tanto en tanto y POR QUÉ!!!

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    2. "Las universidades como antes para que???. Si fuera como en tiempos medievales donde la principal Ciencia Universitaria era la Teologia, ¡bravo!."

      Leo lo siguiente:

      La universidades medievales, momento en que nació la universidad, daban las siete artes liberales (Trivium et Quadrivium) que eran esenciales ya para el Imperio Romano.

      La enumeración de siete artes liberales ya aparece en la obra del escritor latino Martianus Capella (Satyricon o De Nuptiis Philologiae et Mercurii et de septem Artibus liberalibus libri novem, 410-429 d.C)

      Mucho antes, en la Grecia clásica, Arquitas de Tarento (430 a.C.-c.360 a.C.), filósofo, matemático, astrónomo, estadista, general y contemporáneo de Platón, estableció las cuatro asignaturas del Quadrivium, y Boecio acuñó el término de Quadrivium en "La institución aritmética".

      Casiodoro, en la segunda mitad del siglo VI d.C, cristianizó el Trivium y las sistematizó como un cuerpo enciclopédico de conocimientos en sus Institutiones saecularium litterarum.

      Así, en el Medioveo, recibiendo la herencia de Grecia y Roma, se crea la universidad y la estructura de asignaturas del Trivium y Quadrivium, que en la universidad medieval eran estos:


      1. TRIVIUM significa en latín «tres vías o caminos»; Casiodoro agrupó las disciplinas relacionadas con la elocuencia, según la máxima:

      "Gram. loquitur, Dia. vera docet, Rhet. verba colorat"

      "La gramática ayuda a hablar, la dialéctica ayuda a buscar la verdad, la retórica colorea las palabras"


      Así comprendían:

      a) la gramática (lingua -«la lengua»-)

      b) dialéctica (ratio -«la razón»-)

      c) retórica (tropus -«las figuras»-)


      2- QUADRIVIUM​ significa «cuatro caminos»; agrupaba las disciplinas relacionadas con las matemáticas, fue establecido por Boecio según la máxima:

      "Ar. numerat, Geo. ponderat, As. colit astra, Mus. canit"

      "La aritmética numera, la geometría pondera, la astronomía cultiva los astros, la música canta"


      Arquitas (428 a.C.-347 a.C.) estableció el Quadrivium, y el Medioveo lo asimiló a través de Boecio, quien definió el contenido del cuadrivio, acuñó la palabra en "La institución aritmética" (alrededor de 505-507):

      a) aritmética (numerus -«los números»-)

      b) geometría (angulus -«los ángulos»-)

      c) astronomía (astra -«los astros»-)

      d) música (tonus -«los cantos»-). También se incluye la acústica, tal como lo determinó Arquitas.

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  4. Las universidades, creadas por el Pontífice, fueron realmente el motor del cambio europeo. Paris, Oxford, Bolonia, con el ejemplo en suelo hispánico nada menos que de la humilde Palencia, donde estudió Domingo de Guzmán, difundieron el nuevo Aristóteles y el nuevo Galeno, la nueva matemática, más allá del trivium y el quadrivium. Las facultades mayores (Leyes, Medicina y Teología) con la de Artes (filosofía) sistematizaron un corpus de conocimientos que dotaron de consistencia a la nueva Europa. Coexistían órdenes mendicantes con un tropel de alumnos venidos de todos los rincones y agrupados por naciones. Tan abigarrado mundo, en edad tan efervescente, se refleja en los Carmina Burana tanto como en las biografías de figuras egregias o comentarios a sus escritos.

    Esa mezcolanza de profesores y alumnos, de orígenes tan diversos, fue sustancial para el saber y su difusión. Con la nuova scienza galileana y la nueva materia medica la Universidad renació de sus cenizas logomáquicas para abrirse a métodos experimentales. Entró la habilidad manual en el diseño de experimentos. Y con ello el ennoblecimiento de su quehacer. Con todo, la libertad y apertura de sus claustros fue siempre su principal motor. Una de las páginas más hermosas de su historia la escribieron los suizos emigrante: Euler, los Bernouilli, etcétera.

    La figura del maestro y la libre contratación han sido santo y seña de las mejores. Lo vemos hoy en Oxford y Cambridge, en Berlín, en todas las norteamericanas, donde el poder político no actúa con descaro.

    ¿En España? Por ceñirnos al período constitucionalista reciente, con la llegada de los socialistas a la Moncloa, el estamento universitario en particular y la enseñanza en general, ha sido su objetivo prioritario. Se jubiló a los catedráticos con la excusa de haber jurado los principios del Movimiento. Y así cayeron cabezas eminentes. Los ministros socialistas no tuvieron empacho en sacar la cátedra desde el despacho, como el vilmente asesinado Ernest Lluch. Esa búsqueda de un puesto vitalicio facilitado desde el poder ha sido común en la izquierda, como en el caso de Carmen Calvo. En Cataluña tenemos ejemplos sobrados.
    La creación de la Universidad Carlos III fue arquetipo de lo que denuncia mosén Francesc, de intromisión a la brava de la universidad por el poder político. Creada una institución pública para el lucimiento de un socialista --Gregorio Peces Barba--, los cuadros que fueron integrando su equipo profesoral eran seleccionados por su querencia socialista en un principio. Luego éstos cooptaron a otros socialistas. Como no faltaba dinero ni andaban escasos de sectarismo se creó incluso una suerte de instituto de teología para luchar contra la Iglesia, en el que se puso al frente a Tamayo. Por supuesto, sin tribunal ni oposiciones. A dedo.



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  5. La Universidad actual es un reflejo de la social actual.
    Y sus Profesores y Alumnos son una copia y reflejo de la sociedad actual y sus valores liquidos y cambiantes.
    Lo que se fue para bien o para mal ya no regresara.
    Hoy debemos recordar aquella frase de Alfonso Guerra que nos dejen 20 años mandar al PSOE que a España no la conocera ni la,...
    Por desgracia y mal nos pese se ha cumplido.

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  6. El gobierno lo ha dicho: “se inicia la nueva normalidad”. Ellos no engañan. Ni la ONU, ya que hay miles de documentos que escriben abiertamente sobre esto. Es el “pueblo soberano”, el que está adormecido por los medios de comunicación cuya función es anestesiar al televidente o lector de prensa.

    ¿De qué trata?

    Trata de la agenda 21 o 2030 de la ONU. Esta depende de una dialéctica hegeliana y esta dice que se plantea una crisis y una solución, el equilibrio entre las dos deviene la nueva normalidad. Quieren implantar total y universalmente los “los nuevos paradigmas” de la ONU, que ya están incluidos parcialmente en las leyes (véase “ONU” y “nuevos paradigmas”). La “plandemia” del coronavirus ha generado más crisis económica, miedo y sobre todo perdida de libertad. Mientras tanto el gobierno, introduce lo conveniente a la agenda 2030 en el BOE, con poca o nula discusión. La Iglesia genuflexa ante el NOM.

    ¿Cómo lo están haciendo?

    La forma que utilizan es la transformación lenta. Método Gramsciano. Es una revolución lenta hacía un modelo de sociedad ultra-controlada, empobrecida y sometida, donde la libertad, tanto de conciencia como física, será algo del pasado.

    ¿Que se proponen?

    Según esta agenda 2030, existe “superpoblación”, por lo que la actividad humana del hombre haría daño a la tierra. De ahí el genocidio de ancianos, aborto y eutanasia, expresado sutilmente bajo los “nuevos derechos” de la persona.

    “Desplazarse” es agredir el medio ambiente. La idea es retirar a los humanos y la actividad humana de zonas rurales y suburbanas y concentrarlos en áreas reducidas. Cada vez más naturaleza salvaje, donde la tierra no sea tocada por el hombre que lo que hace “es agredir” a la “naturaleza”.

    Sus promotores, buscan controlar a la sociedad. Son “la internacional socialista” y sus valores anticristianos, introducidos en la ONU y corroborados por la mayoría de las naciones representadas (salvo países islámicos). Lo hacen a través de prohibir las libertades humanas (culto, propiedad, expresión, movilidad, …), tal como ahora son conocidas. Se reemplazarán totalmente con los “nuevos paradigmas”.

    Siempre con la “máscara verde” de que salvar el medio ambiente, bien vale una tiranía.

    ¿Se llegará a la implantación de las vacunas y su chip..?

    ¿Cada oveja en su casa comulgando espiritualmente a través del plasma….?

    ¿Los pastores controlando el “pecado ecológico” a través de los contadores inteligentes….?

    Como dice el Obispo Reig Pla,los bárbaros están avanzando…

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    1. Todo esto que estoy leyendo aquí en este comentario me imagino que tendrán pruebas.Porque sería terrible que esto lo escribieran sin seguridad de poder justificarlo.Porque quien sabe si algún día les pueden pedir explicación de todo esto que escriben sin más,ni más.
      Genocidio de ancianos dice ud. y en el 36-39 quien provocó el genocidio.Quien anestesió al pueblo? Y lo de Hitler no fue un genocidio..
      Miren Sñres. creo que se están pasando uds. muchos pueblos.Estamos en una situación grave y con esto no sé que pretenden, pero algo bueno seguro que no.

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  7. Gaudeamus igitur es un canto de taberna estudiantil, de estudiantes más preocupados por la juerga que por el estudio. Cada cosa en su lugar

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  8. No sé pas perquè aquest article em recorda el poema de Konstantinios P. Kavafis " Esperant els Barbars"
    Recordem com comença i com acaba...
    "¿Què esperem a la plaça tanta gent reunida?
    Diu que els bàrbars avui seran aquí.
    ......
    ¿I de nosaltres ara què serà sense bàrbars?
    Aquesta gent alguna cosa bé resolia."

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  9. Antes de preocuparnos de la enseñanza universitaria creo que debemos centrarnos en la secundaria; y antes que ésta en la primaria, porque es aquí donde se adquieren los hábitos de trabajo, de estudio y de observación, así como los gustos y las fobias, que van a influenciar en el resto de la educación; y con ello en su bienestar, en el de su futura familia y en el del país en general.

    Hay que volver a que todos tengan las mismas oportunidades, a que de verdad les sirva para algo sus años de estudio y a que lo antes posible, el que quiera fundar una empresa, aprenda con la práctica real en el mundo real.

    Esto no significa olvidarse de la Universidad; pero si la materia prima -estudiantes y alumnos - es mala, el resultado, por necesidad será pésimo.

    De entrada yo quitaba a los penenes que enchufo Felipe González, quitaba a los profesores que han sacado el doctorado en la misma Universidad (en EEUU está terminantemente prohibido: tienen que estar 3 años fuera, creo) y exigir que quien de clases en una Universidad española haya pasado antes por un departamento de investigación extranjero.

    Los enchufes de amiguismo, logia y partido han arruinado completamente la Universidad; y de aquí sale el futuro económico del país.

    No tenemos futuro.

    ¡con nuestro dinero!

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