jueves, 21 de mayo de 2020

La pandemia que se lleva por delante nuestras libertades


“El papa Francisco nos pide que atendemos a los enfermos y que no tengamos miedo de acercarnos a ellos. Es parte del ministerio de los sacerdotes estar cerca de la gente”
(Cardenal Juan José Omella. Carta Pastoral. 14 de marzo de 2020) 

Es evidente que estamos pésimamente gobernados. Es evidente que a nuestros políticos no les importan para nada nuestra libertad y nuestros derechos; eso en el supuesto de que no estén aprovechando la crisis del coronavirus para laminar nuestras libertades y nuestros derechos hasta donde ellos puedan y nosotros nos dejemos. Resulta que el 9 de mayo apareció una orden del Ministerio de Sanidad, sí, del Ministerio de Sanidad, en cuyo artículo 9 se toman decisiones sobre el culto, vulnerando descaradamente la libertad de culto de los católicos, violando por tanto la libertad religiosa que reconoce la Constitución.

No se trata de un tema eclesiástico, sino de una cuestión de derechos fundamentales que el gobierno se permite vulnerar impunemente aprovechándose del estado de alarma. Y son muchos los católicos de a pie que han puesto el grito en el cielo: no están dispuestos a tolerar que el gobierno les diga si pueden ir a misa, cuándo y cómo, ni si pueden hacer procesiones en el exterior o si pueden cantar en el coro. Acabo de recibir una alerta pidiendo firmas para protestar de tamaño atropello. Se atreve a indicar la orden del Ministerio de Sanidad que se limitará al menor tiempo posible la duración de los encuentros o celebraciones. O sea, que las misas han de ser lo más cortas posible y otras lindezas por el estilo.
 
El confinamiento a que ha dado lugar el estado de alarma, ha sido la espléndida ocasión para emprender el recorte de nuestras libertades (y de nuestra economía: fundamento de nuestra libertad), con una más que sospechosa incidencia en nuestra libertad religiosa. 

La sociedad ha empezado ya a manifestar su hartazgo de tanta incongruencia, de tanta desproporción entre los fines y los medios. Y sobre todo, sobre todo, de la enorme desproporción entre las actuaciones que corresponden al Gobierno (proveer a la sociedad de medios de defensa y de medios de diagnóstico), y los que carga sobre la población: confinamiento total y renuncia al trabajo (por no contar con esa protección ni con esos diagnósticos); exposición criminal de los sanitarios a la enfermedad y a la muerte (por no contar con esa protección y con esos diagnósticos); dilatar el confinamiento durante meses (por haber dilapidado el dinero destinado a protección y diagnósticos). Y por si esto fuera poco, rematar la faena con una persecución feroz contra todos los que se han saltado el confinamiento tal como lo han entendido ellos, con una desproporción inenarrable entre los fines y los medios.

Así hemos visto por la televisión, publicado a bombo y platillo, presumiendo de eficacia y autoridad, cómo perseguían las fuerzas del orden a ciudadanos totalmente solos y en despoblado, con un alarde de coches, helicópteros y drones, con gran despliegue de cámaras para perpetuo recuerdo de esa desvergüenza del gobierno y vergüenza de las fuerzas de seguridad, supuestamente para proteger la salud de ese pobre diablo y del que estuviese a kilómetros de distancia de él, e imponiéndole para ejemplo y escarmiento de toda la población, unas multas exorbitadas que no se conocen en ningún otro país del mundo. Sí, claro, hemos de creernos que era por proteger la salud de ese hombrecillo. Algunos se lo creen: sobre todo, los delatores… los policías de balcón. Ese perverso virus que nos ha dejado la pandemia.

Y en el mismo orden de cosas, hemos visto cómo las fuerzas del orden entraban en los templos a interrumpir misas, o se presentaban en un terrado privado en que se celebraba una misa con una gran distancia de seguridad. En el primer caso, atentaban contra el derecho a la libertad de movimientos de todos los ciudadanos; y en ambos casos, atentaban contra la libertad religiosa

Vemos en los medios que es cada vez mayor el número de personas que consideran que ya han aguantado bastante: que, llegados a esta situación, es irresponsable e insolidario seguir callando y obedeciendo absurdeces, seguir aceptando como inevitable la ruina de tantos compatriotas y hermanos nuestros, seguir sometiéndonos al programa totalitario del gobierno. Y por parte de los católicos, cada vez son más los que no están dispuestos a aguantar más intromisiones del Gobierno en la regulación del culto católico ni la grave violación de la libertad religiosa, limitando o prohibiendo a los católicos la asistencia a misa y los actos religiosos en el exterior. Pero no vayamos a pensarnos que esta vulneración de la libertad religiosa se produce sólo en España. También allende nuestras fronteras, está creciendo el grito de: Time to open the churches! He recibido, en efecto, una alerta con esa consigna; y otra más con esta otra: Let's re-open the churches. Y una información de que Le Conseil d'Etat ordonne de lever l'interdiction de réunion dans les lieux de cultes. No estamos solos, desgraciadamente.

Y de igual modo que la falta de transparencia abre el camino a toda clase de sospechas respecto a la “administración” del confinamiento por parte del gobierno, ocurre que la falta de información enrarece el necesario clima de confianza entre los fieles y el clero, comprendiendo en él, claro está, a los responsables más inmediatos. Creo que nuestros obispos han actuado con total transparencia desde el primer momento. Podemos aducir cualquier cosa, pero no engaño. Han hecho una valoración de la situación y han adoptado las decisiones que les han parecido más correctas.

Es cierto que el cardenal Omella, en su carta pastoral del 14 de marzo del 2020, tomó la decisión de que mientras dure esta situación de grave crisis sanitaria actual, quedan suspendidas las celebraciones públicas de la Eucaristía.

Y añadió: “Sin embargo, sería deseable también que los templos estuvieran abiertos.” Y más adelante, en el punto 6 de esta carta pastoral, insiste: “Respetando siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias, tened abiertas las iglesias, donde sea posible, a fin de que las personas que lo deseen puedan ir a rezar”.

La carta pastoral fue completada con un “comunicado” del arzobispado, el que vemos en las puertas de las iglesias, fechado también el 14 de marzo de 2020. En el punto 2 se dice claramente que desde el día de hoy quedan suspendidas todas las celebraciones públicas de la Eucaristía con participación de fieles, también la dominical.

Obsérvese que en realidad esta carta pastoral fue anterior a la declaración del estado de alarma, que se decretó el mismo día 14 de marzo de 2020 (recordemos: 6 días después del fatídico 8 de marzo). Obsérvese, asimismo, que el decreto del Gobierno se limitó a exigir medidas de seguridad y distanciamiento en las iglesias, sin decretar ni su cierre, ni la suspensión del culto público. De ahí que las actuaciones policiales entrando en las iglesias e impidiendo el culto, no estuviesen amparadas por este decreto, sino por el fuego amigo

La verdad es que el estado de alarma ha pasado de los 15 días para los que se pensó, y amenaza con eternizarse. Para un cristiano consecuente, 15 días sin misa son muchos; pero quien más quien menos, estuvo dispuesto a asumirlo ante la auténtica catástrofe sanitaria multiplicada por el 8-M en Madrid y una semana antes en Perpiñán, con una trágica repercusión en toda España. Pero es que llevamos ya 2 meses en esa situación, y no se le ve el final: porque las medidas de distanciamiento (fundadas en la ignorancia, por la incuria en los test) tienen guasa… Y claro, dos meses sin eucaristía, para luego ir a misa como zombis y rapidito, tampoco es como para animar a nadie. 

Tras la carta pastoral de nuestro obispo, en la que explica claramente su solicitud pastoral por los más vulnerables (la media de edad de los fieles, es muy alta), apareció el decreto del Gobierno (del mismo día 14), en que ni se cerraban iglesias, ni se prohibía el culto público. El poder legislativo estuvo exquisitamente correcto, pero el ejecutivo de extralimitó de forma ostentosa y ofensiva. Entretanto, se informó de que la Conferencia Episcopal estaba en comunicación constante con el gobierno, con la voluntad de que la Iglesia no constituyese un obstáculo en la gestión gubernamental de la pandemia.

No sabemos si como resultado de esas gestiones de la Conferencia Episcopal o porque se endureció la actitud del gobierno, el caso es que la Iglesia ha quedado malparada en los sucesivos decretos de desconfinamiento, pues se produce en ellos una intolerable intromisión del gobierno en la normativa de culto, que pertenece exclusivamente a la Iglesia, se prohíbe el culto fuera del templo, y se insta a abreviar todo lo posible las ceremonias litúrgicas. Intolerable y humillante. Parece que, en mi humilde opinión, o los representantes de la Iglesia flaquearon en la defensa de la libertad religiosa; o más probablemente, el ejecutivo los trató con el mismo desprecio con que trata a los demás líderes de los partidos políticos.

El hecho cierto es que ahora la Iglesia, habiendo tragado todos los abusos del gobierno, y coartada en su libertad religiosa (de la que forma parte también la libertad religiosa de los fieles), al menos aparentemente, parece sometida a la arbitrariedad del poder político y a rebufo de lo que a éste le apetezca mandar.

Efectivamente, a remolque de las disposiciones del Gobierno, que “reabren” las iglesias que no se atrevieron a cerrar en el decreto del 14 de marzo, la Archidiócesis de Barcelona ha promulgado y enviado el DECRETO 09/20 “para el retorno progresivo al culto público”. Y supongo que, otro tanto habrán hecho las demás diócesis, puesto que se dicta siguiendo las disposiciones propuestas por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española, en las que se recoge lo dispuesto por el Gobierno, con algunas ampliaciones.

Se entiende, por ello, la principal preocupación de D. Juan José Omella por los fieles más ancianos, como acto de caridad hacia todos los hermanos, especialmente los más vulnerables; pero el caso es que, si bien son los jóvenes la inmensa mayoría de los que reclaman su derecho a asistir a misa, no faltan ancianos de esos más vulnerables entre los reivindicadores más exigentes de ese derecho. Y argumentan que, como ocurre con el Gobierno, son ellos los que tienen la potestad de administrar sus derechos como mejor lo crean; que es una tremenda falta de respeto decidir por ellos, tratándolos como si fuesen menores de edad.  

Y encima con el resabio que les ha quedado de la tragedia de los ancianos muertos a miles en sus casas y en las residencias, sin ningún tipo de asistencia. ¿Reclamar el derecho a decidir por ellos para llevarlos de ese modo al matadero? No, gracias. Curiosamente los ancianos son los que con mayor vehemencia (aunque en menor número) se quejan de que se les haya privado de su derecho de asistir a misa. Y son los más sagaces en las soluciones: si tanto se temían las aglomeraciones -dicen- (¡con las iglesias vacías antes y mucho más ahora!), podían haber distribuido a los fieles por días de la semana, de modo que al menos les quedaría el consuelo de la misa semanal, si por exceso de cupo no pudieran asistir a la misa dominical.  

Y es que, si los hijos de una misma familia son todos de la misma carne y sangre, de nuestra carne y sangre quiso participar Jesucristo, para destruir mediante su muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y liberar a los que, por miedo a la muerte, pasábamos la vida como esclavos (Hebreos 2, 14). Llama la atención con qué facilidad nos uncimos de nuevo al yugo de la esclavitud nosotros, que somos libres… y todo por miedo a una muerte de la que Cristo nos libró.

Custodio Ballester Bielsa, Pbro.
www.sacerdotesporlavida.info

25 comentarios:

  1. Un Gobierno malhechor (a)22 de mayo de 2020, 1:04

    "Llama la atención con qué facilidad nos uncimos de nuevo al yugo de la esclavitud nosotros, que somos libres… y todo por miedo a una muerte de la que Cristo nos libró."

    Lo peor de todo, es que el Gobierno Sánchez-Iglesia, y de rebote indirecto, el gobierno Torra-Junqueras, ocultó y borró información relevante sobre la enfermedad epidémica.

    El 10 febrero se publica un informe transcendental, titulado "INFORME TÉCNICO. NUEVO CORONAVIRUS 2019-nCoV. 10 de febrero 2020", que tuvo su actualización en el siguiente documentos, "INFORME TÉCNICO. NUEVO CORONAVIRUS 2019nCoV. Actualización, 6 de marzo 2020", ambos hoy borrados y ocultados por el Gobierno Sánchez-Iglesias.

    Estos informes, además, debían de ser conocidos tanto por la Generalidad de Torra-Junqueras, a través de la Consejería de Salud de Alba Vergés i Bosch (ERC), y por el PSC a través de su ministro de Sanidad Salvador Illa, protegido de Iceta, y redactor de aquellos dos informes borrados, s.e.u.o., a través de la Secretaría General de Sanidad y Consumo de Faustino Blanco González, la Dirección General de Salud Pública de Pilar Aparicio Azcárragay, y el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dirigido por el famoso Fernando Simón.

    Un medio de comunicación, OK diario, los ha publicado aquí, y son vitales para los abogados y sus demandas, así como para el ciudadano en general:

    okdiario.com/espana/sanidad-borra-rastro-informes-que-revelaba-quienesson-colaboradores-fernando-simon-5590843

    En ellos se lee cómo ya se conocía el ratio de contagio, hablan del mecanismo de transmisión humano-humano (muy importante), período de incubación, transmisión, distribución por edades y sexo, gravedad y letalidad (muy importante), sintomatología, evolución clínica, tratamiento, recomendaciones para los viajeros de España a países infectados (Italia, China), qué hay que hacer con los aviones y pasajeros que venían de países contagiados (muy importante), y su alta contagiosidad en hospitales (muy importante también para las residencias de ancianos).

    Es decir, que nos hallamos ante el escándalo más grave de España, pues se ignoró deliberadamente el Informe del 10 de febrero para la concentración de catalanistas independentistas de Torra-Puigdemont en Perpiñán el 29 de febrero, con más de 200.000 concentrados, que tuvo su repercusión en el confinamiento de Igualada y en el crecimiento de casos en Perpiñán.

    Lo más grave, no obstante, fue que también se ignoró la actualización del día 6 de marzo, y se celebraron las manifestaciones nacionales de las feministas del 8 de marzo, con un millón de participantes a nivel español.

    Lo más grave, no obstante, fue que el indicador de la gravedad de la epidemia lo estaba demostrando Italia. En efecto, durante el mes de febrero podía ver por la RAI la extensión de la enfermedad por la Lombardía, y llegó hasta tal punto que motivó la fecha clave para que España estuviera avisada de la gravedad: primero el 13 de febrero, como el despunte de lo que vendría, y luego la fecha clave del 23 de febrero del 2020, cuando se publica ya la normativa de confinamiento:

    Primero se empezaron con las normas de protección civil ante lo que era un fenómeno más o menos controlable:

    1. ORDINANZA 13 febbraio 2020. Ulteriori interventi urgenti di protezione civile in relazione all’emergenza relativa al rischio sanitario connesso all’insorgenza di patologie derivanti da agenti virali trasmissibili (20A01117) (Ordinanza n. 635), y su complemento:

    2. PRESIDENZA DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI.Dipartimento della protezione civile. ORDINANZA 21 febbraio 2020. Ulteriori interventi urgenti di protezione civile in relazione all’emergenza relativa al rischio sanitario connesso all’insorgenza di patologie derivanti da agenti virali trasmissibili

    3. PRESIDENZA DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI. Dipartimento della protezione civile. ORDINANZA 22 febbraio 2020. Ulteriori interventi urgenti...

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  2. Un Gobierno malhechor (b)22 de mayo de 2020, 1:05

    Pero en 10 días, ya la situación italiana de desmanda, el descontrol es absoluto, la huida del norte a sur es masiva, el caos civil es total, el desbordamiento hospitalario fluye sin control (de peor calidad que España), lo que obliga a tomar una grave decisión:

    4. DECRETO-LEGGE 23 febbraio 2020. Misure urgenti in materia di contenimento e gestione dell’emergenza epidemiologica da COVID-19

    5. DECRETO DEL PRESIDENTE DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 23 febbraio 2020
    Disposizioni attuative del decreto-legge 23 febbraio 2020, n. 6, recante misure urgenti in materia di contenimento e gestione dell’emergenza epidemiologica da COVID-19

    6. Luego, ya fluyen atropelladamente las normas de contención y confinamiento ante un caos italiano indescriptible sin fin, frente a un monstruo Godzilla que sólo hacia que emerger su cuerpo en su enormidad, día a día. Normas italianas contra el Covid-19 hasta el Estado de Alarma español del 14 de marzo, y que el gobierno social-comunista Sánchez-Iglesias lo sabía perfectamente como mínimo por dos fuentes, (1) el CNI, dirigido por Paz Esteban López, que reporta al Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y está adscrito al Ministerio de Defensa de Margarita Robles Fernández, y (2) la Ministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya, por doble conducto vía Embajada de España en Roma ante la Santa Sede, María del Carmen de la Peña Corcuera, y ante la República de Italia, Alfonso María Dastis Quecedo:

    - ORDINANZA 25 febbraio 2020
    - ORDINANZA 27 febbraio
    - ORDINANZA 28 febbraio
    - ORDINANZA 29 febbraio
    - DECRETO DEL PRESIDENTE DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 1 marzo
    - ORDINANZA 1 marzo
    - DECRETO-LEGGE 2 marzo (muy importante, otro aviso a Sánchez)
    - DECRETO DEL PRESIDENTE DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 4 marzo
    - ORDINANZA 4 marzo
    - DELIBERA DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 5 marzo
    - DECRETO DEL PRESIDENTE DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 8 marzo
    - DECRETO-LEGGE 8 marzo
    - ORDINANZA 8 marzo
    - ORDINANZA 8 marzo
    - LEGGE 5 marzo (el decreto-ley del 23 febrero para a ley)
    - TESTO COORDINATO DEL DECRETO-LEGGE 23 febbraio 2020 (publicad 9 marzo)
    - DECRETO-LEGGE 9 marzo
    - DECRETO DEL PRESIDENTE DEL CONSIGLIO DEI MINISTRI 9 marzo
    - ORDINANZA 9 marzo

    El informe del 10 de febrero demuestra que el gobierno social-comunista de Sánchez-Iglesias ya sabía qué debía de hacer, y el Decreto-Ley italiano del 23 de febrero prueba que este gobierno social-comunista español conocía que la epidemia estaba a punto de saltar de Italia a España, sobre todo por los aeropuertos y autopistas, absolutamente desprotegidos, pero a pesar de ello, aún sabiéndolo, consintieron en aprobar la concentración del 29 de febrero en Perpiñán y las manifestaciones feministas del 8 de marzo.

    A partir del 14 de marzo, empezaría en España una historia de terror, sobre todo ante la matanza de ancianos en las residencias, y el escándalo de ser el país con más muertos, contagiados entre médicos y enfermeras, con menos pruebas PCR (la que vale), con menos mascarillas FFP2-FFP3 (las que valen) por ratio de población de todo el mundo, más el inaudito intento del gobierno social-comunista de acallar a las redes sociales y las manifestaciones, y el inédito quebranto económico que sólo se dio en España en el 18 de julio de 1936, cuando el Alzamiento, y en Cataluña, en el día 8 de abril de 1938, cuando las tropas del General Franco recuperaron Tremp y todas sus instalaciones hidroeléctricas, lo que implicó el desplome del PIB de la Cataluña republicana (hasta el 60%, lo que obligó a recuperar las calderas de leña para crear energía) gobernada bajo la ERC de Companys y el estalinista PSUC, en una Cataluña semidestruida por sus derrotas en las batallas del Segre y la del Ebro, más la guerra civil republicana de Companys-PSUC/Stalin contra la CNT-FAI y el POUM trosquista de Andreu Nin en los Hechos de Mayo de 1937 (por cierto, ¿dónde está Andreu Nin, torturado salvajemente y muerto por desollamiento por Orlov y Iósif Grigulévich del NKVD de Stalin?)

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    1. "Esto brevis et placebis" ¿Por qué los respetables comentaristas anónimos no son más breves o bien que se les reserve para un artículo tipo, y alguno de los de la Rovere, Oriolts, con t y otros se toman unas vacaciones de desconfinamiento.?

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  3. OMELLA EN TELECINCO

    ¿Qué hace una persona como usted en un lugar como éste? No, no fue en Sálvame ("un programa de rojos y maricones", según Jorge Javier Vázquez), ni en Supervivientes, sino en el informativo de la noche, después de "la última cena". Es que la cadena es así. Me avisó mi mujer, que estaba viendo la tele en la habitación, de que se le había aparecido el cardenal en telecinco. Le pillé justo al final, cuando se despedía. Me dio la impresión de que pedía dinero. Lo vi muy muy viejo, muy acentuado el aspecto de galápago que no consigue alisar sus arrugas por más que estire el cuello al salir de su caparazón.

    Como llegué a "misses dites", no sé si se asomó a telecinco a hacer apostolado, buscando pescar en esa cadena, la audiencia que no consigue en Radio Estel y demás medios eclesiásticos. En fin, que sigo preguntándome qué hacía un hombre como ese, en un lugar como ése.

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    1. https://www.telecinco.es/informativos/sociedad/juan-jose-omella-presidente-conferencia-episcopal-triple-peticiones-gente-pidiendo-ayuda-coronavirus_18_2949720362.html

      Bueno... el típica buenrrollismo clerical: repartimos más comida... los gobernantes deben de estar unidos en el coro de la patata... todo bonito... todo guapo...

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  4. Muy oportuno, completo y clarividente, Padre Custodio. Esta intromisión del poder político totalitario y su correspondiente sumisión ovejuna por parte de nuestros prelados es indignante. Que conste en acta. Que no puedan decir que nadie lo advirtió.

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  5. Los socialistas han tenido siempre, igual que los separatistas, clérigos o laicos infiltrados que laboran, de manera siempre sutil pero sumamente corrosiva, contra la Iglesia. Por supuesto, con la bendición de la jerarquía y clérigos, con cierta parte de la jerarquía y con determinados clérigos para ser más exactos. Recuerdo al "teólogo de Zapatero", mano derecha de su vicepresidenta,Fernández de la Vega hoy al frente del Consejo de Estado y siempre enemiga acérrima del templo, aun cuando fuera a Roma y gustara fotografiarse con el Secretario de Estado de turno. Cuervos llamó aquella a los ministros del Señor. Pues bien tenían un "teólogo" vasco que les facilitaba argumentos, pseudoargumentos, para minar la fuerza de la Iglesia. Aquel "fontanero" ha sido remplazado ahora por un ministro de Sanidad, íntimo según parece de Omella, profesor de la Universidad Ramón Llull. Con idénticos modales de suavidad volteriana ha entrado como elefante en cacharrería en los asuntos, en los derechos, de la Iglesia, con la bendición de Omella y de Osoro. No se olvide que Omella ha declarado en más de una ocasión con estúpida ufanía infantil que él tiene trato directo con el gobierno, quiere decir con Illa. Por eso Omella se pliega a las "autoridades que saben lo que hacen". Evidentemente, quien no sabe lo que hace es el eminentísimo. ¿Se imaginan a Rouco, un canonista, avasallado por los políticos? Rouco estaba preparado. La ignorancia de Omella sumada a la ignorancia de Osoro es una ignorancia doble, multiplicada es ignorancia al cuadrado. Y así nos va.
    No hay quien defienda los derechos de los fieles, la libertad. En lo civil les llaman fachas para amedrantarlos, en lo religioso les llaman antifrancisquitas y leguleyos. Y perdóneme el moderador la chabacanería, que me parece, no obstante, sumamente gráfica: esta iglesia jerárquica recuerda aquella señorita mediavirtud que fue a confesarse y el sacerdote le preguntó "y cuando él abusó, ¿usted no opuso resistencia?" a lo que la moza respondió: "no Padre no, pero yo seria que seria."

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.
      Muy bueno esto de la señorita mediavirtud,jojo, seguro que mas de uno se verá retratado.

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    2. Pues, ¿qué hubiese hecho usted, y el p. Custodio? ¿Misas como siempre, durante el estado de alarma?

      Me parece una estupidez clamar contra la suspensión de las misas, pero no proponer una solución realista concreta. El virus no es un tema político, no entiende de libertad de culto. Enterense, los que aquí pontifican a diario. ¿Qué querían? Un mes encerrados en casa, pero barra libre para ir a misa "a ejercer nuestra libertad, también para toser, estornudar, comulgar en la boca con salivas incluidas, y esparcir exponencialmente el virus en cada celebración ¿es eso lo que querían? ¿De qué sirve el encierro si la bolsa tiene un agujero?

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    3. "Los socialistas han tenido siempre, igual que los separatistas, clérigos o laicos infiltrados que laboran, de manera siempre sutil pero sumamente corrosiva, contra la Iglesia. Por supuesto, con la bendición de la jerarquía y clérigos, con cierta parte de la jerarquía y con determinados clérigos para ser más exactos..."

      Bueno, pues a denunciarlos públicamente...

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    4. 13:29, si es usted un laico ATEO, VALE, pero si es usted un@ RELIGIOS@, que yo creo que por aquí van los tiros, es usted un IRRESPONSABL@ del Carajo de la vela!

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    5. 19:21: je, je, je...

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    6. AL GENIAL ANÓNIMO DE LAS 13:29

      Claro, usted participa a ojos cerrados de la bondad del encierro. Pues no, muy señor mío, son muchísimas más las sombras de maldad del encierro, que sus rasgos de bondad. El encierro es la SOLUCIÓN AUTORITARIA del gobernante que cree que los problemas se resuelven con represión, y nada más que con represión. Fíjese en un dato, los TEST le dan la vuelta copernicana al panorama. LOS TEST.

      Fíjese en que nuestros agudísimos, bondadosísimos y geniales gobernantes, como no contaban con los TEST para nada (porque ésa era su parte en la solución del problema) habían dado por perdida esta temporada turística. Claro, si la solución es la obligación del confinamiento hasta que llegue la obligación de la vacuna, era evidente la pérdida de la actual temporada turística. Pero la Unión Europea, a la que no le duelen los TEST, ha decidido que nada de cuarentena para el turismo: que la solución no es el confinamiento, ni para el turismo ni para las misas.

      Y si la economía no se hunde tan estrepitosamente como había calculado nuestro gobierno confinador, es porque las empresas de medianas para arriba han resuelto mediante los TEST (¡que el gobierno intentó prohibir y confiscar!) la seguridad de sus trabajadores. Gracias a que ni creyeron que el confinamiento fuese la solución, ni se sometieron a él.

      Fíjese que yo que sí que me he hecho los test y me los he pagado, sé a ciencia cierta que estoy inmunizado, he de soportar todos los caprichos del confinamiento. Todos. Por real decreto. Mis derechos atropellados porque mis gobernantes no tienen otra herramienta que la represión. Yo soy un reprimido neto. ¿Podría decirme usted por qué? Pues porque les gusta más la represión, que a un tonto un caramelo. Y no sólo a los que mandan, sino a muchos de los que obedecen: entre ellos, usted, claro esta. O represión, o nada. Y claro, gracias a que tengo la absoluta seguridad de que ni puedo contaminar ni ser contaminado, he resuelto el gran problema de mis hijos, que al trabajar el padre y la madre (con total seguridad, gracias a los test), tendrían que renunciar uno de los dos al trabajo, porque los hijos están en riguroso régimen de confinamiento: es que el gobierno no puede meterse en tanto test para liberarlos y dejarles hacer una vida normal de niños. Pues ahí tiene usted al abuelo ejerciendo su benéfico papel de forma clandestina, porque he de desplazarme de una casa a otra a horas en que no me es lícito. ¡Vivir para ver!

      Pues claro que sí, misas para siempre durante toda la alarma. El sacerdote se hace los test, y celebra en público si puede hacerlo (de todos modos, las iglesias permiten distanciarlo tanto cuanto se quiera). Y los fieles que no estén dispuestos a perderse la misa, como el abuelo que no quiere dejar que se arruine la economía de sus hijos por no hacerse cargo de los nietos. La REPRESIÓN es el camino más cómodo para el que manda. Pero no el mejor para el que es sometido a ella. A los represores les pareció lo más natural del mundo mandar a trabajar a los sanitarios sin test y sin equipamiento de protección adecuado. ¿A usted también?

      Mire, señor anónimo, que la cosa es bien sencilla: si la Iglesia (¡también en Italia, bajo la influencia del Vaticano!) hubiese puesto en la defensa de la misa y del culto en general, el mismo empeño que han puesto los empresarios en salvar su economía y la Unión Europea en salvar el turismo (el negocio más difícil de salvar en esta situación), otro gallo nos cantara. Pero ya veo, usted es ferviente partidario del entreguismo que ha practicado la jerarquía eclesiástica (empezando por la más alta), contra la que se ha rebelado el pueblo llano.

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    7. 2/54, totalmente de acuerdo con sus tesis.

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    8. Si de verdad Omella tiene relación con Illa y con ello acceso directo a Moncloa (o por lo menos semidirecto, Illa es sólo el "cupo catalán" condición sine qua non; y quien forma de verdad el Gobierno es sólo Sánchez, Iván Redondo y su ambición enfermiza), lo lógico de Omella es:

      1) ufanarse de su "influencia" en Pedro Sánchez, fuente de todo poder y toda subvención y capaz de cualquier fechoría.

      Esta creencia es oro molido en manos de quien sepa administrarla.

      Sirve, por ejemplo, para dialogar ecumenicamente con el Gobierno bolivariano, bananero y zapatero en nombre de los obispos colegiados y las fuerzas vivas catalanas (???)

      2) no quemar la relación privilegiada con el Poder del bien y del mal del que depende directamente la financiación de la Iglesia, los conciertos económicos con escuelas y hospitales, asilos y residencias.

      Póngase usted en los vaqueros de Omella y recuerde que de su bien o mal hacer dependen muchas personas y la Fe en España.

      Otros lo llaman "profesionalidad", "responsabilidad" y "diplomacia".

      (moraleja: los próximos 40 años, vote mejor)

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  6. Lo he dicho en otro lugar y lo repito: nunca pensé que, en el transcurso de mi paso por este mundo iba a vivir la contradicción entre mi fe y mi deber como ciudadano responsable. Pero también hay que decir que quienes teóricamente (y subrayo el teóricamente) nos representan, en lugar de ayudarme a resolver la contradicción, me lo han puesto todavía más difícil. Me parece una actitud sectaria y poco sensible.

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    1. Aún vendrán, y pronto, días peores... es lo que pasa cuando nos gobiernan imposibles metafísicos: socialistas con independentistas vascos y catalanes, incluidos exetarras, con comunistas... es decir, enemigos de los derechos y libertades humanas, la democracia, la nación española y la cristiandad... casi ná...

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    2. Antigono, no hay ninguna contradicción entre la Fe (entendida ésta no sólo como creencia, sino como conjunto de creencias) y las obligaciones del ciudadano, salvo las que estén aseguradas con una sanción.

      Especialmente cuando esas obligaciones las define e impone Pedro Sánchez para perpertuarse en la Moncloa o la masonería para destruir la Iglesia y dominar y robar a la sociedad cristiana.

      ¿Está seguro que puede dar uno o dos pasos ante tan magna disyuntiva?

      Rece el rosario con devoción y se le caerá la tontaina en el acto.

      Pero nunca, ni ante ni después, es una excusa para no pagar los impuestos que debe pagar, verdadera piedra de toque del "buen ciudadano" y lo que de verdad le convierte de súbdito en ciudadano.

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  7. Lo que más duele es que nuestros pastores carezcan del ingenio que demuestran otros:
    https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2020/05/17/misa-formato-autocine-francia/00031589726828248319859.htm

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    1. No necesitamos pastores con ingenio, ni que sean ingeniosos (ni que sean "ilustrados", eterna denuncia de la supremacista masonería)

      Lo que necesitamos son pastores "profesionales" , esto es, que sepan para lo que están y hagan lo posible para dominar su oficio (como cualquier buen profesional lo haría en su actividad)

      Nadie puede ser todo -Jack of all trades-; hay que especializarse si queremos calidad.

      Naturalmente siendo fiel al pueblo al que sirve y leal a la jerarquía a la que representa y de la que depende.

      Si consideras lo que hace a Messi grande y le hace marcar goles a su equipo no es precisamente el ingenio; aunque el ingenio le sale de una manera natural: es su dedicación monomaniaca y su voluntad de superación. Especialización y esfuerzo.

      Ahora, nos interesa sacerdotes santos (no ingeniosos ni ingenieros, aunque puede ayudar), mirlos blancos. Eso no es excusa para exigir líderes que sepan a quien representan y para que están. Con dedicación monomaniaca y voluntad de superación.

      Y te aseguro que el sacerdote que imite a Messi en su vocación, no sólo va a marcar muchos más goles y va a disfrutar mucho más del juego: va a ser santo.

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  8. ¿Qué estamos pésimamente gobernados?

    Será más bien que votamos pésimamente a nuestros gobernantes.

    ¡Menudos masoquistas que estamos hecho!

    En estos 40 años de plomo, si hemos demostrado una cosa es que tenemos un ojo clínico y que somos unos irresponsables.

    Merecemos lo que votamos.

    Por lo menos somos antifranquistas, progresistas y LGTB antimachistas, homomatriarcales, alarmistas del cambio global y amigos del club de fans de Soros.

    Enfin, lo tenemos todo y con avidez.

    ¡Quién lo iba a decir cuando votamos, la Constitución en 1978!

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  9. Por lo que dices solo se explica si ha habido puche...

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  10. Quien ha realizado durante 40 dias los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola ha aprendido el confinamiento. Ha aprendido a estar confinado consigo mismo a nivel humano y espiritual, sabe vivir con el Señor a todos los niveles. En definitiva sabe vivir en paz con su espíritu i su mente. Quejarse y dar la culpa de todo a los demás es una actitud tan infantil como la de Adan dando la culpa a los demás de sus debilidades y no aceptar la propia realidad. Refugiarse en la culpa de los demás es negarse a sí mismo. Es dejar de ser y pensar como Cristiano y pensar como un ateo

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    1. Sí, estoy de acuerdo hasta donde dice que sabe vivir en paz con su espíritu y su mente. Lo demás ya es salirse de la partitura, en el asunto que aquí se trata y en todo su más amplio contexto. Verdaderamente, el confinamiento nos ha puesto delante, en efecto, la triste realidad. Pero yo no me refiero a la realidad de la pandemia, por cuyo medio, sin duda, Dios ha purificado y salvado a muchas almas, además de liberar a muchas otras, ¡santas!, de las cadenas de esta miserable existencia, sino a la realidad, ésta sí nauseante, del estado paupérrimo, casi agonizante, diría, en que se encuentra la Santa Madre Iglesia. ¿Cómo vamos a dudar de las revelaciones que dicen que los que pretenden construir el Reino de Dios en la tierra (porque sí, está profetizado que este Reinado tiene que venir antes del fin del mundo y con gran sufrimiento para la Iglesia), son unos peones ineptos?. Sepa que, dentro de la paz de espíritu y de mente que he logrado a pesar del desconcierto inicial(y no podría haber sido de otra manera, puesto que nadie es responsable de los actos ajenos, por mucho que le perjudiquen), me está costando, eso sí, recuperarme del desagradabilísimo efecto que me ha dejado,en el pensamiento y el sentimiento, la cortedad de miras y entedederas de los pastores a quienes debo obediencia.

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    2. ¿Pensar como un ateo?

      ¡Pensar como un neurótico de atar! que se empeña, además, en joder la vida a los demás.

      La verdad es que estos días de recolección han sido una oportunidad para cambiar, aunque sea haciendo ejercicios espirituales en casa.

      Definitivamente no podemos volver a las andadas.

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