lunes, 6 de enero de 2020

Boadella no es ningún santo, pero últimamente cuando habla de religión dice muchas cosas sensatas

Hay muchas personas y colectivos indignados con Albert Boadella, en los tiempos pasados y en los presentes. Entre esos figuran los católicos que vivieron en su momento con indignación las burlas que hizo hacia cosas sagradas de nuestra tierra. También las Fuerzas Armadas, a las que ridiculizó en su momento cuando formaba parte del Grupo "Els Joglars", burlas que le llevaran a la cárcel Modelo en 1977, entonces lo más radical del progresismo izquierdista y anarquista pedía su liberación, con el apoyo de los sectores más nacionalistas catalanes. Hoy algunos de esos sectores estarían encantados de que volviera a la cárcel y no saliera de allí nunca, por ridiculizar a Puigdemont y sus delirios independentistas, así como dejarlos en evidencia con la iniciativa de Tabarnia, para demostrar que si todo el mundo que quisiera pidiera la independencia para su terruño esto podría ser la historia de nunca acabar.

Es evidente que Boadella ha evolucionado y que aunque su estilo satírico y burlesco le acompañará toda la vida, hoy sus objetivos críticos  no son los de hace unos años, ya hace muchos años que no se burla ni de la Iglesia ni de cosas sagradas, más bien todo lo contrario, a veces hace declaraciones sobre estas cuestiones que demuestran que tiene las ideas bastante más claras que otros que presumen de catolicismo y después se demuestra que su Dios es "La Nació" y no el Dios de Jesucristo.

Leyendo la entrevista que Religión en Libertad le dedicó el 26 de diciembre, veo que dice cosas muy sensatas sobre la Navidad, la Religión y la Iglesia, cosas que cuesta escuchar de personas mínimamente conocidas o famosas, que dicen los cuatro tópicos que hoy se han popularizado para quedar bien con todos el mundo, Boadella se moja y dice cosas interesantes que a veces no escuchamos ni a los mismos católicos de Misa.

Cuando habla de la Navidad lo hace con nostalgia, intentando que no se pierdan las tradiciones de estos días. Nos dice: "La Navidad (antes) cambiaba el signo de las cosas. Había una euforia que no se basaba en el consumo, sino en la ternura con que la gente se felicitaba. Esto ha cambiado. Ahora sólo es un motivo de encuentro familiar. Yo lo he intentado mantener. Todavía hago el belén, ahora para mis nietos. Y procuro contarles historias, crear un ambiente especial. Me gusta que la Navidad sea ternura, algo más que regalos y comida".
Torra utilizó como símbolo de "llibertat d'expressió" el de la Campaña para pedir la libertad de Boadella
Sobre la espiritualidad y sus propias creencias nos dice lo siguiente: "La sociedad del bienestar nos engancha al puro consumismo. Hay que pasarlo un poco mal para tener otras ideas. Cuando tienes dificultades te vuelves más espiritual, más idealista. Hoy no creemos en nada. Sólo creemos en cosas insípidas" Y añade: "Yo lo que no soy es ateo, pienso que es muy difícil que un artista, por mucho que se empeñe, sea ateo. Lo tiene que forzar demasiado. Los artistas no sólo trabajamos con lo intangible sino que nos queremos aproximar a ello. Todos los artistas quieren ser ateos pero luego quieren que creamos en lo suyo religiosamente". Y concluye: "Yo tuve la suerte de no ser nunca comunista. Esto es muy importante. Soy el 90% de cultura cristiana".

Se reconoce admirador del Misterio de la Liturgia: "Las celebraciones religiosas son signos que transmiten una necesidad. He procurado ser permeable a ellos. No voy mucho a Misa, pero si hay una en latín y de espaldas, ahí estoy. La liturgia es fundamental". Por el contrario, critica "la destrucción de la liturgia, del ritual. Este gusto actual por el populismo, por rebajarse a la masa es mortífero. Yo soy preconciliar".

En cuanto a la Iglesia dice: "A mí no me molesta en absoluto la Iglesia pero me molesta la poca inteligencia con que a veces actúa. Aunque no vaya mucho a Misa, la veo como mía y me duele cuando veo que se perjudica".

Y sobre el laicismo opina: "El laicismo es una parte de la estructura del mundo occidental. Pero suele llevar consigo, es verdad, la censura de cualquier pensamiento que no sea el suyo, que no sea laico, de modo que la no-laicidad está castigada. Y esto es un despropósito, claro". Y propone: "Es esencial que la formación de niños y jóvenes pase por plantearse las preguntas eternas. Las preguntas que nos configuran como personas y como cultura. Por mucho que la ciencia avance, las grandes preguntas seguirán siendo exactamente las mismas".

A mi me ha gustado bastante lo que dice. Quizá a otros no, o lo mirarán con prejuicio por ser quien es.

Francesco Della Rovere

15 comentarios:

  1. Bien por Boadella. Hace muchos años que sé cayo del caballo,gracias a Dios y nunca mejor dicho!!!

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  2. Fracasología de la Misa Nueva de Pablo VI7 de enero de 2020, 3:32

    "Las celebraciones religiosas son signos que transmiten una necesidad. He procurado ser permeable a ellos. No voy mucho a Misa, pero si hay una en latín y de espaldas, ahí estoy. La liturgia es fundamental". Por el contrario, critica "la destrucción de la liturgia, del ritual. Este gusto actual por el populismo, por rebajarse a la masa es mortífero. Yo soy preconciliar".

    Y es que Boadella, sin estudios litúrgicos, ha dado en el clavo. La Misa del Concilio Vaticano II, la Misa Nueva, Novus Ordo, Misa de 1969 o Misa de Pablo VI ha sido la historia de un completo y total desastre, que Francisco lo va a agravar con el posible reconocimiento de las misas indígenas, o chamánico-pachamamas, del Sínodo del Amazonas.

    En efecto, el Concilio de Trento fue la perfecta disipasión, disolución y derrota de la rebeldía herético-cismática protestantismo ante el rigor racionalista y teológico, principalmente de teólogos españoles, consiguió unificar y centralizar el rito litúrgico del poderoso Misal de Pio V (Misa Tridentina). San Pío V, después del Concilio de Trento, con la Bula “Quo Primum Tempore”, 14 Julio 1570, renueva el Misal Romano "según la norma de los Padres", "como siempre lo ha entendido y enseñado la Iglesia católica", dando origen al Misale Romanum, obra perenne de la Iglesia de verdad, una misa que aún perdura después de 5 siglos.

    Se eliminaba todos los ritos litúrgicos que no tuvieran una antigüedad y tradición acreditada. Extraoficialmente, acababa con cientos de miles de ritos locales en toda la Cristiandad, fruto de los usos y abusos de cada localidad, cada parroquia, cada convento. Se delimitaban los ritos hispano-mozárabes (Tradición A y B), bracarense, ambrosiano y cartujo y otros, y se liquidaban otros usos y ritos como el galicano, lionés, de Colonia, ruteno y otros cientos de miles de usos y ritos inventados o degenerados, con adiciones particulares, groseras, paganas y supersticiosas, algunas siendo adherencias de siglos: misas medievales "al gusto moderno y progresista" del cliente-usuario, pero antitradicionales.

    Por cierto, el rito nacional catalán y español es el hispano-mozárabe (liturgia martirial de los católicos contra los visigodos arrianos y luego contra la Umma del Al-andalus islámico-musulmán), no el Misal Romano de Pío V (aunque tiene 5 siglos y es de mayor venerabilidad, perfección, universalidad, jerarquía), pero desde luego, no en absoluto este Misal moderno de Pablo VI... recuperarlo sería enlazar con los desconocidos santos Leandro, Isidoro, Fructuoso, Acisclo, Torcuato, Félix, Vicente, Eulogio, Justo y Pastor, Justa y Rufina, Eulalia, la otra Eulalia, Leocadia, Braulio o Julián.

    El rito hispano-mozárabe acabó con el Concilio de Burgos (1080) para los reinos de León y Castilla, y por ello, para la futura Portugal, Asturias, Galicia... y todos los territorios incorporados por la Reconquista. En Cataluña desapareció cuando la Iglesia carolingia arrasó con todo vestigio documental y arquitectónico político y eclesial que pudiera justificar al legitimismo restauracionista visigótico: Gerona (785), Barcelona (801), Urgel (815). En el Reino de Aragón-Navarra se acabó a la fuerza en 1070.

    También se pararon los pies a los listillos: el Breviario reformado del Cardenal Quiñones, Breviarium Sanctae Crucis (s. XVI), sostenía que había recuperado la forma antigua y venerable del Breviario, pero en realidad hizo un ardid innovador que rompía con la tradición litúrgica de 9 siglos en la distribución de los Salmos y suprimiendo preces de vísperas, versículos, antífonas, responsorios, capítulos, intercesiones, leyendas e historias de santos, oficios votivos, himnos, el Amén, y el increíble invento de que el Oficio tuviera un contenido distinto según fuera clérigo, religioso y coro. Los listillos y sabiondos no son cosa de hoy... (Fernando Palacios Blanco, El Romano Pontífice y la liturgia).

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  3. Liturgiocatástrofe de la MIsa Nueva de Pablo VI (y 2)7 de enero de 2020, 3:44

    ¿Qué pasó con el Concilio Vaticano II? Parece ser que, según los especialistas, hubo una hermenéutica de la ruptura, y la Nueva Misa, con Bugnini (se dice que fue masón) al frente del precipicio, procedió al retroceso antediluviano de la Iglesia al caos o krakatoa litúrgico alto y bajo medieval, pretrentino, inventando unos principios litúrgicos que para nada eran católicos (católico es universal en griego, καθολικός) y sí luteranos-protesantes, como la libre elección de rúbricas y cánones/anáforas proliferadas en variadas morfologías:

    - Innovación
    - Simplificación o abreviación
    - Diversificación o libre elección
    - Arqueologismo
    - Aggiornamento
    - Inculturación

    Así, salió el actual paisaje multicolor litúrgico: un Misal Nuevo que es un lío de cambios de decorado, lo que impide la memorización, con diversidad de rúbricas optativas, arqueologismos (plegaria eucarística II) y anáforas/cánones inventados, rescatados o reducidos (I o deformado Canon Romano tridentino por reducción, II, III, IV, V/a, V/b, V/c, V/d, Reconciliación I y II), errores de omisión (pro multis, San José), además de los innumerables abusos e irregularidades litúrgicas de que es víctima: cambios en la fórmula de consagración, cambios en las oraciones de la Iglesia, fervorines, morcillas, la presentación de las ofrendas como una paraliturgia local, abusos en la administración de la comunión (dada por mujeres, sin respetar la forma legal, sin devoción, sin reclinatorio y en la boca, a gente sin rite dispositus por pecado mortal...

    Todo ello, agravado por el analfabetismo general del católico medio en materia de liturgia, que nos afecta a todos, por culpa directa de los obispos, que han renunciado expresamente a su munus de enseñanza litúrgica, y nos han querido tener en la más absoluta y completa ignorancia del conocimiento ritual, por motivos que desconozco del todo (¿será para no hablar de la Misa de Trento y la Hispana?).

    Además, está el desconocido y oculto rito litúrgico neocatecumenal o kiko, responsabilidad de Francisco, que permite los abusos de este movimiento: administración del pan de pie y en la mano en comunidad, se sacuden las migajas del pan eucarístico en las manos y las tiran por el suelo y los vestidos, el cura pasa el cáliz a cada fiel para que lo beba (o lo hacen los fieles), el estar sentados en redonda, no hay reclinatorio, no hay comunión en la boca, se introduce en la consagración el "Padre, Padre", los ecos en la homilía, el baile después de la misa, misa celebrada en sus habitaciones o salones fuera del templo...

    Para empeorar las cosas, muchos obispos, después de 1970, con el Nuevo Misal de Pablo VI, nos mintieron diciendo que el Misal Romano de Trento estaba prohibido por derogado, eliminando de la noche a la mañana todo vestigio de Misa de Trento (eso no lo dijo el Concilio Vaticano II), dejando de enseñar en los seminarios y facultades de teología toda la misa tanto trentina como hispano-mozárabe. Ese es el pecado de muchos obispos: mentir diciendo que el misal de Trento estaba prohibido, cosa que no hizo en absoluto el Concilio de Trento con los ritos antiguos venerables en su época. Hemos retrocedido en esto.

    El futuro, con Francisco, sólo va a peor pésimo: parece que vendrán miles de nuevos ritos indígenas y locales, en miles de lenguas y formas diversas, aprobados por sus propios obispos, retrocediendo al caos, follón, pandemónium, anarquía y desbarajuste desorganizado de la Edad Media.

    Yo soy partidario de, como dijo Benedicto XVI, emprender la "reforma de la reforma litúrgica": poner fin a la barahunda de la Misa de 1969 para volver al único canon litúrgico, el Romano tridentino con actualizaciones (el canon romano es universal), o si se quiere, al hispano-visigótico-mozárabe (el canon auténticamente nacional), los dos de acreditada antigüedad y venerabilidad.

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    1. Un sacerdote nos dijo que la razón de la falta de educación episcopal a los fieles sobre la misa, es porque en 1970 el católico tenía una cultura general de la fe, moral y culto, y porque ya no hacía falta más que se enseñara la misa porque todo era abierto y en la lengua del pueblo, por lo que todo era evidente de por sí.

      Ciertamente, nuestro clero ha cambiado la misa en cada parroquia, retrocediendo a la edad del medioveo, era de oro del plurimorfismo anárquico en culto y liturgia, del liberalismo en el romántico curso de la liturgia, donde se hacía lo que cada cura y obispo quería. Como se dice, hablan prosa sin saberlo, medievalizan sin reconocerlo.

      Asombrosamente, Francisco se sitúa con el Sínodo de la Pachamama del Amazonas en el anarquismo litúrgico medieval, y en el camino sinodal alemán en la libertad anárquica fideística y moral de Lutero: nos lo venden como modernidad y progreso, y es medioveo y Lutero.

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  4. Si en España hay un perseguido político con saña, ese es Albert Boadella. Recuerdo cuando fue encarcelado (y se escapó del Hospital Clínico de una manera rocambolesca) por la representación de la obra teatral La torna. En la Garrotxa gerundense y en otras comarcas de la Cataluña profunda, la torna era el trozo de pan que se agregaba gratuitamente: aquí tiene las barras pedidas y la torna, te decía quien despachaba. De crío solía comerme ese trozo de vuelta a casa, como si me lo hubieran dado a mí personalmente en premio al mandado. Por eso entendimos perfectamente lo que significaba la torna en aquel juicio que condenó a muerte a un delincuente polaco como si quisiera compensarse la sentencia de un presunto terrorista aquellos años iniciales de los setenta. Con la amnistía reinició su espléndida carrera escénica con un soberbio Ubú rey, donde ponía a Pujol frente al espejo. Con la intuición del cómico supo adivinar los entresijos de un ladrón con poder --ladrón confeso andando el tiempo-- al que Martínez Sistach alabaría con la facultad de teología de Cataluña como modelo de político cristiano. Nada menos. No pudo, sin embargo, engañar que lo vio venir tras chantajearle mintiendo --y eso Sistach lo sabía y eso la facultad de teología lo sabía-- sobre su oposición en el Congreso a la propuesta abortista de los socialistas. Convergencia no se opuso, ni siquiera se abstuvo, votó con los socialistas.

    Hoy Botella tiene vedado el teatro en Cataluña. Por las calles de los pueblos hay pinturas contra el director teatral. En Cardedeu vi una delante de un instituto de segunda enseñanza, a modo de colofón del adoctrinamiento.

    Cuando paso por Jafre, me viene a la memoria su casa estercolada --literalmente-- por los que, según Planellas, es el pueblo al que hay que respetar. Porque muchos curas gerundenses, comenzando por el obispo, son adalides del odio, del desprecio al que no les sigue en su obsesión político. Conocido es el caso Boadella-Planellas, que puso en evidencia la falta de moral del preste y su desconocimiento de la misma. Un desconocimiento que se extiende nada menos que a la soteriología y teología sacramental. El escrito sobre la familia y sus clases en un periódico recientemente son todo un poema de ignorancia supina o de mala fe.
    Por eso tiene valor la persistencia en la fe de Albert Boadella. La propia iglesia gerundense ha intenta echar lodo sobre su figura.

    No es Boadella el único catalán desprotegido de la Iglesia que le bautizó. Abundan en estos lares una suerte de lista negra --auténtica pasión de los secesionistas-- donde se inscriben los nombres de personas frías, tibias con la causa, no digamos los contrarios. Sucede de manera especialmente cuidada en el ámbito católico. Miren las knstituciones eclesiales y se sorprenderán de la ausencia de figuras que están dado el callo por la Iglesia de Cristo, pero les producen arcadas comportamientos como determinadas declaraciones de la Tarraconense en pleno, o de ciertos obispos en particular. No digamos de abades encubridores y chantajistas y otros cogullados.

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr.Valderas Gallardo.
      Al Obispo de Terrasa,que se ha desmarcado del tema, lo tienen secuestrado,no generalice,por favor.

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  5. Teledeum, marco del ecumenismo en los años 80, no estoy seguro de que en su día se entendiera ni por la Iglesia jerárquica ni por el público en general. Esa obra necesitaría una revisión para no quedar como una pieza burlona o bufonesca, como un ataque gratuito a lo sagrado sin mayor calado. Boadella no aguantó nunca -y hace bien- la impostura venga de donde venga.
    Esta otra entrevista es de 2012:
    https://gloria.tv/post/jj8EGUv4fmLF2bPEyRxeAXFkD

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  6. Lo que tiene este hombre es una gran cantidad de Sentido Común; el menos común de los sentidos, por desgracia. A la hora de la Fe eso es a la vez una ventaja y un inconveniente. Es bueno ver que sabe convertirlo en ventaja. El resto es entre Dios y él.
    Ojalá hubiese más de esta clase.

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  7. Vamos bien si uno "que no va demasiado a misa" nos dice cómo tiene que ser la misa.

    Pero claro, como es un adorador de la "patria española", se lo permitimos todo.

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    1. Tiene razón, pero Boadella también tiene toda la razón.

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    2. Hombre, como director teatral sabe de esas cosas. Y la liturgia postconciliar no ayuda a llevar fieles a la iglesia. En ese sentido estoy con Boadella.

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  8. El Molt Honoratble PRESIDENT de Tabarnia en el exilio, tiene fuertes raíces católicas, como el proponer una mesa de dialogo al mas bajo nivel con el huido Puchi en Waterloo,hay que mencionar que este último que no se cansa de incordiar con dialogo va y no viene a dialogar, Lastima ya que sus zombies solo hacen que gritar lo mismo. Es lo que pasa en las religiones GNOSTICAS que piden y piden y cuando "el tenim a tocar" el dialogo se echan atrás ya que si lo aceptan se desmonta toda su tomadura de pelo gnostico,

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  9. Los dos últimos comentarios son tan objetivos y precisos que poco más hay que añadir.Gracias.

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  10. Boadella eres muy grande. Te mandaré el libro "Tornar a creure en dos dies". Me quedo con esto, aunque es una perogullada de todos los tiempos menos de éstos:"Por mucho que la ciencia avance, las grandes preguntas seguirán siendo exactamente las mismas".

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  11. Al contrario del extendido principio de correr en socorro del vencedor, Boadella se caracteriza por burlarse de lo que está arriba en cada momento, Ubu presidente salió cuando Jordi Pujol era venerado dentro y fuera de Cataluña, El Nacional cuando los Tres Tenores pusieron de moda la ópera, Los Virtuosos de Fontainebleu coincidió con el mayor auge del Europeismo en España... En resumen, no se si es una buena noticia que ahora no se meta ni con la Iglesia ni con España.

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