jueves, 31 de enero de 2019

Patria potestad

Tremunt potestates. Tiemblan las potestades enfrentadas. Y la que lleva las de ganar, es la potestad del Estado. El tremendo problema es que estamos sustituyendo (de hecho, ya está sustituida) la patria potestad por la potestad del Estado. Se nombra por pura inercia la patria potestad, pero nuestra cultura está radicalmente contra ella. Y al negarla, se niega también el munus (es decir los deberes paternos y maternos) porque nos parece lo más natural del mundo que sea el Estado el que ejerza con nuestros hijos tanto el oficio como la potestad inherente del padre y de la madre. Así que a la primera de cambio, uno de los recursos más socorridos del Estado para hacer cumplir a los padres las leyes y los caprichos de las distintas administraciones respecto a la forma de criarlos, es quitarles la patria potestad, es decir quitarles los hijos: que en eso se concreta al final la privación de la patria potestad.

Hoy es por las vacunas; mañana será porque se han negado a que se le practique al niño la cirugía y la química de cambio de sexo que le impone el comité escolar de defensa de los derechos sexuales del menor. Da lo mismo cuál sea el motivo, el caso es que se han colocado los “derechos” del Estado sobre el niño, por encima de la “patria potestad”  y de los múnera que la acompañan. Porque quien mantiene la potestad sobre los niños, igual que sobre el resto de ciudadanos, es el Estado. Potestad sobre otro ciudadano, sólo la tiene el Estado. A los padres sobre sus hijos, sólo les queda pues el munus, el oficio de padre y el oficio de madre con los deberes inherentes. Por cierto, el matrimonium  hace referencia al munus  de mater; y el patrimonium al munus de pater, que siempre han ido ligados a la patria potestas.
 
Es cierto que sigue en pie la figura jurídica de la “patria potestad”; pero eso es algo que hace tiempo ya que ha desaparecido. Ha quedado muy lejos la potestad que antes tenían los padres. La potestad ha pasado íntegramente al Estado, que es hoy el único sujeto con potestad. Toda potestad, la del señor sobre los esclavos y la de los padres sobre los hijos ha sido transferida al Estado, con el correspondiente maquillaje para que la apariencia sea más acorde con los valores del momento. Vean por ejemplo la potestad que ejerce el Estado a través de su sistema recaudatorio. Se trata, claro, de impuestos, imposiciones o comoquiera que se llame a eso.

La educación evidentemente, está muy lejos de ser un acto de servicio del poder al que está sometido a su potestad. Es un acto de potestad. Es como el proceso de doma: no es un servicio al animal domado, sino un ejercicio de poder sobre él, una imposición. Por eso, aunque el Estado reconozca en las proclamas legales la potestad de los padres en la educación de sus hijos, a la hora de desarrollarse la aplicación de esa proclama, es el Estado el que ejerce esa potestad. Impone toda la programación educativa, porque necesita que la gente esté programada. Resulta que en cualquier régimen, todas y cada una de las administraciones reivindican para sí la competencia de educación, porque sienten una auténtica pasión por programar a los niños, a los adultos y a los jóvenes. No tienen más que ver lo muchísimo que le cunde al gobierno de Cataluña la competencia sobre educación. Educan súbditos del sistema, igual que el domador de bueyes educa al otrora toro para su provecho (el del domador). Pero no, eso es sólo lo que parece. Podría escribir un bello tratado de gobierno de los bueyes, explicando cómo desde la castración hasta la doma o enseñanza pasando por la sanidad y siguiendo por garantizarle el puesto de trabajo (porque si no trabaja, no come), el dueño-domador lo hace absolutamente todo por el bien de los bueyes. ¿Puede haber acaso un Estado más benéfico?

Es curioso que mientras asistimos a una vertiginosa desnormalización económicolaboral en todos los órdenes (ahí está a la vista el desmantelamiento de un sistema de transporte público, me refiero al taxi, al que está desplazando sin piedad el nuevo manejo del mercado),  junto a esa liberalización radical, se está ejerciendo desde el poder (desde la potestas del Estado) una injerencia en las ideas, la religión y la moral como sólo se ha conocido en los regímenes teocráticos. Liberalización económica más allá de los usos y costumbres y acuerdos y conquistas laborales, junto a un totalitarismo férreo en el plano moral e ideológico. Un totalitarismo, repito, propio de regímenes teocráticos. Nombro a éstos solamente, porque  el totalitarismo de izquierdas o progresista está bendecido por todos los “maestros de opinión”, incluyendo entre ellos multitud de hombres de Iglesia, con las más altas jerarquías a la cabeza.

Si sorprendente es que el poder civil esté invadiendo las conciencias de los ciudadanos, más sorprendente es aún que la Iglesia que ha sido siempre factor clave en la formación de las conciencias, haya desertado tan lastimosamente de su función. Es comprensible quizá su retraimiento en la defensa de la moral sexual cuando empezó el “movimiento de liberación sexual de la mujer”. Infinidad de eclesiásticos picaron el anzuelo. Y como la temperatura de la aberración y del engaño iba subiendo poco a poco, la rana se iba cociendo sin sentir necesidad de saltar. Pero al incluir el aborto entre los dones que le ofrecía a la mujer la libertad sexual, fueron muchísimos los que saltaron y se plantaron. Y fueron millones los fieles que siguieron a sus pastores en esa resistencia a la dictadura del poder político sobre las conciencias. Otros siguen cociéndose y sin enterarse.

Pero ese no era el final, nos esperaba una presión aún mayor del poder político sobre nuestras conciencias. El Estado reclama el derecho a formar las conciencias de nuestros hijos, bajo pena de privarnos de la patria potestad. A quien se rebela contra la dictadura moral del Estado, éste le castiga quitándole los hijos. En el caso de las vacunas (lo pongo sólo como modelo del modus operandi  del Estado), se les priva a los padres de la patria potestad y se les secuestran por tanto los hijos, sólo durante el tiempo necesario para vacunarlos; lo mismo ocurre con la aplicación de otras terapias obligatorias; luego se les devuelven los hijos, y con ellos la patria potestad. Y lo mismo está previsto que ocurra con el cambio de sexo y demás ingenierías sociales sobre los menores.

La clave filosófica del asunto es bien simple: el Estado tiene poder coercitivo y lo usa para imponer ideas, conciencia, formas sexuales y todo lo que se le antoja. La Iglesia en cambio, sólo tiene poder persuasivo. Su fuerza está en la doctrina, no en el poder. Por eso es perentorio reclamar como derecho cívico el “poder” de la Iglesia sobre la moral y la conciencias, y denunciar el totalitarismo del Estado al entrometerse en este terreno.

Cesáreo Marítimo

13 comentarios:

  1. Ideología, o el arte de cambiar el nombre de las cosas en el Matrix eclesial y civil1 de febrero de 2019, 2:38

    "...más sorprendente es aún que la Iglesia que ha sido siempre factor clave en la formación de las conciencias, haya desertado tan lastimosamente de su función."

    Cuando algo no lo estás llamando por su nombre, o le cambias la definición, estás creando una ideología...

    La ingeniería social en España se dio entre 1985 y 2005, cuando con la contribución del Tribunal Constitucional, se retorció el cuello de la verdad, en relación con palabras definidas tradicionalmente de forma inveterada (vida, familia, matrimonio), empezándose a traicionar el artículo 15 de la Constitución con el aborto (1985), "Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral...", y se conspiró contra el artículo 32.1 con el matrimonio homosexual (2005), "El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica." Y lo mismo con "Salud sexual y reproductiva", o "Educación para la ciudadanía", "Igualdad de género"...

    De paso, como dice el articulista, se ha engañado con las Leyes Orgánicas de Educación al artículo 27.2 y 3, "La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.", contribuyendo, de paso, al páramo cultural español actual, donde los jóvenes están encerrados en su habitación con un móvil, y los mayores apoltronados con el Netflix.

    Lecturas de libros, bajo nimias simas, manipulación del lenguaje, en álgidas cimas.

    ...

    En relación con la Iglesia, el páramo es aún mayor, si cabe con Francisco, arrasador de la tradición. Este artículo de Specola lo demuestra con este duro comentario reciente:

    infovaticana.com/blogs/specola/el-papa-francisco-y-el-peligro-progre-entre-jesuitas-y-diplomaticos-el-buenismo-masonico-los-huesos-venezuela

    "[los conservadores] ha[n] aprendido la lección y simplemente se limita a continuar con su trabajo haciendo el menor ruido posible. Se hacen el muerto y siguen trabajando con una gran eficacia y vitalidad. Las redes sociales los están uniendo y da la sensación de que prefieren un muy bajo perfil ante el riesgo cierto de crear represalias innecesarias que les harían perder energías en luchas que dan por perdidas... El Papa francisco está barriendo la curia de todo lo que huele a conservador y se está rodeando de un grupo de fidelísimos que se agrupan en dos sectores cada vez más claros: [e]l sector jesuita... [y] el cuerpo diplomático que centra su poder en la curia y los mundo vaticanos... [el cual es] una verdadera red de control que ha ocultado y utilizado durante decenios las tramas de corrupción al más pudo estilo de la mafia italiana."

    Un dato de la ingeniería social-eclesial de Francisco: para justificar la comunión y absolución de los adúlteros atenuados en Amoris laetitia, en todas sus 391 notas no hay NI UNA referencia a la Veritatis splendor de Juan Pablo II, que definía los actos morales perversos intrinsece malum, en los cuales el adulterio se abraza. Borrado total, damnatio memoriae. El pensamiento del Emperador es doctrina absolutamente absoluta.

    Cuando algo no lo estás llamando por su nombre, o le cambias la definición, estás creando una ideología...

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  2. Ley del aborto de Nueva York: el Estado Tirano (a/b)1 de febrero de 2019, 3:09

    "La clave filosófica del asunto es bien simple: el Estado tiene poder coercitivo y lo usa para imponer ideas, conciencia, formas sexuales y todo lo que se le antoja. La Iglesia en cambio, sólo tiene poder persuasivo. Su fuerza está en la doctrina, no en el poder. Por eso es perentorio reclamar como derecho cívico el “poder” de la Iglesia sobre la moral y la conciencias, y denunciar el totalitarismo del Estado al entrometerse en este terreno."

    "La potestad ha pasado íntegramente al Estado, que es hoy el único sujeto con potestad. Toda potestad, la del señor sobre los esclavos y la de los padres sobre los hijos ha sido transferida al Estado."

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    Cesáreo Marítimo se ha quedado corto, muy corto, sobre el punto en que puede llegar el Estado Democrático para ser una dictadura tiránica, despótica, totalitaria y absolutista. Quizás veremos aún avances más insólitos...

    Un muy interesante artículo sobre la ley del aborto de Nueva York:

    http://www.outono.net/elentir/2019/01/29/los-monstruosos-detalles-de-la-nueva-ley-de-nueva-york-para-abortar-hasta-el-nacimiento/

    en el que un grupo de asesinos satánicos, los parlamentarios de Nueva York votantes favorables, con Cuomo en función de sacerdote azteca sacrificador de niños, en la que el Estado de Nueva York asume el papel de asesino legal en masa de niños no nacidos, seres humanos desprovistos de derechos humanos, y los ha reducido al nivel de simples "cosas-objetos", carentes de cualquier protección como bien jurídico, la mínima tutela jurídica que podrían recibir:


    1. El médico, amparado y protegido en todo por el Estado asesino, podrá dejar morir al bebé si sobrevive al aborto

    2. El Estado genocida permite vender métodos abortivos a menores y sin ser farmacéutico: no hay sanción penal, civil o administrativa

    3. El Estado nepiocida permite matar al hijo por nacer hasta el mismo momento del nacimiento

    4. El Estado homicida despenaliza provocar un aborto a una mujer en contra su voluntad

    5. El Estado tirano garantiza, a todo médico que provoca la muerte de una paciente durante un aborto, que no habrá acusación criminal


    El repugnante vídeo con la algazara de los demoníacos parlamentarios partidarios del aborto total, se puede ver en este vídeo:

    www.youtube.com/watch?time_continue=745&v=43VhkcIO5Gw

    Este satánico con poder estatal democrático, Cuomo, también lo celebró con iluminación de color rosa de edificios emblemáticos del Estado, como la torre del One World Trade Center.

    Mientras, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, se niega a excomulgar a todos los políticos católicos abortistas, incluido Cuomo, porque no es adecuado o porque puede favorecer a los abortistas. El Vaticano, en silencio, como de costumbre.

    Lo peor es que el pueblo vota democráticamente a estos genocidas asesinos con potestad estatal. Y el Pueblo de Dios, ve como sus máximos dirigentes no hacen nada.

    ______

    Se cumple la profecía de San Juan Pablo II sobre el poder tiránico-despótico de los Estados democráticos, en relación con las leyes del aborto y la eutanasia, y que lo documentó en su segundo magno y profético documento, Evangelium vitae, después del más importante, Veritatis splendor, sobre los actos intrinsece malum per se semper et pro semper (homosexualidad, aborto, eutanasia).

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  3. Ley del aborto de Nueva York: el Estado Tirano (b/c)1 de febrero de 2019, 3:23

    San Juan Pablo II tuvo una revelación profética luminosa en Evangelium vitae (25 marzo 1995) con esta ley inicua y satánica del aborto de Nueva York (2019):


    17. ...estamos en realidad ante una objetiva «conjura contra la vida», que ve implicadas incluso a Instituciones internacionales, dedicadas a alentar y programar auténticas campañas de difusión de la anticoncepción, la esterilización y el aborto. Finalmente, no se puede negar que los medios de comunicación social son con frecuencia cómplices de esta conjura, creando en la opinión pública una cultura que presenta el recurso a la anticoncepción, la esterilización, el aborto y la misma eutanasia como un signo de progreso y conquista de libertad, mientras muestran como enemigas de la libertad y del progreso las posiciones incondicionales a favor de la vida.


    20. Con esta concepción de la libertad, la convivencia social se deteriora profundamente. Si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se llega inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse.

    De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos: cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses.

    Sin embargo, frente a los intereses análogos de los otros, se ve obligado a buscar cualquier forma de compromiso, si se quiere garantizar a cada uno el máximo posible de libertad en la sociedad.

    Así, desaparece toda referencia a valores comunes y a una verdad absoluta para todos; la vida social se adentra en las arenas movedizas de un relativismo absoluto.

    Entonces TODO ES PACTABLE, todo es negociable: incluso el primero de los derechos fundamentales, el de la VIDA.

    Es lo que de hecho sucede también en el ámbito más propiamente político o estatal: el derecho originario e inalienable a la vida se pone en discusión o se niega sobre la base de un voto parlamentario o de la voluntad de una parte —aunque sea mayoritaria— de la población.

    Es el resultado nefasto de un relativismo que predomina incontrovertible: el «derecho» deja de ser tal porque no está ya fundamentado sólidamente en la inviolable dignidad de la persona, sino que queda sometido a la voluntad del más fuerte.

    ...//...

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  4. Ley del aborto de Nueva York: el Estado Tirano (c/c)1 de febrero de 2019, 3:24

    Evangelium vitae, 20 (sigue)


    De este modo la democracia, a pesar de sus reglas, va por un camino de un TOTALITARISMO fundamental. El Estado deja de ser la «casa común» donde todos pueden vivir según los principios de igualdad fundamental, y se transforma en Estado TIRANO, que presume de poder disponer de la vida de los más débiles e indefensos, desde el niño aún no nacido hasta el anciano, en nombre de una utilidad pública que no es otra cosa, en realidad, que el interés de algunos.

    Parece que todo acontece en el más firme respeto de la legalidad, al menos cuando las leyes que permiten el aborto o la eutanasia son votadas según las, así llamadas, reglas democráticas.

    Pero en realidad estamos sólo ante una trágica apariencia de legalidad, donde el ideal democrático, que es verdaderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de toda persona humana, es traicionado en sus mismas bases:

    «¿Cómo es posible hablar todavía de dignidad de toda persona humana, cuando se permite matar a la más débil e inocente?

    ¿En nombre de qué justicia se realiza la más injusta de las discriminaciones entre las personas, declarando a algunas dignas de ser defendidas, mientras a otras se niega esta dignidad? ».

    Cuando se verifican estas condiciones, se han introducido ya los dinamismos que llevan a la disolución de una auténtica convivencia humana y a la disgregación de la misma realidad establecida.

    Reivindicar el derecho al aborto, al infanticidio, a la eutanasia, y reconocerlo legalmente, significa atribuir a la libertad humana un significado PERVERSO E INICUO: el de un PODER ABSOLUTO sobre los demás y contra los demás.

    Pero ésta es la muerte de la verdadera libertad:

    «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo» (Jn 8, 34).

    _______

    ¿Por qué no habla el cardenal Dolan? ¿Por que no hablan los cardenales? ¿Por qué no habla el Papa? ¿Por qué no hablan todos los obispos norteamericanos? Eso sí, mucho hablar por los codos de ecología, pobres y emigración, fraternidad, diálogo y unidad, pero de los verdaderos primeros grandes pobres, los niños no nacidos desamparados por la nueva ley abortista en Nueva York, todo silencio...

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    1. Que sus comentarios sean más extensos que el artículo, significa que algo no anda bien en su cabeza, amigo. Aparte de ser una burla al autor de turno, son un tostón para el resto de lectores. ¿Por qué no hace un blog en el que explayarse a gusto, sin cargar innecesariamente éste?

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    2. Ley del aborto en Nueva York y de la policía infantil en Oregón1 de febrero de 2019, 14:37

      11:47

      En esta noticia se informa de una creación de la policía infantil, con plenas potestades estatales para entrar dentro de las casas de las familias:

      PREPARA LEY DE VISITAS OBLIGATORIAS A SUS CASAS
      Oregón vigilará a las parejas que tengan bebés
      www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=34131

      A las leyes totalitarias de Nueva York, donde la vida de los niños aún no nacidos y recién nacidos están bajo la absoluta tutela del Imperio, está surgiendo otra ley de Oregón, por la que TODOS LOS NIÑOS recibirán una visita periódica obligatoria de la policía infantil en la modalidad de personal sanitario:

      "...Oregón, uno de los estados más progresistas de Norteamérica, tiene un historial preocupante por su sesgo ideológico, que se aplica implacablemente contra los que no lo comparten. Es muy conocido el caso de los pasteleros Aaron y Melissa Klein, que fueron multados por negarse a preparar una tarta para una boda gay y tuvieron que cerrar su negocio."

      Esta dictadura progresista de izquierdas hace que Oregón, bajo los principios de una falsa libertad y privacidad, se legalizara el aborto, la eutanasia y el tercer género "no binario".

      No obstante, la libertad y privacidad no son ni mencionadas para la injerencia doméstica de la policía infantil en forma de sanitario, bajo la premisa del interés del menor.

      Evidentemente, la policía infantil nace por precauciones sanitarias, pero es muy fácil, mediante ley, ampliar sus competencias a las materias ideológicas, educativas y religiosas.

      Es una policía infantil, pues tiene la potestad del Estado en forma de ley parlamentaria democrática, para invadir la inviolabilidad del domicilio por razones, hoy por hoy, sólo "sanitarias", además de ser una norma jurídica universal, obligatoria y coercitiva.

      Las izquierdas progresistas están implantando un Estado nazi hitleriano y estalinista sin precedentes, todo bajo el amparo de los principios que más les dé la gana: libertad, igualdad, solidaridad, privacidad, interés del menor...

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  5. Análisis preciso y agudo sobre el proceso de desamparo del hombre despojándolo de de toda relación con sus semejantes, pervirtiendo su educación y su cultura y despojándolo de posesión económica dejándolo desamparado ante un Estado anónimo que le destruye, dirigido por otros individuos anónimos y embrutecidos. Es el odio a la libertad e independencia y el culto a la ignorancia.

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  6. "Laudato si' e grandi città" de NSBA en Librería Editrice Vaticana.

    El nostre planeta terra està en mal estat pels abusos ecològics. El llibre "Laudato si' i grans ciutats" editorial Catarata, pot ajudar-nos a prendre major consciència.

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  7. Magnífica y pofunda exposición de la paternidad y su función. Hoy en que la familia es objeto de ataques continuos en todos los niveles, en todos los foros, arrojar luz, buceando en la historia conceptual de los términos, resulta un servicio impagable. Muchas gracias, don Cesáreo. Sus aportaciones son auténticas lecciones que deberían tener delante los obispos y clérigos esos que lo relativizan todo sin saber exactamente qué están concediendo, por decirlo con suavidad. Mientras leía su comentario me venía a la mente la doctrina de unos políticos que tienen embelesados, entre otros, a los frailes de convento capuchino de Sarriá y no pocos mitrados. De acuerdo con esa doctrina y esos doctrinarios, los hijos son de la comunidad, de la sociedad. Ni de sí mismos, ni de los progenitores. Para tenerlos no hace falta familia, y mucho menos la cavernícola familia tradicional. Desnaturalicemos la función de los padres, vaciémosla de contenido, e introduzcamos otros sujetos, padre A o padre B, madre A o madre B. No habrá ya patria potestad que valga, sólo la comuna, el estado. Y si no se está de acuerdo, que tampoco pidan ayuda para educación, sanidad. No estoy hablando de unas opiniones ajenas a los lugares sacros. Son bien recibidas en conventos, monasterios y casas de la Iglesia, como llaman ahora a las estancias episcopales de aquí.

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr Valderas Gallardo.

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  8. Se nos están cayendo los pilares de la moral en medio de un silencio angustioso, ¿y nos vienes con el "laudato sí" y demás zarandajas de nuestro Pedro Sánchez bis, que no se baja del avión? La ecología ya tiene valedores poderosísimos: no necesita que se le agregue el Papa, que por lo visto no tiene nada más que hacer que ocuparse del calentamiento global y de sus viajes. El Pedro Sánchez de la Iglesia. Castigo de Dios.

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  9. Nada nuevo, yo todavía recuerdo cuando en la escuela publica rezabamos, ¿se acuerdan ustedes? ,¿o son muy jovenes?

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  10. Magnífica su exposición, Cesáreo Marítimo. Magnífica, certera y clara. Nos guste o no, eso que llaman progreso nos ha conducido a esa situación.
    Veo muy difícil la solución.

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