miércoles, 30 de noviembre de 2016

La simpatía pasiva de Omella

¿Más allá de la simpatía desbordante del obispo Omella podemos esperar algo más? Después de aguantar más de dos lustros el discurso perennemente pastoso e impostado de Sistach, la afabilidad de Omella ha sido un bálsamo para toda la diócesis. Y así hemos vivido un año. ¿Pero podemos esperar algo más?

uestro arzobispo fue un cura joven progre pero sin pasarse. Un activo muy cotizado en una generación donde abundaron los extremos. Estuvo implicado en el caso del párroco de Fabara (1974) y luego hizo carrera junto al arzobispo Elías Yanes; algo, esto último, que según los entendidos no es ningún activo. Parece que tiene una vis social; aunque a veces le cuesta despegar del terreno de la beneficencia para elaborar un análisis social algo más complejo de la realidad y de los problemas socioeconómicos.

Por origen rural y naturalidad aragonesa tiene una prosa alegre, clara y nada complicada; algo que a los de ciudad les remite a ese paraíso perdido de la autenticidad de antaño. Omella lo sabe y lo explota para bien, pues murri lo es un rato.  

Omella confía radicalmente poco en el estamento clerical e incluso en el laical militante, pues las ha visto de todos los colores e intereses. Esto, que en ciudad desembocaría en un carácter taciturno, en clave rural puede conciliarse con la bonhomía. Ventajas de haberse criado en el campo.

Pero más allá de esta simpatía desbordante del obispo Omella, ¿podemos esperar algo más? Parece que no mucho, vista la pasividad o incapacidad para afrontar los grandes temas de la diócesis.

Omella es una persona astuta. Supongamos que además fuera muy clarividente. Si así fuese, se hubiera percatado del material impresentable, incluso a nivel humano, que abunda en el staff curial; o de la imperiosa necesidad de reforma radical del Seminario, hoy regido por un incompetente que se hizo famoso por manifestarse megáfono en mano contra la Santa Sede dentro del patio del palacio episcopal en 2004 cuando se dividió la diócesis.

Llevamos un año y no hay ningún signo que permita intuir voluntad alguna de reformar el gobierno diocesano. Peor, no hay ningún signo en el que se perciba que hace un análisis realista de la situación crítica de la diócesis. E incluso aun peor: parece que se ha sumado o que ha quedado abducido por el discurso cofoista, autocomplaciente, auto-referenciado y de nula autocrítica que impera en el core (núcleo muscular) del obispado. 

Ello lleva a pensar que o bien es una persona clarividente pero que no quiere buscarse problemas ni poner en peligro su espacio de confort palatino… o directamente cae la premisa mayor sobre su clarividencia y nos encontramos con un cura rural amable y campechano, con una amabilidad y campechanía totalmente estériles, puesto que le dejan con serias lagunas que le impiden afrontar de verdad el gobierno de una diócesis tan compleja como la de Barcelona.

Probamente su inseguridad le lleve a confiar en el staff curial actual y a ponerse una venda en los ojos respecto a la situación del Seminario, respecto al sesgo de “Catalunya Cristiana”, respecto a la labor de algunas delegaciones, respecto a la vida privada o la labor parroquial escandalosa de algunos párrocos, etc…


Esta situación produce un daño inmediato y otro a largo plazo. El primero es el trato insultante y despreciativo, no in modo pero sí in re, a que somete a aquellos que se atreven a advertirle que las cosas no van bien. Omella ha gastado un doble rasero que tira por el suelo todo lo que ha alcanzado su amable trato. Omella compra la mercancía adulterada que le proporciona su curia, y la incorpora a sus prejuicios; y con este material afronta desde el momento cero el diálogo con aquellos terceros con los que va a tener que enfrentarse en un tema que no va a ser agradable. Es el telón de fondo de una conversación viciada porque el debate sobre si lo que se denuncia es verdad o no (y qué medios se pueden poner en acción para resolverlo) queda substituido por saber qué intereses representa el que se le queja,  de qué fuerzas dispone en la retaguardia (para calibrarlas); y peor aún queda sustituido por el juicio sobre la conveniencia o no de manifestar la propia queja. ¿Pero la conveniencia para quién? ¿La conveniencia para el mantenimiento del espacio de confort del señor obispo?

Y lo mismo ocurre cuando se le propone apostar por una actuación, pues el debate sobre si es bueno o no, queda substituido por si (le) es conveniente o no, y si darle apoyo a la propuesta le va a provocar al señor obispo problemas de confort o no. Es una lección de gat escaldat, aprendida después de las reacciones por la flor de verano de la decisión de confiar las parroquias de Hospitalet a la Fraternidad de los Hijos de NS del Sagrado Corazón.

De seguir así, el daño a largo plazo es la parálisis de la diócesis en el ensimismamiento y un obispado quebrado para su sucesor. Para muestra un botón. Más allá de la valoración de los recursos mediáticos, del aparato propagandístico y de la selección de quien salió al presbiterio, visualicen el video de la presentación del nuevo plan diocesano en la basílica de Santa María del Mar, y miren la edad media de los asistentes en los bancos. ¡Qué bueno que el obispo Omella hiciera alguna vez alguna reflexión no autocomplaciente sobre el tema! 

Quico M.

20 comentarios:

  1. Por desgracia,visto lo visto,al que van a MISERICORDEAR sera al PADRE BALLESTER ME TEMO, de los pocos curas COHERENTES que hay en este pais.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De momento el pleno del Ayuntamiento de l´Hospitalet de Llobregat ha votado y pedido al Arzobispado de Barcelona su traslado de parroquia y población.

      http://www.lavanguardia.com/local/baix-llobregat/20161130/412239531227/hospitalet-traslado-parroco-custodio-ballester-misa-division-azul.html

      Eliminar
  2. Parece que este obispo aragonés que muestra el síndrome propio de los obispos valencianos que hay en Cataluña...

    Lo que más me alegró de su nombramiento como Arzobispo de Barcelona fue le cerraba el paso a Vives. Por lo demás, sentí un escaso entusiasmo.

    ResponderEliminar
  3. Y, por cierto, en la generación del Arzobispo Omella no abundaron los extremos, abundaron sólo los extremos izquierdos.

    ResponderEliminar
  4. Después de haber escrito al obispado explicándoles el caso tan triste del párroco de Sant Ferran, adjuntándoles todo lujos de detalles y describiéndoles como el vicario episcopal de la zona, en vez de ayudar, nos trató con todo desprecio. Recibo notificación de dicho vicario y no del obispo, diciéndome que ya había puesto al corriente al Sr. Omella, no sé si tomármelo en serio o era ironía. Sr, Arzobispo, por favor, abra los ojos y mire lo que tiene alrededor y actúe. Esta es la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, no nos vamos a rendir, vamos a servir al Señor por encima de todo y eso no es lo que está ocurriendo en su obispado. Los que amamos al Señor más que a nosotros mismos, seguiremos, no nos importa perder la vida, el prestigio, al contrario, como dice San Pablo, lo consideramos ganancia. GLORIA AL SEÑOR.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De risa.

      Denuncias al Vicario... y el Vicario te dice que dará la denuncia al juez, el Obispo, que debe juzgarlo.

      Esto es lo que pasaba con Sistach.

      Se está demostrando que la justicia diocesana es un cachondeo, tomado por un lobby o grupo férreo e ígneo de poder, que se autoprotege de quienes debería de santificar.

      Eliminar
    2. ¿De qué parroco habla? ¿De Mn. Antoni Suriol? Si tiene la parroquia de Sant Ferran como una seda.

      Eliminar
    3. Explíquenos qué pasa en Sant Ferran, por favor. Hable claro.

      Eliminar
  5. http://www.publico.es/sociedad/juez-investiga-al-arzobispo-zaragoza.html
    ¿Es esta la Iglesia del Señor?
    ¿Qué son los obispados, a que se dedican?
    ¿Se dedican a cuidar del pueblo de Dios, a llevar la Palabra del Señor?
    No, que tontería, que ingenua, que inocente eres, me dicen siempre, cuando intento creer en la Iglesia, como institución.. que eres una recién llegada, que no te enteras.. que esto es política, intereses, nada más..
    Muy bien, pues me da igual, no me callaré, sigamos al Señor, todavía hay creyentes y algunos miembros del clero, que sí, que aman al Señor por encima de sus intereses, que buscan cumplir la Divina Voluntad. Para Dios, todo es posible, así pues no temáis, declarad la Verdad. Y aunque no conozcamos toda la Verdad, pues la Verdad es Infinita, hay algo que sí sabemos discernir y es la sinceridad, si somos sinceros con nosotros mismos y con el prójimo, estaremos caminando hacia la Verdad, si somos unos hipócritas, buscando solo nuestro propio interés es que estamos caminando guiados por el enemigo. Oremos al Señor, pidiéndole el valor y el coraje necesarios para ser sinceros y proclamar la Verdad en toda circunstancia, aunque nos crucifiquen, por nuestra Iglesia, por tantas almas, que el Señor anhela, Oremos. GLORIA AL SEÑOR.

    ResponderEliminar
  6. Cada vez más claro: una WEB de germinans reedita la crítica episcopal. sea quien sea, venga de donde venga, diga lo que diga....la crítica constante ( de canço enfadosa) y...aburrida está nuevamente servida. "Critica que algo queda"....( frase parecida a la de calumnia....)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Menos MISERICORDIA BARATA Y MAS JUSTICIA VERDADERA es lo que falta

      Eliminar
  7. Todo plan pastoral debe pasar por Jesús y el Espíritu Santo1 de diciembre de 2016, 13:09

    1. En los 1970, yo ya hice mi "estúpida" petición en un proceso participativo eclesial progre-modernista: "que las misas se hagan en semicírculo, como las sardanas, para que sean más participativas y todos nos podamos ver".

    Lo que no sabía era que las misas kikas ya lo hacían. Al final, mi petición fue desoída, junto con la de todos los que hicieron sus "propuestas democráticas" ante aquella Iglesia nacional-progresista.

    Al final, la explicación de aquella pantomima, camama, pendejada:

    - Mando sin pedir tu opinión, y si pido tu opinión, mando sin tenerla en cuenta.
    - Jo, pué fale...


    2. Mons. Omella, cumpla su obligación de gobernar. Cumpla su obligación de enseñar. Cumpla su deber de santificar. Dé doctrina.

    Si alguien me dice que es una propuesta de imposición jerárquica y de adoctrinamiento, la típica acusación progre, le contestaré:

    - El obispo cumple su deber de enseñar, gobernar y santificar, y debe dar sólo doctrina y evangelio. Para eso ha estudiado.


    3. Lo pastoral es poner en práctica la doctrina. El católico medio de Barcelona, en doctrina y evangelio, es mediocre, anodino e insignificante, junto con sus pastores. Es la realidad del Pueblo de Dios.

    Por eso, la única medida pastoral posible sólo pasa por regresar, paradójicamente, al plan pastoral de catequización total del Pueblo de Dios, tal como estableció San Pío X en Acerbo Nimis (1905), pues los dos momentos históricos son idénticos: mi pueblo perece por la falta de conocimiento... de la doctrina y el evangelio, por la falta del Poder de la Palabra de Dios, por la falta de modelos ejemplares de santidad... no se pone el ejemplo ni de los santos catalanes...


    4. Usted, Mons. Omella, vive (y vivo yo) dentro un Pueblo de Dios y dentro de un pueblo y gobierno que, en parte, están gravemente enfermos e ignorantes espiritualmente, y en otra parte, son una generación malvada y perversa.

    Mons. Omella, coja La Vanguardia del día de hoy, váyase a la página número 2 de Tendencias, sección Barcelona, y verá, como dijo Benedicto XVI y San Juan Pablo II, a una sociedad tomada mayoritariamente por la cultura satánica de la muerte, el relativismo moral y la ideología de género.

    La encuesta es el mejor reflejo de una sociedad barcelonesa, la suya, Mons. Omella, que se desliza por la pendiente resbaladiza de la dictadura del relativismo, el despotismo y el totalitarismo de Estado, que niega la vida y la familia natural de Dios, y se deriva hacia el modelo demoníaco de sociedad: matrimonio y familia homosexual, aborto, eutanasia, que pasará sí o sí a la constitución catalana con protección penal, lo que implicará la persecución penal de la Iglesia que defienda el modelo social divino. Lea Evangelium vitae y Splendor veritatis.


    5. Como he visto docenas de planes pastorales, algunos pretendidamente democráticos y participativos, y su estrellamiento en la nada, recomiende una cosa, que no veo, Mons. Omella, que la haya hecho:

    - que el plan pastoral primero pase por delante de la Adoración Eucarística y la oración, para ver qué dice aquellos dos, Jesús y el Espíritu Santo, que sí saben, desde antes de la creación del mundo, cuáles son las necesidades para la Barcelona del 2017.


    6. La Misericordia siempre va acompañada, a la fuerza, de la verdad y de la justicia, junto con la humildad, como dice el salmo 84, Mateo 23, 23 y la encíclica Caritas et veritate: cuando la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la justicia, la misericordia y la fidelidad, éstas son las cosas que debíais haber hecho; la misericordia ha de ir acompañada de la verdad, y la verdad de la misericordia.

    La verdad, la fidelidad, son la doctrina católica, las verdades divinamente reveladas, las verdades definitivas de doctrina católica, y las verdades seguras no temerarias, no peligrosas, no erróneas

    ResponderEliminar
  8. Dos preguntas.
    + ¿Por qué Quico M. hace este juicio sobre la forma de entender el episcopado propia de Mons. Omella? ¿No tiene derecho a ejercer su misión como él quiera o como el Espíritu le indique? ¿Acaso piensa que debería realizar un plan pastoral según el criterio de Quico M.?
    + Una segunda reflexión. ¿Algún día Germinans será una página positiva, haciendo algo más que llamar parroquias germinantes a las que siguen su criterio? Sólo me gustaría que viesen las aportaciones que recibe la página del fin de semana: ¿cuántas personas comentan algo sobre la exposición de algún punto teológico? Debe ser porque esto no interesa.
    Sólo hay 3 temas que les interesen: aborto, nacionalismo y progresismo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Felicito al respetable anónimo anterior, de las 14, 16. Cierto. Veo esta página siempre en clave de critica negativa....Quizá se quiere un obispo 2 a la carta" de Germinans y de otros " no voy a decir criticones que es demasiado fuerte.

      Eliminar
  9. Creo que nuestro pastor quedó definido por su silencio clamoroso ante el Padrenuestro blasfemo en el Ajuntament de Barcelona, personalmente en ese momento dejé de tener esperanzas en la regeneración espiritual de nuestra diócesis.

    Parece que lo suyo es no buscarse problemas con los que tienen poder y lo mismo debe ser en la Iglesia por lo que explica el artículo. Una esperanza fallida que es mejor olvidar, ya que lo importante es que todavía quedan parroquias católicas auténticas en Barcelona para vivir nuestra vida cristiana, aunque comprendo que para los sacerdotes es más difícil de sobrellevar.

    ResponderEliminar
  10. Misioneros y apóstoles de la caridad, la verdad y la justicia1 de diciembre de 2016, 17:58

    Mons. Omella, en el vídeo:

    "Todos los diocesanos incluso los no creyentes que quieran, pongáis por escrito vuestra opinión sobre cual debería ser el contenido final de nuestro plan pastoral diocesano, procurad que sean propuestas operativas y concretas..."

    "... en nombre de Dios y en nombre de la Iglesia que presido en Barcelona, os nombro a cada uno de vosotros, y os enviamos a ser misioneros de la misericordia a partir de este momento, sois enviados como apóstoles misioneros de la misericordia, que debéis de ser misericordiosos como el Padre..."


    Mi opinión:

    1. Ante Jesús-Eucaristía, en la misa o en la adoración eucarística,

    a) Pedir claro, conciso y concreto: "Que se estudie el catecismo", "que haya más adoración eucarística", "que hayan más rosarios", "que se defienda la vida y la familia", "que las escuelas católicas sean escuelas católicas de verdad", "que las órdenes y congregaciones católicas sean órdenes y congregaciones verdaderamente católicas", "que hayan medios de comunicación católicos que den doctrina y evangelio"...

    b) Orar, por ejemplo:

    "Creo que lo que te he pedido se hará realidad, porque lo he pedido según tu divina voluntad. Te amo, Señor, amén."


    2. Ser misionero y apóstol de la misericordia implica, por necesidad lógica y divina, ser misionero y apóstol de la verdad, y además, ser misionero y apóstol de la justicia. Sin amor, o bien sin verdad, o bien sin justicia, no hay paz posible.

    Nadie puede ir con caridad y misericordia con la mentira, o con la injusticia. No hay paz posible, hay guerra con este tipo de misioneros y apóstoles, que se convierten en misioneros y apóstoles de la permisividad, de la mentira y de la injusticia.

    ResponderEliminar
  11. Quizás se pueda decir que todos los obispos españoles están “secuestrados” y serán los últimos en cumplir con su deber. Un ejemplo de ayer mismo. 13 TV es la televisión de la Conferencia Episcopal Española, la televisión de los obispos. El ex ministro Margallo ha caído en desgracia, y a calzón quitado ya se muestra como lo que siempre se vio que era: un instrumento de los poderes separatistas catalanes. Ayer noche la cadena de todos los obispos españoles llevó a este caído Margallo a perorar y adoctrinar a todos sobre las bondades del separatismo. Los “secuestradores”. La cadena de los obispos en realidad no la manejan ellos. El consejero delegado de 13 TV es Sergio Peláez, un numerario del Opus. El presidente es Jose María Mäs Millet, también vinculado al Opus, factotum desde siempre de la cadena. Más Millet fue el enlace de Isidré Fainé de La Caixa con Bernard de Manos Limpias, encarcelado por extorsión. Hablaban sobre negociaciones con la nueva Jefatura del Estado por el caso Urdangarín, una vez eliminado el anterior. Más Millet es pequeño accionista de la cadena de los obispos. Pequeño accionista pero controla, con los obispos de acompañantes. Un pequeño grupo que sin embargo controla a todos. Este puede ser el retrato real de lo que sucede con los obispos en España desde hace décadas. El nombramiento de la abortista y separatista Pilar Rahola como pregonera y "buque insignia" por el cura del Opus Anastasio Gil, quitó todos los velos, para quien quiera verlo. Dada la calificable actitud de los obispos españoles, confortados en sus palacios episcopales, corresponde al Papa cambiar esta consuetudinaria e insoportable situación, que lo está haciendo, que no hay mal que cien años dure.

    ResponderEliminar
  12. Es un auténtico escándalo para todos los cristianos de buena fe que un Obispo le importa nada el bien de sus diocesanos.Parece que solo espera le hagan cardenal y nada más.Cualquier persona medianamente ineteligente verá como incluso se puede duddar si realmente cree en Dios.Es inmoral y horrible para la Iglesia esta pasividad del obispo.tarde o temprano dar´ça cuentas a Dios y a la Historia que le dará el lugar que se está mereciendo:sepulturero de una Diócesis.

    ResponderEliminar
  13. Omella es arzobispo de Barcelona porque lo han promovido dos cardenales aragoneses muy amigos suyos, a quienes Francisco no podía negarles la sugerencia: Santos Abril Y Sebastián.
    No creo que Omella se aparte ni un milímetro de la línea francisquista , que es la línea progre vaticanosegundista ,pero corregida y aumentada: Bergoglio mismo dice que le gusta el "lío", y está claro a estas alturas que promueve líos a todas horas . En el fondo se trata de demoler, de poner patas arriba, lo que hace maravillosamente, este mérito no se le puede negar. Que nadie ,pues, se haga ilusiones: Omella no saldrá "germinante", ya hubiera salido, y si hubiera salido germinante, Francisco lo hubiera "misericordiado" inmediatamente. Por tanto, mareará la perdiz en espera del capelo, y punto, pero procurará sobre todo no disgustar en nada a los "informadores" de Francisco, que como todo el mundo sabe son los jesuitas catalanes. A ver si me equivoco.

    ResponderEliminar
  14. No hay nada nuevo por MATARO?,hace días que parece que estemos de duelo NACIONAL como en CUBA!!!

    ResponderEliminar