jueves, 22 de agosto de 2013

(C) Josep Maria Baranera i Pasqués (Vic 1873-Taradell 1920), pbro, primer catedrático de Economía Política del Seminario de Barcelona: una biografía pendiente

El Dr. Josep Maria Baranera
Olvido de nuestro propio bagaje social (más allá de la beneficencia)

La baja intensidad y hasta el abandono de los estudios de historia eclesiástica contemporánea en Cataluña, que han dejado casi solos en la Balmesiana a Mn. Ramon Corts y a Analecta Sacra Tarraconensia en sus esfuerzos; y la influencia del marxismo tanto en la propia historiografía general catalana como en la manera en que muchos laicos militantes y demasiados sacerdotes entienden las relaciones del Catolicismo con la Economía, han provocado el olvido completo de los precursores del catolicismo social contemporáneo en nuestra tierra.

Caído el marxismo y abocados a la hegemonía ideológica del liberalismo económico más individualista, nos encontramos atrapados entre los post marxistas en versión eclesial y su rutinaria “espontaneidad”; y el silencio de los demás: un excesivo silencio católico eclesial catalán (y de buena parte del resto de España) ante la incapacidad de discernir entro lo bueno y lo malo del liberalismo económico y de denunciar sus excesos. Y la prueba de ello está en el silencio que hubo -ayer mismo- en denunciar la superficialidad y peligrosidad de un enriquecimiento egoísta basado en una burbuja crediticia e inmobiliaria que nadie con poder quiso frenar; y la incapacidad -hoy- para iluminar caminos para la superación de la actual crisis más allá de la pura apelación a la “solidaridad”.

Se recogen los frutos de ir a remolque. En el primer caso, de la ideología dominante, antaño el marxismo. Y hoy, el nuevo liberalismo en su versión más individualista. Un comportamiento que resulta muy triste, más cuando la Iglesia Católica tiene un depósito de doctrina y pensamiento socio-económico propio (derivado de un desarrollo coherente -realizado en la Historia- respecto de las principales Verdades antropológicas que se hallan en las enseñanzas de Jesucristo) con que iluminar las relaciones socio-económicas. No sólo nuestra Fe debe estar en la Calle, sino también en el Mercado.

Coherente con este silencio presente, es el silencio histórico sobre los precursores del catolicismo social contemporáneo más cercano a nosotros, de quienes debemos recoger el testigo para enfrentarnos a los problemas de hoy. Somos católicos universales y locales abiertos a caminos nuevos; pero de forma coherente con las verdades fundamentales que forman nuestra Fe, que son para todos los tiempos.

Josep Maria Baranera en la Barcelona obrera

A día de hoy no existe ninguna biografía ni relación de escritos de quien fue el primer gran catedrático de Economía Social del Seminario de Barcelona.

Josep Maria Baranera i Pasqués nació en Vic el 5 de mayo de 1873. Después de realizar sus estudios eclesiásticos en Vic -fue alumno de su seminario en época del obispo Morgadas- fue ordenado sacerdote en 1896. Pasó luego a estudiar a Roma donde estudió Arqueología Sagrada y se doctoró en Filosofía en la Gregoriana en plena restauración neotomista y en sus efectos sobre el contenido y recepción de la Rerum Novarum. Conviene recordar, en efecto, que tanto el Papa Pecci (León XIII) como sus colaboradores en la redacción (el jesuita Liberatore, el cardenal Zigliara…) estuvieron comprometidos en primera línea en la restauración neotomista.

De regreso Baranera a Cataluña, ya plenamente preocupado por la cuestión social -seguramente como fruto de su paso por Roma- estudió Derecho en la Universidad de Barcelona hasta conseguir la licenciatura. Incardinado en la diócesis de Barcelona, su primera labor pastoral fue la de capellán del colegio de la Divina Pastora que las capuchinas de la Divina Pastora del Padre Tous de Igualada habían abierto en el entonces barrio suburbial y obrero de Sant Martí de Provençals. Y profesor del colegio Sant Andreu fundado y regentado entonces por las Dominicas de la Presentación en la no menos obrera Badalona, ciudad que tiene dedicada a su nombre (la calle Canonge Baranera). Más tarde sería consiliario del sindicato católico de trabajadoras costureras de Barcelona (Associació Obreres de l’Agulla).

En 1905, con 31 años publica Balmes y la seva obra apologètica social (1905) botón de muestra de su adscripción a lo que se ha vendido en llamar Escola Vigatana (balmesiana). Ya por aquel entonces entró a formar parte de la Asociación de Eclesiásticos para el Apostolado Popular (de Barcelona), una importantísima y olvidada asociación de sacerdotes que se merecerá, SDQ, un artículo en esta sección. En ella ejercerá de vicepresidente y más tarde de presidente efectivo. Será director de Reseña Eclesiástica, revista de gran calidad, órgano de la comentada Asociación de Eclesiásticos para el Apostolado Popular. Predicador de renombre, será también profesor de religión y moral de la Escuela de Maestras de Barcelona.

En 1905, Baranera pasa a compaginar su actividad con la de profesor de Retórica y Poética del Seminario, hasta que en 1911 gana las oposiciones a canónigo de la catedral de Barcelona que llevaba a asociada la cátedra de Economía (Social Cristiana) del Seminario de Barcelona. Allí fundó un Museo Social donde por medio de plafones y diagramas conceptuales se resumían la teoría y las realizaciones prácticas estudiadas en las clases.

Hombre preocupado por el arte y la relación entre Revelación y Belleza, fue consiliario del Cercle Artístic de Sant Lluc y presidente de la Comisión de Música Sagrada en plena época del Motu propio de San Pío X de 1907 para la regeneración y adecuación litúrgica de la música sacra. Asimismo cultivó la poesía formando parte de lo que podríamos llamar segunda generación de l’Esbart de Vic.

La liberté comme en Bélgique

Consiliario de una Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat (fundada por Torras i Bages) no adulterada aún por el partidismo político, Baranera fue catalanista como la mayoría de los clérigos catalanes de su época y adversario de la declinación liberal centralista (el canovismo de la Restauración…) de un españolismo cada día más afrancesado cuando se adentraba en estos temas. En 1903, Baranera fundaba el periódico católico regionalista El Russinyol.

En el affaire de la expulsión de las instituciones de la Mancomunitat del filósofo Eugeni d’Ors [Xènius] -cada día mas partidario del elitismo político más o menos autoritario de los intelectuales y de un cosmopolitismo urbanita snob-, Josep Maria Baranera escribía al diputado de la Lliga Regionalista Joan Vallès i Pujals: “Felicito de tot cor a vostè i amics pel gran triomf que tingueren ahir en l’assumpte «Xenius». Per lo que es refereix al govern interior de Catalunya i a les orientacions de son esperit, crec que és la major victòria del Catalanisme. […] Nosaltres, els sacerdots amics del moviment català, hem sofert molt per ell, fins en el fur de la consciència, i havíem portat al summum la tolerància amb ell. […] Crec que la Providència s’ha valgut de vostès i n’hi dono gràcies, com després a vostè, al Sr. Puig i Cadafalch i a tots els qui han fet justícia a Catalunya. […].” (Felicito de todo corazón a usted y amigos por el gran triunfo que tuvieron ayer en el asunto “Xenius”. Por lo que se refiere al gobierno interior de Cataluña y a las orientaciones de su espíritu, creo que es la mayor victoria del catalanismo […] Nosotros, los sacerdotes amigos del movimiento catalán, hemos sufrido mucho por él, hasta en el fuero de la conciencia, y habíamos llevado al summum la tolerancia con él. […] Creo que la Providencia se ha valido de ustedes, y le doy las gracias, como después a usted al Sr. Puig i Cadafalch y a todos los que han hecho justicia a Cataluña. […])

De Balmes a la Democracia Cristiana, Baranera formó parte de los católicos catalanes que fueron jalones de una cadena que unió la oposición al absolutismo monárquico del setecientos con la consideración de que, si bien la Democracia era un buen sistema para articular el derecho natural de todo hombre a participar de las decisiones de todos (zóon politikón), este sistema sin el cristianismo y sin sus valores se convertía en un potencialmente peligroso juego de pirómanos.

Ante la gran farsa de la democracia liberal de la Restauración española (el turnismo Cánovas-Sagasta), fraudulenta en el sufragio, farisaica en religión y centralista y uniformizadora respecto a Cataluña, los balmesianos (Escuela llamada de Vic, pero con presencia en todo el Principado) encontraban en Bélgica un referente de país católico y libre. Es por ello que encontramos a Baranera entre los firmantes del manifiesto de los católicos españoles To Belgium de 1916, redactado en inglés, en apoyo a Bélgica y condena al belicismo alemán. Fue una respuesta a la acusación que se hacía en ciertos ambientes, de que el catolicismo español hacía como Poncio Pilatos respecto a sus hermanos católicos belgas invadidos por el Imperio Alemán. Co-firmaban el manifiesto, junto al de Vic, Enric Pla y Deniel, entonces canónigo de Barcelona (merecedor de un artículo para desmitificar su posterior apoyo a Franco, por qué lo hizo, con qué intención y cual es la protohistoria de la H.O.A.C.).

Baranera y la reivindicación de la Filosofía católica

Bananera era un seguidor de Balmes como lo más granado del pensamiento católico catalán de la época. Y un reivindicador del papel de la Filosofía para el actuar social. En 1906 lo vemos en la lista de fundadores de la Academia Catalana d’Estudis Filosòfics que pretendían reavivar la llama del estudio de la Filosofía, huérfana en el Principado desde la muerte de Xavier Llorens i Barba. Allí coincidieron el gran estudioso de la filosofía de Llull, Mn. Salvador Bové; el gran historiador del Abat Oliba, Ramon d’Abadal; Joan Maragall; el filólogo Antoni Rubió i Lluch; Mn. Norbert Font i Sagué; el gran historiador del Arte Josep Pijoan (Summa Artis) o Enric Prat de la Riba.

Este grupo de filósofos y pensadores, a los cuales hay que unir al P. Miquel d’Esplugues Campreciós i Bosch (1840-1934), capuchino, ejerció mucha influencia en los primeros años de la Lliga y del catalanismo político no-de-izquierdas. Y todo ello alejados del integrismo pesimista de personajes como Mn. Gaietà Soler y de sus acusaciones a la Lliga de "lliberalisme prachtich catalanista".

Con la llegada de la Mancomunidad y ya en pleno “Noucentisme”, la influencia del pensamiento católico no integrista del neotomismo se vio erosionada por un nuevo fenómeno: los posicionamientos de Eugeni d’Ors y de su elitismo intelectual idealista, que cada día se separaban más de la filosofía y antropología del realismo tomista transcendente.

El P.Miquel d’Esplugues
En esta batalla por conservar la influencia cristiana en el mundo intelectual del Noucentisme catalán, Baranera y el P. Miquel d’Espluges jugaron un papel clave. El Noucenstisme daba mucho valor a la patria, al equilibrio, a la serenidad de formas y comportamientos, a la “feina ben feta”, todo ello después de una época donde el romanticismo y el modernismo se había a veces desbocado por desordenado y pasional. Ahora tocaba “el seny” ordenador.

En su clave cristiana, muchos católicos redescubrieron el franciscanismo y una latinidad cristianamente bien entendida (el primer Renacimiento, sXV). No es de extrañar que Baranera dedicara a El clasicismo poético de Manuel de Cabanyes la Oración inaugural del curso académico 1908-1909, leída en el Seminario Conciliar de Barcelona. Y es en este sentido que hay que entender su opinión sobre el peligro de la influencia del pensamiento de Eugeni d’Ors sobre la acción política. Es el peligro de la aristocracia platónica y clasismo intelectual que ha lacrado, en versión marxista después -no en Ors claro está- el panorama político e intelectual de la Cataluña de la segunda mitad del siglo XX.

La avenida Paralelo de Barcelona en plena huelga de la Canadiense (1919)
El Baranera social

Pero lo que más nos interesa aquí es la preocupación de Baranera por la llamada entonces Cuestión Social.

Baranera comenzó a colaborar, desde su llegada a Barcelona, en diversas publicaciones católicas y en la prensa generalista (El Correo Catalán, Diario de Barcelona...) tocando casi siempre temas socio-económicos desde una perspectiva católica, llegando a dirigir las revistas Aurora Social, Revista Social y la citada Reseña Eclesiástica, órgano de la comentada Asociación de Eclesiásticos para el Apostolado Popular, entidad preocupada por la evangelización en los ambientes obreros cada vez más descristianizados.

En sus artículos en la publicación de mayor calidad del catolicismo social catalán de la época, Revista Social (1902-1922) -antecesora de Catalunya Social (1922-1936)-, Baranera defendió el papel de la Doctrina Social en la sociedad para iluminar los problemas socio-económicos y la necesidad de que los sacerdotes sean conocedores de los problemas sociales y de la doctrina social de la Iglesia. Pero no sólo en la teoría sino en la práctica: para recuperar, por medio de la predicación del Evangelio y la implicación en sus demandas de Justicia, las periferias de su mundo (el mundo obrero de aquel entonces). Y todo ello alejado por completo del estatalismo marxista (político e intelectual) y sin ignorar que un liberalismo económico que no esté bien empapado de cristianismo derivaba en egoísmo y explotación de los más débiles. Es muestra de ello su obra “La Imitación de Cristo en el apostolado popular del sacerdote”, publicada en 1912 (Libr. Católica Internacional Luis Gili). Nada más actual.

Es por todo ello que en 1914 se le encargó al bondadoso Baranera (así lo describían sus contemporáneos) la conferencia principal de la sesión de homenaje al fallecido unas semanas antes Dr. Juan José Laguarda Fenollera, un gran obispo social de Barcelona.

Berenguer de Olotis

6 comentarios:

  1. "...si bien la Democracia era un buen sistema para articular el derecho natural de todo hombre a participar de las decisiones de todos (zóon politikón), este sistema sin el cristianismo y sin sus valores se convertía en un potencialmente peligroso juego de pirómanos."

    La corrupción política atenta contra cuatro instituciones de derecho natural:

    1. Contra el capitalismo, entendido como libertad de contratación y derecho de propiedad, al distorsionar por completo la libre competencia.

    2. Contra la democracia, al enriquecer ilegítimamente a los partidos políticos y dotarlos de un poder injusto ("o me pagas la mordida o no hay contrato")

    3. Contra el Estado, dado que lo degrada al nivel de un Estado débil o fallido: nada se hace por el interés público, y la riqueza nacional se rige por criterios de injusticia.

    4. Contra el bienestar, dado que las comisiones ilegales no tributan al fisco, son economía sumergida, causan evasión y fraude fiscal y emigran hacia paraísos fiscales. Muchas escuelas, hospitales y ayudas sociales se frustran. Otros servicios públicos disminuyen: policía, ejército, justicia, prisiones, formación de parados...


    Por todo ello, la corrupción puede ser definida como un verdadero crimen contra la Humanidad por atentar contra el capitalismo, la democracia, el Estado y el bienestar, o sea, contra la justicia y la equidad.

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  2. Sr. Berenguer de Olotis, gracias por su articulo, tan actual como ilustrativo de lo que es la Doctrina Social de la Iglesia, bien entendida y practicada, por Mn. Josep Maria Baranera i Pasqués, tomando como referencua la Encíclica RERUM NOVARUM.

    La Encíclica RERUM NOVARUM es la primera encíclica social de la Iglesia Católica. Fue promulgada por el papa León XIII el viernes 15 de mayo de 1891. Fue una carta abierta dirigida a todos los obispos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras. En ella, el papa dejaba patente su apoyo al derecho laboral de formar uniones o sindicatos, pero sin acercarse al socialismo marxista, pues también se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada. Además discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo.

    Mientras que mucho se ha debatido sobre sus posiciones o declaraciones particulares, es claro que este trabajo fue notable como resumen de muchos asuntos planteados por la revolución industrial, por el creciente problema obrero y las sociedades democráticas modernas. Con esta encíclica la Iglesia pretendió, entre otras cosas, paralizar la "descristianización" de las masas trabajadoras, en un período en el cual la credibilidad de la Iglesia era disminuida porque los sectores populares de la cristiandad e incluso del clero, se inclinaban por las ideas revolucionarias. Se acepta generalmente que la encíclica Rerum Novarum es la carta de fundación de la democracia cristiana y una pieza clave de la Doctrina social de la Iglesia.

    SUS EFECTOS.-

    Conjuntamente con el resto de su obra durante su largo reinado como Papa (1878-1903), la encíclica tuvo un efecto profundo en la Iglesia Católica, en su jerarquía y en el mundo moderno. En esa época su apoyo a los sindicatos de trabajadores y un salario justo fueron vistos como radicalmente izquierdistas. Otras declaraciones también parecían ser opuestas al capitalismo. Muchas de las posiciones de Rerum Novarum fueron completadas por encíclicas posteriores, especialmente Quadragesimo Anno (1931) de Pío XI, Mater et Magistra (1961) de Juan XXIII, y Centesimus Annus (1991) de Juan Pablo II. Provocó una reforma en medio de una Iglesia donde varios sectores reclamaban que se abandonaran posiciones políticas afines a los gobiernos y a los sectores dominantes para que la Iglesia se encargara únicamente del oficio religioso ecuménico.

    Como conclusión puede señalarse que Rerum Novarum diseñó una estrategia que logró contribuir a salvar el período de crisis que enfrentaba la Iglesia y que la reestructuración doctrinal y práctica que provocó delineó la nueva imagen de la Iglesia Católica actual. El arzobispo de Westminster, cardenal Henry Edward Manning, influyó mucho en la redacción de Rerum Novarum. Él fue antes clérigo anglicano con lazos evangélicos, y trajo una sensibilidad a la iglesia católica moderna que tenía sus orígenes en el trabajo de John Wesley.

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  3. Solo una indicación, estamos en el momento en que las victimas de la LOGSE esta opositando para catedráticos. Dada su gran ignorancia, por mi experiencia personal sé que no tiene NI IDEA de Mn. Jacint Veradaguer, que es quizás el mas popular, público y popularizado de los eclesiásticos y que es la buena poesía su principal obra. Por supuesto me estoy refiriendo a catalanes, si ademas se les pregunta quien fue el mayor maestro en GAY SABER, contestan que un homosexual, en fin progresamos hacia la profunda estupidez.

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  4. Quim Marcos: estoy esperando desde hace muchos años (y estoy pagando igualmente desde hace muchos lustros) para que TV3 se digne hacer un documental, una serie y un estudio de la biografía, el contexto histórico y las obras de Jacint Verdaguer.

    Llevo esperando desde la creación de TV3 y, por ahora, res de res.

    Y es que sólo TV3 es la única que puede hacerlo por razones de proximidad y cercanía con los estudiosos que pueden asesorarla.

    Pero me temo que Jacint Verdaguer no gusta a los mequetrefes que la mandan, porque Verdaguer tiene poemas que elogían a España. Y por aquí no pasan. Así que antes el olvido que el recuerdo.

    Seguiré esperando.

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  5. Y ademas es sacerdote, con el odio de TV.3 desde siempre a los católicos no le digo mas. Por suerte puedo ver EWTN la de la madre Angélica. Ahora que los que progresan adecuadamente hacia LA NADA con PATATAS dicen tanto el "derecho a decidir" ¿Porque no tenemos derecho a decidir sobre el despilfarro de TV.· y sus seis canales? Ahora están pensando seriamente a un impuesto para ver TV.3 ya que esta en quiebra desde su inicio, no lo dudemos, no tendremos el derecho a decidir ver y pagar o NO VER TV.3 y NO PAGAR, esta última sería mi opción pero seguro que no nos dan este derecho, los "demócratas" con el bolsillo de los otros.
    Por supuesto que estoy MUY de acuerdo con sus acertados comentarios, en pocos años el "ROSA d'ABRIL" solo lo conocerá la escolanía de Montserrat.

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