lunes, 1 de julio de 2013

El "dossier Sant Pau" va camino de Roma

Desde el mismo día de la elección del papa Francisco se han interpretado sus palabras y gestos a conveniencia tanto del emisor como de los destinatarios del más mínimo objetivo periodístico. No ha existido frase, párrafo, ademán, guiño e incluso omisión, que no se haya escrutado hasta el desmenuzamiento, cual no había sucedido con ningún otro pontífice. Dentro del más amplio abanico de tendencias de la Iglesia, cada uno ha descifrado pro domo sua las palabras del Papa. Cierto es que ninguno ha llegado al delirio del que se olvidó el Depakine en Sant Cugat , pero la tendencia a efectuar una lectura interesada de los discursos papales está siendo una golosa tentación en la que caen todos los medios.

En Germinans hemos intentado evitar este osado ejercicio periodístico. Aquí solemos dar noticias y bien saben nuestros lectores que el catálogo de aciertos ha alcanzado nivel de podium. Es una de las claves de nuestro éxito.

Por este motivo, quiero poner especial cuidado en que no se malinterprete este artículo. No voy a efectuar envenenadas lecturas de las decisiones del Papa. La noticia que nos ha llegado (de una fuente de primera mano, que ha intervenido directamente en el tema) es que a Roma se acaba de remitir un completo dossier sobre el escándalo del Hospital de Sant Pau.

Que nadie se confunda. No se refiere a los abortos. Este no es el tema de ahora. Se refiere al asombroso sobrecoste de 76 millones de euros en las obras del nuevo centro y al temor de que la investigación penal que tan sólo se acaba de iniciar arroje oscuras tramas de financiación de partidos políticos, cual sucedió en el caso del Palau de la Música.

El Papa Francisco con Carl A. Anderson, del IOR
Hasta ahora el papa Francisco se había prodigado en una política de signos que estaba empezando a impacientar, porque no iba aparejada de medidas concretas y palpables. Hasta que la pasada semana creó la comisión que se ocupará de la investigación del IOR y del patrimonio vaticano. En este caso, no se trata de crear una comisión para eternizar el problema. Incluso se recalca que inicia su labor, con los poderes más amplios y bajo la supervisión directa del Papa, el mismo día en que se publica el quirógrafo papal, al contrario de la comisión creada para estudiar la reforma de la curia, que no iniciará sus trabajos hasta el mes de octubre. Esta comisión especial será coordinada por un arzobispo español -y del Opus Dei-, monseñor Juan Ignacio Arrieta (aviso para los navegantes que creían que un papa jesuita iba a desdeñar a los miembros de la Obra) y presidida por el cardenal Farina.

Si el pontificado de Benedicto XVI fue de "tolerancia cero" hacia la pederastia, puede ya afirmarse que el pontificado de Francisco será de "tolerancia cero" hacia los escándalos económicos. No en vano, la creación de la comisión de investigación del IOR ha coincidido, casi al mismo día y hora, con la detención de monseñor Nuzio Scarano, prelado que prestaba servicios en la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica) por un caso de blanqueo de capitales.

Con estos antecedentes de tan rabiosa actualidad, ha viajado a Roma el "dossier Sant Pau", que ha sido elaborado minuciosamente y en el que se recogen todas las actividades que están siendo objeto de investigación judicial así como el destino del inmenso patrimonio inmobiliario de la fundación, valorado en unos 230 millones de euros. De ahí que el cardenal Martínez Sistach se sacase de la manga la nota en la que el arzobispado ponía unilateralmente el patrimonio de la Fundación a disposición de las necesidades del centro hospitalario. El cardenal barcelonés suele estar bien informado y sabía que la Santa Sede estaba con la mosca detrás de la oreja por el asunto del hospital. Por ello, intentó quedar bien con ese brindis al sol, a pesar de que carecía de consecuencia jurídica alguna, al no contar con el acuerdo de las otras dos instituciones representadas en la MIA: Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona.

Pero a Sistach le queda un escollo que le puede amargar el final de mandato. Con los últimos nombramientos, tal como se informó, estaba pensado que el director espiritual del Seminario barcelonés, Mn. Josep Anton Arenas Sampera, imputado por el escándalo Sant Pau, se jubilase definitivamente, al cumplir 81 años de edad. No obstante, Arenas, hasta el momento, se viene resistiendo numantinamente a abandonar el edificio. Como nos informaba la semana pasada Antoninus Pius -que goza de inestimables fuentes dentro del seminario- Arenas quiere seguir residiendo intramuros de la calle Diputación, aunque no tenga cometido específico. La peculiar negativa del personaje ha provocado que no se oficializase la decisión de substituirlo por Mn. Joan Rodríguez, que se ha tenido que conformar con pasar de la emblemática parroquia de Belén a Director de la Residencia sacerdotal San José Oriol. Cambio a peor, a no ser que vaya aparejado de otra responsabilidad futura.

Que Arenas siga siendo director espiritual del Seminario mientras está imputado como miembro de un Patronato, al que se acusa de los presuntos delitos de malversación y prevaricación por la emisión de falsos contratos a personas que no trabajaron jamás (un gerente estuvo siete años cobrando, sin pisar el centro); un monumental desvío de 76 millones de euros por el sobrecoste de las obras del nuevo hospital y la adjudicación de dos de las cuatro fases de su construcción, sin concurso público, no es una muestra de ejemplaridad. Que lo siga siendo, mientras el Vaticano tiene sobre la mesa correspondiente un informe completo sobre esas actividades todavía puede tener mayores consecuencias.

En todo caso, que nadie disimule ni se lleve a engaño. El escándalo del Hospital de Sant Pau va a afectar gravemente a la diócesis barcelonesa. Y no será por el tema de los abortos. Seguiremos informando.

Oriolt      

16 comentarios:

  1. Por lo que sé, toda esta masiva corrupción del mundo de la construcción y la política tiene una ingeniería muy vulgar: sobrecoste y obra fantasma.

    Un ejemplo: "¿No debería de haber un ascensor aquí de 30.000 euros?"; "Esto se ha decidido así y ya está, no preguntes más". "10.000 losetas a 10 euros la unidad? pero si el precio de mercado es de 6 euros la loseta; "No te preocupes, ya lo saben".

    Pero eso se soluciona muy fácilmente: transparencia total.

    Sólo hay que habilitar un sitio de internet y difundir al público las facturas y los planos del nuevo Hospital de Sant Pau.

    Gracias a la divulgación universal, muchas personas y expertos podrán ver rápidamente las incongruencias, si las hay: opciones constructivas absurdas, incongruencias entre presupuesto y liquidación...

    En cuanto a la existencia de consagrados que parecen "vacas sagradas" a pesar de las pastifadas realizadas, sólo hay que ratificar lo que dice Oriolt:

    "El escándalo del Hospital de Sant Pau va a afectar [muy de mucho mucho] gravemente a la diócesis barcelonesa."

    Y que pasen la escoba a fondo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay tantas cosas que barrer!

      Eliminar
  2. ¡Qué fuerte lo de Oriol Domingo! Es que la flipa con pan rallado...

    ResponderEliminar
  3. De abortos nada.Hasta en el Vaticano pasan... ¡Qué pena! Al final nos movemos a golpes de opinión pública: que si la pederastia, que si el IOR. La pela es la pela. Asunto feo donde los haya. En cambio, los abortos no mueven nada. Forman parte del tinglado...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente y, por desgracia, lo único que le interesa a la Iglesia gerárquica es el DINERO. Las personas interesan si son adineradas o influyentes, el resto son simple masa para llenar catedrales, estadios, etc...

      Eliminar
    2. jerárquica va con "J" no con g.

      Eliminar
  4. La desgracia es que que la vida de los HIJOS DE DIOS asesinados en la Santa Creu i Sant Pau, no se abrió nada, pero si en este caso de desvío de fondos, o sea que un solos euro es mas importante que la vida de UN HIJO DE DIOS.
    Recemos para que el Espiritu Santo lo arregle.

    ResponderEliminar
  5. Sr. Oriolt, le agradezco su comentario de esta semana.

    El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau está actualmente situado en un conjunto de edificios situados en Barcelona, gracias a una donación del banquero Pau Gil y proyectados por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, uno de los principales representantes del modernismo catalán. Fue construido entre 1902 y 1930 en dos fases: la primera por el propio Domènech, entre 1902 y 1913, consta de trece edificios modernistas; la segunda, fue realizada por su hijo Pere Domènech i Roura a partir de 1920, consta de otros seis edificios de un modernismo moderado y de otras edificaciones posteriores. Con su edificio principal y sus numerosos pabellones.

    El Hospital se fundó en 1401, por la fusión de seis hospitales que por aquel entonces existían en Barcelona y que a raíz de la peste de 1348 y la crisis demográfica posterior entraron en una profunda crisis económica. El nombre de la nueva institución fue Hospital de la Santa Cruz. La MIA (Muy Ilustre Administración) se componía de dos canónigos de la Catedral de Barcelona y dos miembros del Consejo de Ciento (órgano de gobierno de la ciudad de Barcelona). La gestión estaba a cargo de un Prior, que siempre era un sacerdote (en Valencia se llamaba clavario y en Zaragoza Mayordomo). Hasta 1904, fue la principal institución asistencial del principado de Cataluña y, con los hospitales de Gracia de Zaragoza y General de Valencia, las tres piezas clave del dispositivo de acción social de la Corona de Aragón. Situado en el Raval de Barcelona (actualmente el edificio es la sede de la Biblioteca de Cataluña) el crecimiento urbanístico de la ciudad durante el siglo XVIII le rodeó. Si hasta 1714 la hegemonía en la MIA la tuvo el brazo civil, durante el periodo borbónico, hubo una evidente desafección de los concejales en favor de un poder creciente del brazo religioso de la Junta que condujo a percibir lo que era un hospital civil como un hospital religioso. Este hecho motivó que el papel de los médicos fuese subalterno. Los cambios en la formación médica durante el XIX movieron a muchos médicos a efectuar críticas muy acerbas relativas al funcionamiento del Hospital, y a la subordinación del mismo a los intereses religiosos.

    La aplicación de la Ley de Beneficencia de 1849 y del Reglamento de 1852, y sobre todo la desamortización de buena parte de su patrimonio rústico y urbano mediante las leyes de Madoz, pusieron en cuestión la autonomía del Hospital de los poderes públicos y la necesidad de adaptarse a la legislación. Con el objeto de mantener su independencia, la Administración instó su conversión en hospital de beneficencia privada, estatuto que mantuvo hasta los acuerdos entre la MIA y la Generalidad Provisional en 1978 y que supusieron la entrada en la Administración de la Generalidad de Cataluña y el nombramiento por esta del Presidente. Desde entonces, el hospital actúa como proveedor de servicios del Instituto Catalán de la Salud en el marco de la Red Hospitalaria de Utilidad Pública.

    Como podemos ver de problemas de tipo administrativo y económico siempre han habido, lo que ocurre es ahora no es que aparte de esos problemas que llevan el dossier a Roma, estan tambien los morales que antiguamente no existian.

    El pecado del ABORTO, cometido a nivel particular y social por estar legalizado, supone una losa demasiado pesada y que logicamente para factura. ¿Qué tipo de factura pasa?

    Si un director de un hospital cualquiera no tiene escrúpulos de que en su departamento de Ginecología, se practiquen abortos, investigación con embriones y otras prácticas inmorales, por ir contra la ley natural, no ya por ser católico o no; por muy legales que sean, que tendrá de particular que a la hora de contratar unas obras o la compra de material sanitario, cometa irregularidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sr.Trenchs, está usted bien informado. Se agradece el tiempo que dedica a clarificar de forma ordenada y exhaustiva algunos temas.

      Tengo entendido que un descendiente del banquero (afrancesado que huyo a Paris en la época de Napoleón y que lo financió para sufragar su política llamesmosle expansiva) Pablo Gil, todavía está presente en el patronato de la Fundación, y es persona de profundas convicciones católicas.

      Agradecería que alguién con información fiable de dentro del patronato, pudiera confirmar o no este extremo, así como el grado de capacidad de influencia que el descendiente de los Gil tiene en el ámbito de acción hospitalria. En definitiva, si tiene capacidad para impedir los abortos, como descendiente del que puso el dinero para el Hospital....

      Eliminar
    2. Sr Ascanius, No conozco al Sr Gil, ni lo que puede llegar a hacer. Pero lo que parece claro es que la Generalitat y el Ayuntamiento son los que "cortan el bacalao".

      Eliminar
  6. Comentario fotográfico:
    Viendo la foto de Martínez al lado de Geli, me pregunto si departieron sobre el contenido de la web que, siendo ella consejera de sanidad, patrocinó. Sexo explicito para los chicos/as, no sea caso que llegado el momento no sepan y se termine la especie humana....

    Quizá no tocaba...

    Y el Pujolet se apunta a un bombardeo. Pensaba que estaba jubilado en las Islas Cayman, contando la pasta que nos ha robado, o en estupendo solaz en el hotel del hereu Jordi, en México....que aunque hablan español, son buena gente para "fer negocis". El bronceado le delata.

    Hereu sacando pecho. Aborto si, pero con una sonrisa, que al final, un embrión no es más que un embrión, corcho. ¡Qué asco estos progresistas falsos hasta decir basta!

    Y por último el bachiller Montilla, muy poco amigo de la Iglesia pero en visita institucional, por lo que la compañia eclesial se sobrelleva.

    En definitiva todos diciendo "patata", menos el Pujolet que dijo "pastata".

    ResponderEliminar
  7. El SIC (Servicio de Información Catalán), tal como se define Tribuna Catalana, se ha equivocado con GG, necesitan diccionario:

    1. Estilo "barroer": "barroer" tiene dos significados básicos: 1. Trabajo mal hecho. 2. Lenguaje grosero.

    2. Estilo nada eclesial: falta definir el "estilo eclesial"; y por cierto, GG no es eclesial, si se entiende eclesial como "jerarquía".

    3. Desinformación: decir parte de la verdad y esconder el resto.

    4. Difamación: ir contra la buena fama sin pruebas.

    5. Calumnia: decir mentiras.


    "...a Roma se acaba de remitir un completo dossier sobre el escándalo del Hospital de Sant Pau... Se refiere al asombroso sobrecoste de 76 millones de euros en las obras del nuevo centro y al temor de que la investigación penal...arroje oscuras tramas de financiación de partidos políticos, cual sucedió en el caso del Palau de la Música."

    Lo más importante es el crimen contra el inocente, el aborto, cometido bajo la Cruz de la Pasión (Hospital de la Santa Cruz), en la que Cristo se dio porque cada uno de nosotros valía más que todo el universo... y más que 76 millones de euros.

    El mundo de los valores cristianos en el Hospital de la Santa Cruz, al revés del revés, pues además del aborto, hay eliminación de embriones por reproducción asistida: si eres embrión, el Hospital de la Santa Cruz no te proteje integralmente.

    Una afrenta a Dios.

    ResponderEliminar
  8. Ya que la Iglesia no interviene en el Hospital de Sant Pau por el tema de los abortos, al menos que lo haga por el tema del dinero... Es triste que sea por ese motivo, peo algo es algo... Como a Al Capone que lo trincaron por tema de impuestos, después de asesinar a cientos y cientos de personas... Pues lo mismo.

    ResponderEliminar
  9. Martínez, cuando veas las barbas de tu vecino......
    Adiós, Martínez adiós
    Salvador Biarnés (ElCidCabreador)

    ResponderEliminar
  10. A on tens els teu cor allá tens el teu tresor. (Dita anónima)

    Matar nens de Barcelona : 17.000.000 € (2.830.000.000 pts)
    Ajuts a la innovació de PIMES (que donaría treball a molta gent): 2.000.000 € (332.000.000 pts)

    El cor del CIU/CDC (un partit que es com una "demo" de cristians) tenen 8 vegades més el COR amb els matarifes que amb els aturats d'aquest país.

    Maten i no s'en avergonyeixen... els agrada !!!. Es el mateix comportament que el José Bretón.

    ResponderEliminar
  11. No entiendo como la gente pierde el tiempo en discusiones. A servir a Cristo! Entre nosotros esos cotilleos solo nos hacen perder el tiempo. Por Cristo, por Cristo, a salir a la calle y a servir a los pobres... tanto perder el tiempo con las redes sociales y discutiendo entre nosotros... qué perdida de tiempo y de servicio a las verdaderas obras cristianas!!

    ResponderEliminar