jueves, 3 de enero de 2013

Egipto: Sharia laicista vs. Sharia musulmana

http://2.bp.blogspot.com/-XqGaW9rFAA8/UODHYLdeSoI/AAAAAAAAE2w/MdGRtJ-CSdc/s1600/egipto.+sharia.jpg
Hemos caído de bruces: y los primeros, los más “listos”. Expulsamos la religión de la política (perdón, la que fue “religión única”) con su código de dogmas y conductas recogidas en el “pensamiento único”. ¿Y eso con qué fin? El fin confesado fue evitar que la religión interfiriese en la política, en la ordenación jurídica, en la construcción del Estado; y sobre todo evitar que el Estado condicionase a la sociedad hasta el punto de imponerle incluso la conciencia. Ése fue el fin confesado, y todo el mundo estuvo de acuerdo en que desde el Estado no se podía imponer a los ciudadanos ni religión ni ideología.

Porque el punto de partida del Estado moderno y democrático es que son los ciudadanos los que hacen al Estado, y no éste el que hace a los ciudadanos. Son éstos los que han de hacer al Estado a su imagen y semejanza: una imagen de múltiples creencias, tendencias e ideales. Un Estado en el que han de caber por tanto todas las ideologías, sean del género que sean, sin que desde el poder se promocionen unas y se repriman otras. Cada uno con su ideología ha de poder estar cómodo y sentirse libre en un estado democrático y de derecho.

Pero por lo visto eso es metafísicamente imposible; porque tras la maniobra de expulsar a la religión (accesoriamente la mayoritaria; cosa que no indico porque esa mayoría no votada acredite más derechos, sino por lo que tiene de grave y tremendamente audaz que el Estado pretenda cambiar una mayoría social) había agazapado en toda Europa y en América un fin inconfesado por inconfesable, que fue poner en el lugar de la religión de toda la vida, otra ideología y religión (evidentemente la opuesta, la contraria adversa o adversaria, que no por ser laica deja de ser religión); y que aspira también a ser la única: y que obviamente suspira por imponer su “pensamiento único”.

Los musulmanes (¿quién dice tontos, primitivos, arcaicos, cavernarios?) hace mucho que cayeron en la cuenta de este fraude. Por eso, su respuesta al “apártate tú, que me pongo yo” es la sharia : el código moral islámico en el que se establecen las fronteras entre el bien y el mal en todos los ámbitos: el espíritu de esta ley es que con ella debe regirse la vida y la conciencia de todo musulmán, sin distinguir entre los ámbitos político y religioso, público y privado. Sencillo, ¿no?

En Egipto hay un enfrentamiento muy duro de los laicistas contra los islamistas. Así de simple es el panorama. Ante la experiencia de Europa y América, los musulmanes saben sin la menor duda que si los laicistas consiguen acorralar al islamismo, el resultado será el mismo que han visto en Europa con el cristianismo: el laicismo dice pretender limitar el islamismo; pero lo que realmente pretende es arrinconarlo, perseguirlo primero con discreción y luego a la descarada, para acabar imponiendo el laicismo como nueva religión “modernizadora” de Egipto primero, y luego del resto de África.

http://www.noticiashoy.cc/wp-content/uploads/2012/11/Ley-Sharia-en-Egipto.jpgSaben muy bien los hermanos musulmanes que el laicismo está empeñado en colonizar hoy África, Sudamérica y Asia, del mismo modo que en su día lo hizo el cristianismo. De nuevo Occidente (Europa con su prolongación americana) colonizando el mundo a través de su ideología. En cuanto haya despojado a todos los países de la forma de pensar y sentir que les es propia, y les haya impuesto su propio diseño de creencias y de moral, junto con su concepto de bienestar, de progreso, de modernidad, de democracia, de derechos humanos y divinos, sabe que tendrá todo el poder sobre ellos y les podrá someter a su antojo e imponerles lo que quiera. Que sí, que sí, que lo saben muy bien, que han escarmentado en cabeza ajena: la nuestra.
 
Ahí tenemos, en efecto, instalados en el poder a los partidos políticos que difícilmente escapan a la identificación de entes ideológicos, con lo que entran en el género de las religiones y las sectas; puesto que mucho más que opciones y equipos de administración de la res pública , son cuerpos ideológicos con las respectivas estructuras al servicio de la implantación, imposición y perpetuación de esas ideologías mediante la conquista del poder político. Repito: el objetivo de los partidos políticos, es conquistar el poder político para imponerle a la población su ideología, su sistema de valores, su visión del mundo, su sharia . Exactísimamente igual que los partidos islámicos.

Por eso, del mismo modo que donde el poder cae en manos musulmanas, imponen el estado confesional islámico, donde el poder cae en manos laicistas-progresistas, éstos no se recatan en imponer su estado confesional laicista, que implica obviamente el cercenamiento de derechos y la persecución de los ciudadanos que no comulguen con la religión del Estado. Estos partidos llevan su integrismo hasta tal punto que ya en su calificativo de progresistas llevan la marca de su integrismo, porque esa autocalificación con pretensiones de monopolio, implica la total descalificación de todos los demás.

http://www.tiempodehoy.com/var/tiempo/storage/images/media/imagenes-y-videos/la-sharia-o-ley-islamica-se-extiende-por-africa/139753-1-esl-ES/la-sharia-o-ley-islamica-se-extiende-por-africa_detalle_articulo.jpgY no os vayáis a pensar que en lo suyo son menos fundamentalistas que los ayatolas y los talibanes: no tienen nada que envidiar a los estados islámicos. Sus nuevas doctrinas las imponen a sangre y fuego, saltándose sin el menor miramiento libertades, derechos humanos y lo que haga falta. Para talibanes, ellos: invaden las instituciones, la escuela, los medios de comunicación. Nada escapa a su obsesión adoctrinadora. Y todo esto lo hacen, claro está, desde la alta plataforma del Estado… ¡¡¡aconfesional!!! Perdonen ustedes, eso no es un estado aconfesional, sino un estado profundamente confesional y tan obsesivo como los estados islámicos, que tienen en su punto de mira a los infieles. Y ya se sabe quiénes son los infieles a los que ha de perseguir el “Estado neo-confesional”.

Quiero hacer hincapié en el hecho importantísimo de que estos partidos políticos se alejan a años luz del concepto de administradores de la cosa pública, para convertirse en clones de la religión a la que combaten y de la que obtienen los fieles, sin necesidad de cambiar la condición de fieles que éstos tenían cuando profesaban en la Iglesia. Operan con éstos exactamente igual que la Iglesia. Su metodología es eminentemente religiosa y el núcleo de su mensaje es obviamente doctrinal. Por eso tienen como agentes más eficaces a muchos exmiembros e incluso miembros de la Iglesia. Por eso consideran enemigos acérrimos a batir, a cualesquiera organizaciones que defiendan otras doctrinas que las suyas. Y tanto más implacable es la persecución, cuanto más calado tienen las doctrinas.

Con lo cual hemos dado al traste con la famosa separación de la Iglesia y el Estado. Lo que ayer fue la Iglesia en los órganos de poder, hoy lo es el partido. Pero elevado a la enésima potencia. El Partido es el Pueblo, es la Sociedad, es la Patria, es la Nación, es la Bandera. El Partido lo es Todo. Por eso uno de los más importantes frentes de lucha prepolítica o meramente ciudadana, es la separación del partido y del Estado. Porque todos los partidos, en su calidad de tales, patrimonializan el Estado como si fuese el botín que les corresponde por haber ganado el poder político. Claro está que unos más, y otros infinitamente más. Y el hecho de que esa patrimonialización les conduzca a constituir como principal botín de guerra la tupidísima red de órganos políticos para colocarse ellos y los suyos, es peccata minuta comparado con el asalto a las ideas y a las conciencias de los ciudadanos, a los que les han arrancado el poder mediante engaños. La corrupción ideológica en virtud de la cual nos imponen su religión laicista, es infinitamente más grave que la corrupción económico-política con la que nos están crujiendo.

¿Y la Iglesia no se ha dado cuenta de este atropello? ¿No han visto aún del peligro que tienen incluso para la salud de la nación, estos partidos doctrinarios ? Los hay en la derecha y también en la izquierda (comunismo, socialismo, progresismo teñido de feminismo, política de género, etc. etc.), con más colores que el arco iris.

Pero lo grave gravísimo es que como a los demás partidos, que se postulan sobre todo como asépticos administradores de la cosa pública, las doctrinas les importan un rábano, en vez de poner el grito en el cielo en defensa de la libertad ideológica y religiosa de los ciudadanos (que les importa otro rábano mientras no les toquen “lo suyo”), tragan lo que les echen y bailan al son que les tocan los partidos doctrinarios que, paso a paso, van imponiendo su pensamiento único. Y así nos luce el pelo.

Virtelius Temerarius

8 comentarios:

  1. - Existe la Religión Civil o Cívica (como en los EEUU), con una referencia entre vaga y sincrética a la espiritualidad, como Mas en su discurso de Fin de Año:

    "el objetivo de un país nuevo es garantizar el máximo bienestar cívico, espiritual y material de sus ciudadanos..."


    - El mundo protestante tiene la "Iglesia" territorial nacional de Estado.

    Por ejemplo, los anglicanos tienen como papisa a la Reina de Inglaterra, los obispos son loores espirituales vitalicios, existiendo un intervencionismo del Gobierno de Su Majestad en el funcionamiento y organización de la "iglesia nacional".


    - Las Iglesias Ortodoxas son iglesias autocéfalas pero tienen un marcado carácter nacional.


    - La politización de la Iglesia Tarraconense ha dado lugar a la iglesia alternativa, progresista y nacional de Cataluña, o también "nacionalprogresismo" eclesial catalán.

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  2. Verlas venir y dejarlas pasar. Si te empujan, déjate caer. Si te hacen pis... Dí que llueve. "Laisser faire. laisser passer". Esa es la actitud de tantos -laicos y eclesiásticos- ante las circunstancias. ¿Cómo se puede entonces evangelizar?

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  3. El Papa hablaba hace tiempo de una sana laicidad. Lo que pasa en España y Occidente es una malsana laicidad, ya que el poder politico usa la laicidad para imponer aborto, divorcio expres, gaymonio, con su consiguiente Educación de la Ciudadania para ir lavando el cerebro a los niños. La sociedad occidental ha ido tragando esta malsana laicidad, sin apenas oposición.

    En España especialmente la izquierda, con la bandera del progresismos, ha impuesto en leyes, medios de comunicación y enseñanaza, su visión anticatolica sin ningún rubor. También es cierto que la Iglesia parece que esté dormida al respecto.

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  4. Zygmunt Bauman y la modernidad gaseosa4 de enero de 2013, 16:08

    En La Vanguardia de hoy, viernes 4 de enero, hay un artículo interesante de opinión titulado "Valores en una sociedad pluralista", de Ángel Castiñeira y Josep Maria Lozano, profesores de Esade-URL, autores del libro "Valores blandos en tiempos duros" sobre cómo gobernar hoy la complejidad.

    Su tesis principal es que el actual valor supremo rector y gobernador del resto de valores es... el valor de la pluralidad, junto con los valores de procedimiento, dado que hay una diversidad de valores sustanciales.

    Niegan la validez de estos valores sustanciales, entendidos como una cartera de valores cerrados y rígidos, heredados por tradición y sostenidos por una autoridad.

    Dicen que el valor de la pluralidad sirve para favorecer tanto la individualización como la socialización, así como los procesos de crecimiento y maduración personal.

    El pluralismo relativiza la absolutización de los valores sustantivos; pero el pluralismo es débil en la socialización, por lo que hay que tener otros valores de contraste: autenticidad, coherencia con los valores elegidos y el estilo de vida derivado, calidad de los valores escogidos, calidad de los sujetos que proponen valores, poner a prueba la calidad de nuestro proyecto de vida.

    El pluralismo crea un ciudadano que desarrolla su ámbito vital: con su personalidad formada; con capacidad de aprender, socializarse y relacionarse; con sensibilidad y comprensión de la existencia; abierto a la reflexión, la contemplación, el silencio y el arraigo interior.

    Hoy, la transmisión de valores es comunicar diversidad de modos de hacer, sentir, interpretar, ver y vivir. Hoy, no sirven las antiguas normas sociales que generan valores que dan identidad; lo válido es discernir las diversas formas de vida que existen en el mundo desde nuestra libertad individual responsable, para crear nuestros propios valores de referencia.

    La evitación del pluralismo tiene tres caminos: el pragmatismo, el cinismo y el fundamentalismo que quiere que todo el mundo tenga los mismos valores.

    El problema es que el pluralismo es arriesgarse a da forma a una posibilidad incierta de proyecto de vida. Este proyecto vital se apoya en los valores asumidos y con los valores que nos identificamos, y dicho proyecto debe responder a dos preguntas:

    - ¿en qué mundo quiero vivir?
    - ¿cómo quiero vivir en el mundo?

    Las respuestas se refieren más a lo personal, al diálogo con los demás y mediante compromisos compartidos, y no tanto a los objetivos y estrategias.

    CRÍTICA

    El pluralismo es un valor líquido: es lo que piensa el mundo, los valores de una generación, de un espíritu del tiempo: los valores, como las modas, nacen, crecen, se desarrollan, aburren y mueren.

    Y los hombres que crean valores deben contemplarse desde la antropología católica: que tienen el pecado original (o sus consecuencias), que son pecadores (pueden pecar mortal o levemente), y están dentro de estructuras de pecado (pecado social, estructural o sistémico); que están sometidos al error, a la ignorancia, a la enfermedad, al cansancio, al desencanto y a la muerte; que son finitos, vencibles, falibles, limitados y contingentes.

    Como dijo Josep Torras i Bages, en "La tradició catalana", cuando se inspiró en el salmo 127 para decir que Jesús es el que puede reedificar y reconstruir nuestras vidas y nuestro país:

    "Si el Señor no edifica la casa, en vano se afanan los constructores [de países o de valores]. Si el Señor no custodia la ciudad [el país, la empresa], en vano vigila el centinela. Es inútil madrugar, es inútil velar hasta muy tarde y desvivirse por ganar el pan: ¡si Dios lo da a sus amigos mientras duermen! Los hijos son un regalo del Señor..."

    Además, los católicos tenemos a la persona, Jesús, que nos da valores verdaderos y nos da la libertad auténtica: él siempre vive, nunca tiene error, ni ignorancia, ni enferma ni muere, ni está limitado, ni sufre derrota o está sometido a otro poder, y siempre está a la escucha, aconseja, nos ama... y no se cansa.

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    1. Caramba, ésta sí que no me la esperaba.

      Un visitante de este blog citando y reflexionando a partir de opiniones de Angel Castiñeira y Josep Maria Lozano.

      Qué pasa? Año Nuevo inspiraciones nuevas, quizás?

      Como dijo el clásico: "cosas veredes, Sancho, que non crederes".

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    2. José María Valderas4 de enero de 2013, 22:02

      Donde se demuestra que los que visitan esta página portan un bagaje de formación muy superior a los que la denostan sin más base que una frase despectiva que ellos creen ingeniosa.

      No es ESADE, en punto a moral económica, en punto a moral a secas, el foco de luz que debiera ser connatural a cualquier institución de la Compañía de Jesús. No podemos identificar a ESADE con Urdangarin y su socio, pero si a esos dos --docentes un tiempo, no lo olvidemos-- sumamos otros que se lo llevaron en especie (todoterrenos)de la misma escuela superior, entonces cabrá reconocer que una cosa es predicar y otra dar trigo.

      Pero no es el tema, maravilloso y oportuno, de hoy. Iraq tenía una comunidad cristiana viva y potente, que se ha visto reducida a la clandestinidad desde la derrota de Hussein. Frailes dominicos de la Provincia de Toulouse y de la de Francia mantenían unas instituciones apostólicas de extraordinaria eficacia evangélica por su testimonio. Algo parecido puede ocurrir con El Cairo y el Instituto de Estudios Orientales, que esos frailes franceses poseen allí desde que loo fundara o dirigiera el Padre Anawati.

      Cito dos ejemplos de retirada mártir y obligada.

      ¿Qué ocurre entre nosotros? La libertad religiosa permite que los musulmanes ejerzan ese derecho entre nosotros, un derecho que nos niegan a los cristianos en sus países.

      Además, se ha confundido la libertad religiosa con la abdicación de toda labor evangelizadora (que ahogan al confundirla con el proselitismo) entre ellos.

      Los de ESADE parecen desconocer una situación muy parecida vivida en cataluña en los siglos XII y XIII. Por desconocer, ignoran el famoso Pugio Fidei del barcelonés Raimon Marti, que era un manual para los que tenían que tratar de convertir a musulmanes y judíos. Con la fuerza de la razón a modo de preambuila fidei. Como las famosas controversias entre judíos y cristianos en Tortosa.

      Es curioso. Aquellos misioneros, con escuelas de idiomas (árabe y hebreo) desde Barcelona hasta Murcia, llevaban a la práctica las ideas tomistas (de santo Tomás) de debatir sobre una base común, la ley natural, compartida creía él por todos.

      Pero, qué ocurre si, como en ESADE, no se admite la ley natural, ni por tanto el derecho natural, como norma objetiva fundamental de valores?

      Las cosas quie ignoramos Morrós nos dejan desnudos ante el espejo.

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    3. La insoportable levedad de la madalena líquida de Proust4 de enero de 2013, 23:05

      Considero que el artículo de Ángel Castiñeira y Josep Maria Lozano es muy importante, por eso lo he resumido, no por el fondo del mismo, que es un retroceso espiritual de unos dos mil años, sino por la coincidencia con este artículo de GG y por la influencia que tienen en la actual Generalidad catalana los esaditos, iesanos y eadantes (ESADE, IESE y EADA), de una Generalidad supuestamente "business friendly" gobernada por el harvardiano Mas-Collell, y que la sitúa en máximos de presión fiscal en el mundo (y con el mínimo de eficacia y eficiencia económica).

      ease-doing-business.findthedata.org


      El fondo del artículo es, a mi parecer, un retroceso espiritual y moral de dos mil años, que lleva a la época de la Roma Imperial y a sus élites moral y religiosamente sincréticas ante la diversidad de cultos y creencias a lo largo y ancho del Imperio.


      1. PONCIO PILATO. Recuerda el relativismo moral de Poncio Pilato cuando dijo ¿y qué es la verdad?.

      En mi opinión, una cosa es tener en cuenta los valores de los otros para no escandalizar (1 Corintios 10, 27-28), y otra es arrearse la manta para hacer unos valores a la carta al gusto de Groucho Marx: estos son mis valores, pero cuando no me gusten, me haré otros.


      2. EL PANTEÓN. Otro aspecto del relativismo de los valores y principios se puede ver arquitectónicamente en el Panteón.

      Adriano fue emperador cosmopolita, gran viajante por el Oriente y admirador de la cultura griega. El Panteón iba a ser el templo de los dioses de Roma y del resto del Imperio, una especie de ecumenismo sincrético.

      Parece ser que la esfera y el círculo contenidos en el diseño del templo son símbolos griegos de perfección solar del dios Helios, divinidad encarnada por los Reyes en el Oriente. Adriano amplificaba el culto imperial bajo una orientación orientalística, tendencia que seguirían sus sucesores

      fr.wikipedia.org/wiki/Panth%C3%A9on_(Rome)


      3. BABILONIA. Finalmente, el relativismo está presente en el Apocalipsis, sobre todo en Babilonia, la ciudad pecadora e inicua, compendio de todas las maldades.


      Los articulistas debían de haber ido con más cuidado, pues relativizar los valores absolutos da a entender que rechazan a la verdad de Cristo para aceptar la mentira de satanás, además de decir implícitamente que los valores son tan elegibles y cocinables como los alimentos en un mercado o un restaurante.


      NOTA:

      Juan 18, 28-40: un extracto del diálogo entre el relativista Poncio y la Verdad:

      Jesús respondió:
      «Mi realeza no es de este mundo...»

      Pilato le dijo:
      «¿Entonces tú eres rey?»

      Jesús respondió:
      «Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad...»

      Pilato le preguntó:
      «¿Qué es la verdad?»

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  5. En Occidente, en España, en Cataluña y en nuestra Barcelona, nos ha invadido la teorio del sincretismo (tipo New Age) o relativismo,"en que todo da igual y todas las religiones son buenas".

    Aquí hay una mala contumbre en "todo lo que viene de fuera es mejor" o parecido. Por la razón que sea nos han llegado emigrantes de muchas partes entre ellos los musulmanes. Los musulmanes no tienen, por desgracia para ellos, una virtud llamada caridad. Ellos como hacen otro tipo de emigrantes, tienen tendencia a juntarse con sus paisanos o correligionarios. Entonces resulta que necesitan una mezquita y no cesan hasta que la consiguen. Ellos proceden de unos paises, por lo general en que el poder político y religioso estan fuertemente unidos, de tal manera, que si bien emigración siempre provoca un relajamiento espiritual, como nos ocurrió aquí a partir de los años 60, en el sentido de que al estar dispersos en las grandes ciudades, nadie se daba cuenta si practicaba su religión o no y en estos casos al tener la Fe floja o solo de tradición se acaba perdiendo.

    A los musulmanes por una parte, puede que también les pase algo de esto, pero al tener sus ideas religiosas bien metidas en la cabeza, los que las tienen claro, buscan sus guetos, aparte que los gobiernos ya les envían Imanes para que les adoctrinen.

    Hace años ya vi a un musulmán que debería ser su ora de oración y sin pensárselo dos veces extiendió una alfonfra pequeña que llevaba, en medio de uno de los paseo de la Diagonal y se arrodilló con la cabeza al suelo.

    Amí personalmente no me molestó lo más mínimo, al contrario, fue tema de meditar, si este buen hombre, daba testimonio publico de su fe, porque yo que como católico tengo la dicha de tener nada menos que al mismo Dios en el Sagrario, ¿por qué no le visitó con mayor frecuencia? Gracias a Dios en Barcelona o España, que tenemos plena libertad para acudir a nuestras iglesias y parroquias, no lo sabemos aprovechar y tienen que cerrarlas por falta de fieles. Ya dijo San Pablo: "Cristo y yo mayoria aplastante". Ahora yo sin Cristo, de poco servimos más que para criticar.

    No se si alguno de los articulistas de Germinans o de sus lectores, tuvo ocasión de ver por Lourdes TV, en la noche de fin de año, a las 12, la Misa que transmitieron en directo desde la Gruta de la Virgen, presidida por un Obispo, más de treinta sacerdotes y un sinfín de fieles que las cámaras no alcanzaban a todo el público.
    Eso si era edificante, pero como casi siempre ocurre queda reducido al anonimato.

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