Los de La Bellota y el vídeo que dejó a los obispos en evidencia

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La Bellota, a media tarde, tiene ese olor a Barón Dandy y a café recalentado que sólo conocen los parroquianos de toda la vida. En la mesa del fondo, bajo la foto amarillenta de Luis Buñuel, estábamos los de siempre: el tío Caldú, el Aurelio, el Trisca y el viejo sargento. Más este pobre Cojo, testigo insobornable de unas realidades cada vez más irreales.   
 
La tele del bar, muda pero encendida, repetía en bucle el vídeo de la mujer que increpaba al Rvdo. Francisco Romero, extremeño y miembro del comité organizador de la visita del papa. El tema de la increpación era si sus reverencias reverendísimas estaban pensando en la más que razonable y necesaria visita de Su Santidad al Valle de los Caídos. Ellos, los del Comité, tan rica y discretamente instalados en una terracita al lado de la calle Añastro, Sede del Sanedrín Episcopal.
 
—Mira, mira -decía Caldú-, ahí está otra vez. ¿Lo ves? La mujer sólo quiere hablar, y el curita -ni obispo es-… ¡zas!, gesto de desprecio. Como si la pobre fuera invisible. Como si molestara por existir. Y, sobre todo, al cura bellotero sólo le preocupa ¡que los graben!
 
La Bellota aquella tarde olía a tristeza y a resignación. La tele colgada en la esquina escupía el vídeo una y otra vez: la mujer plantándose ante los obispos, el gesto torcido del cura Romero, que se pirra por ser obispo algún día, el silencio calculado de Romà Casanova, que al principio se queja de que con la matraca del Valle los habían molestado ya cuatro veces en lo que iba del día… Román, desvaída copia del bueno del cardenal Carles. Al final, el de Vic se convierte en un convidado de piedra que preside la escena: parece que está vivo, pero que yace difunto desde hace años. ¿Y los melifluos argumentos de Rico Pavés? ¿Y la espalda altiva de Mikel Garciandía, el de Palencia?
 
En la mesa del fondo, el tío Caldú apretaba el vaso como si quisiera romperlo con la fuerza de la indignación. Es que el castigo que se habían puesto ese día con la repetición incesante de ese vídeo, enmudecido para no estorbar el agrio coloquio, era demasiado para él.
 
Tío Caldú, con la vena del cuello hinchada se exclamaba:  
 
—Míralos. ¡Ahí están! Como si la mujer fuera una cucaracha que se ha colado en su bonito salón. Ni un saludo, ni un “espere un momento”, ni un “¿qué te pasa, hija?”. Nada. El vacío. El desprecio. Y luego dicen que están cerca del pueblo de Dios, que huelen a oveja. Cerca sí… pero bien parapetados, para que no les rocen.
 

A su lado, el Aurelio se rascaba la barba de tres días con gesto de resignación, como quien ya ha visto demasiadas veces la misma película. Soltando un bufido, arrancó;
 
—Es que ni se esfuerzan. Ni un gesto humano. Ni una pizca de empatía. Nada. Están tan acostumbrados a que nadie les contradiga, que cuando alguien les habla sin pedir permiso, se bloquean. Como si la mujer hubiera cometido un sacrilegio por existir, por tener la osadía de hablarles sin cita previa.
 
En la barra, escuchaba la Consuelo, que sirve cafés desde que Franco era cabo, con los brazos en jarras. Con una sorna que parecía un lanzallamas, quiso meter cucharada:
 
—Pues a mí me da que si la mujer hubiera llevado un micrófono de Televisión Española, la habrían tratado mejor. Pero claro, como era una católica normal, de las que van a misa sin escolta… pues nada, a callar y a circular.
 
El Emilio, alias el Trisca, que remueve el café como si quisiera disolver el mundo dentro de la taza, intervino sin levantar la vista del oscuro líquido, con voz baja pero afilada:  
 
—Y el de Vic… ese sí que es fino. Callado, quieto, como un zorro viejo que sabe que si no se mueve, no lo cazan. Ni una palabra, ni un gesto. El silencio como escudo. El silencio como estrategia. El silencio como forma de vida.
 
En la esquina de la mesa, con el caliqueño humeante, el viejo sargento, que ha visto más jerarquías que un seminario, golpeando la mesa con los nudillos, resopló como con infinito desprecio:  
 
—Y el otro… el Rico Pavés. Decir que si les critican es caer en la trampa de los enemigos de la Iglesia. Pero si nadie les ha puesto ahí. ¡Se han metido los obispos solos! Se han vendido mil veces a cada Gobierno infame… Y ahora quieren que encima les demos las gracias. Es que hay que tener valor.
 
Este pobre cojico seguía mirando el vídeo en la tele: La mujer insistía, firme pero educada. Los obispos, en cambio, rígidos, tensos, con gesto de fastidio, como si la presencia de una simple fiel fuera una amenaza para su estatus.
 
Tío Caldú, inclinándose cada vez más hacia la pantalla como para meterse en ella, gritó como un pastor de las montañas:
 
—Es que no escuchan. No saben escuchar. Hace años que no pisan la calle sin escolta mental. No saben lo que es que alguien les pida algo sin protocolo. Les suena a insolencia. A falta de respeto. Como si el respeto fuera sólo para arriba. ¡Los de abajo que se fastidien! ¡Jodó con estos gachós!
 
El Aurelio, encendiendo un cigarro con manos temblorosas, siguió el hilo: 
 
  
—¿Y lo del Valle? Eso sí que les ha pillado. No saben dónde ponerse. Unos callan, otros sueltan frases que no hay por dónde cogerlas. Pero lo que no hacen es mirar a la gente a los ojos. Porque saben que, si miran, se les cae el discurso. ¡Falsos, más que falsos! Dejaron abandonada a la pobre Noelia, eutanasiada por Salvador Illa.  Han entregado los dineros de los fieles al Defensor del Pueblo para que indemnice a las presuntas víctimas de abusos prescritos judicialmente, y aceptaron el aborto libre y gratuito a cambio de la casilla del IRPF…
 
La Consuelo secaba un vaso con un trapito, mientras decía:
 
—Si es que se les nota. No quieren líos. No quieren titulares. No quieren problemas. Quieren quedar bien con quien manda y paga. Y si para eso hay que dejar tirada a la gente, pues se deja. Total, la fe no da subvenciones.
 
El Trisca, apoyando los codos en la mesa, pensaba en voz alta:
 
—Su prioridad no es la fe. Es quedar bien con el gobierno. Que no les llamen nada feo. Que no les quiten nada. Que no les señalen. La fe… ya si eso, cuando no moleste.
 
El sargento, con una carcajada amarga, soltó:
 
—Y mientras tanto, el Valle desacralizado. Y ellos, tan tranquilos. Como si fuera un trámite administrativo. Como si no importara a nadie. Como si no fuera un símbolo que se deshace entre sus manos.
 
En la pantalla también aparecía el obispo Garciandía, de espaldas, despachando a la mujer con un “váyase, estamos trabajando”.
 
El tío Caldú, levantándose medio palmo de la silla, explotó:
 
—Trabajando, dice. Si trabajar es eso, ¡que me den a mí ese empleo! Dar la espalda y mandar callar. Ni un mínimo de urbanidad. Ni humanidad. Nada. No saben hacer la “o” con un canuto y van de chulos.
 
Aurelio, señalando la pantalla con el cigarro ya apagado, exclamó:
 
—La mujer es católica. Está dolida. Quiere respuestas. Y ellos… como si fuera una molestia. Como si su fe fuera un ruido de fondo.
 
La Consuelo, con los brazos en jarras, se lamentaba:
 
—Es que ni un solo cura de pueblo trata así a nadie. Ni uno. Porque saben que, si tratan mal a la gente, la gente deja de ir o le dan con la mano abierta, que en Aragón no tenemos complejos. Pero estos… como viven en su burbuja, ni se enteran ni quieren enterarse. Nos ven como un problema. Como unos ignorantes descarados que se atreven a marcarles la agenda.
 
El Aurelio, con los ojos entrecerrados, murmuraba:
 
—La prepotencia es lo que más duele. No es que no respondan: es que ni consideran que tengan que responder. Como si la Iglesia fuera suya. Como si el pueblo de Dios fuera un decorado que se monta y se desmonta según convenga. Los gestores de un chiringuito que hay que conservar para salvar los trastos. Y entre esos trastos a salvar están, sobre todo, ellos mismos….
 
Nuestro sargento, golpeando la mesa otra vez, interrumpió:
 
—Y luego se preguntan por qué la gente se aleja, por qué desconfían de ellos, por qué no los quieren… ¡Pues por esto! Porque cuando uno ve que no hay empatía, que no hay escucha, que no hay cercanía, sino altivez y fastidio, ésa es la respuesta lógica. Ah, pero a ellos todo eso les importa un comino, como a los políticos.
 

La puerta del bar se abrió entonces y entró D. Gilberto, un cura retirado que ya no tiene parroquia, pero sí memoria. Dejando el bastón junto a la mesa, nos dijo a toda la concurrencia:  
 
—He visto el vídeo. Y os digo una cosa: antes, un obispo podía ser distante, pero no podía ser invisible. Ahora son las dos cosas. Distantes e invisibles. Y encima molestos cuando alguien les habla.
 
El Tío Caldú, señalándolo con el dedo, le cortó:
 
—¡Eso! ¡Eso mismo! Que ya no representan a nadie. Que viven en un mundo que no existe. Que no saben lo que duele ver el Valle así. Y que encima te traten como si fueras tú el problema.
 
El viejo mosén dijo suspirando;   
 
—La mujer del vídeo ha dicho lo que muchos piensan. Y ellos, los obispos, no lo soportan. Porque la verdad, cuando viene de abajo, les escuece muchísimo más. Babean como el perro de Pavlov cuando toca la campana Bolaños y, en cambio, les incomoda la pobre mujer…  
 
Al final la tele se apagó y el bar quedó en un silencio espeso. Los cuatro se quedaron mirando la pantalla negra, como si esperaran que de allí saliera una explicación.
 
El Tío Caldú, con la voz rota por la rabia, se desahogó:
 
—Lo peor es que la mujer del vídeo no está sola. Representa a muchos. A demasiados. Pero ellos no lo ven. O no lo quieren ver.
 
El tío Aurelio, aplastando el cigarro en el cenicero, se soltó:
 
—Porque si lo vieran, tendrían que cambiar. Y cambiar, cuesta. Sobre todo, cuando llevas décadas viviendo en un palacio mental donde todo el mundo te debe reverencia. Pero la gente ya no traga. Y eso sí que no lo han visto venir. Cuando una sola mujer con un móvil dice la verdad, se nota más que en cien comunicados episcopales.
 
El sargento, levantándose despacio, se despidió incisivo:
 
—Y al final, lo que queda es esto: que no les ha puesto nadie en el bando de los enemigos del pueblo de Dios. Se han puesto ellos. Con sus gestos, sus silencios, sus desprecios. Y ahora no saben cómo salir.
 
D. Gilberto, mirando al suelo, sentenció:
 
—Y mientras no escuchen, seguirán perdiendo. No poder, no prestigio: perderán almas. Que es lo único que parece no importarles.
 
Salimos del bar. El aire fresco nos golpeó la cara.  Y vimos que el Valle, allá lejos, en Cuelgamuros, sigue esperando una palabra que no llega. Y ya ni siquiera del Papa, que no está para eso.
 
El Cojo de Calanda

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21 comentarios

  1. La "realidad" ya viene de lejos y parece que era internacional (en los países anglosajones es una cuestión casi antropológica), con el estilo de humor absurdo y visual british Hale and Pace. Esta escena pertenece a la primera temporada de su programa insignia, The Hale and Pace Show, emitida originalmente en 1988.

    La escena: Se desarrolla en el compartimento de un tren british de la era Margaret Thatcher.

    El malentendido: Un viajero se queda dormido y, debido al movimiento del tren, su cabeza termina cayendo repetidamente en el regazo de Norman Pace

    La reacción: Norman, visiblemente incómodo, intenta apartarlo discretamente bajo la mirada severa de un clérigo que está sentado enfrente leyendo el periódico "Church Times"

    El giro final: Norman decide cambiarse de asiento para evitar más situaciones vergonzosas. Irónicamente, el religioso aprovecha el espacio libre, se sienta al lado del viajero dormido y le dice sonriendo: "Usted duerma profundamente, hijo, así no lo molestarán" revelando que sus intenciones no eran tan "santas" como parecían.

    Hale and Pace fueron muy populares en los años 80 y 90, especialmente por su programa The Hale and Pace Show, donde este tipo de sketches rápidos y con remates inesperados eran su sello distintivo.

    Viendo la edad del consagrado anglicano, la cosa debía de venir de los 1960, sino antes...

    youtube.com/shorts/FvK5w5EkGNI

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  2. La queja de la laica (1)1 de mayo de 2026 a las 2:06

    Una transcripción aproximada de este vídeo:

    - Buenas tardes, Monseñor. Eh, sí, es que como fiel laica, pues estoy bastante preocupada por el estado y la situación del Valle de los Caídos.

    - Es la cuarta que nos viene hoy.

    - Claro, pues eso extrapola, ¿no?, la situación de preocupación que hay en la feligresía. Quería preguntarles qué significa la resignificación del Valle de los Caídos.

    - Estamos trabajando en la comisión, ya lo siento, estamos trabajando en una reunión de pastoral, ¿vale?

    - Y podrían responder, ["no nos graben, por favor"]. ¿Qué significa un pacto beneficioso para ambas partes? En la que una de las partes es un gobierno criminal y laicista, no laico, laicista, en el que si pudieran nos fusilarían a todos los católicos, como ya ocurrió en el 36 [1]. Van a abandonar a los mártires, a los religiosos, a los beatos que yacen difuntos en el Valle de los Caídos. ¡No tienen palabra para eso!.

    - Usted nos ve como enemigos. Piensa que no estamos con ustedes. Piensa que no hemos ido a rezar ahí a esos mártires o que ignoramos esa comudidad, que no son nuestros amigos y no conocemos el nombre de los monjes. ¿Por qué nos tratan así como extraños? ¿Por qué han entrado en la trampa de considerarnos enemigos?

    - Porque si Bolaños les defiende a ustedes, ¿quién defiende al Valle de los Caídos? Yo no digo que personalmente no tengan afinidad espiritual con el Valle, pero lo que quiero es un pacto que refleje la sacralidad y divinidad de ese espacio ¡desde su puerta principal!, que los laicos para ir a misa tenemos que entrar 20 minutos antes, que no da tiempo de llegar desde la puerta hasta el aparcamiento y hasta cruzar la basílica, que tenemos que pasar un peaje como si fuese el aeropuerto de la T4 de Barajas para poder ir a misa [2]. ¿A ustedes eso le parece normal? En un sitio que es de Dios, que si Dios estuviese aquí, ¿qué haría? ¡No tienen nada que decir!.

    - No, si es muy fácil. Piensa que nosotros no hemos dicho de arreglar.

    - Por supuesto que sí. ¿De quién es la competencia? Acláremelo y me dirijo a aquella persona.

    - Vuelve usted a entrar en la trampa. O sea, ¿a quién le beneficia vernos así enfrentados los que decimos seguir al mismo Cristo? ¿A quién le beneficia? Ni a ustedes ni a nosotros. Somos de la misma familia. Esto usted no lo entiende. Ya está. Así de sencillo.

    - Y no será la primera vez, no será la primera vez que los laicos tienen que corregir no solamente a los santos padres, sino también a los obispos. No será la primera vez que la Virgen en sus apariciones habla del mal camino que toman los obispos. Por supuesto que le tengo caridad a ustedes y por eso les corrijo, porque están abandonando a los católicos. Somos los fieles laicos, solos defendiendo el Valle de los Caídos y la Unidad de la Patria. Antes la Iglesia Católica enseñaba la Patria como una virtud moral. ¿Dónde queda eso?

    [1] Se refiere al PSOE-UGT (y a los herederos ideológicos de la II República). Cuando dice “gobierno criminal y laicista” y menciona “como ya ocurrió en el 36”, se está refiriendo claramente a la persecución religiosa durante la Guerra Civil, en la que el gobierno del Frente Popular (del que formaba parte el PSOE) fue responsable de la muerte de miles y miles y miles de obispos, sacerdotes, diáconos, subdiáconos, lectores, acólitos, catequistas, sacristanes, voluntarios, religiosos y católicos dirigentes y de base.

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    1. - No será la primera vez que la Virgen en sus apariciones habla del mal camino que toman los obispos...

      Esto es desconocido por muchos pero en la iglesia existe un magisterio especial extraordinario celestial y espiritual procedente de las supuestas revelaciones y apariciones privadas de ámbito público de Cristo, María, los santos y los ángeles, que está reconocido por el propio catecismo, y que en Madrid se da con mayor frecuencia al estar en la centralidad de España (Prado Nuevo).

      También sé que desde el 2013 han habido diversas supuestas revelaciones privadas en las que se condena al magisterio de Francisco (Amoris laetitia, Fiducia supliccans y Traditionis custodes, Abu Dabi, Laudato si, Fratelli tutti) y si León XIV lo conserva también queda dentro de este ámbito de supuesta condena.

      Veo a esta chica como una especie de Santa Juana del Arco: les canta las verdades del barquero...

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  3. La queja de la laica (2)1 de mayo de 2026 a las 2:36

    [2] La mujer se queja con razón de las molestias reales que sufren los fieles que quieren asistir a misa en un lugar sagrado. Pero ¿por qué lo compara con la Terminal 4 de Barajas? Veamos la situación actual del acceso (2026), s.e.u.o.:

    El Gobierno del corrupto Pedro Sánchez ha reforzado notablemente la seguridad en el Valle de los Caídos (oficialmente rebautizado como Valle de Cuelgamuros) desde principios de 2026.

    Patrimonio Nacional sacó a licitación un contrato de vigilancia por aproximadamente 440.000 – 480.000 euros (dependiendo de la actualización), que contempla 18.402 horas de servicio entre 2026 y 2029. El pliego incluye control de accesos, identificación de visitantes y inspección exhaustiva de mochilas, bolsos y pertenencias, tanto en la entrada principal como en zonas próximas a la basílica, como si fuera una prisión o campo de internamiento.

    El Gobierno justifica este endurecimiento por las próximas obras de “resignificación” del monumento (proyecto “La base y la cruz”), que prevén eliminar la gran escalinata monumental y crear un nuevo acceso con centro de interpretación ideológico.

    Según los críticos, esta seguridad está totalmente desproporcionada, y en realidad ésta es una represalia encubierta: bajo la excusa técnica de la “seguridad por las obras”, su finalidad teleológica es dificultar al máximo el acceso al culto católico para desanimar la presencia de los fieles, que se generen colas y retrasos, molestias para los más enfermos y ancianos o con dificultades deambulatorias (enfermos, niños, lesionados), y se somete a los católicos a un trato humillante y vejatorio, como si fueran presuntos terroristas que ocultan armamento o explosivos.

    ¿Por qué lo compara con la T4 de Barajas? La comparación es gráfica y acertada. La Terminal 4 es conocida por sus controles estrictos, escáneres, revisión de equipaje y colas que hacen perder mucho tiempo.

    En el Valle ocurre algo similar: los fieles deben pasar filtros de seguridad donde les revisan las bolsas como sospechosos. Además, la distancia desde la zona de control hasta el aparcamiento y luego hasta el interior de la basílica es considerable.

    Por eso la mujer afirma que hay que llegar 20 minutos antes de la misa: de lo contrario, se pierde parte de la celebración.

    Su crítica central es demoledora: están tratando una basílica pontificia, un lugar sagrado dedicado a la Santa Cruz, al culto católico, a la celebración de la Misa, al Sagrado Sacramento de Jesús-Eucaristía y la Confesión, como si fuera un aeropuerto de alto riesgo, una prisión, un campo de internamiento o un edificio público altamente conflictivo.

    Esto supone una vejación innecesaria y un ataque a la libertad de culto.

    Esta actitud se enmarca en un contexto más amplio: el Gobierno PSOE de Sánchez y aliados (entre ellos, PNV, Junts y ERC) quieren “resignificar” (es decir, desnaturalizar, o mejor, destruir y destrozar) el Valle de los Caídos (el Gobierno PSOE son herederos del Terror de los asesinatos de la II República durante la Guerra Civil), y la jerarquía eclesiástica ha sido acusada de abandono total y absoluto, y mucho se preguntan a cambio de qué o bien a causa de qué amenaza velada pero cierta se cierne contra la Iglesia.

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  4. La queja de la laica (3)1 de mayo de 2026 a las 2:38

    Muchos fieles consideran que los obispos han negociado débilmente con un gobierno criminal y laicista:

    1. Criminal, porque el PSOE y el Frente Popular del que formaba parte fueron responsables en la zona republicana de:

    a) Represión salvaje en la retaguardia: No solo contra derechistas, sino también contra su propio bando. En los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona, estalinistas del PSUC y agentes soviéticos provocaron enfrentamientos contra anarquistas de la CNT y trotskistas del POUM. Hubo entre 500 y más de 1.000 muertos, y se desató una feroz persecución. Andreu Nin, líder del POUM, fue secuestrado, torturado y asesinado por agentes de la NKVD en junio de 1937.

    b) En el Golpe de Casado (marzo de 1939), sectores socialistas y anarquistas se rebelaron contra el gobierno de Negrín (apoyado por los comunistas). Tras los combates internos, muchos comunistas y resistentes fueron detenidos y posteriormente entregados o abandonados a la represión franquista.

    c) Genocidio y crímenes de lesa humanidad de tipo biológico y cultural: Se llevó a cabo una persecución sistemática contra católicos de todo tipo: 13 obispos, más de 4.000 sacerdotes seculares, 2.365 frailes, 296 monjas y miles de laicos (clase media, conservadores, monárquicos, carlistas y cualquier persona no revolucionaria). En total, alrededor de 6.832 religiosos asesinados, además de decenas de miles de seglares. Fue una de las mayores persecuciones religiosas del siglo XX, del que la vengativa Ley de Memoria Histórica y Ley de Memoria Democrática nada mencionan (omisión legislativa dolosa, mentira histórica por omisión)

    d) Crímenes de guerra: Incluyendo ejecuciones como la del obispo de Teruel, Mons. Polanco, y decenas de prisioneros de guerra (compañeros suyos, procedentes del asedio y captura de Teruel) asesinados y quemados en la frontera gerundense-francesa por tropas republicanas del Ejército Rojo (con uniformes y armamento reglamentario).

    e) Corrupción histórica del PSOE

    Este mismo partido, que hoy se presenta como adalid de la “memoria democrática”, tiene un largo historial de corrupción sistémica. Entre los casos más graves destacan:

    i. Caso ERE de Andalucía: El mayor escándalo de corrupción de la democracia española. Se desviaron alrededor de 680 millones de euros (algunas estimaciones superan los 800 millones) en ayudas sociolaborales fraudulentas para crear una red clientelar.

    ii. Caso Filesa / AVE / Seat: Financiación ilegal del PSOE a finales de los 80 y principios de los 90 mediante empresas pantalla. Incluyó comisiones por la adjudicación del AVE Madrid-Sevilla y pagos irregulares de SEAT (175 millones de pesetas).

    iii. Caso GAL: Uso de fondos reservados para crear grupos parapoliciales que cometieron asesinatos (más de 5 millones de pesetas desviados inicialmente).

    iv. Caso Roldán: El director de la Guardia Civil robó cientos de millones de fondos reservados.

    v. La Gran Corrupción de la era Sánchez: Caso Koldo (contratos de mascarillas durante la pandemia), Caso Tito Berni / Mediador, Caso Delcy, y varias tramas que involucran cientos de millones de euros en contratos presuntamente amañados.

    En resumen: la comparación con la T4 no es exagerada. Refleja la experiencia real de muchos fieles que ven estos controles como represaliadores, intimidantes, excesivos, humillantes, vengativos y que obstaculizan el libre ejercicio de la libertad religiosa de culto católico.

    No son mera “seguridad técnica”: forman parte de una estrategia más profunda de vejación, desacralización y represalia contra los católicos, contra Jesús, contra la Iglesia, símbolo que representa todo lo que este gobierno laicista y corrupto odia desde lo profundo de su corazón.

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  5. La queja de la laica (4)1 de mayo de 2026 a las 2:53

    César Alcalá, en su libro "La cobardía de E.R.C.: Los diez primeros meses en la Guerra Civil" (Editorial SND Editores, publicado en 2021), maneja cifras más altas de la represión criminal de la Generalidad de Cataluña republicana durante el Gobierno Companys de ERC.

    Alcalá cifra en un mínimo de 26.606 personas asesinadas en Cataluña durante los primeros diez meses de la Guerra Civil (julio 1936 – mayo 1937 aproximadamente) a manos principalmente de los anarcosindicalistas (CNT-FAI) en la retaguardia republicana.

    Esta cifra triplica la que tradicionalmente se había manejado (alrededor de 8.000-9.000 víctimas en algunos estudios anteriores).

    En algunas entrevistas y reseñas del libro se menciona que la cifra total de víctimas de la represión republicana en Cataluña durante toda la guerra podría acercarse o superar las 30.000-36.000, dependiendo de si se incluyen todas las provincias catalanas y todo el período hasta 1939.

    ¡36.000 muertos extrajudicialmente! ¡Sin derechos procesales garantistas reconocidos por la misma Constitución Republicana!

    César Alcalá acusa directamente al Presidente Lluís Companys (presidente de la Generalitat) y a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y por extensión, a la Generalidad y al Parlamento, de cobardía y complicidad por haber permitido y amparado la oleada de terror revolucionario de los anarquistas en los meses posteriores al 18 de julio de 1936.

    Según Alcalá, Companys y ERC entregaron de facto el control de las calles a las patrullas de control de la CNT-FAI, mientras ellos mantenían una apariencia de autoridad pero no frenaban las checas, los “paseos” y los asesinatos masivos en cementerios, cunetas y otros lugares.

    César Alcalá documenta cómo esta represión afectó especialmente a:

    a) Persecución religiosa: Uno de los mayores exterminios de católicos del siglo XX. Se asesinaron 2.441 sacerdotes, religiosos y monjas solo en Cataluña (incluyendo 13 obispos en toda España, varios en contexto catalán). Se destruyeron iglesias, quemaron imágenes y se profanaron tumbas, se hizo genocidio biológico (matar y torturar a católicos y consagrados) y cultural (quemar y robar todos los libros católicos, vestimentas, retablos -unos 2 km lineales-, cuadros, robos de oro y plata y obras de arte cultural, profanaciones de tumbas: hay una parroquia en Gracia donde los revolucionarios republicanos lanzaron por la ventana de su piso al rector de la parroquia, para luego rematarlo; infinitas matanzas se cometieron, incluso de menores católicos, y el Ayuntamiento no tiene ninguna placa de recuerdo para estos cientos de asesinados en violación genocida de sus derechos humanos procesales y garantistas reconocidos por la misma Constitución Republicana de 1931 y su Código Penal y Ley de Enjuiciamiento Criminal.

    b) Clase media, burgueses y conservadores: Empresarios, profesionales, comerciantes y cualquiera considerado “burgués” o no revolucionario fueron objetivo prioritario.

    c) Derechistas, conservadores, monárquicos alfonsinos y carlistas:

    d) Eliminación física de opositores políticos republicanos. Incluso dentro de la izquierda: Durante los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona (la “pequeña guerra civil” entre anarquistas/POUM vs. comunistas y ERC), murieron entre 500 y más de 1.000 personas. Los estalinistas asesinaron al líder del POUM, Andreu Nin, tras torturarlo.

    e) Métodos: Checas (como la de San Elías), sacas masivas de presos, ejecuciones en cunetas, cementerios (ej. Montcada i Reixach) y fosas comunes. También hubo colectivizaciones forzosas que arruinaron empresas y provocaron hambre, pobreza, dolor y enfermedades.

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  6. Una mujer que tira de las orejas a los obispos (a)1 de mayo de 2026 a las 4:37

    La represión republicana en Cataluña durante la Guerra Civil (1936-1939)

    Se puede hacer memoria histórica democrática del desastre represivo republicano y de la Generalidad en Cataluña. Tras el fracaso del alzamiento militar en Barcelona el 19 de julio de 1936, Lluís Companys, presidente de la Generalitat por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), tomó una decisión histórica de enorme trascendencia. En una reunión con los líderes anarquistas, Companys reconoció explícitamente que la CNT-FAI eran “dueños de la ciudad y de Cataluña” y les entregó de facto el control del orden público. Unos 40.000 milicianos de la CNT-FAI se adueñaron de las calles, creando las patrullas de control, que actuaron como fuerzas represivas paralelas con plena impunidad. Esta entrega del poder, lejos de ser un acto de debilidad coyuntural, fue calificada por el historiador catalán César Alcalá como la cobardía de ERC.

    En su libro La cobardía de E.R.C.: Los diez primeros meses en la Guerra Civil (2021), Alcalá documenta cómo Companys y su partido se lavaron las manos mientras permitían —y en muchos casos amparaban— una oleada de terror revolucionario. No se trató de “incontrolados”, sino de una represión organizada y sistemática.

    Según la investigación de Alcalá, solo entre julio de 1936 y mayo de 1937 fueron asesinadas en la retaguardia catalana al menos 26.606 personas. Esta cifra triplica las estimaciones oficiales tradicionales (alrededor de 8.352 víctimas en toda la guerra en Cataluña). Los cadáveres fueron frecuentemente registrados con causas falsas (“hemorragia interna”, enfermedades) para maquillar la barbarie. En agosto de 1936, solo en el Hospital Clínico de Barcelona, la morgue llegó a acumular 5.000 muertos.

    La represión fue especialmente salvaje contra los católicos. Se calcula que en toda Cataluña fueron asesinados más de 2.400 religiosos (sacerdotes, frailes y monjas), además de miles de laicos católicos. Se mataron obispos desde el principio hasta el final. Iglesias fueron quemadas, imágenes profanadas y conventos convertidos en checas o cuarteles. Francesc Badia i Batalla, en su obra póstuma Diccionario biográfico de la persecución religiosa de 1936 en Cataluña, documenta 2.913 víctimas por odium fidei solo en 1936 en la región. El 65% de los curas de Lérida fue masacrado.

    Obispos fallecidos:

    1. Manuel Irurita Almándoz — Obispo de Barcelona: Asesinado el 3 de diciembre de 1936

    2. Salvio Huix Miralpeix — Obispo de Lérida (Lleida): Asesinado el 5 de agosto de 1936

    3. Manuel Borrás Ferré — Obispo auxiliar de Tarragona: Asesinado el 12 de agosto de 1936

    4. Anselmo Polanco Fontecha, obispo de Teruel: Fusilado en Gerona-frontera francesa (Pont de Molins) junto a su vicario general, Felipe Ripoll Morata, el 7 de febrero 1939

    Cataluña, tierra de obispos, curas, diáconos, subdiáconos, religiosos y laicos mártires.

    .....


    I. El reparto del botín de la Generalidad según Joan Puig i Ferreter

    Joan Puig i Ferreter, militante de ERC y testigo de la época, denunció en sus obras Ressonàncies y Memòries polítiques (publicadas póstumamente) que Companys, Josep Tarradellas y la cúpula de ERC se repartieron un importante botín. Este incluía monedas de oro y objetos decomisados, comisiones por la compra de armamento y explosivos en el extranjero, y pagos por rescates (como el de los hermanos maristas, de los cuales fueron asesinados 46 de los 117 secuestrados).

    - Fondos depositados en bancos de Suiza y en la caja del Family Hotel de la rue de Cambon en París.

    Puig i Ferreter cita en una carta de 1949 a Domènec Guansé una larga lista de beneficiarios, entre ellos Josep Tarradellas, Ventura Gassol, Josep Maria Espanya, Joan Casanovas, Joan Lluhí, Martí Esteve, Carles Martí Feced, los hermanos Aiguadé, Carles Pi i Sunyer y otros altos cargos de ERC y del PSUC.

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  7. Una mujer que tira de las orejas a los obispos (b)1 de mayo de 2026 a las 4:41

    II. Los Campos de Trabajo: el Gulag catalán

    El 26 de diciembre de 1936, el presidente Manuel Azaña y Francisco Largo Caballero firmaron un decreto creando los Campos de Trabajo para “condenados por rebelión y desafección al régimen”. Aunque se presentaban como centros para realizar obras públicas y “reeducar” a los presos mediante el trabajo, en la práctica fueron instrumentos de explotación y represión.

    En Cataluña se establecieron principalmente seis campos de trabajo bajo control del SIM (Servicio de Investigación Militar, creado en agosto de 1937 y fuertemente influido por los comunistas):

    a) Campo nº 1: Pueblo Español de Montjuïc (Barcelona), con accesorios en el antiguo Seminario diocesano y el Palacio de las Misiones.

    b) Campo nº 2: L’Hospitalet de l’Infant (Tarragona), trasladado posteriormente al Alto Urgell.

    c) Campo nº 3: Els Omells de Na Gaia (Lérida), trasladado a Vila-sana y al Valle de Cabó.

    d) Campo nº 4: Concabella (Lérida), trasladado a Barbens.

    e) Campo nº 5: Ogern (Lérida), trasladado a Anglesola.

    f) Campo nº 6: Falset (Tarragona), trasladado a Arbeca y finalmente integrado en el nº 3.

    Existieron además centros como el de Clariana del Cardener (vinculado al Batallón Disciplinario nº 5) y el de la Cala de la Pelosa en Rosas.

    Algunos campos exhibían lemas irónicos como “Trabaja y no pierdas la esperanza”, que recuerdan siniestramente las inscripciones de los campos nazis (“Arbeit macht frei”) o de Buchenwald (“Jedem das Seine”). Entre 5.000 y 10.000 hombres pasaron por estos centros, donde sufrieron malos tratos, trabajos forzados y ejecuciones arbitrarias. ¡No merecen memoria!

    .....


    III. Barcos-prisión y centros de detención flotantes

    En los puertos de Barcelona y Tarragona funcionaron varios barcos-prisión que complementaban el sistema represivo:

    a) En Barcelona: Uruguay, Argentina y Villa de Madrid.

    b) En Tarragona: Cap Cullera y Riu Segre.

    Estos buques sirvieron como cárceles flotantes y centros de tortura, especialmente bajo control del SIM.

    .....


    IV. Las checas: centros de tortura y asesinato

    Barcelona contó con alrededor de 47 checas, según diversas investigaciones. Estas fueron centros de detención, interrogatorio, tortura y ejecución gestionados por diferentes fuerzas del Frente Popular. La mayoría estuvieron controladas por la CNT-FAI (unas 24), seguidas del SIM y NKVD (estalinistas, unas 13).

    También tuvieron sus propias checas el PSUC, el PSOE, la UGT, ERC, el POUM, Estat Català y las Juventudes Libertarias.

    Las checas más notorias fueron las de la CNT-FAI (como Sant Elies y Vallmajor), las del SIM (La Tamarita, dirigida por agentes soviéticos, o el Palacio de Arte Moderno de Montjuïc) y las del Preventorio D y G (diseñadas con métodos de tortura psicológica por Alfonso Laurencic).

    Las patrullas de control realizaban “paseíllos” y ejecuciones masivas en lugares como la carretera de l’Arrabassada, el Camp de la Bóta, Can Tunis o las playas del Garraf.

    - Cambio de checas: de la CNT y otros al SIM

    Tras los Hechos de Mayo de 1937 (la “pequeña guerra civil” en Barcelona entre anarquistas/POUM y comunistas/ERC, con entre 500 y más de 1.000 muertos), el control de muchas checas pasó al SIM comunista, que intensificó la represión contra trotskistas y disidentes de izquierda, como el secuestro y asesinato de Andreu Nin. Mi abuelo pasó por una de ellas el 7 de febrero de 1937, y para nada garantizaban los derechos humanos procesales y penales de los presos y que la propia Constitución Republicana reconocía: justicia revolucionaria, decían, o sea, venganza, dolor, sangre y muerte.

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  8. Una mujer que denuncia proféticamente la omisión episcopal (c)1 de mayo de 2026 a las 4:47

    V. Penas de muerte y balance de la represión republicana

    En el Ejército republicano en Cataluña también se aplicaron penas de muerte mediante consejos de guerra y tribunales populares, especialmente contra supuestos desertores, “quintacolumnistas” o disidentes internos (anarquistas, poumistas o militares profesionales). Estas ejecuciones “legales” se sumaron a las extrajudiciales de patrullas y checas. Entre diciembre de 1937 y diciembre de 1938 se registraron, por ejemplo, 173 fusilamientos oficiales en Montjuïc, aunque la cifra total de condenas a muerte en la retaguardia y en unidades militares catalanas es difícil de precisar con exactitud.

    Historiadores como César Alcalá elevan el número total de víctimas de la represión republicana en Cataluña (retaguardia civil + ejecuciones militares) hasta un máximo aproximado de 36.000 muertos.

    .....


    VI. Balance comparativo: retaguardia, frente, bombardeos, exilio y represión franquista


    1. Represión en retaguardia civil (“justicia revolucionaria”):

    La gran mayoría de las víctimas (alrededor de 26.000-30.000 según estimaciones altas) fueron civiles asesinados por patrullas de control, checas (CNT-FAI, SIM, PSUC, etc.) o comités revolucionarios, principalmente por motivos políticos, religiosos o de clase social.


    2. Soldados catalanes ejecutados en el Ejército republicano:

    Las ejecuciones militares dentro de las unidades republicanas sumaron varios centenares de casos documentados, aunque no existen cifras globales precisas. Formaron parte del terror interno, especialmente tras los Hechos de Mayo de 1937 y durante la Batalla del Ebro.


    3. Muertos catalanes en los campos de batalla:

    Se estima en torno a 38.500 soldados republicanos catalanes o integrados en unidades de Cataluña (frentes de Aragón, Ebro y la campaña de Cataluña en 1938-1939), frente a unos 2.900 del bando franquista en territorio catalán.


    4. Muertos por bombardeos sobre ciudades catalanas:

    Los bombardeos aéreos y marítimos (principalmente italianos desde Mallorca y de la Legión Cóndor) causaron entre 4.000 y 5.500 víctimas mortales en toda Cataluña. Barcelona fue la ciudad más afectada, con cerca de 2.500 muertos (algunas fuentes elevan la cifra a 2.750). Los ataques más graves ocurrieron en marzo de 1938 (entre 924 y casi 1.000 muertos en tres días, incluyendo más de 100 niños) y en enero de 1938 (alrededor de 600 muertos). Otras localidades como Granollers (más de 200 muertos), Tarragona (alrededor de 230) o Lérida también sufrieron ataques mortíferos.


    5. Exilio definitivo:

    La “Retirada” de 1939 provocó que entre 450.000 y 500.000 personas huyeran a Francia. De ellas, entre 100.000 y 160.000 eran de origen catalán o procedentes de Cataluña. Del exilio republicano total español, se estima que alrededor de 220.000 personas no regresaron nunca.


    6. Represión franquista en Cataluña:

    Tras la ocupación, los consejos de guerra y ejecuciones causaron entre 3.300 y 4.000 víctimas ejecutadas en Cataluña entre 1939 y 1953 (según Solé i Sabaté y Villarroya). Barcelona concentró el mayor número.


    7. Acciones del maquis y violencia en la posguerra:

    Tras el final de la Guerra Civil, grupos de guerrilleros antifranquistas (maquis) continuaron operando en las zonas montañosas de Cataluña, especialmente en el Pirineo y Prepirineo. Entre 1944 y 1950 realizaron numerosos atracos, sabotajes y atentados. Según estimaciones históricas, los maquis causaron en toda España la muerte de alrededor de 1.260 personas (953 civiles, 257 guardias civiles y otros agentes del orden). En Cataluña estas acciones fueron menos intensas que en Levante, pero generaron víctimas entre la población civil y fuerzas de seguridad, además de una dura respuesta represiva por parte de la Guardia Civil que provocó centenares de muertos entre los propios guerrilleros y sus colaboradores. La invasión del Valle de Arán en 1944 fue el episodio más destacado, con decenas de muertos en ambos bandos.

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  9. VII. Resumen

    La represión en la retaguardia catalana no fue un conjunto de excesos aislados, sino un sistema organizado de Terror que imitó el Terror Revolucionario de 1789 y el Terror revolucionario ruso de 1917, que combinó la Revolución Anarquista, la influencia estalinista y la complicidad o pasividad de las autoridades de ERC.

    Mientras miles de personas eran asesinadas, torturadas o esclavizadas en campos y checas, algunos dirigentes de la Generalidad de la ERC de Companys se repartían el botín en el exilio.

    Esta realidad —documentada por historiadores como César Alcalá y Francesc Badia i Batalla— contrasta con la memoria oficial que durante décadas ha minimizado estas cifras y ha presentado a Companys principalmente como víctima.

    La cobardía de ERC, la brutalidad de las patrullas de control y el terror del SIM forman parte de uno de los capítulos más oscuros de la Guerra Civil en Cataluña:

    - un auténtico Gulag/Campo de Exterminio catalán que costó la vida a decenas de miles de personas por motivos políticos, religiosos o de clase, con un Éxodo poblacional y un Genocidio católico, político y socio-económico clarísimos y no reconocidos por los políticos actuales, con crímenes contra la paz y la guerra y de lesa humanidad, un combo completo de crímenes ilegales y extrajudiciales.

    El balance total de la tragedia catalana revela una distribución desigual de pérdidas: la represión republicana en retaguardia fue especialmente intensa en los primeros meses (superando con creces la posterior represión franquista en la región), mientras que los bombardeos sobre la población civil y las batallas del frente concentraron también un elevado número de víctimas. El exilio masivo y definitivo completó el drama demográfico:

    - entre muertos en frente, retaguardia, bombardeos y exiliados permanentes, Cataluña perdió entre 130.000 y 150.000 personas sobre una población de casi 3.000.000 en 1936.

    La Guerra Civil ha generado miles de libros, más que la I y II Guerra Mundial. 90 años después, un corrupto y trastornado PSOE de Sánchez y gran parte de la izquierda, siguen empeñados en "ganar" una guerra usando como pegamento a Franco, cuando la realidad es que la perdieron irreversiblemente por siempre por sus divisiones y enfrentamientos fraticidas internos.

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  10. Sería el dandy del varón un barón?

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  11. Sr. Comentarista largo. Le felicitado por su resumen. La.miseria de lo ocurrido en la retaguardia catalana, que es y debe ser vergüenza de todo catalán de bien, clama justicia. Todo lo que ocurre en Cataluña desde la llegada de Tarradellas, que no es trigo fino, la saga Pujol y sus latrocinios, compinches con izquierdas y derechas de los gobiernos centrales que le dejaban robar mientras él callaba y eso para qué? Para aupar a ERC, cuadres y sobre todo a los del PSC..seres infames que fusilaron a los padres y abuelos de los votantes de CIU. Vergüenza e infamia caiga sobre ellos! Quien sabe si algún Pujol no tendrá los arroyos de hablar y decir a todos la mentira que se ha vivido estos 50 años en Cataluña, todo para tapar las inmensas atrocidades de la retaguardia en la Guerra Civil donde Barcelona era un satélite de la URSS y sus checas

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  12. Gracias amigos de La Bellota! Obispos convertidos en pillos comchabados con los amigos de los asesinos de sus predecesores. Tendrán su recompensa!

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  13. Este periodo histórico que vivimos se parece mucho a la época de Terror en la Francia revolucionaria...alli hubieron curas/obispos que no quisieron perder sus prebendas, que se vendieron a aquellos malnacidos hijos de Rousseau, y fueron los "juramentados"...pero también hubo Santos de verdad, curas que se alejaron, que se emboscadas, que daban misas en establos y en claros perdidos en los bosques..esos fueron los "refractarios". Pues ahora hay mucho juramentado, lacayos a los pies de los Bolallos o Illas pero también hay sacerdotes refractarios a los que Dios bendiga y Nuestra Señora les ampare pues mucho es el bien que hacen. Papa León, despierte!, alójese de la "arzobispas" y plante cara exigiendo la entrada fra ca a una de sus Basílicas, no nos venga sólo de turismo a la Sagrada Familia sino que plántese en el Valle y defienda a los mártires católicos enterrados allí

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    1. Es cierto... Lo que pasa procede de los Revolucionarios Terroristas y Genocidas franceses de 1789:

      - Asesinato de católicos
      - Asesinato de "contrarrevolucionarios": nobleza, clases sociales
      - Asesinato entre revolucionarios por Robespierre
      - Genocidio católico de la Vendéé
      - Estado paralelo contra las garantías procesales básicas y mínimas
      - El uso del Terror de Estado
      - el uso de la propaganda y agitación y la manipulación informativa y formativa

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  14. «Porque si lo vieran de verdad, tendrían que cambiar. Y cambiar duele, sobre todo cuando llevas décadas instalado en un palacio mental donde esperas que el mundo entero te tribute reverencia automática. Pero la gente ya no traga más. Y eso, precisamente, no lo habían previsto."

    ...


    Una sola mujer con un teléfono móvil, hablando con la verdad desnuda y el corazón en la mano, ha hecho más ruido y ha mostrado más autoridad moral que cien comunicados episcopales llenos de lenguaje diplomático y vacío.

    Si vives en un palacio arzobispal pero sintonizas con el Dios vivo y con el pueblo sencillo, te lo mereces y tu crédito reputacional es casi infinito. Eso era lo que tenía Karol Wojtyła, arzobispo de Cracovia:

    un hombre que resistió al nazismo participando en actividades clandestinas, que estuvo a punto de morir atropellado por un camión alemán, y que después plantó cara al estalinismo con riesgo constante de su vida.

    Patriota de verdad, cristiano hasta las últimas consecuencias, capaz de parresía (hablar con valentía profética) y dispuesto al martirio si era necesario.

    Los obispos españoles, en su inmensa mayoría, carecen de esa integridad de vida y de esa fe encarnada. Lo hemos visto con crudeza en la gestión de los abusos sexuales —donde el encubrimiento, la traslación de depredadores y la protección institucional han primado sobre la justicia y la reparación a las víctimas— y lo estamos viendo ahora con el Valle de los Caídos.

    Su interés real parece ser puramente burocrático y funcionarial: gestionar con la menor conflictividad posible una gran empresa llamada Iglesia Católica en España, sociedad anónima, que sigue recibiendo generosas subvenciones públicas y la equis de la declaración de la renta.

    Alejados del pueblo, practicando el clericalismo más descarado, huérfanos de cualquier sinodalidad real, se encierran en su torre de marfil, distantes, prepotentes e indialogantes.

    Esa mujer valiente les dio un tirón de orejas en directo, recordándoles su abandono de la patria, de la nación y, sobre todo, del pueblo de Dios.

    Y los dejó exactamente como son: burócratas desalmados, más preocupados por no molestar al poder político de turno que por defender la fe y la memoria de los caídos.

    Mientras la fe se desintegra en España, mientras la nación se fragmenta y se atacan abiertamente los símbolos de la reconciliación cristiana, ellos siguen elaborando vulgares planes pastorales como si estuviéramos en la tranquila Bizancio del siglo X.

    Planes de despacho, llenos de jerga sin sustancia, mientras los lobos entran en el redil y los pastores miran para otro lado.

    Han convertido el pastoreo en gestión de recursos humanos y relaciones públicas. Han olvidado que el obispo no es un alto ejecutivo eclesial, sino un sucesor de los apóstoles llamado a dar la vida por sus ovejas.

    Y cuando una simple laica se lo recuerda con coraje y claridad, solo les queda el silencio incómodo o la mirada de superioridad ofendida.

    Eso es lo más grave: no solo han perdido el contacto con el pueblo.

    Han perdido el contacto con la esencia misma de su ministerio: perros mudos y vigías dormidos, sin martirio ni valentía.

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  15. Deducción. Hoy es el 1 de mayo, día festivo. GG ha puesto muchos comentarios para que las personas de buena fe, puedan ocupar su tiempo libre.
    Que Dios les perdone!

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    1. Y a ti también te perdona, San Anónimo 19:34
      MT

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    2. Cristianos anónimos de Karl Rahner, el teólogo jesuita alemán... En fin...

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    3. 19.34 Alma cándida atrapa en el buenísimo post-conciliar. No se atormente con sus pecados y déjenos disfrutar del Sr Cojo y sus sabios amigos. Le perdonamos e invitamos a seguir leyendo a los de La Bellota

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  16. Quan llegeixo que, encara que la immensa majoria dels ciutadans d'Israel tenen present les conseqüències terribles del Holocaust, no pensen ni un segon que les accions de l'exèrcit seu en Gaza són idèntiques, no ho entenc. Gens

    Llavors obro les pàgines de GG I veig postures entre gent aquí que recorden els crímenes reals i sanguinàries dels republicans durant la Guerra Civil pèro que opinen que el dictador victoriós, cruel i sàdic d'aquell conflicte era el germà gran espiritual de Teresa de Calcuta.

    F.E.M.

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