La candidatura de Roselló gana enteros

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El arzobispo de Pamplona se trasladó a Roma este domingo y fue recibido el lunes en audiencia privada por el Santo Padre, sin que haya trascendido el motivo de la visita. Que el Papa reciba a un obispo determinado puede tener muchas lecturas, pero lo que es indudable es que el Romano Pontífice no mantiene audiencias privadas con todos los obispos del orbe católico. Algún motivo concreto ha de haber. Y aunque seguro que no fue el único, a nadie puede extrañarle que, detrás de la audiencia, se halle la posible candidatura del obispo Roselló en la sucesión del cardenal Omella en la sede barcelonesa, máxime cuando es bien sabido que nuestro prelado preconiza al de Pamplona como su principal favorito para la sustitución.

Desde que se hizo correr hace meses el nombre de Roselló, tuve bastantes recelos respecto a sus posibilidades. Dos turolenses y dos obispos de la misma cuerda seguidos en Barcelona no encajaban en los usos de la Santa Sede. Por otra parte, Roselló recibió la ordenación episcopal el 27 de enero de 2004 y mantenerlo apenas dos años en Pamplona parecía un desdoro para los católicos navarros. 

Tampoco es catalanoparlante como Omella, dado que nació en Alcorisa Cierto es que entiende el catalán perfectamente y no le costará nada hablarlo. A los 11 años ingresó en el Seminario Menor de los Mercedarios de Reus y se trasladó a Molins de Rey para estudiar el COU. Fue ordenado diácono en Barcelona por el obispo Daumal en 1985 y comenzó su actividad pastoral en el Hogar Mercedario de Barcelona. Luego estuvo unos años en la Comunidad Valenciana y regresó a la Curia Provincial barcelonesa en 2003, desarrollando su labor en nuestra capital hasta 2015, cuando se trasladó a Castellón. Tiene, pues, mayor anclaje con Cataluña que el propio Omella, quien pasó toda su vida sacerdotal en la diócesis de Zaragoza.
 
 
Como he dicho antes, no sería normal -de confirmarse las previsiones- su exiguo paso por Pamplona, pero acaba de producirse un precedente bastante similar en la sucesión de la archidiócesis de Praga, donde el pasado 2 de febrero el Papa nombró a un redentorista, Stanislav Přiby, que no estuvo ni dos años en su anterior diócesis de Litoměřice, donde recibió la ordenación episcopal el 2 de marzo de 2024. 

Tampoco sería normal una influencia tan descarada de Omella en el proceso de sucesión episcopal. Desde luego, ninguno de los obispos contemporáneos de Barcelona (Modrego, Marcelo, Jubany, Carles, Sistach) consiguió medrar en la designación de su sustituto. Al contrario, el sucesor solía no tener nada que ver con el sustituido. Si Omella consiguiese ese trofeo, sería un jalón más en su exitosa carrera episcopal.

 
A todo lo anterior se interpone el viaje del Papa y el centenario de Gaudí. Puede que Omella sacrifique ser él el obispo que recibe al Papa en Barcelona a cambio de tener a su paisano como sucesor y no a otros que podían estar interfiriendo en el proceso. Puede que ahora sea el momento, y ello explique las prisas del cardenal en sus últimas decisiones: la desacralización de la parroquia Abraham y su arriendo a la funeraria Mémora, y el nombramiento del octogenario jesuita Enric Puig como organizador de la visita de León XIV, tal como ya lo fue en 2010 en la de Benedicto XVI. Demasiada celeridad en quien sabe que su caducidad está cercana.

De confirmarse el nombramiento, tendríamos a tres religiosos nombrados en los últimos años en las diócesis catalanas: un cisterciense, un dominico y un mercedario. Tanto el dominico Gómez como el mercedario Roselló son los que se han manifestado más rotundamente a favor de la regularización migratoria decretada por el Gobierno. Su designación para Barcelona y su fulgurante promoción dejarían claros por dónde van los tiros desde Roma. En cuanto a su pastoral en Barcelona, poco puede aventurarse, dado que sus dos años en tierras navarras no han dado mucho de sí. En cualquier caso, con el nombramiento, Omella conseguiría su sueño de ser, en su retiro, no solo el Yanes de Zaragoza, sino el de Barcelona. 
 
Oriol Trillas 

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18 comentarios

  1. La mayoría de los nombramientos episcopales que León XIV ha hecho hasta ahora son malos por lo que no sería de extrañar que nombrase a Roselló arzobispo de Barcelona. Lo siento por la diócesis.

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    1. También lo que más me preocupa, además de la falta de idoneidad, competencia y capacidad, y ajuste a la doctrina y espiritualidad católicas, es la falta de legitimidad de origen sinodal del nuevo obispo: no se ha hecho ningún proceso de transparencia y transferencia informativa, deliberación, discusión y decisión sobre los candidatos, nuestros candidatos, a nuestro arzobispo de Barcelona. Siempre estará con esta grave carencia: la ausencia de sinodalidad en su selección y elección.

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    2. La sinodalidad es un cuento en todos ámbitos. Ejemplo externo: ¿es sinodal lo de regularizar 500mil emigrantes? ¿Le ha consultado el gobierno comunista o los comunistas han decidido que el comunismo es la verdadera sinodalidad y no hay que consultar a nadie?

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    3. 9:24 : sinodalidad y democracia son un cuento chino.

      La democracia realmente existente sólo sirve para culpar al pueblo por elegir a un mal gobernante.

      Como se ve con Sánchez y se vio con Pujol, de nada sirve para luchar contra la corrupción ex ante: sólo sirven ex post los jueces si pueden, pero luego está el indulto y amnistía.

      El ejecutivo funciona al modo del Ejército, con una estructura jerárquica, por lo que no existe ninguna capacidad real de libertad: lo que fijó la jerarquía debe de cumplirse para mal, para peor o para pésimo: todo está predeterminado y nada se deja al azar.

      Los diputados son electos en listas cerradas y bloqueadas, y en el Parlamento no hacen absolutamente nada.

      Sánchez se ha convertido en el rey del ejecutivo y el rey de los parlamentarios: a los efectos prácticos, una despótica monarquía absolutista.

      Y la sinodalidad, como se vio en Barcelona el 2023 con el Sínodo, es una otra farsa preparada por la Jerarquía, planteada de tal manera que nunca jamás ésta pierda nunca jamás de los jamases ni la iniciativa ni el resultado final buscado.

      Obviamente los obispos dependen jerárquicamente de un pontífice que actúa como una monarquía absoluta.

      La misma sinodalidad alemana democrática ha demostrado ser otro fracaso: ha aniquilado la totalidad de la verdadera doctrina católica. El centralismo democrático ha actuado a los efectos prácticos como una monarquía absoluta.

      Así tenemos dos monarquías absolutas, la del Santo Padre y la del Santísimo Sánchez, que ya no sirven al bien común, que es el único principio que los legitima, sino que se han desviado hacia la consecución de bienes particulares y singulares por un coste de oportunidad y conveniencia política que los mismos modulan, seleccionan y determinan.

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    4. 12:39 Si Sánchez aún no ha aparecido en lo de Epstein es porque quedan 2/3 de documentos por descalificar. España vive una mentira colosal desde 1978, acentuada en los últimos 30 años

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  2. Sr. Oriol, afine mejor las antenas, el sucesor de Omella será un religioso catalán, y no es mercedario. Y su nombramiento no se hará público hasta después de la prevista visita del Papa León a Barcelona.
    Lo que sí es cierto es que Omella está tomando muchas decisiones, nombramientos, cambios de toda índole, ahora le ha entrado mucha prisa, esperemos que acierte en esas decisiones hechas con tanta premura.
    Aunque hace unas semanas se había nombrado el comité de Barcelona para la preparación de la visita del Papa, nuevamente los diocesanos nos hemos tenido que enterar no por nuestra oficina de prensa diocesana.
    Sino por un portal web que el pasado viernes lanzó la Conf. Episcopal Española: https://conelpapa.es/visita_papa_leon

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    1. Comité organizador de la Església Arxidiocesana de Barcelona:

      Mons. David Abadía

      P. Enric Puig SJ, Coordinador

      Sr. Esteve Camps, Coordinador adjunto

      Mn. Josep Teixido, Liturgia

      Mn. Carlos Bosch, Pastoral

      Sr. Xavier Martínez, Economía

      Sr. Xavier Purcallà, Comunicación

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    2. Eso se llama auténtica y valiente SINODALIDAD, es decir, lo digo al revés para que se me entienda, NO informar en transparencia y en los medios propios del Arzobispado, de todas las iniciativas, procesos y decisiones legislativas y ejecutivas del Arzobispado hacia el pueblo de Dios...

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    3. Comité organizador de la Església Arxidiocesana de Barcelona: excelente, qué hermoso, una oligarquía aristocrática de siete individuos tienen las facultades organizativas y administrativas en plenitud, sin que participe la sinodalidad del pueblo de Dios en su completitud, es decir, clero, religiosos y laicos.

      Si lo entiendo bien, sigue la misma oligarquía clericalista de 4 junto con una aristocracia laical de 3 cooptada por la Jerarquía de poder en lo que observo que han sido puestos en una posición secundaria de relevancia: son sólo 7, pero es muy posible que el núcleo de decisión sean solamente los cuatro clérigos.

      ¿Quien y por qué fueron elegidos, sus mandatos, competencias, capacidades, curriculums, sedes, decisiones, actas, medios, funciones?

      Todas sus decisiones y procesos de deliberación se realizan sin el escrutinio transparente del pueblo de Dios.

      ¡Viva la sinodalidad!

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  3. En la imagen de la entrada... ¿El fotógrafo está presó?

    Le deseo lo mejor a Monseñor Roselló, el Señor le libre de esta breva.

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    1. Jajajja... No, en realidad son dos laicos, uno de ellos fotógrafo, que practican la obra de misericordia corporal de visitar a los presos, aquí en concreto un obispo... ;)

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  4. Pues ya tendría sorna que en pleno juicio de la familia Pujol tuviéramos que pedir en las misas "pel nostre bisbe Florenci"

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    1. La deixa de l'avi Florenci...quin conta contes de la nissaga Pujol, menestral que van fer tot i més per enlairar-se deixant Catalunya com un mocador ben ple de mocs. Au que vingui monsenyor Florenci i a veure amb quins ànims enfronta el ramat barceloní

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  5. La Iglesia Católica está viviendo un tiempo de profundas transformaciones en la selección de sus obispos. En la última década, especialmente en los pontificados de Francisco y del actual León XIV, se observa un recurso creciente a miembros de órdenes religiosas para ocupar sedes episcopales importantes.

    Cataluña, con sus particulares complejidades, se ha convertido en un ejemplo significativo de esta tendencia. Como la elección de obispos sigue siendo no sinodal y sí clerical-pontificia (no hay transparencia procesal y material en el Pueblo de Dios-Cuerpo Místico en discutir, deliberar y decidir obispos o candidatos), haré un intento de reflexión estructurada en cinco ejes, con una visión personal de la terrible crisis de la Iglesia -detectada por ciertos conocedores-, para ayudar al católico catalán a comprender mejor lo que (nos) está ocurriendo, tanto a nivel universal como euro-hispano, sin alarmismos ni simplificaciones, pero con claridad sobre los desafíos reales, algo que creo que no hace nadie ni en el Vaticano ni en los obispados: vivimos en el mejor mundo posible. Si bien se pueden aportar nuevas perspectivas, se ha estructurado en una articulación en 5 ejes.

    ...

    Eje 1: La crisis del modelo diocesano tradicional.

    Durante siglos, la mayoría de los obispos procedían del clero diocesano: sacerdotes formados en seminarios locales, ordenados para una diócesis concreta y con una trayectoria conocida por su presbiterio y sus fieles. Este modelo permitía un arraigo profundo en el territorio y una transparencia relativa.

    Hoy ese modelo atraviesa una crisis múltiple:

    a) Demográfica: los seminarios diocesanos han pasado de acoger decenas o cientos de candidatos a contar apenas con unos pocos.

    b) Formativa: la vida comunitaria se ha debilitado y la selección vocacional se ha vuelto menos exigente.

    c) Estructural: muchos presbiterios presentan formación teológica desigual y pastoral improvisada, baja la calidad formativa y hay una politización y desvío hacia el nacional-progresismo.

    d) De gobernabilidad: el obispo tiene un poder limitado sobre su clero, que goza de gran autonomía; en realidad, Omella ha sido el guardián de una política francisquista: se obedece a Roma sin chistar, aunque sea heterodoxo (como se vio en los sínodos de Barcelona, España y Europa, donde se propusieron barbaridades sobre vida moral, familiar y matrimonial, sacramentos, sacerdocio, laicado)

    e) Moral: los escándalos de abusos han erosionado la credibilidad.


    Esta situación no es exclusiva de Cataluña, pero aquí se combina con un envejecimiento acusado del clero y una debilidad vocacional persistente, más la perturbación de la heterodoxia progresista-modernista y la politización izquierdista-nacionalista, junto con un clero nacional-progresista que va perceptiblemente contra su propia Fé y moral.

    Creo que en ningún momento de la historia eclesial, el mismo clero y los mismos religiosos han luchado desde dentro contra la verdadera Fé, moral, liturgia y eclesiología. Dentro de la misma Iglesia ya no se habla ningún lenguaje uniforme, entonces el mundo ya no tiene en cuenta el lenguaje de la Iglesia, pues sólo seguirá el que ponga contento al mundo.

    Roma percibe que, en muchos lugares, el clero diocesano ya no genera ningún candidato episcopal con trazabilidad moral intachable y de vida católica firme, formación sólida y gobernabilidad asegurada, incluso ante estos pontificados tan polémicos o debilitados como los de Francisco y León XIV: de hecho, la crisis del pontificado se ha trasladado al episcopado y de éste al presbiteriado, a los religiosos y al mundo laical (los obispos aún no se eligen sinodalmente y sí alto-clericalmente en opacidad; la profunda crisis católica no se afronta sino que se agrava aún más)

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  6. Eje 2: Las órdenes religiosas como capital institucional residual

    Aunque las grandes órdenes históricas (jesuitas, dominicos, franciscanos, mercedarios, agustinos, cistercienses) han perdido una gran parte de sus miembros desde los años sesenta, conservan elementos valiosos que muchos seminarios diocesanos han debilitado o simplemente ha desaparecido:

    a) Sistemas de formación consolidados (pero decadentes)

    b) Tradición intelectual viva (en declive)

    c) Cultura de rendición de cuentas comunitaria (superiores con autoridad real, visitas canónicas, vida compartida, control comunitario de la moralidad y espiritualidad de sus miembros)

    d) Un religioso vive bajo obediencia efectiva y su trayectoria es más inspeccionable.

    Eso no pasa con la comunidad presbiterial diocesana, que está ya escasa y envejecida, y sus miembros no tienen garantía de competencia y capacidad, y además, su vida no está vigilada por ninguna comunidad, y en tiempos tan malos como los abusos, eso indica que no hay confiabilidad. Incluso con pocos novicios, las órdenes pueden mantener exigencia alta y selección cuidadosa. No se trata de idealizarlas ni de pensar que son la solución definitiva. Son, simplemente, el último recurso institucional que aún funciona razonablemente bien en un contexto de escasez generalizada: el la última reserva antes de la gran crisis.

    Que estamos en una situación residual y terminal, confiando en órdenes religiosas decadentes hacia la extinción, de la que forman parte Francisco (jesuitas) y León XIV (agustinos) es preocupante, pues los datos son contundentes y desoladores.

    a) Los cistercienses han pasado de 1.665 miembros en 1967 a 1.559 en 2024, una caída del -7%. Parece que cae poco, pero el catolicismo aumentó un +130% desde 1967 y deberían de ser 3.840 (-130%)

    b) Los dominicos se han desplomado de 10.150 en 1963 a 5.369 en 2024, perdiendo el -48% de sus efectivos.

    c) Los mercedarios han caído de 1.230 a 602 en el mismo período, un -52%.

    d) Los jesuitas de Francisco, quizá el caso más dramático por su relevancia histórica, han pasado de 36.038 miembros en 1965 a 13.995 en 2024, una pérdida del -62%, cuando deberían de ser unos 83.000 y perdieron el -85%, dejado de ganar más de 4/5 partes de tu tamaño proyectado: han ido en sentido contrario a lo que deberían de haber ido.

    e) Los agustinos de León XIV han visto reducirse sus filas de 4.548 a 2.340, casi el -50%.

    f) Las caídas reales de estas órdenes y de cientos más, todas progresistas, son espectaculares, superan entre 2/3 y 4/5 de los tamaños que deberían de ser: un pontífice debería de intervenir todos los gobiernos religiosos, pero no hace nada.

    g) Quizás más del 50% de las 750 diócesis europeas también son decadentes hacia la extinción al carecer de nuevas ordenaciones y seminaristas. Un papa debería de intervenirlos, pero igualmente nada se hace.

    Todas las órdenes progresistas están en decadencia, tanto femeninas como masculinas, por abandono del carisma propio, del catolicismo tradicional, de su degradación modernista, progresista, nueva era y politizada, por el abandono de la vida espiritual y sacramental, por su desconexión e incluso rechazo contra la Iglesia Doméstica (familias y matrimonios), por su desprecio ante la vida de oración y sacrificio. Nunca se había visto en la historia de la Iglesia esta rebelión interior posconciliar hacia su propia esencia tanto en el campo episcopal, presbiterial y religioso-laical, tan extensa e intensa.

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  7. Eje 3: Los pontificados de Francisco y León XIV en el contexto de una crisis profunda

    La tendencia a nombrar obispos religiosos comenzó tímidamente con Benedicto XVI, pero se aceleró notablemente con Francisco y continúa bajo León XIV. Ambos pontífices comparten una visión pastoral que privilegia la gobernabilidad, la movilidad y un alineamiento ideológico

    Francisco, con su experiencia jesuita y como arzobispo de Buenos Aires, mostró preferencia por colaboradores religiosos, pero tenía un inconveniente: su mando era personalista no dialogante, su visión de Iglesia era política y social (peronista), de corte heterodoxa modernista y progresista, desconfiando de lo que imaginaba en su mente a un "rígido clericalismo acomodado" y valorando la "espiritualidad mendicante" (pero en realidad, fidelidad al jefe con sentido político-social peronista)

    León XIV, primer papa americano y agustino, ha mantenido esta línea en sus primeros nombramientos, priorizando quizás perfiles con aparente formación sólida y lealtad romana, pero también con una peligrosa deriva progresista y modernista, una especie de Francisco más culto, amable y educado, pero siguiendo la misma política, pues de hecho conserva a Tucho y otros nombramientos, y además, conserva también a Amoris laetitia (bomba atómica contra toda la moral católica, Joseph Seifert, 2016), Fiducia supplicans, Traditionis custodes, Abu Dabi, tratado secreto con China, tolerancia al camino sinodal alemán, no interviene a cientos de órdenes y diócesis decadentes

    Desde una perspectiva crítica, estos pontificados de Francisco-León XIV se inscriben en una fase de la historia de la Iglesia marcada por polémicas profundas cada vez más agravadas: reformas que algunos ven como ruptura con la tradición, documentos y gestos que han generado confusión doctrinal y división entre los fieles

    Se habla, en círculos preocupados, de un cisma de facto irreversible como mínimo tripartido en China (el partido comunista es quien elige a los obispos de la cismática Iglesia Patriótica e imparte su moral comunista), Alemania (camino sinodal progresista luterano radical) y los lefebristas (tradicionalistas anticoncilares), más una deriva que pone en riesgo la integridad de la fe

    No es solo cuestión de estilos personales, sino de una orientación que parece priorizar la pluralidad de agendas sociales y morales progresistas sobre la claridad y unidad en la verdad dogmática

    ---

    El pontificado de León XIV concentra el mayor número de cismas de facto:

    FÉ Y MORAL

    a) Principium non negotiabile de los actos moral intrinsece malum (Veritatis splendor) de Juan Pablo II y Benedicto XVI

    b) Moral de los actos bonum imperfectum e incompletum de las heterodoxas Amoris laetitia y Fiducia supplicans de Francisco, yendo contra todo el VI Mandamiento: lo intrinsece malum es bueno si tienes excusas de la moral de situación (atenuantes y eximentes) y sigue un proceso clerical de acompañamiento, discernimiento e integración en la vida clerical

    c) Moral intrinsece bonum (liberalismo luterano radical del camino sinodal alemán: todo es bueno si obedece a la ley del Estado fundada en los DDHH)

    d) oral bonum circumstantiale communisticum (el Partido Comunista empodera una moral cambiante que mira sólo el interés supremo del Estado)


    LITURGIA

    También está dividida:

    a) El Vetus Ordo está casi prohibido por Traditionis custodes, el tradicionalismo se escinde por causa del mismo

    b) El Novus Ordo está sometido al abuso del progresismo (ante el cual Roma disimula) y el destrozo del sinodalismo alemán (que lo tolera)


    ECLESIOLOGÍA

    Otra más fragmentada:

    a) la Iglesia Jerárquica del tradicionalismo

    b) Anticonciliarismo lefebriano

    c) Sinodalismo piramidal de Francisco-León XIV (el Papa manda por encima del sínodo)

    d) Sinodalismo democrático soberanista alemán (independencia del Papa)

    e) Cesaropapismo comunista de China: el Estado tiene a su Iglesia Patriótica y manda por encima del Papa en moral y nombramiento de obispos

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  8. Ejes de separación (iv)10 de febrero de 2026 a las 4:41

    Eje 4: Cataluña como territorio estratégico y complejo

    Cataluña no está siendo “castigada” por Roma, sino tratada como un territorio de alta relevancia simbólica y pastoral. Es una región:

    a) Históricamente católica

    b) Profundamente secularizada

    c) Con tensiones político-culturales marcadas por el nacionalismo y el progresismo: nacional-progresismo (eso se vio en los sínodos diocesanos y español, donde se pidió sacerdocio femenino y casado, reformas de la moral matrimonial...)

    d) Con un clero diocesano envejecido y con dinámicas internas complejas de un clero decadente, senesciente, sin relevo, sin iniciativa, roto en la nueva ordenación parroquial de agrupaciones.

    En este contexto, Roma busca obispos con competencia lingüística y cultural catalana, pero sin estar atrapados en redes locales de grupos de interés que puedan complicar la gobernabilidad: no hay presbíteros que puedan ser obispos, y los que sí pueden serlo se niegan a gobernar lo que es un evidente polvorín.

    Los religiosos ofrecen esa combinación: conocen el territorio (algunos han vivido y trabajado aquí), hablan catalán, pero su identidad primaria es la orden, no la diócesis: su comunidad los protegió y custodia.

    El posible nombramiento de un mercedario para Barcelona, tras recientes precedentes con otros religiosos en sedes catalanas, respondería a esta lógica: garantizar un episcopado catalanoparlante, intelectualmente preparado y alineado con las prioridades romanas actuales (por ejemplo, en temas migratorios, sociales), sin riesgos de captura por agendas locales.

    Pero las elecciones en Extremadura, Aragón y la futura en Castilla, indican que el electorado ha dado un volantazo y ha expedido acta de defunción del sanchismo y del progresismo, harto del mismo. Obispos progresistas van a vivir dentro de un laicado que como mínimo les dará la espalda, no los va a oír.

    ...


    Eje 5: La pregunta abierta sobre la sostenibilidad

    Esta estrategia es racional ante la escasez actual: utiliza los últimos recursos institucionales de calidad verificada, los religiosos. Pero no resuelve la crisis estructural de fondo. Cuando las órdenes religiosas, ya muy reducidas, pierdan otro tercio o mitad de sus miembros en las próximos 15 años, ¿de dónde saldrán obispos con formación sólida y gobernabilidad asegurada? De ningún sitio, las diócesis se deberán de fusionar.

    El modelo diocesano está agotado en muchas regiones, y no se vislumbra aún un modelo alternativo viable.

    Además, la preferencia por perfiles alineados con una visión pastoral progresista (abierta en lo social, crítica con nacionalismos cerrados) puede generar uniformidad, pero también tensiones con cleros y fieles que esperan otro acento teológico: tradicional y ajustado con la política elegida antiprogresista.

    Para el católico catalán, esto invita a una doble reflexión: gratitud por obispos algo más preparados y romanamente fieles, y preocupación por el futuro. Pero subsiste el problema de la no garantia de la unidad de la Fé en el papado y Vaticano (¿por qué está el mal no corregido como Tucho, Amoris, Fiducia, Traditionis, Abu Dabi, China, Alemania?).

    No estamos ante un capricho ideológico puro, sino ante una gestión de emergencia en una Iglesia que enfrenta una crisis vocacional y formativa terminal si no encuentra caminos nuevos de renovación.

    El tiempo dirá si esta apuesta revitaliza la fe en Cataluña o si administra, con mayor disciplina, un declive ya avanzado e irreversible. Lo cierto es que la situación exige de todos, laicos, sacerdotes, religiosos, una conversión más profunda y una oración insistente por la Iglesia, que puede ir a un multicisma sincrónico masivo politraumático muy pronto o a medio plazo. Siempre hay que pensar en los más pésimos y peores escenarios para preparar las oraciones y sacrificios.

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  9. Roselló no aterriza en Pamplona porque no tiene buen enfoque y disposición hacia clero, familias y Opus Dei, sólo con los presos y órdenes religiosas, muy en declive, parece estar a gusto. Y le falta competencia y capacidad intelectual y doctrinal para ser Obispo. De los tics progres ya ni hablamos

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