viernes, 7 de octubre de 2016

La Glosa Dominical de Gérminans

DIEZ ENTRE DIEZ, UNO DE DIEZ: ¿UNO Y NUEVE?
Un porcentaje en sintonía con los tiempos que corren: uno de diez. Que al fin y al cabo, pensándolo bien -más allá de lo poco de matemáticas que sé-  deja algo sin resolver. Es cierto que el punto de partida fue igual para todos: ser leproso significaba ser la periferia de lo humano, la franja molesta y pesada de la humanidad, incluso de aquella que iba a ser alcanzada por los pies de Cristo. Él camina y ellos mendigan un poco de atención: “Jesús, Maestro, ten piedad de nosotros”. Que no está mal como petición: es la humilde pertenencia de quien dice “sin Ti estamos perdidos, sálvanos, Maestro.” Aquel Maestro que, lejos de querer aparecer como un factótum de lo humano, los envía al sacerdote a curarse. No es desinterés, ni siquiera un anticipo de lo que el genio de Pilatos hará con Él. Es simplemente el respeto de una tradición que reinaba en aquel tiempo: sólo un sacerdote puede testificar tu curación, por eso vete a él. Quién sabe qué sentimientos les causó aquella respuesta: ¿desolación, melancolía, amarga sensación de no ser nada ante Sus ojos? Los manda porque todo recorrido de fe es un camino, es un partir a ultranza, es fiarse que algo cambia, que algo ya está cambiando. Que la lepra ya ha comenzado a desaparecer con sólo descansar su mirada sobre ellos: hace falta fe para ponerse en camino, convencidos de que algo acontecerá. Como aquella niña de un pueblecito de la comarca de la Segarra en el interior de la provincia de Lérida: un día los payeses, en medio del bochorno veraniego, fueron a la iglesia para elevar sus rogativas pidiendo la lluvia. Únicamente ella se presentó en el templo con el paraguas en la mano, en pleno agosto: la única que estaba convencida de que Dios les iba a conceder la lluvia.
La niña y los leprosos: mientras iban fueron purificados. Dios no pasa, no desea rehuir de sus responsabilidades, sus oídos no son oídos de mercader ambulante y de charlatán, sino de un enamorado desmemoriado, sensible al más insignificante movimiento de una hoja a lo largo del sendero caminado por el amante. Aquel sendero donde, ajeno a todo, se ha producido el milagro de la sanación: no uno entre diez, no tres entre diez, sino diez entre diez. Las victorias de Cristo sobre la muerte son aplastantes, las únicas humillaciones que no admiten replica alguna, demostraciones intachables de que nada se puede contra el Cielo.
El 100%: y como respuesta el 10%: uno de ellos viéndose curado volvió atrás alabando a Dios con grandes voces… para darle gracias. ¿Y los otros? También Cristo se lo pregunta: el Nazareno no hace milagros para ser alabado, y es que más allá de la curación les había preparado la salvación. Y a cambio, nada. Desaparecidos en la euforia de su felicidad: con la panza llena, cada uno volvió a los viejos oficios de otro tiempo. Quien era ladrón continuó robando. Quien bebía, volvió a la taberna. Quien pecaba de lujuria volvió a retozar en las alcobas, volviéndose quizás peor que antes. Quien negociaba, volvió a las mercancías de la ciudad. Volvieron al mismo punto desde donde la lepra les había alejado: y para el agradecimiento, ni el más mínimo pensamiento.
Desapareció la lepra, pero la piel quedó reseca y envejecida: sólo la del samaritano -el último del que te lo podías esperar- sale rejuvenecida. Y en este porcentaje está el verdadero pecado: uno entre diez. No que se cura, sino que sabe agradecer, que vuelve sobre sus pasos para estrechar una mano, para cruzar una mirada, para volver a iluminar una memoria que parecía perdida. Porque decir gracias, después de todo, es como decir “sin Ti aún sería un leproso, has obrado un cambio en mí, has destruido mi enfermedad”. De hecho en los Evangelios nadie es tan rico como para no permitirse la fuerza de un “gracias”. Quizás pronunciado al final, quizás como apéndice de una historia maldita, quizás susurrado entre los intervalos de una herida espeluznante. Allí donde sea, hay algo que nos hace sospechar que también Cristo sabe apreciarlo. No porque quiera sentirse importante sino simplemente porque más allá de la curación también querría ofrecer la salvación. Diez han recibido un don, uno ha correspondido. Quizás está bien que sea así porque la fe se alza como respuesta del hombre al eterno cortejo de Dios. 
Fr. Tomás M. Sanguinetti

12 comentarios:

  1. Una Pilar en la Sagrada Familia 1
    En 1993, hará pronto 23 años, me ocurrió una cosa mientras me encontraba en Londres cursando mi doctorado y dando clases en el colegio de secundaria más importante del Reino Unido, y uno de los más importantes del mundo, Harrow School. Correteaban por los pasillos el actual Emir de Qatar, entonces Príncipe Tamim que contaba con unos 15 años, así como los actuales príncipes reales de Jordania, hermanastros del Rey Abdulah de hoy e hijos los tres de Hussein, que también fue ex alumno. Otros conocidos old harrovians fueron James Blunt, Benedict Cumberbatch, Churchill, Lord Byron, Faisal de Irak, etc. Un bisnieto de Churchill sí fue alumno mío.

    Bien, aunque profesor titular homologado en UK, al no se a tiempo total, sino solamente parte del horario, no incluía mi sueldo casa para todo el año. Así, en la residencia católica donde residía, en un barrio cercano, a 25 minutos en metropolitano en el barrio de Hampstead, a 100 metros de donde vivió Freud, el director de la residencia - que luego pasó a dirigir otras en Taiwan y ahora es profesor en una universidad china siendo inglés de pura cepa, me pidió que llevara una invitación personalmente en mano a un vecino que nos las tenía jurada posiblemente porque no era demasiado amigo de lo católico y aprovechaba cualquier circunstancia, como una fiesta académica con invitados en coches etc, para quejarse a la municipalidad.

    Le llevé la invitación por la mañana, y le dije que el director se sentiría personalmente honrado de tenerle en la casa para ese evento. Evento que era especial, pues venía un invitado de renombre, y había un pica pica después acorde con las navidades que se acercaban. Noté su sorpresa y un punto de emoción en su cara.

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    1. Evangeli en estat pur!

      dando clases en el colegio de secundaria más importante del Reino Unido, y uno de los más importantes del mundo, Harrow School. Correteaban por los pasillos el actual Emir de Qatar, entonces Príncipe Tamim que contaba con unos 15 años, así como los actuales príncipes reales de Jordania, hermanastros del Rey Abdulah de hoy e hijos los tres de Hussein, que también fue ex alumno. Otros conocidos old harrovians fueron James Blunt, Benedict Cumberbatch, Churchill, Lord Byron, Faisal de Irak, etc. Un bisnieto de Churchill sí fue alumno mío.

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    2. MUY BIEN POR USTED ANONIMO 20:46!!!

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  2. Una Pilar en la Sagrada Familia - y 2

    No vino. Pero cualquier parecido de su actitud con la anterior que había tenido, sería pura coincidencia. Cambió de raíz su percepción de lo que allí hacíamos.

    Pilar Rahola es mucha Pilar Rahola. No necesita a nadie que le allane el camino ni que la defienda, ya es mayorcita. Pero la oí hablar en el YouCat de la DELE de Joventut de la diócesis. Y escribí a la mañana siguiente una crónica. Para ello me acosté a las siete de la mañana, pues le dediqué tiempo e incluí vídeo. Una de las frases que me gustaron fue que nunca, nunca había visto ella en sus viajes periodísticos por el mundo personas tan entregadas a su causa como las monjas católicas que se encontraba por ahí, y ello por una Fe que ella no compartía.

    Incluso el dela Cigüeña quedó sorprendido y tuvo la honorable acción de decirlo en su blog; decir que Rahola le había sorprendido, que no se lo esperaba, y que se alegraba por ello. Titulé el artículo "Si los políticos cumplieran los diez mandamientos, iríamos muy bien".

    Los que escribimos aquí tenemos cosas en común. Pero a la vez somos diferentes, aunque no todos distintos, pues algunos señores anónimos tienen el don ya no de la ubiquidad pero sí de la dislocación. A algunos no se nos escucha lo que quisiéramos, y gritamos aquí. Otros sí son escuchados pero tienen más cosas que decir, y las añaden por estos lares, pero en el anonimato, pues si se descubrieran, dejarían de ser tenidos en cuenta en otros sitios. ¡Qué se yo! Aunque sí es cierto que cada noche, al filo de las once en punto, los ojos de casi todos los que los tienen abiertos por los pasillos del palacio del obispo de Barcelona, los enfocan a la URL de Germinans Germinabit. Unos por alegrarse con lo que leen, otros por curiosidad morbosa, otros porque no tengan nada más que hacer. Junto a muchos obispos de otras latitudes, y curas de todas las banderas.

    Pilar, me alegro, y te voy a leer, ya te di un par de besos en el YOUCAT y te confesé que yo sí sabía que eran los jóvenes los que te habían escogido y que creía que era acertado que hablaras a los jóvenes católicos, a los que animastes por cierto a hacer apostolado sin complejos, a "salir del armario", dijiste; y así lo había dejado escrito antes de que hablaras. Te dije que Dios probablemente quería traerte a su iglesia y que como eres una mujer con el corazón grande y comprometida con la verdad, eso a mi entender iba a pasar.

    Que lo que digas sirva, que servirá para que todos pensemos el DOMingo en esas personas que con su Fe recorren los caminos polvorientos de la tierra - como la sagrada Familia huyendo a Egipto con el Rey de Reyes-, para llevar la semilla del Evangelio y con ella la promoción de la persona humana y su dignidad, que es común, la de ser hijos de Dios. Esa es mi opinión. Y como Forrest Gump al final de su película, "no tengo nada más que decir sobre esto".

    Mi artículo e año pasado en ReL sobre el YOUCAT: http://www.religionenlibertad.com/pilar-rahola-si-los-politicos-cumplieran-los-diez-mandamientos-iriamos-muy-43210.htm
    YouTube enlazado que produje para ese artículo: https://www.youtube.com/watch?v=6Is-zRJYTcI

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    1. Seguramente que estas MONJAS que se referia la Sra.Pilar eran la CARAM,FORCADAS,Etc...que tienen de MONJAS lo que yo tengo de ASTRONAUTA;Esto de SALIR DEL ARMARIO ME DA UN POCO DE YUYU,LA VERDAD!

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    2. Cuando se entere PACOPEPE de que lo mezcla en estos Barrizales ya verá YA.

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  3. Pero esto que essss!!??,El señor PICAZO en PERSONA haciendo APOLOGIA RAHOLISTICA,hasta aquí hemos llegado HOMBRE! Primero dando su CURRICULUM como siempre y luego saltandose el artículo del DIA,NADA NUEVO BAJO EL SOL,AY DIOS!

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  4. Muchas gracias Fray Tomás por su magnifica Homilia Dominical.

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  5. Magnífica glosa,fray tomas,el comentario de alabanzas del contertulio de MATARO a la CATOLICA RAHOLA,FATAL,este año no daré ni un céntimo al DOMUND,lo sientohasta aquí podríamos llegar,yo escucho a personas no a pseudopescaderas!

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    1. Jordi PICAZO y SU KOINE de SIEMPRE!.

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  6. La lepra es.siempre me lo ha parecido, una enfermedad que simboliza, entre otras, la debgradación y descomposición de la doctrina, de la vida espiritual. La enfermedad bacteriana que asoló la ribera mediterránea ha ido retrocediendo con el avance, gracias a Dios, de la medicina y la administración de antibióticos. Pero en su tiempo, constituía una suerte de maleficio social, del que se hace eco ekl evangelista. Gabriel Miró, en El obispo leproso, traza con metáforas luminosas el morbo vergonzante.

    La lepra que infecta hoy a nuestra Iglesia local es la insania teológica: litúrgica, eclesiológica. dogmática y moral.

    No suelo entrar, de intento, en los posts de Germinans dedicados a la composición, el medro o el postergamiento de este o aquel clérigo. No es mi campo. Creo, además, que el núcleo de este desintegración. hilo a hilo, de lo que fuera túnica inconsutil de la Kglesia, obedece a una obcecación que le impide a sus miembros conocer las verdades de la Revelación (los artículos del Credo de los Apóstoles), las verdades de la moral (la que dimana de los conceptos de bien y mal objetivos con la vista puesta en la felicidad eterna), individual y social.

    Algunos se quejan de que las palabras suenan duras. En un acto de extraña y poco cristiana sensibilidad afirman que no son cristianas. Osea que si un clérigo introduce el bacilo de la lepra de su aberración mental en el cuerpo de la Iglesia hemos de ser comprensivo y aceptar sus puntos de mira. A los encargados del templo Jesús les llamó raza de víboras. Porque a esa grupo pertenece los que degradan las enseñanzas, suyas, y las de los que le sigue. Mala gente diría Machado en plan laico.

    Los leprosos no han pecado, n i ellos ni sus padres. Pero quienes inducen el morbo de la lepra, esa raza de víboras, esa mala gente, tiene entre nosotros nombres y apellidos. El cristiano no es pusilánime. Ni entiende de componendas o males menores.

    ¿Hasta cuándo hemos de encontrarnos en las hojas parroquiales, en las declaraciones episcopales, en el altar de los templos, en las espadañas de nuestras iglesias, proclamas que envenenan la sana doctrina con el fin de desarmar al pueblo fiel que termina envuelto en la mentira, leproso? Mala gente. O raza de víboras.

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  7. anonimus cabreadus9 de octubre de 2016, 7:04

    Sr.JMVG,magnífica reflexión la suya,MENOS BUENISMO Y MAS EVANGELIO VERDADERO!.

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