miércoles, 30 de diciembre de 2015

El 28 de diciembre fue la festividad de San Herodes

No, claro que no es San Herodes, sino la fiesta de los Santos Inocentes. Conmemoramos el infanticidio masivo que perpetró Herodes con la esperanza de que aquella matanza se llevaría por delante al Hijo de Dios, recién nacido en Belén. No lo consiguió.
Y hoy nueva andanada con el mismo fin: barrer a Dios de nuestras vidas. Hoy Herodes va de bata blanca, va de diputado, va de político, va de funcionario… matando niños a diestro y siniestro. Sí, tal como suena, matando niños, cometiendo infanticidios bajo el amparo de la ley, y siempre en bien de la salud del infante asesinado.
No me estoy refiriendo al aborto, no. Me refiero al infanticidio. Y me explico. Ya está bien de que andemos nosotros como bobalicones aceptando que nos impongan ellos el lenguaje. Si seguimos así, seguirán ganándonos por goleada. Ya hemos aceptado que al aborto (¡que les da miedo nombrarlo!) lo llamen interrupción del embarazo. En la ley, el aborto ni existe. Pero sólo el lenguaje sanitario y administrativo nombra el aborto como interrupción voluntaria del embarazo; aunque prefieren llamarlo por su acrónimo IVE, así se le pierde totalmente la pista, y las mujeres van al hospital a que se les practique una IVE. Pero saben perfectamente que van a abortar. Aunque oficialmente eso no sean abortos, la gente sabe perfectamente que lo son, y así los llama.

Pero no es esto sólo: el lenguaje adolece de una gravísima imprecisión que es urgente enmendar. Desde que el mundo es mundo, han nacido sietemesinos. Todos sabemos por tanto que un sietemesino es un niño. Corto de estatura y bajo de peso; pero un niño. Y no empieza a serlo a partir de cuando ha nacido; sino que lo que nace no es un feto, sino un niño. La denominación que le corresponde a quien está ya en condiciones de nacer es la de niño, no la de feto. ¿Por qué admitimos pues, que se le llame feto? Ese nombre tiene sentido cuando aún no somos capaces de identificar al niño. Antes de la ecografía, había que suponer al niño, porque sólo era posible verlo una vez nacido. Por eso tenía nombre de cosa. Sí, claro que sí: niño es nombre de persona, y feto nombre de cosa.
¿Cuestión nominal? En absoluto. Es la misma discusión que ya conoció nuestra cultura sobre si los esclavos, las mujeres y los negros, eran personas. ¿Y tan importante era esa discusión? Importantísima: porque si eran personas, había que tratarlos como personas; y la única fórmula legítima para seguir tratándolos como se les estaba tratando, era declarar que no eran personas. Y obviamente abundaron los políticos, los teólogos y los científicos que sostenían y argumentaban especiosamente que los esclavos, las mujeres y los negros, no eran personas. También los nazis volvieron a las andadas, demostrando mediante estudios muy sesudos que los judíos y otras razas inferiores no eran personas. A partir de ahí, obviamente, era justo y hasta beneficioso para la sociedad maltratarlos, explotarlos y si lo requería la limpieza étnica de la nación, exterminarlos. Pero para eso era indispensable que estuviesen despojados de la condición de personas: porque esas cosas no era ético ni legal hacérselas a personas. La conciencia y la legalidad quedaban inmaculadas por tanto, declarando que no eran personas.
A estas alturas de la ciencia biológica y de la tecnología ecográfica, la de feto es una denominación totalmente anticuada y evidentemente mal intencionada. Era la única válida cuando lo único evidente era la preñez. Y efectivamente, a ésta hace referencia la palabra latina fetus, que en principio es adjetivo: se refiere a la hembra, y por analogía a los campos y a los árboles que llevan fruto. Más tarde se usó con valor sustantivo para denominar la acción de fructificar o parir, y el mismo fruto.
Es decir que nuestro actual término “feto” lo usaban los romanos básicamente en femenino (feta) para referirse a la hembra embarazada. Y en la forma masculina (fetus) lo usaban con el valor de “embarazo” (acción de portar el fruto) y también con el valor de “parto” (acción de dar el fruto). La ciencia médica adoptó el nombre de “feto” para denominar el fruto de la preñez. Una denominación totalmente indeterminada de cuando no había posibilidad de hacer mayores precisiones sobre el mismo.
Pero continuar con esa denominación cuando la ecografía nos muestra sin lugar a dudas que lo que hay en esa preñez, cuando está avanzada, es un niño, para poder discutir si un “feto”, por el simple hecho de que lo llamamos así, es o no es un ser humano, son ganas de seguir la senda de nuestros antepasados que discutían si las mujeres, los esclavos y los negros eran personas y si tenían alma. Porque claro, si se trata de un feto, se necesita ser malvado para decir que sacarlo descuartizado del vientre de la madre es matarlo. Eso es lo que dicen los abortistas: que eso no es más que un tratamiento del embarazo de la mujer, algo rigurosamente terapéutico; y que el descuartizamiento de la criatura forma parte de ese tratamiento, con lo que no es pertinente hablar de matar, ni de niño muerto.
Por más piruetas dialécticas que se hagan, es evidente que cuando la ecografía nos dice sin lugar a dudas que lo que lleva la madre en su vientre es un niño, nos hallamos, claro está, ante un niño. Y si sacamos ese niño a pedazos, es evidente que eso es imposible hacerlo sin matarlo. E igual de evidente es que en nuestro lenguaje y en nuestras retinas, si hemos visto previamente la ecografía y luego vemos los miembros descuartizados, eso es un infanticidio (es decir la matanza de un infante), aunque la ley y las jerigonzas pseudocientíficas se empeñen en decir que eso no es más que la interrupción voluntaria de un embarazo.
Hoy Herodes va de bata blanca. Pero hasta llegar al de la bata blanca el reo de inocencia ha de pasar por un laberinto de complicidades. Cómplices que por cierto están contra la aplicación de la pena de muerte a los reos de los peores crímenes. ¡Pero cómo va a ser lo mismo un reo de posible malformación, de posible enfermedad o quién sabe si de traumatizar a su madre; cómo va a ser lo mismo eso que un criminal convicto y confeso! ¡Cómo va a ser lo mismo! De la sentencia de muerte dictada por los de la toga negra hay escapatoria. Casi todo el mundo está de acuerdo. Pero de la sentencia de muerte dictada por los de la bata blanca, no hay escapatoria. Casi todo el mundo está de acuerdo.
Y si está de acuerdo casi todo el mundo en que matar a esos niños no es infanticidio, es que tampoco Herodes fue infanticida,  porque cualquier día sale en Holanda la ley que declara “fetos” y por tanto abortables a los recién nacidos hasta que tengan el resultado de todas las pruebas de salud. Es así de sencillo: negar lo que con tanta claridad vemos con nuestros propios ojos. Desgañitarnos proclamando que “eso” que descuartizamos no es un niño, sino un feto. Y que no es un ser humano distinto, sino parte del cuerpo de su madre. Que ése es el fundamento “científico” (aunque frontalmente opuesto al sentido común y a la evidencia) para que esa barbaridad no pueda ser calificada de infanticidio, sino de interrupción voluntaria de un embarazo.
En este mundo de ficción en que nos han metido, los Santos Inocentes, de santos nada y de inocentes menos. En esta partida, el único santo y el único inocente es Herodes. Si su hazaña la hubiese hecho hoy, le hubiesen canonizado y le hubiesen nombrado santo patrón de todos los Herodes de bata blanca y de sus cómplices encorbatados.

Virtelius Temerarius

8 comentarios:

  1. Santos inocentes y mártires30 de diciembre de 2015, 23:42

    "...los Santos Inocentes, de santos nada y de inocentes menos. En esta partida, el único santo y el único inocente es Herodes. Si su hazaña la hubiese hecho hoy, le hubiesen canonizado y le hubiesen nombrado santo patrón de todos los Herodes de bata blanca y de sus cómplices encorbatados."

    Francisco o los siguientes Papas, deberían de declarar como SANTOS INOCENTES Y MÁRTIRES a los más de 2.000.000.000 de niños abortados en la reproducción humana y asistida, tanto por vía química o quirúrgica, muertos desde 1973, fecha de la legalización del aborto en los EEUU.

    Un ejemplo:

    http://gloria.tv/media/iADKpq5oHQV

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  2. La biotecnología se ha desarrollado mucho más rápidamente que la bioética.
    Los gobiernos lo que han hecho es disponer de ciertas regulaciones a hechos que ya estaban generalizándose en la población y no existía legislación.

    Hay muchas corrientes bioéticas, algunas emparentadas con la teoría de la evolución, que disponen que un no humano es persona como un simio, frente a un niño pequeño que no lo considera persona. Por ejemplo, el bioético Singer (proyecto gran simio) sostiene esta distinción de forma radical, y su filosofía está muy difundida.

    Pero deberíamos, como usted dice usted, hacer correcciones del lenguaje.
    Nosotros mismos estamos afirmando que el embrión no es persona. Decimos que es una persona en potencia. Si es en potencia no puede tener los mismos derechos que la persona.
    Para salir de aquí se dice que el embrión no es una persona en potencia, “es una persona”. El embrión lo que es, es un ser “adulto en potencia”, pero ya es persona.

    Este razonamiento con los animales no se discute, por ejemplo, el quebrantahuesos en extinción. ¿Su huevo tiene todas las características del quebrantahuesos? No; pero es un quebrantahuesos, y, sin embargo, está protegido. A nadie se le ocurre decir que no es un quebrantahuesos.

    Todos los seres tienen un proceso evolutivo, a veces hay fases de desarrollo lentas. Lo normal de ser humano es el desarrollo. Se desarrolla de manera natural: nacer, crecer, desarrollarse y morir. Que le falte alguna característica no le cambia la dignidad.

    En estos momentos hay muchas corrientes bioéticas que no se ponen de acuerdo con la definición de persona. No solo para el no nacido, para el nacido también. Si no hay un valor objetivo, universal, absoluto, es éticamente imposible definir que es persona. Cada uno daría su definición. Hay que dejar claro que el que decidiría quien es persona o no sería el que tiene el poder (nazismo, etc…).

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  3. Un peligro de Omella31 de diciembre de 2015, 0:37

    Omella ha dicho que viene a Barcelona "con un corazón abierto y unos oídos atentos... siendo pastor de todos sin excluir a nadie".

    El pacto del statu quo de Sistach se explica por el análisis profético de Carles: recibió una diócesis enferma y deja una diócesis terminal.

    Por ejemplo. Sistach estuvo en el Colegio de la Inmaculada de los Maristas en Barcelona entre 1942 y 1953. Durante su pontificado 2004-2015, los maristas se han corrompido en satanás en su Monasterio de las Avellanas al difundir en libre y en abierto la Nueva Era, y de otro lado, "El eneagrama de las pasiones" ha sido publicado por el hermano marista Lluís Serra.

    Si Sistach hubiera disciplinado a "sus" Maristas y les hubiera conminado a abandonar la Nueva Era, entonces habrían reaccionado exhibiendo su cuaderno de agravios comparativos: la Nueva Era también está extendida entre los jesuitas, filipenses y otras órdenes y parroquias. Si hay que castigar, que se castigue a todos o a nadie.

    El pacto del statu quo necesitaba del silencio que oculte la expansión del mal. Por eso GG sufrió la política de acoso y derribo que finalizó con la querella. Desveló el mal, y la jerarquía, en lugar de agradecerlo, lo castigó porque lo dejaba en evidencia de coparticipación en el mal.

    Omella puede sufrir el mismo resultado del pacto del statu quo: que la Anti-iglesia del anti-evangelio y del Anticristo siga desarrollándose, extendiéndose y ampliándose con plena tranquilidad, paz y seguridad (Pablo VI, 1972: el humo de satanás se ha infiltrado en la Iglesia; Juan Pablo II, 1976: asistimos a la lucha de la Iglesia contra la anti-iglesia; Benedicto XVI, 2010: el fin de la razón).

    Ello sería posible si Omella siguiera el que llamo corporativismo eclesial de rostro amable: que sea un obispo que sólo hace caso de los sacerdotes, diáconos, superiores y dirigentes, y oye con respeto y amabilidad a los laicos, pero no los atiende en su denuncia al no ser jerarquía ni tener ministerio.

    Los laicos ya pueden comunicarle lo mal que va la diócesis y saque a la luz los casos escandalosos que pueden hacer perder la fe en la verdadera Iglesia: Nueva Era, negación de la verdad de fe y moral, negación de la verdad histórica de la Biblia, desobediencia sacramental, litúrgica y cultual, abandono de la vida de oración en las casas de formación sacerdotal y religiosa (muy grave al abrir la puerta a las tentaciones del dinero, la idolatría y la impureza), negación del pecado, el infierno y el demonio, nacionalismo, progresismo, modernismo, protestantización...

    Si Omella practica el corporativismo, sólo hará caso de sus sacerdotes y de la jerarquía religiosa. Al laico le estrechará la mano, le sonreirá, lo recibirá, lo escuchará, le contará algún chiste, comerán algo, lo despedirá con un regalo, pero el corporativismo lo inmovilizará: preguntará a su derecha (ortodoxos) y a su izquierda (heterodoxos) de entre sus párrocos, y si nadie le dice nada, por el motivo qué sea, entonces todo habrá quedado en nada, pues Omella sólo creerá a los sacerdotes, la esencia del corporativismo.

    El laico, además, quedará marcado por todos e indefenso del todo: se le acusará de que no sabe teología, exégesis o moral, que no tiene carisma, que no tiene ministerio, que no tiene estudios...

    Podemos tener Omella por unos 3.000 días, hasta el 2023, atendiendo a los 4.210 días de Sistach y su edad de retiro.

    Omella tiene un año de plazo para ver si comprende a los laicos que sufrimos la extensión del mal. Durante este Año de la Misericordia instituido por Francisco, veremos si ya sigue o se acaba del todo la Nueva Era en los jesuitas, los filipenses, los maristas, entre otros males.

    Todo dependerá, pues, del juego entre Omella, los sacerdotes y los religiosos durante el 2016.

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    1. Sistach ha definido una Iglesia que no es la que quiere Jesús.

      La querella contra GG envió el claro mensaje de que el Gobierno Episcopal SÍ conoce la extensión del Reino de satanás, pero aquél que lo denuncie será castigado a la incruenta manera moderna: querellón, empobrecimiento, tensión, temor, desaliento, desmoralización y finalmente abandono, el verdadero último objetivo deseado de la querella estratégica.

      La otra opción es la de Carles: irle calentando la silla con todo tipo de enfermizas marranadas para ver si se largaba como cuando la campaña de Volem bisbes catalans de Benet y Pujol con Marcelo.

      Si Omella sólo hace caso y defiende a sus sacerdotes, entonces estaríamos los laicos de nuevo perdidos y a merced de sacerdotes malos. Espero un cambio de paradigma: actuar tal como lo haría Jesús.

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  4. Sr. Virtelius Temerarius, gracias por su artículo.

    La Historia de la Humanidad, se va repitiendo desde el "nom serviam" de Lucifer, que engaño a Eva sutilmente con el fruto prohibido y se lo diera a Adán, para ser como dioses.

    La Historia se repite tantas veces como el hombre quiere hacerse Dios. Dios siempre ha de ocupar el PRIMER LUGAR EN TODOS NUESTROS ACTOS.

    Por otra parte no podemos olvidar que Dios nos el gran DON DE LA LIBERTAD ¿Sabemos usarlo?

    Los católicos, tenemos la obligación de cumplir con el Decálogo y el Magisterio de dos mil años de la Iglesia Católica, por tanto podemos decirle que estamos de acuerdo, o bien acomodarnos a los placeres del mundo.

    Ya nos advirtió de Jesucristo que tuviéramos cuidado de los "lobos con piel de oveja"

    En este mundo tan diverso, siempre desde el punto de vista católico, hay y más en nuestro arzobispado una autentica gama de posibilidades de hacer el bien y el mal.

    Tanto uno puede estar delante del Santísimo, contemplando a Jesús Eucaristía ya sea en el Sagrario o en la Custodia, como asistir a una sesión de New Age o cualquier tipo de filosofía oriental, que al fin y al cabo solo sirven para llenarte la cabeza. No creen que si dejáramos en paz e esos señores y no asistiera nadie, tendrían que cambiar de actitud. ¿No es cierto?

    EL ABORTO no deja de ser otra muestra de que Dios lo dejamos en un rinconcito y nadie me moleste. ¿Ya tengo mi dios?¿cuál? EL SEXO, EL MUNDO, DEMONIO Y CARNE, que están diciendo constantemente, mira que chica, señora, joven, caballero, tan guapos, por un día no pasa nada... ¡Anímate hombre ... o mujer!. No ves que está para "comérsela" Aprovecha ahora que aún eres joven. Después con las arruga y achaques no os comeréis ni un rosco y así se va tentando a los jóvenes y no tan jóvenes. Pero la inclinación al mal, está ahí. Pero también está nuestra libertas y sobre todo la GRACIA DE DIOS.

    Por decimos en el Padrenuestro: No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.

    Ahora en este JUBILEO DE LA MISERICORDIA, el Papa ha dado facultad de que los pecadores por aborto, no tengan que acudir al Padre Penitenciero de la Catedral, sino que cualquier sacerdote lo puede absolver. No me incumbe a mi pensar si la facultad que da el Papa es buena. Se sabrá por su frutos.

    Ahora bien si preguntaría a los sacerdotes que ven esta web, si desde el día de la Inmaculada hasta hoy, si han notado algunos fieles que se arrepientan de ese pecado.

    Digo esto porque la norma puede ser buena, las disposiciones de los que cometen ese pecado, les dice algo la Iglesia, la confesión, la MISERICORDIA INFINITA DE DIOS o pasan olímpicamente de ella, y todo quede en buenas intenciones y agua de borrajas.

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  5. Ahora en este JUBILEO DE LA MISERICORDIA, el Papa ha dado facultad de que los pecadores por aborto, no tengan que acudir al Padre Penitenciero de la Catedral, sino que cualquier sacerdote lo puede absolver. No me incumbe a mi pensar si la facultad que da el Papa es buena. Se sabrá por su frutos.

    La única cosa realmente transcendente de Francisco ha sido la Puerta del Año de la Misericordia para este 2016, con la ampliación de la Navidad del 2016, el período misericordioso por excelencia.

    Dado que estamos en un tiempo especial de la Iglesia y de la Humanidad (crisis política, humanitaria, social, económica, catástrofes climáticas), que implica, quizás, el inicio del Apocalipsis o bien histórico o bien una etapa tipo-prefigura del mismo, los abortistas no son los únicos beneficiados, sino también todos los restantes pecadores, todos por cualquier tipo de pecado, sobre todo el de idolatría, sacrilegio, herejía, apostasía de la fe, delitos litúrgicos, Nuea Era, negación de la fe y la moral católicas...

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  6. Como dijo en su dia el beato Pablo VI:

    El humo de Satanás entra por las grietas del Vaticano......

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  7. La foto de la imagen de Herodes es de la Hermandad de San Pablo de Sevilla y es Herodes Antipas, no El Grande, que es el que mandó la matanza de los inocentes. Herodes Antipas es el que hizo decapitar a San Juan Bautista y despreció a Jesús en uno de los pasajes de la Pasión.

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