viernes, 15 de mayo de 2015

La Glosa Dominical de Germinans

Reflexión a modo de notas, hacia dónde nos orienta la liturgia del domingo
FUERA DEL ALCANCE DE LA VISTA, CERCANO AL CORAZÓN
¡Misión cumplida! Es hora de volver al Padre. Ahora os toca a vosotros. “Vosotros seréis mis testigos en Jerusalén, en Samaría, en Judea y hasta los extremos confines de la tierra”. Y cuando hubo dicho esto, se levantó a vista de sus ojos hasta que una nube les privó de su visión, sus ojos llenos de asombro, fijos en el cielo en dirección hacia el lugar de su desaparición. ¿Pero dónde había ido tan lejos de sus ojos?
Con la Ascensión, Jesús se convierte en invisible. Y la invisibilidad es peligrosa, porque a menudo nos aleja. Fuera de la mirada y lejos del corazón, como si la ausencia afectara a la relación. ¿Pero es verdad que el tener a Jesús fuera del alcance de la vista nos lo hace tener lejos del corazón? No, porque nuestra historia de creyentes, que es la historia de la Iglesia, nos demuestra que el hecho de tener a Jesús en la aparente lejanía no lo ha borrado de nuestro corazón.
 
La invisibilidad de hecho no es una ausencia, sino otro tipo de presencia, la del Espíritu, a través del cual Jesús está hoy más cercano a nosotros, que antes cerca de sus discípulos: antes estaba con ellos, ahora está dentro de nosotros. La Ascensión cambia todo: Jesús está fuera del alcance de la vista pero cercano a nuestro corazón. Desde aquel día tenemos un Dios al alcance en cada esquina de nuestro camino. Jesús no nos abandona, sino que nos da cita fuera del estrecho núcleo de nuestras pertenencias. El mundo es la plaza del Evangelio, las calles del hombre son las direcciones, toda la sed de amor, de paz y de verdad que anida en el corazón del hombre, es una invocación a buscar nuevos horizontes.
Los apóstoles marcharon todos. ¿Y nosotros? A menudo sucede que cielo y tierra, vida eterna y acontecimientos humanos son colocados por algunos en contraste en una relación de  mutua exclusión. La fe cristiana los acerca y los une. Corremos tras el Señor que sube; y no pudiendo alcanzarlo permanecemos en la tierra, en el seno de su Santa Iglesia, imitando a los apóstoles que se reunieron en el Cenáculo para implorar al Espíritu Santo. Todo lo hacemos, cada día, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. (San Juan XXIII)
Fr. Tomás M. Sanguinetti

2 comentarios:

  1. Gracias Fray Tomás, por esa hermosa Glosa en la Solemnidad de la Ascención del Señor.

    Había cumplido todo su cometido como Hijo de Dios, tal como le mandó el Padre, siendo necesaria esa marcha momentanea para enviarnos el Consolador, el Paráclico en una palabra el Espíritu Santo, para darnos vida y santificar nuestras acciones con sus DONES

    ODA XVIII EN LA ASCENSIÓN de Fray Luís de León

    ¿Y dejas, Pastor santo,
    tu grey en este valle hondo, escuro,
    con soledad y llanto;
    y tú, rompiendo el puro
    aire, ¿te vas al inmortal seguro?

    Los antes bienhadados,
    y los agora tristes y afligidos,
    a tus pechos criados,
    de ti desposeídos,
    ¿a dó convertirán ya sus sentidos?

    ¿Qué mirarán los ojos
    que vieron de tu rostro la hermosura,
    que no les sea enojos?
    Quien oyó tu dulzura,
    ¿qué no tendrá por sordo y desventura?

    Aqueste mar turbado,
    ¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
    al viento fiero, airado?
    Estando tú encubierto,
    ¿qué norte guiará la nave al puerto?

    ¡Ay!, nube, envidiosa
    aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
    ¿Dó vuelas presurosa?
    ¡Cuán rica tú te alejas!
    ¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!

    www.los-poetas.com/f/frayluis1.htm#ODA XVIII - EN LA ASCENSIÓN

    ResponderEliminar
  2. Gràcies, sr. Trenchs, pel seu comentari ben complementari del text de fra Sanguinetti.

    Penso que el tema de l'Ascensió de Jesús ens porta, per paral.lelisme, a la qüestió de la nostra pròpia ascensió i iluminació. I el més adient en aquest cas, és pensar en el beat Ramon Llull:

    <>

    És en el relat de la Vida coetània que Llull recorda més vivament el moment de la il·luminació al puig de Randa, això no obstant, al llarg de la seva obra hi trobam reiterades referències a aquesta il·luminació. Posteriorment, els seus seguidors i
    admiradors, fent esment aquest passatge, l’anomenaren Doctor Il·luminat.
    Conversió i il·luminació marquen un canvi i unnou camí en la vida de Ramon. La conversió —tal com ell ho conta a la Vita— es produí quan tenia trenta anys, arran de les múltiples visions de Jesús crucificat, mentre escrivia una cançó a una de les
    seves enamorades a la seva cambra. Conseqüència d’aquestes aparicions, fou la formulació dels tres coneguts propòsits i el seguiment de l’exemple de sant Francesc, així com també la venda dels seus béns i els seus pelegrinatges.
    L’altre fet que explica aquest viratge a la seva vida és la «il·lustració», que tengué lloc uns nou anys després de la visió del Crist crucificat a la muntanya de Randa.
    Aquest esdeveniment tan rellevant a la vida de Llull, està lligat si més no amb un dels tres propòsits o desigs de Llull: escriure una obra, el «millor llibre del món», per convèncer els infidels de la veritat de la religió cristiana. Tot i que aquesta l·luminació com s’ha dit no fou tant de contingut, recordem que Llull ja l’havia esbossada i plantetjada anteriorment en unes altres obres, sí que li aclarí la manera de presentar aquest contingut. Ben aviat es realitzaren imatges dedicades a aquest episodi. Gairebé cinc anys després de la mort del Beat mallorquí, es dugueren a terme les
    primeres imatges destinades a la seva persona, em referesc naturalment a les miniatures que il·lustren el Breviculum i, en concret, la que fa quatre. De llavors ençà, la nombrosa iconografía no ha deixat de representar aquesta temàtica i l’ha enriquida
    amb altres estacions de la seva vida.

    "L’episodi de la il·luminació a la iconografia de Ramon Llull"
    Miquela Sacarès Taberner

    ResponderEliminar