miércoles, 29 de abril de 2015

Tu es sacerdos in aeternum

In Memoriam Mn. Jordi Moya, en el cuarto aniversario de su muerte
En tiempos en que tanto se ha desnaturalizado el sacerdocio (las estadísticas oficiales sobre la vida del clero en Alemania y Holanda son estremecedoras); en tiempos en que no es que se haya priorizado la acción social de la iglesia, sino que ha quedado como simple acción social, en numerosísimos casos totalmente al margen de Dios, consuela recuperar el recuerdo de un sacerdote a la antigua usanza, como fue mossén Jordi Moya, muerto a los 32 años en marzo de 2011.
Son importantes los dos datos: el de su edad, 32 años, y el de su época: principios del siglo XXI. Su mejor imagen, sin duda, la que ofrecieron los Jóvenes de San José en su cartel anunciando la misa en sufragio de su alma: revestido con los ornamentos propios del sacerdote que se apresta a la principal razón de ser de su sacerdocio, la celebración del Santo Sacrificio de la Misa.
Es importante fijarnos en la época, porque desde hace ya bastantes decenios, son muy pocos los sacerdotes convencidos de que su principal misión sacerdotal es perpetuar el sacrificio de la Cruz, el sacrificio de nuestra Redención, haciéndolo presente y real en cada celebración de la Santa Misa.
Un rito trascendental para el que es ungido el sacerdote de por vida: “Tu es sacerdos in aeternum”. Y justamente por ser tan trascendental, se celebra con un ritual sagrado de principio a fin: desde los ornamentos a los textos y a los gestos. Pero los nuevos aires de la Iglesia primaron la acción pastoral sobre la acción litúrgica, que fue sometida a unos minimalismos que resultaron ser la antítesis de la liturgia, cuando no su sarcasmo.
Fue en una época así cuando Mossén Jordi Moya, sin rebajar ni un adarme la acción pastoral (entre sus ministerios pastorales estaba el de capellán de los Jóvenes de San José), se dedicó intensamente a mejorar su preparación para devolverle el máximo esplendor ritual a la celebración del Sacrificio de la Misa. Por eso estaba enamorado del rito tridentino y se preparó intensamente para empaparse de él, a fin de celebrar también la misa en ese rito especialmente solemne y sacralizado.
Por eso nos consuela que la imagen que guardamos en la retina de nuestro Mossén Jordi Moya, sea la del sacerdote celebrante. Sea una imagen de sacerdocio que aunque esté en las antípodas de lo que se ha empeñado en ser hoy el sacerdocio, es lo que necesitamos con mayor urgencia.
Es la tremenda precariedad en que hemos caído finalmente, la que nos ha hecho ver que en las diócesis decadentes de Europa, lo que más se necesita son curas que digan misa, pero misa de verdad. Y que en la medida de sus posibilidades administre los demás sacramentos que, por lo demás, no están sujetos a la periodicidad de las misas (por lo menos, la misa dominical de cada semana). Porque nos encontramos ya en las misas sin cura, que pueden ser lo que sean, pero no son misas.
Precisamente en medio de esta precariedad nos damos cuenta de que todas las misiones que han abrazado últimamente los sacerdotes, pueden hacerlas seglares. Todas, menos la de celebrar la Santa Misa y administrar los Sacramentos, en especial el sacramento del perdón, el ministerio del confesionario.
Nos encontramos, en efecto, con la paradoja de que sobran sacerdotes en las funciones burocráticas (empezando por el Vaticano y continuando por los obispados e incluso las parroquias); sobran curas en las funciones asistenciales, cuando hay tantas oenegés con ansias por copar esas funciones y las subvenciones que les van anexas, y cuando hay legión de asistentes sociales en paro; pero faltan sacerdotes para celebrar la santa misa: sacerdotes para hacer de sacerdotes.
Jordi Moya, tu es sacerdos in aeternum. Fuiste y sigues siendo un bello referente sacerdotal. Mereces gozar de la visión de Dios in aeternum.  
EL DIRECTORIO DE MAYO FLOREAL 
DE GERMINANS GERMINABIT

12 comentarios:

  1. MARPN
    Me ha dado un vuelco el corazón cuando esta noche, como siempre hago, antes de irme a descansar he visionado GG. Cuando he visto que el comentario de hoy está dirigido a elogiar la figura del sacerdote católico en la persona de Mn Jordi Moya, me he alegrado en el alma. Tuve la suerte de conocerlo por varios motivos y siempre me dio la impresión de que estaba totalmente convencido de que Dios lo había llamado a entregarse a los demás dentro del sacerdocio. Desgraciadamente Nuestro Señor lo llamó a su lado siendo muy joven. Por las parroquias que pasó (que yo sepa): Mataró, Vilassar de Dalt, Barcelona, dejó una huella de sencillez y de buen hacer. Ruego a María Auxiliadora que Dios lo tenga en su gloria. Amén.

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    1. Desgraciadamente... o no30 de abril de 2015, 0:29

      "Desgraciadamente Nuestro Señor lo llamó a su lado siendo muy joven."

      Creo que según la Biblia, quizás en Proverbios, dice que Dios se llevó a un justo muy joven. La gente creía que era un desastre, pero se dice, si recuerdo bien, que Dios le hizo un favor: se lo llevó antes de que el coche cayera por el despeñadero. Y se lo ha llevado al mejor sitio posible. Ya no hay que sufrir más.

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  2. Gracias a Germinans Germinabit por este recuerdo entrañable y ejemplar de Mn. Jordi Moya Ródenas.

    Mn. Dámaso Ruiz, compañero de curso de Mn. Jordi Moya, decía:

    Éramos muy amigos y me ayudó en momentos difíciles.

    Tenía un corazón sacerdotal.

    Estoy convencido de que a través suyo Dios hará grandes obras. Tocará el corazón de muchos sacerdotes.

    Para los de su generación ha sido un ejemplo de fe, de vocación, de fidelidad...

    Lloré mucho en las exequias.

    Al día siguiente, en el funeral en su parroquia del Roser, hablé con su madre, María. Me impresíonaron su serenidad, su sencillez y su visión de fe.

    Han sido para mí un gran consuelo.

    Mn. Jordi, aparte de ser “Tu es sacerdos in aeternum”, que lo son todos cuando al recibir el sacramento del Orden, el Obispo les pide la "obediencia a mi (obispo ordenando) y a mis sucesores"; Mn Jordi lo practicó porque tenía la FE.

    No se trata de saber lo que hace que esto es fácil, sino de VIVIRLO y TRANSMITIRLO a los fieles. Tienes entre tus manos y das a los fieles nada menos que al HIJO DE DIOS VIVO, no un simple símbolo, pero eso hay que CREERLO POR LA FE, tanto por parte de sacerdote que lo administra, como por parte del FIEL que lo recibe. Todo lo que no sea eso es protestantismo más o menos disfrazado.

    Los seglares por mucho que podemos aspirar será a ser Diáconos Permanentes y otras formas de colaboración con la Parroquia, para preparar el camino al sacerdote para que pueda dedicarse exclusivamente a su ministerio.

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  3. "En tiempos en que tanto se ha desnaturalizado el sacerdocio (las estadísticas oficiales sobre la vida del clero en Alemania y Holanda son estremecedoras); en tiempos en que no es que se haya priorizado la acción social de la Iglesia..."


    Una excelente explicación de esta eclesiocatástrofe general y total, que en Cataluña ha caído como plomo en doble sentido (fundido y sólido), está en este programa que se puede hallar en cualquier buscador:

    Lágrimas en la lluvia
    Juan Manuel de Prada
    El postconcilio

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  4. gracias germinans por recordar el aniversario de Mn Jordi, era un sacerdote valiente en un mundo de cobardes. Aún recuerdo cuando lo salude al salir de una celebración en Terrassa, con su sotana; y me comentaba que no se la quitaba porque era lo que más amaba y que le configuraba. Vaya contraste con los demás sacerdotes..¡¡¡ Un gran recuerdo y una oración para un gran sacerdote, que seguro que la Divina Misericordia lo tendra en su seno.

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  5. Jordi,

    Nunca pensé que morirías tan joven. Pasamos tan buenos momentos juntos. A pesar de que no estábamos de acuerdo en algunos temas, nunca dudé de tu amistad y tu aprecio. ¡Cuánto hemos reído juntos! ¿Te acuerdas? Ahora que estás con Jesús y con María, reza por nosotros, hasta el día en que volvamos a vernos.

    Un abrazo.

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    1. Conocí a Mn. Jordi Moya como diácono en la Parroquia de Santa Teresita de Barcelona; nunca vi tanto entusiasmo por el sacerdocio como en él; pero ocultaba su sufrimiento de no ser llamado al presbiteriado durante tanto tiempo, nadie se explicaba por qué. Una vez ordenado presbítero, en el Rosser, tuve ocasión de conversar con él varias veces, incluso en dos ocasiones me dio la absolución de mis pecados. Veía extraño que fuese con sotana por el templo, aunque estaba en todo su derecho en hacerlo, incluso en alguna ocasión lo juzgué como demasiado místico. La última vez que lo vi con vida fue en la Sagrada Familia, noera difícil recomocerlo pues con estatura alta y vestido con la sotana y la estola morada parecía más grande aún, se le veía por todas partes. Poco después lo comprendí, hacía una llamada a la confesión, pues vi que tenía al poco rato un buena cola de penitentes, muchos presbíteros se paseaban por el templo con alzacuellos ese día solamente.

      Sólo pudimos aprovecharlo 2 años como sacerdote. Dios sabrá porqué lo retiro tan pronto de estemundo, no podemos entenderlo; pero sí estamos seguros que fue lo mejor para él. El libro de la Sabiduría nos explica muchos sobre las muertes prematuras.

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    2. "El libro de la Sabiduría nos explica mucho sobre las muertes prematuras."

      Desconozco a Mn. Moya, pero me da la impresión que era un perro verde en medio de esta devastación. Una rareza, cuando no debía de serlo, sino una cosa natural.

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    3. Josep G. Trenchs1 de mayo de 2015, 0:11

      Sr. Anónino de las 18,44.

      Si eso de un "perro verde" es un mote cariñoso. Vale.!!

      Aunque perdone usted pero parece más apropiado un "pastor con olor a oveja" ¿no le parece?. El pastor puede serlo a nivel parroquial, no hace falta que sea un obispo.

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    4. Decimos que algo o alguien es más raro que un perro verde para indicar que nos parece bien extraordinario o poco común y es que decir un perro verde, como un mirlo blanco, como un cisne negro, son animales que no se encuentran.

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  6. El era natural de Mataró, y en su funeral, presidido por su Obispo, en la polémica Basílica, solamente pude ver 1 sacerdote mataroní concelebrando, 2 que son religiosos estaban ausentes y ejercen en Barcelona, creo que el obispo Godayol todavía no había regresado del Perú. porque en absoluto compartían su concepción del sacerdocio. El nacionalismo y el progresismo hacen estas cosas.

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  7. Excelente comentario. Gracias a su autor.

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