viernes, 3 de abril de 2015

La Glosa Dominical de Germinans

Reflexión a modo de notas, hacia dónde nos orienta la liturgia del domingo.

¡HOY ES PASCUA!
¿Y es suficiente? Bueno, quizás está demasiado condensado, pero sí, éste es el corazón de la vida, de la fe, de la felicidad, de la Iglesia. Todo nace aquí y todo tiende hacia este día, como fuente y culmen. Para entender la Pascua nos pusimos en camino durante toda una Cuaresma, pero ahora dejémonos conducir por la Palabra de Dios.
El evangelio de hoy gira en torno a la ausencia de Jesús en el sepulcro, motivo de la carrera desesperada de María Magdalena, y la presencia de algunas huellas que asombran a algunos como a Pedro, o abren los ojos a otros como a Juan. Las vendas que hay en el sepulcro están en el suelo, vacías, razón por la cual el cuerpo que estaba dentro ya no está, pero no como quien se ha desprendido de ellas y después las ha doblado al estilo de una buena ama de casa que deja todo en orden. De la misma manera, el sudario que habían colocado en su cabeza está doblado aparte, en su sitio, como envolviendo a Aquel que ya no está. Es posible que pueda parecer una lectura intencionada, “dirigida”; pero ¿cómo se explica si no la reacción de los discípulos? Si hubiera salido por sí mismo, por ejemplo como resultado de una muerte aparente, ¿hubiera roto las vendas y las hubiera doblado de nuevo? Y si hubieran sido ladrones, ¿acaso no habrían sacado de en medio las vendas arrinconándolas? Pero es algo diferente lo que ven los discípulos.
Muchas veces he pensado, ¡si yo hubiera estado allí! Pero creo que siempre tengo ante mí esa escena: cada día delante de mí veo una aparente ausencia de Jesús allí donde querría encontrar una sobreabundante presencia de vendas de resurrección. El evangelio me dice que ellos quedan desconcertados porque aún no habían comprendido lo que la Escritura decía: que tenía que resucitar.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\tumba vacio.jpgEsta mañana, tanto vosotros como yo estamos entre Pedro y Juan. Entre Pedro que contempla y enmudece, y Juan que creyendo entiende lo que ya ha acontecido. Quizás Juan tuvo a su favor el hecho que su vocación nace de una invitación especial: ¡ven y lo verás! Quizás desde aquel momento había empezado a entrenarse para la escucha y el descubrimiento de Jesús y su obra. O quizá se había dejado interpelar un poco más profundamente respecto a sus compañeros, quizás… ¡Se lo preguntaremos en el cielo!
Ahora es a nosotros que nos toca escuchar este evangelio, esta hermosa noticia: a Jesús no lo ves porque no está entre los muertos. ¡Vive para siempre! Está vivo y bien vivo. Y obra, y perdona y sana como antes, y más que antes. Él es el que vive para siempre.
Aquí está toda la Pascua: Jesús por mi amor se ha fiado de mí y yo lo he rechazado. Lo he expulsado lejos de mí y lo he clavado en la cruz. Pero su amor ha vencido mi maldad con la dulzura, me ha desarmado interiormente porque me ha perdonado. No ha llevado cuentas de mis delitos. Bien al contrario.
Esto es morir por los pecados: no es pagar el saldo de un fruto robado en el inventario del paraíso terrestre. Al revés: es aceptar mi rechazo instigado por el enemigo que me asegura que no debo fiarme de Dios porque no me ama. Esto es consolidar la fidelidad hasta las raíces, hasta el fondo: porque Jesús es fiel al Padre ya que cumple su voluntad y fiel a mí porque no me abandona, no me deja de la mano.
Para poder hacer esto, Jesús se abandona totalmente a las manos del Padre. Y para poder enfatizar este aspecto, el verbo de la resurrección está en forma pasiva: ha sido resucitado (sobrentendiendo por el Padre) ya que de este modo me muestra la grandeza del corazón del Padre.
Mirando bien las vendas, descubro que los signos de la resurrección están dentro de mí porque ya he experimentado Su misericordia y Su fidelidad. Aunque después hago todo lo que puedo para sepultar y enterrar estos trazos de su amor en las tantas ausencias del tiempo, en la rutina, en las actividades. La habitual niebla de los pantanos.
Que hoy sea Pascua quiere decir que de nuevo María Magdalena (la Iglesia) me acompaña  a la entrada del sepulcro, y de nuevo se me muestran las vendas de este año, los signos de la resurrección que Jesús ya ha hecho germinar dentro de mí y me pide, ante todo, que sepa mirar, es decir que tome nota y reconozca que existen hechos y obras suyas en mi vida, no pensamientos o sensaciones.
Una vez haya mirado y reconocido tales huellas, la palabra de Dios me quitará las orejeras que me impiden ver, comprender y creer. Y desde aquel momento mi entorno cambiará. En primer lugar Jesús no me resultará tan lejano; y aunque a veces no sé muy bien dónde, Él está vivo y cercano a mí. Es la fuente misma de mi vida y empiezo a comprender que he permanecido lejos de Él y aprendo a buscar y desear todo aquello que sabe a vida porque está iluminado de su luz nueva, porque he descubierto que el resto ya no me interesa.
Se cree en la Resurrección no a ciegas, apretando los dientes y cruzando los dedos, sino con los ojos bien abiertos y la mirada agradecida, porque en pequeñas migajas la hemos experimentado en su perdón.
Hoy es Pascua porque has entendido que su Amor y su Perdón no tienen límites. Porque has entendido que Él no se cansará nunca de darte la vida. Tanta como para superar la muerte.
Y no has de hacer nada. Sólo acoger, claro está, sin escabullirse como los apóstoles durante la Pasión; más bien decididos como el hijo pródigo que regresa a la casa del Padre y es abrazado. Sólo recibir: en el fondo tampoco es tan difícil…
¡Buena Pascua y buena vida nueva con Jesús!
Fr. Tomás M. Sanguinetti

7 comentarios:

  1. Fray Tomás, muchas gracias por esa hermosa Glosa dominical de la fiesta más importante del año. LA PASCUA DE RESURRECCIÓN, la que da sentido a nuestra FE.

    El sepulcro, aún sin estrenar, era de piedra igual que la enorme roca que tapó la entrada y hubo una guardia especial porque se podía pensar que los discípulos podrían llevarte a otro sitio.

    Así nos lo cuenta, San Mateo: Pilato les dijo: Tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis. Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia. (Mateo 27, 65-66)

    Y San Lucas nos dice: El primer día de la semana, muy de mañana, llegaron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro y entraron pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes.

    Como ellas temiesen e inclinasen el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscaís entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recordad como os habló cuando todos estaban en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado y al tercer día resucite. Y ellas recordaban sus palabras. (Lucas 24,1-8)

    Después llegaron Pedro y Juan, pero.... tu ya no estabas.

    Pedro miró el sepulcro vacío casi sin comprender... ya no estaba allí su Señor, su Maestro. Y así, más de dos mil años después, hemos visto al Papa Benedicto XVI, sucesor de Pedro, y al igual que él, estar frente a la tumba vacía, juntar sus manos, arrodillarse y lleno de emoción vibrar ante la certeza de esa Gran Verdad: ¡el sepulcro vacío, Cristo ya no está, porque Cristo resucitó!.

    ¡Esa es tu Verdad y esa es nuestra Verdad, Jesús!.

    Tu resurrección es el fundamento de nuestra fe.... y hoy te quiero dar las gracias porque también nosotros, si seguimos tus pasos, resucitaremos después de morir, a una vida plena y eterna.

    Sigamos viviendo en la alegría de la Pascua, en la resurrección de nuestro Salvador que ha vencido a la muerte.

    ¡Dios mío, Jesús, cuánto nos amas!

    www. catholic.net

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    1. Gracias, señor Trenchs, por su puntual comentario. Al final me he decidido a decirlo, despues de leerle mucho en esta web. Sus comentarios son siempre un complemento bueno a los articulos que se van publicando. Es verdad que hay otros comentaristas también buenos, pero los comentarios de usted son lo mejores con diferencia. SE NOTA QUE USTED ES ALGUIEN ACOSTUMBRADO A HACER EL BIEN.Nuevamente, gracias desde Hospitalet. DIOS LE BENDIGA SIEMPRE.

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  2. Una vez mas, gracias de corazón.

    Un pecador.

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  3. Pido disculpas porque se me ha borrado lo que iba escribiendo. Perdón.
    Gracias por la reflexió Fr. Tomás. Como ha dicho otro comentarista, también gracias al Sr. Trenchs por su complementación. Se nota que es un católico formado. No obstante, valorando al máximo sus comentarios, siempre muy cultos y razonados, a mí alguna vez se me hace cuesta arriba. Seguro que por falta de de formación personal. Sr. Trenchs siga ilustrándonos con su sabiduría. La mayoría de nosotros estamos necesitados de ella. Gracias. Si hoy he querido unirme al grupo es para aprovechar la ocasión y desear una SANTA PASCUA a todos y en especial a los que formamos la familia de GG. Que Dios nos bendiga y María Auxiliadora nos proteja a nosotros y a nuestras familias. Amén.
    PD. Hermano en Jesús de las 12:47, todos somos pecadores, aunque los iluminados consideren que no existe el pecado gracias a la Misericordia de Dios. Están muy equivocados. No nos cansemos de reconocer que somos pecadores aunque no quisiéramos serlo. Pero tenemos a nuestro favor LA GRAN MISERICORDIA DE DIOS. Que Dios te bendiga.

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    1. Sres. Anónimos de las 17,12 y 18.52, gracias por leer mis comentarios.

      Si conociéramos el don de Dios!!!

      ¿Por qué debemos de dar Gracias a Dios?

      ¡Gracias a Dios por su don inefable! 2 Co 9:15

      Si empezáramos a enumerar todas las razones por las cuales agradecer a Dios no tendría fin nuestra lista. (Por la vida, la salud, el alimento, por su sacrificio, por rescatarnos del pecado, del diablo, de la muerte, por el don de ser llamados hijos suyos, por su Espíritu, su gracia, por su presencia, por su eterno amor, por su bondad, porque Él es bueno, porque nos ha dado grandes y poderosos privilegios, nos ha hecho príncipes y sacerdotes, nos guarda de todo mal, nos ha dado la victoria nos ha hecho libres y mas que vencedores, etc. etc. etc.)

      1 Co 15:57, 2 Co 2:14, Ef. 5:20

      Todos los que somos hijos de Dios deberíamos estar consientes de todos los favores y de todas las misericordias que Dios nos da, pero lastimosamente no es así, a veces vivimos sin la comprensión de lo que Dios hace en nosotros y por nosotros, esto sin mencionar lo que ya hizo y lo que aun hará. ¿Puede usted enumerar una por una las bendiciones, los favores y las misericordias que Dios le a dado este día?, Sin contar la que ha hecho por su familia, ahora enumere las que usted ha hecho en gratitud a Dios hoy. Sé que jamás por mucho o todo lo que hagamos podremos pagarle a Dios lo que él hace por nosotros, ¡nunca podremos!, seremos eternamente deudores, pero si podemos ser agradecidos y estar agradecidos por la eternidad.

      ¡Oh, sí conociéramos el don de Dios y quien es el que nos lo da!

      III. ¿Por qué muchas veces no le damos Gracias a Dios? ¿Porque no somos agradecidos?

      Te has puesto a pensar si eres o no agradecido con Dios. Una de las razones por las cuales no somos agradecidos es precisamente por la carencia del conocimiento de todo las cosas que Dios hace por nosotros.

      Si nosotros supiéramos y esto me la a dicho Dios varias veces, si supieras realmente que es lo que Dios hizo y hace y aun hará por nosotros, que es lo que Él nos a dado y quienes somos para Él, estaríamos todos los días, todo el tiempo de rodillas adorándole y agradeciéndole. Si verdaderamente estuviéramos consientes, sabidos de su obra por nosotros y en nosotros, fuésemos agradecidos. Aprendamos a reconocer todas las obras de Dios en nuestras vidas, porque muchas veces esperamos cosas sorprendentes, milagros maravillosos y estamos tan a la espera de eso, que no nos damos cuenta que Dios ya está actuando tan sutilmente y de manera habitual que cometemos el error de asumir los hechos como lógicos o naturales y no le damos la gloria a Dios, no le damos gracias porque pensamos que paso por que tenía que pasar o porque era obvio o lógico que pasara y no nos damos cuenta del milagro extraordinario que Dios hizo para que sucediera.

      Por que Dios te dice: yo estoy contigo hasta el fin, no te dejare ni te desamparare, yo soy quien te guardo, quien te sustento con mi mano derecha, no temas, todo lo puedes en mi, tu casa tu familia está en mis manos, pero entonces viene Satanás y comienza a decirte en tu mente no puedes, estas solo, nadie está contigo, eres un fracasado, no podrás contra mi, el mal vendrá y te alcanzara a ti a los tuyos y tú en vez de reprenderle y decirle lo que Dios te a dicho comienzas a escucharle más, a creer en sus mentiras y a deprimirte a llenarte de tristezas y rencores que no te hacen bien y comienzas a vivir en la mentira del diablo por no creerle a Dios que te ha dicho que tiene una vida diferente, verdadera, gloriosa y victoriosa para ti.

      Creámosle a Dios porque "Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta..." Num 23:19 si Él lo ha dicho así lo hará. Vivamos no por vista sino por fe.

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  4. ¡Por los cristianos mártires asesinados recientemente en Nigeria, oremos! ¡Por los cristianos perseguidos, oremos!

    Nuestros hermanos son asesinados con nuestro silencio cómplice. El Congreso internacional Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015 se celebrará en Madrid (España) los días 17, 18 y 19 de abril de 2015 e incluirá conferencias, mesas redondas y testimonios de cristianos víctimas de la persecución yihadista, que narran en primera persona el horror de la “guerra santa” que están padeciendo en Siria, Irak, Nigeria, Egipto o Pakistán y por grupos terroristas como Estado Islámico, Boko Haram, Al Qaeda o las organizaciones talibanes.

    http://maslibres.org/wearen2015es/el-congreso/


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  5. ARCANGEL MIGUEL

    VIVA DIOS QUE SOLO EL ME MUEVE Y ESTOY VIVO EN EL POR QUE RESUCITO ¡ ALELUYA! JEUS VIVE!

    NO TEMO A LA MUERTE ,LA MUERTE ME TEME A MI ¡ POR QUE JESUS RESUCITO Y LA VENCIO JUNTO AL PECADO!
    REZO NO LO QUE DEBIERA, NO PREDICO BASTANTE SU PALABRA, NO PUEDO CONTENERME PARA AGRADARLE LO QUE EL SE MERECE , SOLO LE PIDO UNA COSA ¡ A LA HORA DE MI MUERTE PODER ESTAR A LA ALTURA Y NO DEFRAUDARLE Y ESTAR DONDE JESUS ME MANDE Y CUMPLIR SU VOLUNTAD ! " NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS SED NOMINI TUO DA GLORIAM" AMEN!

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