lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Año nuevo, obispos viejos?

Cuando ahora hace un año iniciábamos el 2013, nadie podía prever (¡ni tan siquiera los vaticanistas!) que el papa Benedicto XVI iba a presentar su renuncia a principios del mes de febrero y que, un mes después, iba a ser sustituido por un cardenal argentino, de 76 años, que había sido el derrotado en el cónclave precedente.
       
Una vez más, la Iglesia nos deparaba una sorpresa que no había vaticinado nadie. Si a finales de los años 50, un Papa que debía ser de transición convocó un inesperado Concilio que revolucionó la vida eclesial; a finales de los 70 se rompía la tradición de un papa italiano y se elegía a un cardenal polaco, que iba a coadyuvar de forma muy estimable a derrotar un comunismo, que en aquellos días parecía invencible. Para postre, en un mundo en el que el verbo renunciar es de difícil conjugación, el máximo representante de la Iglesia presentaba la renuncia a su ministerio, rompiendo una tradición multisecular. Y por si fuere poco, se elegía como sustituto a un cardenal anciano, que ya había presentado su dimisión como arzobispo de Buenos Aires por razones de edad y que no se hallaba en ninguna de las quinielas.
 
Pero con el paso de los meses se llega a entender la elección bergogliana. El prestigio de la curia romana había caído bajo mínimos. El escándalo del Vatileaks y el robo de documentos de Benedicto XVI por su propio mayordomo, entre otros casos, nos mostraban la cara menos ejemplar de un Vaticano deshilachado por varias de sus costuras. ¡No podía elegirse a un cardenal de esa curia! ¡Debía venir aire nuevo y una sacudida al orbe católico! ¡Y a buena fe que se ha logrado con el papa Francisco, desde el mismo momento en que se asomó a la logia de la Basílica de San Pedro!

Al igual que una cara nueva y un estilo distinto eran absolutamente imprescindibles en el papado; caras nuevas y estilos distintos son absolutamente necesarios en la renovación de la Iglesia en España. Lo que ha valido para Roma, ha de valer también para Barcelona y Madrid. Y no se trata de un supuesto progresismo. Ese es un concepto muy reduccionista. Se trata de conseguir una auténtica renovación, que aporte a nuestras diócesis dinamismo, audacia e imaginación ante la asunción de nuevos retos. 
Seguro que el papa Francisco –del que todos cuentan que quiere cambiar en profundidad la Iglesia en España- se va a tomar en serio esa absoluta necesidad de renovación. Pero esa regeneración no puede ir de la mano de los que han llevado el timón de nuestras diócesis en los últimos 25 años. Hablando en plata: Cañizares no representa la renovación de la Iglesia en España. Si el propio pontífice ha denostado –con notable acierto- el carrerismo como una de las plagas eclesiales; designar como nueva cara de la archidiócesis de Madrid (con lo que ello significa) a un prelado que ha sido obispo de Avila, Arzobispo de Granada y Toledo, Vice-presidente de la Conferencia Episcopal y Prefecto para el Culto Divino, parece que eleva al cubo la tentación carrerista. No. El cambio de la Iglesia en España no será tal con quien también ha movido sus hilos los últimos 25 años.

E igual se puede predicar del cambio en la archidiócesis barcelonesa. Aquí, incluso, nos podemos remontar a más años. Sistach ya fue obispo auxiliar en el año 1987. Desde los años 70 se viene siguiendo una política pastoral idéntica, cuyos magros resultados están a la vista. Incluso diría que hay personajes (Matabosch, Pie, Hortet, Sauró) que ya ostentaron parcelas de gobierno con el cardenal Jubany. Y nada de ello cambió con Carles. La Iglesia en Cataluña no ha variado en los últimos 40 años.

Tanto en Madrid como en Barcelona deben soplar nuevos aires. Ese viento fresco sólo lo pueden traer hombres nuevos, alejados del carrerismo y de los puentes de mando de esas diócesis en las últimas décadas. Como dice nuestro Prudentius: “Los que fueron la causa del hundimiento, no pueden ser los protagonistas del rescate de la Iglesia”.

Que al igual que fue una tremenda sorpresa la elección del papa Francisco, sea asimismo una tremenda sorpresa la elección de los nuevos arzobispos de Madrid y Barcelona. Si no fuere así, la renovación no va a llegar a nuestra iglesia local. 

Oriolt

19 comentarios:

  1. El enfoque de este artículo es propio de quien analiza un partido político y aplica a la Iglesia los criterios de renovación que a ellos se exige.

    En primer lugar, la siempre necesaria reforma de la Iglesia ha de referirse a la “desmundanización”. La misión de la Iglesia es ser instrumento de redención, para ello debe dejarse impregnar por la Palabra de Dios e introducir al mundo en la unión con Dios. Pero, como dijo Benedicto XVI, en el desarrollo histórico de la Iglesia se da también una tendencia de acomodación al mundo y de adaptación a sus criterios, y así se puede dar mayor importancia a la organización y a la institucionalización que a su verdadera misión. No se trata de "cambios de cara". Lo que la Iglesia requiere siempre es el esfuerzo de desprenderse de la secularización y el esfuerzo de purificación y de reforma interior; así puede vivir nuevamente su llamada al ministerio de la adoración de Dios y al servicio del prójimo.

    En segundo lugar, respecto a los nombramientos de obispos para las diócesis españolas vacantes, no se puede descalificar a prelados por el hecho de que tengan un largo currículo y atribuirles que sea resultado del “carrerismo”, ¿por qué no de su capacidad y trabajo al servicio de la Iglesia y de la misión de la Iglesia? ¿acaso no tenía currículo Mons. Bergoglio?. Lo que cuenta son los frutos. Y, en este sentido y por lo que se refiere al comentario sobre las diócesis de Madrid y Barcelona, hay que decir que la situación que dejan los prelados cesantes son casi abismales.

    Tercero, sobre la reforma de la Iglesia que impulsa el Papa Francisco. En esta web se ha puesto de manifiesto en más de una ocasión la preocupación por el rumbo incierto y la confusión reiteradamente creada en temas concretos. Por el momento, Francisco se muestra como un jesuita típico con el programa actual de la Compañía, incompatible con postulados de la doctrina católica que resultan demasiado rígidos para el relativismo de la sociedad contemporánea y que implica flexibilidad y ductilidad ante los valores no cuestionables. Cabe preguntarse si es este el camino de la reforma que necesita la Iglesia, más allá del éxito mediático de la persona con un comportamiento que se asemeja al de un manager moderno e informal.

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    1. Estoy de acuerdo en todo salvo en lo de las situaciones abismales de ambas diócesis. Hablando de frutos, dudo mucho que la de Madrid se asemeje en nada a la de Barcelona.

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    2. Corrección. “…y por lo que se refiere al comentario sobre las diócesis de Madrid y Barcelona, hay que decir que la situación que dejan los prelados cesantes son casi abismales”, debe decir:

      …y por lo que se refiere al comentario sobre las diócesis de Madrid y Barcelona, hay que decir que las diferencias en la situación que dejan los prelados cesantes son casi abismales.

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    3. Suscribo totalmente el párrafo tercero sobre la supuesta renovación que el Papa Francisco ha traído a la Iglesia. Cada día que pasa echo más de menos a Benedicto XVI.

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  2. Interesante artículo como siempre, Oriol. Seguro que no estaba en tu ánimo a la hora de redactar el artículo, pero bien vale la pena aclararlo aunque sea evidente: la Iglesia de Barcelona no tiene que ver nada con la de Madrid, nada. Al pastor que se le encomiende la diócesis madrileña se le hace un regalo, se le da una gran responsabilidad pero endulzada: una diócesis viva, afianzada y floreciente. En el que recaiga la mitra de Barcelona, recae el peso de la diócesis en plomo para que sea exorcizada, resucitada y transformada en oro.

    Cualquier diagnóstico que no sea más o menos éste en la búsqueda de candidatos para ambas diócesis está llamado al fracaso. Y además demostraría que las artes de nuestro arzobispo han hecho mella en la Santa Sede.

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  3. Tranquilos, tranquilidad tanto para el autor del articulo, como para el comentario.
    Dios nunca deja, ni dejara a su Iglesia.
    Los cálculos y los parametros humanos no sirven para encuadrar a la Iglesia Católica.
    El Papa Francisco, sabe y conoce de que pasta son los actuales obispos en muchos paises incluido España.
    No estoy de acuerdo que es un tipico jesuita, no olvidemos que por no aceptar los postulados de la teología de la liberación que si defendian muchos jesuitas, cuando termino de provincial, se planteo su expulsión de la orden, fue arrinconado a Cordoba para que confesara,...etc.
    Pero mira por donde el Señor lo quiso obispo auxiliar de Buenos Aires en aquellos momentos de prueba personal.

    Si bien se conoce que el Papa Francisco no desea nombrar para nuevos obispos a sacerdotes y/o religiosos que pongan por delante su carrera eclesiastica, también es cierto que no nombrara nuevos obispos por ser amigo de...
    Pero tampoco puede desaprovechar a obispos, ni cardenales que sirven y han servido a la Iglesia como ella quiere ser servida. Un ejemplo claro lo tenemos en el Cardenal Tarcisio Bertone, que sigue trabajando diariamente en la Santa Sede y con importantes cargos todavia.

    Este Papa es claro y no tiemblan las piernas para secularizar y apartar del ministerio sacerdotal y/o episcopal a sacerdotes y obispos que no se comportan, desde que llego a la silla de Pedro, ha actuado a día de hoy en 29 casos que se conozcan.

    Seria iluso creer y pensar que el Papa Francisco se mueve en los nombramientos episcopales por temas mediaticos y superficiales.
    En Madrid puede que no haya sorpresas, pero Barcelona en su momento el nombramiento tendra estas dos caracteristicas: no a la carrera eclesiastistica, y no a por ser amigo de...

    A rezar y ha confiar en el buen hacer del Papa Francisco, que todos quieren clasificar con esquemas antiguos, cuando él es nuevo por el E. Santo.

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    1. El programa actual de la Compañía de Jesús no es la Teología de la Liberación.

      Monseñor Bergoglio fue superior provincial de los jesuitas en Argentina, rector de su colegio universitario y de la Facultad de Filosofía de Buenos Aires. Fue obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires, después arzobispo coadjutor y posteriormente titular; vicepresidente y después presidente de la Conferencia Episcopal y Primado de Argentina. Creado Cardenal en 2001, formó parte de la Congregación para el Culto Divino, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, del Pontificio Consejo para la Familia, la Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Ordinario para el Sínodo de los Obispos.

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    2. "Este Papa es claro y no tiemblan las piernas para secularizar y apartar del ministerio sacerdotal y/o episcopal a sacerdotes y obispos que no se comportan, desde que llego a la silla de Pedro, ha actuado a día de hoy en 29 casos que se conozcan."

      Todo ello está en el activo de Francisco I, pero en Barcelona, hasta que no conozcamos al nuevo arzobispo, las prevenciones, para mí, son todas en relación al papa Francisco: muy bien sólo en palabreo y gesteos.

      Ver qué hace Francisco para creer, porque lo que ha hecho en la fiesta de las familias de este último domingo, enviar a Paglia a Sistach y abandonar a Rouco, es el peor de los augurios, sólo en el caso de que se interprete como apoyo a la línea Sistach y de rechazo a la posición Rouco, dado que Sistach es responsable de la catástrofe eclesial de Barcelona, con la mayor disminución de participación, vocaciones, disciplina y fidelidad que haya registrado la historia de la diócesis.

      Apartar del ministerio sacerdotal a escandalosos lo hace cualquiera que no quiera ser acusado de connivente. Lo verdaderamente importante son las normas de obligado cumplimiento que se darán en el Sínodo de las Familias y, en el caso de Barcelona, el nombramiento de su arzobispo, porque dará la persona para los próximos 10-15 años.

      Le recuerdo, anónimo de las 10:31, que la crisis católica de la archidiócesis de Barcelona y, por extensión, de la Tarraconense, es mucho más profunda de lo que usted, yo y GG puedan exponer, y no en temas graves, sino en cuestiones que diría plenamente básicas de Catecismo. Lo dijo Carles: entró en una diócesis enferma, y la dejó más enferma porque no quiso sanar, y Arasa dijo que los eclesiásticos del gobierno episcopal de Carles estaban descristianizados, y nada de esto no ha cambiado con Sistach.

      En definitiva, observando los escándalos del P. Pousa, el P. Maciel, el P. Kadarima, el P. David de Vargas, y de otros muchos sacerdotes y obispos de toda tendencia, me han llegado a plantear este razonamiento.

      En el Concilio Vaticano II se pensó que se hacía una reforma o revolución total de la iglesia a la carta, es decir, que un consagrado o teólogo asumía la personalidad de un personaje conservador o progresista.

      Acto seguido, debía de escoger las excepciones personales de tipo religioso y moral a la libre elección, a la carta: bufet libre.

      - ¿Qué avatar asume?
      - Cura carca, me gusta el dogma, el rito y la pompa
      - ¿Qué excepciones elige?
      - De sextum
      - Muy bien, firme aquí, luego recoge su copia y ya puede pasar el siguiente
      - Buenos días
      - Buenas, dígame, por favor ¿qué personaje escoge?
      - Progre, cumpliré la castidad como un carca para fastidiarlos y además, me encanta el populismo y activismo de lo social y el libreliturgismo
      - ¿Qué excepciones selecciona?
      - Todo lo progre moral: los demás, tienen plena libertad sexual y reproductiva y más aún, hacer lo que quiera en espiritualidad, liturgia y doctrina
      - De acuerdo, ponga su firma abajo a la derecha y espere que le daré la copia

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    3. Creo que GG tiene muy poco en cuenta a Dios.

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    4. Sr. Anónimo de las 07,51, Feliz 2014.

      No creo de GG tenga muy poco en cuenta a Dios. En primer lugar porque si no tuvieran en cuenta a Dios, no valdría la pena sufrir los quebraderos de cabeza que lleva consigo esta web.

      Una vez estaba en una libreria cristiana y había un libro que no merecía estar en tal lugar y se lo advertí al que representaba al jefe o encargado de la misma y me respondió, muy educadamente por cierto, que cada uno vive la fe a su manera. Con esa respuesta me dió la impresión que se había encontrado con clientes de todas tendencias.

      Sr. Anónimo, Germinans Germinabit, tiene muy presente que no se puede servir a dos señores, a Dios y al ...(aqui puede poner usted todo lo que puede apartarle Dios, llámese: dinero, poder, placer, etc. etc.)

      Si usted pone a Dios como centro de su vida, verá como todo lo demás estará su servicio para alcanzar el fin deseado, Dios. Y "Solo Dios basta", como decía nuestra gran Santa Teresa

      Si Dios es arrinconado a una perifería, aunque aparentenente y de forma efímera puedan salir bien las cosas, tarde o temprano se acaba pagando y los Sres. de GG, nos enseñan a través de sus diversos puntos de vista que no se puede sustituir a Dios por el ...(aqui puede poner el progresismo eclesial, la falta de autoridad de los Pastores, la falta de obediencia de los súbditos, la ambición de poder, etc. etc.)

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  4. "Que al igual que fue una tremenda sorpresa la elección del papa Francisco, sea asimismo una tremenda sorpresa la elección de los nuevos arzobispos de Madrid y Barcelona. Si no fuere así, la renovación no va a llegar a nuestra iglesia local."

    Hay que verlo, porque Barcelona es muy compleja.

    - Está la eclesiocatástrofe de las órdenes religiosas (los jesuitas primero) y de los párrocos, teólogos y profesores de religión, en todos sus ámbitos: espiritual, oración, litúrgia, biblismo, tradición y magisterio, sacramentos y sacramentales, mística, demonología, novísimos, devociones... y 1.000 cosas más con un millón añadido de regalo.

    - Está la opaca cuestión económica, como puede ser el patrimonio de las órdenes religiosas decadentes, del obispado, de la Sagrada Familia y el patrimonio del Hospital Sant Pau.

    - Está este complejo de los medios de comunicación y educación, además de los centros sociales.

    - Pero el principal problema está en el mismo Francisco, tal como afirma el anónimo de 02:09:

    "Por el momento, Francisco se muestra como un jesuita típico con el programa actual de la Compañía, incompatible con postulados de la doctrina católica que resultan demasiado rígidos para el relativismo de la sociedad contemporánea y que implica flexibilidad y ductilidad ante los valores no cuestionables."

    Francisco parece más bien populista, es decir, frases y gestos de gran impacto mediático mundial, pero tal como resalta el comentarista, en temas de la vida, la familia y el matrimonio, no los lleva al nivel tal como los llevaba Juan Pablo II y Benedicto XVI. Lo social mola; lo moral malo, problemas.

    Como demuestra su primera obra, Evangelii gaudium, lo suyo es lo social, que mueve y conmueve a más gente; la vida, la familia y el matrimonio parecen que le son temas secundarios y, aparentemente, molestos para su popularidad.

    Quizás porque debido a que el 70% del planeta vive en condiciones de pobreza, miseria y precariedad, y con la crisis, se añade la clase media, lo social es más popular, mientras que la vida y la familia es mucho menos popular, implicaría un gran escándalo y oposición entre la heterodoxia católica y las instituciones progresistas.

    Ya se verá en este año 2014.

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    1. Y tanto que será una sorpresa! Y grande! pero en Barcelona toca esperar todavía. Bonito el gesto del Papa en el Ángelus del domingo haciendo alusión a Barcelona y a la Sagrada Familia. Menudo jarrón para algunos... porque de madrid casi no dijo nada!

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  5. Excelente artículo que analiza certeramente la situación. En lo que respecta a la diócesis de Barcelona, todos sabemos de sobra el gran problema que tenemos planteado. La església catalanista ha hecho una peligrosa elección política que no sabemos cómo puede terminar; desde luego, la solución tendría que llegar a través de una profunda limpieza. La jerarquía y el clero catalanistas se han subido al carro de una descabellada aventura secesionsita que ya hace aguas por todas partes. La tradicional prudencia de los hombres de iglesia ha fallado rotundamente, arrastrando la buena fama de congregaciones respetables. Basta observar el escaparate de Llibrería Claret en fechas cercanas al 11-S, como si fuera un altar del separatismo,y algunos clérigos del Opus, como Joan Costa y Antoni M Oriol, y algunos jesuítas, digo algunos para ser benévolo, y otros de diferentes órdenes que deponen en Cataluña Cristiana, etc, y, por supuesto, la guinda montserratina que hasta utiliza la Misa televisada para lanzar un mensaje político de difusión de la consigna de la Generalitat, como ha sucedido recientemente, y el abad Soler y los obispos que tutelan el separatismo... Bueno, los frutos que cosechan son, entre otros, el aluvión de bajas en las cuotas periòdicas del Fons Comú Diocesá y el alejamiento de los fieles de actos eclesiales con tufo demasiado catalanista. La Providencia vela por la Iglesia. Confiamos en el Papa Francisco. La Iglesia Católica que peregrina en Cataluña, a la cual pertenecemos, saldrá adelante, superando todas las lacras políticas que han intentado afearla..., como ya superó otras tentaciones de mesianismo político en un pasado no muy lejano..., en cuyo triunfo rutiló la magna figura de San Juan Pablo II, al cual nos encomendamos. Laus Deo Virginique Matri.
    José de La Roda.

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  6. Sr. Oriolt, gracias por ese análisis de nuestra Iglesia y un deseo de felicidad para ese Año 2014 a punto de estrenar.

    Ciertamente, después de leer su artículo y los comentarios anteriores, vendrá bien recordar que "Jesucristo estará con nosotros hasta el fin del mundo", sin embargo no podemos olvidar que por ejemplo en tiempos de San Agustín, que vivió y murió en Hipona, actualmente, Annaba (Argelia) en el año 430, todo el norte de Africa era cristiano y ahora es practicamente musulmán y Jesucristo sigue con nosotros pero en otras latitudes, ...en donde le quieran recibir.

    Ya se que la sociedad en general y la familia como primera célula de la misma está pasando por momentos difíciles. La parte humana de la Iglesia, tampoco es ajena a ello, pues estamos inmersos en la sociedad que nos rodea.

    Lo que nos puede diferenciar a los creyentes es la esperanza cristiana que nos da el mismo Jesucristo y es desde este prisma que debemos mirar el pasado agradecidos a Dios, por los dones que nos ha dado durante este año que hoy terminamos, en especial, el de la vida tanto humana como espiritual y pedirle que en adelante le sepamos seguir en todo momento, seguros que siempre será lo mejor para nosotros.

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  7. En Barcelona, además hay una circunstancia y aunque las personas sondeadas sean un ejemplo y una guía, sencillez, servico, etc., han de tener muchas, muchísimas, fuerzas para decir que si. El Espítiru Santo ayuda mucho pero el miedo, pánico, a lo que hay en Barcelona y a no tener fuerzas, como BXVI ojo, están influyendo.
    Va para largo.

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  8. Que tengáis muy buen año 2014 todos los articulistas y comentaristas de la web. Que el año nuevo nos traiga buenas noticias a nuestras vidas y también a la Iglesia en Barcelona y en España.

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    1. Que siga el cardenal Sistach y que Rouco se vaya a sus cuarteles de invierno.

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  9. Por muy buena que sea la elección por el Papa Francisco, siempre habra que no le guste el nuevo Obispo de Barcelona.
    Igual que hay sacerdotes y laicos que no les gusta el Papa Francisco.
    Por muy superobispo que sea él solo no puede hacer nada.
    ¿Donde estan los fieles católicos de Barcelona?
    Somos menos y eso también repercute en la pastoral, grupos, movimientos, instituciones eclesiales.
    Solo hace falta asistir a algunas Misas en diferentes parroquias y centros de culto, no hay jóvenes, no asisten muchos fieles, y que edad media tienen los asistentes,...

    Los católicos en Barcelona empezamos a ser una minoria (como diria Benedicto XVI "minoria creativa"), esa es la pura y dura realidad.
    Y el nuevo obispo de Barcelona debera partir de esa realidad, hacer un nuevo mapa pastoral realista teniendo en cuenta con los sacerdotes y fieles laicos que puede contar. Y sobretodo no añorar tiempos pasados que se fueron y no volveran.
    Reorganizar y cerrar parroquias, suprimir misas con muy pocas personas, distribución nueva del clero, dar más responsabilidades diocesanas a fieles laicos,...
    Debemos encomendarlo desde el mismo momento de su nombramiento, porqué el pobre tendra una tarea ardua y dificil, porque los dos antecesores suyos no la hicieron.

    Y si saliera un mal nombramiento seguir rezando, a mi no me va a tambalear mi fe, yo la tengo puesta en N.S. Jesucristo que nunca me ha fallado.

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    1. Sr. Casals. gracias por su comentario y Feliz 2014.

      Usted empieza con: "Por muy buena que sea la elección por el Papa Francisco, siempre habra que no le guste el nuevo Obispo de Barcelona.
      Igual que hay sacerdotes y laicos que no les gusta el Papa Francisco.
      Por muy superobispo que sea él solo no puede hacer nada.
      ¿Donde estan los fieles católicos de Barcelona?

      Cuanta razón tiene. Ultimamente hemos tenido a Don Marcelo que tuvo que pedir el traslado porque literalmente lo expulsaron de la Diócesis, a Don Ricard. María Carles, le hicieron practicamente la vida imposible.

      En cuanto a los católicos de Barcelona, creo seguimos estando en las Parróquias y especialmente en las nuevas realidades eclesiales, eso sí con fe y perseverancia, no puestas en ningún hombre concreto, sino en Dios y entonces sabemos ver la Iglesia como esposa de Cristo.

      Tenemos que rezar mucho y procurar no dejar la formación con buenos mastros, que los hay, para estar al día y saber dar raxón de nuestra fe.

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