domingo, 30 de diciembre de 2012

¿Y qué tal si los que empujan a otros fuera de la iglesia, dieran el paso definitivo y se salieran ellos?

El otro día mi mujer, cooperante de Cáritas, me trae un artículo que empieza con esta afirmación: “ Una cosa es el movimiento fundado por Jesús durante su vida en Palestina, y otra la religión proclamada por el emperador Teodosio I ”. Va sin firma y sin referencia a la fuente. Ese artículo lo repartió entre los fieles, uno de los sacerdotes de la parroquia. Por como empieza, se ve bien claro que pretende ser un ataque en toda regla tanto a la Iglesia como a la religión católica. No deja títere con cabeza. Empieza por declarar a Dios Padre-Madre, reniega del sacerdocio, de la liturgia, de la estructura de la iglesia, de la jerarquía eclesiástica empezando por el Papa… de todo. En fin, que según este individuo, el fundador del cristianismo es Teodosio I.

No me ha costado dar con la web de procedencia del artículo. Me he pasado por ella y bueno, he encontrado una gran variedad no ya de matices sino de movimientos que más merecen ser catalogados como auténticas confesiones, que se proclaman seguidoras de Cristo todas ellas, pero cada uno a su manera (¡y qué maneras!). ¡Y es ahí donde se abrevan algunos (lamentablemente muchos) de nuestros sacerdotes, religiosos y religiosas!

No es mi intención hacer promoción del artículo ni de la web en cuestión, sino que me detendré únicamente en la enorme gravedad del hecho de que tengamos que sufrir en nuestras parroquias a sacerdotes que van frontalmente contra la doctrina de la Iglesia y contra la misma Iglesia. Y no les basta hablar y predicar, que al fin y al cabo la palabra pronunciada vuela, y siempre le cabe a uno el consuelo de pensar que ha oído o que ha interpretado mal; que es imposible que el cura haya dicho eso (barbaridades, a veces, de enorme calibre: auténticas herejías).

Digo que no les basta hablar, sino que además se permiten reproducir textos que atentan contra la Iglesia y contra su magisterio, y repartirlos entre los fieles. Con el agravante de que esos curas están abonados únicamente a ese género de literatura y es la única que promocionan entre los fieles. Una literatura por cierto, en la que se transparenta el lamentable bagaje de cultura religiosa de que les proveyeron en su etapa de seminario. Y por supuesto, información descaradamente sesgada y escorada por el lado que más reniega de la Iglesia.

La pregunta que me hago de inmediato: ¿qué hace un cura promoviendo estas doctrinas entre los fieles? La primera conclusión que saca uno al recibir semejante artículo de un sacerdote, precisamente de un sacerdote (un artículo que además niega de plano la razón de ser del sacerdocio) es que ese tal o sufre un severo desdoblamiento de personalidad; o es un infiltrado del enemigo para torpedear la iglesia desde dentro; o es un pobre paniaguado: tan pobre que es incapaz de procurarse recursos para subsistir, y vive de los pobrísimos recursos económicos que le proporciona la iglesia. Y tan menguado, que para darse vidilla y ser alguien, necesita además mantenerse en la condición por la que alguien se fija en él y le escucha: que es la de ser miembro de la Iglesia a la que ataca.

Es decir que lo que realmente vende ese tal, es su “valentía” de atacar a la Iglesia desde dentro, como miembro “crítico” de la misma. Una valentía que los enemigos de la Iglesia aplauden entusiasmados y corean en sus medios. Y que elevan a la condición de heroica cuando alcanza caracteres de traición. Significa esto que la disidencia que tan a menudo se denuncia desde esta publicación, no se limita ni mucho menos a las vacas sagradas, tan mediáticas por su flagrante contradicción entre lo que ofrecen las ondas vídeo y lo que emiten las ondas audio, sino que hay por ahí mucho becerrillo suelto que las emula y las imita dócilmente. El del sacerdote de referencia repartiendo un artículo subversivo contra la Iglesia, es un ejemplo de francotirador. Pero no está solo. Los medios propios de la Iglesia local, sienten por esta línea un amor y una predilección muy especiales.
Y una vez más nos preguntamos los fieles con enorme dolor de corazón: ¿cómo es posible que sean ordenados como sacerdotes católicos, individuos que en todo caso encajarían perfectamente en alguna de las muchas iglesias protestantes, en el supuesto de que éstas los aceptasen? La Iglesia católica no está por el “libre examen” que da lugar en el protestantismo a tantas iglesias como opiniones. Si la Iglesia no está por el libre examen, sino que al contrario tiene una unidad de magisterio, ¿qué hacen en la Iglesia católica esos forofos del máximo dogma del protestantismo?

¿Eh que cuando el cargo público de un partido se aparta de las opiniones o las conductas que comparten todos sus militantes, no tarda en recibir de sus superiores jerárquicos la invitación de irse al partido que sostiene esas opiniones divergentes? Las puertas están abiertas para dejar salir al disidente. ¿Acaso no lo están también en la Iglesia católica?

¿Cómo entender pues que la jerarquía eclesiástica se desentienda de las barbaridades que dicen y escriben miembros consagrados de su jurisdicción como si la cosa no fuera con ellos? Si no es una prioridad vigilar que no se corrompa la doctrina de la Iglesia por parte de quienes ejercen el ministerio de la palabra; si eso no es una prioridad para los obispos y superiores de las congregaciones religiosas, ¿a qué otras prioridades dedican sus desvelos pastorales? Porque realmente es muy difícil imaginar para un obispo una prioridad que esté por encima de ésta. Ya está bien de pastores que saben con absoluta certeza que tienen puestos lobos a guardar las ovejas que Dios les confió, y no hacen absolutamente nada. Es un panorama ciertamente descorazonador.¿Que insistimos mucho en estas páginas denunciando este terrible drama? Es cierto, insistimos mucho, pero no demasiado; al menos no lo bastante como para que recupere sensibilidad el corazón insensible de los obispos. ¿Creen de verdad que lo mejor es no hacer nada? ¿No podrían invitar al menos a los que tan ostensiblemente traicionan a la Iglesia a que dieran el paso definitivo y se salieran de ella?

Es un deber de coherencia: los que predican y actúan contra la Iglesia, pero que no están dispuestos a dejar de vivir de ella, tendrían que tener el valor de abandonarla. Y los que tienen como deber sagrado ejercer de pastores, tienen el deber de ayudarles a dar ese paso: por el bien de la Iglesia.

Cesáreo Marítimo

19 comentarios:

  1. A mi no me sorprende en absoluto lo que acabais de relatar,si dia si y otro tambien ,vemos los obispos que se están dedicando ,en lugar de conservar y aumentar el rebaño a dividirlo con su marginación a parte del mismo y sinceramente creo que no están por lo que le han encomendado ,están por otras historias y por quedar bien con la clase dominante.Por lo tanto ésto que explicais es normal y va a mucho peor.Algún obispo debería dejarlo y dedicarse a otras cosas y que otros pastores cuiden de TODO el rebaño del SEÑOR

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  2. Aqui podemos aplicar aquella sentencia de Jesús, sobre el escándalo, "el que escandalizare a uno de esos pequeños, más le valiera que le atasen una rueda de molino al cuello y lo echasen al mar". Ya sabemos que Dios tiene una misericordia infinita y espera pacientemente el arrepentimiento del pecador, pero eso no es contrario a que los fieles mejor formados y sobretodo nuestros pastores tomen cartas en el asunto. sobre esos personajes, para que no hagan más daño a otras almas.

    Por otra parte, creo que a pesar de nuestros pecados, el Espíritu Santo Sigue asistiendo a la santa Madre Iglesia Católica de forma continua al Santo Padre y la mayoria de Obispos y Sacerdotes que estan en comunión con el Vicario de Cristo. ¿Qué por desgracía tenemos algún Judas entre nosotros? También lo tuvo Jesús.

    Aparte de esas consideraciones, creo que compete al Obispo del lugar, saber que es lo que se enseña a los futuros sacerdotes. Y si hay algún profesor o teólogo como ocurre en nuestro seminario que enseña o que comenta con sus alumnos seminaristas, que no existe el infierno, debería ser apartado de la enseñanza. De ese libro, onjeto del artículo de hoy, los católicos, no deberiamos comprar ninguno, pero basta que se trate de algo contra la Iglesia, ya veremos como dentro de poco ya saldrá una segunda edición u otra traducida al catalán. De esa forma es imposible prosperar en la vida espiritual. Tendríamos que promocionar por ejemplo el último libro de María Vallejo-Nájera,
    "Cielo e Infierno, Verdades de Dios".

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    1. La fuente original de este artículo (Andalucía), a fecha de hoy, no se encuentra en internet, ni tampoco la página principal ni el sitio ni nada, de momento.

      Por lo que parece, el articulista de este Teodosio como desconocido fundador de la Iglesia Católica, tiene una triple ignorancia:

      - confunde la historia
      - ignora la teología
      - ignora el Catecismo de la Iglesia Católica


      Afortunadamente, la ígnara estulticia de los que denigran a la Iglesia permite que no hagan más daño.

      Años atrás, quien estaba de moda como creadores de la Iglesia fueron Pablo, en su condición de ilustre apopléjico, y el emperador Constantino, en su condición de guerracivilista.

      Ahora parece que se han cansado de los mismos nombres y de la escasa repercusión, y han introducido ahora a este Teodosio.

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    2. muy bien, comparto su opinion, gracias por el libro, no lo sabia, lo compraré-

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  3. Historiador indignado31 de diciembre de 2012, 1:12

    En primer lugar querría pedir a los encargados de Germinans la retirada de la imagen que encabeza este artículo porque, tal y como he visto en alguno de loa comentarios, puede llevar a equívocos, ya que no se trata de el libro del Dr. Gonzalo Bravo sobre Teodosio, sino de un artículo que nada tiene que ver con esta biografía publicada en 2010. Pido por ello su retirada y propongo una imagen arqueológica cono el "disco de Teodosio" o la imagen del emperador en el circo de Constantinopla.

    En segundo lugar debo decir que por morbo he buscado el artículo. No he llegado a acabar el primer párrafo. Había tantas imprecisiones históricas que no merece la pena ni tenerlo en cuenta.
    Confunde el edicto de tolerancia (promulgado por Galerio en el 311 y que "toleraba" el culto cristiano) con el edicto de Milán (promulgado por Constantino y Licinio en el 313 y que da libertad de culto a los cristianos). Parecen iguales pero son muy diferente.
    Y aún peor dice que Teodosio era hijo de Constantino!!! Me he llevado las manos a la cabeza ante tanta chorrada, ¿que fue de Constantino II, Juliano el Apóstata, Valentiniano...? En fin, que la incultura en estos casos es mala consejera. Cualquier persona puede creerse esto si se lo venden y ahí está lo malo.
    Católicos, hay que estudiar o nos venderán cualquier día que Jesús practicaba zen en el desierto y nos lo creeremos.
    Feliz año 2013! Que Dios nos bendiga!

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  4. Pero de que sacerdote y parroquia se trata? Se debe hacer público para que el Cardenal tome las medidas oportunas

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  5. Feligres de Barcelona31 de diciembre de 2012, 11:15

    Totalmente de acuerdo hay sacerdotes diocesanos, y religiosos y religiosas que por coherencia con sus ideas contrarias al Magisterio y la Doctrina Católica deberian dejar su "modus vivendi".
    Lo que pasa es que muchos les da panico tener que vivir de un trabajo, de un sueldo, de la lucha diaria profesional, la competividad, la profesionalidad,...

    Los obispos saben y conocen que tienen algunos sacerdotes así en sus diócesis, pero no se atreven a actuar les tienen miedo, miran para otro lado.

    En Barcelona hay un Vicario que quita imágenes de la Iglesia, los feligreses estan escandalizados con algunas predicaciones en contra del rosario, los santos, la Virgen María, los angeles,...
    ¿Porqué ordenaron sacerdote a ese señor.?, ¿En que cree?, ¿Tiene fe?, ¿Reza?,...
    Un sacerdote puede hacer mucho bien, pero también mucho daño con sus actuaciones ministeriales pastorales.

    Esto no es nuevo.
    Hace años que dura en Barcelona.
    Por suerte algunos ya se jubilaron, otros murieron, y cada vez son más minoritarios.
    Algunos son religiosos, y sus superiores tampoco hacen nada.

    Los nuevos sacerdotes ordenados en los últimos años por suerte para los fieles tienen más madurez humana (tienen experiencia profesional, estudios civiles,...) y por tanto cuando deciden que Dios le ha llamado se toman sus estudios teológicos, su formación, y su nueva vocación con más seriedad y dejan todas las seguridades de la vida civil para seguir de verdad a Cristo en su Iglesia Católica.
    A estos no los he visto repartir y dar mensajes contrarios a la Iglesia.
    Gracias a Dios.

    Ya Benedicto XVI en su último viaje realizado a Fatima dijo que estuvieramos vigilantes contra los enemigos de la Iglesia que habia dentro. Me preocupan más que los de fuera añadio.

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  6. Para locuras aquí encontrarás más: http://luterofedeli.wordpress.com

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  7. Rogamos que los Obispos se pongas las pilas, sean Pastores y no otra cosa. Que Dios nos bendiga ¡Feliz Nuevo Año del Señor 2013!

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  8. Lo preocupante es la inacción de su Obispo (o, mejor, Arzobispo). Perros mudos.
    Y lo peor: el escándalo y el daño a la fe de los sencillos (y de todos).
    El problema está tan extendido que se parece a la crisis arriana.
    Dios nos auxilie.

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  9. ¿Contra la doctrina de la Iglesia y contra la misma Iglesia?
    Por desgracia para la iglesia, poco o nada tiene que ver la doctrina de la iglesia con lo que hace la cúpula que la dirige. Digo dirige y no gobernar.

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  10. Volvemos al origen de tantas y tantas herejías: la búsqueda de la "original pureza evangélica". Como si los tiempos no cambiaran, como si las ideas nuevas no exigieran soluciones nuevas. Lo peor de todo es que ese mismo mal prende a veces en la propia Iglesia.

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  11. Otra vez la búsqueda de una pretendida "pureza evangélica original", origen de tantas y tantas herejías. Como si los tiempos nuevos no exigieran soluciones nuevas. Como si nada hubiera cambiado desde el siglo I.
    PD para "historiador indignado": dejando de lado que no vale la pena indignarse por una ilustración, si se hubiera leído el artículo hubiera visto que todas la inexactitudes que señala (y no sé de dónde saca alguna) son atribuibles al panfleto en cuestión, no al artículo.

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    1. historiador indignado1 de enero de 2013, 3:52

      Mi indignación no es por la imagen, es secundario, eso sólo lo decía para evitar malos entendidos, como he visto en algún comentario que cree que es ese libro el que dice semejantes barbaridades. Era un simple apunte.
      Mi indignación viene del artículo al que hace referencia Cesareo Marítimo, cuyas inexactitudes y herejias hacen que me indigne, no por la imagen, que sólo es un apunte. Y el problema es que mucho cristiano, leyendolo acabe creyéndoselo y ahí también me indigno.
      Feliz año a todos!

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  12. juan manuel ramilo costas31 de diciembre de 2012, 13:24

    ¿Para que el cardenal tome las medidas oportunas?Me da un ataque de risa solo de pensarlo.Eso de tomar medidas es cosa de sastres y su eminencia no se rebaja a tales menesteres y mas aun en tiempo de descuento, pues sabe que en doce meses sera relevado de su cargo.

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  13. Nuestro amado Cardenal, se encontró hace unos días con un problema, el vicario de la Basílica de la Mercé, mejicano, fue reclamado por su Obispo y a los pocos días el rector sufrió un infarto, y la Basílica se quedó sin sacerdotes, ¿qué hizo nuestro amado cardenal? Llamar a la Prelatura de la Santa Cruz y OPUS DEI, ya que según dijo, estaba SIN SACERDOTES, la prelatura le cedió unos sacerdotes aumentando su actividad, ahora trinan (tres misas diarias) y se pasan unas 9 horas diarias en el Confesionario. NO sé como nuestro Cardenal arreglará esto pero muchas congregaciones religiosas del centro histórico de Barcelona, se han quedado sin liturgia.
    O sea que nuestro amado Cardenal, NO TIENE SACERDOTES para la Basílica de la Mercé, Patrona y Princesa de Barcelona o es que los que aún le quedan no quieren ser sacerdotes de entrega a los otros sino solo de horas convenidas?

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    1. Hoy más que mañana31 de diciembre de 2012, 21:42

      Feliz 1913, y que el próximo 1814 sea mejor que este 2012 que dejamos.

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  14. Me parece que ya va siendo hora de que dejemos de quejarnos y pasemos a la acción. Y la acción es obigar a que estos falsos sacerdotes sean apartados de us funciones en las parroquias o dejar de acudir a ellas, ni más, ni menos.

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  15. El artículo de Jesús Gil García en "Redes Cristianas", postula, a pesar de sus inexactitudes, la revolución del cristianismo en el siglo IV. No tiene nada de bárbaro considerarla la religión del imperio romano.

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