jueves, 31 de mayo de 2012

Abortar en Sant Pau

Descripción: http://www.abc.es/Media/201106/21/OBJ2578725_1--644x446.jpg Veo en Internet que en el ABC (7-5-12) de Sevilla se informa sobre un hecho insólito: una paciente del Hospital de San Pablo, de Barcelona, se quedó de piedra cuando en la consulta sobre los riesgos que a causa de su enfermedad podrían correr ella y la criatura en caso de embarazo, tanto la enfermera como el médico le dijeron que no tenía por qué preocuparse, porque aunque por su edad no estaba indicada la amniocentesis, teniendo la enfermedad que tiene y viéndose obligada a medicarse con medicamentos que podrían resultar peligrosos para el feto, se la practicarían, y según el diagnóstico resultante la harían abortar.

Lo insólito, la auténtica noticia es que una mujer católica se escandalizara de que en un hospital católico le propusieran un aborto como la cosa más natural del mundo. Porque es público y notorio que nadie pone el grito en el cielo porque en hospitales católicos, de cuyos patronatos forma parte la Iglesia, hayan acogido el aborto con entusiasmo no disimulado. Los hay que ni se inmutan por esto, y los hay que no pareciéndoles bien, hasta lo entienden y lo justifican. 

Es la conciencia abortista que ha calado también en las conciencias católicas. En unas por acción, sin el menor escrúpulo, porque no faltan en las filas de la Iglesia quienes predican a favor del aborto; y los hay en mucho mayor número por omisión, porque aunque estén contra el aborto, no se ven con ánimos de ir a contracorriente. Tan es así, que los medios de comunicación aquí en Cataluña consideran que el ser antiabortista es una característica de los ultracatólicos; pero en absoluto de los católicos moderados o normales (se supone que moderadamente católicos). Y el clero, con la jerarquía a la cabeza, en su inmensa mayoría están pegados al terreno: se manchan con su mismo polvo y lucen por tanto sus mismos colores. Uno de ellos el progreso, del que es pieza importante el aborto. Por eso es lógico que no quieran señalarse como antiabortistas. 

La mujer, evidentemente, se escandalizó: porque convencida de que estaba en manos de un hospital bajo la tutela de la Iglesia, aquella propuesta le sonó como una traición a los más sagrados principios que ésta profesa y predica (según el mejor saber y entender de la pobre mujer). Bienaventurada por no haber perdido la capacidad de escandalizarse y de indignarse. Y para más inri se trataba de uno de esos abortos de película de horror: de esos abortos con saña, que en imágenes salen espeluznantes. Un bebé que bien podría alcanzar la edad de seis meses. ¡Sin ningún problema! Para nadie, menos para esa pobre mujer asustadiza.

Y veo en Libertad Digital que el obispo Novell se pregunta cómo es posible que nuestra sociedad se ponga en pie de guerra porque se ha liquidado a un perro de dos tiros, y sin embargo esa misma sociedad que encima presume de ilustrada y de buena conciencia, contempla con total indiferencia cómo se liquidan todos los días centenares de niños no nacidos, por métodos más sanguinarios que los dos tiros de gracia.

Hoy estamos dispuestos a entender demasiadas cosas que no se entienden, porque no cuadran de ninguna manera: por ejemplo, el aborto. ¿Cómo es posible que se nos rompa el alma viendo matar a un animal y que a las mismas personas sensibilísimas ante el sufrimiento del perro, no nos horrorice el aborto? ¿Cómo que no nos interesa nada el sufrimiento del niño al ser descuartizado o envenenado en el vientre de su madre? Y no se trata de que el aborto nos produzca indiferencia, y nos resbalen los métodos mediante los cuales se lleva a cabo, sino que hasta nos sentimos empujados a defender incluso con entusiasmo que se pueda matar a un niño con tal que no haya nacido aún, y sin que nos importe a cuánta tortura tengamos que recurrir para asegurarnos de que esa criatura humana no nace (porque eso sí que sería delito), sino que realmente es abortada? Sí, la cuestión legal es que dentro del vientre de la madre podemos hacerle a la criatura lo que nos dé la gana (por aquello de los ojos que no ven, que encima es mentira), mientras que una vez que sale vivo del vientre, es decir una vez que nace, ya es delito torturarlo y matarlo. 

Descripción: http://www.amicspaola.com/pubimg/Image/maniweb2.jpg¡Es tanta y tanta la hipocresía que se cultiva en la Iglesia! Y éste del aborto es uno de los temas en que más resplandece la distancia entre lo que se dice (con la boca pequeña, para que no nos tilden de ultracatólicos) y lo que se hace. Y sobre todo, lo que se deja de hacer. El pecado de omisión, tan bien cubierto por el silencio.

Entonces, ¿me lo practicarían aquí (el aborto) pese a ser un hospital católico? Y la respuesta fue: “ Claro, habría que mirarlo, pero podría ser aquí. Le ayudaremos como hemos ayudado a otras muchas jóvenes. ” Y la buena mujer comenta a continuación: “ Desde entonces ya no soy feliz yendo al Sant Pau. Ésa es la triste realidad, que ni tan siquiera en hospitales que tendrían que ser territorio libre de abortos; ni siquiera en los hospitales de la Iglesia convertidos en patronatos con participación civil; ni siquiera en esos hospitales está segura la mujer embarazada de que no la empujarán al aborto.

¿No explica esto suficientemente que un puñado de católicos consecuentes se reúnan todos los meses el día 25 (en conmemoración de la fiesta de la Encarnación el 25 de marzo) delante del hospital de San Pablo y avanzando desde ahí hasta la Sagrada Familia rezando el rosario? Es la fórmula singular de la marcha por la Vida en Barcelona. Para muchísimos, eso es cosa de ultracatólicos. Para un católico normal (de perfil bajo, medianamente católico) ésa no es una preocupación importante. Tiene otras muchas causas por las que salir a la calle (pero no sale por ninguna).

Y bueno, uniéndonos a la imponente marea antiabortista que crece en todo el mundo, estuvimos también en la Marcha por la Vida que se celebró en Roma el 13 de mayo, como representación y testimonio de cómo se vive esta lucha en Barcelona, en el corazón de la Iglesia, en Roma.  

Cesáreo Marítimo

23 comentarios:

  1. Cesáreo: abortar en Sant Pau, Granollers, Sant Celoni -con pastillas- y en San Juan de Dios. Todo un elenco de abortorios eclesiales para vergüenza -si aún la tienen- de los Sres. Obispos.

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  2. Ya saben en Europa y hasta en América lo que aquí se cuece: hipocresía, perfil bajo y buenrollismo al precio que sea. También, por supuesto, al precio de la vida de los no nacidos

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  3. Los homicidas a conciencia creen que, porque se expresan como ‘moderadamente católicos’, se transforman en sólo moderadamente psicópatas. H.C.

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  4. Esto es una vergüenza los quehan puesto un recurso de inconstitucionalidad a la ley del aborto, siguen diciendo que hay que financiarla en pleno momento en que tantos recortes por todos los frentes.O sea que tenemos que pagar el dichosos co-pago, pero para ,MATAR un ser humano o un cambio de sexo tenemos que pagarlo entre todos.No tienen perdón de Dios.

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    1. El famoso recurso no es otra cosa que una estrategia de subterfugio. El PP ha prometido el oro y el moro con lo de la ley del aborto, pero hace todos los amagos del mundo de esperar a que el TC se pronuncie al respecto para abolir la "Ley Aído". No es necesaria en absoluto esta pronunciación, que nunca se ha requerido para derogar ninguna otra ley de las muchas que han quedado en este estado.
      Nos están engañando como a chinos, pero son tan abortistas como el PSOE, aunque mucho más cobardes.

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    2. Iñigo, tienes toda la razón...yo no le he votado al pp ni a ningún partido, me he dado cuenta que "son los mismos prros pero con distinto collar"

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  5. "la auténtica noticia es que una mujer católica se escandalizara de que en un hospital católico le propusieran un aborto como la cosa más natural del mundo"
    Es que alguien se cree aún que el Hospital de Sant Pau es católico.
    De católico solo tiene el nombre.
    Que diferencia con EE.UU. donde los hospitales al recibir al paciente lo primero que le dan es una carta-documento donde queda claro la ideologia, y los métodos médicos que se emplearan de acuerdo a esos principios eticos y morales.
    Yo encuentro a faltar en Barcelona un Hospital que al entrar me dijeran esta Ud. en un hospital católico y aquí se actua de acuerdo a los principios, doctrina, y moral católicas.
    En España un hospital que es y actua asi es la Clínica Universitaria de Navarra.

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    1. M4e interesa especialmentre 4esto que dic4es de la Clínica Universitaria de Navarra. ¿Puedes enlazarme alguna web al respecto?. Creo que podríamos movernos para exigirlo en los hospitales de los que hablamos.

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    2. Gracias, Martín. Es una web que merece la pena visitar.
      No queda enlazada al poner el comentario, pero quien quiera hacerlo, seleccio0na la URL, le da al lado derecho del ratón y encontrará la opción "Buscar con google".

      Anonimo de las 13'17

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  6. Otra vez más, cabe señalar, que la responsabilidad recae en los obispos y en los superiores religiosos.

    Si esto sucede es porque la batalla de las ideas, en el campo de la conciencias, ya ha sido ganada por la cultura de la muerte y sus compañeros de viaje (hedonismo, materialismo, individualismo...).

    La realidad del aborto en nuestro país no responde sólo a la permisividad legal ante el mismo sinó a la desconsideración y falta de apoyo a la maternidad y a la paternidad. Desconsideración que se traduce en legislaciones laborales, en horarios y jornadas de trabajo, en políticas en sanidad y servicios sociales orientadas, tanto en lo público como en lo privado, en los laico y en lo religioso, al control de natalidad y al aborto y no, a la asistencia integral a la maternidad y a la paternidad.

    Tampoco ayuda el precio de la vivienda, tanto de alquiler como de compra, en muchas ciudades de nuestro país. La escasa oferta de guarderías y los impedimentos administrativos para acceder a la educación deseada en la primera infancia tampoco favorecen. Y la gestión política de la actual crisis no hace más que empeorar estas condiciones.

    Nuestro país se ha desarrollado dando la espalda a la natalidad. El aborto es una consecuencia de ello. En mi opinión, debe corregirse lo primero, desde la política, si queremos menos aborto y más natalidad.

    Saludos

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  7. Quweridos amigos de Germinans, yo sí acuso al cardenal Martínez de no haber respondido al infame informe "Consideraciones sobre el embrión humano" editado por el Instituto Borja de Bioética, dependiente de la Ramon Lull. En esa informe infame no se apela a ningún criterio objetivo de moralidad, sino explícitamente al consenso entre los miembros del comité. Es decir, una suerte de común denominador entre el defensor del aborto libre en cualquier instante y el que sólo lo admitiría en algunos casos y a plazos. Entre uno y otro hagamos la media. No que la muerte del inocente sea un crimen. No, la ética es, en esa mentalidad del Borja, consenso, apaño. Es una vergüenza que se tome por doctrina de la Iglesia, y por tanto se sustancie luego en la praxis de distintos hospitales dependientes de la Iglesia. Tienen coartada doctrinal. Lo que resulta perverso. Convendría que los católicos tuvieran las ideas claras a este respecto: no son los médicos los responsables últimos, aunque también ellos deben atenerse a su deontología hipocrática (recuérdese el Juramento: no provocaré aborto alguno), sino el Cardenal que indica a esos centros las pautas del Instiututo Borja. Por cierto, la interpretación de los fundamentos biológicos de la personalidad en el documento mencionado recogidos son de traca. Se dice por ejemplo que puesto que existen muchos abortos naturales antes de la implantación, no debe considerarse esa fase previa como genuinamente humana. Ahí queda eso. Yo no acuso a los médicos. Acuso al cardenal. A mí sus palabras sobre el aborto me suenan hueras. Lo importante es la obra. Y la obra es la permisividad doctrinal de aborto. Ni que decir tiene que autorizo a Germinans a declarar mi nombre si se lo solicitan del arzobispado. Sigo firmando anónimo por solidaridad con los perseguidos.

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    1. Sé quién eres, anónimo. Me sumo a tu iniciativa porque confío en tí, lo que puedo hacer por tu buena trayectoria. Aquí queda mi nombre, para lo que fuera menester. Ya sabéis quién soy y tenéis mi contacto.

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  8. En la actual Iglesia en Cataluña (donde también, como dijo Nuestro Señor, conviven el trigo con la cizaña) deben diferenciarse, al menos, cuatro tipos de "católicos" laicos y consagrados:
    - Los progresistas (Forcades, Caram, Pousa, etc). Profesan todas las doctrinas propias del Espiritu del mundo en el siglo presente. No creo que ni en lo formal ni en lo material se les pueda considerar católicos. Como mucho algunos serán protestantes liberales. Son los del espiritu de ruptura del concilio, "els fills del Concili", vamos. Creo que siguen el la Iglesia por inercia y cobardía (no se atreven a fundar su propia comunidad), para disfrutar de los medios materiales, y por la abundancia de fieles que contribuyen a alimentar su ego. Buena parte de los llamados cristianos sociales (los que recucen la labor de la Iglesia a acción social) han acabado recabando en este espacio.
    1- Los nacionalistas (Reger, Vives, etc). Hoy practicamente todos, siguiendo al pucholet y sus secuaces, son ya ultranacionalistas (independentistas). Suelen ver la Iglesia como un instrumento más del movimiento independentista. Para ellos la Iglesia debe estar al servicio de la construcción nacional, de la Gran Cataluña (dels Països Catalans). En su mundo, Cristo queda en un muy segundo lugar, si es que ya no lo han olvidado del todo. Hoy la práctica totalidad de progresistas se han convertido también en ultranacionalistas, y los ultranacionalistas tienden cada vez más a asumir la moral progresista (ver, por ejemplo, CIU), es decir, ambos grupos convergen cada vez más en el culto al actual Baal (la nació i el progressisme).
    2- Los católicos pacatos o cobardones. Son católicos, pero rebosan temores y respestos humanos. Siempre se sienten con la necesidad de hacerse perdonar el no pertenecer a ninguno de los anteriores grupos. Algunos (aquí caen algunos incluso en el Opus Dei), para hacerse perdonar el no ser nacionalprogresistas, procuran darse al menos un barniz nacionalista (esto les parece menos grave que el adoptar la ideología progresista). El problema es que este barniz cada vez debe tener más color y pronto puede acabar, como ocurrio con los primeros nacionalistas, en la idolatría a la Nació, y en la ideología esencialista y excluyente propia del nacionalismo, lo que acabará matando la fe y aboncando también al progresismo (por la segunda vía).

    .... continua en el siguiente comentario ....

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  9. ... viene del comentario anterior ...

    3- Los simplemente católicos (por razones de seguridad, no se ofrecen ejemplos), también llamados por los dos primeros grupos, ultracatólicos. Aunque a veces también tienen miedo, no se resignan a desvirtuar la fe que han recibido, y para ello han desarrollado un fino instinto de rechazo a todas las acechanzas de los dos primeros grupos. Aunque no exentos de pecados y equivocaciones, son conscientes de que se debe intentar ser plenamente católico, sin renuncias, que no se puede ser católico a medias, pues a los tibios Dios los vomitará. Se sienten profundamente catalanes, enlazados con la milenaria tradición cristiana de estas tierras, y, por ello, también españoles, pues un católico no puede odiar sino amar a una nación que ha hecho tanto por la Iglesia como es España. Por ello, los nacionalistas los acusan de españolístas, como si el no ser nacionalistas catalanes los conviertiera necesariamente nacionalistas españoles. Y los progresistas los consideran carcas o ultramontanos. Son conscientes de que siempre deberán vivir en la marginalidad (sin cargos ni posiciones de notoriedad y absteniéndose de manifestar sus opiniones en determinados ambientes, es decir, con sus libertades civiles y políticas necesariamente limitadas en el espacio público) y que su existencia es difícilmente tolerada por los dos grupos anteriores que no les perdonan el no ser nacionalistas ni progresistas. Han aprendido a considerar esta cruz como participación en la pasión del Señor, por ello, no la ven tanto una carga como una forma de corredención.

    4- Los católicos mártires. Participan de las características de los católicos, pero además proclaman abierta y desafiantemente su fe en el espacio público, sin miedo a las represalias. Son un desafío para todos. Proclaman su fe con heroicidad manifiesta, y frecuentemente preocupan a los demás que temen las consecuencias que su osadía pueda tener para todos. Ello los convierte frecuentemente en molestos, incluso, para los católicos que secretamente los admiran. Los provida militantes pertenecen claramente a este grupo.

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  10. Certero comentario Indibil, gracias

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  11. Esto es una gran cloaca y hace muy mal holor.
    Todos los que miran para otro lado siendo responsables dentro de la Santa Madre Iglesia son tan responsables como el carnicero que hace el acto material del aborto.Por lo tanto dejemonos de cuentos y pañitos calientes y al pan pan y al vino vino.Cardenal,Obispos,sacerdotes etc etc ,indignos de llamarse discipulos de Jesús por que EL no enseñó a matar.INDIGNOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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  12. En el semanario de Cataluña Cristiana, edición del 3 de junio de 2012, página 13, en "Signos de Hoy", Lluís Serra Llansana afirma que agradeció y dio la mano a Taltavull del SIMCOS por su nota "Por una comunicación objetiva y eficaz", dirigida implícitamente contra GG. Él también se refiere indirectamente a GG, y dice que espera su reacción, quizás a base de "golpes de cola como animales heridos de muerte"; luego insinúa que GG es un "áspid que saca su veneno".

    El libro del eneagrama de Llansana ("Lluís Serra Llansana. El Eneagrama de las pasiones. Anatomía psicológica de las pasiones dominantes, La Teca, 2012") no es católico porque es gnóstico ("Jesús, Portador del Agua de la Vida"); no es científico para la Psicología; es ocultista porque procede del armenio Gurdjieff (eneagrama del Cuarto Camino); contiene errores del psicologismo teológico (como la confusión jungiana en Anselm Grün: infocatolica.com/?t=opinion&cod=11774); y es un método largo y costoso, que requiere de un curso de iniciación y de sucesivos talleres de perfeccionamiento.

    El problema de la Iglesia catalana es triple: su politización nacionalista, su progresismo protestante teológico y moral, y la infiltración de la falsa y demoníaca espiritualidad de la New Age.

    Y la condena de GG se entiende como la típica persecución del profeta en su función de denunciador de una situación religiosa escandalosa. Unos ejemplos:

    - En Ezequiel 8, el profeta ve en el Templo de Jerusalén (símbolo de la Iglesia catalana) lo siguiente: la probable estatua de Estarté introducida por Manasés; 70 ancianos de Israel inciensando representaciones de reptiles y animales repugnantes y basuras idolátricas gravadas en las paredes; mujeres plañendo al Dios asirio-babilónico Tamuz-Adonis; 25 hombres de espaldas al Santuario postrados hacia el sol de Oriente.

    - En Daniel 9 el profeta ve la supresión del sacrificio y la ofrenda: la eucaristía es considerada para muchos consagrados y teólogos catalanes sólo como un símbolo del partir, repartir y compartir, ya no es el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

    - Otros profetas lanzan avisos muy graves a los sacerdotes que no cumplen con sus funciones, símbolo de lo que hacen algunos consagrados catalanes: Malaquías 1 y 2; Oseas 4 y 5; Sofonías 3; Jeremías 2 y 6, y Miqueas 3.


    Es lamentable, pero las autoridades eclesiales catalanas sólo persiguen lo más fácil, el único profeta identificado, GG, mientras que no persiguen (¡o dan la mano!) a los escándalos de los cientos, quizás miles, de laicos comprometidos, teólogos y consagrados introducidos en todo tipo de instituciones eclesiales y que han sido consentidos durante décadas.

    Y lo peor de todo es que no condenan en absoluto lo dicho por los 17 sacerdotes catalanes anónimos del libro "Els Fills del Concili", los cuales se convierten en falsos intérpretes del Concilio, erróneos maestros de la verdad católica y en abusadores ejecutores de los ritos, máxime cuando hay algunos que parecen ser rectores en activo con parroquias a su cargo, con el consiguiente peligro para la salud espiritual de las almas de los fieles confiados a sus [catastróficas] manos.

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  13. Por que todo el clero nacionalista,independentista,progresista y algún mas ista no funda un partido politico o se incluye en las listas de los que amparan todas éstas ideas democráticas ,seguro que llegarían a diputados al estar mejor preparados que los que hay hoy ,ganarían un buen dinerete y serían felices en su chiringuito nacionalista,independentista o progresista defendiendo sus ideas y nosotros los fieles de a pie seríamos mucho mas felices sin tener pastores que ya no creen y su iderio es otro diferente.Por lo tanto de buen royo como se dice ahora ,tomad en cuenta ésta sugerencia y sed fieles a vuestro sentir y dejaznos al pueblo en paz con nuestros pastores sencillos,creyentes y consecuentes practicar nuestra fe.Pax vobis

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  14. Muchos se preguntan por qué el nacionalismo tiende al progresismo y mata la fe de quienes los profesan. Sostengo una tesis con consejo de tratamiento preventivo:
    - Primero, parto de un hecho, no de una opinión, constantado por la experiencia: muchísimos, sino todos, los que entran en este camino incian un proceso de radicalización que los conduce con distintas velocidades al ultranacionalismo (independentismo o imperialismo esencialista y excluyente).
    - Segundo el nacionalismo extremo es en realidad un pecado muy grave de idolatría, en cuanto en el orden de los valores y afectos sustituye desordenadamente a Dios por la nación, a veces, subrepticiamente sin que el sujeto afectado sea consciente de ello durante las primeras fases (el Diablo es muy astuto).
    - Tercero, la pérdida de la gracia va erosionando los valores cristianos y su vacío se acaba llenando del espiritu del Mundo (lo que hoy conocemos como progresismo).
    - Cuarto, si a un sujeto afectado ya de forma importante por este proceso se le pone ante su realidad, lo negará, o, todavía peor, puesto ante la situación de optar entre la fe o la nació llegará a apostatar fácilmente. Sin necesidad de pararse en los cercanos casos vasco o catalán, en la historia sobran ejemplos de este tipo. De ahí el pronóstico grave o comatoso de la sociedad catalana (Que nadie desespere, Dios lo puede todo).

    Por ello, resulta conveniente evitar entrar en este proceso, o, a lo sumo, actuar en las primeras fases donde el sujeto todavía no es muy consciente de su desvarío y todavía conserva valores y resortes cristianos capaces de hacerlo reaccionar.

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  15. Me preguntan qué puede hacerse en las fases posteriores.

    En las fases posteriores resultan inoperantes los recursos meramente humanos. No cabe más que rezar y encomendarlos. Hay quien dice que puede ser bueno peregrinar a Metjugore, a ser posible con el sujeto en cuestión, por ser lugar importante de conversiones. Y a escala colectiva, lo mismo, pero sobre todo, no caer en la tentación de sumarse a la corriente, aunque sólo sea de barniz para confundirse con el paisaje. A parte de los riesgos que se asume con un barniz tan probadamente corrosivo para la salud del alma, también se acabaría siendo responsable del debacle final.

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  16. Me preguntan tanbién si en la cuarta fase existe algún síntoma inequívoco.
    Sí, a parte del señalado supra, el sujeto individual o colectivo se pone fácilmente violento a la menor contradicción. Los casos alemán o balcánicos constituyen un buen ejemplo de ello.

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  17. quanta demagògia hi ha en aquesta carta, vergonyosa....
    i quantes tonteries he llegit en els comentaris

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