Jordi Pujol relata en sus memorias la reacción de Marta Ferrusola durante la visita de Juan Pablo II a Montserrat: “Le saludé, le entregué unos obsequios y mi mujer y yo hablamos tres minutos. Cuando entrábamos en la basílica Marta, que ya me había acompañado a Roma, se puso a llorar. Me dijo: “Aquest home no ens entén, aquest home no ens estima”
Es un clásico. Da igual quien se siente en la silla de Pedro. Tarde o temprano, el nacional-progresismo catalán descubre que Roma no les entiende.
Tampoco los quería Pablo VI. Por eso le organizaron la campaña “Volem bisbes catalans”, cuando nombró a Don Marcelo para la sede de San Paciano. Y cuando publicó la Humanae Vitae, hubo curas que no citaban su nombre en el canon, no fuera a contaminarse el altar.
A Benedicto XVI, el nacional-progresismo le tenía urticaria y por eso le recibieron fríamente en aquella visita de médico a la Sagrada Familia. Luego llegó Francisco, sobre quien proyectaron durante unos meses todas sus fantasías, hasta descubrir horrorizados que tampoco bendecía el Procés y que no nombró a ningún obispo catalán hasta que pasó el sarampión independentista.
Y ahora aparece León XIV. Misionero, dialogante, venido del tercer mundo… Todo ello prometía una luna de miel perfecta hasta que cometió un error imperdonable: decir que es del Real Madrid.
Al pobre Papa le están pegando tal paliza con el uso del catalán en su visita a Barcelona que terminarán agotándolo. Ya en el viaje de ida, una redactora de Catalunya Cristiana forzó al Santo Padre a que dijese unas palabras en catalán. Otro periodista insistió sobre el asunto y León XIV respondió humildemente que solo sabía decir Bon día.
Todo empezó en casa Llisterri, con una información que comparaba el uso del catalán en la misa de Benedicto XVI con el previsto en la del Papa actual. La noticia era tramposa, porque en la dedicación de la Sagrada Familia de 2010 hubo una mayor presencia del latín. Pero daba igual: el agravio ya estaba lanzado y a partir de aquí se inició la habitual táctica victimista, no exenta de mal gusto y pésima educación.
Uno de los más aguerridos fue aquel hombre de Waterloo, siempre atento a cualquier oportunidad de recordar que sigue existiendo. Sucede que el personaje suele pasarse de frenada y se refirió al colegio cardenalicio como “escarabajos purpurados”. Escarabajos (escarabat, en catalán) era como se referían los milicianos del 36 a los curas que asesinaban. Puigdemont es hijo de carlistas. No creo que sus antepasados se refiriesen con tal mote a los sacerdotes, pero, traicionándolos, ha usado el palabro despectivo con el que les daban caza.
Después vino una carta dirigida al Santo Padre firmada, entre otros, por los últimos presidentes de la Generalitat, rogándole que hablase en catalán, porque “somos tierra de acogida” y “amantes de la paz”. Si no fuese así, se presume que no tendría que hablar en catalán, sino en castellano -supuesto idioma de la guerra- que tiene la particularidad que es el que habla el Pontífice.
Como Llisterri no quiso dejar su momentáneo éxito, apareció el gran argumento geopolítico del momento: el quechua. Sucede que, para destacar que Prevost lo había aprendido en su estancia de 48 años en Perú, utilizó un artículo mío publicado en El Mundo. Sin citarme, claro está. ¡Cómo que no ha citado a Germinans en sus casi 20 años de existencia! Pero el argumento del quechua no podía ser más ridículo. Comparar el catalán, dialecto del latín y tan parecido al castellano, con una lengua indígena utilizada por campesinos andinos. Si Prevost aprendió el quechua era para que lo entendiesen aquellos que no comprendían el español. En Barcelona, no hay ni un solo catalán que no entienda el castellano.
Esa evidencia, unida a que el español es el idioma oficial de España y cooficial en Cataluña, la recordó el agustino Faustin Mlelwa, que recibirá al Sumo Pontífice en la parroquia del santo fundador de la orden. A este religioso tanzano le cayó la del pulpo: negro, inmigrante y españolista. El pack completo del horror para Silvia Orriols. Aquella en quien algunos católicos catalanes confían ingenuamente.
Para rematar el sainete apareció Miriam Nogueras y le habló al Papa en inglés, en su visita al Congreso, para exigirle que hablase la lengua de la tierra en Cataluña. ¡Una diputada catalana usando inglés a un Papa que habla español para reprocharle que no hable catalán!
Todo ese galimatías mediático no tiene ninguna repercusión en la vida de las parroquias y en los catalanes que irán a ver al Papa; por otra parte, mayoritariamente castellanohablantes. Pero la maquinaria del agravio necesita alimentarse constantemente, aunque sea convirtiendo una bendición papal en una cuestión de liberación nacional.
Lo que duele es esa auténtica turra que está teniendo que soportar el Romano Pontífice por una polémica absolutamente irreal. Veremos ahora cuántos son los que protestan en la calle con esteladas como ha pedido Puigdemont, o si en los balcones hay más banderas vaticanas que enseñas separatistas. Lo contaremos aquí, en este medio que, para algunos, no existe, pero cuyos artículos siempre leen y aprovechan. Incluso para llevar agua a su molino.
Oriol Trillas



Con casi15.000.000 de visitas en pocos años, seguro que leen Germinans Germinabit, seguro.
ResponderEliminarLa raza superior de cree que lo tiene todo pagado y es como ellos un gran falacia.
ResponderEliminarEl ESPAÑOL es el idioma que hablan los católicos de forma mayoritaria casi mil millones, es decir la mitad aproximada la otra mitad los 5.000 idiomas restantes.
'¡Una diputada catalana usando inglés a un Papa que habla español para reprocharle que no hable catalán!'
ResponderEliminarEl més normal del món parlar amb un senyor des de Chicago en angles, no troba?
Jo, sí.
Si la diputada ha fet l'esforç d'aprendre a parlar en la llengua de Shakespeare, del cardinal Newman, d'Evelyn Waugh i del cardenal Anthony Fisher op, però no ha tingut l'oportunitat d'aprendre quítxua em sembla una simple deferència deixar al sant pare sentir unes poques paraules 'normals' a les seves orelles.
F.E.M.
Aquesta diputa sembla que segueix la mateixa vía qu e un tal Rufián, de quillo de SantaCo a trincón apalancat a les Corts. Gent que viu del cuento, de fer comèdia que en això a Catalunya son els primers. Esperi i veurà que els dies que passi Lleó XIV a casa nosre segur que tota la colla de comediante locals mes les vagues de profes, Li toquen els p*brots. Són així, canalla demanant calers. FAREM
EliminarUsted, Sr. FEM, siempre llevando la contraria con tutti quanti, hombre.
EliminarSeguro que cuando mandaba aquel Señor bajito con bigote usted no era así.
Los diputados Nogueras y Eduard Pujol han dicho que el Papa utilice el catalán "es un acto de amor".
EliminarY digo que esta gente de Junts dando la matraca con el uso del catalán lo que hacen es un acto de guerra.
¡Pesados!
Sr. Oriol, ya sabemos que a Ud. la lengua catalana le gustaría que no existiese. Pero existe es la propia de Catalunya, aunque haya dos lenguas oficiales: el catalán y el castellano.
ResponderEliminarY ambas junto con el euskera y el gallego, son un rico patrimonio lingüístico de España.
Viendo la falta de información, formación, y prudencia del Sr. Rector de San Agustín, además de no conocer la doctrina pontificia sobre este tema de los últimos pontífices, tendremos que hacer una nueva campaña: “Volem bisbes i rectors catalans” y para que lo entienda P. Faustin Jonh, OSA: “Queremos obispos y párrocos catalanes”
0.11 hay que crecer...queremos santos pastores aunque hablen el fabla, bable o en torracolloní pero santos...no mosenes Nacional progres que te comen el coco en català, si us plau
EliminarEl último obispo catalán que hubo mire como terminó, casado por lo civil y padre de gemelas… eso quiere? JAJAJAJA
EliminarPues gracias al sectarismo eclesial catalán quedan pocos sacerdotes catalanes. Dicho de otra manera: gràcies al sectarisme eclesial català queden pocs sacerdots catalans. Jo Vull sacerdots Sants.
EliminarUn Poquito mal informados vamos. A mi me salen 2 más y catalanes
EliminarEsta periodista ha tenido todo un detalle regalándole al pontífice esa revista de papel. Así ya tiene por si un dia en un apretón no tiene papel higiénico a mano.
ResponderEliminarInteresante artículo: discusiones bizantinas sobre el sexo de los ángeles, mientras el otomano fuerza las murallas y las puertas, y el fin se acerca.
ResponderEliminarEn mi sola opinión, es muy importante que León XIV hablara al peor parlamento de la historia española y europea de la Escuela de Salamanca, según afirman, diciendo esto:
“Por eso, al hablar hoy de la persona humana, esta memoria conduce naturalmente a Salamanca y al pensamiento que allí maduró. La presencia simbólica en esta sala de los Reyes Isabel y Fernando remite a aquel momento en que España quedó situada ante responsabilidades históricas de alcance universal; pocos años después, Salamanca habría de asumir, con singular lucidez, la reflexión moral y jurídica que ese escenario reclamaba.
En aquella sede universitaria, hace quinientos años, cuando se abrían mundos nuevos y posibilidades inmensas en las relaciones entre los pueblos, algunos maestros comprendieron que la razón no podía ser invocada para revestir de legitimidad cuanto la fuerza o el interés presentaban como conveniente. Introdujeron así en el discernimiento histórico la pregunta por el valor irreductible de todo ser humano y los límites morales del poder.
[...] Desde España, la reflexión de la Escuela de Salamanca —y de manera particular fray Francisco de Vitoria, junto con otros dominicos y jesuitas— contribuyó a formar una conciencia jurídica y moral capaz de recordar que la autoridad lleva siempre consigo una responsabilidad y que todo ser humano debe ser reconocido como sujeto de derechos y deberes.
Ésta es una de las grandes herencias de España: haber unido la acción histórica con la lucidez de la razón moral.”
...
Pero se nota que es un discurso hecho por otro, pues ni dio ni autores, ni obras ni ideas de esta Escuela, la Segunda Escolástica, que la misma Iglesia olvidó, sobre todo, a partir del cambió de los Austrias a los Borbones, cuando estos sí actuaron como Monarcas Absolutistas de la Ilustración: "Todo para el pueblo pero sin el pueblo porque somos las élites" una especie de tecnocracia estilo URSS versión siglo XVIII. Parece que León XIV y su negro literario querían hacer un elogio a España, leyeron la solapa de algún libro, pusieron este párrafo y se ganaron un aplauso de parte de todo un parlamento español formado por corruptos e ignorantes que no han leído nada, sólo Twitter y algún papel de casualidad.
Esta Escuela de Salamanca, por ejemplo, es puro veneno tanto para el político como para el mismo León XIV, ya que dejó, entre otros principios, dos que nos son muy útiles para luchar contra obispos, cardenales y papas que no saben ni sus límites ni sus obligaciones:
1. Todo Papa que no actúa como Papa no debe de ser obedecido y debe de ser resistido
2. Todo Papa y Emperador que causan un efecto grave en materia grave no debe de ser obedecido y debe de ser resistido
El primer principio se encuentra en el PARECER SOBRE LA GUERRA CON EL PAPA PAULO IV de Melchor Cano.
Algo que también dijo Benedicto XVI: todo católico es un sacerdote bautismal, y por ello es un soldado de Efesios VI, con lo que tiene el estatuto divino ius cogens (derecho imperativo) en forma de derecho-deber a defender la única y verdadera Fé Católica erga omnes (contra todos), incluido el Papa si se equivoca (Escuela de Salamanca), y puso como ejemplo a San Atanasio contra el arrianismo (Athanasius contra mundum).
Ciertamente, al negro literario de León XIV se le olvido decir que no sólo la Escuela de Salamanca creo "una conciencia jurídica y moral capaz de recordar que la autoridad [del político] lleva siempre consigo una responsabilidad y que todo ser humano debe ser reconocido como sujeto de derechos y deberes", sino que el fiel tienen en virtud de su sacerdocio bautismal la libertad, derecho y responsabilidad divinamente sacramental de defender la única verdadera Fé Católica contra todos, incluido el Papa si yerra, y que esto es un derecho-deber fideístico del Cuerpo Místico-Pueblo de Dios inalienable y perpetuo: se llama parresía y martirio por la Fé.
Ello es muy necesario de recordar que León XIV, de forma ilógica e incomprensiblemente, mantiene vigente los documentos que Seifert y muchos otros dejaron teológicamente muy claro: que el día de San José del 2016, Francisco firmó Amoris laetitia y mediante un proceso clerical secreto de acompañamiento, discernimiento e integración (comunión y absolución a adúlteros impenitentes), más la moral de los bienes presentes (amor, fidelidad) y de la moral de situación (atenuantes), aniquiló toda la completa moral católica matrimonial, todo el VI Mandamiento de la Ley de Dios, más los Sacramentos del Orden, la Eucaristía, Confesión y Extrema Unción, junto con el Sacramental de las Exequias, más diversos ministerios (lector, acólito, distribuidor de la comunión, padrinazgo de bautismo y confirmación).
ResponderEliminarEn efecto, Amoris laetitia deroga toda la íntegra moral católica objetiva de los actos morales intrinsece malum y los actos morales más agravados como son los peccata clamantia (pecados que claman justicia a Dios) como es el asesinato del justo Abel del V Mandamiento (aborto, eutanasia, congelación y destrucción de embriones congelados y sobrantes o de baja calidad de la reproducción asistida artificial) y la sodomía en el VI Mandamieto, en favor de la moral subjetiva luterana radical: sólo importa la Fé, la conciencia subjetiva sólo juzga la moralidad del acto.
La liquidación del VI Mandamiento se amplió hasta el Sacramental de la Bendición, cuando Francisco da el derecho a recibir una bendición en fórmula sugerida y en privado, a través de Fiducia supplicans (2023), bendición inclusiva y universal a todo adúltero y concubino conviviendo en acto moral intrinsece malum y también en peccata clamantia de sodomía, y lo más importante, sin comprobar ningún requisito de rite dispositus, de validez formal y material: nombre, domicilio, nacionalidad, edad, religión, capacidad, intención, comprensión del acto, si hay vínculo consanguíneo, religioso o matrimonial, si hay rapto o crimen, si hay disparidad de culto, si hay impedimentos... haciéndose cómplice de la apostática vía sinodal alemana, el cual hace lo mismo pero en ceremonia litúrgica pública, libre y abierta a todos.
Otra grandiosa omisión de León XIV, pero esta vez en línea con la teología secularizada del Vaticano II, es el silencio total de la dimensión escatológica social del pecado social intrinsece malum y de los peccata clamantia (sodomía y aborto, infancia ignorante en Dios si los padres no los pueden educar en valores católicos).
En efecto, la escatología se divide en dos, la individual referida a las postrimerías o escatología particular (efectos del pecado en la biología y espíritu, castigo divino, debilidad, enfermedad, muerte, juicio particular y final, infierno, purgatorio e indulgencias y estado beatífico, resurrección), y por otra parte, está la escatología social, que es la dimensión histórica del mal en el mundo y el castigo divino colectivo en la tierra y en el juicio a las naciones, y el caso específico del último advenimiento del mal, el Anticristo.
Eso se liga con los tres tipos de pecados: el original (remediado por el bautismo pero no sus efectos), el pecado personal (confesión y absolución) y el pecado social o estructural en sus tres estados, definidos por Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica Reconciliatio et Paenitentia (2 de diciembre de 1984), n. 16, y que los políticos son absolutamente responsables de ellos al aprobar su legislación llamada inicua por la tradición católica, y que León XIV no lo ha mencionado, omitiendo gravemente una realidad teológica: los diferentes subclases de pecados sociales y estructurales:
PECADOS SOCIALES
1. Pecado social o estructural por analogía
2. Por la repercusión social del pecado personal (solidaridad en el mal): la comunidad de los santos y la comunidad de los malos, la ley del ascenso y del descenso de la humanidad por el pecado de una persona
3. Por los pecados personales que generan, mantienen o explotan las estructuras injustas
Va a pasar algo terrible. Cuando acabe la visita apostólica del papa, comparemos el desarrollo de la misma en Madrid y en Barcelona. Y sentiremos los barceloneses cierta tristeza y vergüenza en esa comparación. Esto nos pondrá frente al espejo de la sociedad catalana que está podrida y enferma, y de una Iglesia local en horas bajas. Unos medios de comunicación catalanes que son incapaces de entender siquiera el discurso del papa ante las Cortes, porque carecen de base intelectual y formativa para comprenderlo, pues tan mediocre es la mayoría de sus profesionales. Y que, encallados en la polémica lingüística y de los abusos, han intentado emponzoñar y manipular este viaje apostólico. Además, la comisión diocesana responsable de la visita ha dado muestra de falta de visión y de gran mediocridad. Así va la archidiócesis: el Cardenal dando una muy mala imagen en los medios de comunicación y la mayoría de los cargos diocesanos en manos de gente aduladora, enchufada y con una preparación y capacidad de trabajo bastante pobre. Yo sé que algunos rabian ante un millón y medio de fieles en el Corpus de Madrid, porque odian la verdadera fe. Yo lo hubiera querido también para Barcelona. Que el Señor tenga piedad de esta ciudad y de esta archidiócesis.
ResponderEliminarQuizás tenga razón, pero piense una cosa. En Madrid está tres días: sábado, domingo, lunes y marcha el martes.
EliminarAquí, solo dos dias y menos actos...
1. Pecado social o estructural por analogía (el sentido principal y más usado):
ResponderEliminarSe habla de “pecado social” o “estructuras de pecado” en sentido analógico, no propio. Las estructuras, instituciones o sociedades no pecan por sí mismas (no son sujetos morales), pero pueden ser expresión, efecto y refuerzo de pecados personales. El pecado personal se “cristaliza”, se acumula y genera situaciones objetivas de injusticia que condicionan a otros a pecar más fácilmente. Es el uso más frecuente y el que el Papa autoriza con claridad.
2. Por la repercusión social del pecado personal (solidaridad en el mal):
Por la interdependencia humana, el pecado de uno afecta a los demás. Hay una “solidaridad en el mal” misteriosa pero real, como hay una comunión de los santos: el bien de unos repercute en el bien común: la dimensión social del bien y el mal, la ley del ascenso o descenso
3. Por los pecados personales que generan, mantienen o explotan las estructuras injustas:
Incluye pecados concretos como:
Quien engendra, favorece o explota la iniquidad (leyes de aborto, eutanasia, de género, de divorcio, de concubinato, de anticoncepción, de reproducción asistida...)
Quien omite actuar por pereza, miedo, complicidad o indiferencia (pudiendo evitar o limitar el mal).
Quien se refugia en la supuesta imposibilidad de cambiar las cosas.
Quien evade responsabilidad alegando razones “superiores”.
En Sollicitudo Rei Socialis 36-37, profundiza: el pecado social se funda siempre en el pecado personal, se refuerzan mutuamente y se convierten en fuente de nuevos pecados. Destaca dos raíces principales: el afán de ganancia exclusiva y la sed de poder. En Evangelium vitae critica el aborto de los más débiles y pobres, los niños no nacidos, y la eutanasia de ancianos y enfermos, acusando al Estado de autoritarismo, opresión, represión del más débil, abuso y desvío de poder y suplantar a la voluntad de Dios (prefiguración del Anticristo)
...
LA SALETTE Y FÁTIMA
La enseñanza que León XIV omitió y los pésimos politicos españoles le agradecieron aplaudiendo: el Reinado Social de Cristo. Muy grave, León XIV, cuando un parlamento como el español, con sus leyes inicuas y su gobierno y partido PSOE y otros parece que pronto serán imputados como organizaciones criminales.
1. El Reinado Social de Cristo
Todo ello se enmarca en una exigencia doctrinal más amplia que la jerarquía postconciliar, como Francisco y León XIV, ha silenciado sistemáticamente: el reinado social de Cristo.
Pío XI lo proclamó en la encíclica Quas Primas (1925), instituyendo la fiesta de Cristo Rey precisamente como respuesta al laicismo militante que tras la Primera Guerra Mundial expulsaba a Dios de las constituciones, las leyes y la vida pública. Su tesis es de una claridad implacable: Cristo es rey no solo de las almas individuales, sino de las familias, de las sociedades y de los Estados; la autoridad política no es autónoma respecto a la ley divina, sino subordinada a ella; y ningún legislador puede invocar soberanía legítima para sancionar lo que Dios ha prohibido.
El Estado que legisla el aborto, la sodomía o la destrucción del matrimonio no ejerce soberanía: usurpa una autoridad que no le pertenece y se constituye, en los términos de condena del aborto en el Concilio Vaticano II en Gaudium et spes numeral 51, Humanae vitae (Pablo VI, 1968), Evangelium vitae y en Catecismo de la Iglesia Católica, en Estado tiránico que oprime al más débil.
Quas Primas nació del mismo diagnóstico que Fátima: el pecado social masivo, la apostasía de las naciones y sus consecuencias históricas. León XIII fue él quien, respondiendo a corrientes espirituales y a revelaciones privadas, consagró a todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús mediante su encíclica Annum Sacrum en 1899. Fátima y Quas Primas son de 1917 y 1925, que se leen mutuamente. León XIV no mencionó ninguno de los tres: León XIII, Pío XI y Fátima.
El enorme crimen ante Dios y la Humanidad del aborto
ResponderEliminarVamos al grano, y miremos el aborto mundial estimado desde que se legalizó, creando un monumento de asesinatos al demonio, un ataque al V Mandamiento y un acto intrinsece malum y peccatum clamans ad caelum vindictam, la sangre derramada del justo Abel, de los niños que son verdaderos mártires del odio de la sociedad y del Estado contra el V Mandamiento de la Ley de Dios:
- Mundo: 1,2 mil millones
- Europa: 450 millones (UE + Europa no UE incluida Rusia)
- UE: 70 millones (27 países)
- España: 3 millones.
En Europa la URSS y Europa del Este legalizaron muy pronto y tuvieron tasas extremadamente altas durante décadas
2. La Salette
Reinaba Pío IX, elegido en junio de 1846, tres meses antes de la aparición. Francia vivía el colapso moral y político del liberalismo postrevolucionario: la Revolución de 1789 había guillotinado al rey, suprimido la Iglesia, instaurado el culto a la Diosa Razón y desencadenado el Terror; Napoleón había secularizado Europa y humillado al papa; la Restauración borbónica (1815-1830) fue derrocada; la Monarquía de Julio de Luis Felipe, derrocada también en 1848, dos años después de La Salette (1846). Francia era el laboratorio del pecado social institucionalizado: laicismo, masonería, anticlericalismo militante y destrucción sistemática del orden cristiano.
En 1848 estalló la revolución en media Europa: la burguesía se apoderó del poder y excluyó el proletariado, y nacía El Manifiesto Comunista de Karl Marx, que acabaría en el genocidio y opresión de la Revolución Rusa (1917-1991). En 1870 Francia perdió la guerra contra Prusia, cayó Napoleón III, la Comuna de París instauró durante dos meses un régimen de terror anticristiano que fusiló al arzobispo de París, monseñor Darboy, y quemó iglesias. La Tercera República consolidó la laicización total: expulsión de las órdenes religiosas, supresión de la enseñanza católica, separación Iglesia-Estado en 1905. La Salette había anunciado exactamente esto en 1846: Francia como nación apóstata que cosecha lo que siembra.
Fátima, por tanto, no fue la primera advertencia. En La Salette (Francia, 19 de septiembre de 1846), la Virgen se apareció a dos pastores, Melania Calvat y Maximino Giraud, de quince y once años, en los Alpes del Dauphiné, y pronunció un mensaje de una dureza inusitada sobre el pecado social y el castigo divino colectivo: «Si mi pueblo no quiere someterse, me veo obligada a soltar el brazo de mi Hijo. Es tan fuerte y tan pesado que no puedo sostenerlo por más tiempo.» Denunció el abandono del domingo, la blasfemia, el desprecio de la oración y la corrupción del clero como causas de castigos ya en curso —hambre, malas cosechas, epidemias— y anunció peores si no había conversión.
El mensaje largo confiado a Melania, aprobado para su publicación por el obispo de Lecce en 1879, desarrolla una teología profética del mal social: Roma perderá la fe, las naciones serán sacudidas, la Iglesia será oscurecida desde dentro por pastores infieles, y vendrán tribulaciones de alcance civilizatorio. La Salette inaugura así, medio siglo antes de Fátima, la línea profética mariana que vincula pecado social masivo, apostasía clerical y castigo divino histórico: la misma estructura triádica que Fátima perfeccionará en 1917 con nombres, fechas y remedios concretos.
3. Fátima
ResponderEliminarFátima lo expresó con exactitud: «Que no ofendan más a Nuestro Señor, pues ya está muy ofendido.» La comunión administrada en estado de adulterio o de pecado grave —tal como Amoris laetitia y su praxis sinodal han instaurado— constituye, en los términos de Juan Pablo II, una fuente directa de pecado estructural de tercer grado: el legislador eclesiástico que la autoriza engendra, favorece y explota una estructura de iniquidad sacramental masiva, extensiva e intensiva, con efectos escatológicos sobre la sociedad y sobre la Iglesia.
Esta estructura no opera en el vacío, y la historia lo demuestra con una precisión que ningún racionalismo puede despachar cómodamente. En la Cova da Iria, en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, la Virgen se apareció seis veces a tres pastorcillos: Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de nueve y siete años respectivamente. Europa llevaba tres años desangrándose en la Gran Guerra. El 13 de julio de 1917, en el corazón del segundo secreto, la Virgen advirtió con una precisión histórica que entonces parecía inverosímil: «Si no dejan de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor.» Pío XI fue elegido en 1922; la Segunda Guerra Mundial estalló en 1939, en su pontificado.
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) se presentó como castigo por los pecados acumulados de la humanidad; la Segunda (1939-1945), con sus cincuenta millones de muertos, el Holocausto y las dos bombas atómicas, como su agravamiento por no haberse producido la conversión pedida. Entretanto, la Revolución bolchevique de octubre de 1917 —ese mismo año— comenzaba a esparcir por el mundo los «errores de Rusia»: el ateísmo militante, el materialismo dialéctico, la liquidación de la familia y de la Iglesia como instituciones, el Estado totalitario como sustituto de Dios. El comunismo soviético se extendió a media Europa, a China, a Cuba, a África y a América Latina, con decenas de millones de muertos, persecuciones a la Iglesia, martirio de sacerdotes y fieles, y destrucción sistemática del orden moral cristiano. Todo esto fue anunciado en Fátima en 1917, antes de que ocurriera, como consecuencia directa y proporcional al pecado social masivo y a la negativa de las naciones y de la jerarquía a cumplir los remedios pedidos.
Fátima articula con precisión la dinámica completa del misterio del mal social y de su corrección posible: el pecado personal se acumula, cristaliza en pecado social, ofende a Dios de modo colectivo, provoca el castigo divino histórico y conduce, sin corrección, al castigo escatológico definitivo. El mensaje no es fatalista, sino condicional: «Si la humanidad no se arrepiente, Dios va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones.» Dios no es un espectador indiferente ante el mal social: es el Señor de la historia, y la teología bíblica y patrística —desde el Diluvio y Sodoma hasta la caída de Jerusalén y el juicio a las naciones del Apocalipsis— enseña que los males históricos masivos no son mero azar ni fatalidad ciega, sino que están condicionados moralmente y relacionados con la magnitud del desorden introducido por el pecado colectivo.
El castigo no es venganza extrínseca, sino consecuencia metafísica necesaria: la recomposición del orden de justicia y verdad violado por el pecado masivo. El orden moral tiene una objetividad ontológica; su ruptura sostenida y masiva genera efectos reales, históricos y civilizatorios, de escala proporcional a la gravedad y extensión de la ofensa. Cuando el pecado alcanza dimensión social —leyes inicuas, estructuras de iniquidad sacramental, apostasía institucionalizada— el desorden ya no es solo espiritual e individual, sino histórico y civilizatorio, y el correctivo divino adopta la misma escala: guerra, hambre, persecución, colapso de naciones.
Fátima señala con igual precisión los medios sociales y eclesiales para interrumpir esta dinámica destructiva. No son medios privados ni meramente devocionales: son actos de reparación con dimensión pública y eclesial.
ResponderEliminarLa consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María por el papa con todos los obispos del mundo es un acto de gobierno pontificio y episcopal de alcance universal —no una devoción individual— que compromete a la Iglesia como Cuerpo Místico en su totalidad.
Juan Pablo II realizó una consagración en 1984; Lucía, ya carmelita en Coímbra, confirmó que fue aceptada, y muchos historiadores señalan la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991 como frutos históricos de esa respuesta, aunque tardía y parcial, al pedido de 1917, aunque otros teólogos afirmaron que no se hizo la consagración tal y como se pidió por la Virgen María, y prueban la misma incompletitud de la consagración y a que se repitiera por Francisco en la Guerra de Ucrania-Rusia.
Los primeros sábados de reparación, el rosario, los sacrificios y la reparación al Inmaculado Corazón son la respuesta eclesial y social al pecado social acumulado: activan la «solidaridad en el bien», la comunión de los santos, como contrapartida estructural a la «solidaridad en el mal» que el pecado estructural genera. Sin estos medios, advierte Fátima, el misterio del mal avanza sin freno: «Si no [se cumple lo pedido], se extenderán sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas.»
El tercer secreto, revelado parcialmente en el año 2000 (donde también diversos teólogos afirmaron que se dio una interpretación vaticana completamente desacertada, con deseo de "cerrar el caso y la carpeta de Fátima" y enviarlo al archivo de lo inútil), muestra a un obispo vestido de blanco que avanza entre cadáveres y es ejecutado: imagen que Juan Pablo II interpretó a la luz del atentado del 13 de mayo de 1981 —fecha mariana por excelencia—, pero que muchos teólogos consideran de alcance más amplio y aún no completamente cumplido (el atentado de 1981 nada tiene que ver con la visión).
La teología del mal social que Fátima despliega es, por tanto, triádica y dinámica.
Primer momento: el pecado personal masivo —adulterio, sodomía, apostasía, aborto— ofende a Dios directamente y genera pecado estructural; las leyes inicuas y las praxis sacramentales corruptas lo institucionalizan y lo amplifican exponencialmente.
Segundo momento: sin conversión, arrepentimiento y reparación, el desorden moral se traduce en castigo divino histórico de escala proporcional a la gravedad y extensión del pecado: guerras, hambre, persecuciones, aniquilación de naciones.
Tercer momento: si los medios eclesiales y sociales de reparación son desplegados —consagración pontificia, sacramentos íntegros, penitencia pública, rosario, sacrificio—, la misericordia divina interrumpe el proceso y restaura la paz. «Al fin, mi Inmaculado Corazón triunfará»: no es promesa sentimental, sino afirmación escatológico-social de que el orden de Dios prevalece sobre el misterio del mal cuando la Iglesia cumple su misión reparadora.
Fátima sigue siendo un caso abierto, y de hecho, el comunismo sigue activo en el país que es el opositor a Occidente, China, que implementa un régimen político antidemocrático, inhumano, contrario a los derechos humanos, tiránico, opresor, represor con medios modernos de la IA y belicista imperialista a su modo "chino", que ha capturado con el beneplácito de León XIV a la Iglesia china.
La comunión administrada a adúlteros impenitentes institucionalizada por Amoris laetitia y bendecida por Fiducia supplicans no es, pues, una disputa académica de teología moral: es la inserción deliberada, desde el vértice de la jerarquía eclesiástica, de una fuente masiva de pecado estructural sacramental en el corazón mismo del Cuerpo Místico.
ResponderEliminarMultiplica la ofensa, bloquea los medios de reparación, desactiva la solidaridad en el bien y activa la solidaridad en el mal a escala universal e institucional.
En los términos precisos de 1 Cor 11,29-30 —«quien come y bebe indignamente, come y bebe su propio juicio; por eso hay entre vosotros muchos enfermos y débiles, y muchos duermen»— Pablo describe exactamente esto: la comunión indigna generalizada no es una falta privada, sino un agente de juicio colectivo que introduce enfermedad, debilidad y muerte en el Cuerpo eclesial y, por extensión, en el cuerpo social que de él depende espiritualmente.
Francisco y Jacinta Marto, que murieron en 1919 y 1920 en la epidemia de gripe española —la pandemia más mortífera del siglo XX—, ofrecieron sus sufrimientos como reparación por los pecados del mundo, exactamente como la Virgen les había pedido.
Esta ofrenda personal de los videntes es la imagen inversa y correctiva de lo que Amoris laetitia instituye: no la reparación por el pecado, sino la normalización del pecado; no la solidaridad en el bien del Cuerpo Místico, sino su envenenamiento sistemático desde la cúspide jerárquica.
León XIV calló todo esto ante el parlamento que legisla el aborto, la eutanasia, el concubinato y la sodomía, todo atentados contra los Mandamientos de la Ley de Dios, el seguimiento de los documentos inicuos de Francisco, la tolerancia a la apostática vía sinodal alemana, la captura comunista por Pekín de la Iglesia Católica mediante la sinización y su esclava la Iglesia Patriótica.
No es omisión prudencial: es silencio doctrinal ante la instancia misma que legisla la iniquidad, silencio que, en los términos de Fátima, es en sí mismo un acto de pecado estructural por omisión —«quien omite actuar pudiendo evitar o limitar el mal»—, y que agrava, en lugar de interrumpir, la dinámica del castigo divino social que el mensaje de 1917 vino precisamente a advertir y a prevenir.
Ante un parlamento que acumula sobre España la responsabilidad de las leyes más inicuas de su historia, el Vicario de Cristo guardó silencio sobre el infierno, sobre el castigo, sobre la guerra, sobre Fátima, sobre los errores que se esparcen, sobre la consagración incumplida, sobre la comunión indigna y sobre el juicio de Dios a las naciones.
Y sobre León XIV pesa la gravedad de la heterodoxia de su antecesor: Francisco, con Amoris laetitia, Fiducia supplicans, Traditionis custodes, Abu Dabi, Laudato si, Fratelli tutti, Evangelii Gaudium, Querida Amazonía, lavatorio universal inclusivo de pies de Jueves Santo, Praedicate Evangelium, mantenimiento de Tucho, nombramiento de Brambilla, omisión ante el derrumbe de cientos de órdenes religiosas, misas mal hechas, doctrina adulterada y omitida, sinodalismo, vía alemana y vía china, deshilachamiento de la recta doctrina, protestantización del catolicismo...
Veremos cuántas ridiculeces montarán los discípulos del prófugo.
ResponderEliminarVeremos!!!
El Karles ana enloquecido..con lo de "escarabats pupurats".. un pobre hombre, incompetente y al que le pagan la vidorra en Waterloo...Con lo de Prevost blanqueando a comunistas, migrantes y está tarde a indepes pues que no desfallezca. Pronto vuelves Karles a ser presidente de la Republica.cat
EliminarAdmiro mucho las formas del Papa, no se mete en nacionalismo del Catalán porque va en contra de sus prédicas en las cuales advierte de "no crear tensiones y polarización" entre los españoles. También ha dicho que existe el peligro de relegar la Religión al museo de antigüedades. Para mi, falta que diga algo referente a los falsos millones de años de la edad del mundo y de que el Génesis nos compete abrazarlo tal com va escrito para todos los creyentes, cristianos, musulmanes y demás religiones. El otro papa Bergoglio cuando se fué a Iraq sólo se atrevió a decir que musulmanes y cristianos éramos descendientes de Abraham, no quiso llegar más atrás hasta Adan y Eva, pues eso falta ......
ResponderEliminarSr. Garrell, usted que es sagaz ahora va sin norte. León viene a Catalunya a blanquear al mundo indepe..visita al santuario de Montserrat. No espere allí que ante las 40 a estos tocap*lotas. Viene l blanqueo pq de lo que se trata es destruir España sea destruyendo el Valle, se por el norte favoreciendo la independencia bien sea por Canarias invitando a un mayor flujo migratorio
EliminarLa Virgen habló en gascón a la Bernadeta, y en catalán a la vidente de Can Sardà. Y si se dirigiera a Catalunya lo haría en catalán porque se sabe todas las lenguas, y no pasa nada. Santa Teresita del Niño Jesús hablaba en vietnamita a Van, el seminarista vietnamita que sabía francés. El Papa no tiene por qué saber catalán, pero a qué viene tanta hojeriza contra el catalán. Este Papa me gusta que hable o entienda el quechua. Así debe ser.
ResponderEliminarA parte del quechua y el catalán... sabe algo de latín?
EliminarTambién Sor Ramona Llimargas le hablaba en Catalán al Caudillo y la entendía perfectamente.
EliminarAl 🦜 pues.
Se entiende como sor Llimargas no se conoce más...debe ser por lo mismo que tenemos una ciudad con un estadio Companys y un aeropuerto Tarradellas y, pronto, nos cambian el nombre de Pl. España y le ponen Pl. del Rufián y la Nogueras
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ResponderEliminarCataluña es una sociedad plural y "republicana" a diferencia de la Villa y Corte y aledaños. Allí se deshacen con el Poder del cual viven y le rinden pleitesía.
En estos lares no nos hace falta personal regio de ningún tipo. Tampoco financiar los fastos suntuosos de sumisión al monarca absolutista del Vaticano.
Quin quiera religión que se la pague. Aquí los ateos han de pagar a los creyentes. Que linda democracia. Y que bueno de gobierno "mas progresista de la historia".
9.41 este señor debe ser uno de los feligreses mosén Vicente el del FRAP...lo digo por las vicentadas que dice. Calli i pregui 💪💪
Eliminar9:41... Un poco ridícula si que es...
EliminarEs que vosaltres no estimeu Espanya? No voleu que sigui independent? Jo No tinc res de progressista però sempre seré catòlic i català, per molt que m'insultin i humiliin ateus i espanyols.
ResponderEliminarAteus i catalans també n'hi han i a dojo. Pregunti als hereus de Companys
EliminarEl Sant Pare pot beneir en la llengua que li surti dels pebrots, que per això és el Sant Pare!
ResponderEliminarAixò.. que beneixi en anglès de Chicago pero delicia de tontolabes
EliminarAntoni Gaudí era un home que estimava profundament la seva llengua, el català. El va defensar sense por en plena dictadura de Primo de Rivera. La fe autèntica és la que arrela en un territori i estima la seva gent, la seva cultura, la seva llengua... Antoni Gaudí ho va viure profundament i ho va transmetre. Els d'aquesta pàgina no deuen ser homes de fe profunda que no generen comunió ni estima pels qui no pensen com ells...
ResponderEliminarEl español no es cooficial en Cataluña; es oficial. Cooficial es el catalán.
ResponderEliminarLas dos lenguas son oficiales.
EliminarTodo en Cataluña es un guirigay....
EliminarCan Sesam
ResponderEliminarEl desastroso viaje que ha llevado a León XIV a Barcelona está cumpliendo sus expectativas más pesimistas, cosa que ya aventuramos algunos, a diferencia del encuentro en Madrid que fue masivo, popular y entregado con su Papa con millones de peregrinos llegados de toda España y Europa (también de Cataluña).
ResponderEliminarA última hora de hoy ya miles se borraban del encuentro de la vigilia con el Papa, un encuentro con tan sólo unas pocas decenas de miles con entradas registradas y numeradas. Más elitistas y exclusivistas fueron el rezo en la Catedral, o el encuentro previsto mañana en Sagrada Familia, sólo para los más allegados y arribistas de la Diócesis , y el pueblo fiel afuera como un apestado necesario...
Tan bochornosa ha sido la organización del viaje apostólico de Su Santidad , como colofón a los años del Califato Omella , que lo único que quedará de este Viaje Papal es si el Sumo Pontífice hablaba en catalán, en una comunidad autónoma española en la que la inmigración islámica ya supera con creces a la cristiana.... mientras los catalanes y barceloneses siguen mirándose al ombligo creyéndose superiores a los demás... pobre León XIV, secuestrado y apartado de la Comunión con su pueblo como otro Pío VII por Napoleón
Totalmente cierto.
Eliminar🙃🙃correcto comentario pero discrepo en lo de secuestrado..más parece que anda en su salsa completando a ritmo calmo pero firme la agenda Francis quita de mantener el cotarro 2030
Eliminar9/41, también los Católicos tenemos que pagar a todos los seguidores de la miseria moral Satánica actual y tenemos que callar.
ResponderEliminarA que le gusta a usted las banderitas multicolores colgadas en los ayuntamientos?.
Pues a mí NO y de mis impuestos algo pago de semejante porquería 🤮.
Al 🦜.
19.56 correcto...yo vomito cuando voy a la biblioteca pública y me veo la arcoiris colgada allí de manera sempiterna...pollosos!
EliminarSr. Trillas, vd. dice que Pablo VI no entendía a los separatistas catalanes, bien, no lo voy a refutar; pero en todo caso quería menos a España y sobre todo a Franco, que tanto habían hecho por sus clérigos. Esto último es aplicable al caso vascongado y su Eta, que tanta sangre y desolación a ha costado a España. En el caso vascongado, parecía que Pablo VI sentía una especial delectación por los sufrimientos que los separatistas —y su brazo criminal (Eta)— infligían al escarnecido pueblo español.
ResponderEliminarAhí tienen ustedes que ver no solo los intentos de camarilla de Llisterri y los suyos (mintiendo vellacamente con titulos diversos y conocimientos desconocidos de los tetrulianos, como el joven Pau M. Duran en TVE, a quien gente sin conocimentos ni creencias le eejaton a la altura del betún) sino tambien las ideas de sacerdotes como Joan Cabot, irresponsables niños de papá a quién el Santi Padre podría dar mas que una y dos lecciones de trabajo real con comunidades difíciles.
ResponderEliminarMagnífico artículo por su inteligencia, coherencia y claridad. De lo mejor que he leído últimamente.
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