Escándalo para los
judíos y necedad para los gentiles
1ª Corintios, 1:23
Me
refiero a la cruz-no-cruz que corona la Sagrada Familia, cuya solemnísima
bendición será el núcleo del viaje del papa León XIV a España. Con la tremenda
paradoja de que al tiempo que el líder máximo de la Iglesia católica pone en
marcha la imponente maquinaria propagandística de un viaje papal para bendecir
una pseudo-cruz en Barcelona, evitará con sumo cuidado acercarse a la auténtica
cruz (de 150 metros de altura y 46 de envergadura) del Valle de los Caídos, la
mayor del mundo, a escasos 60 kilómetros de Madrid.
Evidentemente,
la Cruz (la exaltación de la Santa Cruz) no es el núcleo del viaje del papa a
España. Y no será por falta de tiempo, porque más de un tercio del disponible
para todo el viaje, lo pasará el papa en Madrid. Ni parece que sea, la Cruz, el
núcleo del catolicismo de hoy. Como metáfora, no está nada mal.
Y
encima acabará resultando que, sobrevolando el alboroto típico de los viajes
del papa, la noticia más espectacular y más comentada será en negativo: será el
esfuerzo del papa por ignorar la mayor cruz del mundo, pasando en silencio al
margen de ella. ¡Uy, la metáfora! Aparte de la cruz física, la mayor del mundo,
la del Valle de los Caídos, ¿cuál es hoy la mayor cruz moral de este mundo?
Dura, durísima cruz es, que la Iglesia esté mirando al mundo para que sea éste
quien le indique cuál es su mayor cruz y le explique cuáles son los caminos
para cargar con ella dignamente (cristianamente). O, mejor aún, para abrazarse
a ella como Cristo. Pero no, evidentemente el papa no va por el mundo a
difundir el mensaje de la Redención por la cruz: Adoramus te, Christe, et benedícimus tibi, quia per sanctam crucem tuam
redemisti mundum, recitábamos el Viernes Santo. No, no es ése hoy el
mensaje del papa.
Pero
como nunca llueve a gusto de todos, a alguien se le ha ocurrido emprender una
campaña para pedirle al papa que, en su próximo viaje a España, no se conforme
con exaltar la Cruz inaugurando-bendiciendo la que se ha instalado en la
Sagrada Familia para coronar su torre más alta. Una cruz que parece más bien de
camuflaje (para que, si se diese el caso, fuese fácil negar su condición de
cruz). Pues sí, los promotores de esa campaña se han empeñado en poner al papa
en un compromiso más: elegir entre la supuesta cruz que corona el templo (¡expiatorio!)
de la Sagrada Familia, y la imponente cruz del Valle de los Caídos: la más
monumental del mundo.
¡Para
qué nos vamos a engañar! La que llaman “cruz” colocada en la torre más alta del
templo de la Sagrada Familia para coronar esa edificación tan espectacular, no
es una auténtica cruz. Es el remate arquitectónico de una edificación
espectacular, que no podía rematarse en una cruz plana, puesto que siendo
redonda la torre a rematar, por razones estéticas requería una cruz redonda, es
decir una especie de “cruz en movimiento”. Lo que está claro es que, si algún
día los musulmanes convirtiesen la Sagrada Familia en mezquita (no sería la
primera iglesia que sufriese esa transformación), los nuevos dueños no
sentirían la necesidad de sustituir la supuesta cruz por la media luna. Podrían
superponerla sin más a la supuesta cruz, sin ofender a la estética de toda la
edificación.
En
cualquier caso, dudo mucho que el papa, por más que se le presione, acepte
visitar y bendecir la gran Cruz del Valle de los Caídos. Los inconvenientes que
desaconsejan esa visita y aún más esa bendición, son varios:
En
primer lugar, la Conferencia Episcopal Española en pleno, y con votación
cercana a la unanimidad si el tema se votase, se mostraría totalmente en
contra: y no por eso de las antiguas heridas (que no sólo están más que
cicatrizadas sino que incluso han hecho callo), sino porque ideológicamente la
práctica totalidad de nuestro episcopado tiene el sentimiento de que se tenían
que haber evitado la exaltación de los numerosísimos mártires de la guerra
civil, promoviendo su beatificación y canonización; y que, por tanto, tiene
poco fundamento el sentido reconciliador del Valle de los Caídos; y que en
cualquier caso, la cosa no va con ellos. No se sienten concernidos en absoluto
por esa lamentable historia.
En
segundo lugar, siendo el Valle de los Caídos por sí mismo un tema políticamente
conflictivo, la Secretaría de Estado del Vaticano, tan cautelosa (véase China),
nunca ofendería de una forma tan directa a las autoridades políticas de España
que, con tanto empeño se están esforzando en “resignificar” la basílica,
trasladar a la comunidad benedictina y a ser posible, deshacerse de la cruz que
corona el espectacular monumento. No les costaría encontrar para ello, pretextos
geológicos, ecológicos o arquitectónicos. En cualquier caso, la Conferencia
Episcopal evitaría esa visita por todos los medios.
Y
en tercer lugar (por limitar a sólo tres los inconvenientes), estando el mundo
como está, con los musulmanes crecidísimos en esta especie de guerra santa con
la que están enfrentándose al tándem Israel-Estados Unidos, con la bendición de
la enorme cruz del Valle por el Papa, se les ofrecería un blanco espectacular
para un atentado quirúrgico (sin necesidad de ninguna clase de víctimas) que
les redundaría en factor electrizador de todo el mundo musulmán.
Y
curiosamente, no es la Conferencia Episcopal la que tiene competencia sobre el
lugar sagrado del Valle de los Caídos (basílica, monasterio y dependencias),
sino el Vaticano. Nada menos que es el papa el que tiene la última palabra
sobre este conflicto abierto en carne viva. ¿Y cuál es el programa al respecto?
¡Cuál va a ser! ¡¡¡Ignorarlo!!!
No
olvidemos, por otra parte, la tremenda lucha que llevan los Abogados Cristianos
desde hace ya unos cuantos años, en el goteo incesante de cruces que se
eliminan o que se quieren eliminar en buen número de municipios. La última cruz
agredida ha sido la que corona el Aneto, el pico más alto de los Pirineos
(3.404m.); una cruz que habiendo sido repuesta después de ser vandalizada, ha
vuelto a ser objeto de profanación al cabo de pocos meses: troceada con una
radial para eliminarla totalmente.
Si
fuesen por ahí las intenciones el papa y los empeños de la Conferencia
Episcopal Española, el viaje papal estaría orientado a una auténtica exaltación
de la Santa Cruz, aprovechando la espléndida oportunidad de bendecir la mayor
cruz del mundo. Pero no, como la Iglesia actual lleva su cruz de forma
vergonzante, se conformará con hacerle bendecir al papa ese floripondio de la
torre más alta de la Sagrada Familia, que puede ser interpretado como una cruz
de cuatro brazos por quien así lo desee.
Virtelius Temerarius



Es, sin duda, uno de los capítulos más negros de la Iglesia española de nuestros días la abdicación de la Cruz. No la exaltación, que deben de pensar que es cosa del pasado. El abatimiento. Olvidados de aquel fusilamiento de la imagen del Corazón de Jesús del Cerro de los Angeles, el cardenal Cobo y compañeros no mártires, sino de timba, se han rifado la Cruz con Bolaños. Como buen tahúr Bolaños salió al quite de su cuate Cobo y dijo que la destrucción se había "negociado" con Roma. No es cierto. Pero que Bolaños, como Sánchez o como Illa, mientan es algo que parece inscrito en su ADN.
ResponderEliminarRecuerdo que siendo niño me impresionó la postura del cardenal Mindszenty, al final de cuyas declaraciones ante la exigencias socialistas añadió dos letras: f.c. Para que sus fieles le entendieran significaba feci coactus (lo hice coaccionado). Cobo y los de su timba lo han hecho con alegría, pues no parece que pusieran muchas trabas ya que ni siquiera estaba autorizados. Lo firmaron porque "yo lo valgo".
No logramos sacudirnos la pesada carga que nos ha caído desde Francisco. Hoy los nazis separatistas vascos, "nazi" se queda corto leyendo el legado doctrinal de su santón Sabino Arana, alardeaban de la deferencia que ha tenido con ellos León XIV. Pues muy bien, santo Padre. Ya que no acudirá a la tumba de Miguel Angel Blanco o de los niños de Zaragoza asesinados, no le costaba nada conocer qué conducta política tienen esos racistas a quienes no les ha importado recoger las treinta monedas (las nueces) del sacrificio de inocentes. Mientras, el pueblo fiel aguantando y leyendo una vez más a Isaías.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.
EliminarTotalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.
EliminarUna pregunta ¿este es un portal católico? Respondan sin faltar como es habitual en este bloc.
ResponderEliminarAbstenerse los terraplanistas y diluvianos que no saben donde estan
A ti anónimo del 18:12 te han lavado el cerebro los diluvianos son los verdaderos cristianos.
Eliminar18.12 ¿Dónde encuentra usted hermano/a que GG no es católico? ¿Lo ve usted evangélico, luterana, mormónico, musulmán, laicista?? No debe confundir la papolatría en que incurre con ser Católico que es leer el Evangelio y escuchar a Pablo sobre lo de que quienes predican "evangelios" contrarios al Evangelio sean anatema
EliminarBueno, al menos 18:12 se ha dado cuenta de que aquí es habitual responder sin faltar
Eliminaruy uy uy... usted pide mucho. Este es un portal donde se abomina lo catalán y se exalza lo ESPAÑOL. Mire, yo según qué ya no lo leo y paso página. Recomendación de mi médico. Pero esta vez he entrado por lo de Gaudí, mire, me llama mucho el tema. Pero me largo inmediatamente.
Eliminar23.18 Siga las recomendaciones de su médico y, sobre todo, no se largue con prisa que las prisas son malas consejeras
EliminarLa cruz es un símbolo que desata muho odio a los ateos recalcitrantes, a los revanchistas y a los amigos de la desmemoria histórica.
ResponderEliminarMe he topado con más de una cruz de término vandalizada a golpes de martillo.
En algunos municipios, las administraciones locales han retirado cruces por requerimientos de diputaciones o comisiones de memoria histórica, incluso cuando no existía un conflicto previo en las poblaciones donde se encontraban erigidas.
Las cruces de término fueron, y son, hitos históricos situados en entradas de pueblos, caminos o encrucijadas. Su función original era marcar límites, proteger al viajero, indicar un cambio de jurisdicción y servir como lugar de oración. Muchas tienen siglos de antigüedad y forman parte del patrimonio cultural español. Recuerdo los hermosos cruceiros de Galicia . Y también de Bretaña.
Pero estamos rodeaos de intolerantes, incultos y gente con su pertinaz odio a todo lo cristiano. Y la cruz debe cambiar de forma, según los cautelosos responsables para poder erigir y conservar tal símbolo .¿Cautelosos? ¡Cobardes!
Totalmente de acuerdo con usted en la cerrazón de mente y el odio de los "destrozacruces". Son tan miserables en su interior que no entienden y viven arrodillado ante su "señor luzbel". Si sirve de testimonio, subiendo de Vallvidrera al Tibidabo, cerca de la torre de telecomunicaciones, gigante ella, hay un pilón vandalismo pues su Cruz lleva arrancada desde hace muchos años..pero..los cafres que la quitaron dejaron lo escrito en la base del pilón, supongo que por lo ignorantes que son, alli esta escrito "Ave Cruz, vera Spes nostra"..siempre que paso, pienso que un dia veré repuesta esa Cruz y será una Cruz viva que resplandecer donde hoy hay ruina
EliminarTotalmente de acuerdo con el Sr. Diluviano, Don Silverio Garrell.
EliminarDe la Alfa, hasta la Omega!
La cruz del valle de los caídos fue construida por un dictador sanguinario y cruel para gloria de los vencedores y escarnio de los vencidos en un régimen de un catolicismo de venganza y castigo,Franco fue apoyado por Hitler y Mussolini , el simbolismo nazi y sus svasticas fue borrado del mapa hoy en día en Alemania es delito su apoyo, Mussolini utilizo la parafernalia del imperio romano para su loar a su régimen y Franco caudillo de España por la gracia de Dios el nacional catolicismo en su gloriosa cruzada contra los rojos, republicanos, demócratas, anarquistas, comunistas, socialistas, sindicalistas. No creo que el papá Leon XIV defienda y apoye la cruz del valle de los caídos por todo lo que representa, Gaudi católico piadoso y devoto creo con su genial arquitectura un templo admirable en todo el mundo que su Santidad bendecirá como orgullo de la ciudad y del orbe católico.
ResponderEliminarEstudie un poco de historia, por favor
Eliminar19.48. Leer más, investigue y no se deje llevar con el cuento de Franco malo. Mire, el Caudillo plantó cara a un tal Adolf en Hendaya y desde luego estaba mas con ellos que no con los asesinos soviéticos que regentaba checas y en Barcelona tenían una de sus mayores centros de mando. Madrid también sufrió lo suyo y sino que se lo cuenten a Casado cuando todos los truhanes de la República se habían escapado, primero a Valencia y, luego a Barcelona. ¡Lea más hombre!
EliminarAmén
EliminarSr. Virtelius, no busque tres pies al gato. La Cruz no merece por el tamaño. La Cruz no compite, la Cruz es.
ResponderEliminarA mi no me gusta que el obispo de Oviedo se reivindique como franciscano pero profesó en la Orden de los Franciscanos Menores.
Se titula Excelentísimo y Reverendísimo y usa escudo episcopal, signos nada franciscanos. Tampoco sus discursos lo son. Eso es la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Las costuras ya no aguantan
tanta contradicción. Una cosa es el Evangelio y otra muy distinta la religión.
19.50 ¿que le ocurre al obispo de Oviedo? Es que dice las verdades evangélicas y no está de amigueo con Bolaños o con el Illa como otros obispos "francisquistas". Además, le informo que Oviedo tiene reliquias Sacras que ya quisiera Roma..empezando por el Santo Sudario
EliminarTienen todos ustedes una fijación con el Valle. El gobierno de Franco lo ahogó sin financiarlo suficientemente, dándole una situación jurídica confusa y para colmo Arias navarro decidió enterrar allí a Franco, Q.E.P.D., sin que este hubiese manifestado nunca esta como su voluntad.
ResponderEliminar¿No fue el Emérito quien decidió que el Generalísimo estuviera alli? Por cierto, ¿sabe alguien dónde para el Emérito desde que le soplarán que en Dubai se iba a poner la cosa fea de verdad?
EliminarMientras no obliguen al Santo Padre a cambiar el nombre de Sagrada Familia de manera inclusiva, con sus innumerables géneros, vamos bien.
ResponderEliminarDe momento!
Mire..soy vecino de la Sagrada Familia desde hace 5 décadas, jamás creí verla coronada con la Cruz. Me duele que Virtelius, tam acertado él tantas veces, no sepa apreciar que es la Cruz de 6 brazos que representa la.Plenitud siendo el cruce de brazos el punto Número 7 que es Dios..Así esta Cruz simboliza a Dios y está bien claro por las letras enormes que tiene en la base "Tu Solus, Tu Altísimos, Tu Dominus".
EliminarDefender la Cruz del Valle de los Caídos no puede ser a costa de denigrar la de la Sagrada Familia y calificarla de "no cruz". Es una estrategia equivocada. La de la Sagrada Familia, ahora mismo la iglesia más alta del mundo, es un signo de la fe que ha de resplandecer en esta Barcelona por re-evangelizar. El Papa León XIV hace muy bien en bendecirla. Gaudí proyectó un templo para mayor gloria de Dios. Un templo expiatorio. Imbuido, en sus últimos años de vida, de un fuerte ascetismo que acompañaba a una intensa espiritualidad católica, plasmó una verdadera "catequesis en piedra", según Benedicto XVI. La tridimensionalidad de esa cruz es un valor altamente simbólico que debemos reivindicar: la cruz que abraza los cuatro puntos cardinales; Cristo que redime toda la humanidad, ante quien toda la humanidad debe reconocerlo como el único Señor y Redentor. No olvidemos tampoco la del Valle de los Caídos, expresión de perdón y reconciliación entre españoles. Defendamos ambas.
ResponderEliminar21.23 Muy correcto. Pienso lo mismo. Además la Sagrada Familia será faro de espiritualidad. León XIV hará muy bien en bendecirá, en exaltar la Cruz que es bien grande y en decirle a los masones que seguro que acudirán en tropel a rodear a Illa y us adlateres en la misa que habrá. ¡Quiera León plantarse en el Valle y defender allí, alto y claro, la Cruz!
EliminarFue una gran idea de Gregorio XV, fundar la Congregación de Propaganda Fide. Tan genial modelo de propaganda, que hasta sirvió para cederle el nombre a cualquier otro género de propaganda. Y parece que hoy, finalmente, la Iglesia se ha quedado con la propaganda de sí misma, o del papa de turno. Propaganda si; pero no de la fe. Interesa la propaganda, el autobombo, pero no la fe. A estas alturas, que cada uno se las componga con la fe que tiene, que al fin y al cabo, todas las quiere Dios, y todas llevan igualmente a Dios. Así que, nos conformamos con la propaganda a secas. El papa recorre el mundo para hacerse propaganda. Y de paso, inaugura y bendice toda clase de floripondios, moños pseudocruces o cualquier cosa que le ponga por delante su departamento de propaganda.
ResponderEliminarY evidentemente, si el departamento de propaganda le ha dicho que no importa que los más conservadores de la Iglesia rechacen la visita al papa católico de la obispa primada de la iglesia anglicana, pues ahí está el papa al servicio de su propaganda. Porque el mundo mundial verá esa gran proximidad entre la papisa anglicana y el papa católico, como un gesto de enorme progreso, reforma y modernización de la Iglesia católica, cosa que contempla el mundo mundial con enorme esperanza y satisfacción.
En medio de este panorama, ¿qué haría el papa católico bendiciendo la cruz del Valle de los Caídos? La Congregación de Propaganda, jamás le daría el visto bueno a esa bendición, porque resultaría en antipropaganda. Hoy las cruces que se llevan, son tipo Sagrada Familia.
La Conferencia episcopal española, esta mas interesada en no ofender a Sánchez que en no ofender a Dios.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con el Sr. Fred.
EliminarTotalmente CIERTO, como certificación de esto vean la NULA y casi prohibida mención del asesinato del aborto en sus escritos homilías entrevistas televisiones propias etc.
EliminarODIUM FIDEI ET ODIUM VITAE
ResponderEliminarOpino que vista la visita de León XIV, la reflexión sobre la sangre derramada en España y Cataluña exige un criterio rector claro y preciso: la distinción entre el martirio en sentido propio y otras formas de muerte injusta que, sin alcanzar el estatuto canónico, poseen una profunda relevancia moral y teológica.
Según la doctrina clásica sistematizada por Santo Tomás de Aquino, el martirio se define como la muerte sufrida por odio a la fe (in odium fidei), aceptada libremente como testimonio de Cristo.
Este concepto ha sido asumido por el Magisterio y aplicado en los procesos de canonización. Implica tres elementos esenciales:
a) la causa formal (odio a la fe),
b) la identificación de la víctima con la fe cristiana, y
c) la aceptación del sacrificio en clave de testimonio.
Fuera de este marco estricto, la teología reconoce analogías legítimas, especialmente cuando se vulnera gravemente un bien fundamental como la vida humana inocente. En este ámbito se sitúa la noción de odium vitae (odio a la vida), que no constituye martirio en sentido propio, pero expresa una desviación moral profunda de carácter estructural, máxime cuando las estadísticas mundiales dicen que desde la legalización del aborto en los años 1960 (área comunista) y 1970 (area occidental) se han hecho unos 2.000 millones de abortos como mínimo hasta la fecha de hoy, 2026:
La jerarquía conceptual debe mantenerse con rigor:
1.º Martirio in odium fidei (sentido propio y canónico).
2.º Muerte injusta de inocentes (odium vitae, sentido analógico y moral).
ESPAÑA Y CATALUÑA COMO TIERRA MARTIRIAL (SIGLOS XIX-XX): EL ODIUM FIDEI
León XIV debería de reconocer en su viaje a España de manera oficial a España y Cataluña como Tierra Martirial del Odio a la Fé desde 1823 hasta 1939, y declarar dos templos como oficiales, la Sagrada Familia de Barcelona y el Valle de los Caídos (Valle de los Caídos y de los Mártires de la Fé, 1823-1939), en la cruz más alta de la Cristiandad. El Valle de los Caídos, de otro lado, debería de ser re-resignificado: 15 estatuas con cruces de los 15 obispos mártires del odio a la Fé, y un gran friso con los rostros y nombres de todos los católicos asesinados
La lista de los 15 obispos asesinados por liberales e izquierdistas (1823-1939):
1. Raimundo Strauch y Vidal (Obispo de Vic) — 16 abril 1823 (fusilado en Vallirana, Barcelona, durante el Trienio Liberal)
2. Juan Soldevila y Romero (Cardenal Arzobispo de Zaragoza) — 4 junio 1923 (asesinado en un atentado anarquista en Zaragoza)
Los 13 obispos de la Guerra Civil (1936-1939)
3. Florentino Asensio Barroso (Administrador Apostólico de Barbastro) — 9 agosto 1936.
4. Cruz Laplana y Laguna (Obispo de Cuenca) — 8 agosto 1936
5. Narciso de Esténaga Echevarría (Obispo de Ciudad Real) — 22 agosto 1936
6. Manuel Irurita Almándoz (Obispo de Barcelona) — 3 septiembre 1936 (fecha más aceptada)
7. Salvio Huix Miralpeix (Obispo de Lérida) — 5 septiembre 1936
8. Eustaquio Nieto Martín (Obispo de Sigüenza) — 29 agosto 1936
9. Manuel Basulto Jiménez (Obispo de Jaén) — 12 agosto 1936
10. Miguel Serra Sucarrats (Obispo de Segorbe) — Agosto 1936
11. Diego Ventaja Milán (Obispo de Almería) — 8 agosto 1936
12. Manuel Medina Olmos (Obispo de Guadix) — Agosto 1936
13. Manuel Borrás Ferré (Obispo Auxiliar de Tarragona) — Agosto / septiembre 1936
14. Juan de Dios Ponce y Pozo (Administrador Apostólico de Orihuela) — 1936 (finales de verano / otoño)
15. Anselmo Polanco Fontecha (Obispo de Teruel) — 7 febrero 1939 (fusilado en Pont de Molins, Gerona, durante la retirada republicana, su vicario con 40 más)
España y Cataluña constituyen una tierra martirial regada abundantemente con la sangre de quienes murieron por odio explícito a la fe católica. Desde el siglo XIX hasta la Guerra Civil de 1936-1939 se desplegó una persecución sistemática, continua y violenta contra la Iglesia que alcanzó niveles de auténtico martirio colectivo, tanto por liberales de todo tipo, masones, socialistas, comunistas, anarquistas.
Ya en 1823, durante el Trienio Liberal, los liberales fusilaron sin juicio al que sin duda podemos considerar como mínimo el primer obispo mártir obispo de Vic, Fray Raimundo Strauch y Vidal, franciscano, en un camino cercano a Vallirana. Su único “crimen” fue ser obispo fiel a Roma y sospechoso de realismo católico. Este asesinato inauguró un siglo de ataques recurrentes.
ResponderEliminarDurante el siglo XIX, en contextos de guerras carlistas y revoluciones liberales, se repitieron episodios de hostilidad contra el clero, expulsiones de órdenes religiosas y ataques a bienes eclesiásticos, como el latrocinio de los gobiernos liblerales durante la Desamortización de bienes eclesiásticos, sumando además todos los homicidios.
A finales de siglo, con el auge del anarquismo y el anticlericalismo militante, la violencia se intensificó: el atentado del Liceo de Barcelona (1893) y la bomba en la procesión del Corpus Christi de Barcelona (1896) evidenciaron un odio explícito hacia las manifestaciones de fe.
Ataques reiterados a conventos, iglesias y símbolos religiosos mostraron la transición de la hostilidad política a una violencia ideológica sistemática, en la que la Iglesia era percibida como enemigo estructural.
En el primer tercio del siglo XX, el asesinato en 1923 del cardenal Juan Soldevila y Romero, arzobispo de Zaragoza, por anarquistas, constituye el segundo mártir por odio a la Fé, un caso paradigmático: fue ejecutado por su condición de pastor y su oposición a la violencia revolucionaria.
Se consolidaron atentados selectivos contra figuras eclesiásticas y organizaciones anarquistas violentas que identificaban a la Iglesia con el “orden a destruir”.El clímax llegó con la Segunda República y la Guerra Civil (1931-1939). La quema de conventos en mayo de 1931, la legislación anticlerical, la Revolución de 1934 (con proclamación del Estado Catalán y la Revolución de Asturias) y la persecución masiva durante la contienda marcaron el punto culminante. Los odiadores crecieron como un incendio de magnitud catastrófica para destruir a toda la comunión católica de España y Cataluña, para su finalidad demoníaca: extirpar a Cristo de los corazones españoles y catalanes.
Las cifras son contundentes: más de 6.800 eclesiásticos asesinados, 13 obispos ejecutados y miles de laicos muertos por su fe. En Cataluña la represión fue especialmente intensa, con miles de víctimas en la retaguardia. Las “patrullas de control” y comités revolucionarios sustituyeron de facto el Estado de derecho. Grupos como CNT-FAI, PSUC y sectores de ERC actuaron con saña antirreligiosa: sacerdotes torturados, monjas violadas y asesinadas, tabernáculos profanados, imágenes destruidas y propaganda explícitamente anticristiana.
El caso del beato Anselmo Polanco, obispo agustino de Teruel, XVº Mártir episcopal, fusilado junto a su vicario Felipe Ripoll en Pont de Molins (Gerona) el 7 de febrero de 1939, sintetiza el fenómeno: fue asesinado precisamente por ser obispo y defender la fe. No se trató de daños colaterales de una guerra, sino de persecución deliberada in odium fidei.
Naturaleza del odium fidei: precisión doctrinal
El odium fidei no se presume: se demuestra mediante indicios convergentes (declaraciones de los perseguidores, selección de víctimas por su condición religiosa, contexto ideológico anticristiano, profanaciones, blasfemias y exigencias de apostasía). La Iglesia ha reconocido formalmente a numerosos mártires de este periodo, integrándolos en su memoria litúrgica. Sus nombres forman parte del martirologio contemporáneo.
EL PROYECTO DEL FRISO DE LOS MÁRTIRES POR ODIUM FIDEI: SAGRADA FAMILIA Y VALLE DE LOS CAÍDOS
ResponderEliminarEl proyecto del Friso de los Mártires es una propuesta simbólica y arquitectónica de gran envergadura que busca dar rostro y nombre a la magnitud de la persecución religiosa en España. No es solo un concepto abstracto; se plantea como un memorial físico y visual que rompe con el anonimato de las cifras para devolver la identidad a las víctimas.
1. ¿Qué es físicamente?
El "friso" se concibe como una instalación monumental, preferiblemente en un espacio de gran relevancia espiritual (como el Valle de los Caídos y la Sagrada Familia), que combinaría dos elementos:
El Muro de los Nombres: Una superficie (de piedra, bronce o cristal) donde se inscriben los nombres de los 11.000 mártires documentados de 1823-1939 (incluyendo los ya beatificados y los que están en proceso).
El Rostro de la Fe: El uso de fotografías originales (donde existan) o representaciones iconográficas. El objetivo es que el espectador no vea una lista de fallecidos, sino una multitud de personas reales: jóvenes seminaristas, ancianos obispos, madres de familia y religiosos.
Formato de Friso Histórico: A diferencia de un monumento estático, el diseño de friso implica una narrativa lineal. Recorrerlo sería hacer un camino físico a través de la historia (desde la sangre de 1823 hasta 1939), permitiendo al fiel o al visitante "acompañar" a los mártires en su testimonio.
2. ¿Por qué 11.000?
La cifra no es arbitraria. Aunque la Iglesia ha beatificado oficialmente a unos 2.100 mártires (hasta 2026), los archivos históricos y las causas de canonización abiertas manejan un censo que supera los 10.000 o 11.000 casos con pruebas documentales de muerte in odium fidei. El friso pretende ser el catálogo definitivo de esta "nube de testigos".
3. El simbolismo del "rostro"
En la teología del martirio, el rostro es fundamental:
Frente a la deshumanización: Los perseguidores trataron de borrar la identidad de estas personas (fosas comunes, paseos nocturnos, destrucción de documentos). El friso restaura la dignidad de la persona.
La mirada del mártir: Se busca captar la paz o la firmeza de las últimas fotografías tomadas en vida o en prisión.
4. Ubicaciones propuestas y debate actual
Valle de los Caídos: En el contexto de la "resignificación" del monumento, sectores católicos y asociaciones de víctimas proponen que, en lugar de desmantelar el significado religioso, se potencie como un lugar de reconciliación a través de la verdad, donde el friso sirva para honrar a quienes murieron perdonando.
Sagrada Familia (Barcelona): Dado que Cataluña fue uno de los epicentros de la persecución (como vimos con los obispos de Vic, Lérida, Barcelona y Tarragona), existe la propuesta de que el templo de Gaudí —que es en sí mismo un "poema de piedra"— albergue un memorial digital o físico que conecte el sacrificio de los mártires con la Gloria de la Resurrección.
EL NUEVO FENÓMENO CONTEMPORÁNEO DEL ABORTO Y EL ODIUM VITAE
ResponderEliminarLeón XIV debería de reconocer en su viaje a España, también de forma oficial, que Cataluña y España son una nueva Tierra Martirial del Odio a la Vida desde 1985 hasta hoy, y declarar los mismos dos templos anteriores como reconocidos públicamente, la Sagrada Familia de Barcelona y el Valle de los Caídos (Valle de los Caídos y de los Mártires de la Fé y de la Vida, 1823-1939), en la cruz más alta de la Cristiandad. Aquí es un acto moral intrinsece malum per se semper et pro semper in omnibus locis, y además, se suma la naturaleza agravada de ser un pecado que clama venganza al Cielo (con la sodomía por altera el ordo sexualis) al verter sobre la Tierra la Sangre del inocente Abel (en este caso, los niños no nacidos, máxima expresión de inocencia, vulnerabilidad, indefensión, desamparo, despojo injusto y cruel de la vida y su integridad física.
Junto a la sangre de los mártires clásicos vertida por odium fidei, España y especialmente Cataluña han visto derramarse durante las últimas décadas otra sangre inocente bajo la forma de un odio sistemático a la vida (odium vitae).
Desde la despenalización del aborto en 1985 hasta 2024 se han producido en España alrededor de 3,1 millones de abortos, de los cuales entre 700.000 y 750.000 corresponden a Cataluña.
Estos niños —concebidos, vivos, con dignidad humana plena desde el primer instante— fueron eliminados deliberadamente en el seno materno por decisión política, legal y cultural promovida por gobiernos y partidos de orientación mayoritariamente anticatólica, laicista y progresista.
Se ha convertido el aborto en un “derecho” institucionalizado, con financiación pública y normalización social y mediática.
El Magisterio, especialmente Juan Pablo II en Evangelium vitae, ha calificado esta realidad como parte de una estructura cultural de muerte que debilita la conciencia del valor inviolable de la vida humana.
Desde la antropología cristiana, el no nacido posee dignidad personal, condición de sujeto moral y derecho inviolable a la vida. Estos inocentes son mártires de sangre por el V Mandamiento.
El concepto de odium vitae: valor y límites
El término odium vitae describe una cultura que relativiza el valor de la vida humana, la subordina a criterios utilitaristas y permite la eliminación de los más vulnerables. Se trata de un concepto estructural y analógico, no equivalente al odium fidei. No todo acto individual implica odio consciente: existen condicionamientos psicológicos, sociales y económicos, y la responsabilidad moral es graduada.
No obstante, la institucionalización jurídica y la promoción ideológica revelan un odio sistemático a la vida indefensa, a la maternidad y, en último término, al Dios Autor de la vida, y este odio proviene, en última instancia, del Parlamento de cada nación occidental, cristiana: Cataluña, España, Francia, Alemania, Italia...
ANALOGÍAS ENTRE ODIUM FIDEI Y ODIUM VITAE: SIMILITUDES, PARALELISMOS
ResponderEliminarEl odium fidei y el odium vitae son dos caras de la misma rebelión contra Dios y su orden creado. Comparten una raíz común: el rechazo de Dios lleva a odiar lo que representa (la fe) o lo que procede directamente de Él (la vida como imagen suya).
Quien odia la fe termina odiando la vida que Dios da; quien odia la vida termina rechazando al Creador.
Ambos presentan carácter sistemático e institucional: persecuciones organizadas por poderes políticos e ideológicos (liberales, anarquistas, comunistas, laicistas) que usan el Estado para eliminar lo que molesta, primero la Iglesia visible, después la vida indefensa. Las víctimas son inocentes e indefensas: mártires pacíficos asesinados por su condición católica; niños abortados, máxima expresión de inocencia, eliminados por el mero hecho de existir.
Ambos reciben un bautismo de sangre y se unen a Cristo: los mártires explícitamente a su Pasión; los abortados, de modo misterioso, como los Santos Inocentes. Estos últimos constituyen un precedente teológico singular: murieron sin conciencia personal, por odio indirecto a Cristo, y la Iglesia los venera como mártires.
La analogía con los no nacidos se fundamenta en su inocencia radical, la muerte injusta y su condición de víctimas de una decisión externa. Su sangre clama justicia ante Dios y puede convertirse en semilla de conversión.
Los responsables muestran continuidad histórica: liberales, masones, anarquistas, comunistas y republicanos anticlericales en el pasado; herederos laicistas, progresistas y feministas radicales en el presente. Han sustituido el martillo, la dinamita y el fusil por la aspiración y la píldora, pero el espíritu de rechazo al orden moral católico es el mismo.
Diferencias
El odium fidei es martirio en sentido propio y canónico, con testimonio personal consciente. El odium vitae es martirio en sentido analógico y moral: no hay testimonio consciente, pero sí muerte injusta por odio a un bien sagrado (la vida) que procede directamente de Dios. Es el martirio de la criatura inocente contra la soberbia del hombre que se hace dios decidiendo quién vive y quién muere.
CONSECUENCIAS ESPIRITUALES, ECLESIALES Y PASTORALES: ODIUM FIDEI ET ODIUM VITAE
Ambos derramamientos de sangre claman justicia ante Dios y exigen expiación, memoria veraz y reparación, pues son un pecado estructural o social intrinsece malum que clama venganza al Cielo.
De este análisis se derivan líneas de acción claras:
Memoria veraz, sin manipulación ideológica.
Defensa integral de la vida: racional, jurídica y teológica.
Misericordia y conversión: evitar reduccionismos condenatorios y promover procesos de sanación.
Espacios como el Valle de los Caídos y la Sagrada Familia deben erigirse como templos memoriales de esta doble pasión española: lugares de oración, memoria, reconciliación nacional y lectura espiritual de la historia. Que sean también santuarios de expiación por los nuevos inocentes, asesinados en el vientre de su madre, por culpa de unos crueles políticos y jueces que deberían de defender el derecho a la vida y a la integridad física de todos los fetos y embriones sin excepción (enfermedad, violación, economía, aptitud, calidad).
CONCLUSIÓN
ResponderEliminarEspaña y Cataluña presentan una doble realidad histórica y moral: un martirio auténtico y reconocido, fundado en el odium fidei, y una crisis contemporánea de la vida humana, interpretable en clave de odium vitae.
Ambas, correctamente distinguidas y jerarquizadas, convergen en una llamada común a la verdad sin concesiones, a la defensa de la dignidad humana y a la esperanza cristiana fundada en la redención.
Los mártires del siglo XIX y XX y los niños abortados del siglo XXI, compañeros de los Santos Inocentes, forman una única procesión de sangre que clama al Cielo sobre España y Cataluña.
Su memoria no debe separarse: Strauch, Soldevila y Polanco (1823, 1923, 1939) son hermanos de estos inocentes silenciosos, compañeros de los Santos Inocentes.
Solo desde esta síntesis rigurosa, jerárquica y teológicamente fundada puede construirse una memoria verdaderamente eclesial y fecunda para el presente. Que su sangre sea semilla de conversión y de vida nueva para la nación española
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CONSERVACIÓN ÍNTEGRA INTOCABLE DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Principios jerarquizados para la conservación íntegra del Valle de los Caídos que León XIV debe proteger.
La defensa de la no alteración material del Valle de los Caídos se fundamenta en los siguientes principios técnico-jurídicos. Estos principios exigen preservar el monumento en su integridad física, histórica y simbólica, sin supresiones ni modificaciones que afecten su sustancia de la Fé, tal como quiere hacer el corrupto y mentiroso gobierno Sánchez. Como depende del Vaticano, éste debe de ser su defensor.
1º Integridad del bien
El Valle de los Caídos constituye un bien cultural unitario e indivisible. Toda intervención debe respetar su integridad material y conceptual, conservando todos sus elementos esenciales (basílica, cruz, cripta, esculturas, arquitectura, paisaje y simbología) sin supresiones ni alteraciones que rompan su unidad o sentido global. (Directrices UNESCO, Convención de 1972).
2º Autenticidad
Preservar la verdad histórica material del monumento tal como fue concebido y ejecutado. Cualquier cambio que desvirtúe su origen, mensaje o condiciones de creación atenta contra su autenticidad. El Valle de los Caídos: deber de permanencia testimonio veraz de su época, sin reinterpretaciones ideológicas falsificadoras (Carta Venecia 1964; Documento Nara 1994 – ICOMOS)
3º Legibilidad histórica
El monumento debe permitir la lectura de todas sus etapas históricas sin borrar ninguna. En el Valle de los Caídos: mantener visibles y comprensibles tanto su concepción original como su evolución posterior, sin eliminar o neutralizar capas de significado que forman parte de su historia. (Carta Venecia, art. 11 – ICOMOS)
4º Mínima intervención
Se actua en la medida estrictamente necesaria para garantizar la conservación física del bien. Cualquier obra que no responda a imperiosas razones de estabilidad estructural o protección frente a riesgos naturales viola este principio (Carta Venecia, arts. 9-13 – ICOMOS)
5º Reversibilidad
Toda intervención debe ser reversible y no debe comprometer el material original. Las actuaciones en el Valle de los Caídos han de poder deshacerse sin dañar la sustancia histórica del monumento, evitando soluciones irreversibles o de difícil reversión (Doctrina ICOMOS; Carta de Burra)
6º Primacía de la conservación material
Prioridad absoluta a la conservación física e integridad material del patrimonio cultural. La Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español y la jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo refuerzan esta primacía, situando la protección del bien por encima de consideraciones de carácter ideológico, político o conmemorativo
7º Tratamiento del patrimonio disonante
Todo monumento que causa controversia o rechazo (patrimonio disonante) deben preservarse íntegramente como testimonio histórico. Doctrina UNESCO-ICOMOS: la supresión o alteración sustancial de estos bienes es una manipulación de la memoria colectiva y a una pérdida irreparable para la comprensión del pasado
CONCLUSIÓN
ResponderEliminarLa aplicación conjunta y jerarquizada de estos principios impone la conservación íntegra del Valle de los Caídos en su estado material actual. Cualquier alteración significativa (supresión de símbolos, cambios en la denominación que impliquen reinterpretación forzada, modificaciones del conjunto monumental por el Gobierno o de su mensaje implícito) vulneraría los deberes internacionales y nacionales de protección del patrimonio cultural, primando la integridad, autenticidad y legibilidad histórica sobre cualquier otro interés.
El Valle debe mantenerse como testimonio material auténtico y completo de su tiempo, garantizando su transmisión a las generaciones futuras sin mutilaciones ni reescrituras. Sólo deberían de añadirse las estatuas de los obispos mártires, el Gran Friso de los Mártires Católicos y otro monumento a los Nuevos Mártires de la Vida, los niños no abortados: enriquecer el Valle de los Caídos en clave de Fé Católica.
Los problemas de León XIV
León XVI tiene un grave problema en relación con el VI Mandamiento (intrinsece malum, pecado que clama al Cielo si es sodomía), conserva Amoris laetitia y Fiducia supplicans de Francisco (bonum imperfectum et incompletum por moral de situación), que Seifert dijo que eran bombas atómicas contra dicho VI Mandamiento por cuanto daban la comunión y absolución a los adúlteros impenitentes, y la bendición a todas las parejas íntimas irregulares impenitentes, todas ellas en convivencia more uxorio intrinsece malum y las sodomíticas agravadas al ser pecado que clama al Cielo. Tiene además la Vía Sinodal alemana apostática, que liberaliza todo el VI Mandamiento, que son impunes en sus locuras. Y tenemos la moral del partido comunista de la China, a la cual es sumisa toda la Iglesia Patriótica, según el concordato secreto (por razón de Estado, es bueno abortar al 2º, 3º ó 4º hijo por demografía). Ello implica 4 soteriologías y 3 escatologías, lo que rompe en pedazos a Jesucristo como única Verdad, Camino y Vida, pues a un mismo acto moral da las dichas cuatro morales diferentes (intrinsece malum tradicional, intrinsece bonum alemán, bonum imperfectum et incompletum francisquista-leonino, bonum politucum comunisticum en China) y tres escatologías diferenciadas (cielo, purgatorio o infierno) según sea el código postal de la diócesis (Alemania, Italia, China, EEUU).
Y en relación al IV Mandamiento (amar a los padres y a las autoridades), el V Mandamiento (no matar), el VII (no robar) y el VIII (no mentir), ¿cómo es posible que León XIV dé la mano a un corrupto y mentiroso patológico como Sánchez? Las investigaciones judiciales lo dibujan como el líder nº 1 de la organización criminal que gobierna a España. Heredero el PSOE genocida, criminal contra la paz, de guerra y de lesa humanidad, destructor del Estado de derecho, democrático y social de la II República, laicista beligerante de exclusión, abortista y eutanasta, enemigo jurado y declarado de la civilización del amor de Juan Pablo II, que va contra la cultura de la muerte y la ideología de género, y de los principios innegociables en la vida política de la vida, la familia y el matrimonio, la educación de los hijos por los padres y el bien común de la patria y nación españolas (pacta con golpistas separatistas y exterroristas), manipulador y mentiroso, corrupto y ladrón, destructor de la sociedad, convivencia y economía de España... ¿cómo puede darle la mano y sonreírle? y sobre todo, ¿por qué no va al Valle de los Caídos y a Paracuellos, lugares de mártires y santos, o en Cataluña, a todos los lugares de martirio, que son muchos?, ¿por qué no defiende la Fé Católica y la Iglesia, su doctrina y a sus mártires santos? ¿Por qué esa indiferencia de aquí no pasa nada, todo el mundo es bueno y sonrisa va, sonrisa viene?, ¿qué es eso, es esto la Fé de los mártires desde los Apóstoles?
Las cruces de cuatro brazos son una constante en la obra de Gaudí.
ResponderEliminarLas puso en el Parque Güell, la Torre Bellesguard y la Casa Batlló, por ejemplo.
Así es..el Sr Virtelius debe informarse mejor y no dejarse seducir por "olas anti gaudinianas". Se echa en menos, comentario del Sr Garrell
EliminarA algunos les gusta más el neoherreriarismo gris i frio que la luminosidad de gaudí. Razones tendran ya que "contra gustos no hay nada escrito".
EliminarPor lo explicado de los obispillos cobardes NO PONER LA X EN EL IRPF es lo mas católico de la declaración de renta. Dar directamente a los ninguneados Sacerdotes de Cristo lo que se pueda o desee, harán buen uso.
EliminarAnónimo 12:00
Eliminar"contra gustos no hay nada escrito". Pues sí, contra gustos hay millones de artículos y libros escritos.
MT
Mártir=testigo / Odium Fidei= odio hacia la fe. Gracián: "lo bueno, si breve, dos veces bueno, y aun lo malo, si poco, no tan malo". De nada, agotado lector.
ResponderEliminarAbalos,Koldo, Armengol, Bolaños,Illa el enterrador, las señoritas pepis varias......
ResponderEliminarLes va a caer la ❌ encima 🤣🤣🤣, jeje.
Me ha llamado la atención, de nuestro prolijo documentalista, la siguiente información: EL PROYECTO DEL FRISO DE LOS MÁRTIRES POR ODIUM FIDEI: SAGRADA FAMILIA Y VALLE DE LOS CAÍDOS.
ResponderEliminarNo sé cuál es la consistencia de ese proyecto, `pero sería muy oportuno planteárselo en serio. Han sido demasiados mártires, y es muy profunda la herida que han dejado en el país. Y está claro que esas heridas no se curan ni con la ocultación ni con el olvido. Olvido no. Memoria, memoria. Un gran memorial de ese tremendo pecado colectivo (es toda la sociedad la que está implicada en tantísimo martirio). Hay que recordarlo, hay que hacer memoria. Porque a lo único que puede llevar el olvido, es a la repetición.
Los comentarios de las 18:50 y de las 19:48 nos hablan de heridas todavía sangrantes, dispuestas a reabrirse a la primera oportunidad que se presente. Naturalmente a esa gente le sienta fatal la memoria de esas atrocidades y de sus víctimas: en católico, nuestros mártires.
22.03 suscribo su acertado comentario. Memoria y no desmemoria que es lo que desean imponer los manipuladores llenos de odio a la Fe.
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